domingo, 17 de mayo de 2026

1934 - El oro humilde de la tierra: la papa que hizo crecer las chacras mendocinas


Un documento agrícola de 1934 revela la importancia que ya tenía el cultivo de la papa en Mendoza. Lejos de ser una novedad, la papa —o patata, Solanum tuberosum— llevaba años dando buenos resultados en la región cuyana, al punto de atraer a cada vez más productores por su rentabilidad, fácil colocación en el mercado y buena adaptación al clima local. En aquellos años, Mendoza destinaba miles de hectáreas a este cultivo. El informe menciona 6.377 hectáreas en 1929-1930 y 6.216 en 1932-1933, además del notable ingreso de papa para semilla entre 1931 y 1934. Era una señal clara: la papa se estaba consolidando como una producción clave en las chacras mendocinas. Su historia, sin embargo, venía de mucho más lejos. La FAO recuerda que la papa comenzó a domesticarse en los Andes sudamericanos hace unos 8.000 años, en la zona cercana al lago Titicaca, y que luego, en el siglo XVI, fue llevada a Europa por los españoles. Con el tiempo se transformó en uno de los alimentos más consumidos del planeta. El texto de 1934 destacaba que Mendoza tenía condiciones ideales para la papa, especialmente en zonas altas como Tunuyán, San Carlos y Tupungato. La sequedad del ambiente ayudaba a reducir enfermedades de las hojas y el riego permitía manejar mejor el desarrollo del cultivo, evitando excesos de agua que pudieran pudrir los tubérculos. También se recomendaban suelos profundos, sueltos y más arenosos que arcillosos, bien trabajados con aradas y rastreos. Entre las variedades mencionadas aparecían la Bocha, valorada por su adaptación y rendimiento; Early Rose, apreciada por permitir cosechas tempranas; e Irish Cobbler, reconocida por su productividad. El documento explicaba con detalle cómo elegir la papa semilla, cómo cortarla, desinfectarla, sembrarla y cuidarla. Insistía en la importancia del riego moderado, la carpida, el aporque y la cosecha en el momento justo. También advertía sobre la conservación: las papas debían guardarse en lugares frescos, ventilados y con poca luz para evitar pérdidas, brotes o coloración verdosa. Casi un siglo después, la importancia del cultivo sigue viva. Un informe actual del Gobierno de Mendoza señala que la papa es la segunda especie hortícola más cultivada de la provincia después del ajo, y que el Valle de Uco concentra más del 65% de la superficie provincial destinada a este cultivo, especialmente en Tupungato y San Carlos. Además, Malargüe aparece como una zona estratégica para la producción de papa semilla por sus condiciones fitosanitarias, aislamiento y control sanitario, mientras que el riego por surco continúa siendo uno de los sistemas más usados en Mendoza. Aquel viejo informe de 1934 no hablaba solo de una hortaliza. Hablaba de trabajo, chacras, riego, tierra bien preparada y productores que entendieron que bajo el suelo mendocino crecía una riqueza silenciosa. La papa fue, y sigue siendo, uno de esos cultivos humildes que alimentan la historia cotidiana de Mendoza. #CultivoDeLaPapa #PapaEnMendoza #HistoriaAgrícola #MendozaAntigua #ChacrasMendocinas #ValleDeUco #Tunuyán #SanCarlos #Tupungato #Malargüe #AgriculturaMendocina #Horticultura #SolanumTuberosum #HistoriaDeMendoza #PatrimonioRural #PotatoHistory #MendozaHistory #ArgentineAgriculture #RuralHeritage #AndeanCrops #FoodHistory #PotatoFarming #CuyoHistory

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