domingo, 27 de septiembre de 2026

27 DE SEPTIEMBRE DE 1902 🍇⚖️ EL DÍA QUE MENDOZA CAMBIÓ LAS REGLAS DEL VIÑEDO: LA LEY 245 Y EL FIN DE UNA ERA DE PRIVILEGIOS FISCALES


27 de septiembre de 1902 — Mendoza. En plena transformación de la provincia y cuando la vitivinicultura avanzaba a una velocidad extraordinaria sobre los oasis cultivados, la Legislatura mendocina sancionó una norma que modificó las reglas económicas con las que se había impulsado durante años aquella expansión: la Ley Provincial Nº 245. La disposición quedó registrada en el Registro Oficial de Mendoza de 1902, tomo III, páginas 74 a 76, y derogó el régimen de exención impositiva establecido por la ley del 3 de octubre de 1895, dentro de una política de estímulos fiscales que tenía antecedentes desde 1881. Aquellas medidas habían favorecido la implantación de viñas, olivos y nogales y formaban parte del enorme proceso de reconversión productiva que terminó convirtiendo al vino en uno de los pilares de la economía mendocina. La magnitud de aquella transformación resulta asombrosa: una investigación histórica basada en el Primer Padrón de Viñas y en unos 2.900 decretos de exención impositiva señala que entre 1881 y 1900 se implantaron alrededor de 17.830 hectáreas de viñedos modernos; sumadas a las 2.788 hectáreas registradas como viñedo tradicional en 1883, el total considerado alcanzaba unas 20.618 hectáreas. El ferrocarril, la inmigración, las inversiones, el riego y la protección fiscal habían impulsado una auténtica revolución agrícola.  Pero en 1902 el escenario ya era diferente. Mendoza atravesaba una seria crisis vitivinícola: los precios de la uva y el vino habían comenzado a caer desde la segunda mitad de 1901, crecían las existencias sin vender y durante 1902 la producción y el stock acumulado superaron ampliamente el volumen que lograba colocarse en el mercado. La investigación de la historiadora Patricia Barrio muestra que hasta julio de aquel año se habían elaborado 913.216 hectolitros y quedaban aproximadamente 416.000 hectolitros de la cosecha anterior, mientras durante el primer semestre sólo se habían vendido unos 325.600 hectolitros. El exceso de oferta, las dificultades crediticias, los elevados fletes, los impuestos, los problemas de calidad y la falsificación de vinos conformaban un panorama sumamente delicado.  En ese contexto apareció la Ley 245. Su propósito formaba parte de una política destinada, entre otras cosas, a contener la expansión indiscriminada del viñedo. Para las nuevas plantaciones, durante los dos primeros años debía pagarse la Contribución Directa correspondiente al valor del terreno y, cuando la viña comenzaba a producir, entraba en juego el avalúo de las cepas. En 1902 la Contribución Directa se había fijado en el 4 por mil del avalúo, mientras las cepas francesas eran valuadas en $0,70 y las criollas en $0,35 a los efectos tributarios.  Un estudio histórico de la Universidad Nacional de Cuyo introduce además una precisión importante: la Ley 245 eliminó la franquicia en lo relativo al terreno, aunque el régimen sobre las plantaciones tenía particularidades propias; es decir, no se trató simplemente de imponer de un día para otro un único tributo uniforme sobre toda la actividad.  Apenas doce días antes, el 15 de septiembre, la provincia también había sancionado la Ley 243, destinada a fomentar cooperativas vitivinícolas mediante un impuesto sobre el vino enviado fuera de Mendoza, otra evidencia de hasta qué punto el Estado intentaba intervenir frente a una industria que crecía con enorme rapidez pero mostraba graves desequilibrios. La Ley 245 puede parecer hoy una disposición puramente tributaria, perdida entre páginas de un viejo Registro Oficial, pero detrás de aquellos números había miles de hectáreas, inversiones, inmigrantes, contratistas, obreros, bodegueros y familias cuya vida dependía de la vid. También recuerda algo fundamental: la Mendoza vitivinícola no fue construida solamente entre toneles, lagares y vendimias. También nació entre leyes, impuestos, avalúos, créditos, crisis económicas y decisiones públicas que determinaron dónde, cuánto y bajo qué condiciones podía seguir creciendo el viñedo. Aquel 27 de septiembre de 1902, una simple ley fiscal marcaba el cierre de una etapa de fuerte promoción y mostraba que el extraordinario crecimiento vitivinícola mendocino comenzaba a enfrentarse con uno de sus primeros grandes desafíos: cómo administrar su propio éxito. Fuentes: Registro Oficial de la Provincia de Mendoza, año 1902, tomo III, pp. 74–76; Patricia Barrio de Villanueva, “Una crisis de la vitivinicultura en el oeste argentino (Mendoza) a principios del siglo XX”, América Latina en la Historia Económica; Rodolfo Richard-Jorba, investigaciones sobre la conformación y expansión del modelo vitivinícola mendocino; Biblioteca Digital de la Universidad Nacional de Cuyo.  #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Vitivinicultura #VinoArgentino #HistoriaDelVino #Viñedos #Bodegas #Vendimia #Ley245 #Mendoza1902 #PatrimonioMendocino #HistoriaArgentina #WineHistory #MendozaWine #ArgentineWine #VineyardHistory #WineHeritage #HistoricMendoza #ArgentinaHistory

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