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jueves, 1 de enero de 2026

📌 En los años 60, la juventud tomó las riendas de la moda y transformó el vestir femenino en un acto de libertad, color y ruptura. Las imágenes capturaron esa revolución con minifaldas, estampados audaces y siluetas que marcaron época.










Durante la década de 1960, la moda femenina juvenil experimentó una transformación radical. Las imágenes que se tomaron en ese período reflejaron un cambio profundo: se abandonaron las formas rígidas y conservadoras de los años 50 y se abrazó un estilo vibrante, rebelde y lleno de energía. El fenómeno fue bautizado como “Youthquake”, término acuñado por Diana Vreeland, editora de Vogue, en 1965. Este movimiento cultural desplazó el poder de las casas de alta costura hacia las calles, donde los jóvenes dictaron las nuevas tendencias. A comienzos de la década, predominó el estilo Mod, con estampados geométricos, colores psicodélicos, materiales sintéticos como el PVC y una estética inspirada en la era espacial. La diseñadora Mary Quant, desde su boutique Bazaar en Chelsea, revolucionó el vestir con la minifalda, símbolo de autonomía femenina. Con el correr de los años, la silueta se volvió más recta y suelta. Los vestidos corte A, los cuellos Peter Pan y los looks de “muñeca moderna” se popularizaron gracias a modelos como Twiggy, ícono de la moda británica. Hacia finales de los 60, la estética viró hacia lo bohemio y hippie, con vaqueros acampanados, estampados tie-dye, vestidos largos y vaporosos, y una fuerte influencia del movimiento contracultural. La década de 1960 quedó registrada como una de las más influyentes en la historia de la moda: fue la primera vez que los jóvenes impusieron estilos, desplazando a los diseñadores tradicionales y convirtiendo la ropa en una forma de expresión social, política y artística. #Moda60s #Youthquake #MaryQuant #TwiggyStyle #RevoluciónEstética #RetroConActitud #EstiloMod #EspírituHippie #mendozantigua

lunes, 22 de diciembre de 2025

📌 1950: Bodas con glamour, tradición y encaje — el último suspiro de la elegancia de posguerra







Durante la década de 1950, las bodas se celebraron como verdaderos rituales de etiqueta, tradición y refinamiento, marcando el cierre de una era influida por el glamour de posguerra. A diferencia de los estilos relajados y bohemios que dominaron décadas posteriores, las ceremonias de los años 50 se definieron por una estética precisa y sofisticada. Las novias optaron por siluetas inspiradas en el “New Look” de Christian Dior, con cinturas ceñidas y faldas amplias que llegaban al suelo o al largo té, confeccionadas en satén pesado o encaje Chantilly. El accesorio predilecto fue el velo tipo jaula de pájaro o el velo catedral con bordes de encaje, acompañado por corpiños de cuello alto y líneas modestas, reflejando la elegancia contenida de la época. Las recepciones se realizaron en salones parroquiales o jardines familiares, donde los invitados brindaron con ponche de champán y compartieron pasteles de frutas de varios niveles, decorados con flores de crema de manteca. La atmósfera combinó sobriedad y calidez, en un entorno donde la celebración se vivía con respeto, alegría y sentido comunitario. Estas bodas no solo marcaron un estilo visual, sino también una forma de entender el amor y la unión en tiempos de reconstrucción y esperanza. #Boda1950 #NewLookNupcial #EncajeYChampán #EleganciaDePosguerra #TradiciónConEstilo #MemoriaVestida #mendozantigua 

lunes, 15 de diciembre de 2025

1883: El Kasaba, símbolo de linaje y poder entre las mujeres Yomut


En 1883, un retrato capturó a mujeres de la etnia Yomut en Krasnovodsk —actual Türkmenbaşy, Turkmenistán— luciendo el imponente Kasaba, un tocado cilíndrico de gran altura y diseño minucioso que destacaba por su riqueza simbólica y estética. Este tocado no solo cumplía una función ornamental: identificaba a mujeres casadas de alto rango social, reflejando su estatus, riqueza y pertenencia tribal. El Kasaba estaba decorado con plata, turquesas, cornalinas y bordados complejos, cada detalle cargado de significado. Representaba tanto la prosperidad individual como el orgullo por el linaje ancestral, reafirmando la conexión con las tradiciones turcomanas más antiguas. La fotografía, tomada en un estudio, se convirtió en un documento visual de gran valor etnográfico. Las mujeres Yomut, parte de una de las cinco tribus históricas de Turkmenistán, conservaron durante siglos una identidad cultural fuerte, expresada en su vestimenta, dialecto y prácticas sociales. El Kasaba anticipó el uso de la indumentaria como lenguaje visual de pertenencia, mucho antes de que la moda global adoptara códigos similares. Su presencia en retratos del siglo XIX revela cómo el atuendo femenino funcionó como símbolo de poder, respeto y continuidad cultural. La tribu Yomut habitó la costa oriental del mar Caspio y zonas de Irán y Uzbekistán. El uso de piedras como turquesa y cornalina tenía connotaciones espirituales y protectoras en Asia Central. El Kasaba fue documentado por viajeros y antropólogos desde el siglo XIX, como parte de estudios sobre las tribus turcomanas. #Kasaba1883 #YomutTurkmen #TurkmenistánHistórico #VestimentaConIdentidad #RetratoEtnográfico #15Diciembre #MemoriaVisual

miércoles, 10 de diciembre de 2025

En 1947, en la localidad de Rye, Nueva York, una mujer se acomodó bajo un secador de cabello en un salón de belleza mientras su bebé dormía plácidamente en un moisés a su lado, reflejando la cotidianidad femenina de posguerra, donde el cuidado personal convivía con la maternidad en espacios públicos.


La escena, capturada en Rye, Nueva York, en 1947, mostró a una ama de casa participando de una rutina de belleza en un salón equipado con secadores de la firma Madame Clarke, mientras su hijo recién nacido descansaba en un moisés de mimbre junto a ella. Este gesto cotidiano reveló cómo, en la posguerra, las mujeres comenzaron a reapropiarse de espacios urbanos, combinando roles domésticos con momentos de autocuidado. Los salones de belleza de la época funcionaban como centros de encuentro social, donde se compartían noticias, consejos y vínculos comunitarios. La presencia del bebé en el salón evidenció una conciliación espontánea entre maternidad y vida pública, en una sociedad que aún no ofrecía infraestructura específica para la crianza fuera del hogar. En los años 40, marcas como Madame Clarke se posicionaron como referentes en tecnología capilar, con presencia en Nueva York, Londres y París, y sus secadores de casco se convirtieron en íconos del bienestar moderno. En 1947, Estados Unidos vivía el auge del baby boom, con millones de mujeres transitando simultáneamente la maternidad y la reinserción social. Los salones de belleza eran espacios clave para la construcción de identidad femenina, especialmente en suburbios como Rye, donde la vida comunitaria tenía fuerte impronta. La fotografía forma parte de una serie documental que retrató la vida cotidiana de mujeres en la posguerra, muchas veces invisibilizada por los relatos oficiales. #Rye1947 #BellezaYMaternidad #MadameClarke #PosguerraCotidiana #MujerEnMovimiento #RutinaConHistoria #SalónDeÉpoca #mendozantigua 

martes, 9 de diciembre de 2025

En octubre de 1939, en el Hipódromo Argentino de Palermo, Buenos Aires, se retrataron Sara Solari de Polledo, Josefina Villamil de Paolovsky y Victoria Polledo, vestidas con elegancia en un evento social que reflejó el estilo y la vida pública femenina de la alta sociedad porteña de la época.


Durante una jornada de carreras en el Hipódromo Argentino de Palermo, en octubre de 1939, se registró la presencia de Sara Solari de Polledo, Josefina Villamil de Paolovsky y Victoria Polledo, tres mujeres vinculadas a círculos sociales destacados de Buenos Aires. Vestidas con sombreros, flores y atuendos formales, participaron de un evento que combinó deporte, moda y sociabilidad en uno de los espacios más emblemáticos de la capital argentina. El hipódromo, inaugurado en 1876, fue por décadas un centro de reunión de la élite porteña, donde las carreras de caballos se entrelazaban con la vida social, las apuestas y el despliegue de tendencias estéticas. En 1939, en plena vigencia del modelo agroexportador y con Europa entrando en guerra, la Argentina vivía una etapa de esplendor social y cultural, reflejada en eventos como este. La imagen de estas tres mujeres no solo documentó un momento de ocio, sino también la visibilidad femenina en espacios públicos, en una época en que el voto femenino aún no había sido conquistado (recién se sancionó en 1947). El Hipódromo de Palermo fue diseñado por el arquitecto Juan Antonio Buschiazzo y es considerado Patrimonio Histórico Nacional. En los años 30, las carreras de caballos eran uno de los espectáculos más populares, con transmisiones radiales y cobertura en diarios como La Nación y Crítica. La moda femenina de la época combinaba influencias parisinas con adaptaciones locales, destacando sombreros, guantes y vestidos entallados. #Palermo1939 #HipódromoArgentino #ModaYMemoria #MujeresConEstilo #BuenosAiresRetro #EleganciaCriolla #HistoriaSocial #mendozantigua 

En los años 70, el movimiento “no-bra” emergió como gesto de rebeldía feminista contra los mandatos estéticos y sociales, reivindicando el cuerpo libre como símbolo de autonomía.


Durante la década de 1970, en plena efervescencia de la segunda ola del feminismo, muchas mujeres decidieron prescindir del sujetador como forma de protesta contra los estándares de belleza impuestos y las estructuras de control sobre el cuerpo femenino. Esta práctica, conocida como el movimiento “no-bra”, se inscribió en un contexto de lucha por la igualdad de género, el derecho al aborto, la equidad salarial y la participación política. El sostén fue percibido por muchas como un símbolo de opresión cotidiana, asociado al mandato de moldear el cuerpo según cánones patriarcales. Al dejar de usarlo, algunas mujeres expresaron un acto de empoderamiento personal, reivindicando la comodidad, la salud y la libertad de elección. Aunque el fenómeno no se extendió de forma masiva a nivel global, impactó profundamente en la moda, la cultura visual y la percepción del cuerpo femenino. El gesto de ir sin sujetador se convirtió en una declaración política, estética y emocional. Celebridades como Jane Fonda, Gloria Steinem y Cher respaldaron públicamente esta postura, contribuyendo a visibilizar el debate sobre el control social del cuerpo y la autonomía femenina. El mito de la “quema de sostenes” en protestas feministas fue popularizado por los medios, pero no ocurrió literalmente; en la protesta de 1968 frente al concurso Miss América se arrojaron sostenes, fajas y cosméticos a un “Freedom Trash Can” como gesto simbólico. El movimiento “no-bra” tuvo resonancias posteriores en campañas como #FreeTheNipple y en la tercera ola feminista, que retomó el cuerpo como campo de disputa política. Estudios recientes indican que entre el 5% y el 25% de mujeres occidentales optaron por no usar sujetador por razones de salud, comodidad o convicción ideológica. #NoBra70s #CuerpoLibre #FeminismoCotidiano #ModaConConciencia #AutonomíaFemenina #RebeldíaSuave #FreeTheNipple #mendozantigua 

🎩 Octubre de 1939: Damas de sociedad en el Hipódromo de Palermo. Buenos Aires


En octubre de 1939, Delia Castro Madero y María Cecilia Kom Villafañe asistieron a una jornada en el Hipódromo Argentino de Palermo, uno de los espacios más emblemáticos de la vida social porteña. Vestidas con elegancia acorde a la moda de la época —tapados entallados, zapatos de taco y accesorios discretos—, ambas participaron de un evento que reunía a la élite cultural y política de Buenos Aires. El Hipódromo de Palermo, inaugurado en 1876, ya se había consolidado como centro de reunión de la alta sociedad argentina. Sus tribunas, diseñadas por el arquitecto francés Faure Dujarric, y la Confitería París, eran íconos de la arquitectura y el refinamiento urbano. Durante la década de 1930, el hipódromo no solo fue escenario de competencias hípicas, sino también de encuentros diplomáticos, desfiles de moda y celebraciones patrias. La presencia de figuras como Castro Madero y Kom Villafañe reflejaba el papel activo de las mujeres en la vida pública y cultural, en un contexto donde la visibilidad femenina comenzaba a expandirse más allá del ámbito doméstico. Este tipo de eventos ofrecía una plataforma para el intercambio social, el lucimiento personal y la consolidación de redes familiares y políticas. La imagen de estas dos mujeres en el hipódromo captura un instante de elegancia, tradición y transformación en la historia urbana de Buenos Aires. #Palermo1939 #HipódromoArgentino #ModaYTradición #DamasDeSociedad #HistoriaPorteña #BuenosAiresElegante #MemoriaVisual #Mujeres1930 #ArquitecturaSocial #EventosHistóricos #mendozantigua 

lunes, 8 de diciembre de 2025

👑 La Élite Femenina en Palermo: Tarde de Turf en 1939. Buenos Aires


En octubre de 1939, el Hipódromo Argentino de Palermo, en Buenos Aires, sirvió como punto de encuentro para una distinguida reunión de mujeres de la alta sociedad porteña. La escena inmortalizó a figuras influyentes como María Alvear de Ocampo, Helena Ocampo, Elisa U. de Lynch, Ángela G. A. de Ledesma, Juana D. de Uribelarrea y Elisa D. de Nelson. El Hipódromo, inaugurado en 1876, fue históricamente un enclave de la élite argentina, donde el evento deportivo se fusionaba con un riguroso desfile social y de moda. En aquel año, las damas lucieron los atuendos característicos de la época: sombreros sofisticados, abrigos elegantes y un código de vestimenta que subrayaba el alto standing social del turf. Esta imagen documentó un momento de ocio y convivencia de la clase dirigente argentina, justo al inicio de la Segunda Guerra Mundial, destacando el papel de Palermo como centro de la vida social de Buenos Aires. #Palermo1939 #AltaSociedad #TurfArgentino #ModaVintage #BuenosAires #mendozantigua 

👠 Elegancia Porteña: Un Vistazo al Hipódromo de Palermo en 1939 🐎


En octubre de 1939, el paddock del Hipódromo Argentino de Palermo en Buenos Aires fue el escenario donde posaron las distinguidas figuras de María Andrea Olmos de Romero y Sara Gerlere de Ibáñez Puiggari. Este momento, capturado en una fotografía de la época, inmortalizó la sofisticación de la sociedad porteña de la década de 1930. Ambas damas lucieron atuendos de invierno característicos de la moda de ese tiempo, que incluían abrigos de piel con hombros anchos y sombreros elegantes, elementos que enfatizaban la etiqueta social de asistir a las carreras de caballos. El Hipódromo de Palermo, fundado en 1876, ha sido históricamente un punto de encuentro de la élite argentina y un símbolo de la arquitectura de la ciudad. Este lugar no solo albergó eventos deportivos, sino que también reflejó las costumbres y el estilo de vida de la alta sociedad. La presencia de figuras como Olmos de Romero e Ibáñez Puiggari en el paddock destacó la importancia social de las carreras, que combinaban deporte, moda y un riguroso código de vestimenta. La imagen, aunque sencilla, sirvió como testimonio del glamour que rodeaba a las tardes de turf en la capital argentina antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. #Palermo1939 #TurfArgentino #ModaVintage #BuenosAiresElegante #HistoriaSocial #Hipodromo #mendozantigua 

domingo, 16 de noviembre de 2025

🧉 Gaucho de estudio: elegancia litoraleña en clave de retrato (circa 1910) Entre Ríos - Argentina


Alrededor de 1910, un hombre posa con orgullo en un estudio fotográfico, rodeado de pilchas que evocan la tradición ecuestre del Litoral argentino y oriental. Aunque el entorno es artificial, su atuendo y los elementos que lo rodean hablan de una vida de campo, cuero y destreza criolla. El retratado lleva un poncho terciado, chiripá de merino negro, blusa, pañuelo al cuello y un sombrero ladeado. Sus botas de cabretilla lucen espuelas de plata, con horquillas labradas y rodajas con guardapolvos, aunque mal colocadas, como si el apuro por posar hubiera vencido al protocolo. A su alrededor se exhiben objetos de gran valor simbólico: recado retobado en cuero de tigre, estribos con argollitas giratorias, caronas y cinchas de cuero, cabezal con pasadores y yapas, y una colección de herramientas gauchas colgadas de un alambre: bozalitos, manea, boleadora de dos bolas, daga con cabo de plata, lazo largo, rebenque, pretal con incrustaciones metálicas y chifle. En su mano sostiene un mate labrado, con bombilla larga y asta estrambótica, símbolo de pausa y pertenencia. La rastra con tres centros, uno de ellos con diseño de “pluma de avestruz” y monedas sueltas, completa el conjunto. Este retrato, aunque tomado en un espacio urbano, condensa la estética del gaucho litoraleño, mezcla de orgullo, funcionalidad y teatralidad criolla, en un momento en que la fotografía comenzaba a capturar la identidad rural como símbolo nacional. #GauchoDeEstudio #PilchasDelLitoral #RetratoCriollo1910 #MateYMemoria #RastraConHistoria #SirigoteOriental #EstéticaCampera #FotografíaYTradición #GauchoPosando #MemoriaEcuestre #mendozantigua 

🎩 John Cavanagh: el irlandés que vistió la elegancia británica con alma parisina


John Bryan Cavanagh (1914–2003), nacido en County Mayo, Irlanda, fue uno de los grandes nombres de la alta costura británica del siglo XX. Aunque algunos registros lo sitúan como nacido en Londres, él siempre reivindicó su identidad irlandesa. Su carrera comenzó en los años 30 como secretario del célebre modisto Edward Molyneux, tanto en Londres como en París, donde absorbió los códigos del refinamiento europeo. Tras la Segunda Guerra Mundial, se unió al equipo de Pierre Balmain entre 1947 y 1951, perfeccionando su técnica y sensibilidad estética. En 1952, Cavanagh fundó su propia casa de moda en Londres, convirtiéndose en miembro de la prestigiosa Incorporated Society of London Fashion Designers (IncSoc). Su estilo, definido por la crítica como una síntesis de chic parisino y sobriedad británica, lo llevó a vestir a la realeza, la alta sociedad y figuras del espectáculo como Vivien Leigh y Gertrude Lawrence. Entre sus obras más célebres se encuentran los vestidos de boda de la Duquesa de Kent (1961) y de la Princesa Alexandra (1963). Durante los años 60, Cavanagh expandió su marca con líneas de prêt-à-porter, manteniendo siempre una visión clara: “Un buen modisto debe diseñar en el flujo global del cambio, pero adaptarlo a la vida de sus clientas”. Su legado sigue influyendo en diseñadores británicos contemporáneos, como ejemplo de elegancia atemporal y precisión artesanal. #JohnCavanagh #AltaCosturaBritánica #EleganciaIrlandesa #Moda1950s #BalmainLegacy #VivienLeighStyle #CoutureLondinense #DiseñoConHistoria #VestidosReales #ChicEuropeo #mendozantigua 

martes, 28 de octubre de 2025

👗 Ícono de los años 50, la falda de caniche combinaba diversión, feminidad y expresión personal. Popular entre adolescentes, sus diseños juguetones marcaron una era de inocencia y estilo.

 🐩 Poodle Skirt: la pollera que dibujó la alegría de los años 50


A fines de la década de 1950, una prenda se convirtió en símbolo de juventud, creatividad y cultura pop norteamericana: la falda de caniche (poodle skirt). De corte amplio, confeccionada en fieltro y decorada con aplicaciones juguetonas —el más icónico, un caniche con correa—, esta falda fue furor entre las adolescentes que la lucían en bailes escolares, salidas informales y eventos sociales. Su origen se remonta a 1947, cuando la diseñadora Juli Lynne Charlot, sin saber coser y con poco dinero, creó una falda navideña improvisada. El éxito fue tal que pronto comenzó a producir versiones con temáticas de animales, siendo el caniche el más popular por su asociación con la elegancia y el estilo francés. Las faldas se usaban con blusas ajustadas, cinturones anchos y zapatos tipo Mary Jane, formando parte de una silueta que exaltaba la cintura y la feminidad. Más allá de la moda, la poodle skirt representaba una forma de expresión personal, ya que muchas jóvenes personalizaban sus diseños con flamencos, autos deportivos, flores o notas musicales, reflejando sus gustos y aspiraciones. Aunque su auge fue breve, la falda de caniche se convirtió en un ícono retro, evocando la llamada edad de la inocencia americana. Hoy se la recuerda en fiestas temáticas, musicales como Grease, y colecciones vintage que celebran su legado.#ScrollCaniche #ModaRetro50s #PoodlePower #FaldaConHistoria #CharlotStyle #mendozantigua
   

domingo, 26 de octubre de 2025

🧵 Hardy Amies: el sastre de la reina que vistió la elegancia británica durante medio siglo Fundador de su casa en Savile Row, revolucionó la moda masculina y femenina con sobriedad, precisión y visión moderna. Su legado sigue vivo en cada prenda bien cortada.

 👑 Hardy Amies: estilo real, visión urbana


Sir Edwin Hardy Amies (1909–2003) fue uno de los diseñadores más influyentes del siglo XX en el Reino Unido. Reconocido por su rol como costurero oficial de la reina Isabel II desde 1950, su trabajo definió la estética de la monarquía británica durante casi cinco décadas. En 1977 fue nombrado Caballero Comendador de la Real Orden Victoriana, distinción que coronó su servicio a la corona. En 1945, fundó Hardy Amies Ltd. en la prestigiosa Savile Row, epicentro de la sastrería londinense. Aunque comenzó diseñando ropa femenina, fue pionero en la moda masculina, organizando en 1961 el primer desfile de prêt-à-porter para hombres en Londres, una innovación que acercó la alta costura al público general. Su estilo se caracterizaba por la elegancia sobria, líneas limpias y funcionalidad refinada, lo que lo convirtió en referente tanto en la corte como en la calle. Además de vestir a la reina, diseñó uniformes para el equipo olímpico británico y para la selección inglesa de fútbol en el Mundial de 1966, demostrando que el diseño podía ser institucional sin perder sofisticación. Amies también fue un hábil empresario: su marca se expandió internacionalmente a través de licencias, manteniendo la calidad artesanal de Savile Row. Su visión del vestir masculino —“el hombre debe parecer que no se ha esforzado demasiado”— sigue influyendo en diseñadores contemporáneos. #ScrollSavileRow #SastreDeLaReina #EleganciaBritánica #HardyAmiesLegacy #ModaConHistoria #mendozantigua 

miércoles, 8 de octubre de 2025

💈Rulos, charla y glamour de sábado


Los sábados por la tarde, entre secadores ruidosos y revistas en la falda, nuestras madres—o quizás ustedes mismas—emprendían el viaje hacia la peluquería del barrio. Era más que un peinado: era el rito previo a salir al centro, a ver una película o asistir al teatro con amigas. El salón era territorio de confidencias, risas y transformación. Bajo los cascos de calor, se tejía comunidad y se afinaba el estilo. #RitualDeBarrio #SábadoConRulos #MemoriaFemenina #Mendozantigua 

lunes, 6 de octubre de 2025

Eva antes de Evita: juventud, luz y mirada en Buenos Aires (1937)


En 1937, María Eva Duarte aún no era Evita, pero ya irradiaba una presencia magnética que capturó la atención de la prestigiosa fotógrafa Annemarie Heinrich. En su estudio de Buenos Aires, Heinrich —maestra del contraste y pionera del retrato artístico en Argentina— inmortalizó a la joven Eva en una imagen que mezcla frescura, estilo y una intuición de lo que vendría. Eva tenía apenas 18 años y comenzaba a abrirse camino en el mundo del espectáculo. La fotografía, tomada antes de su salto a la radio y al cine, revela una mujer segura, elegante y decidida, mucho antes de convertirse en símbolo político y social. Heinrich, reconocida por retratar a las grandes figuras del star system argentino, supo captar no solo la estética de la época, sino también la fuerza interior de sus modelos. Este retrato forma parte de un corpus visual que documenta el surgimiento de una figura histórica desde su etapa más íntima. La imagen, en blanco y negro, con fondo dramático y pose estilizada, es testimonio de una época en la que la fotografía comenzaba a dialogar con el arte, la moda y la identidad femenina. Hoy, esta fotografía es más que un registro: es una ventana al pasado, una pieza de archivo que conecta la juventud de Eva con el mito de Evita. — #Eva1937, #RetratoHeinrich, #ArchivoVisual, #EvitaJoven, #MemoriaArgentina #mendozantigua 

martes, 30 de septiembre de 2025

👖 Vaqueros enrollados: símbolo de ruptura y funcionalidad. Moda femenina y la vida urbana durante la década de 1940 en Londres.


Durante los años 40, especialmente en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, las mujeres comenzaron a adoptar prendas tradicionalmente masculinas como los pantalones. Los jeans enrollados eran prácticos para el trabajo, la bicicleta o simplemente para caminar por la ciudad. Esta elección reflejaba: La incorporación de la mujer al espacio público y laboral. Una ruptura con los códigos de feminidad tradicionales. El surgimiento de una estética funcional y juvenil. La ciudad de Londres en 1940 estaba marcada por los bombardeos del Blitz, la escasez de recursos y una atmósfera de resistencia. Sin embargo, la vida cotidiana seguía: jóvenes caminaban, conversaban, se vestían con lo que tenían, y encontraban formas de expresarse a través de la moda. Esta imagen captura: La normalidad dentro del caos. El uso del espacio público como escenario de identidad. La convivencia entre generaciones, como se ve en el contraste entre las jóvenes y la figura adulta al fondo. Según fuentes como Montesco Jeans y VOGANA, la moda de los años 40 se caracterizó por: Telas recicladas o sintéticas por la escasez de materiales. Diseños simples y utilitarios, con pocos adornos. Accesorios mínimos pero significativos (como sombreros o peinados cuidados). El uso de ropa deportiva y vaqueros como una declaración de independencia. #ModaHistórica, #Londres1940, #VaquerosEnLaCiudad, #EstiloFemenino, #ArchivoFotográfico, #CápsulaPatrimonial, #ResistenciaCotidiana, #ModaYMemoria, #HistoriaVisual, #RopaConNarrativa, #CiudadEnGuerra, #IdentidadUrbana #Mendozantigua 

viernes, 19 de septiembre de 2025

🎩 Buenos Aires, 1920: Cloche, elegancia y modernidad


En plena década de 1920, Buenos Aires vivía una efervescencia urbana marcada por el crecimiento económico, la influencia europea y la irrupción de nuevas formas de expresión femenina. Las dos jóvenes de la imagen, con sus sombreros cloche y atuendos de líneas rectas, representan el espíritu de una época que abrazaba la modernidad, la autonomía y el glamour. Diseñado por Caroline Reboux en París, el cloche (del francés “campana”) se volvió icónico entre 1920 y 1933. Hecho de fieltro, se ajustaba al cráneo, cubría la frente y obligaba a levantar el mentón, proyectando una imagen de seguridad y sofisticación. Su uso promovía el corte de cabello à la garçonne, símbolo de emancipación femenina. La ciudad adoptaba influencias de París, Londres y Nueva York: moda, arquitectura y costumbres se entrelazaban en cafés, teatros y paseos. Las mujeres comenzaban a ocupar espacios públicos con mayor libertad, y la moda reflejaba esa transición: vestidos de talle bajo, líneas rectas, bijouterie abundante y gestos de autonomía. El fondo de madera y el gesto de camaradería entre las jóvenes refuerzan el carácter íntimo y urbano de la escena. #Moda1920 #SombreroCloche #BuenosAiresAntiguo #EleganciaPorteña #EstiloVintage #MujerModerna #HistoriaVisual #CápsulaPatrimonial #BellezaDeÉpoca #MemoriaUrbana #ModaFemenina #AñosLocos #GlamourPorteño #Mendozantigua 



jueves, 18 de septiembre de 2025

🧤 Guantes de autodefensa en Londres, 1850


Durante la década de 1850, en pleno auge de la época victoriana, surgieron en Londres unos guantes diseñados específicamente para autodefensa femenina. Eran utilizados principalmente por mujeres de clase alta que salían solas a la calle, en una ciudad que comenzaba a mostrar signos de modernización pero también de inseguridad urbana. Los guantes estaban confeccionados en cuero oscuro, con apariencia elegante y discreta. En cada dedo se ocultaban navajas o púas metálicas, similares a garras felinas, que podían ser utilizadas en caso de agresión. El diseño permitía pasar desapercibido, combinando estética refinada con una función defensiva. En la Londres de mediados del siglo XIX, las mujeres comenzaban a reclamar mayor autonomía en el espacio público, pero aún enfrentaban restricciones sociales y riesgos físicos. Estos guantes eran una respuesta creativa y silenciosa a esa tensión: una forma de empoderamiento oculto, donde el adorno se convertía en arma. El diseño de estos guantes anticipa elementos que luego aparecerían en el teatro gótico, la moda steampunk y el cine de época, donde la elegancia se mezcla con lo siniestro. También se vinculan con la tradición de objetos ocultos en la indumentaria femenina: dagas en corsés, abanicos con compartimentos, sombreros con alfileres defensivos. Este guante no solo protegía: narraba una historia de resistencia silenciosa, de cómo las mujeres victorianas navegaban un mundo que las admiraba por su belleza pero las exponía a múltiples vulnerabilidades. #ModaVictoriana #AutodefensaFemenina #GuantesHistóricos #Londres1850 #EleganciaYResistencia #PatrimonioDelVestir #ObjetosConHistoria #ModaYSeguridad #IndumentariaOculta #MemoriaDelCuerpo #Mendozantigua 

miércoles, 17 de septiembre de 2025

🧤 Guantes sin dedos de encaje: elegancia y función en el siglo XIX





Durante el siglo XIX, especialmente en la época victoriana, los guantes sin dedos confeccionados en encaje se convirtieron en un accesorio distintivo. Más que un complemento de moda, representaban valores sociales como la modestia, el refinamiento y el estatus. Su uso se extendió tanto en atuendos diurnos como nocturnos, alcanzando su auge a mediados del siglo, aunque su presencia fluctuó con el tiempo. Parte de su atractivo residía en su funcionalidad: al dejar los dedos libres, permitían realizar tareas cotidianas como leer, escribir o bordar, sin contradecir las normas sociales que exigían cubrir brazos y manos en público. Mientras los guantes completos —especialmente los infantiles— solían fabricarse en cuero, los modelos sin dedos se elaboraban en materiales más delicados como encaje, seda o algodón. Los diseños variaban: algunos llegaban apenas a la muñeca, ideales para el día; otros se extendían hasta el codo o más allá, reservados para eventos formales como bailes o cenas. A mediados del siglo XIX, la producción de encaje vivió una transformación radical. Hasta entonces, era un artículo de lujo, hecho a mano y reservado a las clases altas. Pero con la invención de las máquinas de encaje, este material se volvió más accesible, permitiendo que incluso mujeres de sectores populares adoptaran estos guantes como una forma económica de vestir con elegancia y cubrir las manos marcadas por el trabajo. El término gauntlet alude generalmente a un guante con puño amplio que se extiende por el antebrazo. En el contexto de los guantes de encaje del siglo XIX, el estilo guantelete se caracterizaba por puños largos y fluidos, confeccionados en encaje fino. Este diseño ganó popularidad hacia la década de 1870, cuando se valoraban especialmente los guantes negros de textura delicada y puños amplios que caían con gracia. #EncajeYEstilo #ModaVictoriana #GuantesSinDedos #EleganciaHistórica #AccesorioConHistoria #SigloXIX #DetallesQueHablan #ModaRetro #RefinamientoCriollo #MemoriaTextil #Mendozantigua 

✨ Yo, tu abuela/mamá: antes que vos, ya era tendencia


Tal vez nunca te lo contaron, pero tu abuela o tu mamá fue puro estilo. Minifaldas al ras, pantalones con pata de elefante, botas altas y muchas veces... sin sutién. Cada noche se hacía la toca para alisar su melena, y dormía con el pañuelo apretado, incómoda pero feliz con el resultado al despertar. Escuchaba a Santana, Zeppelin, The Who, Beatles, Stones, Hendrix y Queen. Pero también vibraba con Sandro, Palito, Rafael, Industria Nacional y, claro, Los Iracundos. Fumaba cigarrillos, tomaba gintonics, whisky y vaya uno a saber qué más. Iba a festivales, cantaba, bailaba con libertad total. Y los fines de semana, al club, a mover el cuerpo con las bandas locales. Vivía días larguísimos: sin internet, sin celular, sin redes. Pero se actualizaba mirando novelas y programas musicales, aprendiendo los pasos de moda. Volvía a casa a las  de la mañana y a las 8 ya estaba estudiando... o trabajando. Muchas hacían ambas cosas. El maquillaje lo sacaba de Para Ti, Radiolandia, Vosotras: colorido, exagerado, atrevido. Todo eso era estar a la moda. Y sí, podés ser tan genial como ella. Ah, y respetá las canas: cuando vos te compras un jean, ellas ya lo habían convertido en hotpants. Alguien lo tenía que decir... y se dijo. (Alicia Mellado - Fotos del Ayer Argentino) #AntesQueVos #ModaReal #AbuelaTrend #MamáVintage #EstiloSetentas #RebeldíaConEstilo #SinFiltro #RetroPower #GlamCriollo #PasadoPresente #Mendozantigua 

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