Antes de que la vendimia se convirtiera en una postal turística internacional, fue esto: hombres trabajando entre montañas de uva, jornadas largas, ropa gastada, boinas al sol y el esfuerzo silencioso de quienes sostenían con sus manos una de las grandes industrias de la provincia. Esta fotografía histórica, conservada por el Archivo General de la Nación Argentina bajo el título “Mendoza. Llenando un carro con uvas”, muestra a trabajadores agrarios manipulando grandes volúmenes de racimos recién cosechados, en plena actividad vendimial. Con horquillas, bieldos y fuerza física, los operarios trasladaban la fruta hacia los sectores de acopio o procesamiento de la bodega, en una escena cotidiana pero profundamente simbólica. El año no es un detalle menor: 1936 también marca el nacimiento oficial de la Fiesta de la Vendimia, celebración creada para homenajear el cultivo, la cosecha y la transformación de la uva en vino, reconociendo el trabajo de productores, viñateros y obreros de la tierra mendocina. La imagen permite ver una Mendoza en transición. Al fondo aparece un camión, señal de una época en la que los vehículos motorizados comenzaban a ganar terreno frente a los tradicionales carros tirados por animales. La vendimia seguía siendo profundamente manual, pero la modernización ya empezaba a entrar en las bodegas y caminos rurales. La vitivinicultura mendocina venía de una historia larga: la vid llegó a Cuyo desde los primeros tiempos coloniales y, con el paso de los siglos, la provincia se transformó en el corazón productivo del vino argentino. Hoy Mendoza sigue siendo la principal provincia vitivinícola del país, con alrededor del 70% de la producción nacional de vino y un peso decisivo en las exportaciones del sector. Pero detrás de cada copa, cada bodega y cada celebración, hubo escenas como esta: trabajadores anónimos, carros repletos, uvas descargadas a pala y una cultura del esfuerzo que quedó grabada para siempre en la memoria de Mendoza. Fuente de la imagen: Archivo General de la Nación Argentina Título: “Mendoza. Llenando un carro con uvas” Año: 1936 Código de inventario: 151829 #Mendoza #Vendimia #Vendimia1936 #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #Vitivinicultura #VinoArgentino #BodegasMendocinas #ArchivoGeneralDeLaNación #MemoriaArgentina #TrabajoRural #Uvas #WineHistory #MendozaArgentina #ArgentineWine #VintageMendoza #HarvestHistory #WineCulture
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
etiquetas
- Efemérides (8864)
- Otras Provincias (4654)
- Curiosidades Históricas (2842)
- Década de 1920 (2716)
- otros paises (2464)
- Década de 1930 (2381)
- Década de 1910 (1962)
- Sociales (1866)
- Década de 1970 (1806)
- Década de 1900 (1615)
- Década de 1940 (1507)
- Publicidades (1391)
- Deportes en el Recuerdo (1310)
- Década de 1950 (1227)
- Videos (1141)
- Década de 1960 (899)
- Década de 1980 (854)
- Letra chica (689)
- antes de 1900 (659)
- Moda (635)
- Vendimia (602)
- graduados (394)
- solo mujer (286)
- frases (250)
- Conociendo Mendoza (247)
- policiales (238)
- hechos hist. de Mza (221)
- Década de 1990 (209)
- Pioneros de la Vitivinicultura en Mendoza (209)
- Mendoza desde Arriba (110)
- Toponimias (87)
- década del 2000 (77)
- portadas (41)
- coloreadas (37)
- el mundo desde arriba (31)
- bienes patrimoniales (25)
- Constitución de Mendoza (12)
- boletin oficial (12)
- gastronomia (11)
- Joyas sobre Ruedas (5)
- edificios religiosos (3)
Mostrando las entradas con la etiqueta Vendimia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Vendimia. Mostrar todas las entradas
lunes, 8 de junio de 2026
1936: LA VENDIMIA QUE SE CARGABA A PULSO, ENTRE UVA, SUDOR Y BODEGA
Antes de que la vendimia se convirtiera en una postal turística internacional, fue esto: hombres trabajando entre montañas de uva, jornadas largas, ropa gastada, boinas al sol y el esfuerzo silencioso de quienes sostenían con sus manos una de las grandes industrias de la provincia. Esta fotografía histórica, conservada por el Archivo General de la Nación Argentina bajo el título “Mendoza. Llenando un carro con uvas”, muestra a trabajadores agrarios manipulando grandes volúmenes de racimos recién cosechados, en plena actividad vendimial. Con horquillas, bieldos y fuerza física, los operarios trasladaban la fruta hacia los sectores de acopio o procesamiento de la bodega, en una escena cotidiana pero profundamente simbólica. El año no es un detalle menor: 1936 también marca el nacimiento oficial de la Fiesta de la Vendimia, celebración creada para homenajear el cultivo, la cosecha y la transformación de la uva en vino, reconociendo el trabajo de productores, viñateros y obreros de la tierra mendocina. La imagen permite ver una Mendoza en transición. Al fondo aparece un camión, señal de una época en la que los vehículos motorizados comenzaban a ganar terreno frente a los tradicionales carros tirados por animales. La vendimia seguía siendo profundamente manual, pero la modernización ya empezaba a entrar en las bodegas y caminos rurales. La vitivinicultura mendocina venía de una historia larga: la vid llegó a Cuyo desde los primeros tiempos coloniales y, con el paso de los siglos, la provincia se transformó en el corazón productivo del vino argentino. Hoy Mendoza sigue siendo la principal provincia vitivinícola del país, con alrededor del 70% de la producción nacional de vino y un peso decisivo en las exportaciones del sector. Pero detrás de cada copa, cada bodega y cada celebración, hubo escenas como esta: trabajadores anónimos, carros repletos, uvas descargadas a pala y una cultura del esfuerzo que quedó grabada para siempre en la memoria de Mendoza. Fuente de la imagen: Archivo General de la Nación Argentina Título: “Mendoza. Llenando un carro con uvas” Año: 1936 Código de inventario: 151829 #Mendoza #Vendimia #Vendimia1936 #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #Vitivinicultura #VinoArgentino #BodegasMendocinas #ArchivoGeneralDeLaNación #MemoriaArgentina #TrabajoRural #Uvas #WineHistory #MendozaArgentina #ArgentineWine #VintageMendoza #HarvestHistory #WineCulture
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
🍇 UVAS CRIOLLAS: EL TESORO OLVIDADO QUE VUELVE A LATIR EN EL VINO ARGENTINO
Durante mucho tiempo fueron miradas de reojo. Se las consideró uvas simples, rendidoras, destinadas al vino cotidiano y sin el prestigio de las grandes cepas europeas. Pero la historia, tarde o temprano, siempre reclama su lugar. Hoy, las uvas criollas están viviendo un verdadero renacimiento. Enólogos, investigadores, productores y consumidores comenzaron a redescubrirlas no como una rareza del pasado, sino como una de las raíces más auténticas de la vitivinicultura argentina. Las criollas nacieron en América a partir de las primeras vides traídas por los españoles durante la época colonial. En estas tierras, aquellas plantas europeas se adaptaron al clima, al sol, al agua, a los suelos áridos y al trabajo de generaciones de viñateros. De cruces naturales surgieron variedades nuevas, mestizas, profundamente ligadas a la historia rural de Sudamérica. Por eso, hablar de uvas criollas no es hablar solo de vino. Es hablar de identidad, de memoria, de parrales antiguos, de bodegas familiares, de patios con sombra, de cosechas compartidas y de una cultura que creció al pie de la cordillera. Durante más de tres siglos, estas variedades dominaron buena parte del paisaje vitivinícola argentino. Fueron abundantes, resistentes y compañeras del desarrollo del vino en Cuyo, el Norte argentino y otras regiones productoras. Sin embargo, con el avance de cepas internacionales como Malbec, Cabernet Sauvignon o Chardonnay, muchas quedaron relegadas, destinadas a vinos de mesa o directamente olvidadas. El mundo del vino empezó a buscar autenticidad, origen y sabores con historia. Allí, las criollas volvieron a brillar. Investigadores del INTA, técnicos del INV, bodegueros y jóvenes enólogos comenzaron a estudiar su genética, rescatar viejos viñedos y elaborar vinos más frescos, ligeros, frutales y expresivos. Entre las variedades más representativas aparecen Criolla Chica, Criolla Grande, Cereza, Pedro Giménez, Moscatel de Alejandría, Moscatel Rosado, Torrontés Riojano, Mollar de América y otras cepas que aún siguen siendo investigadas y revalorizadas. La Criolla Chica, conocida también como País en Chile o Mission en Estados Unidos, es una de las grandes uvas históricas del continente. La Criolla Grande entrega vinos amables, livianos y muy gastronómicos. La Cereza, de piel rosada, propone perfiles frescos y distintos. La Pedro Giménez, muy presente en Mendoza y San Juan, forma parte esencial del universo de los blancos criollos argentinos. Los Moscateles aportan perfume, tradición y carácter regional. Lo más hermoso de este rescate es que no se trata de una moda vacía. Es una vuelta a la raíz. Cada copa elaborada con uvas criollas cuenta una historia que viene desde la colonia, atraviesa los parrales de los abuelos, sobrevive al olvido y llega al presente con una fuerza nueva. También el enoturismo encontró en ellas una experiencia diferente. En Mendoza, San Juan, el Valle de Uco, el Norte argentino y otras zonas vitivinícolas, cada vez más bodegas invitan a descubrir antiguos parrales, degustar vinos patrimoniales y comprender que el vino argentino es mucho más amplio que sus cepas famosas. Las uvas criollas nos recuerdan algo fundamental: no todo lo valioso viene de afuera. A veces, lo más profundo, lo más noble y lo más verdadero está en lo propio. En aquello que creció durante siglos bajo nuestro sol, entre acequias, viñas, manos trabajadoras y memoria. El futuro del vino argentino también puede estar en sus raíces. La próxima vez que visites una bodega o elijas una botella, pregunta por un vino de uvas criollas. Detrás de esa copa no hay solo sabor: hay historia, identidad y una herencia viva que vuelve a levantar la cabeza. #UvasCriollas #VinoArgentino #HistoriaDelVino #VitiviniculturaArgentina #MendozaVino #Cuyo #CriollaChica #CriollaGrande #PedroGimenez #Cereza #Moscatel #Torrontes #VinosPatrimoniales #IdentidadArgentina #WineHistory #ArgentineWine #CriollaGrapes #HeritageWine #MendozaWine #SouthAmericanWine #WineCulture
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
domingo, 7 de junio de 2026
SYRAH: LA UVA OSCURA QUE VIAJÓ DE LA LEYENDA AL MUNDO
La Syrah, también llamada Shiraz en países como Australia, es una de las cepas tintas más intensas, misteriosas y seductoras del mundo del vino. Durante mucho tiempo, su origen estuvo envuelto en relatos populares: algunos la vincularon con antiguas rutas orientales, otros con la ciudad persa de Shiraz, e incluso hay leyendas que la acercan a episodios bíblicos. Pero la ciencia moderna fue más precisa: estudios de ADN confirmaron que la Syrah nació del cruce entre dos antiguas variedades francesas, Dureza y Mondeuse Blanche, con origen asociado a Francia. Su gran escenario histórico fue el valle del Ródano, donde se convirtió en protagonista de vinos legendarios como Hermitage, Côte-Rôtie y Saint-Joseph, además de participar en grandes cortes del sur francés como Châteauneuf-du-Pape. También integra blends famosos como el GSM: Grenache, Syrah y Mourvèdre. Con el tiempo, la cepa cruzó océanos y encontró nuevas patrias. En Australia, bajo el nombre Shiraz, se transformó en una verdadera bandera nacional: es la variedad más plantada del país, cultivada en casi todas sus regiones vitivinícolas, capaz de dar vinos desde frutados y accesibles hasta ejemplares profundos, complejos y de guarda. En la Argentina, la Syrah también encontró un territorio fértil. Según el Instituto Nacional de Vitivinicultura, en 2024 había 10.420 hectáreas cultivadas con esta variedad en el país, equivalentes al 5,2% del total de vid argentina. Mendoza concentra la mayor superficie, con 7.700 hectáreas, seguida por San Juan, con 1.930 hectáreas. En San Juan, especialmente en zonas soleadas y pedregosas como el Valle del Pedernal, la Syrah puede entregar vinos intensos, estructurados y elegantes, favorecidos por la altura y la amplitud térmica. En Mendoza, desde áreas cálidas hasta regiones más frescas como el Valle de Uco, ofrece ejemplares con potencia, fruta negra, especias y taninos firmes. También aparece en provincias como La Rioja, Catamarca, Salta, Jujuy, Neuquén, Río Negro y La Pampa, demostrando una enorme capacidad de adaptación. En copa, la Syrah suele ser profunda, oscura y expresiva. Sus aromas recuerdan a moras, ciruelas, pimienta negra, especias, chocolate, madera ahumada, vainilla, flores violetas y notas terrosas. En boca puede ser sedosa o poderosa, según el clima y la elaboración. Sus vinos suelen acompañar muy bien carnes rojas, cordero, asados, guisos, embutidos, quesos maduros, platos especiados y preparaciones ahumadas. Wine Australia destaca que el Shiraz puede ir de vinos medios a corpulentos, con perfiles que cambian según región, clima y técnica de vinificación. La Syrah es una uva de carácter: oscura, especiada, elegante y salvaje a la vez. Una cepa que nació entre leyendas, fue confirmada por la ciencia y terminó conquistando viñedos de todo el planeta. Porque hay vinos que solo se beben, y otros que cuentan una historia desde el primer aroma. #Syrah #Shiraz #Vino #VinoArgentino #HistoriaDelVino #CepasTintas #Viticultura #Mendoza #SanJuan #ValleDeUco #ValleDelPedernal #Ródano #WineLovers #WineHistory #ArgentineWine #RedWine #SyrahWine #ShirazWine #WineCulture #MendozAntigua
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
MENDOZA 1936: LAS VENDIMIADORAS QUE COSECHARON UVA Y SEMBRARON IDENTIDAD
Esta fotografía histórica nos lleva al corazón de la vendimia mendocina de 1936. En la escena se ven tres mujeres cosechadoras, sonrientes, con pañuelos en la cabeza y rodeadas de canastos y tachos rebosantes de uvas recién cortadas. La imagen transmite una mezcla poderosa de esfuerzo, alegría rural y dignidad trabajadora. No era una postal decorativa: era la vendimia real, la de las jornadas bajo el sol, la de las manos que cortaban racimos, cargaban tachos y sostenían una de las economías más importantes de Mendoza. Antes de la mecanización agrícola, la cosecha manual dependía del trabajo de hombres, mujeres y familias enteras que recorrían los viñedos durante la temporada. El año 1936 fue clave para la memoria mendocina: el Gobierno de Mendoza recuerda que ese año se oficializó la Fiesta de la Vendimia por decreto, durante la gobernación de Guillermo Cano y con Frank Romero Day como ministro de Industria y Obras Públicas. La celebración buscaba poner en valor la uva, el vino y la belleza de la provincia. Ese mismo año se realizó la fiesta el 18 de abril, con Carrusel, elección de reina y una multitud reunida en torno al nuevo símbolo provincial. La Vendimia, sin embargo, nació de algo mucho más profundo que un escenario o una coronación. Según el portal educativo de Mendoza, sus raíces están en las antiguas celebraciones de cosecha, cuando al finalizar el trabajo de la uva y la elaboración del vino se agradecía a la naturaleza con cantos, bailes y comidas. Esta imagen también permite mirar el lugar de la mujer en aquella cultura del trabajo. Investigaciones del CONICET sobre los primeros festejos vendimiales señalan que en 1936 la celebración estaba protagonizada por mujeres, aunque muchas veces se romantizaba el trabajo en los viñedos y se ocultaban las tensiones sociales y laborales de la época. Por eso esta fotografía vale tanto: porque detrás de esas sonrisas hay historia, cansancio, orgullo y memoria. Son las vendimiadoras que no solo levantaron racimos: ayudaron a construir el rostro más profundo de Mendoza. #Vendimia #Mendoza1936 #MendozAntigua #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Vendimiadoras #CosechaDeUva #MujeresRurales #TrabajoRural #Vitivinicultura #FiestaDeLaVendimia #MemoriaMendocina #ArchivoGeneralDeLaNacion #WineHarvest #MendozaWine #WomenInWine #RuralHistory #ArgentineHistory #WineCulture. La fuente oficial y archivo histórico donde se encuentra resguardada esta fotografía es el Archivo General de la Nación (AGN) de la República Argentina. Está catalogada bajo el registro e inventario AR-AGN-AGN01-AGAS-Ddf-rg-3040-151831 dentro del acervo fotográfico del organismo del Estado.
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
sábado, 6 de junio de 2026
LA MOLIENDA: EL SUDOR INVISIBLE QUE CONVIRTIÓ LA UVA MENDOCINA EN VINO
La imagen, titulada “La molienda” y perteneciente a la Colección García Pujada – AFH, nos abre una ventana directa al corazón del antiguo trabajo vitivinícola mendocino. Allí no aparece la fiesta, ni la copa servida, ni el brindis final: aparece el esfuerzo. Después de la cosecha, las uvas llegaban en canecas transportadas en carros, muchas veces tirados por mulas, para iniciar el proceso de elaboración del vino. La escena muestra una Mendoza donde la producción todavía dependía casi por completo de la fuerza humana. Obreros descargan los recipientes llenos, trasladan la uva, alimentan la moledora, retiran el escobajo y trabajan con el mosto que luego sería llevado a las cubas. Cada movimiento revela una cadena de tareas duras, precisas y repetidas, donde el vino nacía antes que nada del cuerpo, del oficio y de la resistencia. El centro de la imagen es la molienda, uno de los pasos decisivos en la transformación de la uva. La máquina que aparece allí ha sido identificada como una moledora “Marmonier”, de origen francés, una innovación que reemplazaba el antiguo sistema de pisar la uva “a pata” en lagares. Según estudios sobre imágenes de la vitivinicultura mendocina, este tipo de maquinaria permitía mejorar el rendimiento y separar el escobajo del resto de lo molido, marcando un avance importante en la elaboración artesanal del vino. La vitivinicultura mendocina tenía raíces muy antiguas. Las primeras cepas llegaron con los asentamientos españoles del siglo XVI, y Mendoza fue consolidándose desde temprano como un territorio ligado al cultivo de la vid. Durante la época colonial y hasta mediados del siglo XIX, la elaboración era todavía rudimentaria: bodegas pequeñas, lagares de cuero o madera, pisado manual y procesos domésticos o semiartesanales. Pero hacia fines del siglo XIX comenzó una transformación profunda. La década de 1880 fue una bisagra para Mendoza: la expansión del riego, la llegada del ferrocarril Buenos Aires al Pacífico en 1885, el crecimiento del mercado nacional y el aporte de inmigrantes europeos ayudaron a convertir a la provincia en la gran región vitivinícola argentina. En esa transición, imágenes como esta tienen un valor enorme. Muestran el punto exacto donde se cruzan dos mundos: el de la bodega antigua, sostenida por el esfuerzo manual, y el de la industria moderna, impulsada por nuevas máquinas, bombas trasegadoras, moledoras portátiles y conocimientos técnicos llegados de Europa. Hay detalles mínimos que hablan con fuerza: el obrero que acciona la manivela, los trabajadores junto al carro, las canecas llenas, la rampa de descarga, la bomba para trasegar el mosto y hasta los relojes que asoman en algunos chalecos, señal de una jornada ya marcada por tiempos de trabajo más organizados que el viejo ritmo “de sol a sol”. Esta fotografía no retrata solo una tarea de bodega. Retrata una época. Una Mendoza laboriosa, silenciosa, de manos manchadas por la uva, donde cada racimo debía pasar por el sacrificio antes de convertirse en vino. Allí, entre madera, hierro, sudor y mosto, se fue construyendo una identidad que todavía late en la memoria cuyana. #LaMolienda #VitiviniculturaMendocina #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #MendozAntigua #VendimiaAntigua #BodegasDeMendoza #UvaYVino #CulturaDelVino #MemoriaCuyana #TrabajoVitivinicola #PatrimonioMendocino #WineHistory #MendozaWine #VintageHarvest #WinemakingHistory #CuyoHeritage #ArgentineWine #VineyardHistory #CulturalHeritage
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
viernes, 5 de junio de 2026
1904 - SAN JUAN, TIERRA DE UVA Y SUDOR: LA VENDIMIA QUE FORJÓ UN PUEBLO
A comienzos del siglo XX, en los viñedos de San Juan, la vendimia no era una fiesta de luces ni escenarios: era trabajo duro, sol implacable, tierra, esfuerzo familiar y una economía regional que crecía al ritmo de la uva. La fotografía muestra una escena poderosa de la antigua cosecha cuyana: hombres, mujeres y niños reunidos entre los callejones del viñedo, con sombreros y pañuelos para soportar el rigor del sol. En el centro aparece la descarga de los racimos y la molienda primaria en tolvas portátiles; alrededor, canecas, bordelesas y toneles de madera esperan la uva que luego viajaría hacia las bodegas. San Juan fue una de las grandes provincias vitivinícolas argentinas. Desde fines del siglo XIX, la expansión del riego, la llegada de inmigrantes, la instalación de bodegas y el avance del ferrocarril transformaron profundamente su economía. Investigaciones de la Universidad Nacional de San Juan señalan que, desde la década de 1880, la vitivinicultura moderna modificó la estructura económica, social y territorial de la provincia. Esta imagen también se vincula con el universo documental del Informe sobre el Estado de las Clases Obreras en el Interior de la República, elaborado por Juan Bialet Massé en 1904. Aquel trabajo, encargado por el ministro Joaquín V. González, buscó conocer las condiciones de vida y trabajo de la población obrera del interior argentino y se convirtió en una pieza clave para pensar los primeros debates sobre legislación laboral en el país. Más que una postal rural, esta fotografía es una memoria social. Habla de la vendimia antes del espectáculo, del vino antes de la etiqueta, del esfuerzo colectivo antes del brindis. Allí están los verdaderos protagonistas de la historia vitivinícola: los trabajadores que, con sus manos, levantaron una de las identidades más profundas de Cuyo. San Juan, uva y memoria: cuando cada racimo llevaba el peso de una vida de trabajo. #MendozAntigua #SanJuan #Vendimia #Vitivinicultura #HistoriaArgentina #Cuyo #Viñedos #BialetMassé #ClasesObreras #TrabajadoresRurales #MemoriaRural #Uva #VinoArgentino #FotosAntiguas #PatrimonioCuyano #ArgentineHistory #SanJuanArgentina #WineHistory #Vineyards #Harvest #RuralWorkers #LaborHistory #OldPhotos #WineCulture #CulturalHeritage
jueves, 4 de junio de 2026
TANNAT: LA UVA OSCURA QUE CRUZÓ EL ATLÁNTICO Y CONQUISTÓ EL RÍO DE LA PLATA
Hay uvas que acompañan una comida. Y hay otras que cuentan una historia. El Tannat pertenece a esa segunda categoría: intenso, profundo, de piel oscura y carácter firme, es una de las cepas tintas más poderosas del mundo del vino. Originaria del sudoeste de Francia, especialmente de las zonas de Madiran e Irouléguy, esta variedad llegó al Río de la Plata en el siglo XIX y encontró allí una nueva patria. Su nombre está asociado a su color oscuro y a su fuerte presencia de taninos, esos componentes que le dan estructura, cuerpo y capacidad de guarda. El gran nombre ligado a su expansión sudamericana fue Pascual Harriague, inmigrante vascofrancés que impulsó el cultivo del Tannat en Uruguay, particularmente en la zona de Salto, durante la década de 1870. Desde entonces, esta cepa se transformó en un verdadero símbolo de la vitivinicultura uruguaya. Cada 14 de abril se celebra el Día del Tannat en homenaje a esta historia y a su legado. En Uruguay, el Tannat dejó de ser solo una uva robusta para convertirse en identidad nacional. Allí encontró su equilibrio: vinos de color profundo, taninos maduros, textura más amable y una gran afinidad con la mesa. Hoy se expresa en estilos muy diversos: jóvenes y frutados, criados en madera, de guarda, rosados, espumosos y cortes con otras variedades. Uruguay incluso produce volúmenes de Tannat que superan a los de su región de origen. En Argentina también encontró territorios ideales. El Instituto Nacional de Vitivinicultura informó que en 2024 el Tannat estaba presente en 17 provincias vitivinícolas, con 830 hectáreas cultivadas. Mendoza concentraba la mayor superficie del país, seguida por San Juan y Salta. En el Norte argentino, especialmente en los Valles Calchaquíes, el Tannat suele mostrar una expresión intensa, madura y especiada, con frutas negras, ciruela, mora, chocolate y taninos potentes pero más redondos. En Mendoza y Cuyo, puede aparecer como varietal o como aliado de cortes con Malbec, Cabernet Sauvignon u otras tintas, aportando estructura, color y profundidad. La imagen lo resume muy bien: racimos compactos, bayas oscuras, piel gruesa y una presencia visual que anticipa vinos de gran carácter. El Tannat no busca pasar desapercibido. Es una cepa de fuerza, memoria y territorio. En la mesa, su personalidad pide platos intensos: asado, vacío, ojo de bife, cordero, guisos, locro, carbonada, carnes braseadas, bondiola, carnes de caza y quesos maduros. La grasa, la proteína y las cocciones largas ayudan a suavizar sus taninos y a revelar su lado más elegante. El Tannat es mucho más que una variedad de uva. Es un viaje desde Francia al Río de la Plata. Es la identidad de Uruguay y una cepa cada vez más valorada en Argentina. Es potencia, historia y vino con carácter. #Tannat #DiaDelTannat #VinoTannat #CepaTannat #VinoUruguayo #VinoArgentino #Vitivinicultura #HistoriaDelVino #VinosDelRioDeLaPlata #VinosDeMendoza #VinosDeSalta #VallesCalchaquies #MendozaWine #WineHistory #TannatWine #UruguayanWine #ArgentineWine #RedWine #WineLovers #WineCulture #Vineyard #GrapeVariety #SouthAmericanWine #WineHeritage
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
🍇 LA VENDIMIA ANTES DEL VINO: ROSTROS, CANECAS Y TRABAJO FAMILIAR EN LA MENDOZA PROFUNDA
Esta imagen, conocida como “Clasificación de uva” y perteneciente a la Colección García Pujada – AFH, nos abre una ventana directa al corazón de la vitivinicultura mendocina antigua. En ella se observa a un grupo de trabajadores durante una escena cotidiana pero fundamental: la selección de los racimos y el pesaje de una caneca de uva en la báscula, paso clave antes de su comercialización. La composición es poderosa: mujeres, hombres, niñas y un niño pequeño aparecen reunidos en torno al fruto de la vid. No es solo una fotografía de trabajo rural; es un retrato social. Allí conviven la familia, la mano de obra agrícola, la vida doméstica y la producción vitivinícola en un mismo espacio. El patio de la casa, la carretela de grandes ruedas de madera, las canecas, la balanza y las vides del fondo hablan de una Mendoza donde el vino comenzaba mucho antes de la bodega. La escena también permite comprender el peso humano de aquella economía regional. A fines del siglo XIX y comienzos del XX, Mendoza consolidó su perfil vitivinícola gracias a factores decisivos como el riego, el ferrocarril, el crecimiento del mercado interno y el aporte de inmigrantes, especialmente italianos y españoles, que trajeron saberes, costumbres y una fuerte cultura ligada al vino. En la imagen se destacan detalles llenos de historia: la mujer mayor con un racimo y una tijera, posiblemente preparando uva para venta en fresco; las niñas sentadas en el suelo; los hombres junto a la carretela; el joven detrás de la báscula; y la presencia de mujeres en distintos roles, mostrando que la vendimia también fue una tarea familiar, silenciosa y colectiva. La vitivinicultura mendocina tiene raíces profundas: la vid llegó con los primeros asentamientos coloniales y se consolidó en Cuyo desde los siglos XVI y XVII. Con el tiempo, aquella producción artesanal se transformó en una verdadera identidad provincial. Esta fotografía no muestra solo uvas. Muestra manos, miradas, esfuerzo, inmigración, tradición criolla, trabajo femenino, infancia, comercio y memoria. Es la Mendoza que clasificaba racimos al sol, que pesaba canecas en el patio y que, sin saberlo, estaba construyendo una de las grandes culturas del vino de América. #VendimiaMendocina #ClasificacionDeUva #MendozaAntigua #Vitivinicultura #HistoriaDeMendoza #Uva #TrabajoRural #CulturaDelVino #Inmigrantes #ArchivoHistorico #MendozAntigua #WineHistory #MendozaWine #VintageMendoza #GrapeHarvest #VineyardLife #ArgentineWine #RuralHistory #WineCulture
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
miércoles, 3 de junio de 2026
MARSELAN: LA UVA NACIDA DE DOS GIGANTES QUE HOY SEDUCE AL MUNDO DEL VINO
Entre la fuerza estructural del Cabernet Sauvignon y el espíritu cálido y generoso de la Garnacha/Grenache, nació una uva distinta: Marselan. Fue obtenida en Francia en 1961 por el INRA, mediante el cruzamiento de Cabernet-Sauvignon y Grenache, y su nombre se vincula con Marseillan, en el sur francés. Hoy figura como variedad de vinificación reconocida en Francia y aparece cada vez más en distintas regiones vitivinícolas del mundo. Su encanto está en el equilibrio: racimos generosos, bayas muy pequeñas, mucho color, gran concentración aromática y taninos suaves, sin aspereza. Por eso puede dar vinos intensos, profundos, sedosos y con buena capacidad de guarda. En copa suele expresar frutos negros y rojos, ciruela, cassis, cereza, notas florales, especias, pimienta, clavo, chocolate y un fondo mediterráneo muy atractivo. Aunque durante años fue una rareza, Marselan empezó a ganar terreno porque se adapta muy bien a zonas cálidas y secas, conserva buena expresión y muestra resistencia frente a algunos problemas del viñedo. En el mundo ya no es solo una curiosidad francesa: Decanter la destaca como una variedad en expansión, presente en más de 20 países, con fuerte desarrollo en China, Brasil, Uruguay, Argentina y otras regiones. En Argentina también encontró su lugar. En Mendoza, Vivero Mercier la introdujo en su parcela experimental de Perdriel, Luján de Cuyo, en 2007, y realizó microvinificaciones para estudiar su comportamiento agronómico y enológico. Además, la cepa aparece en proyectos de regiones emergentes como Entre Ríos y Santiago del Estero, donde se la observa como una alternativa con gran potencial para nuevos estilos de vino argentino.🍷 ¿Con qué acompañarla? Marselan brilla junto a carnes asadas, cordero, cerdo, chorizos, guisos especiados, platos de caza, vegetales a la provenzal y quesos curados de aromas intensos. Es un vino ideal para quienes buscan salir del camino conocido y descubrir una cepa joven, elegante y con mucha personalidad. Marselan no es solo una uva nueva: es una promesa tinta, nacida de dos mundos, que empieza a escribir su propia historia en cada copa. #Marselan #CepaMarselan #VinoTinto #VinoArgentino #VinosDeArgentina #MendozaWine #Viticultura #Vendimia #UvasTintas #CulturaDelVino #TerroirArgentino #VinosDeAutor #MendozAntigua #WineLovers #MarselanWine #ArgentineWine #RedWine #WineCulture #Vineyard #Winemaking #GrapeVariety #WineWorld
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
SAN JUAN, TIERRA DE UVA Y MEMORIA: LA VENDIMIA QUE FORJÓ UN PUEBLO - ARGENTINA
San Juan, hacia fines del siglo XIX o comienzos del siglo XX. La imagen nos devuelve a una vendimia antigua, cuando la cosecha de la uva era una tarea profundamente manual, familiar y comunitaria. Entre las hileras del viñedo aparecen hombres, mujeres y niños, vestidos con la ropa sencilla del trabajo rural, posando en medio de una jornada marcada por el sol, la tierra y el esfuerzo.La fotografía, es una escena típica de la cosecha de uva en San Juan, asociada a los primeros años del siglo XX, aunque suele difundirse con la referencia de “año 1890”. Por eso conviene leerla como un testimonio visual de aquella transición histórica: la vendimia cuyana de fines del siglo XIX y principios del XX. En el paisaje se observan las vides alineadas, trabajadores con sombreros de ala ancha, mujeres cubiertas para protegerse del sol, niños presentes en la escena y recipientes de madera utilizados para reunir la cosecha. No hay maquinaria moderna ni grandes estructuras industriales a la vista: lo que domina es la fuerza humana, la organización familiar y el trabajo colectivo. Aquella época fue decisiva para San Juan. Diversos estudios históricos señalan que, durante la segunda mitad del siglo XIX, la provincia consolidó a la vitivinicultura como una de sus actividades productivas principales y comenzó el paso desde la bodega doméstica hacia la bodega moderna, con mayor capacidad y tecnología. La llegada del ferrocarril a San Juan en 1885 también fue clave, porque permitió reducir los costos y tiempos de traslado del vino hacia los centros de consumo. La vitivinicultura cuyana venía de una tradición mucho más antigua: Mendoza y San Juan ya disputaban la supremacía de esta actividad desde el período colonial y el primer tramo del siglo XIX. Más tarde, la expansión del riego, el trabajo inmigrante, los saberes técnicos y la apertura de mercados empujaron una transformación profunda en la región. Por eso esta foto no es solo una postal rural. Es memoria del vino argentino. Es la vendimia antes del espectáculo, antes de las fiestas multitudinarias y antes de la imagen turística. Es el rostro verdadero de una economía nacida entre parrales, canastos, carros, toneles y manos trabajadoras. Allí, entre la uva y la tierra, San Juan escribía una parte esencial de la historia vitivinícola de Cuyo. #MendozAntigua #SanJuan #Vendimia #VendimiaAntigua #HistoriaDelVino #Vitivinicultura #Cuyo #Uva #Viñedos #HistoriaArgentina #MemoriaRural #WineHistory #ArgentinaWine #SanJuanArgentina #GrapeHarvest #VineyardLife #HistoricPhoto #RuralMemory. Fuente de imagen: Fundación Bataller / Enciclopedia Visual de San Juan, reproducida en Wikimedia Commons como “Vendimia en San Juan año 1890.jpg”. Datación: fines del siglo XIX o primeros años del siglo XX. Observación: la fecha “1890” circula asociada al archivo, pero la ficha de Commons describe la imagen como correspondiente a los primeros años del siglo XX.
1945 - NOEMÍ ONGARATO SUÁREZ: LA VENDIMIADORA DE RUSSELL QUE SE CONVIRTIÓ EN REINA NACIONAL DE LA VENDIMIA - MENDOZA
Mendoza, 1945. Entre hileras cargadas de uvas oscuras, bajo el sol cuyano y con la ropa sencilla del trabajo rural, aparece una joven que no posa desde el lujo ni desde el escenario: posa desde la tierra. Ella es Noemí Ongarato Suárez, representante de Russell, Maipú, quien ese mismo año sería coronada Reina Nacional de la Vendimia 1945. Una imagen que resume como pocas la esencia profunda de Mendoza: la mujer vendimiadora, la cosecha manual, el esfuerzo silencioso y la dignidad de quienes hicieron grande a la vitivinicultura cuyana. En la fotografía se la ve con camisa a cuadros, pantalones resistentes y un pañuelo cubriéndole la cabeza para protegerse del sol. Frente a ella, un cajón de madera comienza a llenarse con los racimos del día. Al fondo, otros trabajadores continúan agachados entre las vides, en plena tarea de recolección. Noemí tenía apenas 14 años cuando fueron a buscarla a la finca donde cosechaba junto a su hermano para representar a Russell. Según recordó años después en una entrevista con Los Andes, todo ocurrió de manera repentina: la encontraron trabajando en la viña, apareció un fotógrafo con su cámara de época y, pocos días después, fue elegida Reina de Maipú; luego llegaría la coronación nacional. La Vendimia mendocina, institucionalizada en 1936, nació para exaltar la uva, el vino y el trabajo de la tierra. El Gobierno de Mendoza recuerda que esta celebración representa el cultivo, la cosecha, el sacrificio de los trabajadores rurales y el proceso que transforma la uva en vino. Por eso esta imagen vale mucho más que una postal antigua. Es memoria viva. Es Maipú. Es Russell. Es la vendimia real, la de las manos curtidas, los canastos, los parrales y las mujeres que llevaron sobre sus hombros una parte enorme de la historia mendocina. Antes de la corona, estuvo la viña. Antes del escenario, estuvo la cosecha. Y en esa mezcla de trabajo, juventud y destino, Noemí Ongarato Suárez quedó para siempre en la historia de la Vendimia Nacional. #MendozAntigua #NoemíOngaratoSuárez #Vendimia1945 #ReinaNacionalDeLaVendimia #Maipú #Russell #VendimiaMendocina #HistoriaDeMendoza #MujeresDeLaVendimia #CosechaDeUva #Vitivinicultura #MendozaAntigua #ArgentinaHistory #MendozaArgentina #WineHarvest #VintageMendoza #WomenInHistory #HarvestMemory
🍇👩🌾 MENDOZA 1936: LA VENDIMIA REAL, LA MADRE TRABAJADORA Y LA INFANCIA ENTRE LOS PARRALES
Mendoza, 1936. Una mujer cosecha uvas entre las hileras mientras sostiene a su pequeño hijo. La escena, conservada por el Archivo General de la Nación, no necesita grandes explicaciones: habla de esfuerzo, necesidad, maternidad y trabajo rural en tiempos en que la vendimia era mucho más dura, manual y silenciosa. En aquella Mendoza de canastos, tierra, sol y parrales, muchas madres no tenían con quién dejar a sus hijos pequeños. Entonces los llevaban consigo a la finca, no como parte de una postal romántica, sino como consecuencia de una realidad social: trabajar era indispensable y el cuidado infantil casi siempre recaía sobre las propias familias. La imagen pertenece al mismo año en que Mendoza institucionalizó oficialmente su gran celebración vendimial. En 1936, por decreto, se oficializó la Fiesta de la Vendimia para exaltar la uva, el vino y la belleza de la provincia, bajo el gobierno de Guillermo Cano y con Frank Romero Day como ministro de Industrias y Obras Públicas. Pero detrás del brillo de la fiesta existía —y durante mucho tiempo siguió existiendo— la vendimia cotidiana: la de las mujeres, los cosechadores, las familias enteras, los niños presentes en la finca y las jornadas extensas bajo el sol. El trabajo infantil rural fue una problemática persistente en Mendoza; organismos y estudios locales han señalado que entre sus formas más comunes aparecen la cosecha de uva, tomate, zanahoria, cebolla y ajo, además de tareas en fincas y galpones de empaque. Décadas después, programas como Buena Cosecha buscaron dar respuesta a esa realidad, generando espacios socioeducativos para hijos de trabajadores rurales y alternativas para que las familias no se vieran obligadas a llevar a los niños a los cultivos. Esta fotografía no muestra solo una cosecha. Muestra una época. Una madre. Una infancia acompañando el trabajo. Una Mendoza profunda, hecha de sacrificio, tierra y memoria. Porque antes de que la vendimia fuera escenario, luces y celebración, fue manos cansadas, racimos cortados y mujeres sosteniendo la vida entre los parrales. #Vendimia #Mendoza1936 #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #VendimiaMendocina #MujeresTrabajadoras #TrabajoRural #CosechaDeUva #MemoriaRural #ArchivoGeneralDeLaNacion #InfanciaRural #CulturaDelVino #WineHarvest #MendozaWine #RuralHistory #WomenInHistory #GrapeHarvest #ArgentinaHistory #VintageMendoza #MendozAntigua
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
🍇🐴 VENDIMIA DE 1939: CUANDO MENDOZA CARGABA SU DESTINO EN CARROS, MULAS Y MANOS TRABAJADORAS
La imagen nos devuelve a una Mendoza rural de 1939, cuando la vendimia todavía avanzaba al ritmo de los carros viñateros, la tracción a sangre y el esfuerzo humano. Antes de los camiones, las grandes máquinas y la vendimia convertida en espectáculo masivo, la uva salía de la finca en canastos, cestos de mimbre y carros de madera tirados por mulas o caballos, rumbo al lagar de la bodega. Hombres y mujeres trabajaban bajo el sol, cargando la cosecha sobre los hombros, ordenando los racimos y llenando esos carros que eran mucho más que un medio de transporte: eran la columna vertebral de una economía y de una identidad. La vendimia no era solo una tarea agrícola; era una escena familiar, social y comunitaria, donde el vino comenzaba mucho antes de la copa: empezaba en la tierra, en la acequia, en la viña y en las manos de quienes cortaban cada racimo. Hay un dato que resume la profundidad de aquella época: durante años, el calendario escolar mendocino estuvo condicionado por la vendimia. Incluso décadas después, desde la Dirección General de Escuelas se reconocía que muchas escuelas rurales sufrían ausencias porque los niños faltaban para trabajar, y se recordaba que tradicionalmente se esperaba la Vendimia para iniciar las clases. La imagen también abre una reflexión necesaria: aquello que durante mucho tiempo fue naturalizado como “ayuda familiar” o parte del paisaje rural, hoy debe mirarse desde los derechos de la infancia. El propio Gobierno de Mendoza ha impulsado campañas para desnaturalizar el trabajo infantil y remarcar que el lugar de los niños es la escuela, el juego y los espacios de cuidado, no la finca ni el trabajo forzado. La Fiesta Nacional de la Vendimia, oficializada en 1936, nació justamente para poner en valor la uva, el vino y el trabajo mendocino. Sus antecedentes se remontan a 1913, y en sus primeros desfiles ya aparecían animales de carga, carros y vehículos que representaban la historia del transporte en Cuyo. Por eso esta fotografía no es solo una postal antigua. Es memoria viva. Es el retrato de una Mendoza que hizo del trabajo de la tierra una cultura, del esfuerzo una identidad y de la uva un símbolo universal. #Vendimia #VendimiaMendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #CarrosViñateros #CosechaDeUva #Vitivinicultura #BodegasMendocinas #MemoriaRural #TrabajoRural #CulturaDelVino #MendozaWine #HarvestTime #VintageMendoza #WineCulture #GrapeHarvest #RuralHistory #ArgentinaHistory #MendozAntigua
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
martes, 2 de junio de 2026
1936 - Madres de la Vendimia: las mujeres que cargaron el vino y la vida sobre sus brazos
Esta fotografía conmueve porque muestra una verdad profunda de la Mendoza rural: la vendimia también fue hecha por mujeres. En la imagen se observan dos madres caminando entre los viñedos, una de ellas con un tacho metálico en la mano y un niño en brazos; la otra sostiene a un bebé mientras avanza por la hilera. Al fondo, otro niño aparece sobre el camino. La escena resume una realidad silenciosa: muchas veces la cosecha no separaba trabajo, maternidad y familia. Durante mucho tiempo se repitió la idea de que el vino pertenecía al mundo masculino: viñateros, bodegueros, enólogos y comerciantes. Sin embargo, la historia demuestra algo distinto. Las mujeres estuvieron presentes desde mucho antes, no solo como imagen simbólica o como consumidoras ocasionales, sino como trabajadoras, productoras, administradoras, cosechadoras, madres y sostén de la economía familiar. La vitivinicultura mendocina tiene raíces muy antiguas. Tras la fundación de Mendoza en 1561, la vid comenzó a extenderse por Cuyo y con el tiempo se convirtió en una de las bases productivas de la provincia. Ya hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX, la modernización vitivinícola transformó el trabajo rural y multiplicó la necesidad de mano de obra en viñas y bodegas. En ese mundo, el trabajo familiar fue decisivo. La figura del contratista de viñas ocupó un lugar central en la expansión del viñedo mendocino, y muchas veces su labor incluía a toda la familia: mujeres, hijos e hijas, que participaban en las tareas del campo, aunque durante décadas su aporte quedara invisibilizado. La historia también conserva nombres propios. Doña Melchora Lemos, nacida en Mendoza en 1691, aparece en estudios históricos como una figura excepcional: fue empresaria vitivinícola, administró una de las bodegas más modernas de su tiempo, tuvo pulpería y levantó un molino harinero, en una época en la que el mundo de los negocios estaba dominado por varones. Hoy Mendoza sigue siendo el corazón del vino argentino: datos oficiales recientes señalan que la provincia concentra cerca del 70% de la producción de uva y más del 80% de la elaboración de vino del país. Pero detrás de esos números hay una historia humana hecha de manos, surcos, tachos, niños, madres y jornadas enteras bajo el sol. Esta imagen no habla solo de vendimia. Habla de mujeres que trabajaron, criaron, resistieron y sostuvieron una cultura. Antes de convertirse en símbolo de fiesta, la mujer vendimiadora fue realidad cotidiana: caminó la viña, cargó uva, llevó hijos en brazos y dejó una huella que merece ser nombrada. #MendozAntigua #MadresDeLaVendimia #MujeresDelVino #VendimiaMendocina #HistoriaDeMendoza #TrabajoRural #Vitivinicultura #CosechaDeUva #MemoriaMendocina #MujeresEnLaHistoria #WineWomen #MendozaWine #WineHarvest #RuralWomen #VineyardHistory #ArgentinaHistory. Archivo General de la Nación. sección fotografía. Autor: Villallón (31/03/36). En el reverso de la foto hay una frase escrita a mano que dice: “de regreso al hogar, estas madres –aunque entregada al trabajo rudo- tienen el consuelo de no separarse de sus hijos.»
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
1936: la vendimia real detrás de la fiesta que nació para contar Mendoza
Esta imagen retrata a un grupo de cosechadores de uva en Mendoza durante la vendimia de 1936, un año cargado de simbolismo para la provincia. Mientras comenzaba a institucionalizarse la gran celebración vendimial, en las fincas seguía latiendo el verdadero corazón de la industria: hombres, mujeres y niños trabajando entre hileras, tachos, sol y tierra. La fotografía muestra una escena profundamente rural. En primer plano se alinean los tachos metálicos cargados de uva, mientras los cosechadores posan junto al viñedo. Se distinguen sombreros, pañuelos, ropa de trabajo, niños integrados al grupo familiar y una multitud de rostros que hablan de esfuerzo colectivo. No es una imagen de escenario ni de desfile: es la vendimia antes del brillo, la vendimia hecha con las manos. El contexto la vuelve aún más poderosa. A comienzos de 1936, durante el gobierno de Guillermo Cano y con la participación de Frank Romero Day, Mendoza oficializó la celebración de la Vendimia para poner en valor la uva, el vino y la identidad provincial. El Gobierno de Mendoza recuerda que aquella fiesta nació como una forma de celebrar la cosecha y proyectar al mundo una de las marcas más fuertes de la provincia. Pero esta postal recuerda algo esencial: antes de la reina, los carros alegóricos y los grandes actos, estuvo el trabajo silencioso de los viñateros y cosechadores. El llamado “tacho” no fue solo un recipiente: se convirtió en una unidad cotidiana del trabajo vendimial. Estudios y documentos técnicos sobre la cosecha mendocina mencionan el pago por tacho recolectado y su uso como medida práctica dentro de la cosecha manual. La presencia de mujeres y niños también abre una lectura social. La vendimia movilizaba familias enteras y muchas veces mezclaba tradición, necesidad y subsistencia. En esa hilera de tachos llenos no solo hay uvas: hay jornadas extensas, economía familiar, sacrificio rural y una parte profunda de la historia mendocina. Esta imagen no muestra simplemente una cosecha de 1936. Muestra el otro rostro de la Vendimia: el de quienes hicieron posible la fiesta desde la tierra. #MendozAntigua #VendimiaMendocina #Vendimia1936 #HistoriaDeMendoza #Cosechadores #TachoDeUva #ViñasAntiguas #TrabajoRural #MemoriaMendocina #Vitivinicultura #WineHarvest #MendozaHistory #GrapeHarvest #RuralWorkers #VineyardHistory #ArgentinaHistory. Registro: AR-AGN-AGN01-AGAS-Ddf-rg-3040-151831 Fuente: Archivo General de la Nación Argentina.
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
La cosechadora que cargó la vendimia sobre sus hombros. Mendoza
Esta imagen rescata una escena poderosa de la Vendimia mendocina de principios del siglo XX: una mujer avanza entre los viñedos cargando sobre su cabeza un tacho repleto de uvas. No aparece como figura decorativa ni como simple acompañante: está trabajando, sosteniendo con su cuerpo una parte esencial de la cosecha. La fotografía muestra una realidad profunda de la Mendoza rural: la vendimia fue también tarea de mujeres. Con pañuelo en la cabeza, vestido de trabajo y los pies hundidos en la tierra, esta cosechadora representa a miles de mujeres anónimas que participaron activamente en la recolección de la uva, en jornadas largas, bajo el sol y entre surcos. Estudios de la UNCuyo señalan que las mujeres tuvieron un papel central tanto en los trabajos del viñedo como en los festejos posteriores a la cosecha. La vitivinicultura mendocina tiene raíces antiguas: la vid comenzó a cultivarse en Cuyo desde los primeros tiempos coloniales y, con el paso de los siglos, se transformó en una de las bases económicas y culturales de la provincia. Pero fue desde fines del siglo XIX y comienzos del XX cuando la actividad creció con fuerza, impulsada por la modernización, el trabajo rural, la inmigración y la expansión de los viñedos. Años después, esa figura de la mujer cosechadora pasaría a convertirse en uno de los grandes símbolos de Mendoza. La Fiesta Nacional de la Vendimia fue oficializada en 1936 para celebrar la uva, el vino y la identidad provincial, y desde entonces transformó el esfuerzo de viñateros, cosechadores y bodegueros en una ceremonia colectiva de memoria y orgullo mendocino. Esta imagen no habla solo de una cosecha. Habla de trabajo, sacrificio, identidad y reconocimiento. En ese tacho cargado sobre la cabeza también viaja una parte silenciosa de la historia mendocina: la de las mujeres que hicieron vendimia mucho antes de convertirse en símbolo. #MendozAntigua #VendimiaMendocina #MujerCosechadora #HistoriaDeMendoza #Vitivinicultura #CosechaDeUva #MemoriaRural #MujeresEnLaHistoria #TrabajoRural #IdentidadMendocina #WineHarvest #MendozaHistory #WomenInWine #VineyardWorkers #RuralMemory #ArgentinaHistory
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
El tacho que cargó la historia: la vendimia mendocina antes de los camiones y la maquinaria
Esta antigua imagen nos devuelve a una Mendoza de viñas, polvo y trabajo manual. En la escena se observan animales de tiro, un carro de madera, cosechadores con sombrero, hombres cargando recipientes y los famosos “tachos”, esos envases metálicos que llegaron a marcar una forma de medir, transportar y pagar la uva cosechada. La postal pertenece a una vendimia todavía profundamente rural. Antes de la mecanización y de los grandes sistemas de traslado, cada racimo pasaba por las manos del cosechador, del canasto al tacho, del tacho al carro, y de allí hacia la bodega. En esos recipientes no solo viajaba uva: viajaban jornadas enteras de esfuerzo bajo el sol. La historia vitivinícola mendocina tiene raíces muy antiguas. La vid comenzó a expandirse en Cuyo desde los primeros tiempos coloniales, tras la fundación de Mendoza en 1561, y con los siglos se convirtió en una de las bases económicas y culturales de la provincia. Más tarde, la llegada del ferrocarril, la inmigración y la modernización productiva impulsaron el gran crecimiento de la vitivinicultura mendocina, transformándola en parte esencial de la identidad regional. El “tacho” se volvió un símbolo del vendimiador. Fuentes históricas sobre el viñedo mendocino mencionan el uso de tachos de hojalata para la uva destinada a vinificación, y aún hoy el valor del tacho continúa apareciendo en informes sobre costos de cosecha manual. Por eso esta fotografía no muestra solo una tarea agrícola: muestra una cultura del trabajo. Es la Mendoza de los carros, los surcos, los animales, los hombres de campo y los recipientes metálicos que sobrevivieron al tiempo. Una imagen sencilla, pero poderosa, donde la vendimia aparece como lo que siempre fue: esfuerzo, memoria, familia, economía y raíz mendocina. #MendozAntigua #VendimiaMendocina #TachoDeUva #HistoriaDeMendoza #ViñasAntiguas #CosechaDeUva #TrabajoRural #Vitivinicultura #MemoriaMendocina #WineHarvest #OldMendoza #VineyardHistory #GrapeHarvest #RuralMemory #WineCulture
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
Vendimia de barro y sol: la foto que abre el debate más incómodo de la vieja Mendoza
Esta antigua imagen nos lleva al corazón rural de Mendoza, cuando la cosecha de la uva todavía se hacía a fuerza de brazos, paciencia y comunidad. En primer plano aparecen toneles, canastos y recipientes cargados de racimos; a un costado, una fila de trabajadores posa o descansa junto a la viña; más atrás se distinguen árboles, carros, hombres con sombrero, mujeres con ropa clara y varios niños y adolescentes integrados a la escena. Durante décadas, estas fotografías fueron leídas como postales de tradición familiar: la vendimia como encuentro, como trabajo compartido, como herencia transmitida entre generaciones. Pero miradas desde el presente también abren una pregunta necesaria: ¿cuánto de esa participación infantil era ayuda doméstica ocasional y cuánto podía ser trabajo rural temprano? La OIT recuerda que no todo trabajo realizado por niños es considerado trabajo infantil, pero sí lo es cuando resulta peligroso, exige demasiadas horas o afecta la salud, la educación y el derecho al juego. Además, los datos actuales muestran que la agricultura sigue siendo el sector donde más se concentra el trabajo infantil en el mundo. La vitivinicultura mendocina tiene raíces profundas: desde la fundación de Mendoza en 1561, la vid comenzó a formar parte del paisaje cuyano, primero ligada a la producción colonial y luego convertida en una de las grandes matrices económicas y culturales de la provincia. Con el tiempo, especialmente desde fines del siglo XIX, la inmigración europea, el ferrocarril y la modernización técnica impulsaron el gran salto hacia la vitivinicultura moderna mendocina. Investigadores de la UNCuyo señalan que desde 1885 comenzó un proceso espectacular de crecimiento vinculado al vino como base de la economía regional. La fotografía también permite pensar el valor del archivo visual. Aunque muchas colecciones populares de imágenes mendocinas comienzan a circular con fuerza desde fines del siglo XIX, la historia fotográfica local tiene antecedentes más tempranos: el Gobierno de Mendoza recuerda que el fotógrafo alemán Adolfo Alexander llegó a la provincia en 1855 y realizó alrededor de 25 daguerrotipos entre 1858 y 1860, antes del terremoto de 1861. Por eso esta escena no es solo una vendimia antigua. Es una ventana a una Mendoza de polvo, esfuerzo, familia y desigualdades; una imagen que emociona, pero también invita a debatir. Entre la nostalgia y la mirada crítica, queda una pregunta abierta: ¿vemos aquí una tradición compartida o el reflejo de una infancia que también trabajaba? #MendozaAntigua #VendimiaMendocina #HistoriaDeMendoza #ViñasAntiguas #MemoriaRural #TrabajoRural #InfanciaYTrabajo #ArchivoFotográfico #WineHistory #OldMendoza #VintageHarvest #VineyardLife #RuralMemory #ChildLaborDebate #ArgentinaHistory
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
CANECAS, FAMILIAS Y UVA: LA MENDOZA RURAL QUE LEVANTÓ EL IMPERIO DEL VINO
Esta antigua fotografía nos abre una ventana al tiempo de cosecha en las viñas mendocinas, cuando la vendimia todavía era una tarea profundamente familiar y comunitaria. Hombres, mujeres y niños aparecen reunidos junto a los carros, los toneles y las hileras de vid, participando de una jornada donde cada mano contaba y cada racimo era parte del sustento colectivo. Un detalle valioso de la imagen es la presencia de la caneca, un recipiente parecido a un pequeño barril o contenedor de madera que se utilizaba para cargar la uva y trasladarla hacia los carros, antes de que se popularizaran otros elementos de cosecha. Esa herramienta habla de una vitivinicultura más artesanal, donde el trabajo físico, la organización familiar y la experiencia del campo marcaban el ritmo de la temporada. Aunque durante mucho tiempo se dijo que las primeras fotografías mendocinas correspondían a la década de 1880, hoy se sabe que la fotografía en Mendoza tiene antecedentes anteriores: el fotógrafo alemán Adolfo Alexander llegó a la provincia en 1855 y realizó registros en daguerrotipo entre 1858 y 1860, dejando una huella temprana en la memoria visual provincial. La vitivinicultura mendocina, por su parte, hunde sus raíces en el siglo XVI, con la llegada de las primeras cepas durante los asentamientos españoles. La fundación de Mendoza en 1561 abrió el camino para que la vid se expandiera por Cuyo y se transformara, con el paso de los siglos, en una marca esencial de la identidad regional. Hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX, el paisaje rural cambió de manera decisiva. La Ley de Aguas de 1884 ayudó a ordenar el riego en una provincia árida, y esa organización fue clave para la expansión de los cultivos. Bodegas de Argentina señala que la superficie de vid pasó de 4.700 hectáreas en 1887 a 21.313 en 1901, y alcanzó 31.793 hectáreas en 1910, reflejando el salto histórico de la industria vitivinícola mendocina. Esta imagen no muestra solo una cosecha: muestra el origen silencioso de una cultura. Antes de las fiestas, las reinas y los escenarios, la Vendimia fue tierra, agua, carros, canecas, familias enteras y jornadas de esfuerzo bajo el sol. Allí, entre viñas y recipientes cargados de uva, comenzó a escribirse una parte profunda de la memoria mendocina. #VendimiaAntigua #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Canecas #CosechaDeUva #Vitivinicultura #ViñasMendocinas #TrabajoRural #MemoriaMendocina #CulturaDelVino #MendozAntigua #VintageMendoza #WineHistory #MendozaWine #GrapeHarvest #RuralHistory #ArgentinaHistory
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
MENDOZA EN LA VIÑA: LA COSECHA ANTIGUA QUE CARGABA EL FUTURO DEL VINO
Esta fotografía nos lleva al corazón rural de Mendoza, en los primeros tiempos documentados del trabajo vitivinícola provincial. Lejos de los escenarios, las reinas y el brillo posterior de la Vendimia, la imagen muestra la raíz verdadera de esa historia: hombres, mujeres y niños trabajando entre las hileras, levantando la uva con sus manos y transportándola en canastos de mimbre, antes de que se impusieran los clásicos tachos cosecheros. La escena pertenece a una Mendoza que ya venía construyendo su identidad alrededor de la vid. La vitivinicultura en la región tiene raíces muy antiguas: las primeras cepas llegaron con los asentamientos españoles del siglo XVI, y Mendoza, fundada en 1561, se convirtió con el tiempo en uno de los centros principales del vino cuyano. Hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX, el paisaje rural mendocino atravesaba una transformación profunda. La vitivinicultura pasó a ocupar un lugar central en la economía provincial, acompañada por nuevas plantaciones, bodegas, inmigración, trabajo familiar y mano de obra especializada. Estudios sobre el mundo laboral vitivinícola señalan que entre 1880 y 1914 se consolidó un mercado de trabajo complejo, con peones, capataces, contratistas de viña y técnicos bodegueros. También fue decisivo el dominio del agua. En una provincia marcada por la aridez, la organización del riego hizo posible la expansión de los cultivos. La Ley de Aguas de 1884, considerada pionera en Argentina, sentó bases fundamentales para la administración hídrica y, según Aquabook del Departamento General de Irrigación, en sus primeros 30 años de vigencia se duplicó la superficie cultivada de Mendoza. Un detalle histórico importante: aunque muchas postales rurales conservadas corresponden a fines del siglo XIX y principios del XX, la fotografía en Mendoza tiene antecedentes más antiguos. El Gobierno de Mendoza recuerda que el fotógrafo alemán Adolfo Alexander llegó a la provincia en 1855 y realizó registros en daguerrotipo entre 1858 y 1860. Esta imagen no solo retrata una cosecha: retrata una época. Cada canasto, cada parral, cada rostro y cada gesto de esfuerzo hablan de una Mendoza que levantó su destino desde la tierra, el agua y la uva. Antes de ser símbolo turístico y fiesta popular, la Vendimia fue trabajo, familia, sudor y memoria campesina. #VendimiaAntigua #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Vitivinicultura #CosechaDeUva #ViñedosMendocinos #TrabajoRural #MemoriaMendocina #CulturaDelVino #MendozAntigua #VintageMendoza #WineHistory #MendozaWine #GrapeHarvest #RuralHistory #ArgentinaHistory
Etiquetas:
Vendimia
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

.jpg)
.jpg)





.jpg)










