Equipo de la Liga Cultural de Santiago del Estero. (año 1929)

De izquierda a derecha; Abel Soria, José B. Trejo, Gaspar Saavedra, Ramón Barraza, José Luis Álvarez, Cornelio Caro, Mariano Beltrán, Arturo Dorado, Ángel Medina, Luis Díaz, Dalmacia B. Ruiz


Tarjeta con mensaje en clave, enviada por el General Mansilla a Julio A. Roca. 26 de junio de 1895.


El General Mansilla lo saluda cordialmente, vuelve a despedirse y le pide que tome nota de la siguiente clave: "Los chilenos hacen preparativos formales":

Caramba
"Aquí no se cree posibilidad guerra":
Humo
Estas palabras le serán a Ud. comunicadas por la casa de Torquinst, y solamente Ud. y yo, las conocemos.
Junio 26/895.

Frente del edificio donde funcionaba la Escuela N° 66, Gerónimo Espejo, en el distrito de Agrelo, departamento de Lujan de Cuyo. (año 1979) Mendoza

En el establecimiento concurrían unos 200 niños, se lo quería clausurar por los daños que tenía en su estructura a causa del terremoto ocurrido en el año 1977.


Casilla de chapas, cedidas por YPF, donde se dictaban clases, provisoriamente en la Escuela Gerónimo Espejo


Roberto Noble.

El fundador de diario Clarín vivió entre 1902 y 1969. A los 43 años tras una extensa labor como legislador y ministro creo el diario Clarín el 28 de Agosto de 1945.

Archivo Clarín

La primera víctima. El cadáver de Manuel Astudillo, que fué desnudado por el agua y arrojado en la calle Pescara del paraje Tres Banderas. Cruz de Piedra. Departamento de Maipú. Aluvión en Mendoza del 11 de Enero de 1934.

Una masa fantástica de agua de mas de 8 metros de altura, destruyó puentes, líneas férreas, viviendas, haciendas y numerosas vidas. Fue destruido el Hotel Termas de Cacheuta, la Usina de Luz y Fuerza.


27 de Marzo de 1901. Nació Discepolín: el hombre que convirtió el dolor argentino en tango eterno


El 27 de marzo de 1901, en el barrio porteño de Balvanera, nació Enrique Santos Discépolo, una de las figuras más intensas y trascendentes de la cultura argentina. Compositor, actor, dramaturgo y director de cine y teatro, su nombre quedó grabado para siempre en la historia del tango. Murió en Buenos Aires el 23 de diciembre de 1951, pero su obra siguió latiendo como pocas en la memoria popular. Conocido por todos como Discepolín, tuvo una vida atravesada muy temprano por el dolor: quedó huérfano de niño y fue su hermano mayor, Armando Discépolo, quien se hizo cargo de él y lo acercó al mundo artístico. A los 16 años ya debutaba como actor, y al poco tiempo comenzaba a escribir para el teatro, dejando ver un talento precoz que no tardaría en explotar. Su primer gran impacto popular llegó con “Esta noche me emborracho”, pero después vendrían páginas inmortales de la música argentina como “Yira, yira”, “Cambalache”, “Uno” y “Cafetín de Buenos Aires”. En esas letras logró algo excepcional: retratar la angustia, la ironía, la desilusión, la ternura y la crudeza de toda una época. Por eso Discépolo no fue solo un autor de tangos: fue una voz que supo convertir las heridas sociales en poesía popular. Además de revolucionar el tango, también dejó una huella fuerte en el teatro y en el cine, con una obra siempre atravesada por los conflictos humanos y las injusticias de su tiempo. Y en su vida íntima protagonizó junto a Tania una de las historias de amor más recordadas del ambiente artístico rioplatense: una relación intensa, apasionada y legendaria, que también forma parte del mito que lo rodea. Hablar de Discépolo es hablar de un artista que no escribió solo canciones: escribió una manera de sentir el país. Su legado sigue vivo porque sus tangos, lejos de envejecer, parecen seguir diciéndole verdades incómodas a cada nueva generación. #Discepolín #Discépolo #Tango #HistoriaArgentina #BuenosAires #Cambalache #YiraYira #CulturaPopular #Memoria #MendozAntigua