lunes, 20 de julio de 2026

ANTES DE COMODORO, MENDOZA YA EXTRAÍA “ORO NEGRO”: CACHEUTA Y LA PRIMERA GRAN AVENTURA PETROLERA ARGENTINA (Imagen Ilustrativa)


Mucho antes de que el petróleo impulsara automóviles, industrias y ejércitos, sus oscuros afloramientos ya eran conocidos en Mendoza. La tradición histórica atribuye a los huarpes el aprovechamiento de la brea natural, mientras que durante el período colonial los bitúmenes mendocinos fueron utilizados para impermeabilizar los odres que transportaban vino y para proteger embarcaciones. En 1797, las autoridades de Montevideo solicitaron muestras extraídas de Agua del Corral —el futuro yacimiento de Cacheuta— y del Cerro de los Buitres, en la región de El Sosneado, San Rafael. Aquellos registros colocan a Mendoza entre los territorios donde más tempranamente se reconoció la existencia de hidrocarburos en la Argentina. El gran salto llegó en abril de 1886, cuando Carlos Fader, Guillermo White, Emilio y Francisco Civit, José Vicente Zapata y otros destacados empresarios constituyeron la Compañía Mendocina de Petróleo. En Agua del Corral comenzaron una explotación comercial que, para su tiempo, resultaba extraordinariamente audaz: contrataron al prestigioso geólogo Rodolfo Zuber, ocuparon concesiones que superaban las 19.000 hectáreas, perforaron cerca de treinta pozos y obtuvieron aproximadamente ocho millones de litros de petróleo. Para transportarlo desde Cacheuta hasta San Vicente —actual Godoy Cruz— construyeron un oleoducto de más de treinta kilómetros, finalizado hacia 1890 y considerado el primero de semejante magnitud en Sudamérica. Allí instalaron además un gigantesco depósito metálico con capacidad para unos 3.000 metros cúbicos. Pero aquella hazaña también debió enfrentarse a enormes obstáculos. Antes del oleoducto, el crudo era trasladado trabajosamente en carros tirados por mulas; después, su alto contenido de parafina provocó frecuentes obstrucciones en las cañerías. La disminución del rendimiento de los pozos, las dificultades para colocar el producto, los conflictos entre accionistas y la negativa a construir una destilería de querosén, lubricantes y parafina terminaron debilitando el proyecto. Hacia 1891 había concluido su etapa de mayor producción, aunque su legado tecnológico ya era imposible de borrar. Durante los primeros años del siglo XX hubo nuevos intentos. En El Sosneado y Cerro Los Buitres se efectuaron perforaciones impulsadas por la empresa El Petróleo Argentino de San Rafael, mientras que capitales británicos regresaron a Cacheuta. The Argentine Western Petroleum Syndicate exploró sin alcanzar resultados comerciales y, posteriormente, The Cacheuta Oil Syndicate perforó más al sur. Uno de sus trabajos ofreció perspectivas favorables, pero el estallido de la Primera Guerra Mundial provocó serios problemas financieros y paralizó las operaciones. Así llegó Mendoza a 1918: con décadas de experiencias, pozos, fracasos, innovaciones y capitales nacionales y extranjeros que habían intentado dominar una riqueza escondida bajo la cordillera. Mientras los motores de combustión multiplicaban la demanda mundial y el petróleo adquiría un valor estratégico decisivo, la provincia vitivinícola descubría que bajo sus viñedos, montañas y tierras áridas también dormía otra fuente de poder. Comodoro Rivadavia marcaría desde 1907 el nacimiento definitivo de la industria petrolera nacional, pero mucho antes de aquel célebre descubrimiento, Cacheuta ya había demostrado que Mendoza era una auténtica tierra de pioneros del oro negro. #MendozaHistory #ArgentinaHistory #OilHistory #PetroleumHistory #Cacheuta #CarlosFader #BlackGold #IndustrialHeritage #EnergyHistory #SouthAmericanHistory #OilPioneers #HistoricArgentina #HistoryLovers #VintageHistory #HiddenHistory #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #Cacheuta #CarlosFader #Petróleo #OroNegro #HistoriaArgentina #IndustriaPetrolera #Pioneros #LujánDeCuyo #GodoyCruz #SanRafael #ElSosneado #PatrimonioIndustrial

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