El 30 de julio de 1966, Inglaterra y Alemania Federal disputaban en Wembley una de las finales más dramáticas en la historia de la Copa del Mundo. El marcador estaba igualado 2-2 y habían transcurrido once minutos del tiempo suplementario cuando Alan Ball envió la pelota hacia el área. Geoff Hurst la controló, giró y lanzó un potente remate que superó al arquero Hans Tilkowski, golpeó violentamente la parte inferior del travesaño y cayó sobre el césped antes de regresar al campo. Todo ocurrió en apenas unos segundos, demasiado rápido para que alguien pudiera asegurar dónde había picado realmente el balón. El árbitro suizo Gottfried Dienst no alcanzó a observar con claridad la acción y acudió a su asistente, Tofiq Bahramov, representante soviético nacido en Azerbaiyán. Bahramov señaló que la pelota había ingresado y Dienst corrió hacia el centro del campo: Inglaterra se colocaba 3-2. Los futbolistas alemanes protestaron de inmediato, convencidos de que el balón había golpeado sobre la línea y no detrás de ella. Según las reglas, para que exista un gol, la totalidad de la pelota debe atravesar completamente la línea entre los postes y por debajo del travesaño. La polémica sobrevivió durante décadas. En los años noventa, los investigadores Ian Reid y Andrew Zisserman, del Departamento de Ciencias de la Ingeniería de la Universidad de Oxford, analizaron dos filmaciones tomadas desde ángulos diferentes. Mediante reconstrucciones geométricas y técnicas de medición por imágenes, concluyeron que la pelota no había cruzado íntegramente la línea y que habría quedado, incluso considerando los posibles márgenes de error, al menos unos seis centímetros antes de convertirse en un gol válido. Sin embargo, la limitada calidad de las imágenes de 1966 impide reproducir aquel instante con la precisión absoluta de los sistemas modernos, por lo que la discusión continúa alimentando una de las grandes leyendas del fútbol. El tanto quedó oficialmente registrado y cambió el rumbo de la final. En los últimos segundos del encuentro, mientras algunos espectadores ya invadían el campo, Hurst volvió a marcar y selló la victoria inglesa por 4-2. Aquella conquista lo convirtió en el primer futbolista que anotó tres goles en una final mundialista, una hazaña que permaneció sin igual durante 56 años, hasta que Kylian Mbappé también consiguió un triplete en la definición de Catar 2022. Inglaterra levantó así por primera vez la Copa del Mundo, mientras Alemania se marchaba con la sensación de haber sido víctima del episodio más discutido del campeonato. La controversia se transformó además en uno de los grandes argumentos para incorporar tecnología al arbitraje. La FIFA estrenó oficialmente la tecnología de línea de gol en el Mundial de Brasil 2014, cuarenta y ocho años después de aquella tarde en Wembley. Mediante cámaras de alta velocidad, el sistema determina en segundos si el balón atravesó completamente la línea y envía una señal al reloj del árbitro. Una herramienta inexistente en 1966 que probablemente habría evitado una discusión que todavía enfrenta recuerdos, estudios científicos y pasiones nacionales. Para la historia oficial fue gol. Para los alemanes, jamás entró. Para la ciencia de las décadas posteriores, faltaron algunos centímetros. Pero Hurst vio al árbitro señalar el centro del campo, levantó los brazos y corrió a celebrarlo. Así nació el gol fantasma de Wembley: una pelota que quizá nunca atravesó por completo la línea, pero que cruzó para siempre las fronteras del tiempo y se convirtió en uno de los misterios más fascinantes del fútbol mundial. #GolFantasma #Wembley1966 #GeoffHurst #Inglaterra1966 #AlemaniaFederal #Mundial1966 #HistoriaDelFútbol #CopaDelMundo #FútbolHistórico #PolémicasDelFútbol #TecnologíaDeGol #LeyendasDelFútbol #GhostGoal #WembleyGoal #WorldCup1966 #GeoffHurst #EnglandFootball #GermanyFootball #FootballHistory #WorldCupFinal #GoalLineTechnology #FootballLegends #ControversialGoal
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
etiquetas
- Efemérides (8945)
- Otras Provincias (4657)
- Curiosidades Históricas (2863)
- Década de 1920 (2719)
- otros paises (2474)
- Década de 1930 (2383)
- Década de 1910 (1962)
- Sociales (1881)
- Década de 1970 (1808)
- Década de 1900 (1616)
- Década de 1940 (1508)
- Publicidades (1393)
- Deportes en el Recuerdo (1327)
- Década de 1950 (1227)
- Videos (1141)
- Década de 1960 (900)
- Década de 1980 (854)
- Letra chica (695)
- antes de 1900 (659)
- Moda (635)
- Vendimia (602)
- graduados (398)
- solo mujer (286)
- frases (251)
- Conociendo Mendoza (247)
- policiales (238)
- hechos hist. de Mza (221)
- Pioneros de la Vitivinicultura en Mendoza (212)
- Década de 1990 (209)
- Mendoza desde Arriba (110)
- Toponimias (87)
- década del 2000 (77)
- portadas (44)
- coloreadas (37)
- el mundo desde arriba (31)
- bienes patrimoniales (25)
- Constitución de Mendoza (12)
- boletin oficial (12)
- gastronomia (11)
- Joyas sobre Ruedas (5)
- edificios religiosos (3)
domingo, 12 de julio de 2026
EL GOL FANTASMA DE WEMBLEY: EL DISPARO QUE CAMBIÓ UNA FINAL Y DIVIDIÓ AL FÚTBOL PARA SIEMPRE
El 30 de julio de 1966, Inglaterra y Alemania Federal disputaban en Wembley una de las finales más dramáticas en la historia de la Copa del Mundo. El marcador estaba igualado 2-2 y habían transcurrido once minutos del tiempo suplementario cuando Alan Ball envió la pelota hacia el área. Geoff Hurst la controló, giró y lanzó un potente remate que superó al arquero Hans Tilkowski, golpeó violentamente la parte inferior del travesaño y cayó sobre el césped antes de regresar al campo. Todo ocurrió en apenas unos segundos, demasiado rápido para que alguien pudiera asegurar dónde había picado realmente el balón. El árbitro suizo Gottfried Dienst no alcanzó a observar con claridad la acción y acudió a su asistente, Tofiq Bahramov, representante soviético nacido en Azerbaiyán. Bahramov señaló que la pelota había ingresado y Dienst corrió hacia el centro del campo: Inglaterra se colocaba 3-2. Los futbolistas alemanes protestaron de inmediato, convencidos de que el balón había golpeado sobre la línea y no detrás de ella. Según las reglas, para que exista un gol, la totalidad de la pelota debe atravesar completamente la línea entre los postes y por debajo del travesaño. La polémica sobrevivió durante décadas. En los años noventa, los investigadores Ian Reid y Andrew Zisserman, del Departamento de Ciencias de la Ingeniería de la Universidad de Oxford, analizaron dos filmaciones tomadas desde ángulos diferentes. Mediante reconstrucciones geométricas y técnicas de medición por imágenes, concluyeron que la pelota no había cruzado íntegramente la línea y que habría quedado, incluso considerando los posibles márgenes de error, al menos unos seis centímetros antes de convertirse en un gol válido. Sin embargo, la limitada calidad de las imágenes de 1966 impide reproducir aquel instante con la precisión absoluta de los sistemas modernos, por lo que la discusión continúa alimentando una de las grandes leyendas del fútbol. El tanto quedó oficialmente registrado y cambió el rumbo de la final. En los últimos segundos del encuentro, mientras algunos espectadores ya invadían el campo, Hurst volvió a marcar y selló la victoria inglesa por 4-2. Aquella conquista lo convirtió en el primer futbolista que anotó tres goles en una final mundialista, una hazaña que permaneció sin igual durante 56 años, hasta que Kylian Mbappé también consiguió un triplete en la definición de Catar 2022. Inglaterra levantó así por primera vez la Copa del Mundo, mientras Alemania se marchaba con la sensación de haber sido víctima del episodio más discutido del campeonato. La controversia se transformó además en uno de los grandes argumentos para incorporar tecnología al arbitraje. La FIFA estrenó oficialmente la tecnología de línea de gol en el Mundial de Brasil 2014, cuarenta y ocho años después de aquella tarde en Wembley. Mediante cámaras de alta velocidad, el sistema determina en segundos si el balón atravesó completamente la línea y envía una señal al reloj del árbitro. Una herramienta inexistente en 1966 que probablemente habría evitado una discusión que todavía enfrenta recuerdos, estudios científicos y pasiones nacionales. Para la historia oficial fue gol. Para los alemanes, jamás entró. Para la ciencia de las décadas posteriores, faltaron algunos centímetros. Pero Hurst vio al árbitro señalar el centro del campo, levantó los brazos y corrió a celebrarlo. Así nació el gol fantasma de Wembley: una pelota que quizá nunca atravesó por completo la línea, pero que cruzó para siempre las fronteras del tiempo y se convirtió en uno de los misterios más fascinantes del fútbol mundial. #GolFantasma #Wembley1966 #GeoffHurst #Inglaterra1966 #AlemaniaFederal #Mundial1966 #HistoriaDelFútbol #CopaDelMundo #FútbolHistórico #PolémicasDelFútbol #TecnologíaDeGol #LeyendasDelFútbol #GhostGoal #WembleyGoal #WorldCup1966 #GeoffHurst #EnglandFootball #GermanyFootball #FootballHistory #WorldCupFinal #GoalLineTechnology #FootballLegends #ControversialGoal
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario