viernes, 11 de septiembre de 2020

🔥🏁⚫ 11 DE SEPTIEMBRE DE 1978: RONNIE PETERSON SOBREVIVIÓ AL INFIERNO DE MONZA… PERO MURIÓ HORAS DESPUÉS CUANDO TODOS CREÍAN QUE SE SALVARÍA 🇸🇪


El 11 de septiembre de 1978, en Milán, se apagó la vida de Ronnie Peterson, el espectacular “SuperSwede”, considerado todavía hoy uno de los pilotos más rápidos y talentosos que jamás lograron ser campeones del mundo de Fórmula 1. Había nacido el 14 de febrero de 1944 en Örebro, Suecia, y después de destacarse en karting y categorías menores llegó a la máxima categoría en 1970: debutó con un March en el Gran Premio de Mónaco y terminó séptimo. Apenas un año después explotó definitivamente: en 1971 fue subcampeón mundial de Fórmula 1 detrás de Jackie Stewart, sumando cinco podios, y al mismo tiempo conquistó el Campeonato Europeo de Fórmula 2 con March, imponiéndose incluso sobre figuras como Carlos Reutemann. Su consagración como uno de los grandes llegó con Lotus. Colin Chapman lo incorporó en 1973 y Peterson respondió con cuatro victorias y nada menos que nueve pole positions aquella temporada; incluso superó en velocidad pura a su compañero Emerson Fittipaldi, campeón vigente. Después de años irregulares y de una temporada 1977 conduciendo el inolvidable Tyrrell P34 de seis ruedas, regresó a Lotus en 1978 como compañero de Mario Andretti. El revolucionario Lotus 79 dominaba gracias a su efecto suelo y Peterson volvió a ganar en Sudáfrica y Austria, convirtiéndose otra vez en candidato de primer nivel. Entonces llegó Monza. El 10 de septiembre de 1978, durante el calentamiento previo al Gran Premio de Italia, Peterson sufrió un fuerte accidente con su Lotus 79 y el auto quedó inutilizado. Para la carrera tuvo que recurrir a un Lotus 78 más antiguo. La largada terminó en desastre. El procedimiento de salida fue caótico: los autos del fondo todavía avanzaban cuando se encendió la señal verde, provocando una enorme diferencia de velocidad dentro del pelotón. Durante décadas Riccardo Patrese fue señalado como principal responsable del choque, especialmente por James Hunt, pero posteriores investigaciones y el análisis de las imágenes cuestionaron seriamente aquella acusación; Patrese terminó siendo absuelto de responsabilidad legal. Por eso no es históricamente correcto afirmar simplemente que “Patrese provocó el accidente”. En medio del tumulto, el Lotus de Peterson fue golpeado, cruzó violentamente la pista, impactó contra el guardarraíl y estalló en llamas. James Hunt, Clay Regazzoni y Patrick Depailler abandonaron sus propios autos y corrieron hacia el fuego para liberarlo. Peterson estaba consciente, podía hablar y, pese a la violencia del choque, sus quemaduras eran relativamente leves. El problema verdaderamente grave eran sus piernas: el médico de Fórmula 1 Sid Watkins recordaría que presentaba más de veinte fracturas entre piernas y pies. Fue trasladado en helicóptero al hospital Niguarda de Milán. Allí los médicos debieron operar para restablecer correctamente la circulación sanguínea de sus extremidades. Al terminar la cirugía, incluso quienes lo rodeaban pensaban que sobreviviría y que, con una larga recuperación, podría volver a caminar y quizás hasta competir. Pero durante la madrugada surgió la complicación fatal: material procedente de la médula ósea ingresó al torrente sanguíneo y produjo múltiples embolias que afectaron pulmones, cerebro y riñones. Ronnie Peterson murió durante la mañana del 11 de septiembre de 1978, con apenas 34 años. La tragedia resultó aún más cruel porque aquella misma tarde Mario Andretti había asegurado matemáticamente el campeonato mundial de 1978, mientras Peterson sería clasificado póstumamente como subcampeón. Su legado quedó grabado en cifras extraordinarias: 10 victorias, 26 podios y 14 pole positions en Fórmula 1. Pero quienes lo vieron correr recuerdan algo que las estadísticas no consiguen explicar: Peterson podía llevar un Fórmula 1 cruzado, al límite de adherencia y aparentemente fuera de control, y aun así hacerlo parecer natural. La propia Fórmula 1 lo recuerda por su velocidad brutal, sus derrapes espectaculares y un dominio del auto que lo convirtió en uno de los grandes ídolos de los años setenta. Su muerte también dejó consecuencias para la seguridad: Sid Watkins explicó que después de Monza se reforzó la idea de disponer de un automóvil médico capaz de seguir al pelotón durante la primera vuelta para llegar mucho más rápidamente a cualquier accidente. Así terminó la historia del sueco que fue dos veces subcampeón del mundo, que venció diez Grandes Premios y que nunca necesitó un título para quedar entre los inolvidables. Ronnie Peterson sobrevivió al fuego de Monza; lo que nadie imaginó fue que el verdadero enemigo aparecería horas más tarde, dentro de su propio organismo. #RonniePeterson #Formula1 #F1 #Monza1978 #GranPremioDeItalia #HistoriaDelAutomovilismo #Automovilismo #Lotus #TeamLotus #SuperSwede #MarioAndretti #JamesHunt #TyrrellP34 #HistoriaF1 #PilotosLegendarios #MendozAntigua #MotorsportHistory #FormulaOne #F1History #RonniePeterson #Monza #Lotus79 #Lotus78 #RacingLegends #SwedishDriver #GrandPrixHistory #MotorsportLegends

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