miércoles, 17 de junio de 2026

JORGE NEWBERY: EL ARGENTINO QUE LE ENSEÑÓ AL PAÍS A MIRAR EL CIELO


El primer gran ídolo argentino no nació de una cancha, ni de una tribuna política, ni de un campo de batalla. Nació del vértigo. Se llamó Jorge Alejandro Newbery y fue mucho más que un aviador: fue ingeniero, deportista, hombre de ciencia, funcionario público, boxeador, esgrimista, remero, automovilista, aventurero y símbolo de una Argentina que empezaba a soñar con conquistar el aire. A comienzos del siglo XX, cuando volar todavía parecía una locura reservada a los audaces, Newbery se convirtió en una figura popular. La gente lo seguía como a un héroe moderno. Cada ascenso, cada cruce, cada récord era una prueba de que el cielo ya no era una frontera imposible. En 1907, junto a Aarón de Anchorena, cruzó el Río de la Plata en el globo El Pampero, una hazaña que encendió la imaginación de todo el país. Poco después fue protagonista del nacimiento del Aero Club Argentino, punto de partida de la aviación civil y militar nacional. Luego llegaron otros nombres que también fueron leyenda: El Patriota, El Huracán y Buenos Aires, globos con los que batió récords y convirtió cada vuelo en una epopeya. Su fama llegó incluso al fútbol. El globo El Huracán, piloteado por Newbery, inspiró el emblema del Club Atlético Huracán. El club de Parque Patricios le pidió autorización para usar esa imagen y Newbery aceptó. Tiempo después fue nombrado socio y presidente honorario. Desde entonces, el “Globo” también lleva en su historia una parte del cielo de Newbery. Pero Newbery no era solo un hombre de altura. También pertenecía al Buenos Aires elegante, bravo y nocturno. La memoria popular lo asoció al “cajetilla” del tango Corrientes y Esmeralda, aquel elegante capaz de hacerse respetar entre guapos y patotas bravas. Era un dandy, sí, pero también un hombre de coraje físico, de puños firmes y voluntad indomable. Por eso la prensa y el pueblo lo llamaron el Señor Coraje. En 1914 alcanzó una de sus mayores marcas: subió a más de 6.200 metros de altura en un monoplano Morane-Saulnier. No era solo un récord: era una señal. Newbery quería demostrar que era posible cruzar la Cordillera de los Andes en avión y unir Argentina con Chile por el aire. Entonces viajó a Mendoza. Aquí, al pie de la montaña, comenzó a estudiar vientos, alturas, pasos cordilleranos y condiciones meteorológicas. Su plan era volver a Buenos Aires, buscar su propio avión y lanzarse a la aventura andina. Pero el destino preparaba otra página. El 1 de marzo de 1914, luego de un almuerzo y ante la insistencia de quienes querían verlo volar, Newbery aceptó realizar una demostración. Hay un dato fundamental: no voló en su propio avión. Su máquina todavía no estaba en Mendoza. Usó el avión de su amigo Teodoro Fels, quien le había advertido que el aparato presentaba problemas. Newbery subió igual. Lo acompañaba Benjamín Jiménez Lastra. Durante una maniobra aérea, el monoplano falló y cayó violentamente en la zona de Los Tamarindos, actual área de El Plumerillo, Las Heras, cerca del actual aeropuerto mendocino. Jiménez Lastra sobrevivió. Newbery, con apenas 38 años, murió en suelo mendocino. La Argentina quedó paralizada. Su cuerpo fue llevado desde Mendoza hacia Buenos Aires en una caravana fúnebre que conmovió al país. En cada pueblo, la gente salió a despedirlo. Al llegar a Buenos Aires, una multitud lo acompañó como nunca antes se había visto. Más de 200.000 personas participaron de aquella despedida histórica. No estaban despidiendo solo a un aviador: estaban despidiendo al hombre que había enseñado a una nación joven a levantar la mirada. Hoy su nombre vive en aeropuertos, calles, escuelas, clubes, monumentos y en la memoria profunda de la Argentina. Su sepulcro en la Chacarita conserva la imagen de un hombre unido para siempre al mito de Ícaro, al cóndor de los Andes y al sueño de volar. Jorge Newbery no llegó a cruzar la última puerta. Pero la abrió. Y eso fue suficiente para cambiar la historia. Jorge Newbery, el primer gran ídolo popular argentino. El hombre que cayó en Mendoza, pero quedó para siempre en el cielo. #JorgeNewbery #MendozAntigua #HistoriaArgentina #AviacionArgentina #Mendoza #LasHeras #ElPlumerillo #LosTamarindos #AeroClubArgentino #Huracan #ElGlobo #SeñorCoraje #PionerosArgentinos #Efemerides #ArgentinaAntigua #HistoriaDeMendoza #AviationHistory #ArgentineHistory #AviationPioneer #HistoricArgentina #MendozaHistory #FlyingLegend #PioneerSpirit

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