sábado, 13 de junio de 2026

13 de Junio de 1966 - LA IMPRENTA QUE QUISO FORMAR PERIODISTAS Y TERMINÓ COMO MEMORIA DE UNA MENDOZA PERDIDA (Imagen Ilustrativa)


El 13 de junio de 1966, Mendoza vivió un episodio silencioso pero profundamente simbólico para su historia cultural y periodística. Ese día, la Escuela de Periodismo de Mendoza tomó posesión de las antiguas maquinarias y elementos tipográficos que habían pertenecido a la histórica imprenta de Gildo D’Accurzio, ubicada en la esquina de La Rioja y Buenos Aires, en plena capital mendocina. No se trataba de simples máquinas. Eran piezas cargadas de memoria: prensas, tipos, herramientas y saberes que habían dado vida a libros, revistas, autores y voces locales. D’Accurzio había convertido su taller gráfico en mucho más que una imprenta: fue una verdadera casa de la cultura mendocina, un refugio para escritores, poetas, periodistas y artistas que encontraron allí la posibilidad de ver sus obras impresas. La adquisición fue realizada por la Dirección de Escuelas, mediante el Decreto Provincial Nº 5.461, con un objetivo ambicioso: crear un taller escuela donde los futuros periodistas pudieran aprender el oficio desde sus raíces materiales, entre tinta, papel, plomo, composición y tipografía. El taller fue instalado en calle Paraná y representó una idea poderosa: enseñar periodismo no solo desde la palabra escrita, sino también desde el corazón mismo de la producción gráfica. Pero la historia argentina volvería a golpear. Tras el golpe militar de 1976, la Escuela de Periodismo fue intervenida y finalmente cerrada, junto con la Escuela de Antropología Social. Parte de sus docentes continuaron su camino en otras instituciones, y con el tiempo esa tradición formativa encontró continuidad en el ámbito universitario mendocino. El destino de aquellas máquinas fue triste. Los equipos que alguna vez habían impreso cultura, pensamiento y memoria pasaron luego a la Penitenciaría Provincial. Allí, durante el recordado motín vendimial, terminaron destruidos. Así se perdió una parte material de la historia gráfica de Mendoza. Sin embargo, el nombre de Gildo D’Accurzio no desapareció. Su legado sigue vivo en la memoria cultural de la provincia, en los autores que ayudó a publicar, en la huella de la vieja esquina de Buenos Aires y Rioja, y en cada intento por rescatar la historia de quienes hicieron de la imprenta una forma de sembrar identidad. Porque una imprenta no imprime solo libros: también imprime época, memoria y destino. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #GildoDAccurzio #PeriodismoMendocino #ImprentaHistorica #CulturaMendocina #EscuelaDePeriodismo #MemoriaGrafica #AutoresMendocinos #MendozaAntigua #HistoriaArgentina #OldMendoza #MendozaHistory #PrintingHistory #JournalismHistory #ArgentineHistory #CulturalHeritage #VintageMendoza #PressHistory

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