sábado, 9 de mayo de 2026

De monte virgen a viñedo: los obreros que abrieron la tierra y sembraron el futuro de Mendoza


La imagen, titulada “Obreros arando” y perteneciente a la Colección Cerezo-Sanmartino / AFH, muestra una escena profundamente mendocina: hombres trabajando la tierra con arado y yuntas de mulas sobre un terreno todavía inculto. Dos operarios guían el avance desde los costados, otro conduce el arado desde atrás, y al fondo se distinguen jinetes, caballos y más trabajadores. No es una simple postal rural: es el retrato del esfuerzo que abrió surcos donde antes había monte, jarilla y suelo virgen. En esa escena está resumida una parte esencial de la historia vitivinícola de Mendoza. La vid llegó a Cuyo desde tiempos coloniales, pero el gran salto productivo se produjo hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX, cuando la provincia transformó amplias zonas áridas en oasis agrícolas gracias al riego, al ferrocarril, a la inmigración y al trabajo campesino. Mendoza Educación recuerda que la vitivinicultura argentina tuvo sus orígenes en el siglo XVI, con los primeros asentamientos españoles, y se consolidó luego en Cuyo como una actividad central. Aquel desarrollo no fue espontáneo. La expansión del viñedo mendocino estuvo impulsada por políticas públicas, obras de irrigación y leyes que favorecieron la plantación de vides. En 1881, por ejemplo, una ley provincial eximió de impuesto territorial a las nuevas plantaciones de vid, y la Ley de Aguas de 1884 ayudó a ordenar el sistema de riego, clave para convertir tierras secas en fincas productivas. Según Bodegas de Argentina, entre 1887 y 1901 la superficie cultivada con vid pasó de 4.700 a 21.313 hectáreas, y para 1910 ya alcanzaba 31.793 hectáreas. También fue decisivo el aporte de miles de inmigrantes, especialmente europeos, que llegaron con conocimientos agrícolas, voluntad de progreso y una enorme capacidad de trabajo. Estudios de la Universidad Nacional de Cuyo destacan que el ferrocarril y la inmigración fueron bases fundamentales del cambio económico que transformó a Mendoza entre 1880 y 1900, dejando atrás la antigua provincia aldeana para impulsar una economía vitivinícola moderna. Por eso esta fotografía conmueve. Detrás de cada surco abierto por esas mulas y esos obreros había una promesa: plantar vides, levantar viñedos, construir bodegas, poblar fincas y convertir el desierto en paisaje productivo. Aquellos trabajadores no solo araban la tierra: estaban dibujando el futuro de Mendoza. La imagen nos recuerda que la vitivinicultura mendocina no nació únicamente en las bodegas ni en las etiquetas famosas. Nació antes, bajo el sol, en el polvo del campo, en las manos curtidas de quienes domesticaron la tierra para que allí creciera la vid. #Mendoza #Vitivinicultura #HistoriaDeMendoza #ObrerosDelCampo #ViñedosMendocinos #Inmigrantes #TrabajoRural #Arado #HistoriaDelVino #CulturaDelVino #BodegasMendocinas #MemoriaFotográfica #MendozAntigua #MendozaHistory #WineHistory #Vineyards #RuralWork #ArgentineWine #ImmigrantHistory #HistoricalPhotography #CulturalHeritage

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