Durante la Guerra de Malvinas en 1982, los Douglas A-4B Skyhawk de la Fuerza Aérea Argentina jugaron un papel crucial en las operaciones de ataque contra la flota británica. Estos aviones, veteranos de la Marina de EE. UU., fueron reacondicionados y adaptados para misiones de caza-bombardeo, y operaron principalmente desde la V Brigada Aérea con base en Villa Reynolds, San Luis. Eran aviones ligeros, maniobrables y capaces de portar bombas convencionales y tanques suplementarios de combustible. A pesar de no contar con radar ni sistemas modernos de navegación, los pilotos argentinos realizaron vuelos a muy baja altura para evitar el radar enemigo. Se organizaron en escuadrillas como “Los Nene” o “Los Toros”, y participaron en misiones extremadamente arriesgadas sobre el Atlántico Sur. El A-4B matrícula C-240, por ejemplo, participó en ataques contra los buques HMS Antelope, HMS Argonaut y HMS Sir Galahad, logrando impactos significativos y regresando a salvo. Otro avión, el C-207, fue parte del ataque al HMS Broadsword y al HMS Coventry, dos de los enfrentamientos más recordados del conflicto. Los pilotos de A-4B demostraron un coraje extraordinario, enfrentando a una flota tecnológicamente superior con tácticas audaces y determinación. Hoy, varios de estos aviones han sido restaurados y se exhiben en museos como el Museo Nacional de Aeronáutica, donde se los honra como símbolos del valor argentino en la contienda
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
viernes, 27 de junio de 2025
Islas Malvinas Argentinas. HALCONES. Lentamente, casco en mano, un piloto argentino busca su avión Douglas A-4B Skyhawk de la Fuerza Aérea Argentina. (1982)
Durante la Guerra de Malvinas en 1982, los Douglas A-4B Skyhawk de la Fuerza Aérea Argentina jugaron un papel crucial en las operaciones de ataque contra la flota británica. Estos aviones, veteranos de la Marina de EE. UU., fueron reacondicionados y adaptados para misiones de caza-bombardeo, y operaron principalmente desde la V Brigada Aérea con base en Villa Reynolds, San Luis. Eran aviones ligeros, maniobrables y capaces de portar bombas convencionales y tanques suplementarios de combustible. A pesar de no contar con radar ni sistemas modernos de navegación, los pilotos argentinos realizaron vuelos a muy baja altura para evitar el radar enemigo. Se organizaron en escuadrillas como “Los Nene” o “Los Toros”, y participaron en misiones extremadamente arriesgadas sobre el Atlántico Sur. El A-4B matrícula C-240, por ejemplo, participó en ataques contra los buques HMS Antelope, HMS Argonaut y HMS Sir Galahad, logrando impactos significativos y regresando a salvo. Otro avión, el C-207, fue parte del ataque al HMS Broadsword y al HMS Coventry, dos de los enfrentamientos más recordados del conflicto. Los pilotos de A-4B demostraron un coraje extraordinario, enfrentando a una flota tecnológicamente superior con tácticas audaces y determinación. Hoy, varios de estos aviones han sido restaurados y se exhiben en museos como el Museo Nacional de Aeronáutica, donde se los honra como símbolos del valor argentino en la contienda
.jpg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario