30 de junio de 1820. Buenos Aires atravesaba uno de los momentos más turbulentos de su historia política. El poder central se había derrumbado tras la crisis del Directorio, las provincias reclamaban autonomía y la ciudad vivía jornadas de incertidumbre, levantamientos, derrotas militares y gobiernos fugaces. Era el tiempo conocido como la Anarquía del Año XX, una etapa decisiva en la formación política argentina. En ese escenario agitado apareció una figura intensa, polémica y popular: el coronel Manuel Dorrego. Militar de la Independencia, hombre de acción, orador encendido y futuro emblema del federalismo porteño, Dorrego asumió la conducción de Buenos Aires en medio de una crisis que parecía devorarlo todo. Dorrego no llegaba desde la comodidad de los salones. Había peleado bajo las órdenes de Manuel Belgrano en las campañas del Norte, se había ganado fama de valiente, rebelde e indisciplinado, y también había conocido el destierro. A comienzos de 1820 regresó a Buenos Aires, en pleno derrumbe del antiguo orden, y en pocos meses pasó del exilio a la rehabilitación, de la espada al gobierno, y del poder nuevamente al conflicto. Su breve gobierno bonaerense quedó marcado por la urgencia: la amenaza de las fuerzas federales del Litoral, la presión de los sectores porteños, la figura de Estanislao López en Santa Fe, las disputas internas y la necesidad de imponer autoridad en una provincia que buscaba reorganizarse tras la caída del poder central. El propio año 1820 fue tan inestable que Buenos Aires llegó a vivir el célebre episodio del “día de los tres gobernadores”, símbolo de una provincia sin rumbo firme. Dorrego intentó sostenerse con energía militar. Derrotó a Carlos María de Alvear y a José Miguel Carrera en San Nicolás, venció luego cerca de Pavón, pero su decisión de continuar la guerra contra Santa Fe terminó debilitándolo. El 2 de septiembre de 1820, en los campos de Gamonal, fue derrotado por Estanislao López. Aquella caída militar precipitó también su final político. La Junta de Representantes terminó eligiendo a Martín Rodríguez como nuevo gobernador el 26 de septiembre de 1820, cerrando así la breve experiencia de Dorrego en el poder durante aquel año incendiario. Un estudio documental sobre el inicio del gobierno de Rodríguez señala que Dorrego había sido electo gobernador por la Junta el 4 de julio de 1820, mientras que otras cronologías ubican su acceso al mando a fines de junio; por eso, para una publicación histórica precisa, conviene mencionar este episodio como ocurrido entre fines de junio y comienzos de julio de 1820. Pero la historia de Dorrego no terminó allí. Con los años se convertiría en una de las grandes voces del federalismo rioplatense, defensor de una política más amplia para los sectores populares y enemigo de los proyectos centralistas que pretendían concentrar el poder en Buenos Aires. Sus seguidores lo llamarían “padre de los pobres”, mientras sus adversarios lo mirarían como un peligro para el orden establecido. En 1827 volvería a ser elegido gobernador de Buenos Aires. Un año después, tras el golpe encabezado por Juan Lavalle, sería detenido y fusilado en Navarro el 13 de diciembre de 1828, sin juicio previo, convirtiéndose en una de las figuras más trágicas y discutidas de la historia argentina. Aquel 30 de junio de 1820 no fue apenas una fecha administrativa. Fue el ingreso de Dorrego al centro de una tormenta histórica. Un coronel federal, popular y combativo, tomando el mando de una Buenos Aires desgarrada entre el viejo centralismo y el nuevo país que comenzaba a nacer. Manuel Dorrego: espada, palabra y destino. Un hombre que gobernó poco, pero dejó una marca profunda en la memoria política argentina. #ManuelDorrego #HistoriaArgentina #BuenosAires #Federalismo #AnarquiaDelAñoXX #Año1820 #CaudillosFederales #HistoriaBonaerense #EfemeridesArgentinas #PatriaGrande #ArgentinaHistorica #MendozAntigua #ArgentineHistory #ManuelDorrego #BuenosAiresHistory #Federalism #LatinAmericanHistory #HistoricalMemory #Argentina1820 #SouthAmericanHistory #HistoryLovers
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
etiquetas
- Efemérides (8942)
- Otras Provincias (4657)
- Curiosidades Históricas (2861)
- Década de 1920 (2719)
- otros paises (2474)
- Década de 1930 (2383)
- Década de 1910 (1962)
- Sociales (1879)
- Década de 1970 (1808)
- Década de 1900 (1616)
- Década de 1940 (1508)
- Publicidades (1393)
- Deportes en el Recuerdo (1324)
- Década de 1950 (1227)
- Videos (1141)
- Década de 1960 (900)
- Década de 1980 (854)
- Letra chica (695)
- antes de 1900 (659)
- Moda (635)
- Vendimia (602)
- graduados (397)
- solo mujer (286)
- frases (251)
- Conociendo Mendoza (247)
- policiales (238)
- hechos hist. de Mza (221)
- Pioneros de la Vitivinicultura en Mendoza (212)
- Década de 1990 (209)
- Mendoza desde Arriba (110)
- Toponimias (87)
- década del 2000 (77)
- portadas (44)
- coloreadas (37)
- el mundo desde arriba (31)
- bienes patrimoniales (25)
- Constitución de Mendoza (12)
- boletin oficial (12)
- gastronomia (11)
- Joyas sobre Ruedas (5)
- edificios religiosos (3)
Mostrando las entradas con la etiqueta Efemérides. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Efemérides. Mostrar todas las entradas
martes, 30 de junio de 2026
30 DE JUNIO DE 1820 - DORREGO EN EL AÑO XX: EL CORONEL QUE TOMÓ EL TIMÓN DE BUENOS AIRES EN MEDIO DEL CAOS
30 de junio de 1820. Buenos Aires atravesaba uno de los momentos más turbulentos de su historia política. El poder central se había derrumbado tras la crisis del Directorio, las provincias reclamaban autonomía y la ciudad vivía jornadas de incertidumbre, levantamientos, derrotas militares y gobiernos fugaces. Era el tiempo conocido como la Anarquía del Año XX, una etapa decisiva en la formación política argentina. En ese escenario agitado apareció una figura intensa, polémica y popular: el coronel Manuel Dorrego. Militar de la Independencia, hombre de acción, orador encendido y futuro emblema del federalismo porteño, Dorrego asumió la conducción de Buenos Aires en medio de una crisis que parecía devorarlo todo. Dorrego no llegaba desde la comodidad de los salones. Había peleado bajo las órdenes de Manuel Belgrano en las campañas del Norte, se había ganado fama de valiente, rebelde e indisciplinado, y también había conocido el destierro. A comienzos de 1820 regresó a Buenos Aires, en pleno derrumbe del antiguo orden, y en pocos meses pasó del exilio a la rehabilitación, de la espada al gobierno, y del poder nuevamente al conflicto. Su breve gobierno bonaerense quedó marcado por la urgencia: la amenaza de las fuerzas federales del Litoral, la presión de los sectores porteños, la figura de Estanislao López en Santa Fe, las disputas internas y la necesidad de imponer autoridad en una provincia que buscaba reorganizarse tras la caída del poder central. El propio año 1820 fue tan inestable que Buenos Aires llegó a vivir el célebre episodio del “día de los tres gobernadores”, símbolo de una provincia sin rumbo firme. Dorrego intentó sostenerse con energía militar. Derrotó a Carlos María de Alvear y a José Miguel Carrera en San Nicolás, venció luego cerca de Pavón, pero su decisión de continuar la guerra contra Santa Fe terminó debilitándolo. El 2 de septiembre de 1820, en los campos de Gamonal, fue derrotado por Estanislao López. Aquella caída militar precipitó también su final político. La Junta de Representantes terminó eligiendo a Martín Rodríguez como nuevo gobernador el 26 de septiembre de 1820, cerrando así la breve experiencia de Dorrego en el poder durante aquel año incendiario. Un estudio documental sobre el inicio del gobierno de Rodríguez señala que Dorrego había sido electo gobernador por la Junta el 4 de julio de 1820, mientras que otras cronologías ubican su acceso al mando a fines de junio; por eso, para una publicación histórica precisa, conviene mencionar este episodio como ocurrido entre fines de junio y comienzos de julio de 1820. Pero la historia de Dorrego no terminó allí. Con los años se convertiría en una de las grandes voces del federalismo rioplatense, defensor de una política más amplia para los sectores populares y enemigo de los proyectos centralistas que pretendían concentrar el poder en Buenos Aires. Sus seguidores lo llamarían “padre de los pobres”, mientras sus adversarios lo mirarían como un peligro para el orden establecido. En 1827 volvería a ser elegido gobernador de Buenos Aires. Un año después, tras el golpe encabezado por Juan Lavalle, sería detenido y fusilado en Navarro el 13 de diciembre de 1828, sin juicio previo, convirtiéndose en una de las figuras más trágicas y discutidas de la historia argentina. Aquel 30 de junio de 1820 no fue apenas una fecha administrativa. Fue el ingreso de Dorrego al centro de una tormenta histórica. Un coronel federal, popular y combativo, tomando el mando de una Buenos Aires desgarrada entre el viejo centralismo y el nuevo país que comenzaba a nacer. Manuel Dorrego: espada, palabra y destino. Un hombre que gobernó poco, pero dejó una marca profunda en la memoria política argentina. #ManuelDorrego #HistoriaArgentina #BuenosAires #Federalismo #AnarquiaDelAñoXX #Año1820 #CaudillosFederales #HistoriaBonaerense #EfemeridesArgentinas #PatriaGrande #ArgentinaHistorica #MendozAntigua #ArgentineHistory #ManuelDorrego #BuenosAiresHistory #Federalism #LatinAmericanHistory #HistoricalMemory #Argentina1820 #SouthAmericanHistory #HistoryLovers
30 DE JUNIO DE 1990: MUERE ROBERTO CASCARINI, EL MAESTRO QUE PINTÓ LA LUZ DE MENDOZA
El 30 de junio de 1990, Mendoza despedía a una de las figuras más profundas y elegantes de sus artes plásticas: Roberto Cristóbal Cascarini, dibujante, pintor y maestro de generaciones. Algunas referencias consignan su fallecimiento el 29 de junio, mientras que la biografía dedicada a su vida precisa que se despidió en la medianoche del 29 al 30 de junio de 1990, dato que permite sostener esta efeméride del 30 de junio. Había nacido en Buenos Aires el 9 de octubre de 1895 y tenía 94 años. Formado en un ambiente de rigor académico, Cascarini estudió en la Academia Nacional de Bellas Artes, dirigida por Pío Collivadino, y recibió enseñanzas de maestros como Alberto Rossi, Reinaldo Giudici y Carlos Ripamonte. También asistió a las clases de pintura al aire libre de Cesáreo Bernaldo de Quirós, influencia clave para su sensibilidad frente al paisaje, la luz y la forma. En 1916 egresó con el título de Profesor de Dibujo, iniciando una trayectoria marcada por la disciplina, el oficio y una fidelidad absoluta al arte bien hecho. Su vínculo definitivo con Mendoza comenzó en 1939, cuando fue designado profesor de Dibujo y Pintura en la antigua Escuela Superior de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Cuyo. Desde entonces, la provincia se transformó en el gran escenario de su madurez artística. La montaña, los árboles, los rostros del campo, los arrieros, las vendimiadoras, los tomeros y la vida cotidiana cuyana pasaron a formar parte de una obra donde el dibujo preciso se unía con una luz serena y profundamente mendocina. Cascarini no fue solamente un pintor notable: fue un maestro de maestros. Entre quienes recibieron su influencia se mencionan nombres fundamentales del arte cuyano como Carlos Alonso, Luis Quesada, Marcelo Santángelo y “Chipo” Céspedes. Su obra abarcó paisajes, escenas costumbristas, desnudos, retratos y personajes históricos, incluyendo representaciones del general San Martín, Sarmiento y figuras destacadas de la memoria mendocina. A lo largo de su vida participó en salones nacionales e interiores, expuso en distintas ciudades argentinas y también en Río de Janeiro en 1950. En Mendoza obtuvo, entre otros reconocimientos, el Primer Premio Cámara de Diputados de Mendoza en el Tercer Concurso Municipal de 1949. Su pintura fue valorada por el dominio técnico, el equilibrio compositivo, el manejo del color, la manifestación de la luz y la nobleza de la forma. Hoy, su nombre integra el patrimonio artístico mendocino. La UNCuyo conserva obras suyas en el Museo Universitario de Arte y lo ha recordado en muestras patrimoniales, mientras que la Pinacoteca Municipal de Godoy Cruz también lo incluye entre los grandes nombres de las artes visuales locales. Roberto Cascarini pintó casi hasta el final. Su vida fue una larga entrega al oficio, a la belleza y a la enseñanza. No buscó el estruendo de las modas: eligió la profundidad silenciosa del trabajo, el respeto por la figura humana, el paisaje y la luz. Por eso, a más de tres décadas de su partida, sigue siendo una presencia viva en la memoria cultural de Mendoza: el artista que convirtió la provincia en forma, luz y color. #RobertoCascarini #Mendoza #MendozAntigua #ArteArgentino #ArteMendocino #PinturaArgentina #HistoriaDelArte #CulturaMendocina #Efemerides #EfemeridesArgentinas #UNCuyo #MuseoUniversitarioDeArte #PatrimonioCultural #ArgentineArt #MendozaArt #ArtHistory #VisualArts #CulturalHeritage #ArgentinePainter #HistoryAndArt
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
30 de Junio de 1820 - GÜEMES CONTRA EL IMPERIO: EL DÍA EN QUE LAS MONTONERAS HICIERON RETROCEDER A RAMÍREZ OROZCO
El 30 de junio de 1820 marcó el cierre de una de las retiradas más significativas de la guerra por la Independencia en el Norte argentino. Ese día, las fuerzas realistas del general español Juan Ramírez y Orozco llegaban de regreso a Tupiza, en el Alto Perú, después de haber invadido la Intendencia de Salta, ocupado Jujuy y entrado en la ciudad de Salta. La ofensiva había comenzado el 8 de mayo de 1820, cuando Ramírez y Orozco partió desde Tupiza con sus columnas militares; pero el avance terminó desgastado por la resistencia constante de Martín Miguel de Güemes y sus milicias gauchas. No fue una retirada cualquiera. Fue el resultado de una guerra distinta, hecha de emboscadas, hostigamientos, conocimiento del terreno, movilidad criolla y una decisión patriótica que no descansaba. Güemes no enfrentó al ejército realista como en una batalla clásica de grandes formaciones, sino con la táctica feroz de la Guerra Gaucha: cortar comunicaciones, atacar retaguardias, golpear convoyes, quitar caballos, negar víveres y convertir cada quebrada, cada monte y cada camino en una amenaza para el invasor. Ramírez y Orozco había logrado avanzar con fuerza. Según la cronología histórica del Gobierno de Salta, sus tropas invadieron la Intendencia de Salta divididas en tres columnas, ocuparon la ciudad de Salta el 31 de mayo y llegaron hasta las proximidades del río Pasaje o Juramento. Pero desde el primer momento Güemes dispuso el hostigamiento de los invasores. La presión fue tan intensa que el 8 de junio los realistas evacuaron Salta y comenzaron el retroceso hacia Tupiza, adonde llegarían el 30 de junio, perseguidos por los gauchos salto-jujeños durante la retirada. El episodio tuvo una enorme importancia estratégica. Salta y Jujuy eran la puerta del Alto Perú y el paso natural hacia el corazón de las Provincias Unidas. Por allí podían descender las fuerzas españolas con la intención de reconquistar territorio, amenazar Tucumán y, en el sueño realista más ambicioso, avanzar hacia Buenos Aires. La defensa del Norte no era un frente secundario: era una muralla viva que protegía el interior mientras San Martín preparaba la campaña sobre Chile y Perú. La propia biografía oficial de Güemes destaca que en junio de 1820 venció a los 6.500 hombres comandados por Juan Ramírez Orozco, y que con esa invasión se cerraron las grandes intenciones españolas de llegar hasta Buenos Aires para recrear el antiguo orden virreinal. Otras fuentes históricas hablan de cifras menores, alrededor de 5.000 hombres, lo que muestra diferencias habituales en los partes y reconstrucciones de época, pero todas coinciden en lo esencial: el ejército realista fue obligado a retroceder. Aquel triunfo también ocurrió en un momento político dramático. Desde febrero de 1820 las Provincias Unidas atravesaban una crisis profunda, sin una autoridad nacional fuerte tras la caída del poder central. En ese contexto, Güemes tuvo que sostener la frontera con recursos escasos, contribuciones forzosas, caballos agotados, armas insuficientes y una población sacrificada por años de guerra. El 8 de junio de 1820, San Martín lo designó General en Jefe del Ejército de Observación sobre el Perú, confiándole una misión continental: contener al enemigo en el Norte y auxiliar la liberación del Perú. La retirada de Ramírez y Orozco no fue solo una victoria militar. Fue la demostración de que la independencia también se defendía con paisanos armados, con mujeres que sostenían la retaguardia, con caballos criollos, con baqueanos, con pueblos enteros convertidos en frontera. Allí no combatía únicamente un ejército: combatía una tierra. El 30 de junio de 1820, cuando los realistas alcanzaron Tupiza tras abandonar Salta, quedó escrita una verdad poderosa: el Norte argentino no era un camino abierto para el imperio. Era una frontera encendida. Y en esa frontera, Güemes y sus montoneras hicieron retroceder a uno de los ejércitos más temidos del Alto Perú. Porque mientras San Martín miraba hacia el Pacífico, Güemes cerraba con sangre, coraje y polvo de caminos la puerta del Norte. #Güemes #MartinMiguelDeGüemes #GuerraGaucha #RamírezOrozco #JuanRamírezOrozco #Salta #Jujuy #Tupiza #AltoPerú #IndependenciaArgentina #HistoriaArgentina #GuerrasDeIndependencia #Montoneras #GauchosDeGüemes #FronteraNorte #EjércitoRealista #SanMartín #PatriaGrande #Efemérides #MendozAntigua #ArgentineHistory #LatinAmericanHistory #IndependenceWars #MilitaryHistory #SouthAmericanHistory #GauchoWar #SaltaArgentina #JujuyArgentina #HistoricalMemory
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
Norte, S2200 San Lorenzo, Santa Fe, Argentina
30 de Junio de 1983, muere RAÚL SCHURJIN: EL MENDOCINO QUE PINTÓ LA DIGNIDAD DE LOS HUMILDES
El 30 de junio de 1983 moría en Buenos Aires el pintor argentino Raúl Schurjin, artista nacido en Mendoza el 12 de febrero de 1907, según la biografía difundida por la Galería Schurjin y reseñas de El Litoral. Tenía 76 años y dejaba una obra profundamente humana, marcada por la ternura, el dolor, la infancia, la pobreza, las madres, los trabajadores y las “costeritas” del Paraná. Aunque mendocino de nacimiento, Schurjin desarrolló buena parte de su vida artística en Santa Fe, por eso muchas veces fue considerado un pintor santafesino por adopción. Se formó en la Academia Nacional de Bellas Artes, ejerció la docencia, dictó conferencias y ocupó cargos directivos en la Escuela de Artes y Oficios de Santa Fe. Su historia no nació entre privilegios. De niño llegó a Buenos Aires en medio de una vida durísima, trabajó como canillita y lustrabotas, y aun así siguió aferrado al dibujo y la pintura. Su destino cambió cuando el artista Emilio Centurión descubrió su talento y lo ayudó con clases, materiales y orientación. Desde allí, Schurjin comenzó a construir una obra propia, sensible y profundamente social. En 1927 se instaló en el norte santafesino como profesor de dibujo, y en 1936 fundó la Escuela de Artes y Oficios de San Lorenzo. Desde 1928 participó en salones nacionales y provinciales, y obtuvo importantes reconocimientos: el Primer Premio del Salón de Artistas Locales de Santa Fe, la Medalla de Oro del Salón Provincial de Santa Fe, el Primer Premio del Salón Anual de Arte de Mendoza y una mención en el Salón Anual de Rosario. Pero su grandeza no estuvo solamente en los premios. Estuvo en su mirada. Schurjin pintó a los sectores más modestos con una mezcla de ternura, expresión y humanidad. Sus personajes parecen salir de los márgenes: niños, mujeres, trabajadores, madres, habitantes de la costa, figuras humildes atravesadas por la tristeza y la belleza. Su serie de “costeritas” se convirtió en una de las marcas más reconocibles de su universo plástico. También mantuvo un fuerte vínculo con escritores y poetas. Su obra dialogó con figuras como Raúl González Tuñón, Miguel Ángel Asturias, Augusto Roa Bastos, José Pedroni y Abelardo Castillo, entre otros. No por casualidad fue recordado como “el pintor que amaron los poetas”, porque su pintura tenía algo de poema visual: silencio, dolor, ternura y una inmensa compasión por la vida sencilla. En 1958 expuso en Montevideo, y luego su obra alcanzó proyección internacional. También dejó piezas de fuerte contenido humanista, como “El hongo y la rosa”, vinculada al horror de Hiroshima y Nagasaki, obra que ingresó al Museo Memorial de la Paz de Hiroshima. Otras piezas suyas integran colecciones como la del Museo de Arte Tigre y el Museo Provincial Rosa Galisteo de Rodríguez. Raúl Schurjin no pintó la historia desde los grandes salones del poder. La pintó desde abajo, desde el rostro anónimo, desde la madre que abraza, desde la niña quieta, desde la mesa pobre, desde la costa del río y desde esa humanidad pequeña que muchas veces la historia oficial deja sin nombre. Murió el 30 de junio de 1983, pero su obra sigue hablando. Porque hay artistas que buscan la belleza en lo perfecto. Y hay otros, como Schurjin, que la encuentran en la tristeza, en la pobreza, en la ternura y en la dignidad de los olvidados. Raúl Schurjin fue mucho más que un pintor mendocino: fue un testigo sensible de la Argentina profunda. #RaúlSchurjin #RaulSchurjin #ArteArgentino #PinturaArgentina #PintoresArgentinos #Mendoza #SantaFe #ArteMendocino #ArteSantafesino #Costeritas #Paraná #LitoralArgentino #BellasArtes #HistoriaDelArte #CulturaArgentina #Efemérides #MendozAntigua #ArgentineArt #ArgentinePainter #LatinAmericanArt #ArtHistory #VisualArts #Painting #CulturalHeritage #MendozaArgentina #SantaFeArgentina #HistoricalMemory
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
30 DE JUNIO DE 1964 NACE, VÍCTOR HUGO CORTÉZ: LA VOZ CUYANA QUE LLEVÓ MENDOZA POR EL MUNDO
El 30 de junio de 1964 nacía en Rivadavia, Mendoza, Víctor Hugo Cortéz, músico, cantor, compositor autodidacta y una de las voces representativas de la canción cuyana contemporánea. Aunque nació en el Este mendocino, su historia artística también quedó profundamente ligada a Ingeniero Giagnoni, donde se crió y donde comenzó a forjar ese vínculo íntimo con el folclore, la tonada, la tierra y la memoria popular. En una reseña biográfica difundida por Saboreando Tonadas, el propio artista recuerda que empezó a componer desde joven y que se animó a mostrar sus canciones a partir de los 17 años. Cortéz no construyó su camino desde la comodidad de una fórmula. Su obra fue creciendo con la libertad de los músicos que escuchan el paisaje antes de escribirlo: la viña, el barrio, la familia, los oficios, la cocina criolla, la raíz latinoamericana y el pulso profundo de Cuyo. Esa ductilidad le permitió moverse entre distintos géneros con solvencia, sensibilidad y oficio, sin perder nunca el acento mendocino. En 1989 ganó el Pre Cosquín, un reconocimiento clave para cualquier artista del folclore argentino y una puerta simbólica hacia escenarios de mayor alcance nacional. Desde entonces, recorrió buena parte del país con sus canciones, llevando una propuesta que combina música, poesía, identidad regional y compromiso cultural. Su producción artística no se limitó al formato tradicional del disco. Entre sus obras más destacadas aparecen proyectos conceptuales como “Escuela Madre”, “El legado de la viña nueva” y “No sólo de pan”, esta última vinculada a recetas criollas, relatos, poesía y música, con una mirada profundamente original sobre la cultura alimentaria popular. Plataformas musicales y reseñas de programación artística también destacan “No sólo de pan” como una obra singular dentro de su trayectoria. El Gobierno de Mendoza lo definió como un artista de larga trayectoria dentro del folclore provincial, señalando que desde muy joven comenzó a componer, que grabó más de diez discos y que creó obras como “Camino a Mendoza” y “No sólo de pan”. En 2018 fue anunciado como parte de la delegación de artistas mendocinos que representarían a la provincia en la Feria Internacional del Libro de La Habana 2019, en Cuba, una muestra de la proyección internacional de su trabajo. También dejó una huella importante en la recuperación de la música regional. Junto al escritor, narrador y músico Golondrina Ruiz, produjo trabajos dedicados a antiguas tonadas y formas musicales cuyanas, entre ellos “Del mismo palo” y “Rastros antiguos”, obras que dialogan con la tradición, la memoria oral y el cancionero profundo de Mendoza. Su vínculo con la gestión cultural también fue parte de su recorrido. Se desempeñó como director de Cultura de Palmira, en Mendoza, y luego ocupó funciones similares en Merlo, San Luis, extendiendo su compromiso más allá del escenario. En 2019 se radicó en España, y medios mendocinos señalaron en 2025 que, tras seis años en ese país, preparaba su regreso a los escenarios de Mendoza con una gira prevista para 2026. La vigencia de su nombre dentro de la música popular mendocina también se confirmó en grandes escenarios provinciales: en enero de 2026, la prensa oficial de Mendoza informó su participación en el cierre de Americanto, en el Teatro Independencia, junto a artistas como Yasmín González, Uruguayeses y Susana Baca. Víctor Hugo Cortéz pertenece a esa estirpe de artistas que no solo cantan canciones: cantan territorio. En su obra aparece el Este mendocino, la tonada antigua, la viña, la cocina criolla, los caminos interiores y la identidad de una provincia que muchas veces se cuenta mejor con una guitarra que con un discurso. Aquel niño nacido en Rivadavia terminó construyendo una voz propia, hecha de raíz, memoria y viaje. Una voz que cruzó escenarios, países y generaciones, pero que nunca dejó de mirar hacia Mendoza. Porque hay artistas que interpretan una tierra. Y hay otros, como Víctor Hugo Cortéz, que parecen llevarla entera en la garganta. #VíctorHugoCortéz #VictorHugoCortez #MúsicaCuyana #FolcloreMendocino #TonadaCuyana #Mendoza #RivadaviaMendoza #IngenieroGiagnoni #Palmira #CulturaMendocina #FolcloreArgentino #PreCosquín #CanciónCuyana #MúsicaRegional #GolondrinaRuiz #NoSoloDePan #CaminoAMendoza #Americanto #MendozAntigua #ArgentineMusic #FolkMusic #ArgentineFolklore #MendozaArgentina #Cuyo #LatinAmericanMusic #CulturalHeritage #TraditionalMusic #WorldMusic
30 DE JUNIO DE 1821 - COCHRANE CONTRA EL SILENCIO: LA DEUDA QUE AMENAZÓ A LA ESCUADRA LIBERTADORA
El 30 de junio de 1821, cuando la campaña libertadora del Perú entraba en horas decisivas, el almirante Thomas Alexander Cochrane envió a José de San Martín una dura advertencia: las tripulaciones de la escuadra estaban al límite. Al mes siguiente vencía el período de enganche de muchos marineros y se les debía cerca de un año y medio de sueldos. No era un reclamo menor: sin marinos pagos, no había escuadra; sin escuadra, la campaña podía naufragar. El contexto era explosivo. La Expedición Libertadora del Perú había partido desde Valparaíso el 20 de agosto de 1820, con San Martín al mando del Ejército y Cochrane al frente de la escuadra. Según la Armada de Chile, la fuerza naval incluía unidades como la O’Higgins, el navío San Martín, la Lautaro, la Independencia, el Galvarino, el Araucano, el Pueyrredón y la Moctezuma; su tripulación rondaba los 1.600 hombres, entre ellos 624 extranjeros, mientras el Ejército Libertador embarcó 4.430 plazas en 17 transportes. Pero detrás de la gloria militar también había hambre, cansancio, promesas incumplidas y una caja exhausta. La misma Armada de Chile señala que las diferencias entre Cochrane y San Martín venían desde la organización de la expedición: el mando naval estaba en manos del almirante, el mando terrestre en San Martín, y pronto surgieron problemas por la falta de pago, el abastecimiento insuficiente y la dificultad para retener buenas tripulaciones. Cochrane no escribía solamente en nombre propio. Hablaba por hombres que habían combatido en el Pacífico, bloqueado puertos, enfrentado al poder naval español y sostenido el movimiento de la expedición. El reclamo estimaba una deuda cercana a los 420.000 pesos, suma que incluía haberes atrasados, premios prometidos y compensaciones vinculadas a presas navales. Fuentes históricas navales españolas recogen que esa cifra formaba parte de las exigencias de Cochrane para él y para las tripulaciones de sus buques. San Martín, por su parte, atravesaba una situación política y financiera delicadísima. No podía permitir que la escuadra se desintegrara justo cuando Lima estaba por caer, pero tampoco quería asumir sin más una deuda que consideraba ligada al gobierno chileno y a los compromisos originales de la expedición. La cronología del Instituto Nacional Sanmartiniano registra que el 21 de junio de 1821 San Martín escribió a O’Higgins sobre la falta de fondos para pagar a la escuadra y la importancia de hacerlo; y el 30 de junio Cochrane remitió a San Martín la lista de deudas de su tripulación. La tensión ocurría en un momento crucial: pocos días después, el virrey La Serna abandonaría Lima, San Martín entraría en la capital peruana el 10 de julio de 1821, y el 28 de julio se proclamaría la independencia del Perú. Pero antes de esa escena inmortal, hubo otra menos solemne y mucho más incómoda: la de los marineros reclamando lo que se les debía. Aquel episodio muestra una cara menos romántica de la independencia sudamericana. Las campañas no se ganaban solo con proclamas, banderas y batallas. También dependían de barcos, víveres, sueldos, contratos, premios, pólvora, disciplina y dinero. Cochrane entendía que una tripulación sin pago podía convertirse en una amenaza. San Martín sabía que la causa necesitaba resistir, incluso cuando la economía de la guerra parecía quebrarse por dentro. El reclamo del 30 de junio de 1821 no fue una simple discusión administrativa. Fue una señal de alarma en el corazón de la empresa libertadora. Mientras el Perú se acercaba a su independencia, la escuadra que había hecho posible el avance patriota navegaba entre la gloria y el descontento. Porque también en la historia grande hay deudas pequeñas que pueden cambiar el destino de una revolución. #Cochrane #LordCochrane #ThomasAlexanderCochrane #SanMartín #JoséDeSanMartín #ExpediciónLibertadora #IndependenciaDelPerú #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #HistoriaDelPerú #GuerrasDeIndependencia #EscuadraLibertadora #ArmadaDeChile #ElCallao #Lima1821 #Efemérides #MendozAntigua #SouthAmericanHistory #LatinAmericanHistory #IndependenceWars #NavalHistory #PeruvianIndependence #ArgentineHistory #ChileanHistory #History #MilitaryHistory
30 DE JUNIO DE 1954 - MUERE FRANCISCO IBÁÑEZ: EL SANJUANINO QUE LLEVÓ LA BANDERA ARGENTINA AL TECHO DEL MUNDO
El 30 de junio de 1954, en Katmandú, Nepal, moría Francisco Gerónimo Ibáñez, montañista sanjuanino, militar argentino y jefe de la Primera Expedición Argentina al Himalaya. Había nacido en Caucete, San Juan, el 30 de septiembre de 1927, y tenía apenas 26 años. Su vida fue breve, pero quedó grabada para siempre en la historia grande del andinismo nacional. Ibáñez no fue un aventurero improvisado. Desde muy joven sintió el llamado de la montaña: estudió en Mendoza, se vinculó al Club Andinista Mendoza y antes de los veinte años ya conocía cerros de la Precordillera y del Cordón del Plata. Luego ingresó al Colegio Militar de la Nación, eligió el arma de Artillería y se especializó en la Escuela Militar de Montaña de Bariloche, donde formó el carácter técnico y humano que lo convertiría en conductor de expediciones extremas. Su experiencia creció en los Andes y también en la Patagonia. En 1952 fue oficial de enlace de la expedición francesa que alcanzó por primera vez la cima del Fitz Roy / Chaltén. Después acompañó a aquellos alpinistas al Aconcagua, montaña que Ibáñez ya había coronado en varias oportunidades. Por ese recorrido recibió el Cóndor de Oro Honoris Causa y becas del gobierno francés para perfeccionarse en los Alpes, donde obtuvo el título de Aspirante Guía Profesional. Pero su gran sueño era otro: llevar a la Argentina al Himalaya. En 1954 organizó y encabezó la expedición nacional al Dhaulagiri, una de las montañas más imponentes del planeta. El Dhaulagiri, de 8.167 metros, es la séptima cumbre más alta del mundo y en aquellos años todavía no había sido conquistado; recién sería ascendido por primera vez en 1960. La empresa fue gigantesca para la época. Los argentinos trasladaron toneladas de equipo, movilizaron porteadores y sherpas, instalaron campamentos de altura y se enfrentaron a frío extremo, tormentas, hielo, avalanchas y una montaña que parecía cerrarle el paso al mundo. Ibáñez seleccionó a sus compañeros, organizó los recursos y asumió el mando de una misión que no solo buscaba una cumbre: buscaba demostrar que la Argentina también podía escribir su nombre en la historia del Himalaya. Durante la expedición, el cuerpo de Ibáñez comenzó a pagar el precio de la altura. Sufrió graves congelaciones en los pies y debió ser evacuado en condiciones dramáticas. Fue trasladado desde la montaña hacia Pokhara y luego en avión a Katmandú, mientras sus compañeros intentaban salvarlo contra el tiempo, el clima y la distancia. Según los informes médicos citados por el Centro Cultural Argentino de Montaña, falleció el 30 de junio de 1954, a las 17 horas, por graves congelaciones en los miembros inferiores y bronconeumonía. La expedición no alcanzó la cumbre, pero dejó una marca histórica. Sus integrantes abrieron camino en una montaña que aún no había sido vencida y llegaron a cotas cercanas a los 8.050 metros, una altura extraordinaria para aquellos años. Ibáñez no regresó con la gloria de la cima, pero sí con algo más profundo: el lugar de los pioneros, de los que empujan los límites de una nación, de los que se atreven cuando el mundo todavía parece demasiado grande. Francisco Ibáñez murió lejos de San Juan, lejos de Mendoza, lejos de los Andes que lo habían formado. Pero su nombre quedó unido para siempre a la montaña, al coraje y a la primera gran aventura argentina en el Himalaya. Tenía 26 años. Una vida corta. Una huella inmensa. No fue solo un montañista. Fue un símbolo de una Argentina que quiso tocar el cielo. #FranciscoIbáñez #FranciscoGerónimoIbáñez #Dhaulagiri #Himalaya #MontañismoArgentino #Andinismo #HistoriaArgentina #Caucete #SanJuan #Mendoza #EjércitoArgentino #Montaña #Aconcagua #FitzRoy #Chaltén #Efemérides #MendozAntigua #ArgentineHistory #Mountaineering #Himalayas #DhaulagiriExpedition #Argentina #History #MountainHistory #AdventureHistory #Andes #ClimbingHistory
30 de Junio de 1850 - SARMIENTO Y ARGIRÓPOLIS: LA CIUDAD IMPOSIBLE QUE SOÑÓ UNIR EL RÍO DE LA PLATA
El 30 de junio de 1850 quedó asociado a una de las ideas más audaces, visionarias y polémicas de Domingo Faustino Sarmiento: la aparición de “Argirópolis o la capital de los Estados Confederados del Río de la Plata”, un ensayo político escrito desde el exilio chileno y publicado en Santiago de Chile por la imprenta de Julio Belín y Compañía. Sarmiento no estaba escribiendo una simple fantasía. Estaba imaginando una solución política para una región desgarrada por guerras civiles, bloqueos, disputas comerciales, caudillismos, rivalidades portuarias y tensiones entre Buenos Aires, el Litoral, Uruguay y Paraguay. En medio de ese escenario, el sanjuanino propuso una idea monumental: crear una nueva capital en la isla Martín García, en pleno corazón estratégico del Río de la Plata. A esa ciudad soñada la llamó Argirópolis, nombre de raíz griega que puede traducirse como “ciudad de la Plata”. Pero detrás de esa palabra había mucho más que un nombre elegante. Había un proyecto geopolítico: fundar una capital neutral, equidistante, capaz de unir a la Confederación Argentina, Uruguay y Paraguay bajo un nuevo orden regional. Una ciudad que no perteneciera ni a Buenos Aires ni a Montevideo, sino al equilibrio de todos. Sarmiento veía en Martín García una llave del comercio, de la navegación interior, del futuro constitucional y de la pacificación del Plata. Desde allí imaginaba abrir los ríos, fortalecer las provincias del Litoral, reducir el peso absoluto del puerto de Buenos Aires y construir una organización política moderna, inspirada en modelos republicanos y federales. El libro fue publicado inicialmente de manera anónima, una señal de estrategia en tiempos peligrosos. No era un texto neutral: era una intervención directa contra el orden político dominado por Juan Manuel de Rosas y contra la parálisis institucional que, según Sarmiento, impedía organizar definitivamente el país. Era una obra escrita con tinta, pero pensada como arma política. La primera edición apareció con el sello de Julio Belín y Compañía, imprenta moderna instalada en Chile, vinculada al círculo intelectual de Sarmiento. El propio Belín, impresor francés, sería luego parte de su familia política. La obra incluía introducción, siete capítulos y apéndice documental, y tuvo una trayectoria editorial notable: entre 1850 y 1851 circularon versiones en castellano y traducciones al francés, prueba de que Sarmiento quería llevar su proyecto más allá del debate local. Argirópolis nunca se construyó. La historia siguió otro camino. Dos años después, en 1852, la caída de Rosas en Caseros cambió el tablero político argentino. Pero aquella ciudad imaginaria quedó como una de las grandes utopías del siglo XIX rioplatense: una capital soñada para ordenar un territorio convulsionado, unir pueblos hermanos, abrir los ríos al comercio y transformar la geografía en destino político. Sarmiento, desde el exilio, no solo escribió sobre una ciudad. Escribió sobre el país que todavía no existía. Y aunque Argirópolis jamás tuvo calles, plazas ni edificios, sobrevivió como una de las ideas más poderosas de la Argentina que buscaba organizarse entre el conflicto, la palabra y la esperanza. #Sarmiento #Argiropolis #DomingoFaustinoSarmiento #HistoriaArgentina #Efemerides #RioDeLaPlata #IslaMartinGarcia #ArgentinaHistorica #SigloXIX #HistoriaRioplatense #MendozAntigua #ArgentineHistory #History #SouthAmericanHistory #LatinAmericanHistory #RiverPlate #PoliticalHistory #HistoricalMemory
30 DE JUNIO DE 1917 - 🎬 **CUANDO MENDOZA ENCENDIÓ SU PANTALLA: DEL CAFÉ BIÓGRAFO AVENIDA AL MITO DEL CINE AVENIDA**
El 30 de junio de 1917, Mendoza sumaba una nueva escena a su historia cultural. Ese día comenzaba sus actividades el **Café Biógrafo Avenida**, instalado en el local de la tradicional **Confitería Sportsman**, uno de aquellos espacios céntricos donde la vida social mendocina mezclaba café, tertulias, música, elegancia, curiosidad y modernidad. No era simplemente abrir una sala. Era abrir una ventana al asombro. En aquellos años, el cine todavía conservaba algo de maravilla técnica y de espectáculo social. Se lo llamaba muchas veces **biógrafo**, y reunía a familias, curiosos, músicos, empresarios, artistas y vecinos frente a esas imágenes mudas que parecían traer el mundo entero hasta el corazón de la ciudad. Mendoza ya venía viviendo esa transformación desde fines del siglo XIX, cuando las primeras funciones habían causado sorpresa en el público local. Con el tiempo, las confiterías comenzaron a sumar proyecciones, convirtiéndose en verdaderos puntos de encuentro entre la gastronomía, la música y las “vistas” cinematográficas. La **Sportsman** fue una de las grandes protagonistas de esa etapa. Allí, donde antes dominaban las conversaciones, los banquetes y las reuniones sociales, también empezó a brillar la pantalla. En la inauguración del Café Biógrafo Avenida actuó la **Orquesta de Señoritas**, dirigida por el maestro **Gianoli**, un detalle que habla del clima de época: el cine no llegaba solo, sino acompañado por música, ceremonia y vida social. Al sábado siguiente se anunciaron funciones con títulos que hoy suenan como reliquias de otro mundo: **“La secta de los misterios”**, drama en tres actos, y **“El mazo de Carlitos”**, presentado en la publicidad gráfica como un espectáculo moral para la familia. Eran tiempos en los que cada función tenía algo de acontecimiento público, casi de ritual urbano. Pero aquella historia no terminó allí. Ese café-biógrafo sería la semilla de una sala mayor. En 1926, el viejo espacio fue transformado en el **Cine Avenida**, uno de los grandes templos cinematográficos de Mendoza. La nueva sala fue recordada como un verdadero centro social de la época, diseñada con inspiración en los grandes cines estadounidenses, con amplia capacidad, palcos, gran pantalla, sistema de calefacción para el invierno y ventilación para el verano. El Cine Avenida no fue solamente un lugar para ver películas. Fue un punto de encuentro, una postal de la avenida San Martín, una memoria compartida de generaciones enteras. Allí se cruzaron el cine mudo, la música en vivo, la elegancia de las salidas nocturnas, las familias mendocinas, los estrenos esperados y esa emoción irrepetible de entrar a una sala oscura para ver aparecer la luz sobre la pantalla. Aquel 30 de junio de 1917, quizás nadie imaginó que el pequeño Café Biógrafo Avenida estaba escribiendo el primer capítulo de una leyenda urbana. Pero así fue: entre mesas, copas, acordes y películas mudas, Mendoza comenzaba a fabricar uno de sus grandes recuerdos cinematográficos. 📽️ **Del café al cine. De la tertulia a la pantalla. De la Sportsman al inolvidable Cine Avenida.** Una parte luminosa de la Mendoza que ya no está, pero que todavía vive en la memoria. #MendozAntigua #MendozaAntigua #CineAvenida #CafeBiografoAvenida #HistoriaDeMendoza #MendozaCapital #AvenidaSanMartin #CineMudo #HistoriaDelCine #CinesDeMendoza #CulturaMendocina #Efemerides #PatrimonioCultural #MemoriaMendocina #OldMendoza #MendozaHistory #SilentCinema #CinemaHistory #VintageCinema #ArgentineHistory #CulturalHeritage
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
lunes, 29 de junio de 2026
30 DE JUNIO DE 1872 - 🏥 CUANDO LA COLECTIVIDAD ESPAÑOLA LEVANTÓ UN TEMPLO DE SALUD EN BUENOS AIRES (Imagen Ilustrativa)
El 30 de junio de 1872, en la ciudad de Buenos Aires, se colocaba la piedra fundamental de uno de los edificios sanitarios más emblemáticos de la historia porteña: el futuro Hospital Español. El acto tuvo lugar en un solar ubicado en la zona de Belgrano y La Rioja, en el barrio de Balvanera, un lugar que con el tiempo quedaría profundamente ligado a la memoria de miles de inmigrantes, familias, médicos, enfermeros y pacientes. Aquella piedra no marcaba solamente el inicio de una construcción: simbolizaba el esfuerzo colectivo de una comunidad que había llegado desde España buscando trabajo, futuro, pertenencia y dignidad en la Argentina. La historia venía de lejos. Dos décadas antes, en 1852, había nacido la Sala Española de Comercio y Asilo de Beneficencia, considerada el origen institucional del Hospital Español. Su misión era profundamente humana: asistir a los españoles necesitados, enfermos o desamparados que arribaban al Río de la Plata en tiempos de grandes transformaciones sociales, migratorias y urbanas. Buenos Aires crecía, cambiaba y se llenaba de acentos. Españoles, italianos y otros inmigrantes comenzaban a darle una nueva fisonomía a la ciudad. En ese contexto, las asociaciones de ayuda mutua y beneficencia no eran simples instituciones: eran verdaderas redes de contención. Allí se protegía al recién llegado, se socorría al enfermo, se acompañaba al anciano y se sostenía la esperanza de quienes estaban lejos de su tierra natal. La obra del Hospital Español tardó cinco años en completarse. Finalmente, el 8 de diciembre de 1877, fue inaugurado bajo la advocación de la Inmaculada Concepción de María, patrona de España. En sus primeros tiempos contó con cincuenta camas y durante su primer año de funcionamiento atendió a centenares de enfermos, dando inicio a una larga trayectoria de asistencia médica y compromiso social. Con el paso del tiempo, el Hospital Español se convirtió en mucho más que un edificio. Fue un símbolo de identidad, solidaridad e integración. Representó el abrazo entre España y la Argentina, entre la memoria de los que cruzaron el océano y la ciudad que los recibió. Aquel 30 de junio de 1872, cuando se colocó la primera piedra, no nació solamente un hospital. Nació una obra de comunidad, una promesa de auxilio y una página fundamental en la historia de la salud, la inmigración y la beneficencia en Buenos Aires. #HospitalEspañol #BuenosAiresAntigua #Balvanera #HistoriaArgentina #InmigraciónEspañola #ColectividadEspañola #Efemérides #HistoriaDeBuenosAires #PatrimonioPorteño #ArgentinaAntigua #SpanishHospital #OldBuenosAires #ArgentineHistory #SpanishImmigration #HistoricBuenosAires #MedicalHistory #Heritage #HistoryLovers
⚔️ 30 DE JUNIO DE 1880: EL DÍA EN QUE BUENOS AIRES BAJÓ LAS ARMAS Y LA ARGENTINA CAMBIÓ PARA SIEMPRE
El 30 de junio de 1880 no fue una fecha más en la historia argentina. Ese día, Carlos Tejedor, gobernador de la provincia de Buenos Aires y figura central del autonomismo porteño, presentó su renuncia y puso fin político a la Revolución del 80, uno de los últimos grandes estallidos armados de las guerras civiles argentinas. No se trataba solamente de una disputa electoral. Detrás de aquel conflicto ardía una vieja herida nacional: quién debía mandar, dónde debía residir el poder y si Buenos Aires seguiría siendo una provincia con ciudad, puerto, aduana, recursos y peso político propios, o si finalmente la Nación lograría imponer una capital bajo autoridad federal. En 1880, la sucesión presidencial de Nicolás Avellaneda encendió la crisis. De un lado aparecía Julio Argentino Roca, apoyado por el gobierno nacional, por buena parte del Ejército y por la Liga de Gobernadores del interior. Del otro, Carlos Tejedor, gobernador bonaerense, sostenido por sectores porteños y correntinos que resistían el avance del roquismo y la pérdida de autonomía de Buenos Aires. La tensión escaló hasta convertirse en guerra civil. Buenos Aires se armó. El gobierno nacional trasladó sus autoridades a Belgrano, por entonces fuera del ejido porteño, y las fuerzas nacionales avanzaron sobre la ciudad. En junio de 1880, los combates sacudieron puntos clave como Puente Alsina, Barracas y los Corrales. Fueron jornadas sangrientas, de trincheras, milicias, artillería, humo, temor y muerte. La Argentina volvía a mirarse a sí misma desde el borde del abismo. Pero la resistencia porteña comenzó a quebrarse. La ciudad estaba cercada, las fuerzas nacionales tenían superioridad militar y el riesgo de una destrucción mayor era evidente. En ese momento apareció Bartolomé Mitre, figura histórica de enorme peso político, designado por Tejedor para conducir la plaza y negociar una salida. Su intervención permitió abrir el camino hacia el armisticio y las conversaciones con Avellaneda. El 30 de junio llegó el desenlace: Carlos Tejedor renunció a la gobernación de Buenos Aires. Con ese gesto terminó la rebelión, se desarmó la resistencia provincial y quedó definitivamente clausurado su proyecto presidencial. La guerra había terminado, pero sus consecuencias recién comenzaban. La derrota de Tejedor abrió una nueva etapa. La provincia de Buenos Aires fue intervenida, sus milicias quedaron sometidas al poder nacional y el gran tema pendiente desde hacía décadas encontró resolución definitiva: la ciudad de Buenos Aires sería separada de la provincia y convertida en Capital Federal. Meses después, la Ley 1029 declaró capital de la República al municipio de la Ciudad de Buenos Aires. Así, la Nación consolidaba su sede política, Buenos Aires perdía su ciudad principal como capital provincial y la Argentina ingresaba en una nueva etapa de organización estatal. Poco después, Julio Argentino Roca asumiría la presidencia y comenzaría el largo predominio político de la llamada Generación del 80. El 30 de junio de 1880 fue, entonces, mucho más que la renuncia de un gobernador. Fue el cierre de una época marcada por guerras civiles, autonomías enfrentadas y proyectos de país en disputa. Fue el día en que Buenos Aires bajó las armas y el Estado nacional terminó de afirmar su autoridad sobre el territorio más poderoso de la República. Aquel día, entre la derrota, la negociación y la renuncia, la Argentina dejó atrás una vieja batalla interna y comenzó a construir otro mapa de poder. #RevolucionDel80 #CarlosTejedor #BartolomeMitre #NicolasAvellaneda #JulioArgentinoRoca #BuenosAires #CapitalFederal #HistoriaArgentina #FederalizacionDeBuenosAires #GuerrasCivilesArgentinas #GeneracionDel80 #EfemeridesArgentinas #ArgentinaHistory #BuenosAiresHistory #Federalization #ArgentineHistory #CivilWarHistory #HistoryLovers
📚 CÓRDOBA, 30 DE JUNIO DE 1922: EL DÍA EN QUE DOS AULAS ABRIERON CAMINO A UN SIGLO DE HISTORIA
El 30 de junio de 1922, la ciudad de Córdoba sumaba una página fundamental a su larga tradición educativa. En aquella jornada quedaba asociado el nacimiento institucional del Colegio Nacional Deán Funes y el origen del Liceo de Señoritas General Manuel Belgrano, dos nombres que con el tiempo se volverían parte profunda de la memoria escolar cordobesa. No se trataba solamente de abrir aulas. Era mucho más que eso. Era ampliar el horizonte de la educación secundaria en una provincia marcada desde tiempos coloniales por el peso de sus colegios, sus universidades, sus bibliotecas, sus debates intelectuales y su vida estudiantil. El actual IPEM N° 268 Deán Gregorio Funes nació como Colegio Nacional de Córdoba y, con los años, recibió el nombre del ilustre sacerdote, político y pensador cordobés Deán Gregorio Funes, una de las figuras fundamentales de la Revolución de Mayo y de la historia intelectual del interior argentino. Su trayectoria escolar atravesó distintos edificios, mudanzas, reformas educativas y generaciones enteras hasta instalarse definitivamente en su sede de calle Perú 10, en Nueva Córdoba. Pero aquella historia también tuvo otra dimensión decisiva: la educación femenina. El antecedente del actual IPEM N° 270 General Manuel Belgrano surgió como un anexo para señoritas, bajo el impulso de una época en la que el acceso de las mujeres a la enseñanza secundaria comenzaba a abrirse paso con más fuerza. Con el tiempo, ese anexo adquiriría identidad propia como Liceo de Señoritas Manuel Belgrano, llevando el nombre de un prócer que no solo pensó la patria desde la política y la guerra, sino también desde la educación. Manuel Belgrano había defendido tempranamente la instrucción de las niñas, convencido de que una sociedad no podía crecer dejando a sus mujeres en la ignorancia. Por eso, que un liceo femenino cordobés llevara su nombre no era un detalle menor: era una declaración de principios. Aquel 1922 fue, entonces, mucho más que una fecha administrativa. Fue el inicio de un proceso educativo que formó estudiantes, docentes, profesionales, trabajadores, dirigentes, artistas, pensadores y ciudadanos. En esos pasillos se mezclaron guardapolvos, carpetas, tizas, exámenes, amistades, discusiones, sueños juveniles y una identidad escolar que aún sobrevive. Córdoba, ciudad universitaria por excelencia, volvía a demostrar que su historia no solo se escribió en iglesias, cabildos y claustros antiguos. También se escribió en pupitres, pizarrones y patios escolares. Porque cada escuela fundada es una apuesta al futuro. Y cada generación que pasa por sus aulas deja una huella invisible, pero imborrable, en la historia de una provincia. #ColegioDeanFunes #LiceoManuelBelgrano #CordobaAntigua #CordobaCapital #HistoriaDeCordoba #EducacionArgentina #EscuelasHistoricas #HistoriaArgentina #EfemeridesArgentinas #DeánFunes #ManuelBelgrano #IPEM268 #IPEM270 #MemoriaEscolar #AulasConHistoria #CulturaArgentina #ArgentineHistory #CordobaHistory #EducationHistory #HistoricSchools #SchoolMemories #ArgentineEducation #HistoryOfEducation
PASO DE LA BALSA, 29 DE JUNIO DE 1879: EL CRUCE DEL NEUQUÉN DONDE LA FRONTERA ARDIÓ (Imagen Ilustrativa)
El 29 de junio de 1879, en las proximidades del llamado Paso de la Balsa, sobre el río Neuquén, se produjo uno de esos episodios pequeños en apariencia, pero cargados de tensión histórica. Una partida indígena, compuesta por unos setenta hombres según las crónicas militares de la época, cruzó el río y atacó a una fuerza que venía persiguiéndola en medio del avance del Ejército Argentino sobre la región norpatagónica. No fue un hecho aislado. Aquel combate formó parte del complejo y dramático proceso conocido como Campaña al Desierto, una ofensiva militar impulsada por el Estado nacional para extender la línea de frontera hacia los ríos Negro y Neuquén. Allí, en un territorio de pasos difíciles, barrancas, cursos de agua y rutas estratégicas, se enfrentaban dos mundos: por un lado, las columnas militares que buscaban consolidar la ocupación estatal; por el otro, comunidades indígenas que resistían el avance sobre sus territorios, sus familias, sus animales y sus caminos ancestrales. El Paso de la Balsa no era un simple lugar de cruce. Era un punto clave del río Neuquén, cercano al área también vinculada históricamente con Paso de los Indios. Por allí se movían partidas, destacamentos, prisioneros, caballadas y comunicaciones militares. En ese paisaje áspero, una patrulla del Ejército logró rechazar el ataque aprovechando la posición defensiva que ofrecía el terreno quebrado. Las fuentes mencionan que los indígenas intentaban abrirse paso hacia la pampa, luego de poner a resguardo a mujeres, niños y ancianos. Ese dato le da al episodio una dimensión mucho más humana y dolorosa: detrás del parte militar había familias desplazadas, persecución, resistencia y una frontera que no era un vacío, sino un territorio habitado, recorrido y disputado. Aquel 29 de junio de 1879 quedó registrado como el Combate del Paso de la Balsa. Más que una simple anotación de efemérides, fue una escena de una época marcada por violencia, expansión estatal y profundas consecuencias para los pueblos originarios de la región. Recordarlo hoy exige mirar la historia completa: los partes militares, la geografía, las decisiones políticas y también el drama humano de quienes quedaron atrapados en el avance de una frontera que cambió para siempre el mapa argentino. #MendozAntigua #HistoriaArgentina #PasoDeLaBalsa #Neuquén #PatagoniaArgentina #CampañaAlDesierto #PueblosOriginarios #HistoriaPatagónica #RíoNeuquén #FronteraSur #SigloXIX #MemoriaHistórica #ArgentinaHistory #PatagoniaHistory #IndigenousHistory #NativePeoples #SouthAmericaHistory #HistoricalMemory #ArgentinePatagonia #19thCenturyHistory
29 de Junio de 1886 - EL DÍA EN QUE EL RUGBY ARGENTINO TUVO SU PRIMER GRAN DUELO ENTRE CLUBES
A fines de junio de 1886, el deporte argentino vivió una de esas jornadas silenciosas que, con el paso del tiempo, terminan convirtiéndose en piedra fundacional. En Rosario, el Rosario Athletic Club —actual Atlético del Rosario— y el Buenos Aires Football Club protagonizaron el que es recordado como el primer partido interclubes de rugby disputado en la República Argentina. No fue un simple encuentro deportivo. Fue el choque de dos mundos que empezaban a darle forma a una nueva pasión. Por entonces, el rugby todavía era una práctica profundamente ligada a la comunidad británica, especialmente a trabajadores, comerciantes y empleados vinculados al ferrocarril. Para los criollos, aquel juego de pelota ovalada, tackles, empuje y reglas propias todavía resultaba extraño, rudo y difícil de asimilar. Pero en esa rareza estaba naciendo una historia. El partido se jugó en un antiguo campo rosarino ubicado en la zona que hoy ocupa el Colegio San José de Artes y Oficios, entre las calles España y Salta. No existen registros gráficos directos de aquel encuentro, pero su memoria quedó grabada en las crónicas deportivas y en la tradición del rugby nacional. La importancia del duelo fue enorme: Rosario y Buenos Aires abrían una puerta que ya no se cerraría. Aunque el reglamento no seguía con total precisión las normas modernas que se venían organizando en Inglaterra, aquel partido marcó un antes y un después. Ya no se trataba solo de grupos de británicos jugando entre sí: ahora dos clubes se enfrentaban formalmente y el rugby comenzaba a tomar estructura en suelo argentino. Según diversas reconstrucciones históricas, el primer encuentro tuvo como protagonista al club rosarino, mientras que la revancha se disputó el 9 de julio de 1886 en Buenos Aires, en el campo de Flores, ante una numerosa concurrencia. Allí, el Buenos Aires Football Club logró imponerse por la mínima diferencia, en otra jornada que confirmó que el rugby empezaba a despertar interés más allá de sus círculos iniciales. Con el tiempo, aquellos nombres quedarían unidos a la historia mayor del deporte. Rosario Athletic, Buenos Aires Football Club, Belgrano Athletic y Lomas Athletic serían protagonistas fundamentales del proceso que desembocó, en 1899, en la creación de la River Plate Rugby Union Championship, antecedente directo de la actual Unión Argentina de Rugby. Por eso, aquel partido de 1886 no fue apenas una anécdota antigua. Fue el primer latido interclubes de una pasión que luego recorrería provincias, colegios, clubes, potreros y generaciones enteras. Antes de Los Pumas, antes de los campeonatos, antes de los estadios llenos y las giras internacionales, hubo una cancha sencilla, dos clubes pioneros y un grupo de hombres empujando una pelota ovalada hacia la historia. Allí comenzó una parte esencial del rugby argentino. #RugbyArgentino #HistoriaDelRugby #RugbyAntiguo #RosarioAthleticClub #AtleticoDelRosario #BuenosAiresFootballClub #DeporteArgentino #HistoriaArgentina #RugbyEnArgentina #EfemeridesDeportivas #MendozAntigua #ArgentinaAntigua #RugbyHistory #ArgentineRugby #VintageRugby #SportsHistory #OldArgentina #HistoricRugby
Etiquetas:
Deportes en el Recuerdo,
Efemérides
Mendoza, Argentina
Argentina
INDEPENDIENTE 29 DE JUNIO DE 1975: LA NOCHE EN QUE EL ROJO SE VOLVIÓ ETERNO Y AMÉRICA SE RINDIÓ AL REY DE COPAS
El 29 de junio de 1975, Independiente de Avellaneda volvió a tocar la cima de América. No fue una vuelta olímpica más: fue la consagración de una dinastía. Aquella noche, en el Estadio Defensores del Chaco de Asunción, Paraguay, el Rojo derrotó 2 a 0 a Unión Española de Chile y conquistó su sexta Copa Libertadores, la cuarta consecutiva, una marca que todavía permanece como una de las hazañas más imponentes del fútbol sudamericano. La Copa Libertadores de 1975 tenía un formato muy distinto al actual. El campeón vigente, Independiente, ingresó directamente en la segunda fase, mientras los demás equipos debían superar una primera ronda por grupos. En semifinales, el Rojo quedó emparejado en una zona durísima junto a Rosario Central y Cruzeiro. Arrancó mal, con dos derrotas como visitante, pero reaccionó con carácter de campeón: venció a Central en Avellaneda y luego goleó 3 a 0 a Cruzeiro para meterse otra vez en la final. Del otro lado esperaba Unión Española, revelación chilena del torneo. La primera final se jugó en Santiago y fue victoria del conjunto chileno por 1 a 0, con gol de Sergio Ahumada. La revancha, disputada en la histórica Doble Visera de Avellaneda, tuvo respuesta roja: Independiente ganó 3 a 1 con tantos de Percy Rojas, Ricardo Pavoni y Daniel Bertoni. Como en aquella época no alcanzaba la diferencia de gol para definir la final, hubo que jugar un tercer partido en cancha neutral. Y allí apareció el temple de los grandes. En Paraguay, Independiente impuso su oficio, su personalidad copera y su jerarquía. Ricardo Ruiz Moreno abrió el marcador a los 29 minutos y Daniel Bertoni selló el 2 a 0 a los 65. Esa noche, el equipo dirigido por Pedro Dellacha formó con José Alberto Pérez; Eduardo Commisso, Miguel Ángel López, Francisco Sá, Ricardo Pavoni; Alejandro Semenewicz, Rubén Galván, Ricardo Bochini; Agustín Balbuena, Ricardo Ruiz Moreno y Daniel Bertoni. No era solamente un equipo campeón. Era una generación acostumbrada a ganar en los escenarios más difíciles. En ese plantel convivían la firmeza defensiva de Pavoni, Sá, Commisso y López, la inteligencia de Bochini, la entrega de Galván y Semenewicz, y la potencia ofensiva de Bertoni, Balbuena, Rojas y Ruiz Moreno. La CONMEBOL recuerda además que Francisco “Pancho” Sá es el futbolista con más títulos en la historia de la Libertadores, mientras que Ricardo Pavoni fue capitán del Independiente campeón de 1972, 1973, 1974 y 1975. Con aquella conquista, Independiente cerró un ciclo irrepetible: campeón de América en 1972, 1973, 1974 y 1975. Cuatro Libertadores consecutivas. Una corona detrás de otra. Una década marcada por mística, oficio, talento y autoridad continental. El propio sitio oficial del club enumera en su palmarés las Libertadores de 1964, 1965, 1972, 1973, 1974, 1975 y 1984, confirmando por qué Independiente quedó para siempre asociado al nombre que mejor lo define: Rey de Copas. Aquel 29 de junio no se levantó solamente un trofeo. Se levantó una leyenda. Independiente no ganó una final: escribió una de las páginas más poderosas de la historia del fútbol argentino y sudamericano. #Independiente, #ReyDeCopas, #CopaLibertadores, #Libertadores1975, #RojoDeAvellaneda, #FutbolArgentino, #HistoriaDelFutbol, #GloriaEterna, #Bochini, #Bertoni, #Pavoni, #MisticaCopera, #Avellaneda, #FutbolSudamericano, #EfemeridesDelFutbol #Independiente, #KingOfCups, #CopaLibertadores, #SouthAmericanFootball, #FootballHistory, #ArgentineFootball, #HistoricFootball, #GloryEternal, #ClassicFootball, #FootballLegends, #RedDevils, #Avellaneda, #LibertadoresHistory
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, Argentina
MÉXICO 29 DE JUNIO DE 1986: EL DÍA EN QUE ARGENTINA TOCÓ EL CIELO EN EL AZTECA
El 29 de junio de 1986, el fútbol argentino escribió una de sus páginas más gloriosas. En el imponente Estadio Azteca de la Ciudad de México, ante una multitud histórica, la Selección Argentina derrotó 3 a 2 a Alemania Federal y conquistó por segunda vez en su historia la Copa del Mundo. No fue una final más. Fue la coronación de un equipo intenso, táctico, combativo y profundamente convencido de su destino. Bajo la conducción de Carlos Salvador Bilardo, Argentina llegó invicta al partido decisivo, después de superar una campaña exigente: venció a Corea del Sur, empató con Italia, derrotó a Bulgaria, eliminó a Uruguay, dejó en el camino a Inglaterra en una tarde inmortal y superó a Bélgica en semifinales. FIFA recuerda que aquella Argentina fue creciendo partido a partido, sostenida por la confianza colectiva y por la inspiración de su capitán. Del otro lado estaba Alemania Federal, una potencia mundial acostumbrada a sobrevivir en los momentos más difíciles. Su camino había sido más áspero: empató con Uruguay, venció a Escocia, perdió con Dinamarca, eliminó a Marruecos, superó a México por penales y derrotó a Francia para meterse otra vez en una final mundialista. La tarde del Azteca comenzó con tensión, calor y una atmósfera monumental. A los 23 minutos, José Luis “Tata” Brown abrió el marcador con un cabezazo inolvidable. En el segundo tiempo, Jorge Valdano puso el 2 a 0 y parecía que Argentina caminaba firme hacia la gloria. Pero Alemania, fiel a su historia, reaccionó: Karl-Heinz Rummenigge descontó a los 74 minutos y Rudi Völler igualó a los 81. En apenas siete minutos, la final volvió a empezar. Entonces apareció la jugada que separa a los grandes equipos de los equipos eternos. A los 84 minutos, cuando el partido parecía condenado al alargue, Diego Armando Maradona recibió rodeado de rivales, atrajo marcas y filtró un pase perfecto para Jorge Burruchaga. El “Burru” corrió hacia la historia, definió ante Harald Schumacher y desató el grito más esperado: Argentina 3, Alemania Federal 2. Aquella final tuvo una asistencia oficial de 114.600 espectadores, una cifra registrada por Guinness World Records como la mayor concurrencia para una final de Copa del Mundo. El árbitro fue el brasileño Romualdo Arppi Filho y los once campeones que iniciaron la batalla fueron: Nery Pumpido, José Luis Cuciuffo, José Luis Brown, Oscar Ruggeri, Julio Olarticoechea, Sergio Batista, Ricardo Giusti, Héctor Enrique, Jorge Burruchaga, Diego Armando Maradona y Jorge Valdano. México 1986 quedó asociado para siempre a Maradona. FIFA destaca que ganó el Balón de Oro adidas como mejor jugador del torneo, marcó cinco goles, generó otros cinco y participó directamente en 10 de los 14 tantos argentinos en aquella Copa del Mundo. Una semana antes de la final, ante Inglaterra, había firmado el gol que más tarde sería reconocido por FIFA como el “Gol del Siglo”: una corrida imposible, una obra de arte en movimiento, una jugada que convirtió el potrero argentino en patrimonio universal. El 29 de junio de 1986 no solo ganó una selección. Ganó una generación. Ganó una idea. Ganó un país que encontró en once camisetas celestes y blancas una imagen de orgullo, carácter y eternidad. Desde aquel día, el Azteca ya no es solamente un estadio. Para millones de argentinos, es un altar de la memoria #ArgentinaCampeón #México86 #Mundial1986 #DiegoMaradona #MaradonaEterno #SelecciónArgentina #Bilardo #Burruchaga #Valdano #TataBrown #EstadioAzteca #HistoriaDelFútbol #FútbolArgentino #CopaDelMundo #EfeméridesDelFútbol #MendozAntigua #ArgentinaWorldChampion #Mexico86 #WorldCup1986 #DiegoMaradona #MaradonaForever #ArgentinaNationalTeam #FootballHistory #WorldCupFinal #EstadioAzteca #GoldenBall #GoalOfTheCentury #FootballLegend #SoccerHistory
29 de Junio de 1932 - CUATRO AROS, UNA TORMENTA DE ACERO: EL DÍA QUE NACIÓ AUTO UNION Y CAMBIÓ PARA SIEMPRE LA HISTORIA DEL AUTOMÓVIL
El 29 de junio de 1932, en plena crisis económica mundial y con la industria alemana golpeada por la Gran Depresión, cuatro nombres históricos decidieron unirse para sobrevivir, crecer y competir: Audi, DKW, Horch y Wanderer. Así nació Auto Union AG, en Chemnitz, Sajonia, una alianza que no solo reorganizó el mercado automotor alemán, sino que dejó como herencia uno de los emblemas más reconocibles del planeta: los cuatro aros entrelazados. Cada aro representaba a una de aquellas marcas fundadoras. La unión fue impulsada por el Banco Estatal de Sajonia y convirtió a Auto Union en el segundo grupo automotor más grande de Alemania. Para evitar competir entre sí, las marcas conservaron su identidad y se repartieron el mercado: DKW quedó asociada a motocicletas y autos pequeños; Wanderer, a vehículos medianos; Audi, a modelos medianos de mayor categoría; y Horch, al lujo absoluto. Aquello no fue solo una fusión empresarial: fue una estrategia de supervivencia industrial en una época feroz. Pero Auto Union no tardó en buscar algo más que vender autos. Quiso construir prestigio, velocidad y leyenda. En 1933 firmó un acuerdo con Ferdinand Porsche para desarrollar un auto de Gran Premio. El resultado fue una máquina revolucionaria: motor central detrás del piloto, 16 cilindros en V, compresor Roots, suspensión avanzada y una arquitectura que se adelantó décadas al concepto moderno de los autos de competición. Aquellos bólidos debutaron en 1934 y llevaron los cuatro aros a la élite mundial del automovilismo. Desde 1934, la rivalidad entre Mercedes-Benz y Auto Union inauguró la edad dorada de las “Flechas de Plata”. Más allá de la popular leyenda sobre el lijado de la pintura para bajar peso, lo documentado es que los Auto Union aparecieron con una llamativa terminación plateada en Avus, Berlín, en mayo de 1934. Eran autos brutales, difíciles, velocísimos, capaces de superar velocidades que parecían imposibles para su tiempo. En 1936, el Type C alcanzó una potencia de 520 hp, y Bernd Rosemeyer se consagró campeón europeo, mientras Hans Stuck, Achille Varzi, Rudolf Hasse y Tazio Nuvolari agrandaban el mito. Aquella gloria deportiva también tuvo un costado oscuro: el automovilismo alemán de los años treinta fue utilizado por el régimen nazi como herramienta de propaganda nacionalista. Auto Union recibió subsidios estatales para competir, y durante la Segunda Guerra Mundial la empresa quedó incorporada a la industria bélica, con participación en producción militar y trabajo forzado. La historia completa de los cuatro aros también exige recordar esa parte incómoda. Tras la guerra, Auto Union AG fue borrada del registro comercial en Chemnitz en 1948, pero antiguos directivos y trabajadores reconstruyeron la compañía en Ingolstadt, Baviera, donde en 1949 nació Auto Union GmbH. Desde allí renació la producción con vehículos DKW, motocicletas y utilitarios. Más tarde vendrían los cambios decisivos: Daimler-Benz tomó el control en 1958, Volkswagen asumió en 1965, la marca Audi resurgió con fuerza, y en 1969 la fusión con NSU dio origen a Audi NSU Auto Union AG. En 1985, finalmente, la compañía adoptó el nombre que conocemos hoy: AUDI AG. Y esta historia también tuvo un capítulo argentino. En octubre de 1959 fue aprobado el proyecto de Industria Automotriz Santa Fe S.A. para fabricar bajo licencia de Auto Union GmbH los modelos Auto Union-DKW en nuestro país. El primer elegido fue el Auto Union 1000 S, armado desde 1960 en la ciudad de Santa Fe, mientras se levantaba una planta industrial en Sauce Viejo, sobre la Ruta Nacional 11. En junio de 1960, los primeros Auto Union argentinos desfilaron en el Autódromo de Buenos Aires encabezados por Juan Manuel Fangio. Aquella fábrica santafesina produjo sedanes, rurales, utilitarios, pick-ups, furgones, combis y hasta el Auto Union 1000 S Sport con diseño Fissore. En el volante, los modelos argentinos llevaban el escudo de la provincia de Santa Fe, un detalle único que unía la ingeniería alemana con la identidad industrial argentina. La planta funcionó a pleno desde 1962, llegó a emplear a unas 1.500 personas y cesó sus actividades a fines de 1969, tras fabricar 32.698 unidades. Auto Union nació como respuesta a una crisis, se convirtió en símbolo de velocidad, atravesó la tragedia de la guerra, renació en la posguerra y terminó dando forma al Audi moderno. Cuatro marcas, cuatro aros, una historia de industria, ambición, ingeniería, gloria, sombras y memoria sobre ruedas. #AutoUnion #Audi #DKW #Horch #Wanderer #CuatroAros #HistoriaDelAutomovil #AutosClasicos #FlechasDePlata #AutomovilismoHistorico #IndustriaAutomotriz #AutoUnionArgentina #SauceViejo #SantaFe #Fangio #MendozAntiguan#AutoUnion #AudiHistory #FourRings #ClassicCars #SilverArrows #MotorsportHistory #VintageCars #AutomotiveHistory #DKW #Horch #Wanderer #GermanCars #GrandPrixHistory #CarLegends #RacingHeritage
29 de Junio de 2020 muere, ALBERTO “EL PERRO” ATIENZA: LA PLUMA FEROZ QUE MENDOZA NO OLVIDA
El 29 de junio de 2020, Mendoza despedía a una de esas figuras que no pasan por las redacciones sin dejar marca: Alberto Atienza, periodista, dramaturgo, narrador y hombre de palabra filosa. Había nacido en la Ciudad de Mendoza el 26 de agosto de 1940 y tenía 79 años, a pocos meses de cumplir los 80. En entrevistas recordaba que no venía de una familia de periodistas: su vocación nació de una pasión temprana por la lectura, esa que después convertiría en oficio, mirada crítica y estilo propio. Conocido popularmente como “El Perro” Atienza, fue una de las grandes plumas del periodismo mendocino, especialmente en el área policial. Pero lo suyo no fue la crónica fácil ni el golpe bajo: fue una forma de mirar el delito, la calle, la injusticia y los abusos de poder con una escritura intensa, directa, incisiva y profundamente humana. Los Andes lo recordó como una de las voces destacadas del periodismo policial de Mendoza, dueño de un estilo ácido, particular y tenaz. Su camino profesional comenzó a consolidarse en Los Andes, donde ingresó hacia 1967 luego de rendir un examen corregido por Antonio Di Benedetto, el enorme escritor mendocino autor de Zama. Allí trabajó en Artes y Espectáculos, en una etapa decisiva de formación. Luego pasó por El Andino, donde condujo la sección Policiales y dejó crónicas memorables; también trabajó en Diario Mendoza, Diario UNO, Radio Nihuil, Revista Gente, La Quinta Pata Digital y otros espacios de la prensa local. Atienza también cargó con una historia marcada por la dictadura. En 1976 fue detenido y compartió cautiverio con Antonio Di Benedetto en el Liceo Militar y la Penitenciaría Provincial. Durante años no pudo ejercer el periodismo y debió rebuscárselas fuera de las redacciones. El Gobierno de Mendoza registró su testimonio en el marco del IV Juicio por delitos de lesa humanidad, donde declaró sobre su detención, los interrogatorios sufridos y el clima de terror vivido por los presos políticos de la época. Pero Alberto Atienza no fue solamente periodista. También fue dramaturgo, narrador y hombre de teatro. Obtuvo el Primer Premio del Certamen Vendimia con la obra Profesor Doctor Alvar Núñez Cabeza de Vaca y una primera mención por La Plaza Independencia. Además dirigió El gran narrador en Mendoza y As de bastos, una ópera rock, en Buenos Aires. Sus cuentos fueron publicados por Ediciones Culturales de Mendoza y, según recordaron sus colegas, en sus últimos meses trabajaba en una novela. Su vida estuvo atravesada por la prensa, la literatura, el teatro, la memoria y la defensa de los derechos humanos. Fue de esos periodistas de vieja escuela que caminaban la calle, buscaban el dato, incomodaban al poder y entendían que una crónica podía ser mucho más que una noticia: podía ser un acto de justicia. Aquel 29 de junio de 2020, Mendoza no perdió solamente a un periodista. Perdió a un testigo incómodo de su tiempo, a un maestro de redacciones, a un escritor de nervio popular y a una voz que supo narrar los rincones más duros de la provincia sin abandonar jamás la sensibilidad. Alberto “El Perro” Atienza quedó en la memoria mendocina como una pluma feroz, libre y profundamente necesaria. #AlbertoAtienza #ElPerroAtienza #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #PeriodismoMendocino #PeriodismoArgentino #TeatroMendocino #CulturaMendocina #MemoriaMendocina #DerechosHumanos #PrensaArgentina #Efemérides #MendozaAntigua #ArgentinaHistory #JournalismHistory #ArgentineJournalism #MendozaHistory #CulturalMemory #TheatreHistory
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


.jpg)
.jpg)













