miércoles, 28 de febrero de 2018

LOS PORTONES QUE ABRIERON EL OASIS: MENDOZA, 1927, FRENTE AL UMBRAL MÁS ELEGANTE DEL PARQUE


Esta imagen nos lleva a una Mendoza de otra época: la de los paseos serenos, los jardines cuidados, las avenidas arboladas y aquella entrada monumental que ya era símbolo de distinción, orgullo urbano y memoria colectiva. En 1927, estos portones no eran simplemente una puerta: eran el gran umbral de ingreso al pulmón verde de la provincia, el punto donde la ciudad comenzaba a transformarse en parque, sombra, agua, esculturas y horizonte. El actual Parque General San Martín había nacido oficialmente el 6 de noviembre de 1896, bajo el nombre de Parque del Oeste, a partir de la Ley 19. La iniciativa fue impulsada por Emilio Civit y el diseño quedó en manos del célebre paisajista francés Carlos Thays, figura clave en la creación de grandes espacios verdes de la Argentina. La obra fue mucho más que un paseo aristocrático: buscaba responder a problemas sanitarios, aluvionales y ambientales de una ciudad marcada por el clima árido, el suelo pedregoso y las consecuencias históricas del terremoto de 1861. Para convertir ese paisaje seco en un oasis urbano, se diseñó un complejo sistema de riego con acequias y canales, y se levantó un bosque cultivado que hoy supera las 394 hectáreas. Los portones que vemos en esta postal tienen también una historia fascinante. Según registros del Gobierno de Mendoza, fueron adquiridos en 1908 por el ingeniero Juan Molina Civit para la entrada principal del parque, y su compra se realizó en una fábrica de Glasgow, Escocia. Durante años conservaron detalles ornamentales como la corona imperial y la media luna del Islam, luego reemplazados por el cóndor y el escudo de Mendoza. En 1927, cuando fue tomada esta imagen, el paseo todavía conservaba el espíritu de aquel gran proyecto de fines del siglo XIX: una Mendoza que quería embellecerse, modernizarse y construir identidad. Recién en 1947, por la Ley 1744, recibiría oficialmente el nombre de Parque General San Martín, y la antigua avenida Uriburu pasaría a llamarse Avenida del Libertador. Hoy, al mirar esta fotografía, no vemos solo hierro, columnas y faroles. Vemos una entrada al pasado. Vemos el instante en que Mendoza quiso vencer al desierto con árboles, agua, arte y voluntad. Vemos los portones que, desde hace más de un siglo, siguen custodiando uno de los lugares más queridos por generaciones de mendocinos. #MendozaHistory, #HistoricMendoza, #VintageArgentina, #OldMendoza, #ArgentinaHistory, #UrbanHeritage, #HistoricalPhotography, #CulturalHeritage, #SanMartinPark, #MendozaAntigua, #HistoriaDeMendoza, #MendozaAntigua, #ParqueGeneralSanMartin, #PortonesDelParque, #MendozaHistorica, #MendozaCapital, #PatrimonioMendocino, #FotosAntiguas, #ArgentinaAntigua, #MemoriaMendocina


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