jueves, 21 de mayo de 2026

1822: CUANDO LA PRENSA MENDOCINA ENCENDIÓ EL PODER Y NACIERON LAS PRIMERAS RESTRICCIONES (Imagen Ilustrativa)


Apenas habían pasado dos años desde la aparición de El Termómetro del Día, considerado el primer periódico impreso de Mendoza, cuando la joven prensa provincial empezó a mostrar su fuerza más incómoda: la crítica pública. Aquel periódico, editado por Juan Escalante, había salido por primera vez el 20 de mayo de 1820, en una Mendoza que comenzaba a descubrir el poder político de la palabra impresa. Pero esa libertad pronto empezó a molestar. Funcionarios y figuras influyentes sintieron los primeros golpes de la opinión escrita. El gobernador Tomás Godoy Cruz cuestionó lo que llamó “abusos de la prensa”, a raíz de una noticia difundida en Buenos Aires por El Argos y reproducida en Mendoza. No era un dato menor: El Argos de Buenos Aires, nacido en 1821, fue uno de los periódicos políticos y noticiosos más importantes del período rivadaviano. El malestar oficial fue creciendo hasta que, en octubre de 1822, la Honorable Junta intervino. Sus miembros advertían que la libertad de escribir estaba derivando, según ellos, en excesos capaces de herir el honor de los ciudadanos, alimentar rencores y afectar el decoro público. La prensa, pensada como instrumento de ilustración y reforma de costumbres, comenzaba a ser vista también como un espacio de disputa, acusaciones y enfrentamiento político. La resolución buscó poner límites sin suprimir por completo la libertad de imprenta. Se revocó una medida anterior más severa, pero se estableció una condición clave: el impresor ya no debía publicar papeles anónimos sin conservar una copia firmada por el autor. Si alguien quería reservar su nombre, podía hacerlo ante el público, pero debía quedar constancia de su responsabilidad. Era una forma temprana de controlar los excesos sin apagar del todo la voz de la prensa. El episodio revela una tensión que acompañaría a la Argentina durante décadas: libertad de expresión o control político, crítica pública o defensa del honor, prensa como escuela cívica o como arma de combate. Mendoza vivía entonces una intensa etapa tipográfica, con publicaciones oficiales, periódicos doctrinarios y hojas políticas que acompañaban la construcción institucional de la provincia. Estudios sobre el periodismo cuyano destacan esa primera etapa como un momento clave para entender la formación de la opinión pública regional. El gobernador Pedro Molina acusó recibo de la resolución y ordenó su publicación en el Registro Oficial. Así, la misma imprenta que había abierto una puerta a la discusión pública también comenzaba a registrar sus límites. Aquel episodio de 1822 fue mucho más que una disputa entre periodistas y funcionarios: fue el nacimiento de una pregunta que todavía sigue viva. ¿Hasta dónde puede llegar la prensa cuando incomoda al poder? En Mendoza, la libertad de imprenta nació con tinta fresca… y muy pronto también con advertencias. #PrensaMendocina #Mendoza1822 #ElTermometroDelDia #LibertadDeImprenta #HistoriaDeMendoza #TomásGodoyCruz #PedroMolina #ElArgos #PeriodismoCuyano #HistoriaArgentina #MendozAntigua #PressHistory #MendozaHistory #FreedomOfThePress #ArgentineHistory #HistoricalNewspapers

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