El 16 de septiembre de 1875, la Quinta Normal de Santiago se convirtió en una gigantesca ventana hacia el mundo. Ese día, el presidente chileno Federico Errázuriz Zañartu inauguró oficialmente la Exposición Internacional de Chile, un ambicioso acontecimiento concebido para exhibir adelantos científicos, industriales, agrícolas y tecnológicos y, al mismo tiempo, mostrar las producciones del continente americano y de Europa. La convocatoria había comenzado en 1873 y finalmente acudieron 19 países extranjeros: Estados Unidos, México, El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Venezuela, Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Uruguay, Brasil, Gran Bretaña, Italia, Francia, Bélgica, Alemania y Suiza. Sumado Chile, fueron 20 las naciones representadas. La exposición fue organizada en cinco grandes secciones: materias primas, maquinaria, industrias y manufacturas, bellas artes e instrucción pública. Allí podían observarse minerales, productos agrícolas, maderas, obras artísticas, máquinas e inventos que para el público de 1875 representaban el rostro mismo de la modernidad. Francia y Bélgica dispusieron de espacios propios, mientras que el enorme Palacio de la Exposición, diseñado por el arquitecto francés Paul Lathoud, dominaba el conjunto. Para preparar la Quinta Normal también se levantaron dos restaurantes, se instaló un tren y se construyeron tres lagunas, una transformación urbana de tal magnitud que dejó huellas permanentes en el parque. Argentina no fue una presencia meramente nominal. El propio Correo de la Exposición, publicación oficial del certamen, dedicó una reseña específica a la “República Arjentina” en diciembre de 1875. Un estudio académico basado en aquella publicación señala que la representación argentina fue analizada a través de sus recursos naturales y de los grandes instrumentos de modernización que el país impulsaba entonces: ferrocarriles, telégrafos e inmigración. Es decir, Santiago ofrecía también una vidriera donde cada nación intentaba mostrar no sólo lo que producía, sino aquello en lo que aspiraba a convertirse. La muestra permaneció abierta hasta el 16 de enero de 1876, exactamente cuatro meses después de su inauguración, y algunos de sus efectos sobrevivieron mucho más que la propia exposición. El Palacio construido para aquella ocasión terminó destinado al Museo Nacional y hoy continúa siendo la sede del Museo Nacional de Historia Natural de Chile. Para Mendoza, el dato agrega una dimensión especialmente atractiva: en 1875 Argentina y Chile ya intercambiaban productos, conocimientos y representaciones en una gran exposición internacional mientras la unión ferroviaria directa a través de la cordillera todavía era un sueño. Faltaban casi 35 años para que, el 5 de abril de 1910, quedara inaugurado el Ferrocarril Trasandino entre Los Andes y Mendoza. De aquel modo, mucho antes de que las locomotoras atravesaran los Andes, argentinos y chilenos ya participaban juntos de una de las mayores celebraciones sudamericanas del progreso del siglo XIX. Fuente: Memoria Chilena–Biblioteca Nacional de Chile; Consejo de Monumentos Nacionales de Chile; Museo Nacional de Historia Natural de Chile; revista Historia/Scielo y Archivo Nacional de Chile. #Historia #Efemérides #Argentina #Chile #Mendoza #SantiagoDeChile #QuintaNormal #ExposiciónInternacional #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #HistoriaDeMendoza #FerrocarrilTrasandino #SigloXIX #Patrimonio #MendozAntigua #History #ArgentinaHistory #ChileHistory #MendozaHistory #WorldExhibition #IndustrialHistory #RailwayHistory #CulturalHeritage
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
miércoles, 16 de septiembre de 2026
🔥🇦🇷🇨🇱⚙️ 16 DE SEPTIEMBRE DE 1875: ANTES DEL TREN TRASANDINO, ARGENTINA YA SE MOSTRABA EN LA GRAN VIDRIERA DEL PROGRESO DE SANTIAGO — (IMAGEN ILUSTRATIVA)
El 16 de septiembre de 1875, la Quinta Normal de Santiago se convirtió en una gigantesca ventana hacia el mundo. Ese día, el presidente chileno Federico Errázuriz Zañartu inauguró oficialmente la Exposición Internacional de Chile, un ambicioso acontecimiento concebido para exhibir adelantos científicos, industriales, agrícolas y tecnológicos y, al mismo tiempo, mostrar las producciones del continente americano y de Europa. La convocatoria había comenzado en 1873 y finalmente acudieron 19 países extranjeros: Estados Unidos, México, El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Venezuela, Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Uruguay, Brasil, Gran Bretaña, Italia, Francia, Bélgica, Alemania y Suiza. Sumado Chile, fueron 20 las naciones representadas. La exposición fue organizada en cinco grandes secciones: materias primas, maquinaria, industrias y manufacturas, bellas artes e instrucción pública. Allí podían observarse minerales, productos agrícolas, maderas, obras artísticas, máquinas e inventos que para el público de 1875 representaban el rostro mismo de la modernidad. Francia y Bélgica dispusieron de espacios propios, mientras que el enorme Palacio de la Exposición, diseñado por el arquitecto francés Paul Lathoud, dominaba el conjunto. Para preparar la Quinta Normal también se levantaron dos restaurantes, se instaló un tren y se construyeron tres lagunas, una transformación urbana de tal magnitud que dejó huellas permanentes en el parque. Argentina no fue una presencia meramente nominal. El propio Correo de la Exposición, publicación oficial del certamen, dedicó una reseña específica a la “República Arjentina” en diciembre de 1875. Un estudio académico basado en aquella publicación señala que la representación argentina fue analizada a través de sus recursos naturales y de los grandes instrumentos de modernización que el país impulsaba entonces: ferrocarriles, telégrafos e inmigración. Es decir, Santiago ofrecía también una vidriera donde cada nación intentaba mostrar no sólo lo que producía, sino aquello en lo que aspiraba a convertirse. La muestra permaneció abierta hasta el 16 de enero de 1876, exactamente cuatro meses después de su inauguración, y algunos de sus efectos sobrevivieron mucho más que la propia exposición. El Palacio construido para aquella ocasión terminó destinado al Museo Nacional y hoy continúa siendo la sede del Museo Nacional de Historia Natural de Chile. Para Mendoza, el dato agrega una dimensión especialmente atractiva: en 1875 Argentina y Chile ya intercambiaban productos, conocimientos y representaciones en una gran exposición internacional mientras la unión ferroviaria directa a través de la cordillera todavía era un sueño. Faltaban casi 35 años para que, el 5 de abril de 1910, quedara inaugurado el Ferrocarril Trasandino entre Los Andes y Mendoza. De aquel modo, mucho antes de que las locomotoras atravesaran los Andes, argentinos y chilenos ya participaban juntos de una de las mayores celebraciones sudamericanas del progreso del siglo XIX. Fuente: Memoria Chilena–Biblioteca Nacional de Chile; Consejo de Monumentos Nacionales de Chile; Museo Nacional de Historia Natural de Chile; revista Historia/Scielo y Archivo Nacional de Chile. #Historia #Efemérides #Argentina #Chile #Mendoza #SantiagoDeChile #QuintaNormal #ExposiciónInternacional #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #HistoriaDeMendoza #FerrocarrilTrasandino #SigloXIX #Patrimonio #MendozAntigua #History #ArgentinaHistory #ChileHistory #MendozaHistory #WorldExhibition #IndustrialHistory #RailwayHistory #CulturalHeritage

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