Mucho antes de convertirse en una de las actrices más poderosas de la historia del cine, Bette Davis ya sabía lo que significaba enfrentarse al peligro. En el verano de 1926, recién graduada y con apenas 18 años, la futura estrella se instaló junto con su madre Ruthie y su hermana Bobby en una pequeña cabaña de pescadores de Perkins Cove, en Ogunquit, Maine. Mientras su madre se ganaba la vida como fotógrafa de retratos y ella también trabajaba como camarera, Davis decidió presentarse al exigente curso superior de salvamento acuático de la Cruz Roja. Era la única mujer entre los jóvenes que realizaban la prueba: la aprobó y lució orgullosamente el emblema de socorrista sobre su traje de baño, según recordó décadas después en su autobiografía The Lonely Life. Los registros locales la reconocen como guardavidas de Ogunquit en 1926 y diferentes fuentes históricas la identifican como la primera mujer que desempeñó esa función en aquella playa, un dato extraordinario para una época en la que esos puestos estaban ocupados casi exclusivamente por hombres. Aquella misma temporada intentó acercarse al teatro local, pero el actor Bennett Kilpack consideró que era demasiado joven e inexperta para subir al escenario. Nadie podía imaginar que aquella muchacha rechazada terminaría convirtiéndose en la inolvidable protagonista de Jezabel, La extraña pasajera, La malvada y ¿Qué pasó con Baby Jane? Su preparación como guardavidas no quedó solamente como una anécdota juvenil. En 1942, durante el rodaje de Now, Voyager —conocida en español como La extraña pasajera— en Lake Arrowhead, la joven actriz Janis Wilson estuvo a punto de ahogarse. Davis reaccionó inmediatamente y la rescató, aplicando la formación que había recibido dieciséis años antes en Ogunquit. Maine jamás desapareció de su vida. Durante la década de 1950 regresó junto con su esposo, el actor Gary Merrill, y sus hijos para establecerse en una propiedad costera de Cape Elizabeth, donde permanecieron hasta el divorcio de la pareja en 1960. Antes de conquistar Hollywood, ganar dos premios Óscar y transformarse en una leyenda, Bette Davis había aprendido a observar el mar, desafiar prejuicios y estar preparada para salvar una vida. Aquel emblema de la Cruz Roja que llevó orgullosamente en su traje de baño fue, quizá, su primera insignia de coraje. #BetteDavis #HistoriaDelCine #HollywoodClásico #CineClásico #MujeresPioneras #Guardavidas #HistoriasIncreíbles #MujeresQueHicieronHistoria #CruzRoja #Maine #Ogunquit #LaExtrañaPasajera #BetteDavisHistory #ClassicHollywood #ClassicCinema #HollywoodLegend #WomenInHistory #FemalePioneers #Lifeguard #FilmHistory #GoldenAgeOfHollywood #InspiringWomen

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