jueves, 15 de noviembre de 2018

Kiosco de Libros de la Primera Editorial de la Lengua Castellana, ubicado en la Plaza San Martín. (año 1966) Ciudad de Mendoza


Imagen de la Avenida Quintana. (año 1966) Ciudad Capital de San Luis


Vista exterior del Hotel de Cacheuta. (año 1966) Provincia de Mendoza


Efemérides. 15 de Noviembre de 1944. Muere Cayetano Santos Godino. El Petiso Orejudo


Cayetano Santos Godino nace en Buenos Aires; 31 de octubre de 1896 ,muere en el penal de Ushuaia; 15 de noviembre de 1944, más conocido por su apodo El Petiso Orejudo, fue un joven asesino en serie, uno de los mayores sociópatas de la historia argentina, ya que a principios del siglo XX fue responsable de la muerte de cuatro niños, siete intentos de asesinato y el incendio de siete edificios.

El Petiso Orejudo  muestra ante la policía cómo utilizó un cordel para asesinar a Gesualdo Giordano 

Efemérides. 15 de Noviembre de 2017. Desaparición del ARA San Juan (S-42)


La desaparición del ARA San Juan (S-42) se refiere a la pérdida de contacto con el submarino ARA San Juan (S-42) de la Armada Argentina sucedida el 15 de noviembre de 2017 a las 7:30 (hora local) en aguas del mar argentino, con 38 tripulantes y 6 buzos tácticos a bordo. El hecho trascendió a la prensa a la noche del día siguiente y fue informado oficialmente dos días después mediante un comunicado oficial de la Armada Argentina,​​en el que informó que se había iniciado el protocolo SAR (búsqueda y rescate).

El ARA San Juan (S-42) exhibido al público en mayo de 2017, seis meses antes de su desaparición.


Efemérides. 15 de Noviembre de 1886 : Nacimiento de Baldomero Fernandez Moreno.

Fotografía: El presidente de la Academia Argentina de Letras Dr. Carlos Ibarguren en compañía de José A. Oría, Juan B. Terán, Leopoldo Herrera, Alfonso Reyes Carlos Obligado, Baldomero Fernandez Moreno, Arturo Marasso y Gustavo Martinez Zuviria en ocasión de inaugurarse un nuevo periodo de sesiones de la mencionada Asociación,1937

Cómo era Mendoza antes del terremoto del 20 de Marzo de 1861 (Rubén Lloveras)


Según Dardo Olguín, extracto del libro “El periodismo en Mendoza” del profesor Jorge Enrique Oviedo.

“La pequeña población establecida el 2 de marzo de 1561 en el Valle de Guentata por el capitán Pedro del Castillo, era a fines de 1860 una ciudad de poco más o menos de doce mil almas. Su situación estratégica como ‘puerto seco’ en el tránsito y comercio con Chile contribuía a su prosperidad. En ella descansaban las caravanas que cruzaban la cordillera y se organizaban los arreos que transportaban las mercancías. En los potreros aledaños y en los valles cercanos se invernaba la hacienda que luego se vendía en las ferias de Santa Rosa de los Andes, en San Felipe y Santiago”. De las bodegas y barracas salía un intenso tránsito con Buenos Aires, el Litoral y las provincias del norte, antiguos clientes de los acreditados productos cuyanos.” Así caracterizaba Dardo Olguín la fisonomía de la capital provincial, “… un caserío de construcción chata y descolorida, de tipo colonial, que comprendía más o menos cien manzanas, que congregaban alrededor de mil doscientos edificios de arquitectura simplísima. Las viviendas eran bajas, con paredes encaladas. Y sobre la uniformidad de las viviendas se erguían las torres de las iglesias”. Las plazas servían de lugares de reunión y ceremonias públicas. La Independencia (actual Pedro del Castillo) era la principal y ocupaba una manzana; en el centro, había una pileta de agua rodeada por seis faroles. “En esa plazas –añade Olguín– los mendocinos habían visto desfilar la historia lugareña. Personajes ilustres, guerrilleros y bandidos pusieron en ella sus plantas… En ella murieron los hermanos Carrera”. A un costado del paseo estaba el Cabildo, un edificio de alta cornisa, puerta sólida y ventanas con rejas, que daban a la calle de la Cañada (hoy Ituzaingo), en la que tenían sus viviendas los principales personajes de la ciudad. En torno de la plaza Independencia transcurría la parte más significativa de la vida social, comercial y política. El Pasaje Sotomoyor era el punto de encuentro de la juventud más elegante y en el Club del Progreso –cuyo secretario era Francisco Civit, comerciante fuerte y político poderoso– se desarrollaban reuniones sociales que eran muy comentadas. El paseo popular era la Alameda, de seis cuadras de largo, que congregaba a cientos de habitantes los días de fi esta, en que se disputaban las famosas carreras de caballos. Había tres hoteles de cierta importancia, el de París, el de France y el Cattus, de moda; el comercio era floreciente y los retratos de damas, “de niños desnudos sobre un almohadón” y de caballeros engominados se hacían en el taller de “electrotipos” de Adolfo Alexander. En el verano, los mendocinos pudientes, que realizaban una intensa vida social, pasaban la temporada en los baños de El Challao, “pero el acontecimiento más importante, era la llegada de tropas de carretas, caravanas de viajes, arreos de mulas con mercaderías la partida o arribo de las ‘mensajerías’. Los carromatos salían de Rosario los días 4 de cada mes y llegaban a Mendoza el 1º del mes siguiente. Los viajes eran monótonos, extenuantes, a veces interrumpidos por indios o bandoleros”. En el aspecto educativo, funcionaba el Colegio de la Santísima Trinidad, fundado por San Martín en 1817; los alumnos varones en las escuelas de la provincia, oficiales o privadas, ascendían a 1098 al 15 de diciembre de 1860, y las mujeres a 121 en seis escuelas particulares. Había por esa época en la capital provincial 6 médicos, 7 abogados y 16 licenciados, 4 escribanos y 6 procuradores. El Presupuesto General de la Provincia estaba calculado para 1857 en $ 75.180 pesos bolivianos, y en esa moneda se pagaban los sueldos de la administración. Los ingresos públicos provenían de la subvención nacional o empréstitos; del comercio y en especial de las “patentes del vicio”: bailes y bodegones en las fiestas patrias, y en especial, de las pulperías (había 400).

Primeros “precios cuidados”. Una ley de 1828 penaba con multas a los comerciantes que no respetaran los precios, calidad y peso de las mercaderías. (Luciana Sabina)

La economía durante la época colonial había sido bastante estable: los precios se mantenían a lo largo de años y la inflación era una anomalía ignota.  Tras la Revolución de Mayo el asunto cambió, comenzando un deterioro progresivo durante el que los precios aumentaron, sobre todo los de productos de primera necesidad.  
Habíamos comenzado un período de lucha, con los gastos que eso implica. Además las provincias se vieron muy afectadas por el ingreso sin restricciones de productos ingleses y la pérdida de mercados tradicionales, con los que ahora estábamos en guerra debido a la presencia española. 
A todo esto se sumaba el incremento en el transporte. La existencia de enormes distancias entre una ciudad y otra no era algo novedoso, sin embargo, la crisis política impactó en la seguridad y los caminos se volvieron mucho más peligrosos de lo que ya eran. Así, muchos productos encarecieron enormemente. Tal es el caso de la caña de Mendoza que llegaba a Buenos Aires con un recargo del cincuenta por ciento. 
Casi dos décadas habían pasado desde 1810 y aún no existían normas claras sobre los precios, más de 200 años después podríamos afirmar lo mismo. Así, en 1829 un piano costaba unos mil pesos y un caballo tan solo cincuenta, los incrementos se iban calculando según la inspiración del momento. Uno de los productos más conflictivos era el pan, pues la harina se importaba de Estados Unidos.
El incipiente Estado tomó cartas en el asunto y nacieron así los primeros "precios cuidados", aunque no llevaran ese nombre. "Una ley del 21 de marzo de 1828 -señala Armando Alonso Piñero- penaba con multas a aquellos comerciantes que no respetaban los precios, calidad y peso de las mercaderías. Los panaderos resultaron los más afectados. En el debate legislativo quedó en claro que nadie se escandalizaba por la vigilancia gubernamental sobre la actividad mercantil privada, sino que por el contrario la actitud de panaderos, carniceros y pulperos representaba una actividad delictiva". 
El diputado Juan José Viamonte rasgaba sus vestiduras en pleno debate, considerando que los panaderos actuaban siempre en perjuicio y nunca a favor del pueblo. Devenido poco después en gobernador de Buenos Aires, arremetió contra estos duramente. Llegó a enviar a los panaderos que no tuviesen papeles de control oficial a servir a la frontera durante un año. 
La carne fue el producto estrella de 1829, empezó a escasear y el gobierno no permitió a los carniceros aumentar el precio. Sin embargo este tipo de paliativos para el bolsillo de los ciudadanos no sirvió de mucho. La Guerra con Brasil aún nos desangraba -fundamentalmente a Buenos Aires-, aunque había finalizado hacía algunos meses. 
A todo el panorama se sumaba la primera deuda externa. Sobre esta economía abatida se buscó aumentar los recursos estatales creando nuevos impuestos y prohibiendo el envío de moneda al exterior, soluciones que nos suenan cercanas. 
En momentos como el actual, donde la situación de muchos argentinos no es la mejor, ser negativos no ayuda. Pero quizás tampoco sirva de mucho actuar como, esporádicamente, venimos haciendo desde 1828.
https://losandes.com.ar/article/view?slug=primeros-precios-cuidados-por-luciana-sabina

Selfie de un hombre desconocido, ca. 1900s


Pablo Ricchieri (hacia 1898)



Autor sin identificar. Archivo General de la Nación

Ozzy Osbourne fue arrestado por policías de Memphis en mayo de 1984

John Osbourne (alias Ozzy Osbourne) fue arrestado por policías de Memphis en mayo de 1984 y acusado de intoxicación pública. Según el informe de la policía, Ozzy estaba "asombrado ebrio" cuando fue atrapado en la ruidosa calle Beale.

 The Smoking Gun

Vendedor Callejero de Pescado, Paraná, Entre Ríos, 1973.


Charles Chaplin. Foto publicada por Caras y Caretas, c.1930.