El 17 de septiembre de 1861, en las llanuras del sur de Santa Fe, cerca del arroyo Pavón, se libró uno de los enfrentamientos más decisivos y controvertidos del siglo XIX argentino. No fue simplemente una nueva batalla entre “unitarios y federales”: frente a frente estaban el Estado de Buenos Aires, comandado por Bartolomé Mitre, y la Confederación Argentina, cuyo ejército dirigía Justo José de Urquiza. Detrás de las armas se encontraba una disputa mucho más profunda por la organización del país, los recursos de la Aduana porteña, la representación política y el modo en que Buenos Aires debía integrarse definitivamente al orden constitucional nacional. La Confederación arrastraba graves dificultades financieras mientras buena parte del comercio exterior continuaba pasando por el puerto y la Aduana de Buenos Aires, una enorme fuente de recursos fiscales. Después de la victoria confederada de Cepeda en 1859, el Pacto de San José de Flores había permitido la reincorporación jurídica de Buenos Aires y posteriormente la reforma constitucional de 1860, pero la paz fue frágil y pronto aparecieron nuevos conflictos. La situación se agravó con la crisis política de San Juan: José Antonio Virasoro fue muerto durante el levantamiento de noviembre de 1860; Antonino Aberastain llegó luego al gobierno y resistió la intervención federal enviada por el presidente Santiago Derqui. Derrotado en la Rinconada del Pocito, Aberastain fue ejecutado en enero de 1861, episodio que profundizó la ruptura entre Buenos Aires y el gobierno de Paraná. A ello se sumó el conflicto por la incorporación de los diputados porteños al Congreso Nacional: habían sido elegidos según la legislación bonaerense y sus diplomas fueron rechazados, otra de las cuestiones que llevaron la tensión al límite. En julio, el Congreso declaró a Buenos Aires en situación de sedición y la guerra se volvió prácticamente inevitable. Finalmente los dos ejércitos se encontraron el 17 de septiembre. Urquiza dispuso su fuerza alrededor de la estancia de Domingo Palacios, con la caballería desplegada sobre los flancos. Cuando las tropas de Mitre avanzaron, la artillería confederada abrió fuego y produjo importantes brechas en las filas porteñas. La caballería de la Confederación tuvo clara ventaja en ambos extremos del campo: las fuerzas de Juan Saá y Ricardo López Jordán derrotaron a la caballería dirigida por Venancio Flores, mientras el ala de Miguel Galarza también hizo retroceder a sus adversarios. Pero en el centro ocurrió lo contrario: la infantería confederada, integrada en buena medida por contingentes con menor preparación, fue quebrada por los batallones de infantería de Buenos Aires. Fue entonces cuando se produjo el episodio que convertiría a Pavón en uno de los grandes debates de la historia argentina: Urquiza abandonó el campo sin comprometer seriamente unos 4.000 entrerrianos que conservaba en reserva. Marchó hacia Rosario y, aunque posteriormente recibió noticias de los éxitos de su caballería, no regresó. Las razones políticas y militares de aquella decisión fueron discutidas desde el mismo siglo XIX y continúan teniendo interpretaciones diferentes entre los historiadores; reducirla a una simple “traición” o asegurar que la Confederación ya tenía una victoria completa no refleja la complejidad de lo ocurrido. Mitre, que inicialmente había retrocedido hacia San Nicolás, comprendió que Urquiza no volvería y comenzó a avanzar. Pavón terminó transformándose así en una victoria política y estratégica de Buenos Aires. Durante los meses siguientes cayó la estructura del gobierno confederado: Santiago Derqui abandonó el poder y el vicepresidente Juan Esteban Pedernera declaró el 12 de diciembre disueltos los poderes nacionales. En 1862 Mitre fue elegido presidente de una República ya reunificada bajo una marcada preponderancia política de Buenos Aires. Por eso Pavón no fue solamente una batalla ganada o perdida durante unas horas: fue el punto de quiebre que terminó con la Confederación Argentina como estructura de gobierno y abrió una nueva etapa en la organización del Estado nacional. El propio Estado argentino considera hoy al campo de Pavón Lugar Histórico Nacional y define aquel combate como un acontecimiento clave que significó el fin de la Confederación y la incorporación definitiva de Buenos Aires como miembro dominante del país. #BatallaDePavón #Pavón #HistoriaArgentina #Argentina #ConfederaciónArgentina #BuenosAires #JustoJoséDeUrquiza #BartoloméMitre #SantiagoDerqui #SantaFe #GuerrasCivilesArgentinas #OrganizaciónNacional #HistoriaDelSigloXIX #Efemérides #MendozAntigua #BattleOfPavon #ArgentineHistory #ArgentineConfederation #CivilWars #SouthAmericanHistory #History
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lunes, 16 de septiembre de 2024
🔥⚔️🇦🇷 17 DE SEPTIEMBRE DE 1861: PAVÓN — LA BATALLA QUE DERRUMBÓ A LA CONFEDERACIÓN Y CAMBIÓ EL EQUILIBRIO DE PODER EN LA ARGENTINA
El 17 de septiembre de 1861, en las llanuras del sur de Santa Fe, cerca del arroyo Pavón, se libró uno de los enfrentamientos más decisivos y controvertidos del siglo XIX argentino. No fue simplemente una nueva batalla entre “unitarios y federales”: frente a frente estaban el Estado de Buenos Aires, comandado por Bartolomé Mitre, y la Confederación Argentina, cuyo ejército dirigía Justo José de Urquiza. Detrás de las armas se encontraba una disputa mucho más profunda por la organización del país, los recursos de la Aduana porteña, la representación política y el modo en que Buenos Aires debía integrarse definitivamente al orden constitucional nacional. La Confederación arrastraba graves dificultades financieras mientras buena parte del comercio exterior continuaba pasando por el puerto y la Aduana de Buenos Aires, una enorme fuente de recursos fiscales. Después de la victoria confederada de Cepeda en 1859, el Pacto de San José de Flores había permitido la reincorporación jurídica de Buenos Aires y posteriormente la reforma constitucional de 1860, pero la paz fue frágil y pronto aparecieron nuevos conflictos. La situación se agravó con la crisis política de San Juan: José Antonio Virasoro fue muerto durante el levantamiento de noviembre de 1860; Antonino Aberastain llegó luego al gobierno y resistió la intervención federal enviada por el presidente Santiago Derqui. Derrotado en la Rinconada del Pocito, Aberastain fue ejecutado en enero de 1861, episodio que profundizó la ruptura entre Buenos Aires y el gobierno de Paraná. A ello se sumó el conflicto por la incorporación de los diputados porteños al Congreso Nacional: habían sido elegidos según la legislación bonaerense y sus diplomas fueron rechazados, otra de las cuestiones que llevaron la tensión al límite. En julio, el Congreso declaró a Buenos Aires en situación de sedición y la guerra se volvió prácticamente inevitable. Finalmente los dos ejércitos se encontraron el 17 de septiembre. Urquiza dispuso su fuerza alrededor de la estancia de Domingo Palacios, con la caballería desplegada sobre los flancos. Cuando las tropas de Mitre avanzaron, la artillería confederada abrió fuego y produjo importantes brechas en las filas porteñas. La caballería de la Confederación tuvo clara ventaja en ambos extremos del campo: las fuerzas de Juan Saá y Ricardo López Jordán derrotaron a la caballería dirigida por Venancio Flores, mientras el ala de Miguel Galarza también hizo retroceder a sus adversarios. Pero en el centro ocurrió lo contrario: la infantería confederada, integrada en buena medida por contingentes con menor preparación, fue quebrada por los batallones de infantería de Buenos Aires. Fue entonces cuando se produjo el episodio que convertiría a Pavón en uno de los grandes debates de la historia argentina: Urquiza abandonó el campo sin comprometer seriamente unos 4.000 entrerrianos que conservaba en reserva. Marchó hacia Rosario y, aunque posteriormente recibió noticias de los éxitos de su caballería, no regresó. Las razones políticas y militares de aquella decisión fueron discutidas desde el mismo siglo XIX y continúan teniendo interpretaciones diferentes entre los historiadores; reducirla a una simple “traición” o asegurar que la Confederación ya tenía una victoria completa no refleja la complejidad de lo ocurrido. Mitre, que inicialmente había retrocedido hacia San Nicolás, comprendió que Urquiza no volvería y comenzó a avanzar. Pavón terminó transformándose así en una victoria política y estratégica de Buenos Aires. Durante los meses siguientes cayó la estructura del gobierno confederado: Santiago Derqui abandonó el poder y el vicepresidente Juan Esteban Pedernera declaró el 12 de diciembre disueltos los poderes nacionales. En 1862 Mitre fue elegido presidente de una República ya reunificada bajo una marcada preponderancia política de Buenos Aires. Por eso Pavón no fue solamente una batalla ganada o perdida durante unas horas: fue el punto de quiebre que terminó con la Confederación Argentina como estructura de gobierno y abrió una nueva etapa en la organización del Estado nacional. El propio Estado argentino considera hoy al campo de Pavón Lugar Histórico Nacional y define aquel combate como un acontecimiento clave que significó el fin de la Confederación y la incorporación definitiva de Buenos Aires como miembro dominante del país. #BatallaDePavón #Pavón #HistoriaArgentina #Argentina #ConfederaciónArgentina #BuenosAires #JustoJoséDeUrquiza #BartoloméMitre #SantiagoDerqui #SantaFe #GuerrasCivilesArgentinas #OrganizaciónNacional #HistoriaDelSigloXIX #Efemérides #MendozAntigua #BattleOfPavon #ArgentineHistory #ArgentineConfederation #CivilWars #SouthAmericanHistory #History

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