El 20 de julio de 1969, mientras millones de personas observaban con asombro cómo el ser humano llegaba por primera vez a otro mundo, un argentino creyó descubrir en aquella hazaña algo todavía más grande que una victoria científica: una demostración de lo que la humanidad podía conseguir cuando trabajaba unida. Su nombre era Enrique Ernesto Febbraro, y de aquella emoción nació la celebración que cada año reúne a los argentinos alrededor de una mesa, un abrazo, una llamada o un mensaje: el Día del Amigo. Aquel domingo, el módulo lunar Eagle, tripulado por Neil Armstrong y Edwin “Buzz” Aldrin, descendió sobre el Mar de la Tranquilidad mientras Michael Collins permanecía en órbita a bordo del Columbia. El alunizaje estuvo cargado de tensión: cuando Armstrong consiguió posar la nave, quedaban aproximadamente treinta segundos de combustible. Horas después dio el primer paso sobre la superficie lunar ante una audiencia televisiva calculada en más de quinientos millones de personas. Febbraro era odontólogo, profesor, filósofo, psicólogo, músico y locutor de radio. Desde Lomas de Zamora siguió la transmisión del Apolo 11 e interpretó aquel acontecimiento como un símbolo de fraternidad: no solamente Estados Unidos había alcanzado la Luna, sino que la humanidad parecía extender una mano hacia el universo. Fue entonces cuando decidió proponer que el 20 de julio quedara dedicado a celebrar la amistad. Su idea no quedó encerrada en una conversación. Febbraro redactó una carta, la tradujo a varios idiomas y envió alrededor de mil copias a instituciones y contactos del Rotary Club distribuidos en cerca de cien países. Según los testimonios y reconstrucciones conservados, recibió entre 700 y 800 adhesiones, una respuesta extraordinaria para una iniciativa desarrollada en tiempos en que no existían el correo electrónico, las redes sociales ni la comunicación instantánea. La frase que acompañó su cruzada terminó convirtiéndose en una declaración de principios: “Un pueblo de amigos es una nación imbatible”. En 1972, Febbraro cedió al Rotary Club los derechos vinculados con su iniciativa, y en 1983 Lomas de Zamora fue reconocida como “capital provincial de la amistad”, en homenaje al lugar desde donde había comenzado aquella campaña internacional. Existe además una curiosidad poco conocida: Febbraro perteneció a la masonería argentina y Buzz Aldrin también era masón. Sin embargo, conviene no presentar ese vínculo como la única causa del Día del Amigo. Las fuentes más consistentes señalan que la verdadera inspiración fue el alunizaje entendido como un gesto de unión y cooperación humana, más que un homenaje personal al astronauta estadounidense. También es importante distinguir dos fechas que suelen confundirse. En Argentina, Uruguay y otros lugares de la región, la celebración popular se realiza el 20 de julio por la iniciativa de Febbraro. La Organización de las Naciones Unidas, en cambio, estableció oficialmente el 30 de julio como Día Internacional de la Amistad mediante la Resolución 65/275, aprobada en 2011. Esa conmemoración internacional reconoce como antecedente la Cruzada Mundial de la Amistad impulsada en Paraguay por el doctor Ramón Artemio Bracho desde 1958. Así nació una de las costumbres más arraigadas de la Argentina. Un acontecimiento ocurrido a casi 400.000 kilómetros de la Tierra inspiró a un hombre sentado frente a un televisor en Lomas de Zamora. Desde allí partieron cartas hacia cien países y regresaron cientos de respuestas, demostrando que algunas ideas no necesitan ejércitos ni grandes fortunas para conquistar el mundo. Cada 20 de julio, cuando los bares se llenan, los teléfonos no dejan de sonar y vuelven a reunirse personas separadas por el tiempo o la distancia, también se recuerda aquella noche de 1969. El día en que el hombre llegó a la Luna y un argentino decidió que semejante hazaña debía transformarse en un homenaje al vínculo que sostiene, acompaña y muchas veces salva: la amistad. #DíaDelAmigo #EnriqueFebbraro #20DeJulio #Apolo11 #LlegadaALaLuna #Amistad #AmigosParaSiempre #HistoriaArgentina #Efemérides #LomasDeZamora #CulturaArgentina #MemoriaArgentina #MendozAntigua #FriendshipDay #InternationalFriendshipDay #Apollo11 #MoonLanding #TrueFriendship #FriendsForever #ArgentinaHistory
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
lunes, 20 de julio de 2026
20 DE JULIO DE 1969: LA HUMANIDAD TOCÓ LA LUNA Y UN ARGENTINO CONVIRTIÓ AQUEL SALTO EN EL DÍA DEL AMIGO
El 20 de julio de 1969, mientras millones de personas observaban con asombro cómo el ser humano llegaba por primera vez a otro mundo, un argentino creyó descubrir en aquella hazaña algo todavía más grande que una victoria científica: una demostración de lo que la humanidad podía conseguir cuando trabajaba unida. Su nombre era Enrique Ernesto Febbraro, y de aquella emoción nació la celebración que cada año reúne a los argentinos alrededor de una mesa, un abrazo, una llamada o un mensaje: el Día del Amigo. Aquel domingo, el módulo lunar Eagle, tripulado por Neil Armstrong y Edwin “Buzz” Aldrin, descendió sobre el Mar de la Tranquilidad mientras Michael Collins permanecía en órbita a bordo del Columbia. El alunizaje estuvo cargado de tensión: cuando Armstrong consiguió posar la nave, quedaban aproximadamente treinta segundos de combustible. Horas después dio el primer paso sobre la superficie lunar ante una audiencia televisiva calculada en más de quinientos millones de personas. Febbraro era odontólogo, profesor, filósofo, psicólogo, músico y locutor de radio. Desde Lomas de Zamora siguió la transmisión del Apolo 11 e interpretó aquel acontecimiento como un símbolo de fraternidad: no solamente Estados Unidos había alcanzado la Luna, sino que la humanidad parecía extender una mano hacia el universo. Fue entonces cuando decidió proponer que el 20 de julio quedara dedicado a celebrar la amistad. Su idea no quedó encerrada en una conversación. Febbraro redactó una carta, la tradujo a varios idiomas y envió alrededor de mil copias a instituciones y contactos del Rotary Club distribuidos en cerca de cien países. Según los testimonios y reconstrucciones conservados, recibió entre 700 y 800 adhesiones, una respuesta extraordinaria para una iniciativa desarrollada en tiempos en que no existían el correo electrónico, las redes sociales ni la comunicación instantánea. La frase que acompañó su cruzada terminó convirtiéndose en una declaración de principios: “Un pueblo de amigos es una nación imbatible”. En 1972, Febbraro cedió al Rotary Club los derechos vinculados con su iniciativa, y en 1983 Lomas de Zamora fue reconocida como “capital provincial de la amistad”, en homenaje al lugar desde donde había comenzado aquella campaña internacional. Existe además una curiosidad poco conocida: Febbraro perteneció a la masonería argentina y Buzz Aldrin también era masón. Sin embargo, conviene no presentar ese vínculo como la única causa del Día del Amigo. Las fuentes más consistentes señalan que la verdadera inspiración fue el alunizaje entendido como un gesto de unión y cooperación humana, más que un homenaje personal al astronauta estadounidense. También es importante distinguir dos fechas que suelen confundirse. En Argentina, Uruguay y otros lugares de la región, la celebración popular se realiza el 20 de julio por la iniciativa de Febbraro. La Organización de las Naciones Unidas, en cambio, estableció oficialmente el 30 de julio como Día Internacional de la Amistad mediante la Resolución 65/275, aprobada en 2011. Esa conmemoración internacional reconoce como antecedente la Cruzada Mundial de la Amistad impulsada en Paraguay por el doctor Ramón Artemio Bracho desde 1958. Así nació una de las costumbres más arraigadas de la Argentina. Un acontecimiento ocurrido a casi 400.000 kilómetros de la Tierra inspiró a un hombre sentado frente a un televisor en Lomas de Zamora. Desde allí partieron cartas hacia cien países y regresaron cientos de respuestas, demostrando que algunas ideas no necesitan ejércitos ni grandes fortunas para conquistar el mundo. Cada 20 de julio, cuando los bares se llenan, los teléfonos no dejan de sonar y vuelven a reunirse personas separadas por el tiempo o la distancia, también se recuerda aquella noche de 1969. El día en que el hombre llegó a la Luna y un argentino decidió que semejante hazaña debía transformarse en un homenaje al vínculo que sostiene, acompaña y muchas veces salva: la amistad. #DíaDelAmigo #EnriqueFebbraro #20DeJulio #Apolo11 #LlegadaALaLuna #Amistad #AmigosParaSiempre #HistoriaArgentina #Efemérides #LomasDeZamora #CulturaArgentina #MemoriaArgentina #MendozAntigua #FriendshipDay #InternationalFriendshipDay #Apollo11 #MoonLanding #TrueFriendship #FriendsForever #ArgentinaHistory

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