jueves, 8 de enero de 2026

🩸8 de Enero de 1878, muere La Leyenda Roja de Pay Ubre: Antonio Gil, el Gauchito Milagroso, Murió Inocente 🙏


El 8 de enero de 1878, en Mercedes, provincia de Corrientes, fue degollado Antonio Mamerto Gil Núñez, cuya figura se consagró como el santo popular más reverenciado de Argentina. Nació el 12 de agosto de 1847 en Pay Ubre. Sus padres, José Gil y Encarnación Nuñez, lo criaron bajo las costumbres guaraníes. Su historia estuvo tejida por una mezcla inextricable de hechos reales y leyendas. Este devoto de San La Muerte fue reconocido como un peón rural experto en el uso del facón, amante de las mujeres y devoto de las festividades, especialmente la de San Baltazar. Se involucró en problemas constantemente, llegando a convertirse en cuatrero. Por sus acciones de ayuda a los desfavorecidos, fue apodado como un "Robin Hood criollo" y vivió bajo una persecución constante. Fue reclutado forzosamente para la Guerra de la Triple Alianza. Sin embargo, una experiencia mística con la deidad guaraní Ñandeyara motivó su deserción para evitar luchar contra sus propios compatriotas. Por este acto, fue hostigado y perseguido continuamente. Durante la Guerra Civil Correntina, sirvió en el ejército del Partido Autonomista, cuyas tropas utilizaron estandartes y banderas de color rojo, un color que identificó a Gil por el resto de su vida. Su fama creció en Corrientes, siendo considerado un justiciero por el pueblo. Su debilidad por las mujeres fue la causa de su error fatal. Cortejó a una mujer que era pretendida por un comisario local, lo que provocó que se reabriera su caso de deserción y se pusiera precio a su captura. En 1878, tras las festividades de San Baltazar, el bandido rural fue sorprendido durmiendo y arrestado por militares. El plan original era trasladarlo a Goya para ser enjuiciado, pero los planes cambiaron el 8 de enero. El Gauchito Gil fue colgado de los pies de un árbol para ser fusilado. La leyenda sostuvo que, tras varios disparos, ninguna bala había impactado su cuerpo. El coronel Velázquez (o Juan de la Cruz Salazar, según otras narrativas) procedió a degollarlo. Antes de morir, Antonio Gil alcanzó a advertirle a su verdugo que su hijo estaba muy enfermo y que solo la oración en su nombre podría salvarlo: "Con la sangre de un inocente se curará a otro inocente". Tras la ejecución, el militar entregó la cabeza de Antonio Gil a las autoridades y, al llegar a su casa, encontró a su hijo agonizando. Desesperado, recordó las palabras de Gil, regresó al lugar del fusilamiento y recogió la tierra humedecida por su sangre. Untó esta tierra sobre el niño, quien logró recuperarse. El verdugo, entonces, volvió al sitio de la ejecución y proporcionó cristiana sepultura al cuerpo de Gil. Los propios ejecutores fueron los primeros en difundir la versión del milagro y construyeron un altar en el lugar de la muerte. La devoción creció exponencialmente y se expandió por toda Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile. Hoy en día, miles de altares adornados con banderas rojas marcan las rutas argentinas, donde los devotos se detienen a rendir homenaje y dejar ofrendas. #GauchitoGil #FePopular #LeyendaCorrentina #Ñandeyara #Justiciero #RutaRoja #mendozantigua 

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