lunes, 16 de abril de 2018

Valle del Sol, luego de una fuerte nevada. Departamento de Lujan de Cuyo. (año 1972) Mendoza


Muelle e instalaciones de Lever & Murphy en Caleta Abarca, Valparaiso. Chile. Principios siglo XX


Cartelera de Gran Cine Lavalle. Robinson Crusoe (Marzo de 1972) Ciudad de Mendoza


La nadadora Argentina Liliana G. Harrison, que realizo una extraordinaria prueba de natación, batiendo el record mundial femenino de permanencia en el agua. (4 de Febrero de 1923)

El 4 de febrero de 1923, el raid Zárate-Tigre, por el Río Paraná, de 67 kilómetros, estableciendo un récord mundial femenino de permanencia en el agua de 21 horas, 20 minutos

El avance de los alemanes fue arrollador. (año 1940) Segunda Guerra Mundial

Las estrategias militares llevaban dos décadas sopesando la táctica de utilizar carros de combate y vehículos blindados en ataques relámpago a campo abierto, pero la Wehrmacht (conjunto de fuerzas armadas alemanas) fue la primera en llevarla a la práctica. 

El RMS Carpathia llega al rescate de los sobrevivientes del hundimiento del Titanic


Fue un transatlántico británico de la compañía naviera Cunard Line que fue construido en los astilleros de Swan Hunter & Wigham Richardson. Su construcción fue iniciada en septiembre de 1901, siendo botado al mar en agosto de 1902. Realizó su viaje inaugural en mayo de 1903. El Carpathia fue diseñado para transportar inmigrantes del este europeo y personas de clase media, ofreciendo un confort mayor que el de otros buques de la época. En 1905 fue añadida una primera clase, y se aumentaron las instalaciones de la tercera clase.

Después de nueve años en servicio sin ningún incidente destacado, el Carpathia recibió las llamadas de socorro del RMS Titanic en la madrugada del 15 de abril de 1912 mientras realizaba su rutinaria travesía desde Nueva York hacia Fiume en Austria-Hungría, en la actualidad Rijeka, Croacia. El capitán Arthur Rostron cambió el rumbo del barco para ir al rescate del Titanic, preparó a toda su tripulación y consiguió hacer que el buque lograse su propio récord de velocidad. El Carpathia rescató a setecientos cinco supervivientes al alba,​ regresando a Nueva York el día 18 de abril. La prensa de la época y varios pasajeros del Titanic consideraron como héroes al capitán Arthur Rostron y su tripulación.

El Carpathia continuó su servicio comercial durante la Primera Guerra Mundial, actuando también como buque de transporte de tropas. Durante la guerra, el 17 de julio de 1918 fue torpedeado por el submarino alemán SM U-55 y se hundió, muriendo cinco personas en el naufragio.

Los restos del Carpathia fueron hallados en el año 2000 por el explorador Clive Cussler y su compañía, la National Underwater and Marine Agency (NUMA). El Carpathia dejó Nueva York el 11 de abril de 1912 con destino a Fiume (Austria-Hungría), al mando del capitán Arthur Rostron que había asumido el mando del barco el 18 de enero10​; a bordo viajaban apenas 743 pasajeros,​ con su segunda y tercera clases estando medio vacías, ya que había solo 50 pasajeros en segunda clase y 565 en tercera.​ Entre los pasajeros estaban el pintor Colin Campbell Cooper,​ el periodista Lewis P. Skidmore, el fotógrafo Dr. Francis H. Blackmarr y Charles H. Marshall.

Aproximadamente a las 0:26 a. m. del 15 de abril, se recibió la angustiosa llamada de auxilio (CQD) del RMS Titanic en su sala de telégrafo, a cargo del operador de radio Harold Cottam (que aún estaba de servicio y se preparaba para irse a dormir). Cottam informó al primer oficial y ambos fueron a despertar al capitán Rostron en su camarote para darle la noticia.8​ Rostron, que estaba a unas 58 millas (93 km) al sur de la posición radiada, cambió de rumbo, ordenó máxima velocidad a la sala de máquinas (convocando a todos los fogoneros para trabajar) y preparó a toda la tripulación para el rescate. También ordenó apagar la calefacción del barco para que las máquinas utilizasen todo el vapor disponible, y el transatlántico logró alcanzar una velocidad de 17,5 nudos (32,4 km/h) durante su trayecto en dirección al Titanic, más de tres nudos por encima de su velocidad habitual;​ pero incluso así, el buque tardó cuatro horas en llegar al lugar del naufragio. Después de atravesar peligrosos campos de hielo, el Carpathia logró llegar dos horas después del hundimiento aproximadamente a las 4 de la mañana. Cuando el Carpathia llegó al lugar, avistó el primer bote salvavidas a las 4:00 a. m.; este era el bote nº 2, que fue rescatado diez minutos después. El primer superviviente que embarcó en el Carpathia fue el cuarto oficial Joseph Boxhall, quien anunció oficialmente a Rostron el naufragio del Titanic.​ El rescate continuó durante las cuatro horas siguientes, con trece botes recuperados y poco más de setecientas personas; el último superviviente en embarcar fue el segundo oficial Charles Lightoller.

Tras el rescate, Rostron luego percibió que el Carpathia no estaba en condiciones de continuar su viaje hacia Europa con los supervivientes a bordo, decidiendo entonces regresar a Nueva York. En su trayecto, el Carpathia entró en contacto con otros barcos que estaban en el área, incluyendo el Olympic, hermano del Titanic.​ Durante el viaje de regreso el capitán Rostron también rechazó la propuesta del capitán Herbert Haddock del Olympic de transferir a los supervivientes a su barco.​ A bordo, Harold Cottam fue ayudado en su trabajo de enviar mensajes personales y la lista de nombres de los supervivientes por Harold Bride, el operador de radio superviviente del Titanic. El Carpathia llegó a Nueva York el 18 de abril, siendo recibido por millares de personas.​

Por su labor de rescate, la tripulación del Carpathia fue condecorada por los supervivientes: los miembros de la tripulación fueron condecorados con medallas de bronce, los oficiales con medallas de plata y el capitán Rostron con una medalla de oro y una copa de plata,​ que le entregó Molly Brown. Posteriormente, Rostron fue huésped del presidente William Howard Taft en la Casa Blanca y fue obsequiado con una Medalla de oro del Congreso,​ el honor más alto que le podía atribuir el Congreso de Estados Unidos. Años después, cuando se le preguntó cómo el Carpathia consiguió atravesar un campo de hielo a una velocidad muy por encima de la que había sido originalmente planeada en su construcción, Rostron respondió diciendo que «Otra mano diferente de la mía estaba al timón aquella noche».

La orquesta del Titanic o Wallace Hartley Band.

Es la que perteneció al afamado transatlántico RMS Titanic, botado el 31 de mayo de 1911 y hundido durante su viaje inaugural, en la noche del 14 al 15 de abril de 1912.

Una de las más famosas leyendas del Titanic es la relativa a su orquesta musical. Durante el hundimiento, los ocho miembros de la banda dirigidos por Wallace Hartley, se situaron en el salón de primera clase en un intento por hacer que los pasajeros no perdieran la calma ni la esperanza. Más tarde continuaron tocando en la parte de popa de la cubierta de botes. La banda no dejó de tocar incluso cuando ya era seguro que el buque se hundiría. Los integrntes de la banda eran: 
Wallace H. Hartley, de Dewsbury, director de la banda.​
Roger Bricoux, el chelista.
Fred Clarke, de Liverpool
P.C. Taylor, de Clapham.
G. Krins, de Brixton
Theodore Brailey, de Notting Hill.
Jock Hume, de Dumfries
J.W. Woodward, de Headington, Oxon.​
Ninguno de los integrantes de la banda sobrevivió al naufragio,​ y desde entonces ha habido mucha especulación respecto a cuál fue la última melodía que interpretaron. Algunos testigos dicen que la última canción fue "Más cerca, oh Dios, de ti". Aunque existen tres versiones de dicha canción y nadie exactamente ha podido confirmar cuál de ellas se interpretó, o si realmente fue esa la última.

El cuerpo de Hartley fue uno de los que se recuperaron y pudieron ser identificados. Su funeral en Inglaterra contó con la presencia de miles de personas.​ A pesar de ser considerado como un héroe en su país, la naviera White Star Line le cobró a su familia por el coste de la pérdida de su uniforme. e ha insinuado que los músicos comenzaron a tocar en el salón de la cubierta A hacia las 0:20. Las declaraciones de los supervivientes Emma Schabert, Jack Thayer y May Futrelle parecen apoyar esta versión. Se conoce que los vestíbulos de las entradas de las cubiertas A y de botes se congestionaron enormemente conforme más pasajeros salieron de sus camarotes y esperaron nuevas órdenes por parte de la tripulación. De modo que es factible que durante un tiempo aquella estancia fuera el mejor lugar para reproducir música. Sin embargo, no había pianos en el salón. Aun así, cuando Archibald Gracie IV realizó su recorrido completo por las salas públicas de la cubierta A, en algún momento después de las 0:40, no mencionó ver a los músicos allí ni tampoco dijo nada acerca de la audición musical en otros espacios cuando pasaba a la cubierta superior.

De todos modos, el conjunto musical también fue visto realizando su cometido en el nivel de la cubierta de botes de la entrada de primera clase. Un piano de pared Steinway fue proporcionado en un rincón, a babor de aquel vestíbulo. May Futrelle testimoniaría que justo antes del lanzamiento del bote Nº 9 a la 1:30:

La orquesta había salido a la cubierta de botes, donde había un piano, sobre el momento en que se bajó el cuarto bote [Bote Nº 4, que estuvo a punto de abordarlo]. Mientras hicimos nuestro camino por la cubierta, estaban tocando "Alexander’s Ragtime Band" - para mantenernos en movimiento, supongo.

La redacción inicial de esta declaración podría indicar una posición en el área descubierta de la cubierta superior. Sin embargo, analizando detenidamente esta declaración, May añadió que se encontraba un piano en donde los concertistas tocaban. El único piano en la cubierta de botes se localizaba dentro de la entrada. Su referencia únicamente podía aludir al nivel interno de la entrada de la cubierta de botes.

Se ha repetido infinidad de veces que la orquesta salió a cubierta para continuar actuando al aire libre, en las inmediaciones de la entrada de primera clase, en la banda de babor.

Sin embargo esta leyenda está plagada de complicaciones. En primer lugar no se dispone de testimonios de supervivientes lo suficientemente exactos que declararan tal cosa. En segundo lugar, desde los espacios interiores del transatlántico hubiera requerido una re-afinación de todos los instrumentos de cuerda, y tal vez más de una puesta a punto a medida que los instrumentos y sus cuerdas continuaran enfriándose. En segundo lugar, el piano no hubiera estado disponible en el espacio externo de la cubierta de botes. No había forma razonable de sacar el piano afuera desde la entrada hasta la cubierta superior. Estaría bien sujeto hacia abajo para evitar que se moviera en caso de mal tiempo, el travesaño de la puerta que conducía al exterior también hubiera sido otro obstáculo, además de tener que franquear un giro de noventa grados en el pequeño vestíbulo. En una cubierta inclinada con un frío glacial, desplazar el piano afuera parece una absoluta necedad.

Sumado a esto, no hubiera habido lugar para que el violonchelista se sentara. Quizá, se ha insinuado, se encontraran sillas o bancos o fueran traídas afuera. Es posible, pero luego actuar otra vez con estos instrumentos de cuerda requerían digitación compleja; el frío no hubiera permitido una larga actuación, ya que los dedos de los músicos rápidamente se les hubieran entumecido y quedado sin sensibilidad. Más allá de eso, la iluminación de cubierta era pobre; al menos, había dos luces en los mamparos de los alrededores, y un poco de iluminación difusa que irradiara desde el interior mediante las ventanas arqueadas de la entrada. Aun así, no era mucho, y no se hubiera dispersado uniformemente. Si los concertistas estaban de espaldas a la luz, las sombras también hubieran sido otro problema. En este escenario, ¿se supone que el conjunto echó un vistazo a su partitura a través de la tenue iluminación y las sombras? ¿o interpretarían de memoria? Esto último sería lo más probable, pero a la luz de todas las anteriores complicaciones, un movimiento al exterior de los músicos durante cualquier lapso de tiempo simplemente no parece viable.

Se conoce que los sobrevivientes desde los botes salvavidas y en las cubiertas de ambos lados del navío afirmaron que pudieron escuchar los acordes de la música; sólo eso podría sugerir que actuaran en el exterior, en algún lugar del espacio abierto de la cubierta. Sin embargo, no se dispone de testimonios de primera mano refiriéndose a la orquesta en la posición que tradicionalmente se le ha asignado. Más allá de eso, la acústica era tremendamente buena esa noche - el aire estaba quieto y frío, y los sonidos podían llegar a través del agua con claridad, al menos en distancias cortas. Cuando cesó la ventilación del vapor, había muy pocos gritos o llantos en las cubiertas, al menos hasta bien entrado el hundimiento, y poco en cuanto a la maquinaria o ruidos del equipo. Teniendo en cuenta estos factores, aunque la banda cumpliera con su cometido en el interior, muy probablemente pudiera haber sido escuchada desde los botes de salvamento a ambos lados de la nave hasta una cierta distancia.

De otro lado, existen evidencias de que los concertistas se mantuvieron dentro del buque. La declaración del mayordomo Edward Brown es muy esclarecedora. A Brown se le preguntó sobre lo que la orquesta estuviera haciendo en lo último, y respondió:

No recuerdo escuchar a la banda parar de tocar. Estuvieron tocando durante mucho tiempo, pero no recuerdo oírlos parar.

Al preguntarle dónde estaba reunida la banda, Brown contestó:

Justo en lo más alto de la escalerilla – en la escalerilla delantera de la cubierta de botes.

Muchos otros sobrevivientes denominaron a la Gran Escalinata de primera clase y a los vestíbulos de entrada como la escalerilla. La elección de las palabras de Brown en su frase lo dice todo. Dijo que se hallaban en lo más alto de la escalerilla delantera. La descripción anterior tendría poco sentido si estuvieran en el espacio abierto de la cubierta. La frase en lo más alto posiblemente haga referencia a la cubierta más elevada (la cubierta de botes) de la Gran Escalera, igualmente conocida como la escalerilla delantera. Tras estos acontecimientos, la orquesta del Titanic es citada para mencionar casos en los que personas, empresas, naciones, etcétera, ante graves acontecimientos que van a provocar su ruina y hundimiento, deciden no sólo no hacer nada, sino seguir aparentando que nada malo pasa ni va a ocurrir. Y así, continúan interpretando mientras se hunde el barco, empresa, vida personal, etcétera. Independientemente de que la actitud de los músicos fuese cierta o no, la anécdota o leyenda ha trascendido y se ha transformado en una "frase hecha" que se usa cuando a alguien le van mal las cosas y sigue aparentando que no pasa nada.​ Sería una variante, más optimista, del caso del avestruz, que esconde su cabeza bajo tierra para no ver el peligro, creyendo que, al no ver sus problemas, estos desaparecen. Asimismo la orquesta del Titanic representa también a los que continúan siendo y haciendo lo que los apasiona hasta el último instante de su vida, que es lo que los integrantes de la famosa orquesta hicieron, absolutamente conscientes de lo que estaba sucediendo a su alrededor.