miércoles, 11 de septiembre de 2013

🔥🛰️🇺🇸 11 DE SEPTIEMBRE DE 2001: DESDE 400 KM DE ALTURA VIO A NUEVA YORK HERIDA… ERA EL ÚNICO ESTADOUNIDENSE FUERA DEL PLANETA


Mientras millones de personas seguían con horror los atentados del 11 de septiembre de 2001 desde la Tierra, un hombre contemplaba aquella tragedia desde un lugar absolutamente excepcional: la Estación Espacial Internacional. Frank L. Culbertson Jr., comandante de la Expedición 3 de la NASA, se encontraba en órbita junto a los cosmonautas rusos Vladimir Dezhurov y Mikhail Tyurin. Era, según la propia NASA, el único ciudadano estadounidense que en ese momento no estaba sobre el planeta. Aquella mañana, después de realizar exámenes médicos rutinarios a la tripulación, un médico de vuelo le comunicó que algo terrible estaba ocurriendo en Estados Unidos. Culbertson miró el mapa orbital y descubrió que la estación descendía desde Canadá hacia Nueva Inglaterra. Corrió por los módulos buscando una ventana con orientación hacia Nueva York, tomó la primera cámara que encontró —una videocámara— y apuntó hacia Manhattan. Desde aproximadamente 250 millas de altura, unos 400 kilómetros, apareció ante sus ojos una gigantesca columna de humo procedente del World Trade Center. Culbertson observó una extraña expansión en la base del humo y posteriormente escribió que creía haber contemplado Nueva York alrededor del momento, o poco después, del derrumbe de la Torre Sur, la segunda torre impactada y la primera en desplomarse. La NASA señala que, en las siguientes órbitas, la tripulación preparó cámaras fotográficas y de vídeo para continuar documentando lo que estaba sucediendo. Las fotografías obtenidas aquel 11 de septiembre muestran claramente la nube elevándose desde el Bajo Manhattan y extendiéndose sobre el área metropolitana: una tragedia humana visible desde el espacio. Pero el drama de Culbertson no terminó con aquellas imágenes. Mientras Estados Unidos cerraba su espacio aéreo, él y sus compañeros llegaron a advertir desde órbita cómo desaparecían las habituales estelas de los aviones comerciales. Al día siguiente recibió otra noticia devastadora: Charles “Chic” Burlingame, compañero suyo de la Academia Naval, había sido el comandante del vuelo 77 de American Airlines que se estrelló contra el Pentágono. Días después, Culbertson tomó una trompeta dentro de la Estación Espacial y tocó “Taps”, la tradicional llamada militar estadounidense en homenaje a los caídos, para despedir a su amigo desde cientos de kilómetros sobre la Tierra. En una carta escrita desde la ISS dejó una de las reflexiones más estremecedoras de aquella jornada: “The world changed today”. También describió la contradicción de encontrarse en una nave construida para investigar y mejorar la vida humana mientras, bajo él, esa misma vida estaba siendo destruida deliberadamente. Y resumió su aislamiento con una frase que atravesó los años: “And tears don’t flow the same in space…”. Las fotografías que tomó la Expedición 3 forman hoy parte del archivo histórico de la NASA; una de ellas, identificada como ISS003-E-5388, registra Nueva York y Nueva Jersey con la columna de humo saliendo de Manhattan desde una estación que orbitaba a unas 250 millas de altitud. Aquella mañana cuatro aviones comerciales fueron secuestrados por 19 integrantes de Al Qaeda; los ataques contra Nueva York, el Pentágono y el vuelo 93 causaron la muerte de 2.977 víctimas de más de 90 países. Veinticinco años después, las imágenes tomadas por Culbertson continúan siendo uno de los documentos visuales más extraordinarios del 11-S: mientras una parte del mundo miraba hacia el cielo sin comprender qué estaba ocurriendo, desde el cielo alguien miraba hacia la Tierra y veía cómo la historia cambiaba ante sus ojos. #11S #11DeSeptiembre #TorresGemelas #WorldTradeCenter #NuevaYork #FrankCulbertson #NASA #EstacionEspacialInternacional #ISS #Historia #HistoriaContemporanea #Memoria #September11 #September11Attacks #NineEleven #TwinTowers #NewYorkCity #NASAHistory #SpaceHistory #HistoryFromSpace

No hay comentarios.:

Publicar un comentario