El 14 de septiembre de 1867, apenas seis años después del devastador terremoto que destruyó gran parte de Mendoza, el periódico El Constitucional publicó una nota titulada simplemente “El cementerio”. Detrás de esas dos palabras se escondía una realidad mucho más inquietante: mientras la ciudad intentaba levantarse nuevamente, su principal camposanto continuaba atravesando una situación crítica. La existencia de aquella publicación no es una referencia vaga ni una tradición oral: una investigación académica sobre el arte funerario mendocino, basada en documentación del Archivo General de Mendoza, identifica expresamente la fuente como “A.G.M. El cementerio. En: El Constitucional, 14 de septiembre de 1867” y señala que la prensa volvió a denunciar reiteradamente los problemas de la necrópolis entre 1867 y 1872. El Cementerio General de Mendoza tenía ya una historia difícil. El proyecto para establecer un cementerio público extramuros se remontaba a 1828 y el establecimiento fue finalmente habilitado en 1846. Pero el terremoto del 20 de marzo de 1861 arrasó también con el lugar: cayeron muros y construcciones funerarias y el enorme número de víctimas multiplicó las dificultades sanitarias y de enterramiento. La propia Municipalidad de Mendoza recuerda que el sector fundacional quedó destruido por aquella catástrofe y que su recuperación y urbanización profunda recién comenzarían décadas después. La situación venía siendo preocupante desde años antes de aquella denuncia de 1867. Otra edición de El Constitucional, citada por la misma investigación académica y fechada el 16 de febrero de 1864, advertía sobre la falta de instalaciones interiores y de un espacio adecuado para depositar cadáveres antes de su sepultura; el gobierno había pedido ayuda a una Comisión Filantrópica porque no disponía de recursos suficientes. La comisión aportó mil pesos y se utilizaron incluso ornamentos y elementos procedentes de la iglesia de San Agustín, pero esas medidas no alcanzaron para resolver la crisis. Así llegamos al sábado 14 de septiembre de 1867. El Constitucional, uno de los periódicos más importantes de la Mendoza decimonónica, volvió a colocar el cementerio en el centro de la discusión pública. El dato adquiere todavía más fuerza al comprobar que el ejemplar de ese día efectivamente figura entre las ediciones de 1867 relevadas en las colecciones históricas de la UNCuyo. Ese año el periódico aparecía los martes, jueves y sábados y tenía como editor responsable a Juan Monteros. No debemos atribuir al artículo de aquel 14 de septiembre frases o descripciones que todavía no hemos podido consultar directamente: la investigación universitaria confirma el título, la fecha y que formaba parte de una serie de denuncias sobre la crítica situación del cementerio, pero la página completa del ejemplar no aparece actualmente accesible de manera íntegra en las fuentes digitales que pude localizar. Y justamente allí puede esconderse un documento extraordinario para la historia cotidiana de Mendoza: una descripción periodística contemporánea de cómo se encontraba la necrópolis apenas seis años después de una catástrofe que había dejado miles de muertos, edificios destruidos, familias desplazadas y sectores enteros de la antigua ciudad convertidos en ruinas. El deterioro posterior al terremoto fue tan profundo que una investigación de UNCuyo encontró incluso registros de 1863 donde todavía aparecían fallecidos vinculados al sismo de 1861, planteando la posibilidad de cuerpos que hubieran permanecido durante largo tiempo entre los escombros antes de ser recuperados. La prensa continuaría insistiendo: la misma investigación registra nuevos artículos titulados “El Cementerio” el 22 de agosto y el 30 de octubre de 1871, y nuevamente el 15 de junio de 1872. Para entonces, otra crónica denunciaba que once años después del terremoto aún había escombros que ocultaban restos de quienes habían muerto durante la catástrofe. A comienzos de la década de 1870 empezaron a acelerarse la reconstrucción urbana y las mejoras del cementerio; años después se comprarían nuevos terrenos para ampliar una necrópolis cuya estrechez había llegado a provocar problemas de olores y remoción frecuente de restos. Por eso, aquel pequeño título publicado el 14 de septiembre de 1867 es mucho más que una curiosidad de hemeroteca: representa la voz de una Mendoza que todavía luchaba por reconstruir no solamente las casas y las calles de los vivos, sino también el lugar destinado a sus muertos. El próximo paso documental es preciso: localizar en la Hemeroteca del Archivo General de la Provincia de Mendoza el ejemplar de El Constitucional correspondiente al sábado 14 de septiembre de 1867 y revisar íntegramente la nota “El cementerio”. Allí podría aparecer una de las descripciones periodísticas más crudas y reveladoras de la Mendoza posterior al terremoto de 1861. Fuente de origen de la información: Archivo General de Mendoza (A.G.M.), Hemeroteca, El Constitucional, “El cementerio”, 14 de septiembre de 1867; investigación académica “El arte funerario en Mendoza, 1861-1910”, Universidad Nacional de Cuyo, referencia documental en p. 26; Biblioteca Digital UNCuyo, relevamiento histórico de El Constitucional, año 1867; Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, historia del Cementerio General. #Mendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Efemérides #14DeSeptiembre #ElConstitucional #CementerioDeMendoza #TerremotoDe1861 #ArchivoGeneralDeMendoza #Hemeroteca #HistoriaArgentina #MemoriaHistórica #MendozaHistory #OldMendoza #ArgentineHistory #HistoricalNewspapers #CemeteryHistory #EarthquakeHistory #HistoricalArchives
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domingo, 13 de septiembre de 2026
🔥⚰️📰 14 DE SEPTIEMBRE DE 1867: “EL CEMENTERIO” — LA PRENSA DENUNCIÓ LA CRISIS DE LA “CIUDAD DE LOS MUERTOS” EN LA MENDOZA QUE TODAVÍA VIVÍA ENTRE LAS RUINAS (IMAGEN ILUSTRATIVA)
El 14 de septiembre de 1867, apenas seis años después del devastador terremoto que destruyó gran parte de Mendoza, el periódico El Constitucional publicó una nota titulada simplemente “El cementerio”. Detrás de esas dos palabras se escondía una realidad mucho más inquietante: mientras la ciudad intentaba levantarse nuevamente, su principal camposanto continuaba atravesando una situación crítica. La existencia de aquella publicación no es una referencia vaga ni una tradición oral: una investigación académica sobre el arte funerario mendocino, basada en documentación del Archivo General de Mendoza, identifica expresamente la fuente como “A.G.M. El cementerio. En: El Constitucional, 14 de septiembre de 1867” y señala que la prensa volvió a denunciar reiteradamente los problemas de la necrópolis entre 1867 y 1872. El Cementerio General de Mendoza tenía ya una historia difícil. El proyecto para establecer un cementerio público extramuros se remontaba a 1828 y el establecimiento fue finalmente habilitado en 1846. Pero el terremoto del 20 de marzo de 1861 arrasó también con el lugar: cayeron muros y construcciones funerarias y el enorme número de víctimas multiplicó las dificultades sanitarias y de enterramiento. La propia Municipalidad de Mendoza recuerda que el sector fundacional quedó destruido por aquella catástrofe y que su recuperación y urbanización profunda recién comenzarían décadas después. La situación venía siendo preocupante desde años antes de aquella denuncia de 1867. Otra edición de El Constitucional, citada por la misma investigación académica y fechada el 16 de febrero de 1864, advertía sobre la falta de instalaciones interiores y de un espacio adecuado para depositar cadáveres antes de su sepultura; el gobierno había pedido ayuda a una Comisión Filantrópica porque no disponía de recursos suficientes. La comisión aportó mil pesos y se utilizaron incluso ornamentos y elementos procedentes de la iglesia de San Agustín, pero esas medidas no alcanzaron para resolver la crisis. Así llegamos al sábado 14 de septiembre de 1867. El Constitucional, uno de los periódicos más importantes de la Mendoza decimonónica, volvió a colocar el cementerio en el centro de la discusión pública. El dato adquiere todavía más fuerza al comprobar que el ejemplar de ese día efectivamente figura entre las ediciones de 1867 relevadas en las colecciones históricas de la UNCuyo. Ese año el periódico aparecía los martes, jueves y sábados y tenía como editor responsable a Juan Monteros. No debemos atribuir al artículo de aquel 14 de septiembre frases o descripciones que todavía no hemos podido consultar directamente: la investigación universitaria confirma el título, la fecha y que formaba parte de una serie de denuncias sobre la crítica situación del cementerio, pero la página completa del ejemplar no aparece actualmente accesible de manera íntegra en las fuentes digitales que pude localizar. Y justamente allí puede esconderse un documento extraordinario para la historia cotidiana de Mendoza: una descripción periodística contemporánea de cómo se encontraba la necrópolis apenas seis años después de una catástrofe que había dejado miles de muertos, edificios destruidos, familias desplazadas y sectores enteros de la antigua ciudad convertidos en ruinas. El deterioro posterior al terremoto fue tan profundo que una investigación de UNCuyo encontró incluso registros de 1863 donde todavía aparecían fallecidos vinculados al sismo de 1861, planteando la posibilidad de cuerpos que hubieran permanecido durante largo tiempo entre los escombros antes de ser recuperados. La prensa continuaría insistiendo: la misma investigación registra nuevos artículos titulados “El Cementerio” el 22 de agosto y el 30 de octubre de 1871, y nuevamente el 15 de junio de 1872. Para entonces, otra crónica denunciaba que once años después del terremoto aún había escombros que ocultaban restos de quienes habían muerto durante la catástrofe. A comienzos de la década de 1870 empezaron a acelerarse la reconstrucción urbana y las mejoras del cementerio; años después se comprarían nuevos terrenos para ampliar una necrópolis cuya estrechez había llegado a provocar problemas de olores y remoción frecuente de restos. Por eso, aquel pequeño título publicado el 14 de septiembre de 1867 es mucho más que una curiosidad de hemeroteca: representa la voz de una Mendoza que todavía luchaba por reconstruir no solamente las casas y las calles de los vivos, sino también el lugar destinado a sus muertos. El próximo paso documental es preciso: localizar en la Hemeroteca del Archivo General de la Provincia de Mendoza el ejemplar de El Constitucional correspondiente al sábado 14 de septiembre de 1867 y revisar íntegramente la nota “El cementerio”. Allí podría aparecer una de las descripciones periodísticas más crudas y reveladoras de la Mendoza posterior al terremoto de 1861. Fuente de origen de la información: Archivo General de Mendoza (A.G.M.), Hemeroteca, El Constitucional, “El cementerio”, 14 de septiembre de 1867; investigación académica “El arte funerario en Mendoza, 1861-1910”, Universidad Nacional de Cuyo, referencia documental en p. 26; Biblioteca Digital UNCuyo, relevamiento histórico de El Constitucional, año 1867; Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, historia del Cementerio General. #Mendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Efemérides #14DeSeptiembre #ElConstitucional #CementerioDeMendoza #TerremotoDe1861 #ArchivoGeneralDeMendoza #Hemeroteca #HistoriaArgentina #MemoriaHistórica #MendozaHistory #OldMendoza #ArgentineHistory #HistoricalNewspapers #CemeteryHistory #EarthquakeHistory #HistoricalArchives

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