martes, 22 de septiembre de 2026

1954 - : RODEO DE LA CRUZ A REMATE: CUANDO VIÑAS, OLIVOS Y QUINTAS SE VENDÍAN A OCHO KILÓMETROS DE MENDOZA


A mediados del siglo XX, cuando la expansión urbana hacia el este todavía convivía con viñedos, olivares, acequias y grandes propiedades agrícolas, un llamativo aviso inmobiliario invitaba a los mendocinos a cambiar la rutina de la oficina por una pequeña granja a pocos kilómetros de la Ciudad. Bajo un enorme título, “En Rodeo de la Cruz”, la firma Della Santa & Egea anunciaba un remate para un domingo 14 de marzo, a las 10 de la mañana y directamente sobre los terrenos. La publicidad tenía destinatarios muy concretos: “comerciantes, industriales, rentistas, empleados de oficina”. A quienes desarrollaban “actividades sedentarias” se les ofrecía la posibilidad de poseer una pequeña granja o quinta cerca de la Capital. La propuesta era extraordinaria vista desde el presente: parcelas de UNA, DOS O MÁS HECTÁREAS ubicadas, según el anuncio, apenas a 8 kilómetros del centro de Mendoza, plantadas con viñedos y olivos o exclusivamente con olivares, a elección del comprador. Pero había un detalle fundamental en una provincia donde el agua podía determinar el valor productivo de una propiedad: las tierras se ofrecían con “derecho definitivo de regadío”. El propietario de los terrenos era nada menos que Establecimientos Viti-Vinícolas Escorihuela S.A., empresa vinculada a una de las grandes historias empresariales de la vitivinicultura mendocina. La propia firma Escorihuela sitúa sus orígenes en 1884, cuando Miguel Escorihuela Gascón inició su emprendimiento en Mendoza; investigaciones académicas sobre el empresariado vitivinícola también lo ubican entre los inmigrantes españoles que participaron activamente en la transformación y modernización de la industria del vino provincial.
El aviso es también una pequeña radiografía de cómo se compraba tierra: para el sector destinado a vivienda se anunciaban 120 mensualidades; para las quintas, un 10 % al contado, otro 10 % al escriturar y el saldo en cinco años; mientras que para chacras o granjas se repetía el anticipo, pero el resto podía pagarse hasta en seis años. No era casual que el remate se realizara en Rodeo de la Cruz. El distrito se encontraba sobre uno de los grandes corredores históricos hacia el este: el antiguo Carril Nacional, actual Bandera de los Andes, que a fines del siglo XIX se consolidó como una de las principales salidas de Mendoza hacia Buenos Aires y atraviesa San José, Nueva Ciudad, Villa Nueva, Capilla del Rosario, Rodeo de la Cruz y Kilómetro 11. Mirado hoy, aquel aviso cuenta mucho más que una simple venta de terrenos. Retrata una Mendoza en transformación, donde todavía era posible promocionar hectáreas cubiertas de viñas y olivos a pocos kilómetros del centro, pero donde comenzaba a aparecer otra idea de territorio: vivir fuera de la ciudad, conservar una pequeña explotación agrícola y, al mismo tiempo, permanecer cerca del núcleo urbano. Era la frontera entre la Mendoza rural y la Mendoza metropolitana avanzando lentamente sobre los antiguos paisajes productivos de Guaymallén. Y detrás de aquellas cifras, cuotas y parcelas queda una pregunta irresistible: ¿cuántas de esas viejas quintas rematadas aquel domingo siguen existiendo hoy debajo de calles, barrios, comercios y viviendas de Rodeo de la Cruz? #Mendoza #MendozAntigua #RodeoDeLaCruz #Guaymallén #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #Vitivinicultura #Viñedos #Olivos #Quintas #Chacras #Escorihuela #PublicidadAntigua #Remates #HistoriaArgentina #PatrimonioMendocino #MemoriaDeMendoza #OldMendoza #MendozaHistory #ArgentinaHistory #VintageAdvertising #WineHistory #Vineyards #HistoricMendoza #Guaymallen

No hay comentarios.:

Publicar un comentario