domingo, 21 de junio de 2026

21 de Junio de 1953, muere 🔥 SALVADOR ATAGUILE: EL MENDOCINO QUE LLEVÓ EL TC EN LA SANGRE Y SE HIZO LEYENDA EN EL ASFALTO 🔥


El 21 de junio de 1953, Mendoza perdía a uno de sus grandes nombres del automovilismo: Salvador Ataguile, piloto de Turismo Carretera, protagonista de una época donde correr no era solamente competir, sino desafiar caminos, montañas, polvo, velocidad y destino. Había nacido en Mendoza el 19 de marzo de 1918. Tenía apenas 35 años cuando la tragedia lo encontró en su tierra, al mando de un Ford V8, en el viejo autódromo ubicado en el Parque General San Martín, por entonces conocido como “Presidente Perón”. Aquel circuito, desaparecido con el tiempo, fue parte de la historia grande del automovilismo mendocino, cuando las multitudes se acercaban a ver pasar a las cupecitas como si fueran relámpagos de hierro. Ataguile no nació dentro de una leyenda: la construyó desde abajo. Su familia era conocida en Mendoza por una panadería ubicada en la esquina de Dorrego y Lamadrid, Guaymallén. Desde joven, Salvador repartía pan y facturas, incluso hacia el Regimiento de Uspallata, atravesando los exigentes Caracoles de Villavicencio. Allí, entre curvas de montaña, pendientes, frío y caminos difíciles, fue templando el pulso que más tarde lo llevaría a competir. El automovilismo de aquellos años era otra cosa. No había la seguridad actual, ni la tecnología moderna, ni los autódromos preparados como hoy. El Turismo Carretera era una epopeya sobre ruedas: pilotos cubiertos de tierra, motores rugiendo durante horas, rutas abiertas, pueblos enteros esperando al costado del camino y autos que parecían resistir más por coraje que por mecánica. Ataguile fue parte de esa generación heroica. Corrió en Argentina y también en Chile. Su nombre quedó asociado a grandes pruebas ruteras y a la memoria del TC cuyano. En 1948 participó de la legendaria Buenos Aires-Caracas, una de las aventuras más extremas del automovilismo sudamericano. En 1951 escribió una de sus páginas más brillantes al ganar la Vuelta de Cuyo con una cupé Ford V8, dejando a Mendoza en lo alto de la pasión fierrera nacional. Pero el 21 de junio de 1953, la velocidad se volvió silencio. Su accidente marcó profundamente al deporte mendocino. No fue solo la muerte de un piloto: fue la pérdida de un hombre querido, de un corredor valiente y de una época donde cada largada podía convertirse en gloria o despedida. Las imágenes de su sepelio, de las viejas cupecitas, de los autos numerados y de aquellos rostros detenidos en el tiempo nos devuelven una Mendoza que vibraba con el sonido de los motores. Una Mendoza que también supo tener héroes sobre cuatro ruedas. Hoy, Salvador Ataguile sigue corriendo en la memoria. Corre por Guaymallén, por Villavicencio, por Uspallata, por el viejo Parque General San Martín y por cada mendocino que entiende que la historia también se escribe con aceite, polvo, coraje y velocidad. Salvador Ataguile, el mendocino que convirtió el camino en leyenda. #SalvadorAtaguile, #TurismoCarretera, #FordV8, #ClassicCars, #MotorsportHistory, #RacingLegend, #ArgentinaRacing, #VintageRacing, #OldCars, #HistoricRacing, #RoadRacing, #MendozaHistory, #MotorsportMemories, #TCArgentino, #CarCulture, #HistoriaDelAutomovilismo, #AutomovilismoArgentino, #TurismoCarreteraArgentino, #MendozaAntigua, #HistoriaDeMendoza, #Guaymallen, #Villavicencio, #Uspallata, #Cupecitas, #FordV8, #PilotosArgentinos, #AutomovilismoMendocino, #ViejoTC, #Efemerides, #ArgentinaAntigua

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