El 6 de mayo de 1527, durante el brutal Saqueo de Roma, la Guardia Suiza Pontificia vivió la jornada más dramática y heroica de su historia. Mientras las tropas imperiales de Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y rey de España, entraban violentamente en la ciudad, un pequeño grupo de soldados suizos defendió al papa Clemente VII y permitió su huida hacia el Castillo de Sant’Angelo por el corredor fortificado conocido como Passetto di Borgo. Britannica recuerda que aquel ataque desató destrucción, matanza y terror en Roma, y humilló profundamente al pontífice. La Guardia Suiza había sido creada pocos años antes, en 1506, por el papa Julio II, quien recurrió a soldados de la Confederación Suiza por su fama de disciplina, valor y fidelidad. Según el perfil oficial del Vaticano, la Guardia fue fundada como un cuerpo militar compuesto por ciudadanos suizos y destinado principalmente a custodiar la seguridad del Papa y de su residencia. El contexto era explosivo. Roma quedó atrapada en la Guerra de la Liga de Cognac, una alianza formada para frenar el dominio imperial de Carlos V en Italia. Las tropas imperiales, integradas por soldados alemanes, españoles y otros contingentes, avanzaron sobre la ciudad después de sufrir falta de paga, hambre y desorden interno. El asalto no fue una simple operación militar: terminó convertido en una de las escenas más violentas del siglo XVI europeo. Cuando los invasores llegaron al entorno de San Pedro, la Guardia Suiza quedó prácticamente como última barrera defensiva. La tradición recuerda que de los 189 guardias presentes, 147 murieron defendiendo al Papa, mientras los 42 restantes escoltaron a Clemente VII por el Passetto di Borgo hasta refugiarlo en el Castillo de Sant’Angelo. La Sala de Prensa de la Santa Sede confirma que cada 6 de mayo la ceremonia de juramento de los nuevos guardias recuerda precisamente a esos 147 soldados caídos durante el Saqueo de Roma. Aquel sacrificio convirtió al 6 de mayo en una fecha sagrada para el cuerpo. Desde entonces, los nuevos reclutas de la Guardia Suiza realizan su juramento solemne alrededor de esa jornada, como homenaje a quienes murieron protegiendo al pontífice. No es solo un rito ceremonial: es una renovación pública de fidelidad, disciplina y servicio al Papa. Hoy, la Guardia Suiza sigue siendo una de las instituciones militares más antiguas y singulares del mundo. Aunque muchos la reconocen por sus uniformes de colores renacentistas, su función no es decorativa. El Vaticano señala que sus tareas incluyen custodiar al Papa, vigilar los accesos al Estado de la Ciudad del Vaticano, acompañar al pontífice en viajes apostólicos y proteger al Colegio Cardenalicio durante la sede vacante. Sus miembros combinan tradición y seguridad moderna. Además de portar alabardas y espadas en ceremonias, reciben entrenamiento actual y cuentan con armamento contemporáneo para situaciones de emergencia. Para ingresar deben cumplir requisitos estrictos: ser ciudadanos suizos, católicos practicantes, haber completado la formación militar suiza y medir al menos 1,74 metros, entre otras condiciones. Por eso, la historia de la Guardia Suiza no puede reducirse a sus uniformes llamativos ni a las postales del Vaticano. Su identidad nació en sangre aquel 6 de mayo de 1527, cuando un puñado de hombres decidió resistir frente a un ejército muy superior para salvar la vida de Clemente VII. Desde entonces, cada juramento recuerda una misma promesa: servir al Papa hasta las últimas consecuencias. #GuardiaSuiza #GuardiaSuizaPontificia #SaqueoDeRoma #6DeMayo1527 #ClementeVII #CarlosV #Vaticano #SanPedro #CastilloDeSantAngelo #PassettoDiBorgo #HistoriaEuropea #HistoriaDelVaticano #Renacimiento #MendozAntigua #SwissGuard #PontificalSwissGuard #SackOfRome #VaticanHistory #EuropeanHistory #MilitaryHistory #RenaissanceHistory
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miércoles, 6 de mayo de 2020
La Guardia Suiza y el 6 de mayo de 1527: los 147 hombres que salvaron al Papa y entraron en la leyenda
El 6 de mayo de 1527, durante el brutal Saqueo de Roma, la Guardia Suiza Pontificia vivió la jornada más dramática y heroica de su historia. Mientras las tropas imperiales de Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y rey de España, entraban violentamente en la ciudad, un pequeño grupo de soldados suizos defendió al papa Clemente VII y permitió su huida hacia el Castillo de Sant’Angelo por el corredor fortificado conocido como Passetto di Borgo. Britannica recuerda que aquel ataque desató destrucción, matanza y terror en Roma, y humilló profundamente al pontífice. La Guardia Suiza había sido creada pocos años antes, en 1506, por el papa Julio II, quien recurrió a soldados de la Confederación Suiza por su fama de disciplina, valor y fidelidad. Según el perfil oficial del Vaticano, la Guardia fue fundada como un cuerpo militar compuesto por ciudadanos suizos y destinado principalmente a custodiar la seguridad del Papa y de su residencia. El contexto era explosivo. Roma quedó atrapada en la Guerra de la Liga de Cognac, una alianza formada para frenar el dominio imperial de Carlos V en Italia. Las tropas imperiales, integradas por soldados alemanes, españoles y otros contingentes, avanzaron sobre la ciudad después de sufrir falta de paga, hambre y desorden interno. El asalto no fue una simple operación militar: terminó convertido en una de las escenas más violentas del siglo XVI europeo. Cuando los invasores llegaron al entorno de San Pedro, la Guardia Suiza quedó prácticamente como última barrera defensiva. La tradición recuerda que de los 189 guardias presentes, 147 murieron defendiendo al Papa, mientras los 42 restantes escoltaron a Clemente VII por el Passetto di Borgo hasta refugiarlo en el Castillo de Sant’Angelo. La Sala de Prensa de la Santa Sede confirma que cada 6 de mayo la ceremonia de juramento de los nuevos guardias recuerda precisamente a esos 147 soldados caídos durante el Saqueo de Roma. Aquel sacrificio convirtió al 6 de mayo en una fecha sagrada para el cuerpo. Desde entonces, los nuevos reclutas de la Guardia Suiza realizan su juramento solemne alrededor de esa jornada, como homenaje a quienes murieron protegiendo al pontífice. No es solo un rito ceremonial: es una renovación pública de fidelidad, disciplina y servicio al Papa. Hoy, la Guardia Suiza sigue siendo una de las instituciones militares más antiguas y singulares del mundo. Aunque muchos la reconocen por sus uniformes de colores renacentistas, su función no es decorativa. El Vaticano señala que sus tareas incluyen custodiar al Papa, vigilar los accesos al Estado de la Ciudad del Vaticano, acompañar al pontífice en viajes apostólicos y proteger al Colegio Cardenalicio durante la sede vacante. Sus miembros combinan tradición y seguridad moderna. Además de portar alabardas y espadas en ceremonias, reciben entrenamiento actual y cuentan con armamento contemporáneo para situaciones de emergencia. Para ingresar deben cumplir requisitos estrictos: ser ciudadanos suizos, católicos practicantes, haber completado la formación militar suiza y medir al menos 1,74 metros, entre otras condiciones. Por eso, la historia de la Guardia Suiza no puede reducirse a sus uniformes llamativos ni a las postales del Vaticano. Su identidad nació en sangre aquel 6 de mayo de 1527, cuando un puñado de hombres decidió resistir frente a un ejército muy superior para salvar la vida de Clemente VII. Desde entonces, cada juramento recuerda una misma promesa: servir al Papa hasta las últimas consecuencias. #GuardiaSuiza #GuardiaSuizaPontificia #SaqueoDeRoma #6DeMayo1527 #ClementeVII #CarlosV #Vaticano #SanPedro #CastilloDeSantAngelo #PassettoDiBorgo #HistoriaEuropea #HistoriaDelVaticano #Renacimiento #MendozAntigua #SwissGuard #PontificalSwissGuard #SackOfRome #VaticanHistory #EuropeanHistory #MilitaryHistory #RenaissanceHistory

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