El 17 de septiembre de 1833 quedó escrita, casi silenciosamente, una extraordinaria página de la historia social de Mendoza. Aquel día, ante el escribano Justo Moreno, Petrona Videla, esposa del coronel Lorenzo Barcala, concretó la compra a José Ilario Millán de una vivienda situada a sólo cuatro cuadras de la plaza principal de la antigua ciudad. El inmueble costó 400 pesos y una investigación histórica realizada a partir de los protocolos notariales del Archivo General de la Provincia de Mendoza logró reconstruir aproximadamente su emplazamiento: estaría sobre la actual calle Chacabuco, entre Salta y Rioja, en plena zona histórica de la vieja Mendoza. El documento original quedó registrado en el Protocolo N.º 208 del escribano Justo Moreno, entre las fojas 39 vuelta y 40 vuelta. Pero detrás de aquella escritura existe una historia mucho más profunda que la simple compraventa de una propiedad. Lorenzo Barcala fue uno de los militares afrodescendientes más destacados de la Argentina del siglo XIX y llegó a alcanzar el grado de coronel en una sociedad profundamente marcada por las diferencias sociales y raciales. Investigaciones contemporáneas del CONICET incluso modificaron una vieja versión repetida durante décadas: los padrones mendocinos de 1802, 1814 y 1823/24 registran a Barcala como libre, y él mismo declaró esa condición al contraer matrimonio en 1819. La vida de Petrona resulta igualmente fascinante. Había nacido esclavizada y en 1819 Lorenzo Barcala pagó 225 pesos para obtener su carta de libertad. Ese dato permite dimensionar brutalmente el mundo en que vivieron: catorce años después, la vivienda familiar sería adquirida por 400 pesos. Los documentos muestran además que la historia de los Barcala no fue solamente militar; fue también una historia de libertad, familia, trabajo, propiedad y ascenso social. En 1824 la familia todavía residía en una casa alquilada a Gavino Villegas, dentro del Cuartel N.º 7 de la ciudad. Nueve años más tarde habían reunido el capital necesario para adquirir un inmueble propio. Los investigadores Orlando Gabriel Morales y Luis César Caballero interpretan ese proceso como una evidencia de la movilidad social alcanzada por Barcala y su familia. La vivienda se encontraba cerca de la plaza principal, del Paseo de La Alameda y de la residencia donde Lorenzo había sido criado por Cristóbal Barcala y María Lorenza Videla, en un sector urbano especialmente valorizado de la Mendoza anterior al terremoto de 1861. Y hay un detalle que convierte a Petrona en verdadera protagonista de aquel 17 de septiembre: Lorenzo no estaba en Mendoza. Para entonces era coronel del Ejército de la Provincia de Buenos Aires y se encontraba movilizado en el sur de Córdoba, ejerciendo provisionalmente el mando de la División del Centro durante una expedición militar registrada en las fuentes de la época como parte de la “campaña del desierto”. Fue Petrona quien realizó personalmente la operación inmobiliaria. Para los investigadores, este episodio, unido a cartas posteriores enviadas por Barcala, permite observar que ella desempeñaba un papel activo en la administración de los bienes y recursos del hogar, muy lejos de ser una figura secundaria dentro de la familia. La historia todavía guarda otra sorpresa. Después de la muerte de Lorenzo en 1835 y de Petrona en 1839, un concurso de acreedores reveló que aquella casa no era el único bien familiar: también poseían un terreno junto al costado sur de la entonces llamada Plaza Nueva —la actual plaza Sarmiento— donde cultivaban árboles frutales. Es decir, los archivos permiten reconstruir no sólo la carrera de un coronel, sino los lugares concretos donde vivió su familia, cómo administró sus recursos y cómo logró acceder a propiedades urbanas en la Mendoza de la primera mitad del siglo XIX. Hoy, casi dos siglos después, caminar por Chacabuco entre Salta y Rioja adquiere otro significado. Bajo la trama de calles de la Mendoza moderna permanece la memoria de aquella vivienda comprada por Petrona Videla mientras su esposo se encontraba lejos, en campaña. Una escritura notarial que parecía destinada únicamente a certificar una operación de 400 pesos terminó convirtiéndose en una extraordinaria ventana hacia la vida cotidiana de una familia afrodescendiente mendocina, sus esfuerzos por conquistar libertad y estabilidad, y la historia menos visible de la vieja ciudad. Allí está la fuerza de los archivos: una fecha, unas fojas y una firma pueden devolverle domicilio, voz y humanidad a personas que vivieron hace casi dos siglos. REFERENCIA DOCUMENTAL PARA SOLICITAR EN EL ARCHIVO: Archivo General de la Provincia de Mendoza — Fondo Época Independiente — Sección Protocolos Notariales — Escribano Justo Moreno — Protocolo N.º 208 — 17 de septiembre de 1833 — fs. 39v-40v. La referencia está reproducida por la investigación académica de Orlando Gabriel Morales y Luis César Caballero. FUENTE: Morales, Orlando Gabriel y Caballero, Luis César, “Movilidad social de afromestizos movilizados por la independencia y las guerras civiles en el Río de la Plata: Lorenzo Barcala (1795-1835)”, Historia y Memoria, N.º 16, 2018, pp. 89-123; documentación del Archivo General de la Provincia de Mendoza; INCIHUSA-CONICET. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #LorenzoBarcala #PetronaVidela #Afroargentinos #Afrodescendientes #HistoriaArgentina #MendozaAntigua #ArchivoHistorico #ArchivoGeneralDeMendoza #Efemerides #17DeSeptiembre #HistoriaSocial #MemoriaHistorica #OldMendoza #ArgentineHistory #AfroArgentineHistory #HistoricalArchives #HiddenHistory
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jueves, 17 de septiembre de 2026
🔥🏠📜 17 DE SEPTIEMBRE DE 1833: 400 PESOS POR UNA CASA EN EL CORAZÓN DE LA VIEJA MENDOZA — EL DOCUMENTO QUE RECONSTRUYE EL HOGAR DE LORENZO BARCALA (IMAGEN ILUSTRATIVA)
El 17 de septiembre de 1833 quedó escrita, casi silenciosamente, una extraordinaria página de la historia social de Mendoza. Aquel día, ante el escribano Justo Moreno, Petrona Videla, esposa del coronel Lorenzo Barcala, concretó la compra a José Ilario Millán de una vivienda situada a sólo cuatro cuadras de la plaza principal de la antigua ciudad. El inmueble costó 400 pesos y una investigación histórica realizada a partir de los protocolos notariales del Archivo General de la Provincia de Mendoza logró reconstruir aproximadamente su emplazamiento: estaría sobre la actual calle Chacabuco, entre Salta y Rioja, en plena zona histórica de la vieja Mendoza. El documento original quedó registrado en el Protocolo N.º 208 del escribano Justo Moreno, entre las fojas 39 vuelta y 40 vuelta. Pero detrás de aquella escritura existe una historia mucho más profunda que la simple compraventa de una propiedad. Lorenzo Barcala fue uno de los militares afrodescendientes más destacados de la Argentina del siglo XIX y llegó a alcanzar el grado de coronel en una sociedad profundamente marcada por las diferencias sociales y raciales. Investigaciones contemporáneas del CONICET incluso modificaron una vieja versión repetida durante décadas: los padrones mendocinos de 1802, 1814 y 1823/24 registran a Barcala como libre, y él mismo declaró esa condición al contraer matrimonio en 1819. La vida de Petrona resulta igualmente fascinante. Había nacido esclavizada y en 1819 Lorenzo Barcala pagó 225 pesos para obtener su carta de libertad. Ese dato permite dimensionar brutalmente el mundo en que vivieron: catorce años después, la vivienda familiar sería adquirida por 400 pesos. Los documentos muestran además que la historia de los Barcala no fue solamente militar; fue también una historia de libertad, familia, trabajo, propiedad y ascenso social. En 1824 la familia todavía residía en una casa alquilada a Gavino Villegas, dentro del Cuartel N.º 7 de la ciudad. Nueve años más tarde habían reunido el capital necesario para adquirir un inmueble propio. Los investigadores Orlando Gabriel Morales y Luis César Caballero interpretan ese proceso como una evidencia de la movilidad social alcanzada por Barcala y su familia. La vivienda se encontraba cerca de la plaza principal, del Paseo de La Alameda y de la residencia donde Lorenzo había sido criado por Cristóbal Barcala y María Lorenza Videla, en un sector urbano especialmente valorizado de la Mendoza anterior al terremoto de 1861. Y hay un detalle que convierte a Petrona en verdadera protagonista de aquel 17 de septiembre: Lorenzo no estaba en Mendoza. Para entonces era coronel del Ejército de la Provincia de Buenos Aires y se encontraba movilizado en el sur de Córdoba, ejerciendo provisionalmente el mando de la División del Centro durante una expedición militar registrada en las fuentes de la época como parte de la “campaña del desierto”. Fue Petrona quien realizó personalmente la operación inmobiliaria. Para los investigadores, este episodio, unido a cartas posteriores enviadas por Barcala, permite observar que ella desempeñaba un papel activo en la administración de los bienes y recursos del hogar, muy lejos de ser una figura secundaria dentro de la familia. La historia todavía guarda otra sorpresa. Después de la muerte de Lorenzo en 1835 y de Petrona en 1839, un concurso de acreedores reveló que aquella casa no era el único bien familiar: también poseían un terreno junto al costado sur de la entonces llamada Plaza Nueva —la actual plaza Sarmiento— donde cultivaban árboles frutales. Es decir, los archivos permiten reconstruir no sólo la carrera de un coronel, sino los lugares concretos donde vivió su familia, cómo administró sus recursos y cómo logró acceder a propiedades urbanas en la Mendoza de la primera mitad del siglo XIX. Hoy, casi dos siglos después, caminar por Chacabuco entre Salta y Rioja adquiere otro significado. Bajo la trama de calles de la Mendoza moderna permanece la memoria de aquella vivienda comprada por Petrona Videla mientras su esposo se encontraba lejos, en campaña. Una escritura notarial que parecía destinada únicamente a certificar una operación de 400 pesos terminó convirtiéndose en una extraordinaria ventana hacia la vida cotidiana de una familia afrodescendiente mendocina, sus esfuerzos por conquistar libertad y estabilidad, y la historia menos visible de la vieja ciudad. Allí está la fuerza de los archivos: una fecha, unas fojas y una firma pueden devolverle domicilio, voz y humanidad a personas que vivieron hace casi dos siglos. REFERENCIA DOCUMENTAL PARA SOLICITAR EN EL ARCHIVO: Archivo General de la Provincia de Mendoza — Fondo Época Independiente — Sección Protocolos Notariales — Escribano Justo Moreno — Protocolo N.º 208 — 17 de septiembre de 1833 — fs. 39v-40v. La referencia está reproducida por la investigación académica de Orlando Gabriel Morales y Luis César Caballero. FUENTE: Morales, Orlando Gabriel y Caballero, Luis César, “Movilidad social de afromestizos movilizados por la independencia y las guerras civiles en el Río de la Plata: Lorenzo Barcala (1795-1835)”, Historia y Memoria, N.º 16, 2018, pp. 89-123; documentación del Archivo General de la Provincia de Mendoza; INCIHUSA-CONICET. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #LorenzoBarcala #PetronaVidela #Afroargentinos #Afrodescendientes #HistoriaArgentina #MendozaAntigua #ArchivoHistorico #ArchivoGeneralDeMendoza #Efemerides #17DeSeptiembre #HistoriaSocial #MemoriaHistorica #OldMendoza #ArgentineHistory #AfroArgentineHistory #HistoricalArchives #HiddenHistory

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