jueves, 27 de agosto de 2020

🔥🎙️🇦🇷 27 DE AGOSTO DE 1994: MURIÓ ROBERTO GOYENECHE — EL “POLACO” QUE HIZO DE LOS SILENCIOS, EL FRASEO Y SU “GARGANTA CON ARENA” UNA FORMA INMORTAL DE CANTAR BUENOS AIRES 🥀🎶


Hace exactamente 32 años, el 27 de agosto de 1994, Buenos Aires despedía a Roberto Goyeneche, una de las voces más personales, reconocibles y extraordinarias que produjo la historia del tango argentino. Tenía 68 años y una neumonía terminó con una vida que había convertido cada verso en una pequeña escena porteña. Había nacido el 29 de enero de 1926 y quedó unido para siempre a Saavedra, sus cafés, sus noches y una pasión futbolera inquebrantable por Platense. Su camino artístico había comenzado medio siglo antes: en 1944, con apenas 18 años, ganó un concurso para nuevas voces e ingresó a la orquesta de Raúl Kaplún. Incluso después de comenzar a cantar profesionalmente llevó durante un tiempo una vida muy distinta a la del gran artista que llegaría a ser: trabajó como mecánico, taxista y chofer de colectivos. Una de las anécdotas más extraordinarias de su carrera ocurrió precisamente al volante. En 1952, mientras conducía de noche un colectivo de la línea 219, José Otero, representante de Horacio Salgán, lo escuchó cantar y terminó acercándolo a la orquesta del gran pianista. Allí compartió rubro con Ángel Díaz, “El Paya”, quien lo bautizó “El Polaco” por su figura delgada y su entonces larga y clara cabellera. Con Salgán dejó registros como “Alma de loca”, “Yo soy el mismo”, “Un momento” y “Siga el corso”. Pero el encuentro decisivo llegaría en 1956, cuando ingresó en la orquesta de Aníbal Troilo. Goyeneche admiraba profundamente a Pichuco y entre ambos nació además una entrañable amistad. Durante aquella etapa como cantor de su orquesta registró 26 números y dejó interpretaciones que se convertirían en referencias del género; años después, ya como solista, volverían a reunirse en discos como “El Polaco y yo” y “¿Te acordás, Polaco?”. Allí terminó de consolidarse uno de sus mayores secretos: Goyeneche no se limitaba a cantar una letra, la contaba. Jugaba con los acentos, estiraba una palabra, retrasaba una frase, entraba por momentos fuera del pulso y volvía a encontrarse con la orquesta al final del compás. El silencio también formaba parte de su interpretación. Ese particular uso del rubato, sumado a una dicción extraordinaria y a una creciente aspereza vocal, terminó convirtiéndolo en alguien prácticamente imposible de imitar. En 1963 inició definitivamente su etapa de solista y su repertorio atravesó generaciones enteras: “La última curda”, “Garúa”, “Gricel”, “Naranjo en flor”, “Malena”, “Afiches”, “Maquillaje”, “Cafetín de Buenos Aires”, “Volvió una noche” y tantos otros volvieron a adquirir otra dimensión en su voz. También se atrevió al tango de vanguardia: el 4 de diciembre de 1969 grabó con Astor Piazzolla “Balada para un loco”, de Piazzolla y Horacio Ferrer, apenas semanas después del explosivo estreno de la obra en el Luna Park. Su carrera siguió transformándose. Una operación de garganta realizada en 1979 modificó sus posibilidades vocales y terminó acentuando todavía más aquel modo tan personal de frasear; lejos de desaparecer, Goyeneche convirtió las limitaciones de una voz madura en una herramienta expresiva. En los años 80 cruzó además las fronteras generacionales: fue admirado por músicos vinculados al rock argentino, apareció en televisión junto a Jorge Porcel —incluso defendiendo con orgullo los colores de Platense mientras Porcel lucía los de Racing— y llegó al cine de la mano de Fernando “Pino” Solanas. Participó en “El exilio de Gardel” y encarnó a Amado en “Sur”, estrenada en 1988. Su trayectoria fue reconocida en 1985 con el Premio Konex Diploma al Mérito como cantante masculino de tango. Hacia sus últimos años había grabado cerca de un centenar de discos y continuaba sobre los escenarios, aun cuando su salud comenzaba a deteriorarse. Poco antes de morir dejó también registros junto a figuras como Mercedes Sosa y Adriana Varela. Finalmente, el 27 de agosto de 1994, una neumonía apagó su vida, pero no aquella manera irrepetible de decir un tango. Porque Goyeneche demostró algo que pocas voces consiguen: que para conmover no siempre hace falta cantar más fuerte; a veces alcanza con demorar una palabra, quebrar una frase o dejar un silencio exactamente donde duele. Treinta y dos años después, el Polaco todavía parece estar ahí, cerrando los ojos frente al micrófono y haciendo que Buenos Aires vuelva a caber entera dentro de un tango. 🇦🇷🎙️🥀 #RobertoGoyeneche #ElPolaco #Tango #TangoArgentino #Efemérides #BuenosAires #Saavedra #AníbalTroilo #AstorPiazzolla #HoracioSalgán #HistoriaArgentina #CulturaArgentina #MusicaArgentina #ArgentineTango #TangoHistory #BuenosAiresHistory #ArgentineMusic #TangoLegend

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