El 19 de mayo de 1953, en el Nevada Test Site, Estados Unidos detonó la bomba atómica Harry, una prueba de 32 kilotones realizada dentro de la Operación Upshot-Knothole, una serie de once ensayos nucleares atmosféricos llevados a cabo entre marzo y junio de ese año. La explosión fue realizada desde una torre de unos 300 pies y, por su enorme liberación de material radiactivo fuera del área prevista, con el tiempo sería recordada con un apodo siniestro: “Dirty Harry”, o “Harry el sucio”. Aquel día, un cambio inesperado en las condiciones del viento empujó la lluvia radiactiva mucho más allá del campo de pruebas. La nube alcanzó zonas del sur de Utah, especialmente el área de St. George, una ciudad ubicada a unos 220 kilómetros del sitio de detonación. Según registros históricos sobre los llamados downwinders —las poblaciones expuestas al material radiactivo arrastrado por el viento—, la prueba Harry fue una de las más contaminantes realizadas en territorio continental estadounidense. La historia se volvió todavía más inquietante tiempo después. En 1954, el productor Howard Hughes impulsó el rodaje de The Conqueror, conocida en español como El conquistador de Mongolia, protagonizada por John Wayne, Susan Hayward, Agnes Moorehead y Pedro Armendáriz. La película se filmó en paisajes áridos cercanos a St. George, Utah, una zona que había recibido contaminación de las pruebas nucleares realizadas en Nevada. Con los años, la película quedó marcada por una estadística escalofriante: de unas 220 personas del elenco y equipo técnico, 91 desarrollaron cáncer y 46 murieron por esa enfermedad hacia 1980, según cifras ampliamente citadas en la investigación histórica sobre el caso. Entre los afectados estuvieron figuras centrales del film como Wayne, Hayward, Moorehead, el director Dick Powell y Pedro Armendáriz. Aunque no existe una prueba única y definitiva que permita atribuir todos esos casos exclusivamente a la radiación —también se han señalado factores como el tabaquismo—, el vínculo entre el rodaje, la zona contaminada y la tragedia sanitaria quedó instalado como una de las historias más oscuras de Hollywood. Así, una explosión nuclear en el desierto terminó proyectando su sombra mucho más allá de la Guerra Fría. “Harry el sucio” no solo dejó una nube sobre Nevada y Utah: también quedó asociado a una película maldita, a comunidades silenciadas y a una pregunta que todavía incomoda: ¿cuánto se sabía realmente sobre el peligro que respiraban quienes vivían y trabajaban bajo aquella lluvia invisible? #HarryElSucio #DirtyHarry #OperacionUpshotKnothole #NevadaTestSite #PruebasNucleares #TheConqueror #JohnWayne #HollywoodMaldito #GuerraFria #HistoriaNuclear #Downwinders #MendozAntigua #NuclearHistory #ColdWarHistory #AtomicTesting #HollywoodHistory #RadiationFallout
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
martes, 19 de mayo de 2026
19 de Mayo de 1953 - “HARRY EL SUCIO”: LA BOMBA ATÓMICA QUE ENVENENÓ UTAH Y DEJÓ UNA SOMBRA MORTAL SOBRE HOLLYWOOD
El 19 de mayo de 1953, en el Nevada Test Site, Estados Unidos detonó la bomba atómica Harry, una prueba de 32 kilotones realizada dentro de la Operación Upshot-Knothole, una serie de once ensayos nucleares atmosféricos llevados a cabo entre marzo y junio de ese año. La explosión fue realizada desde una torre de unos 300 pies y, por su enorme liberación de material radiactivo fuera del área prevista, con el tiempo sería recordada con un apodo siniestro: “Dirty Harry”, o “Harry el sucio”. Aquel día, un cambio inesperado en las condiciones del viento empujó la lluvia radiactiva mucho más allá del campo de pruebas. La nube alcanzó zonas del sur de Utah, especialmente el área de St. George, una ciudad ubicada a unos 220 kilómetros del sitio de detonación. Según registros históricos sobre los llamados downwinders —las poblaciones expuestas al material radiactivo arrastrado por el viento—, la prueba Harry fue una de las más contaminantes realizadas en territorio continental estadounidense. La historia se volvió todavía más inquietante tiempo después. En 1954, el productor Howard Hughes impulsó el rodaje de The Conqueror, conocida en español como El conquistador de Mongolia, protagonizada por John Wayne, Susan Hayward, Agnes Moorehead y Pedro Armendáriz. La película se filmó en paisajes áridos cercanos a St. George, Utah, una zona que había recibido contaminación de las pruebas nucleares realizadas en Nevada. Con los años, la película quedó marcada por una estadística escalofriante: de unas 220 personas del elenco y equipo técnico, 91 desarrollaron cáncer y 46 murieron por esa enfermedad hacia 1980, según cifras ampliamente citadas en la investigación histórica sobre el caso. Entre los afectados estuvieron figuras centrales del film como Wayne, Hayward, Moorehead, el director Dick Powell y Pedro Armendáriz. Aunque no existe una prueba única y definitiva que permita atribuir todos esos casos exclusivamente a la radiación —también se han señalado factores como el tabaquismo—, el vínculo entre el rodaje, la zona contaminada y la tragedia sanitaria quedó instalado como una de las historias más oscuras de Hollywood. Así, una explosión nuclear en el desierto terminó proyectando su sombra mucho más allá de la Guerra Fría. “Harry el sucio” no solo dejó una nube sobre Nevada y Utah: también quedó asociado a una película maldita, a comunidades silenciadas y a una pregunta que todavía incomoda: ¿cuánto se sabía realmente sobre el peligro que respiraban quienes vivían y trabajaban bajo aquella lluvia invisible? #HarryElSucio #DirtyHarry #OperacionUpshotKnothole #NevadaTestSite #PruebasNucleares #TheConqueror #JohnWayne #HollywoodMaldito #GuerraFria #HistoriaNuclear #Downwinders #MendozAntigua #NuclearHistory #ColdWarHistory #AtomicTesting #HollywoodHistory #RadiationFallout
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