La mañana del 17 de septiembre de 1980, una de las figuras centrales de la política centroamericana del siglo XX encontró un final violento a miles de kilómetros de Nicaragua. Anastasio Somoza Debayle, derrocado poco más de un año antes y exiliado en Paraguay, murió cuando el Mercedes-Benz blanco en el que circulaba por Asunción fue interceptado y atacado con armas automáticas y un lanzacohetes. Somoza había nacido en León, Nicaragua, el 5 de diciembre de 1925. Era hijo de Anastasio Somoza García, fundador de la dinastía familiar que dominó durante décadas la política nicaragüense. Estudió en Estados Unidos e ingresó en la Academia Militar de West Point en 1943, graduándose en 1946; al regresar a Nicaragua ascendió rápidamente dentro de la Guardia Nacional. Tras el asesinato de su padre en 1956, su hermano Luis ocupó la presidencia mientras Anastasio consolidaba su poder al frente de las fuerzas armadas. En 1967 llegó formalmente a la presidencia en unas elecciones que distintas fuentes históricas describen como marcadas por fraude y violencia. Gobernó entre 1967 y 1972 y nuevamente desde 1974 hasta julio de 1979, mientras la Guardia Nacional continuó siendo el principal sostén de su poder. Paralelamente, la familia Somoza construyó un enorme conglomerado económico: un estudio de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos calcula que llegó a poseer entre el 10 y el 20 % de las tierras cultivables de Nicaragua y cita estimaciones según las cuales controlaba hasta el 60 % de la actividad económica del país. Cuando Somoza abandonó Nicaragua en 1979, la fortuna familiar era estimada entre 500 millones y 1.500 millones de dólares; TIME calculaba entonces entre 500 millones y 1.000 millones. Un momento decisivo ocurrió después del terremoto que destruyó gran parte de Managua el 23 de diciembre de 1972. La junta que formalmente gobernaba el país declaró la ley marcial y colocó a Somoza al frente del Comité Nacional de Emergencia. Documentación diplomática estadounidense y estudios posteriores registraron fuertes denuncias de corrupción y apropiación de recursos destinados a la reconstrucción, un episodio que amplió la oposición al régimen incluso entre empresarios y sectores que anteriormente lo habían tolerado. Durante la presidencia de Jimmy Carter, Washington comenzó a ejercer una presión creciente en materia de derechos humanos. La relación con Somoza se deterioró progresivamente y en febrero de 1979 Estados Unidos puso fin a la asistencia militar a la Guardia Nacional. El 17 de julio de ese año, en medio de la ofensiva del Frente Sandinista y el colapso del régimen, Somoza abandonó Nicaragua rumbo a Estados Unidos; poco después encontró refugio en Paraguay bajo el gobierno de Alfredo Stroessner. Allí comenzó a gestarse la llamada “Operación Reptil”. Un comando vinculado al argentino Ejército Revolucionario del Pueblo y dirigido por Enrique Gorriarán Merlo siguió durante semanas los movimientos del exmandatario. Para instalar un puesto de observación cerca de su recorrido, integrantes del grupo llegaron a presentarse como personas vinculadas al cantante Julio Iglesias, una historia utilizada para justificar el alquiler de una vivienda sobre la avenida Generalísimo Franco, hoy avenida España. Finalmente, alrededor de las 9:55 del 17 de septiembre de 1980, el Mercedes de Somoza avanzó por esa avenida, entre Venezuela y América. Una camioneta le cerró el paso y comenzó el ataque. El primer intento de disparar el lanzacohetes falló; Gorriarán Merlo abrió fuego contra el automóvil y después Hugo Alfredo Irurzún, conocido como “Capitán Santiago”, logró efectuar otro disparo que alcanzó el vehículo. Las crónicas paraguayas no coinciden completamente sobre el modelo del arma —algunas hablan de un RPG-2 y otras de un RPG-7—, pero sí sobre el resultado: Somoza murió junto con su chofer César Gallardo y su asesor financiero Joseph Baittiner. El atentado convirtió durante horas a Asunción en centro de la información mundial y desencadenó una amplia operación policial del régimen de Stroessner. Cuarenta y seis años después, las fotografías del Mercedes destrozado continúan siendo uno de los testimonios visuales más impactantes de aquel episodio de la historia latinoamericana. #AnastasioSomoza #Somoza #Nicaragua #Paraguay #Asunción #OperaciónReptil #EnriqueGorriaránMerlo #HistoriaLatinoamericana #Historia #Efemérides #LatinAmericanHistory #NicaraguaHistory #ParaguayHistory #ColdWarHistory #OnThisDay
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lunes, 16 de septiembre de 2024
17 DE SEPTIEMBRE DE 1980: LA EMBOSCADA QUE MATÓ A ANASTASIO SOMOZA EN PLENA ASUNCIÓN — LA “OPERACIÓN REPTIL” QUE SACUDIÓ AL PARAGUAY DE STROESSNER —
La mañana del 17 de septiembre de 1980, una de las figuras centrales de la política centroamericana del siglo XX encontró un final violento a miles de kilómetros de Nicaragua. Anastasio Somoza Debayle, derrocado poco más de un año antes y exiliado en Paraguay, murió cuando el Mercedes-Benz blanco en el que circulaba por Asunción fue interceptado y atacado con armas automáticas y un lanzacohetes. Somoza había nacido en León, Nicaragua, el 5 de diciembre de 1925. Era hijo de Anastasio Somoza García, fundador de la dinastía familiar que dominó durante décadas la política nicaragüense. Estudió en Estados Unidos e ingresó en la Academia Militar de West Point en 1943, graduándose en 1946; al regresar a Nicaragua ascendió rápidamente dentro de la Guardia Nacional. Tras el asesinato de su padre en 1956, su hermano Luis ocupó la presidencia mientras Anastasio consolidaba su poder al frente de las fuerzas armadas. En 1967 llegó formalmente a la presidencia en unas elecciones que distintas fuentes históricas describen como marcadas por fraude y violencia. Gobernó entre 1967 y 1972 y nuevamente desde 1974 hasta julio de 1979, mientras la Guardia Nacional continuó siendo el principal sostén de su poder. Paralelamente, la familia Somoza construyó un enorme conglomerado económico: un estudio de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos calcula que llegó a poseer entre el 10 y el 20 % de las tierras cultivables de Nicaragua y cita estimaciones según las cuales controlaba hasta el 60 % de la actividad económica del país. Cuando Somoza abandonó Nicaragua en 1979, la fortuna familiar era estimada entre 500 millones y 1.500 millones de dólares; TIME calculaba entonces entre 500 millones y 1.000 millones. Un momento decisivo ocurrió después del terremoto que destruyó gran parte de Managua el 23 de diciembre de 1972. La junta que formalmente gobernaba el país declaró la ley marcial y colocó a Somoza al frente del Comité Nacional de Emergencia. Documentación diplomática estadounidense y estudios posteriores registraron fuertes denuncias de corrupción y apropiación de recursos destinados a la reconstrucción, un episodio que amplió la oposición al régimen incluso entre empresarios y sectores que anteriormente lo habían tolerado. Durante la presidencia de Jimmy Carter, Washington comenzó a ejercer una presión creciente en materia de derechos humanos. La relación con Somoza se deterioró progresivamente y en febrero de 1979 Estados Unidos puso fin a la asistencia militar a la Guardia Nacional. El 17 de julio de ese año, en medio de la ofensiva del Frente Sandinista y el colapso del régimen, Somoza abandonó Nicaragua rumbo a Estados Unidos; poco después encontró refugio en Paraguay bajo el gobierno de Alfredo Stroessner. Allí comenzó a gestarse la llamada “Operación Reptil”. Un comando vinculado al argentino Ejército Revolucionario del Pueblo y dirigido por Enrique Gorriarán Merlo siguió durante semanas los movimientos del exmandatario. Para instalar un puesto de observación cerca de su recorrido, integrantes del grupo llegaron a presentarse como personas vinculadas al cantante Julio Iglesias, una historia utilizada para justificar el alquiler de una vivienda sobre la avenida Generalísimo Franco, hoy avenida España. Finalmente, alrededor de las 9:55 del 17 de septiembre de 1980, el Mercedes de Somoza avanzó por esa avenida, entre Venezuela y América. Una camioneta le cerró el paso y comenzó el ataque. El primer intento de disparar el lanzacohetes falló; Gorriarán Merlo abrió fuego contra el automóvil y después Hugo Alfredo Irurzún, conocido como “Capitán Santiago”, logró efectuar otro disparo que alcanzó el vehículo. Las crónicas paraguayas no coinciden completamente sobre el modelo del arma —algunas hablan de un RPG-2 y otras de un RPG-7—, pero sí sobre el resultado: Somoza murió junto con su chofer César Gallardo y su asesor financiero Joseph Baittiner. El atentado convirtió durante horas a Asunción en centro de la información mundial y desencadenó una amplia operación policial del régimen de Stroessner. Cuarenta y seis años después, las fotografías del Mercedes destrozado continúan siendo uno de los testimonios visuales más impactantes de aquel episodio de la historia latinoamericana. #AnastasioSomoza #Somoza #Nicaragua #Paraguay #Asunción #OperaciónReptil #EnriqueGorriaránMerlo #HistoriaLatinoamericana #Historia #Efemérides #LatinAmericanHistory #NicaraguaHistory #ParaguayHistory #ColdWarHistory #OnThisDay

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