martes, 14 de abril de 2026

Mendoza en 1909: así retrataban a la provincia que hizo florecer el desierto al pie de los Andes (Imagen Ilustrativa)


En 1909, al trazar las generalidades geográficas de Mendoza, se presentaba a la provincia como un territorio de 100.831 kilómetros cuadrados, ubicado al oeste de San Luis, al sur de San Juan, al norte de los entonces territorios de La Pampa Central y Neuquén, y separado de Chile por la Cordillera de los Andes. La obra remarcaba que la parte oriental era llana y, en grandes extensiones, poco productiva por la escasez de lluvias; en cambio, hacia el oeste el relieve se volvía abrupto y ofrecía numerosos valles de tierras muy fértiles, capaces de rendir intensamente bajo la acción del riego. Ese retrato respondía a una Mendoza entendida como provincia andina y oasis cultivado, en línea con la organización territorial fijada en las décadas finales del siglo XIX. Según ese panorama de época, los límites mendocinos se apoyaban en una combinación de altas cumbres, líneas convencionales y cursos de agua. La población provincial ascendía a 206.354 habitantes, cifra correspondiente al censo levantado en 1909 durante la administración de Emilio Civit. También enumeraba como grandes alturas cordilleranas al Aconcagua, al Tupungato y al volcán Maipo, y describía una estructura orográfica dominada por el sistema andino, sus altas cumbres y sus ramales: Paramillos, Uspallata, Tunuyán, Nevado, Payén y Malargüe, junto con una extensa llanura hacia el este apta para la ganadería. En esa lectura, los numerosos valles mendocinos aparecían como tierras riquísimas, ideales para cultivos intensivos siempre que contaran con agua de riego. La descripción de 1909 subrayaba, además, que el aprovechamiento científico del agua había sido durante mucho tiempo escaso y que la distribución de la tierra regada se hacía de manera desigual y con métodos rudimentarios. Sin embargo, veía en esa lucha contra la aridez la clave del carácter mendocino: una sociedad paciente, constante y trabajadora, capaz de vencer la esterilidad aparente del suelo. Hoy sabemos que ese proceso hundía sus raíces en sistemas de acequias y canales anteriores a la conquista, luego ampliados y reorganizados durante la colonia y profundizados con el tiempo. También sabemos que, hacia fines del siglo XIX, Mendoza ya había entrado en una nueva etapa gracias a la llegada del ferrocarril en 1885 y al gran despegue de la vitivinicultura, bases decisivas de su transformación económica. Vista desde hoy, aquella geografía escrita en 1909 conserva un enorme valor porque mezcla descripción física, economía y una idea de destino histórico. La Mendoza de entonces era presentada como una tierra de montañas poderosas, valles fértiles y pampas abiertas, pero también como una provincia modelada por el esfuerzo humano. Para enriquecer la publicación con datos actuales, puede sumarse que la superficie oficial hoy informada para Mendoza es de 148.827 km², y que la altura oficial moderna del Aconcagua fue fijada por el Instituto Geográfico Nacional en 6.960,8 metros sobre el nivel del mar. Eso no invalida la vieja descripción: al contrario, muestra cómo fueron cambiando las mediciones, los criterios territoriales y el conocimiento geográfico con el paso del tiempo. #Mendoza #HistoriaDeMendoza #GeografíaDeMendoza #Mendoza1909 #CordilleraDeLosAndes #Aconcagua #Uspallata #Paramillos #Payén #Malargüe #Acequias #CanalGuaymallén #Vitivinicultura #Ferrocarril #PatrimonioMendocino #HistoriaArgentina #HistoricalMendoza #GeographyOfMendoza #AndesHistory #Aconcagua #WaterHeritage #WineHistory #ArgentineHistory #OnThisDay

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