domingo, 26 de julio de 2020

26 DE JULIO DE 1875: NACIÓ ANTONIO MACHADO — EL POETA QUE CONVIRTIÓ EL DOLOR DE ESPAÑA EN PALABRAS ETERNAS


El 26 de julio de 1875, en una vivienda del sevillano Palacio de las Dueñas, nació Antonio Cipriano José María Machado Ruiz, uno de los grandes pilares de la poesía española contemporánea. Su infancia quedó unida para siempre a los patios, las fuentes y los limoneros de Sevilla, pero cuando tenía ocho años su familia se trasladó a Madrid. Allí estudió en la Institución Libre de Enseñanza, espacio decisivo para su formación intelectual, basado en la libertad de pensamiento, la cultura y la renovación pedagógica. La estabilidad familiar pronto comenzó a derrumbarse: su padre, el abogado y reconocido folclorista Antonio Machado Álvarez, viajó a Puerto Rico buscando aliviar las dificultades económicas, enfermó gravemente y murió en 1893; tres años después falleció también su abuelo, agravando la precariedad de la familia.
Antonio se sumergió entonces en la bohemia madrileña, frecuentó cafés, tertulias y teatros, y llegó a trabajar como actor en la compañía de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza. En 1899 viajó a París junto a su hermano Manuel y trabajó como traductor para la editorial Garnier; regresó en 1902, conoció a Rubén Darío y, nuevamente en Madrid, entabló amistad con Juan Ramón Jiménez. En 1903 publicó Soledades, obra de sensibilidad modernista y simbolista que amplió en 1907 con Soledades, galerías y otros poemas. Ese mismo año obtuvo una plaza como profesor de francés en Soria. Allí no solo descubrió el paisaje castellano que transformaría profundamente su poesía, sino también a Leonor Izquierdo, hija de los propietarios de la pensión donde vivía. Se casaron el 30 de julio de 1909, cuando ella acababa de cumplir quince años. En 1911 viajaron a París gracias a una beca concedida a Machado para ampliar sus estudios; allí Leonor sufrió una grave crisis de tuberculosis y ambos regresaron precipitadamente a Soria. Murió el 1 de agosto de 1912, pocos días después de que llegaran los primeros ejemplares de Campos de Castilla, libro que Antonio alcanzó a dedicarle y entregar en sus manos. Aquella pérdida lo dejó devastado y lo obligó a abandonar una ciudad cargada de recuerdos. Trasladado a Baeza, y más tarde a Segovia, continuó enseñando, estudiando filosofía y escribiendo sobre el paisaje, el paso del tiempo, la identidad española, la soledad y la muerte. En 1927 fue elegido miembro de la Real Academia Española, aunque nunca llegó a ocupar oficialmente la silla V. Un año después conoció a la poeta Pilar de Valderrama, la misteriosa “Guiomar” de sus versos, con quien mantuvo durante años una relación secreta, principalmente epistolar e idealizada. También escribió teatro junto a su hermano Manuel, colaboración de la que surgieron obras como La Lola se va a los puertos y La duquesa de Benamejí. Machado recibió con esperanza la proclamación de la Segunda República: el 14 de abril de 1931 participó en el izamiento de la bandera tricolor en el Ayuntamiento de Segovia. En 1932 regresó a Madrid para ejercer como catedrático de francés en el Instituto Calderón de la Barca y colaborar en la organización del teatro popular de las Misiones Pedagógicas; no fue, como suele afirmarse, profesor de la Universidad de Madrid. Cuando el golpe militar de julio de 1936 desembocó en la Guerra Civil, puso su palabra al servicio de la legalidad republicana. Fue evacuado de Madrid a Valencia a finales de ese año, participó en 1937 en el Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura y, ante el avance de las tropas franquistas, se trasladó a Barcelona en 1938. El 22 de enero de 1939 comenzó su último viaje. Anciano antes de tiempo, enfermo y acompañado por su madre, atravesó bajo el frío y la lluvia una frontera desbordada por miles de refugiados. Llegó sin recursos a Collioure, en el sur de Francia, y fue alojado en el modesto Hotel Bougnol-Quintana. Allí murió el 22 de febrero de 1939; su madre, Ana Ruiz, falleció apenas tres días después. En uno de los bolsillos del abrigo del poeta encontraron un papel con su último verso: “Estos días azules y este sol de la infancia”. Antonio Machado dejó mucho más que una colección de poemas: dejó una manera profundamente humana de mirar el mundo. Desde A un olmo seco y La saeta hasta Retrato, El crimen fue en Granada y aquellos inolvidables Proverbios y cantares que enseñaron que el camino se construye al andar, su voz continúa atravesando generaciones. Murió derrotado por el exilio, pero sus palabras vencieron al tiempo: España perdió a un hombre en Collioure y la literatura universal ganó un poeta eterno. #AntonioMachado #Efemérides #Historia #PoesíaEspañola #LiteraturaEspañola #GeneraciónDel98 #CamposDeCastilla #CaminanteNoHayCamino #LaSaeta #Soria #Sevilla #Collioure #MemoriaHistórica #Cultura #PoetasEternos #SpanishPoetry #SpanishLiterature #PoetryHistory #GenerationOf98 #LiteraryLegacy #HistoricalMemory #PoetryLovers #OnThisDay #EternalPoetry

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