Boca atravesaba una grave crisis económica e institucional, con deudas millonarias y jugadores sin cobrar durante meses. Los futbolistas profesionales iniciaron una huelga, negándose a jugar por falta de pago, lo que obligó al club a convocar juveniles de cuarta y quinta división. Como Boca y Atlanta tenían colores similares, se sorteó quién debía usar camiseta alternativa. Boca perdió el sorteo. El club no tenía camisetas suplentes disponibles, así que improvisaron con remeras blancas y les pintaron los números con fibrón negro. La llovizna y el sudor hicieron que la tinta se corriera, dejando manchas negras en las espaldas de los jugadores. De ahí el apodo: la tarde de las camisetas desteñidas. Boca perdió 2 a 1, en un partido que reflejó el caos institucional del club. A pesar de la derrota y el bochorno, el equipo logró evitar el descenso por promedio. El episodio quedó grabado como símbolo de resistencia juvenil y de uno de los momentos más oscuros del club. Una mezcla de drama, improvisación y pasión futbolera que hoy se recuerda con asombro y algo de ternura.
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
lunes, 7 de julio de 2025
😓 La tarde de las camisetas desteñidas fue uno de los episodios más insólitos y humillantes en la historia de Boca Juniors, ocurrido el 8 de julio de 1984 en un partido contra Atlanta en La Bombonera.
Boca atravesaba una grave crisis económica e institucional, con deudas millonarias y jugadores sin cobrar durante meses. Los futbolistas profesionales iniciaron una huelga, negándose a jugar por falta de pago, lo que obligó al club a convocar juveniles de cuarta y quinta división. Como Boca y Atlanta tenían colores similares, se sorteó quién debía usar camiseta alternativa. Boca perdió el sorteo. El club no tenía camisetas suplentes disponibles, así que improvisaron con remeras blancas y les pintaron los números con fibrón negro. La llovizna y el sudor hicieron que la tinta se corriera, dejando manchas negras en las espaldas de los jugadores. De ahí el apodo: la tarde de las camisetas desteñidas. Boca perdió 2 a 1, en un partido que reflejó el caos institucional del club. A pesar de la derrota y el bochorno, el equipo logró evitar el descenso por promedio. El episodio quedó grabado como símbolo de resistencia juvenil y de uno de los momentos más oscuros del club. Una mezcla de drama, improvisación y pasión futbolera que hoy se recuerda con asombro y algo de ternura.

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