El 9 de octubre de 1765, cuando Mendoza todavía formaba parte del Reino de Chile bajo el dominio de la Corona española, una poderosa mujer de la sociedad colonial dejó escrito un testamento que, 261 años después, permite descubrir una de las historias más conmovedoras de nuestro pasado. ¡ENTRE MOLINOS, JOYAS, HERENCIAS Y FORTUNAS FAMILIARES, TAMBIÉN SE DECIDÍA EL DESTINO DE SERES HUMANOS PRIVADOS DE SU LIBERTAD! La protagonista fue María Corvalán y Castilla, integrante de una influyente familia mendocina y propietaria de un molino harinero, tierras, objetos de plata, alhajas y diez personas esclavizadas. Entre ellas se encontraba Luis Suárez, un pequeño de apenas tres años, nacido el 20 de junio de 1762, hijo de Andrea Corvalán, una mujer afrodescendiente sometida a la esclavitud, y Pascual Suárez, un humilde trabajador criollo. En aquella disposición testamentaria, María estableció que el niño pasara a manos de Estanislao Puebla, hijo de su sobrina Petrona Corvalán. ¡UN NIÑO ERA TRATADO COMO PARTE DE UNA HERENCIA, MIENTRAS SUS PADRES SOÑABAN CON CONQUISTAR PARA ÉL EL DERECHO MÁS ELEMENTAL: SER LIBRE! Pascual comenzó una lucha extraordinaria para comprar la libertad de su hijo, tasada en 280 pesos. Según la documentación estudiada por el historiador Pablo Lacoste, había entregado 137 pesos y cuatro reales, además de realizar trabajos sin recibir jornal y hacerse cargo de la alimentación y vestimenta del pequeño. Sin embargo, aquellos pagos no quedaron reconocidos por escrito como parte de la compra de su libertad. María reiteró la cesión de Luis en otro testamento de 1776 y falleció en 1785. Entonces comenzó una prolongada disputa judicial contra los herederos y el albacea, el sacerdote Martín Ladrón de Guevara. El enfrentamiento llegó hasta la Real Audiencia de Buenos Aires, mientras la familia padecía enormes sacrificios económicos y personales. Finalmente, mediante un nuevo acuerdo económico, Luis consiguió su libertad, condición que aparece acreditada en un registro parroquial de 1802. Andrea, su madre, había fallecido en diciembre de 1796 todavía esclavizada. La historia también tuvo como protagonista a María Dominga Suárez, hermana de Luis, quien obtuvo su propia carta de libertad en 1815. ¡LO QUE COMENZÓ COMO UNA DISPOSICIÓN TESTAMENTARIA TERMINÓ CONVIRTIÉNDOSE EN UNA LUCHA FAMILIAR QUE ATRAVESÓ GENERACIONES! Gracias a los antiguos protocolos notariales, expedientes judiciales y registros parroquiales, hoy podemos recuperar los nombres, las vivencias y los sufrimientos de hombres y mujeres afrodescendientes que también construyeron la historia de Mendoza. Un testamento de 1765 nos recuerda que detrás de cada documento colonial pueden esconderse historias de injusticia, resistencia, amor y una inquebrantable búsqueda de libertad. #MendozAntigua #MendozaColonial #HistoriaDeMendoza #9DeOctubre #Afrodescendientes #EsclavitudEnMendoza #HistoriaArgentina #MemoriaHistorica #PatrimonioDocumental #HistoriaDeCuyo #ColonialMendoza #AfroArgentineHistory #SlaveryHistory #FreedomAndResistance #HistoricalArchives #ArgentineHistory Fuente: Archivo Histórico de Mendoza, Protocolos de Escribanos, N.º 81, folios 89-94 (1765); Pablo Lacoste, «Amor y esclavitud en la frontera sur del imperio español: la manumisión de Luis Suárez, 1762-1824», Estudos Ibero-Americanos, volumen 32, N.º 2, 2006, páginas 85-118.
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viernes, 9 de octubre de 2026
9 DE OCTUBRE DE 1765 — ¡EL TESTAMENTO QUE CONVIRTIÓ A UN NIÑO DE TRES AÑOS EN HERENCIA Y DESATÓ UNA DRAMÁTICA BATALLA POR LA LIBERTAD EN MENDOZA! — 261 AÑOS DE UNA HISTORIA ESTREMECEDORA
El 9 de octubre de 1765, cuando Mendoza todavía formaba parte del Reino de Chile bajo el dominio de la Corona española, una poderosa mujer de la sociedad colonial dejó escrito un testamento que, 261 años después, permite descubrir una de las historias más conmovedoras de nuestro pasado. ¡ENTRE MOLINOS, JOYAS, HERENCIAS Y FORTUNAS FAMILIARES, TAMBIÉN SE DECIDÍA EL DESTINO DE SERES HUMANOS PRIVADOS DE SU LIBERTAD! La protagonista fue María Corvalán y Castilla, integrante de una influyente familia mendocina y propietaria de un molino harinero, tierras, objetos de plata, alhajas y diez personas esclavizadas. Entre ellas se encontraba Luis Suárez, un pequeño de apenas tres años, nacido el 20 de junio de 1762, hijo de Andrea Corvalán, una mujer afrodescendiente sometida a la esclavitud, y Pascual Suárez, un humilde trabajador criollo. En aquella disposición testamentaria, María estableció que el niño pasara a manos de Estanislao Puebla, hijo de su sobrina Petrona Corvalán. ¡UN NIÑO ERA TRATADO COMO PARTE DE UNA HERENCIA, MIENTRAS SUS PADRES SOÑABAN CON CONQUISTAR PARA ÉL EL DERECHO MÁS ELEMENTAL: SER LIBRE! Pascual comenzó una lucha extraordinaria para comprar la libertad de su hijo, tasada en 280 pesos. Según la documentación estudiada por el historiador Pablo Lacoste, había entregado 137 pesos y cuatro reales, además de realizar trabajos sin recibir jornal y hacerse cargo de la alimentación y vestimenta del pequeño. Sin embargo, aquellos pagos no quedaron reconocidos por escrito como parte de la compra de su libertad. María reiteró la cesión de Luis en otro testamento de 1776 y falleció en 1785. Entonces comenzó una prolongada disputa judicial contra los herederos y el albacea, el sacerdote Martín Ladrón de Guevara. El enfrentamiento llegó hasta la Real Audiencia de Buenos Aires, mientras la familia padecía enormes sacrificios económicos y personales. Finalmente, mediante un nuevo acuerdo económico, Luis consiguió su libertad, condición que aparece acreditada en un registro parroquial de 1802. Andrea, su madre, había fallecido en diciembre de 1796 todavía esclavizada. La historia también tuvo como protagonista a María Dominga Suárez, hermana de Luis, quien obtuvo su propia carta de libertad en 1815. ¡LO QUE COMENZÓ COMO UNA DISPOSICIÓN TESTAMENTARIA TERMINÓ CONVIRTIÉNDOSE EN UNA LUCHA FAMILIAR QUE ATRAVESÓ GENERACIONES! Gracias a los antiguos protocolos notariales, expedientes judiciales y registros parroquiales, hoy podemos recuperar los nombres, las vivencias y los sufrimientos de hombres y mujeres afrodescendientes que también construyeron la historia de Mendoza. Un testamento de 1765 nos recuerda que detrás de cada documento colonial pueden esconderse historias de injusticia, resistencia, amor y una inquebrantable búsqueda de libertad. #MendozAntigua #MendozaColonial #HistoriaDeMendoza #9DeOctubre #Afrodescendientes #EsclavitudEnMendoza #HistoriaArgentina #MemoriaHistorica #PatrimonioDocumental #HistoriaDeCuyo #ColonialMendoza #AfroArgentineHistory #SlaveryHistory #FreedomAndResistance #HistoricalArchives #ArgentineHistory Fuente: Archivo Histórico de Mendoza, Protocolos de Escribanos, N.º 81, folios 89-94 (1765); Pablo Lacoste, «Amor y esclavitud en la frontera sur del imperio español: la manumisión de Luis Suárez, 1762-1824», Estudos Ibero-Americanos, volumen 32, N.º 2, 2006, páginas 85-118.

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