Cada 4 de septiembre distintas organizaciones y espacios dedicados a las enfermedades autoinflamatorias aprovechan la fecha para dar visibilidad al síndrome PFAPA, un trastorno poco conocido cuyo nombre reúne sus manifestaciones más características: fiebre periódica, estomatitis aftosa —las conocidas aftas bucales—, faringitis y adenitis cervical, es decir, inflamación de los ganglios del cuello. El síndrome fue descrito por primera vez en la literatura médica en 1987 por Gary S. Marshall y sus colaboradores, quienes estudiaron a 12 niños que sufrían ataques recurrentes de fiebre, malestar, aftas, inflamación de garganta y adenopatías cervicales; por esa razón también puede encontrarse mencionado como síndrome de Marshall. Dos años después ya aparecía publicado formalmente el término PFAPA en la literatura científica. Una de sus características más llamativas es la periodicidad: los episodios pueden regresar cada pocas semanas con una regularidad sorprendente. Las revisiones médicas actuales describen ataques que habitualmente duran entre tres y siete días, con fiebre que puede superar los 39 °C, faringitis, aftas y ganglios cervicales inflamados. La mayoría de los casos comienza durante los primeros años de vida, especialmente antes de los cinco años, aunque actualmente también se reconocen casos persistentes o incluso diagnosticados en adultos. Entre episodio y episodio, los chicos suelen encontrarse completamente bien y mantienen un crecimiento y desarrollo normales, uno de los datos que ayuda a orientar el diagnóstico. PFAPA no dispone de una prueba de laboratorio única que lo confirme: el diagnóstico es fundamentalmente clínico y requiere descartar otras causas de fiebre recurrente, entre ellas infecciones, neutropenia cíclica y determinados síndromes autoinflamatorios hereditarios. Los corticoides administrados bajo indicación médica pueden interrumpir rápidamente muchos ataques, aunque no previenen necesariamente los siguientes; en pacientes seleccionados también se estudian tratamientos preventivos y, en determinados casos, la amigdalectomía. La evidencia disponible indica que el pronóstico general es favorable y que en muchos niños los episodios disminuyen y terminan desapareciendo durante el crecimiento, aunque algunos pacientes pueden continuar presentándolos en etapas posteriores de la vida. Por eso, detrás de esta fecha de concientización existe un mensaje fundamental: una fiebre que regresa una y otra vez siguiendo un patrón parecido, acompañada de aftas, faringitis o ganglios inflamados, merece ser evaluada por profesionales. Reconocer PFAPA evita confundir durante años cada brote con una nueva infección y ayuda a reducir estudios, tratamientos o antibióticos innecesarios. La información y el diagnóstico correcto pueden transformar meses o años de incertidumbre en comprensión, seguimiento y tranquilidad para muchas familias. 🩺❤️ #SindromePFAPA #PFAPA #DiaMundialPFAPA #FiebrePeriodica #EnfermedadesAutoinflamatorias #EnfermedadesRaras #SaludInfantil #Pediatria #Concientizacion #Aftas #Faringitis #AdenitisCervical #PeriodicFever #PFAPASyndrome #AutoinflammatoryDisease #RareDisease #ChildHealth #Pediatrics #HealthAwareness
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
lunes, 4 de septiembre de 2023
🔥🌡️ 4 DE SEPTIEMBRE: CUANDO UNA FIEBRE QUE VUELVE “COMO UN RELOJ” TIENE NOMBRE… EL MISTERIOSO SÍNDROME PFAPA QUE AFECTA PRINCIPALMENTE A LA INFANCIA 🧒🩺
Cada 4 de septiembre distintas organizaciones y espacios dedicados a las enfermedades autoinflamatorias aprovechan la fecha para dar visibilidad al síndrome PFAPA, un trastorno poco conocido cuyo nombre reúne sus manifestaciones más características: fiebre periódica, estomatitis aftosa —las conocidas aftas bucales—, faringitis y adenitis cervical, es decir, inflamación de los ganglios del cuello. El síndrome fue descrito por primera vez en la literatura médica en 1987 por Gary S. Marshall y sus colaboradores, quienes estudiaron a 12 niños que sufrían ataques recurrentes de fiebre, malestar, aftas, inflamación de garganta y adenopatías cervicales; por esa razón también puede encontrarse mencionado como síndrome de Marshall. Dos años después ya aparecía publicado formalmente el término PFAPA en la literatura científica. Una de sus características más llamativas es la periodicidad: los episodios pueden regresar cada pocas semanas con una regularidad sorprendente. Las revisiones médicas actuales describen ataques que habitualmente duran entre tres y siete días, con fiebre que puede superar los 39 °C, faringitis, aftas y ganglios cervicales inflamados. La mayoría de los casos comienza durante los primeros años de vida, especialmente antes de los cinco años, aunque actualmente también se reconocen casos persistentes o incluso diagnosticados en adultos. Entre episodio y episodio, los chicos suelen encontrarse completamente bien y mantienen un crecimiento y desarrollo normales, uno de los datos que ayuda a orientar el diagnóstico. PFAPA no dispone de una prueba de laboratorio única que lo confirme: el diagnóstico es fundamentalmente clínico y requiere descartar otras causas de fiebre recurrente, entre ellas infecciones, neutropenia cíclica y determinados síndromes autoinflamatorios hereditarios. Los corticoides administrados bajo indicación médica pueden interrumpir rápidamente muchos ataques, aunque no previenen necesariamente los siguientes; en pacientes seleccionados también se estudian tratamientos preventivos y, en determinados casos, la amigdalectomía. La evidencia disponible indica que el pronóstico general es favorable y que en muchos niños los episodios disminuyen y terminan desapareciendo durante el crecimiento, aunque algunos pacientes pueden continuar presentándolos en etapas posteriores de la vida. Por eso, detrás de esta fecha de concientización existe un mensaje fundamental: una fiebre que regresa una y otra vez siguiendo un patrón parecido, acompañada de aftas, faringitis o ganglios inflamados, merece ser evaluada por profesionales. Reconocer PFAPA evita confundir durante años cada brote con una nueva infección y ayuda a reducir estudios, tratamientos o antibióticos innecesarios. La información y el diagnóstico correcto pueden transformar meses o años de incertidumbre en comprensión, seguimiento y tranquilidad para muchas familias. 🩺❤️ #SindromePFAPA #PFAPA #DiaMundialPFAPA #FiebrePeriodica #EnfermedadesAutoinflamatorias #EnfermedadesRaras #SaludInfantil #Pediatria #Concientizacion #Aftas #Faringitis #AdenitisCervical #PeriodicFever #PFAPASyndrome #AutoinflammatoryDisease #RareDisease #ChildHealth #Pediatrics #HealthAwareness

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