En septiembre de 1824, cuando Mendoza todavía intentaba recuperarse del enorme sacrificio realizado para formar el Ejército de los Andes, apareció uno de los periódicos más intensos de la primera prensa cuyana: El Eco de los Andes. Algunas fuentes ubican su salida el 23 de septiembre y otras el 24, pero todas coinciden en su peso dentro del debate político e intelectual de la época. El periódico nació después del cierre de El Verdadero Amigo del País, ligado a Juan Crisóstomo Lafinur, y fue impulsado por un grupo de hombres identificados con las ideas liberales, laicas e ilustradas. Entre sus redactores figuraron Juan Gualberto Godoy, Francisco Borja Correas, José Lisandro Calle y José María Salinas. Fue impreso en la Imprenta de la Sociedad Lancasteriana, un espacio clave para la cultura mendocina de aquellos años. En una Mendoza empobrecida, atravesada por disputas políticas, cafés, tertulias, sacristías y rumores de aldea, El Eco de los Andes se convirtió en una tribuna de ideas. Sus redactores defendían la tolerancia, el respeto a la ley, la educación, el pensamiento moderno y el gobierno representativo. No era solo un periódico: era una batalla escrita contra el fanatismo, la intolerancia y el atraso. Investigaciones recientes lo vinculan con la llamada Ideología de las Luces, con lecturas de autores como Filangieri, Montesquieu, Madame de Staël, Bentham y Condillac. Su gran adversario fue el periódico religioso El Orden, vinculado al presbítero Torres, que atacó a los redactores liberales acusándolos de irreligiosos y peligrosos. El Eco respondió con una bandera poderosa: la libertad de publicar incluso ideas contrarias a las propias. Esa actitud lo convirtió en un ejemplo temprano de ética periodística y debate público en Mendoza. Sin embargo, también tuvo sombras. Juan Draghi Lucero le reprochó haber mirado demasiado hacia las ideas europeas y muy poco hacia la vida cotidiana mendocina. También señaló un silencio llamativo: mientras Mendoza seguía marcada por la gesta sanmartiniana, el periódico casi no mencionó a San Martín, ni recordó Chacabuco ni Maipú, pese a que el Libertador había partido definitivamente de Mendoza pocos meses antes. El Eco de los Andes publicó 61 números y su último ejemplar apareció el 25 de diciembre de 1825. Fue breve, pero dejó una huella enorme: defendió la ley frente al despotismo, la razón frente al fanatismo y la libertad de expresión en una provincia que todavía estaba aprendiendo a discutir su destino después de la Independencia. #ElEcoDeLosAndes #HistoriaDeMendoza #PrensaMendocina #JuanGualbertoGodoy #Lafinur #JuanDraghiLucero #Mendoza1824 #PeriodismoCuyano #HistoriaArgentina #LibertadDePrensa #MendozAntigua #Efemérides #MendozaHistory #ArgentineHistory #FreedomOfPress #LatinAmericanHistory #HistoryLovers
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miércoles, 27 de mayo de 2026
1824🔥 El Eco de los Andes: el periódico mendocino que desafió al fanatismo y defendió la libertad de pensar
En septiembre de 1824, cuando Mendoza todavía intentaba recuperarse del enorme sacrificio realizado para formar el Ejército de los Andes, apareció uno de los periódicos más intensos de la primera prensa cuyana: El Eco de los Andes. Algunas fuentes ubican su salida el 23 de septiembre y otras el 24, pero todas coinciden en su peso dentro del debate político e intelectual de la época. El periódico nació después del cierre de El Verdadero Amigo del País, ligado a Juan Crisóstomo Lafinur, y fue impulsado por un grupo de hombres identificados con las ideas liberales, laicas e ilustradas. Entre sus redactores figuraron Juan Gualberto Godoy, Francisco Borja Correas, José Lisandro Calle y José María Salinas. Fue impreso en la Imprenta de la Sociedad Lancasteriana, un espacio clave para la cultura mendocina de aquellos años. En una Mendoza empobrecida, atravesada por disputas políticas, cafés, tertulias, sacristías y rumores de aldea, El Eco de los Andes se convirtió en una tribuna de ideas. Sus redactores defendían la tolerancia, el respeto a la ley, la educación, el pensamiento moderno y el gobierno representativo. No era solo un periódico: era una batalla escrita contra el fanatismo, la intolerancia y el atraso. Investigaciones recientes lo vinculan con la llamada Ideología de las Luces, con lecturas de autores como Filangieri, Montesquieu, Madame de Staël, Bentham y Condillac. Su gran adversario fue el periódico religioso El Orden, vinculado al presbítero Torres, que atacó a los redactores liberales acusándolos de irreligiosos y peligrosos. El Eco respondió con una bandera poderosa: la libertad de publicar incluso ideas contrarias a las propias. Esa actitud lo convirtió en un ejemplo temprano de ética periodística y debate público en Mendoza. Sin embargo, también tuvo sombras. Juan Draghi Lucero le reprochó haber mirado demasiado hacia las ideas europeas y muy poco hacia la vida cotidiana mendocina. También señaló un silencio llamativo: mientras Mendoza seguía marcada por la gesta sanmartiniana, el periódico casi no mencionó a San Martín, ni recordó Chacabuco ni Maipú, pese a que el Libertador había partido definitivamente de Mendoza pocos meses antes. El Eco de los Andes publicó 61 números y su último ejemplar apareció el 25 de diciembre de 1825. Fue breve, pero dejó una huella enorme: defendió la ley frente al despotismo, la razón frente al fanatismo y la libertad de expresión en una provincia que todavía estaba aprendiendo a discutir su destino después de la Independencia. #ElEcoDeLosAndes #HistoriaDeMendoza #PrensaMendocina #JuanGualbertoGodoy #Lafinur #JuanDraghiLucero #Mendoza1824 #PeriodismoCuyano #HistoriaArgentina #LibertadDePrensa #MendozAntigua #Efemérides #MendozaHistory #ArgentineHistory #FreedomOfPress #LatinAmericanHistory #HistoryLovers

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