El 6 de agosto de 1866, cuando Sudamérica parecía arder simultáneamente en sus dos océanos, una comunicación diplomática cruzó los escritorios de José Victorino Lastarria, representante de Chile en el Río de la Plata, y Rufino de Elizalde, canciller del presidente argentino Bartolomé Mitre. No era una carta rutinaria: detrás de sus palabras se enfrentaban dos proyectos completamente diferentes sobre el destino del continente. En el Atlántico, Argentina, Brasil y Uruguay combatían contra Paraguay en la devastadora Guerra de la Triple Alianza. En el Pacífico, Chile y Perú, acompañados políticamente por Bolivia y Ecuador, habían enfrentado a la escuadra española en una guerra que reavivó el temor a una restauración de la influencia europea en América. El continente que medio siglo antes había peleado por su independencia volvía a encontrarse dividido entre alianzas, intereses comerciales y antiguas desconfianzas. El gobierno chileno había ofrecido su mediación para intentar terminar la guerra contra Paraguay, convencido de que aquel enfrentamiento entre repúblicas hermanas destruía cualquier posibilidad de unidad americana. Una de las piezas de ese intercambio quedó fechada precisamente el 6 de agosto de 1866. Al mismo tiempo, Lastarria y el diplomático peruano Benigno Vigil reclamaban que la Argentina adhiriera al tratado defensivo contra España. Elizalde respondió con extrema cautela: Buenos Aires estaba dispuesto a colaborar si una potencia europea atacaba directamente a la Argentina, pero no aceptaría un compromiso tan amplio que pudiera obligarlo a intervenir en cualquier guerra del continente. La discusión estaba marcada por una tragedia todavía humeante. El 31 de marzo de 1866, la escuadra española había bombardeado Valparaíso durante aproximadamente tres horas. Según los registros de la Armada de Chile, fueron disparadas unas 2.600 bombas y granadas, provocando daños calculados en 14.733.700 pesos de la época: una destrucción valuada en más de tres veces el costo de la Expedición Libertadora del Perú. Almacenes, edificios fiscales, instalaciones ferroviarias y sectores comerciales del principal puerto chileno quedaron envueltos en llamas. Pero la posición del gobierno de Mitre no representaba necesariamente el sentimiento de toda la Argentina. En Cuyo, y especialmente en Mendoza y San Juan, la relación con Chile era mucho más directa que en Buenos Aires. Familias, comerciantes, arrieros, viajeros y mercancías cruzaban habitualmente la cordillera. El Mercurio de Valparaíso destacó esa diferencia y reprodujo cifras reveladoras: en 1863, la Argentina habría exportado mercaderías por 996.087 pesos a Chile y por 862.125 a España. El comercio español favorecía principalmente al puerto y a la aduana de Buenos Aires, mientras que el intercambio con Chile alimentaba directamente las economías de las provincias cordilleranas. Por eso, la crisis tuvo en Cuyo una resonancia especial. Mientras la diplomacia porteña calculaba alianzas y compromisos internacionales, las provincias del oeste observaban cómo la política exterior nacional podía cortar rutas comerciales construidas durante siglos. Ese malestar se mezcló con el profundo rechazo al reclutamiento para la guerra paraguaya y, pocos meses después, Mendoza se convirtió en el punto de partida de la Revolución de los Colorados, una rebelión que se extendió por buena parte del oeste y del norte argentino. Aquella insurrección no fue una alianza formal con Chile, pero demostró hasta qué punto la política de Mitre había dividido al país. La carta del 6 de agosto no consiguió detener la guerra ni construir la gran alianza americana imaginada por Lastarria. Sin embargo, dejó registrada una de las grandes contradicciones del siglo XIX: mientras los gobiernos proclamaban fraternidad continental, los ejércitos americanos se destruían entre sí y las decisiones tomadas junto al Río de la Plata repercutían directamente en los caminos, mercados y familias de Mendoza y San Juan. #MendozAntigua #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #Mendoza #Cuyo #SanJuan #JoséVictorinoLastarria #RufinoDeElizalde #BartoloméMitre #GuerraDelParaguay #TripleAlianza #BombardeoDeValparaíso #GuerraContraEspaña #Diplomacia #HistoriaSudamericana #ArgentinaYChile #Efemérides #ArchivoHistórico #SouthAmericanHistory #ArgentineHistory #ChileanHistory #WarOfTheTripleAlliance #Valparaiso #HistoricalLetters #DiplomaticHistory
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jueves, 6 de agosto de 2026
6 DE AGOSTO DE 1866: LA CARTA QUE CRUZÓ LOS ANDES Y DEJÓ A SUDAMÉRICA ATRAPADA ENTRE DOS GUERRAS
El 6 de agosto de 1866, cuando Sudamérica parecía arder simultáneamente en sus dos océanos, una comunicación diplomática cruzó los escritorios de José Victorino Lastarria, representante de Chile en el Río de la Plata, y Rufino de Elizalde, canciller del presidente argentino Bartolomé Mitre. No era una carta rutinaria: detrás de sus palabras se enfrentaban dos proyectos completamente diferentes sobre el destino del continente. En el Atlántico, Argentina, Brasil y Uruguay combatían contra Paraguay en la devastadora Guerra de la Triple Alianza. En el Pacífico, Chile y Perú, acompañados políticamente por Bolivia y Ecuador, habían enfrentado a la escuadra española en una guerra que reavivó el temor a una restauración de la influencia europea en América. El continente que medio siglo antes había peleado por su independencia volvía a encontrarse dividido entre alianzas, intereses comerciales y antiguas desconfianzas. El gobierno chileno había ofrecido su mediación para intentar terminar la guerra contra Paraguay, convencido de que aquel enfrentamiento entre repúblicas hermanas destruía cualquier posibilidad de unidad americana. Una de las piezas de ese intercambio quedó fechada precisamente el 6 de agosto de 1866. Al mismo tiempo, Lastarria y el diplomático peruano Benigno Vigil reclamaban que la Argentina adhiriera al tratado defensivo contra España. Elizalde respondió con extrema cautela: Buenos Aires estaba dispuesto a colaborar si una potencia europea atacaba directamente a la Argentina, pero no aceptaría un compromiso tan amplio que pudiera obligarlo a intervenir en cualquier guerra del continente. La discusión estaba marcada por una tragedia todavía humeante. El 31 de marzo de 1866, la escuadra española había bombardeado Valparaíso durante aproximadamente tres horas. Según los registros de la Armada de Chile, fueron disparadas unas 2.600 bombas y granadas, provocando daños calculados en 14.733.700 pesos de la época: una destrucción valuada en más de tres veces el costo de la Expedición Libertadora del Perú. Almacenes, edificios fiscales, instalaciones ferroviarias y sectores comerciales del principal puerto chileno quedaron envueltos en llamas. Pero la posición del gobierno de Mitre no representaba necesariamente el sentimiento de toda la Argentina. En Cuyo, y especialmente en Mendoza y San Juan, la relación con Chile era mucho más directa que en Buenos Aires. Familias, comerciantes, arrieros, viajeros y mercancías cruzaban habitualmente la cordillera. El Mercurio de Valparaíso destacó esa diferencia y reprodujo cifras reveladoras: en 1863, la Argentina habría exportado mercaderías por 996.087 pesos a Chile y por 862.125 a España. El comercio español favorecía principalmente al puerto y a la aduana de Buenos Aires, mientras que el intercambio con Chile alimentaba directamente las economías de las provincias cordilleranas. Por eso, la crisis tuvo en Cuyo una resonancia especial. Mientras la diplomacia porteña calculaba alianzas y compromisos internacionales, las provincias del oeste observaban cómo la política exterior nacional podía cortar rutas comerciales construidas durante siglos. Ese malestar se mezcló con el profundo rechazo al reclutamiento para la guerra paraguaya y, pocos meses después, Mendoza se convirtió en el punto de partida de la Revolución de los Colorados, una rebelión que se extendió por buena parte del oeste y del norte argentino. Aquella insurrección no fue una alianza formal con Chile, pero demostró hasta qué punto la política de Mitre había dividido al país. La carta del 6 de agosto no consiguió detener la guerra ni construir la gran alianza americana imaginada por Lastarria. Sin embargo, dejó registrada una de las grandes contradicciones del siglo XIX: mientras los gobiernos proclamaban fraternidad continental, los ejércitos americanos se destruían entre sí y las decisiones tomadas junto al Río de la Plata repercutían directamente en los caminos, mercados y familias de Mendoza y San Juan. #MendozAntigua #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #Mendoza #Cuyo #SanJuan #JoséVictorinoLastarria #RufinoDeElizalde #BartoloméMitre #GuerraDelParaguay #TripleAlianza #BombardeoDeValparaíso #GuerraContraEspaña #Diplomacia #HistoriaSudamericana #ArgentinaYChile #Efemérides #ArchivoHistórico #SouthAmericanHistory #ArgentineHistory #ChileanHistory #WarOfTheTripleAlliance #Valparaiso #HistoricalLetters #DiplomaticHistory

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