domingo, 23 de agosto de 2026

🔥🗳️ 23 DE AGOSTO DE 1987: MENDOZA QUEDABA A 14 DÍAS DE UNA ELECCIÓN QUE TERMINARÍA EN UNA PARADOJA HISTÓRICA — EL “SÍ” ARRASÓ, PERO A LA REFORMA LE FALTARON APENAS UNOS 4.200 VOTOS


El domingo 23 de agosto de 1987, Mendoza estaba exactamente a dos semanas de una jornada electoral que dejaría uno de los episodios más curiosos y discutidos de su historia constitucional. El 6 de septiembre, además de elegirse gobernador, vicegobernador, legisladores provinciales, autoridades municipales y diputados nacionales, los mendocinos debían pronunciarse sobre una cuestión que podía cambiar profundamente la organización institucional de la provincia: aceptar o rechazar la necesidad de una reforma total de la Constitución de Mendoza, declarada meses antes por la Ley Nº 5197, sancionada el 21 de abril de 1987. El resultado pareció, a primera vista, contundente: 397.702 personas votaron por el “Sí” y 117.054 por el “No”. Es decir, tomando únicamente los votos positivos, aproximadamente el 77,26 % apoyó avanzar con la reforma. Pero apareció una cifra extraordinaria: 214.479 sufragios quedaron en blanco o fueron contabilizados en ese conjunto por los registros posteriores. Sobre un padrón consignado en torno a 803.840 electores, el “Sí” representó aproximadamente el 49,48 % del total. Allí nació la gran batalla jurídica. El artículo 221 de la Constitución mendocina exigía que la mayoría de los “electores” votara afirmativamente. ¿Debía entenderse por electores solamente a quienes efectivamente habían votado en el referéndum o a todos los ciudadanos inscriptos en el padrón, incluidos quienes votaron en blanco o ni siquiera emitieron una opción afirmativa? La Suprema Corte de Justicia de Mendoza adoptó la segunda interpretación: para modificar la Constitución era necesario superar la mitad del padrón completo. Así, aquella enorme ventaja del “Sí” sobre el “No” no alcanzó. La diferencia con el umbral exigido fue de apenas unos 4.200 sufragios. Pero la historia todavía tendría un capítulo más increíble. Convencido de que la reforma había sido respaldada, el gobierno de José Octavio Bordón dictó en 1989 el Decreto 169 convocando a elegir convencionales constituyentes. El 4 de mayo de aquel año, la Suprema Corte declaró nulo el decreto. Sin embargo, como la sentencia todavía no estaba firme, diez días después, el 14 de mayo, los mendocinos llegaron igualmente a votar convencionales. Finalmente, el proceso quedó sin efecto y la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó el recurso federal el 2 de noviembre de 1989. Y todo aquello ocurrió dentro de otro terremoto político. Ese mismo 6 de septiembre de 1987 José Octavio Bordón, acompañado por Arturo Lafalla, derrotó en Mendoza al radical Raúl Baglini: obtuvo 318.661 votos, cerca del 46,65 %, frente al 36,95 % del candidato de la UCR. En el plano nacional, el justicialismo también se impuso en las legislativas: consiguió alrededor del 41,5 % de los votos y 60 de las 127 bancas de diputados en disputa, mientras la UCR obtuvo aproximadamente el 37,2 % y 52 bancas. El radicalismo perdió así la mayoría absoluta que había sostenido durante la primera parte de la presidencia de Raúl Alfonsín. Por eso, aquel 23 de agosto Mendoza estaba a solo 14 días de una elección capaz de modificar simultáneamente el mapa político provincial y su Constitución. El gobierno cambió de manos. El peronismo avanzó en todo el país. Y una reforma constitucional que recibió más de tres votos afirmativos por cada voto negativo terminó frustrada porque, frente al padrón completo, al “Sí” le faltó menos de medio punto porcentual. Una de esas historias donde unos pocos miles de votos terminaron pesando durante décadas. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Elecciones1987 #ConstitucionDeMendoza #DemocraciaArgentina #HistoriaArgentina #JoseOctavioBordon #RaulBaglini #RaulAlfonsin #PoliticaArgentina #MendozaHistory #ArgentinaHistory #Elections1987 #Democracy #PoliticalHistory


No hay comentarios.:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...