En las primeras décadas del siglo XX, Mendoza ya era el epicentro de la vitivinicultura nacional, con miles de hectáreas cultivadas y una creciente red de bodegas. La cosecha manual era una tarea comunitaria, realizada por familias enteras, peones rurales y migrantes internos, que trabajaban en jornadas extensas bajo el sol cuyano. Las tolvas, como la que aparece en la imagen, eran estructuras fundamentales en el proceso de vinificación: allí se volcaban las uvas recién cosechadas para iniciar su procesamiento. Aunque el proceso aún era mayormente artesanal, ya se empezaban a incorporar máquinas de molienda, prensas hidráulicas y sistemas de fermentación controlada. En esa época, Mendoza vivía una transición entre la vitivinicultura tradicional y la tecnificada, impulsada por enólogos formados en Europa y por la Escuela Nacional de Vitivinicultura, fundada en 1897. La imagen muestra el esfuerzo colectivo detrás de cada botella: hombres y mujeres que, con herramientas rudimentarias, sostenían una industria que comenzaba a mirar hacia el mercado nacional e internacional. En 1930, el vino mendocino ya abastecía gran parte del consumo porteño, y comenzaba a competir con productos importados, gracias a políticas de protección y promoción. #VendimiaHistórica, #Mendoza1930, #MemoriaVitivinícola, #TrabajoYTerritorio, #ArchivoRural, #UvasConHistoria, #TolvaDeTiempo, #PatrimonioProductivo, #CosechaMendocina, #RaízObrera, #VinoYMemoria, #TestigosDelOficio, #CápsulaVitivinícola, #PaisajeDelTrabajo, #HistoriaEntreCepas #Mendozantigua. Crédito Fotográfico: Platt, Robert S. (Robert Swanton), 1891-1964
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
lunes, 29 de septiembre de 2025
Tolva de Historia: El Trabajo que Dio Forma al Vino Argentino. Mendoza (1930)
En las primeras décadas del siglo XX, Mendoza ya era el epicentro de la vitivinicultura nacional, con miles de hectáreas cultivadas y una creciente red de bodegas. La cosecha manual era una tarea comunitaria, realizada por familias enteras, peones rurales y migrantes internos, que trabajaban en jornadas extensas bajo el sol cuyano. Las tolvas, como la que aparece en la imagen, eran estructuras fundamentales en el proceso de vinificación: allí se volcaban las uvas recién cosechadas para iniciar su procesamiento. Aunque el proceso aún era mayormente artesanal, ya se empezaban a incorporar máquinas de molienda, prensas hidráulicas y sistemas de fermentación controlada. En esa época, Mendoza vivía una transición entre la vitivinicultura tradicional y la tecnificada, impulsada por enólogos formados en Europa y por la Escuela Nacional de Vitivinicultura, fundada en 1897. La imagen muestra el esfuerzo colectivo detrás de cada botella: hombres y mujeres que, con herramientas rudimentarias, sostenían una industria que comenzaba a mirar hacia el mercado nacional e internacional. En 1930, el vino mendocino ya abastecía gran parte del consumo porteño, y comenzaba a competir con productos importados, gracias a políticas de protección y promoción. #VendimiaHistórica, #Mendoza1930, #MemoriaVitivinícola, #TrabajoYTerritorio, #ArchivoRural, #UvasConHistoria, #TolvaDeTiempo, #PatrimonioProductivo, #CosechaMendocina, #RaízObrera, #VinoYMemoria, #TestigosDelOficio, #CápsulaVitivinícola, #PaisajeDelTrabajo, #HistoriaEntreCepas #Mendozantigua. Crédito Fotográfico: Platt, Robert S. (Robert Swanton), 1891-1964
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