viernes, 15 de mayo de 2020

Indianápolis 15 de Mayo de 1982: el día en que la velocidad mostró su rostro más brutal


El 15 de mayo de 1982, durante las pruebas de clasificación para las 500 Millas de Indianápolis, el automovilismo vivió una de sus jornadas más estremecedoras. Aquel día murió el piloto estadounidense Gordon Smiley, después de perder el control de su monoplaza en una vuelta de calentamiento y chocar de frente contra el muro del Indianapolis Motor Speedway. La prensa de la época informó que el accidente ocurrió antes de los ensayos oficiales de clasificación para la carrera del 30 de mayo. Smiley no era un improvisado. Había nacido en Omaha, Nebraska, y había recorrido buena parte del automovilismo norteamericano: Fórmula Ford, Fórmula Atlantic, Can-Am, Fórmula 5000 y Super Vee. También compitió en Europa en la Aurora AFX British F1 Championship, donde en 1979 logró una victoria en Silverstone con un Surtees-Cosworth, un dato que muestra hasta dónde había llegado su carrera antes de probar suerte en la Indy. En Indianápolis ya tenía experiencia. En la edición de 1980 largó 20.º y abandonó por problemas de turbo, mientras que en 1981 partió 8.º, llegó a liderar una vuelta y terminó fuera por accidente en la vuelta 141, según los registros históricos oficiales del Indianapolis Motor Speedway. Pero 1982 era otro mundo. Los autos de Indy, empujados por la aerodinámica de efecto suelo y motores cada vez más potentes, estaban entrando en una era de velocidades extremas. En ese contexto, Smiley salió a pista con el auto número 35 de Intermedics. En la curva, el coche se descontroló, corrigió bruscamente y terminó impactando casi de frente contra el muro a una velocidad cercana a las 200 millas por hora, cerca de 320 km/h. Autoweek recuerda que Smiley fue el primer piloto muerto en Indianápolis desde 1973 y que, hasta hoy, sigue siendo el último fallecido durante una clasificación en esa pista. La tragedia ocurrió apenas una semana después de la muerte de Gilles Villeneuve en la clasificación del Gran Premio de Bélgica de Fórmula 1, en Zolder. Aquella seguidilla de accidentes dejó al descubierto una verdad incómoda: los autos se habían vuelto velocísimos, pero la seguridad todavía no avanzaba al mismo ritmo. Con el tiempo, el automovilismo comenzó a cambiar. La investigación de accidentes, la mejora de los habitáculos, los materiales más resistentes y los monocascos de fibra de carbono se volvieron parte central de la evolución técnica. McLaren ya había iniciado esa revolución en la Fórmula 1 con el MP4/1, el primer auto ganador con estructura compuesta de fibra de carbono, una tecnología que marcaría el futuro de la seguridad en los monoplazas. La muerte de Gordon Smiley quedó grabada como una de las advertencias más duras de la historia del deporte motor. No fue solo el final de un piloto veloz y ambicioso: fue una señal brutal de que la búsqueda de récords necesitaba ir acompañada por una transformación profunda en la protección de quienes se sentaban al volante. Aquel 15 de mayo de 1982, Indianápolis dejó de hablar solamente de velocidad. Empezó a hablar, también, de supervivencia. #MendozAntigua #GordonSmiley #Indianapolis500 #Indy500 #IndianapolisMotorSpeedway #Automovilismo #HistoriaDelAutomovilismo #DeporteMotor #IndyCar #RacingHistory #MotorsportHistory #Formula1 #GillesVilleneuve #SeguridadAutomovilistica #VelocidadYRiesgo #EfemeridesDeportivas #VintageRacing #AutoRacing #MotorsportSafety #RacingLegends


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