viernes, 25 de septiembre de 2026

26 DE SEPTIEMBRE DE 1914: EL ENGRANAJE INVISIBLE DEL VOTO — CUANDO ARGENTINA CONTABA HASTA EL PLOMO PARA ABARATAR SUS ELECCIONES


26 de septiembre de 1914 — Buenos Aires. Mientras la Argentina daba sus primeros pasos bajo el nuevo régimen electoral surgido de las reformas de comienzos de la década, en el Congreso se discutía un problema mucho menos recordado, pero indispensable para hacer funcionar las elecciones: cuánto costaba confeccionar y depurar el padrón. Aquel día, el Senado consideró y aprobó un proyecto del Poder Ejecutivo de Victorino de la Plaza y su ministro del Interior, Miguel S. Ortiz, destinado a modificar la Ley Nº 9.129 y reducir la remuneración de los llamados “comisarios de padrón”. El registro parlamentario de la Cámara de Diputados consigna que la iniciativa había sido presentada por el Ejecutivo el 17 de septiembre de 1914 y recibió aprobación del Senado el día 26. La documentación presidencial conservada de aquellos años permite precisar todavía más el origen: el mensaje que fundamentaba la reforma aparece fechado el 15 de septiembre y explicaba que la Ley 9.129 había multiplicado la cantidad de comisarios al disponer su designación por cada colegio electoral, provocando, según el Ejecutivo, “fuertes erogaciones” para el Tesoro. La intención era conservar esa estructura territorial, pero reducir lo que el Estado debía pagar por esas funciones.  Los comisarios de padrón no eran comisarios policiales: eran funcionarios temporarios vinculados a la formación y depuración de las listas electorales. Los jueces federales intervenían en la confección del padrón y estos comisarios colaboraban exhibiendo las listas y recibiendo observaciones, reclamos y correcciones. Era una pieza poco visible de la maquinaria que sostenía el sistema electoral establecido alrededor de las leyes de enrolamiento, padrón y la Ley Nº 8.871, conocida como Ley Sáenz Peña, que había implantado el sufragio secreto y obligatorio para los ciudadanos varones alcanzados por el régimen.  El proyecto aprobado aquel 26 de septiembre no se convirtió inmediatamente en ley. Caducó y el Poder Ejecutivo volvió a impulsarlo el 7 de agosto de 1916. Ya durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen, Diputados lo aprobó con modificaciones el 10 de agosto de 1917 y el Senado completó su sanción el 18 de septiembre de ese año. Así nació finalmente la Ley Nº 10.260, publicada en el Boletín Oficial el 23 de noviembre de 1917, modificando específicamente la remuneración establecida para los comisarios de padrón.Pero la historia tiene un detalle extraordinario que muestra hasta qué punto una elección dependía también de papel, tinta, metal y logística. En abril de 1915, el Ministerio del Interior recomendaba imprimir las listas mediante linotipo para poder aprovechar una misma composición en sucesivas tiradas. Miguel S. Ortiz pidió incluso que los juzgados cuidaran y conservaran en estantes apropiados “todo el plomo linotipado”, porque esas líneas metálicas podían reutilizarse en las diferentes impresiones del padrón. Las autoridades buscaban simultáneamente uniformar el trabajo en todo el país, corregir errores de domicilio y reducir gastos. En La Plata, por ejemplo, se llegó a autorizar la impresión de 60.000 tarjetas destinadas a obtener mejores datos de electores cuyos domicilios rurales estaban deficientemente registrados.  La técnica no era menor: durante décadas los padrones argentinos se compusieron mediante linotipos que fundían líneas de una aleación de plomo, antimonio y estaño, un procedimiento lento que exigía linotipistas, tipógrafos, correctores y sucesivas pruebas antes de alcanzar la versión definitiva.  Así, detrás de la imagen solemne de las urnas y las grandes disputas electorales existía otra historia: miles de nombres clasificados, domicilios comprobados, fichas, funcionarios, imprentas y toneladas de material tipográfico. El episodio del 26 de septiembre de 1914 permite mirar las elecciones desde un ángulo pocas veces recordado: para que un ciudadano pudiera llegar a la mesa, encontrar su nombre y emitir su sufragio, antes había funcionado una enorme maquinaria administrativa que también debía hacer cuentas hasta con el último pedazo de plomo. #MendozAntigua #HistoriaArgentina #VictorinoDeLaPlaza #LeySaenzPeña #HistoriaElectoral #PadronElectoral #Elecciones #Argentina1914 #ArchivoHistorico #HistoriaPolitica #MemoriaArgentina #Efemerides #ArgentineHistory #ElectoralHistory #ArgentinaHistory #HistoricalArchives #VotingHistory #DemocracyHistory FUENTE DE ORIGEN: Honorable Cámara de Diputados de la Nación, Dirección de Información Parlamentaria, antecedentes legislativos de la Ley Nº 10.260; Presidencia de Victorino de la Plaza, Mensajes y Proyectos de Ley 1913-1914 y documentación del Ministerio del Interior de 1915; Argentina.gob.ar, registro oficial de la Ley Nº 10.260 y antecedentes del sistema electoral argentino

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