El 4 de septiembre de 2014 murió en Buenos Aires Gustavo Adrián Cerati, uno de los músicos más influyentes de la historia del rock en español. Tenía 55 años y llevaba más de cuatro años sin recuperar la conciencia desde el accidente cerebrovascular sufrido tras su último recital, realizado en Caracas en mayo de 2010; aquella mañana, la Clínica ALCLA informó que su muerte se produjo como consecuencia de un paro respiratorio. Había nacido el 11 de agosto de 1959 en Buenos Aires y desde muy joven combinó una personalidad inquieta con el deporte, el dibujo y la música: practicó natación y atletismo, dirigió el coro del Instituto San Roque y comenzó a formar sus primeras bandas mucho antes de alcanzar la fama. A fines de los años setenta ingresó en la Universidad del Salvador, donde conoció a Héctor “Zeta” Bosio. Compartieron proyectos como The Morgan —por el que también pasó Andrés Calamaro— y Stress, hasta que en 1982 encontraron en Charly Alberti al tercer integrante de una formación destinada a cambiar la música latinoamericana: Soda Stereo. El trío irrumpió en el circuito porteño junto a la nueva generación representada por Virus, Sumo y Los Twist, y rápidamente construyó una identidad donde sonido, imagen, diseño y puesta escénica formaban parte de una misma revolución estética. El álbum Soda Stereo apareció en 1984; Nada Personal confirmó la consagración y Signos lanzó al grupo definitivamente sobre América Latina. En 1987 realizaron 22 conciertos en siete países ante unas 150.000 personas; en 1988 grabaron Doble Vida en Nueva York con Carlos Alomar, histórico colaborador de David Bowie, y para 1989 ya habían superado el millón de discos vendidos. Canción Animal, Dynamo y Sueño Stereo ampliaron todavía más aquel universo sonoro hasta la separación de 1997, cerrada frente a una multitud en River Plate con una expresión que terminó entrando en el vocabulario popular argentino: “Gracias totales”. Soda regresó diez años después con la gira Me Verás Volver: fueron 22 conciertos ante más de un millón de espectadores en América, una demostración gigantesca de que su música había atravesado generaciones. Pero Cerati hacía tiempo que poseía una identidad artística propia. En 1992 había creado Colores Santos junto a Daniel Melero y en 1993 publicó Amor Amarillo, su primer álbum solista; después llegarían Bocanada, Siempre es Hoy, Ahí Vamos y Fuerza Natural, discos en los que pasó del rock y el pop a la electrónica, la psicodelia y la experimentación sin quedar prisionero de una fórmula. En 2008 incluso grabó en Nueva York junto a Roger Waters para una iniciativa de la Fundación ALAS, y desarrolló además una importante faceta como productor y colaborador de otros artistas. Su último álbum, Fuerza Natural, terminaría obteniendo en 2010 el Latin Grammy al Mejor Álbum de Rock, mientras la canción “Déjà vu” recibió el premio a Mejor Canción de Rock; a lo largo de su trayectoria Cerati llegó a obtener seis Latin Grammy. Y aquí aparece un capítulo especialmente poderoso para Mendoza: el 12 de abril de 2010, bajo el cielo mendocino y ante un Auditorio Ángel Bustelo colmado, Gustavo presentó Fuerza Natural durante casi dos horas y media. Nadie podía saberlo entonces, pero aquel sería su último concierto en suelo argentino. Después continuó hacia Perú, Estados Unidos, México y Venezuela, hasta llegar a Caracas, donde el 15 de mayo ofreció la última actuación de su vida. Cuatro años después, aquel 4 de septiembre de 2014, su corazón finalmente se detuvo, pero su obra ya pertenecía a millones. Cerati no fue solamente la voz y la guitarra de Soda Stereo: fue compositor, productor, explorador sonoro y uno de los artistas que demostraron que el rock hecho en castellano podía tener identidad propia, sofisticación, modernidad y dimensión continental. Desde aquellas primeras bandas juveniles hasta Fuerza Natural, nunca dejó de buscar otro sonido detrás del sonido. Mendoza conserva además un privilegio melancólico: haber sido la última ciudad argentina que pudo verlo sobre un escenario. Su cuerpo dejó de existir aquel 4 de septiembre; sus canciones, en cambio, siguen haciendo exactamente lo contrario. #GustavoCerati #Cerati #SodaStereo #GraciasTotales #FuerzaNatural #RockArgentino #RockEnEspañol #RockLatino #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeLaMusica #MusicaArgentina #GustavoCeratiForever #SodaStereoForever #LatinRock #ArgentineRock #RockEnEspañol #MusicHistory #GraciasTotales #Legend
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
viernes, 4 de septiembre de 2020
🔥🎸🇦🇷 4 DE SEPTIEMBRE DE 2014: CERATI SE VOLVIÓ ETERNO… EL GENIO QUE CAMBIÓ EL SONIDO DE AMÉRICA Y DEJÓ EN MENDOZA SU ÚLTIMO CONCIERTO ARGENTINO ⚡🎶
El 4 de septiembre de 2014 murió en Buenos Aires Gustavo Adrián Cerati, uno de los músicos más influyentes de la historia del rock en español. Tenía 55 años y llevaba más de cuatro años sin recuperar la conciencia desde el accidente cerebrovascular sufrido tras su último recital, realizado en Caracas en mayo de 2010; aquella mañana, la Clínica ALCLA informó que su muerte se produjo como consecuencia de un paro respiratorio. Había nacido el 11 de agosto de 1959 en Buenos Aires y desde muy joven combinó una personalidad inquieta con el deporte, el dibujo y la música: practicó natación y atletismo, dirigió el coro del Instituto San Roque y comenzó a formar sus primeras bandas mucho antes de alcanzar la fama. A fines de los años setenta ingresó en la Universidad del Salvador, donde conoció a Héctor “Zeta” Bosio. Compartieron proyectos como The Morgan —por el que también pasó Andrés Calamaro— y Stress, hasta que en 1982 encontraron en Charly Alberti al tercer integrante de una formación destinada a cambiar la música latinoamericana: Soda Stereo. El trío irrumpió en el circuito porteño junto a la nueva generación representada por Virus, Sumo y Los Twist, y rápidamente construyó una identidad donde sonido, imagen, diseño y puesta escénica formaban parte de una misma revolución estética. El álbum Soda Stereo apareció en 1984; Nada Personal confirmó la consagración y Signos lanzó al grupo definitivamente sobre América Latina. En 1987 realizaron 22 conciertos en siete países ante unas 150.000 personas; en 1988 grabaron Doble Vida en Nueva York con Carlos Alomar, histórico colaborador de David Bowie, y para 1989 ya habían superado el millón de discos vendidos. Canción Animal, Dynamo y Sueño Stereo ampliaron todavía más aquel universo sonoro hasta la separación de 1997, cerrada frente a una multitud en River Plate con una expresión que terminó entrando en el vocabulario popular argentino: “Gracias totales”. Soda regresó diez años después con la gira Me Verás Volver: fueron 22 conciertos ante más de un millón de espectadores en América, una demostración gigantesca de que su música había atravesado generaciones. Pero Cerati hacía tiempo que poseía una identidad artística propia. En 1992 había creado Colores Santos junto a Daniel Melero y en 1993 publicó Amor Amarillo, su primer álbum solista; después llegarían Bocanada, Siempre es Hoy, Ahí Vamos y Fuerza Natural, discos en los que pasó del rock y el pop a la electrónica, la psicodelia y la experimentación sin quedar prisionero de una fórmula. En 2008 incluso grabó en Nueva York junto a Roger Waters para una iniciativa de la Fundación ALAS, y desarrolló además una importante faceta como productor y colaborador de otros artistas. Su último álbum, Fuerza Natural, terminaría obteniendo en 2010 el Latin Grammy al Mejor Álbum de Rock, mientras la canción “Déjà vu” recibió el premio a Mejor Canción de Rock; a lo largo de su trayectoria Cerati llegó a obtener seis Latin Grammy. Y aquí aparece un capítulo especialmente poderoso para Mendoza: el 12 de abril de 2010, bajo el cielo mendocino y ante un Auditorio Ángel Bustelo colmado, Gustavo presentó Fuerza Natural durante casi dos horas y media. Nadie podía saberlo entonces, pero aquel sería su último concierto en suelo argentino. Después continuó hacia Perú, Estados Unidos, México y Venezuela, hasta llegar a Caracas, donde el 15 de mayo ofreció la última actuación de su vida. Cuatro años después, aquel 4 de septiembre de 2014, su corazón finalmente se detuvo, pero su obra ya pertenecía a millones. Cerati no fue solamente la voz y la guitarra de Soda Stereo: fue compositor, productor, explorador sonoro y uno de los artistas que demostraron que el rock hecho en castellano podía tener identidad propia, sofisticación, modernidad y dimensión continental. Desde aquellas primeras bandas juveniles hasta Fuerza Natural, nunca dejó de buscar otro sonido detrás del sonido. Mendoza conserva además un privilegio melancólico: haber sido la última ciudad argentina que pudo verlo sobre un escenario. Su cuerpo dejó de existir aquel 4 de septiembre; sus canciones, en cambio, siguen haciendo exactamente lo contrario. #GustavoCerati #Cerati #SodaStereo #GraciasTotales #FuerzaNatural #RockArgentino #RockEnEspañol #RockLatino #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeLaMusica #MusicaArgentina #GustavoCeratiForever #SodaStereoForever #LatinRock #ArgentineRock #RockEnEspañol #MusicHistory #GraciasTotales #Legend

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