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jueves, 30 de abril de 2026

30 de Abril de 1902 - Nueva Era: el periódico obrero que encendió la voz de los trabajadores mendocinos


El 30 de abril de 1902 apareció en Mendoza Nueva Era, considerado uno de los primeros intentos de periodismo obrero en la provincia. Se presentaba como órgano de las sociedades gremiales obreras, es decir, como una publicación destinada a expresar las necesidades, reclamos y aspiraciones de los trabajadores organizados en una Mendoza que comenzaba a sentir con fuerza la llamada “cuestión social”. Las reseñas sobre el periodismo mendocino señalan que Nueva Era fue el más antiguo de estos ensayos de prensa obrera local. Su aparición no fue casual. A fines del siglo XIX y comienzos del XX, Mendoza atravesaba transformaciones profundas: expansión ferroviaria, crecimiento urbano, vitivinicultura en ascenso, llegada de inmigrantes y formación de nuevos sectores asalariados. En 1896 se produjo una de las primeras huelgas importantes, protagonizada por obreros italianos vinculados al ferrocarril mendocino. Estudios sobre los conflictos sociales de la provincia indican que las primeras huelgas relevantes estuvieron ligadas a los trabajadores que construían el tendido ferroviario hacia Chile y a obreros ferroviarios que reclamaban mejoras salariales o actuaban en solidaridad con compañeros de otras provincias. En 1900 se fundó el Centro Socialista mendocino, mientras comenzaban a organizarse las primeras sociedades de resistencia, antecedentes de los actuales gremios. Entre 1900 y 1902, esas agrupaciones obreras empezaron a dar forma a una red de organización, solidaridad y reclamo. En 1902 también aparecieron protestas vinculadas con la desocupación, especialmente relacionadas con la construcción de ramales ferroviarios, y ese mismo año se registraron los primeros desfiles del 1.º de Mayo en la ciudad de Mendoza. En ese contexto, Nueva Era fue mucho más que una hoja impresa: representó el intento de los trabajadores mendocinos de construir una voz propia. No se trataba solo de informar, sino de denunciar desigualdades, promover la organización gremial, discutir derechos laborales y dar visibilidad a sectores que rara vez ocupaban un lugar central en la prensa tradicional. La experiencia se vincula también con el clima obrero nacional. En Buenos Aires, desde fines del siglo XIX, publicaciones socialistas y anarquistas habían comenzado a difundir ideas sobre jornada laboral, salarios, organización sindical, derechos políticos y justicia social. El periódico El Obrero, fundado por Germán Avé Lallemant en 1890, fue una referencia temprana del periodismo obrero y socialista argentino. El CEDINCI recuerda a Avé Lallemant como ingeniero y naturalista de origen alemán, radicado en San Luis, y como pionero del periodismo obrero, del socialismo y del marxismo en la Argentina. La presencia de Avé Lallemant en Mendoza refuerza ese vínculo. A comienzos de 1903, el Centro Socialista mendocino lo eligió como secretario general, y ese mismo año apareció El Obrero en Mendoza, una publicación que posiblemente estuvo relacionada con su actividad intelectual y política. Su participación muestra que la provincia no estaba aislada de los debates sociales que atravesaban al país: también aquí circulaban ideas socialistas, experiencias gremiales y discusiones sobre el lugar del trabajador en la Argentina moderna. Así, la aparición de Nueva Era el 30 de abril de 1902 marcó un punto significativo en la historia social mendocina. Fue una señal temprana de que los trabajadores no solo se organizaban en talleres, vías férreas, bodegas o ramales en construcción, sino que también buscaban intervenir en la opinión pública. En sus páginas —hoy difíciles de rastrear— quedó simbolizado el nacimiento de una prensa obrera local, surgida en medio de huelgas, inmigración, socialismo, resistencia gremial y reclamos por trabajo. Más que un periódico efímero, Nueva Era fue el anuncio de una conciencia nueva: la de una clase trabajadora mendocina que empezaba a nombrarse, a organizarse y a reclamar un lugar en la historia. #NuevaEra #PrensaObrera #Mendoza1902 #HistoriaDeMendoza #MovimientoObrero #SociedadesDeResistencia #CentroSocialistaMendocino #Gremios #FerrocarrilTrasandino #TrabajadoresMendocinos #PrimeroDeMayo #GermánAvéLallemant #ElObrero #PeriodismoObrero #MendozAntigua #LaborHistory #WorkersPress #ArgentineHistory #SocialHistory #MendozaHistory

30 de Abril de 1914 - Del Smart Palace al Lola Membrives: la sala porteña que nació como cine y terminó escribiendo historia teatral


El 30 de abril de 1914, según la efeméride tradicional, el empresario italiano Domingo Perrupato inauguró en la avenida Corrientes de Buenos Aires el Cine-Teatro Smart Palace, una sala que con el tiempo se convertiría en parte esencial de la memoria teatral porteña. Algunos estudios especializados ubican su fundación pocos días antes, el 20 de abril de 1914, y señalan que el edificio original se levantó en Corrientes 1280, entre Talcahuano y Libertad, en pleno corazón de una avenida que comenzaba a consolidarse como eje cultural de la ciudad. En sus primeros años, el Smart Palace estuvo ligado principalmente al cine, una actividad que por entonces crecía con enorme rapidez. La pantalla empezaba a disputar público al teatro tradicional, y Buenos Aires vivía una verdadera transformación en sus consumos culturales: salas nuevas, espectáculos populares, compañías teatrales, funciones cinematográficas y una avenida Corrientes cada vez más asociada a la noche, los cafés y los escenarios. A partir de la década de 1920, la historia del Smart cambió. Fuentes de la ciudad indican que en 1924 la sala fue adquirida por la actriz Blanca Podestá y su esposo, el empresario Alberto Ballerini. Poco después, la actividad teatral ganó protagonismo y el edificio original quedó vinculado a una serie de transformaciones, mudanzas y remodelaciones que dieron origen a dos espacios emparentados: el antiguo Smart, luego convertido en Teatro Cómico y más tarde en Teatro Lola Membrives, y el nuevo teatro de enfrente, en Corrientes 1283, que sería conocido como Teatro Blanca Podestá. Blanca Podestá no fue una figura menor. Integrante de una familia fundamental para la escena rioplatense, fue actriz, empresaria y una de las grandes impulsoras del teatro nacional. Bajo su conducción, la sala desarrolló una intensa labor de difusión teatral, ayudando a consolidar a Corrientes como la gran calle de los espectáculos porteños. Tras su muerte, en 1967, el teatro ubicado en Corrientes 1283 pasó a llevar su nombre como homenaje. El viejo edificio del Smart, en cambio, tuvo otra evolución. Luego de quedar cerrado, fue rediseñado con una estética ecléctica que combinaba rasgos del rococó y el neoclasicismo, y fue reinaugurado en 1927 como Teatro Cómico. Con los años, esa sala se transformó en el actual Teatro Lola Membrives, ubicado en avenida Corrientes 1280, uno de los teatros tradicionales de Buenos Aires. La confusión entre nombres y direcciones se explica porque la historia del Smart Palace, el Blanca Podestá, el Teatro Cómico, el Lola Membrives y el actual Multiteatro está profundamente cruzada. El espacio de Corrientes 1283, que llevó el nombre de Blanca Podestá, fue remodelado y desde 2001 funciona como Multiteatro, mientras que el antiguo edificio del Smart/Cómico continúa su historia como Teatro Lola Membrives. Así, aquella inauguración de 1914 no fue solo la apertura de una sala más. Fue el comienzo de una larga cadena de transformaciones culturales: del cine mudo al teatro comercial, del sainete a la comedia, de las grandes actrices empresarias a los complejos teatrales modernos. En cada cambio de nombre, de edificio y de escenario, quedó escrita una parte de la historia de la avenida Corrientes, esa calle porteña donde Buenos Aires aprendió a verse, reírse, emocionarse y reconocerse frente a un telón. #SmartPalace #TeatroLolaMembrives #BlancaPodestá #TeatroCómico #AvenidaCorrientes #BuenosAiresAntigua #HistoriaDelTeatro #TeatroArgentino #DomingoPerrupato #AlbertoBallerini #CulturaPorteña #TeatroPorteño #CineTeatro #Multiteatro #MendozAntigua #BuenosAiresHistory #TheatreHistory #ArgentineTheatre #CulturalHeritage #VintageBuenosAires

30 de Abril de 1890. El Independiente: el periódico mendocino que se apagó y dejó una huella en la prensa provincial


El 30 de abril de 1890 dejó de publicarse en Mendoza El Independiente, un diario fundado en 1889 por Julio Leónidas Aguirre, quien también fue su primer director. Al momento de su desaparición, la conducción estaba en manos de Luis A. Mohr. Las reseñas sobre el periodismo mendocino lo recuerdan como una publicación de vida breve, pero inserta en una etapa de intensa actividad política y periodística en la provincia. Su aparición debe entenderse dentro de una Mendoza que, durante el siglo XIX, había convertido a la prensa en un verdadero campo de debate público. Desde los primeros periódicos de la década de 1820, como El Termómetro del Día y luego El Aura Mendocina, los diarios y hojas políticas funcionaron como espacios de opinión, disputa ideológica y defensa de intereses locales. En ese contexto, El Independiente formó parte de una tradición periodística donde los diarios no solo informaban: también intervenían en la vida política, discutían proyectos de provincia, acompañaban o cuestionaban gobiernos y daban voz a sectores sociales e intelectuales. La Mendoza de fines del siglo XIX era una provincia en transformación, marcada por la reconstrucción posterior al terremoto de 1861, el crecimiento urbano, la expansión vitivinícola y la consolidación de nuevos actores políticos y culturales. La figura de Julio Leónidas Aguirre le da especial interés a esta publicación. Nacido en Mendoza el 22 de marzo de 1861, apenas dos días después del gran terremoto que destruyó la ciudad antigua, Aguirre se formó en Paraná, regresó a la provincia en 1885 y fue inspector general de Enseñanza Secundaria. Más tarde se destacaría como educador y rector del Colegio Nacional entre 1898 y 1906. Aunque El Independiente desapareció rápidamente, su breve existencia habla de una época en la que fundar un periódico era una forma de participar en la vida pública. Detrás de cada imprenta, de cada redactor y de cada hoja publicada, había una Mendoza que discutía su rumbo, sus ideas y su lugar dentro de la Argentina moderna. El cierre de El Independiente el 30 de abril de 1890 no fue solo el final de un diario: fue una pequeña señal dentro del movimiento constante de la prensa mendocina, hecha de proyectos fugaces, voces combativas y páginas que hoy permiten reconstruir la memoria política y cultural de la provincia. #ElIndependiente #PrensaMendocina #Mendoza1890 #JulioLeónidasAguirre #LuisAMohr #HistoriaDeMendoza #PeriodismoMendocino #PrensaArgentina #DiariosAntiguos #MendozaAntigua #HistoriaArgentina #CulturaMendocina #SigloXIX #MemoriaPeriodística #MendozAntigua #MendozaHistory #ArgentinePress #PressHistory #HistoricalNewspapers #CulturalHeritage

30 de Abril de 1917, nace El Colono Judío: la voz rural que nació en Entre Ríos para defender a los agricultores de las colonias


El 30 de abril de 1917, en la provincia de Entre Ríos, la Sociedad Agrícola Israelita de Basavilbaso y el Fondo Comunal de Villa Domínguez comenzaron a editar un periódico destinado a expresar las inquietudes, necesidades y reclamos de la población rural de la región. La efeméride lo recuerda como El Colono Judío, aunque en archivos cooperativos aparece registrado como El Colono Cooperador, órgano periodístico del Fondo Comunal Cooperativa Agrícola Limitada, publicado desde abril de 1917. La publicación nació en el corazón de las colonias judías agrícolas entrerrianas, un mundo formado por familias inmigrantes que habían llegado al país desde fines del siglo XIX, muchas de ellas impulsadas por la acción de la Jewish Colonization Association, creada por el barón Mauricio de Hirsch para promover asentamientos rurales judíos en distintos países. En Entre Ríos, localidades como Basavilbaso, Villa Domínguez, Villa Clara e Ingeniero Sajaroff conservaron una fuerte memoria de aquel proceso colonizador. La Sociedad Agrícola Israelita de Basavilbaso, luego conocida como Cooperativa Agrícola Lucienville, fue una institución fundamental. El municipio de Basavilbaso la recuerda como la primera cooperativa agrícola de Sudamérica, fundada el 12 de agosto de 1900 en la Colonia Lucienville. Su nombre homenajeaba a Lucien Hirsch, hijo del barón Hirsch. El Fondo Comunal de Villa Domínguez, por su parte, había sido fundado en 1904 y se transformó en otro pilar del cooperativismo agrario judío. El Archivo Histórico del Cooperativismo señala que El Colono Cooperador comenzó a publicarse en abril de 1917 como órgano de esa cooperativa, con el objetivo de combatir la indiferencia de los socios y crear un espacio de difusión y debate sobre el ideario cooperativista. La aparición de este periódico no fue un detalle menor. En las colonias rurales, la prensa cumplía una función social decisiva: informaba sobre problemas del campo, precios, cosechas, herramientas, créditos, cooperativas, salud, educación, caminos, transporte y vida comunitaria. También ayudaba a unir a familias dispersas en extensas zonas agrícolas, muchas de ellas atravesadas por las dificultades propias de la inmigración, la adaptación al trabajo rural y la construcción de una identidad colectiva. En ese sentido, El Colono Judío —o El Colono Cooperador, según las fuentes archivísticas— fue mucho más que una hoja informativa. Fue una voz del cooperativismo, una herramienta de organización y un espacio donde los agricultores podían reconocerse como parte de una comunidad. En sus páginas se expresaban preocupaciones económicas, sociales y culturales de hombres y mujeres que buscaban arraigarse en la tierra entrerriana sin perder su memoria de origen. La experiencia se inscribe en una historia mayor: la de los llamados “gauchos judíos”, aquellos inmigrantes que pasaron de los shtetl europeos a las colonias agrícolas argentinas, aprendieron a trabajar la tierra, organizaron cooperativas, fundaron escuelas, bibliotecas, sinagogas, mutuales y periódicos. La DAIA recuerda que el cooperativismo judío en Argentina tuvo un desarrollo temprano en Entre Ríos y que, en las décadas siguientes, la comunidad judía produjo numerosos periódicos y revistas en castellano, ídish y otros idiomas. Aquel 30 de abril de 1917 marcó, entonces, un momento clave de la prensa rural y cooperativa argentina. Desde Basavilbaso y Villa Domínguez, una comunidad agrícola decidió poner por escrito sus problemas, sus esperanzas y su proyecto colectivo. En una provincia marcada por el trabajo del campo, El Colono Judío dejó testimonio de una historia de inmigración, esfuerzo, cooperación y arraigo. #ElColonoJudío #ElColonoCooperador #Basavilbaso #VillaDomínguez #EntreRíos #ColoniasJudías #GauchosJudíos #CooperativismoAgrario #SociedadAgrícolaIsraelita #FondoComunal #Lucienville #HistoriaArgentina #HistoriaJudíaArgentina #PrensaRural #MendozAntigua #JewishColonies #JewishArgentineHistory #RuralPress #AgriculturalCooperatives #ImmigrantHistory

El 30 de abril de 1826 apareció en Mendoza El Aura Mendocina, el periódico que en 1826 encendió la discusión política sobre la deuda nacional (Imagen Ilustrativa)


El 30 de abril de 1826 apareció en Mendoza El Aura Mendocina, un periódico breve, pero significativo dentro de los primeros años de la prensa cuyana. Fue dirigido por el canónigo José Lorenzo Güiraldes y contó con la colaboración de Juan Gualberto Godoy, una de las voces literarias y políticas más importantes de la Mendoza del siglo XIX. Estudios sobre la prensa mendocina señalan que el periódico fue editado en la Imprenta de Escalante y que su existencia se extendió hasta el 20 de agosto de 1826, con un total de 14 números publicados. La publicación salía tres veces al mes y tuvo una vida efímera, pero su propósito era claro: intervenir en una discusión clave para los intereses provinciales. Su campaña principal buscaba demostrar los perjuicios que podía ocasionar a Mendoza la consolidación de la deuda nacional, en un momento en que el país intentaba organizarse bajo un poder central y atravesaba tensiones económicas, políticas e institucionales. El contexto era delicado. En 1826, Bernardino Rivadavia asumió como presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, en plena Guerra del Brasil y en medio de debates sobre centralización, financiamiento público, deuda, organización nacional y autonomía provincial. La Casa Rosada consigna que Rivadavia gobernó entre el 8 de febrero de 1826 y el 27 de junio de 1827, cuando renunció. En ese escenario, El Aura Mendocina representó una voz local frente a decisiones tomadas desde el centro político. Su preocupación no era menor: la consolidación de deudas podía comprometer recursos, bienes o intereses provinciales en beneficio de una estructura nacional todavía discutida y resistida por muchos sectores del interior. Por eso, el periódico debe leerse como parte de una prensa temprana que no solo informaba, sino que también combatía, argumentaba y defendía posiciones políticas. La participación de Juan Gualberto Godoy agrega especial interés a la publicación. Godoy fue militar, político y escritor; el sitio oficial de Monumentos del Gobierno argentino lo recuerda como diputado por San Juan en la primera legislatura del Congreso de la Confederación Argentina en 1854. También es reconocido como una figura central de la literatura mendocina y como precursor de la poesía gauchesca. Sin embargo, algunos estudios advierten que, debido al carácter anónimo de muchos artículos de la época, no siempre es sencillo confirmar con precisión qué textos pertenecieron a cada redactor. El surgimiento de El Aura Mendocina formó parte de una etapa intensa del periodismo cuyano. Apenas unos años antes, Mendoza había comenzado a consolidar su vida impresa, y hacia la década de 1820 aparecieron distintos periódicos de fuerte contenido político. Los Andes recuerda que El Aura Mendocina apareció el 30 de abril de 1826, dirigido por Lorenzo Güiraldes y con el aporte de Godoy, dentro de una secuencia de publicaciones que irían marcando el pulso ideológico de la provincia. Aunque desapareció pocos meses después, su importancia reside en haber sido una tribuna mendocina en una hora decisiva. El Aura Mendocina expresó la preocupación del interior frente a los proyectos centralizadores, defendió intereses locales y dejó testimonio de una Mendoza que ya participaba activamente en los grandes debates nacionales. Más que un periódico olvidado, fue una señal temprana de opinión pública provincial: una hoja impresa que, desde Mendoza, intentó discutir el rumbo económico y político de la Nación. #ElAuraMendocina #PrensaMendocina #Mendoza1826 #LorenzoGüiraldes #JuanGualbertoGodoy #HistoriaDeMendoza #PeriodismoCuyano #PrensaArgentina #DeudaNacional #Rivadavia #HistoriaArgentina #Cuyo #ImprentaDeEscalante #MendozAntigua #MendozaHistory #ArgentineHistory #PressHistory #PoliticalPress #CuyoHistory #HistoricalMemory

miércoles, 29 de abril de 2026

29 de Abril de 1975, muere José La Vía: el inmigrante siciliano que retrató el alma de San Luis durante setenta años


El 29 de abril de 1975 murió en San Luis el fotógrafo José La Vía, una de las grandes figuras de la memoria visual puntana. Había nacido en Sicilia, Italia, en noviembre de 1888 —según la efeméride tradicional, el 25 de noviembre, en Catania— y falleció a los 86 años, después de haber dedicado casi toda su vida a registrar con su cámara la historia cotidiana, social, política y cultural de San Luis. Fuentes oficiales de la provincia señalan que llegó a San Luis junto a sus padres en 1894, cuando era apenas un niño. Su obra tiene un valor documental inmenso: durante siete décadas dejó testimonio del pasado puntano. Sus primeras fotografías datan de 1905, en tiempos del gobierno de Benigno Rodríguez Jurado, y con el tiempo fue reconocido como reportero gráfico en diarios y revistas de San Luis, Buenos Aires y otras provincias. Retrató hechos históricos, personalidades políticas, sociales y religiosas, pero también escenas de la vida diaria: calles, plazas, sulkys, caballos, mercados, edificios públicos, familias, fiestas, procesiones y transformaciones urbanas. La importancia de La Vía no estuvo solo en su técnica, sino en su mirada. Supo captar un San Luis que cambiaba de aldea a ciudad moderna, con alumbrado, ferrocarril, nuevos edificios, automóviles y vida social en expansión. Su cámara acompañó la modernización de la provincia y convirtió momentos simples en documentos históricos. En 1950 fue considerado “Decano de los Fotógrafos Argentinos”, reconocimiento que resume la dimensión de su trayectoria. Hoy su legado continúa vivo en el Archivo Histórico Provincial de San Luis, donde una sala lleva su nombre y se conserva una parte fundamental de su producción. El Gobierno provincial informó que el repositorio digital reúne alrededor de 17 mil fotografías de José La Vía, de las cuales unas 15 mil se encuentran digitalizadas. José La Vía fue mucho más que un fotógrafo: fue un testigo privilegiado del siglo XX puntano. Desde su lente, San Luis dejó de ser solo recuerdo oral para convertirse en imagen, archivo y memoria. Su obra sigue siendo una puerta abierta al pasado de una provincia, a sus rostros, sus calles y su identidad. Nota de precisión histórica: algunas fuentes oficiales consignan que nació en Catania, Sicilia, en noviembre de 1888; otras reseñas mencionan variantes sobre la localidad o el día exacto de nacimiento. La fecha de fallecimiento aparece confirmada como 29 de abril de 1975 en San Luis. #JoséLaVía #SanLuisAntiguo #FotografíaHistórica #HistoriaDeSanLuis #MemoriaPuntana #ArchivoHistórico #FotógrafosArgentinos #InmigrantesItalianos #CulturaPuntana #HistoriaArgentina #PatrimonioVisual #MendozAntigua #HistoricalPhotography #ArgentineHistory #SanLuisHistory #VisualMemory #ItalianImmigration #PhotoArchive #CulturalHeritage #DocumentaryPhotography

29 de Abril de 1955, nace Pochi Zimmermann: la mendocina que hizo de la danza una forma de memoria, identidad y cultura


El 29 de abril de 1955 nació en Mendoza Elba “Pochi” Zimmermann, bailarina, coreógrafa, docente y gestora cultural, una figura ligada profundamente al desarrollo de la danza mendocina y a la vida artística de la provincia. Su camino comenzó con una sólida formación en distintas expresiones del movimiento. Estudió danzas españolas con las profesoras Elvira Lagar y María Martí, y danzas folclóricas argentinas con la reconocida maestra, coreógrafa y docente Jesús Vera Arenas, una de las grandes referentes de la danza en Mendoza. Sitio Andino recuerda a Vera Arenas como fundadora del Ballet Municipal de la Ciudad de Mendoza, cuerpo artístico que hoy lleva su nombre. Zimmermann amplió su formación con numerosos cursos y seminarios de especialización junto a destacados maestros nacionales e internacionales, entre ellos Elio Torres, Gus Solomons Jr. y Daniel Trener de Estados Unidos, Isolde Klietmann, Beatriz Herrera, Marta Zubiela, Inés Sanguinetti, Susana Tambutti, Norma Viola y Marina Gubiay, entre otros. Esa diversidad de influencias le permitió construir una mirada amplia sobre la danza: desde la raíz folclórica y popular hasta los lenguajes escénicos contemporáneos. A lo largo de su trayectoria, desplegó su arte en importantes escenarios del país e integró elencos oficiales e independientes. También participó en numerosas Fiestas de la Vendimia como bailarina, maestra y coreógrafa, aportando su sensibilidad a una celebración central de la identidad mendocina. La Fiesta Nacional de la Vendimia se realiza desde 1936 y nació como una celebración de la cosecha de la uva, el trabajo vitivinícola y las tradiciones populares de Mendoza. Su labor no se limitó al escenario. Presentó su método de enseñanza de danzas argentinas en el IV Congreso Latinoamericano de Educación por el Arte, realizado en Avellaneda, Buenos Aires, y ocupó espacios de gestión cultural de gran importancia. Estuvo al frente del Área Danza de la Dirección de Cultura de Mendoza y fue maestra invitada en el Ballet Folklórico Nacional, organismo creado por la Ley Nacional 23.329 con el objetivo de preservar y difundir los valores artísticos nacionales de la música y la danza argentina. También fue directora del Teatro Independencia de Mendoza, uno de los escenarios más emblemáticos de la provincia. Inaugurado el 18 de noviembre de 1925, el Teatro Independencia se consolidó como un centro cultural clave para la música, el teatro, la danza y la literatura mendocina. Su nombre aparece entre los referentes que contribuyeron a poner en valor la danza en Mendoza, junto a otras maestras y maestros que formaron generaciones de bailarines y sostuvieron la actividad en academias, teatros, elencos y espacios culturales de toda la provincia. Incluso en actos oficiales, como un homenaje legislativo a Gladys Ravalle, fue mencionada entre los referentes culturales presentes, lo que confirma su lugar dentro del mapa artístico mendocino. Que su nacimiento coincida con el Día Internacional de la Danza vuelve aún más simbólica su figura. Esta fecha fue establecida en 1982 por el Comité de Danza del Instituto Internacional del Teatro y se celebra cada 29 de abril en homenaje al natalicio de Jean-Georges Noverre, considerado creador del ballet moderno. Elba “Pochi” Zimmermann representa una vida dedicada al movimiento, la enseñanza y la gestión cultural. Su trayectoria une escenario, formación, Vendimia, tradición argentina y compromiso institucional: una historia mendocina donde la danza no fue solo arte, sino también identidad, memoria y transmisión. #PochiZimmermann #ElbaZimmermann #DanzaMendocina #DíaInternacionalDeLaDanza #MendozaCultura #TeatroIndependencia #FiestaDeLaVendimia #DanzasArgentinas #FolcloreArgentino #GestiónCultural #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #DanceHistory #InternationalDanceDay #ArgentineDance #MendozaCulture #FolkDance #CulturalHeritage #WomenInDance #PerformingArts

martes, 28 de abril de 2026

28 de Abril de 1814 - El día en que Mendoza le pidió a San Martín que no se fuera: la decisión que sostuvo el sueño libertador


El 28 de abril se recuerda un episodio cargado de tensión política y enorme valor histórico: ante los rumores de que el coronel mayor José de San Martín podía dejar el gobierno de Cuyo, el Cabildo de Mendoza le dirigió una nota rogándole que no abandonara la provincia en un momento decisivo para la causa americana. La escena refleja el fuerte vínculo que San Martín había construido con Mendoza y con la región cuyana. Su presencia no era la de un simple funcionario: desde Cuyo estaba organizando la base política, económica y militar que haría posible la formación del Ejército de los Andes y, más tarde, el cruce cordillerano que abriría el camino a la independencia de Chile y Perú. El propio Gobierno educativo de Mendoza recuerda que San Martín fue nombrado Gobernador Intendente de Cuyo el 10 de agosto de 1814 y llegó a Mendoza el 7 de septiembre de ese año. Por eso, cuando circularon versiones sobre su posible alejamiento, el Cabildo mendocino comprendió que su salida podía poner en riesgo mucho más que una administración provincial: podía debilitar el proyecto estratégico de liberar Chile y atacar el poder realista en el Perú. Para Mendoza, San Martín era el hombre indispensable en una hora crítica. El episodio debe leerse dentro de la crisis política de 1815, cuando el Director Supremo Carlos María de Alvear intentó remover a San Martín y nombró en su lugar al coronel Gregorio Perdriel. La reacción local fue contundente: el Cabildo y sectores representativos de la población rechazaron al nuevo gobernador y sostuvieron a San Martín en el cargo. El Instituto Nacional Sanmartiniano consigna que el 21 de abril de 1815 el Cabildo de Mendoza desconoció a Perdriel y repuso a San Martín como gobernador de Cuyo. Aquella defensa popular y capitular demuestra hasta qué punto Mendoza había comprendido la magnitud de la empresa sanmartiniana. No se trataba solo de obedecer o desobedecer a Buenos Aires: estaba en juego la continuidad de una estrategia continental. Desde su llamada “Ínsula Cuyana”, San Martín impulsó la economía, la agricultura, la industria, la organización de la hacienda pública, la salud, la educación y el ordenamiento territorial, todo con un objetivo superior: preparar los recursos humanos y materiales para la libertad americana. La historiografía local también recuerda que la noticia de un reemplazante para San Martín provocó un fuerte alboroto en Mendoza. Los vecinos se reunieron en el Cabildo, rechazaron la imposición de Perdriel y consideraron que San Martín era la figura más apta para conducir la provincia en ese momento. Así, aquella nota del Cabildo no fue un gesto protocolar: fue una súplica política y patriótica. Mendoza le pedía a San Martín que permaneciera porque sabía que, sin él, podía derrumbarse una parte esencial del plan emancipador. En ese pedido se condensaba una verdad histórica: Cuyo no solo acompañó la gesta libertadora, sino que la sostuvo desde sus calles, sus recursos, sus instituciones y su pueblo. Nota de precisión histórica: la fecha 28/04/1814 debe tomarse con cautela, porque San Martín todavía no era gobernador de Cuyo en abril de 1814. Las fuentes oficiales señalan que fue nombrado el 10 de agosto de 1814 y que la crisis por su permanencia en el cargo ocurrió en abril de 1815. #SanMartín #MendozaAntigua #CuyoSanmartiniano #CabildoDeMendoza #EjércitoDeLosAndes #HistoriaArgentina #GestaLibertadora #IndependenciaAmericana #MendozaHistórica #SanMartínEnMendoza #Alvear #GregorioPerdriel #Efemérides #MendozAntigua #ArgentineHistory #SanMartin #MendozaHistory #AndesArmy #IndependenceHistory #LatinAmericanHistory

28 de Abril de 1834 - José Martín Yanzón: el gobernador sanjuanino que llegó al poder entre caudillos, agua desbordada y guerras civiles


El 28 de abril de 1834, el coronel José Martín Yanzón fue nombrado gobernador de la provincia de San Juan. Días después, el 4 de mayo, tomó posesión efectiva del cargo, que ejerció hasta comienzos de 1836, en una etapa marcada por fuertes tensiones políticas, disputas entre caudillos y el complejo equilibrio entre unitarios y federales. Yanzón no llegó al gobierno en un momento tranquilo. San Juan atravesaba años de inestabilidad, y su figura apareció ligada a la influencia regional de Facundo Quiroga, uno de los hombres más poderosos del interior. Según reseñas históricas sanjuaninas, en 1834 había dos nombres con posibilidades de llegar al poder: José Martín Yanzón y Nazario Benavides, ambos vinculados a campañas militares; Quiroga terminó inclinando su apoyo hacia Yanzón. Su gobierno fue breve, pero dejó huellas importantes. En enero de 1834, el río San Juan había provocado una grave inundación: las aguas avanzaron sobre la ciudad, derribaron construcciones y evidenciaron la fragilidad urbana de la época. Como respuesta, durante la gestión de Yanzón se ordenó la construcción del dique San Emiliano, una obra defensiva destinada a proteger a la ciudad frente a nuevos desbordes. También se lo vincula con una reorganización administrativa del territorio sanjuanino. La Municipalidad de Pocito recuerda que, en 1834, Yanzón y su ministro Timoteo Bustamante establecieron una distribución de la población urbana y rural de San Juan en departamentos y barrios, tomando como referencia los curatos principales. Pero su mandato quedó atravesado por la política violenta del siglo XIX. Tras el asesinato de Facundo Quiroga en Barranca Yaco, en febrero de 1835, la situación regional cambió profundamente. Yanzón intentó afirmarse en el poder y acercarse al clima federal dominante: en julio de 1835 ordenó el uso de la cinta punzó para los empleados públicos y dispuso que los documentos oficiales llevaran la fórmula federal. El final de su gobierno llegó de manera turbulenta. En enero de 1836, Yanzón impulsó una invasión a La Rioja, pero la operación fracasó en Pango. Derrotado, huyó hacia Jáchal y luego cruzó la cordillera rumbo a Chile, mientras San Juan entraba en una nueva etapa política con el ascenso de Nazario Benavides, figura que dominaría la provincia durante años. La designación de José Martín Yanzón no fue solo un cambio de gobernador: fue un capítulo intenso de la historia sanjuanina, donde se cruzaron ambición política, obras públicas, rivalidades provinciales, caudillismo y la lucha por el control del poder en Cuyo. #JoséMartínYanzón #SanJuanAntiguo #HistoriaDeSanJuan #GobernadoresSanjuaninos #CuyoAntiguo #FacundoQuiroga #NazarioBenavides #CaudillosArgentinos #HistoriaArgentina #GuerrasCivilesArgentinas #DiqueSanEmiliano #Efemérides #MendozAntigua #ArgentineHistory #SanJuanHistory #CuyoHistory #Federalism #CivilWars #HistoricalMemory

28 de Abril de 1858 - El “Barquito” postal: cuando Buenos Aires puso en circulación sus primeras estampillas


El 28 de abril de 1858 —aunque algunas efemérides lo citan erróneamente como 1859— Buenos Aires puso en circulación sus primeros sellos postales efectivos. Aquellas estampillas mostraban una imagen muy simbólica para la época: un sol y un barco de paletas a vapor, representación del progreso, la navegación y las comunicaciones en el Río de la Plata. El dato es importante porque, en esos años, la Argentina todavía no estaba plenamente unificada. El Estado de Buenos Aires funcionaba separado de la Confederación Argentina, y por eso las emisiones postales podían variar según la jurisdicción. De hecho, el primer sello postal argentino había sido emitido por Corrientes el 21 de agosto de 1856, con la figura de Ceres, diosa de la agricultura. Ese mismo año, Buenos Aires imprimió una serie conocida como los “gauchitos”, pero no llegó a circular porque el gobierno adoptó el peso como nueva moneda. Recién con la emisión del llamado “Barquito” Buenos Aires logró poner en uso sus propias estampillas. El diseño del vapor de paletas no era casual: en pleno siglo XIX, esos barcos representaban velocidad, modernidad y conexión entre puertos, en una ciudad que miraba al río como vía fundamental para el comercio, las noticias y el intercambio postal. Los catálogos filatélicos registran emisiones del “Barco de vapor” desde 1858, y también variantes posteriores en 1859, lo que explica parte de la confusión de fechas. Con el tiempo, la filatelia argentina fue incorporando nuevos símbolos. En 1862 aparecieron las estampillas llamadas “escuditos”, ya con el nombre definitivo del país, y hacia 1864 se emitieron sellos con la efigie de Bernardino Rivadavia, primer presidente argentino. Aquellas pequeñas piezas de papel no solo servían para pagar el envío de cartas: también contaban visualmente el proceso de organización nacional, los cambios políticos y la construcción de una identidad estatal. Así, el “Barquito” porteño quedó como una pieza clave de la historia postal: una estampilla mínima, pero cargada de sentido, que unía comunicación, tecnología, comercio y la imagen de una Buenos Aires que empezaba a pensarse como ciudad moderna #PrimerasEstampillas #BarquitoPostal #BuenosAiresAntigua #HistoriaPostal #FilateliaArgentina #SellosPostales #CorreoArgentino #HistoriaArgentina #BuenosAires1858 #VaporDePaletas #OrganizaciónNacional #MendozAntigua #PostalHistory #ArgentineHistory #StampCollecting #Philately #BuenosAiresHistory #VintageStamps #MailHistory

28 de Abril de 1876 - Trenque Lauquen: el trazado nacido en la frontera que transformó la laguna indígena en ciudad bonaerense


El 28 de abril de 1876, el coronel Conrado Excelso Villegas, al mando de la División Norte del Ejército, concluyó el trazado del pueblo de Trenque Lauquen, en el oeste de la provincia de Buenos Aires. Aquel acto formó parte del avance militar sobre la frontera bonaerense, en una región habitada por pueblos originarios y de enorme valor estratégico por sus pasturas, sus aguadas y su ubicación en la llanura pampeana. La historia oficial de la ciudad ubica su fundación el 12 de abril de 1876, cuando Villegas se asentó en la zona y estableció allí el centro de operaciones de la División Norte. La primera construcción fue La Comandancia, edificio que aún se conserva dentro del actual Palacio Municipal, en la calle Villegas 555. También se recuerda el Fortín 12 de Abril, reconstruido hoy en el Parque Municipal. El nacimiento de Trenque Lauquen estuvo ligado al plan de avance de frontera impulsado por el ministro de Guerra Adolfo Alsina, durante la presidencia de Nicolás Avellaneda. En ese mismo proceso, en 1876 también surgieron otros enclaves bonaerenses como Carhué, Guaminí y Puán, puntos destinados a consolidar la presencia estatal en territorios hasta entonces disputados. El nombre Trenque Lauquen, de origen mapuche, suele traducirse como “Laguna Redonda” o “Laguna de los Loros”, en referencia al espejo de agua dulce que marcó el emplazamiento inicial del fortín. Ese paraje ya era utilizado por comunidades originarias como punto de reunión y referencia territorial, y las fuentes destacan que se trataba de un lugar valioso por la abundancia de agua y la calidad de sus campos. Con el tiempo, aquel puesto de frontera se transformó en una ciudad clave del oeste bonaerense. En 1886 se creó formalmente el Partido de Trenque Lauquen mediante la Ley Provincial N.º 1.827, y en 1890 la llegada del ferrocarril impulsó su integración al circuito productivo nacional. Detrás de aquel trazado de abril de 1876 aparece una historia compleja: la expansión del Estado argentino, la transformación de la frontera, el desplazamiento de los pueblos originarios y el nacimiento de una comunidad que, con el paso de los años, se convirtió en una referencia del interior bonaerense. Nota de precisión histórica: las fuentes oficiales consultadas destacan el 12 de abril de 1876 como fecha fundacional de Trenque Lauquen. La efeméride del 28 de abril puede presentarse como la finalización del trazado del pueblo, pero conviene aclarar que no todas las fuentes consignan esa fecha puntual. #TrenqueLauquen #ConradoVillegas #HistoriaArgentina #BuenosAiresAntigua #FronteraBonaerense #PueblosOriginarios #AdolfoAlsina #NicolásAvellaneda #Fortín12DeAbril #LagunaRedonda #HistoriaBonaerense #Efemérides #MendozAntigua #ArgentineHistory #BuenosAiresProvince #FrontierHistory #IndigenousHistory #PampasHistory #HistoricalMemory

28 de Abril de 1887 - Hospital Rivadavia: el viejo Hospital de Mujeres que abrió sus puertas a una nueva era de la salud pública porteña (Imagen Ilustrativa)


El 28 de abril de 1887, en la ciudad de Buenos Aires, comenzó a funcionar el Hospital Rivadavia, heredero directo del antiguo Hospital General de Mujeres, una de las instituciones sanitarias más antiguas del país. Su inauguración marcó un paso decisivo en la modernización de la asistencia médica porteña, en una Buenos Aires que crecía aceleradamente y necesitaba espacios más amplios, higiénicos y adecuados para atender a su población. Los orígenes de esta institución se remontan a 1774, cuando funcionaba como Hospital de Mujeres en la actual zona de la calle Bartolomé Mitre al 800, cerca de la Iglesia de San Miguel. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires señala que en 1887 fue trasladado a su actual emplazamiento, en Avenida Las Heras 2670, bajo el nombre de Hospital General de Mujeres Rivadavia, convirtiéndose en el decano de los hospitales argentinos. La nueva sede fue inaugurada por el entonces ministro del Interior, Dr. Eduardo Wilde, médico, escritor y figura destacada de la vida pública argentina. El edificio había sido pensado con criterios sanitarios modernos para la época: pabellones separados, amplios jardines y espacios abiertos que respondían a los cánones europeos del siglo XIX, cuando se consideraba que la ventilación, la luz y la distancia entre salas ayudaban a una recuperación más segura. La Asociación Médica Argentina agrega que, al momento de su inauguración, el hospital contaba con trescientas camas, cuatro pabellones y una capilla, y que el edificio estaba iluminado con luz de gas, un detalle que reflejaba el carácter moderno y monumental de la obra. También fue clave el crecimiento demográfico de Buenos Aires. La necesidad de ampliar la atención para mujeres enfermas llevó a comprar, en 1876, terrenos ubicados entre las antiguas calles Chavango y del Sar, hoy Avenida Las Heras y Sánchez de Bustamante. En 1880 se colocó la piedra fundamental, y las obras fueron dirigidas por el arquitecto sueco Enrique Aberg, quien diseñó los pabellones de influencia neoclásica entre jardines. Con el paso del tiempo, el Hospital Rivadavia dejó de ser exclusivamente femenino. En 1947 pasó a denominarse Hospital Nacional Bernardino Rivadavia y comenzó a atender también a pacientes varones. Desde entonces, su historia quedó unida al desarrollo de la salud pública argentina, a la formación médica y a la memoria urbana del barrio de Recoleta. Aquel 28 de abril de 1887 no solo abrió sus puertas un hospital: comenzó una nueva etapa para una institución nacida en tiempos coloniales, transformada por la ciudad moderna y convertida en símbolo de la medicina pública porteña. #HospitalRivadavia #BuenosAiresAntigua #HistoriaArgentina #HistoriaDeLaSalud #SaludPública #HospitalDeMujeres #Recoleta #EduardoWilde #BernardinoRivadavia #Efemérides #BuenosAiresHistoria #MendozAntigua #PublicHealthHistory #ArgentineHistory #BuenosAiresHistory #MedicalHistory #HistoricHospitals #WomenHospital #UrbanMemory

28 de Abril de 1826 - Prisioneros rentados: cuando Buenos Aires usó cautivos brasileños para abrir el camino a Ensenada (Imagen Ilustrativa)


El 28 de abril de 1826, en plena Guerra del Brasil, una disposición autorizó a la empresa encargada de construir el camino de la Ensenada a emplear a treinta prisioneros brasileños que permanecían cautivos en Buenos Aires. Aquellos hombres habían sido tomados durante el conflicto entre las Provincias Unidas del Río de la Plata y el Imperio del Brasil, una guerra iniciada formalmente cuando Brasil declaró la guerra el 10 de diciembre de 1825 y bloqueó el puerto de Buenos Aires pocos días después, el 22 de diciembre. La medida llama la atención porque revela una escena poco conocida de la historia rioplatense: prisioneros de guerra destinados a una obra pública estratégica. El camino hacia Ensenada no era un detalle menor. La Ensenada de Barragán era un punto clave del Río de la Plata, considerado un embarcadero alternativo y de valor militar, portuario y comercial desde tiempos coloniales. La experiencia resultó satisfactoria. Por eso, el 30 de mayo de 1826, una nueva disposición reconoció los “buenos servicios” prestados por esos prisioneros en los trabajos del camino y autorizó que se les otorgara una gratificación, similar a la acordada de manera general para otros trabajadores. El episodio también se vincula con el proyecto de mejorar la conexión entre Buenos Aires y el puerto de Ensenada. La Municipalidad de Ensenada recuerda que, durante la etapa rivadaviana, se encargaron estudios al ingeniero Santiago Bevans sobre la bahía y el puerto, y que en esa época se proyectó el camino de acceso a través de los bañados. Esa misma reseña señala que en la construcción del Camino Blanco, luego conocido como Camino Rivadavia, trabajaron prisioneros brasileños traídos por el general Carlos María de Alvear. Así, detrás de una breve disposición administrativa aparece una historia intensa: guerra, cautiverio, trabajo forzado o semi-remunerado, infraestructura pública y la necesidad de abrir caminos hacia un puerto estratégico. Una pequeña nota de 1826 permite ver cómo la Buenos Aires de la época mezclaba urgencias militares, obras de progreso y decisiones que hoy resultan tan sorprendentes como reveladoras. #PrisionerosRentados #GuerraDelBrasil #BuenosAiresAntigua #CaminoDeLaEnsenada #EnsenadaDeBarragán #HistoriaArgentina #HistoriaRioplatense #ProvinciasUnidas #ImperioDelBrasil #Efemérides #HistoriaOlvidada #MendozAntigua #BrazilianWar #ArgentineHistory #RiverPlateHistory #WarPrisoners #ColonialRoutes #ForgottenHistory

🚨 ¡EL ENEMIGO INVISIBLE QUE CASI BORRA A BUENOS AIRES! 🦠 La brutal epidemia del 28 de Abril de 1605 que aterrorizó a la colonia


El 28 de abril de 1605, la incipiente y precaria ciudad de Buenos Aires se enfrentó a una amenaza más letal que cualquier ejército: las autoridades coloniales declaraban oficialmente el estallido de la primera gran epidemia de viruela en el Río de la Plata. A principios del siglo XVII, Buenos Aires estaba muy lejos de ser la metrópolis actual; era apenas un modesto caserío de barro, paja y calles de tierra, fundado apenas 25 años antes por Juan de Garay. La llegada del virus desató un pánico incontrolable. El virus ingresó a través del puerto, la principal (y casi única) vía de contacto con el exterior. Se estima que llegó a bordo de embarcaciones europeas o navíos dedicados al tráfico de esclavos, rutas habituales para la propagación de enfermedades en la época colonial. La epidemia fue devastadora, pero su golpe más cruel lo sufrió la población indígena local. Al no haber estado jamás expuestos a este patógeno del Viejo Mundo, carecían por completo de anticuerpos naturales, lo que resultó en una altísima tasa de mortalidad. En 1605, Buenos Aires no contaba con médicos diplomados ni hospitales estructurados. Los registros del Cabildo porteño evidencian la impotencia de las autoridades, quienes debieron recurrir a medidas extremas y precarias: aislamiento de los enfermos, quema de ropas y pertenencias, y la organización de rogativas religiosas pidiendo piedad divina. Este trágico suceso marcó el inicio de una larga y dolorosa batalla de la ciudad contra la viruela, una enfermedad que continuaría azotando a Buenos Aires en oleadas sucesivas hasta la llegada de la vacuna siglos después. ⚓🏘️ #Viruela #HistoriaArgentina #BuenosAiresColonial #EpidemiasHistoricas #Efemérides #SmallpoxHistory #ColonialBuenosAires #MedicalHistory #HistoryFacts #MendozAntig

El 28 de abril de 1992 comenzó a transmitir en Mendoza la 96.5 FM Radio Universidad de la Universidad Nacional de Cuyo, la voz de la UNCuyo que salió al aire y cambió la comunicación mendocina


El 28 de abril de 1992 comenzó a transmitir en Mendoza la 96.5 FM Radio Universidad de la Universidad Nacional de Cuyo, una emisora que nació para abrir una nueva ventana de comunicación pública, educativa, cultural y universitaria. Su primera sede funcionó en un espacio cedido por la entonces Dirección de Deportes, Recreación y Turismo, y desde agosto de 1999 pasó a instalarse en la torre del edificio central del Centro de Información y Comunicación de la UNCuyo, el CICUNC, en el Centro Universitario. La emisora recibió licencia para operar en Frecuencia Modulada, en el canal 243, frecuencia 96.5 MHz, categoría D, con la señal distintiva LRJ 403, según consigna el manual institucional del CICUNC. Su nacimiento fue mucho más que la aparición de una radio en el dial mendocino. Fue el ingreso de la UNCuyo a una forma de comunicación directa con la sociedad: una radio universitaria pensada para difundir conocimiento, pensamiento crítico, cultura, ciencia, música, debate público y voces que muchas veces quedaban fuera de los grandes medios comerciales. Desde sus primeros años, Radio Universidad construyó una programación con producciones propias, espacios diarios, divulgación científica, educación, análisis de problemáticas regionales y nacionales, promoción de expresiones artísticas y culturales generadas dentro y fuera de la universidad, y participación de colaboradores del ámbito académico, social y cultural. La propia UNCuyo recuerda que sus objetivos fueron la difusión cultural, la divulgación científica y el análisis de temas provinciales, nacionales y universitarios. En sus comienzos, la radio transmitía apenas 28 horas semanales, pero hacia fines de 1992 esa cifra ya se había triplicado. Además, mediante un programa de becas para estudiantes de Comunicación Social, se sumaron diez alumnos como corresponsales, iniciando una relación profunda con la formación de nuevos comunicadores. Con el tiempo, la emisora creció en alcance, contenido y presencia. Hacia 2003, la señal LRJ 403 llegó a contar con 45 programas, entre producciones propias y colaboraciones. En 2010 comenzó a transmitir por streaming y a vincularse con nuevas audiencias a través de redes sociales, integrándose al proceso de transformación digital de los medios universitarios. Radio Universidad también se nutrió de redes y alianzas. A sus contenidos propios se sumaron aportes de espacios universitarios, científicos, culturales y periodísticos, además de producciones de la Asociación de Radios Universitarias Nacionales Argentinas (ARUNA), una red que agrupa a emisoras universitarias públicas del país y promueve la comunicación educativa, pública y federal. La 96.5 se consolidó como una alternativa en el aire de Mendoza por su perfil periodístico, musical y cultural. La UNCuyo destaca que la emisora difundió géneros como rock progresivo, jazz, música africana, folclore latinoamericano y tango, además de acompañar actividades artísticas regionales y coberturas de interés sociocultural. En 2022, al cumplir 30 años, la universidad reconoció al exrector Armando Bertranou, impulsor del nacimiento de la emisora durante su gestión, y bautizó con su nombre el estudio central de Radio U. La UNCuyo la definió entonces como el medio más antiguo de su sistema de medios y una pieza fundamental dentro de la historia de la comunicación universitaria mendocina. Por eso, recordar el nacimiento de Radio Universidad 96.5 es mucho más que evocar una fecha radial. Es volver al momento en que la universidad decidió hablarle directamente a Mendoza: con ciencia, cultura, música, pensamiento crítico, formación de estudiantes y compromiso público. Aquel 28 de abril de 1992, desde un espacio cedido y con recursos modestos, comenzó a sonar una voz que no buscaba repetir el ruido del mercado, sino abrir preguntas, compartir conocimiento y acompañar a la comunidad. Desde entonces, la Radio U sigue demostrando que una universidad también se escucha. #RadioUniversidad #RadioU #UNCuyo #MendozaAntigua #Mendoza1992 #FM965 #LRJ403 #CICUNC #UniversidadNacionalDeCuyo #RadioUniversitaria #MediosUniversitarios #ComunicaciónPública #PeriodismoMendocino #CulturaMendocina #ARUNA #HistoriaDeMendoza #RadioHistory #UniversityRadio #PublicMedia #MendozaHistory

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