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viernes, 6 de noviembre de 2026

🏔️📸🇦🇷🇨🇱 ¡1894-1895: LOS VALIENTES EXPLORADORES QUE DESAFIARON LOS ANDES PARA TRAZAR LA FRONTERA ENTRE ARGENTINA Y CHILE!


🏔️📸🇦🇷 ¡Hace más de 130 años, cuando la inmensidad de la cordillera de los Andes todavía ocultaba territorios escasamente explorados y los mapas presentaban enormes desafíos geográficos, un grupo de extraordinarios expedicionarios emprendía una de las misiones más trascendentales de la historia territorial argentina! ¡ENTRE 1894 Y 1895, LOS INTEGRANTES DE LA PRIMERA SUBCOMISIÓN DEMARCADORA DE LÍMITES RECORRÍAN REMOTAS REGIONES MONTAÑOSAS PARA CONTRIBUIR A DEFINIR SOBRE EL TERRENO LA FRONTERA ENTRE ARGENTINA Y CHILE! Esta fascinante fotografía histórica, procedente del fondo documental del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto y atribuida a aquella campaña, nos transporta a un paisaje desolado, dominado por montañas, extensos pedregales y animales de carga. Un expedicionario aparece junto a una mula, mientras otros animales aguardan con sus equipos, en una escena que refleja las dificultades de aquellas travesías. ¡Pero detrás de esta imagen se esconde una formidable empresa científica, geográfica y diplomática! El Tratado de Límites de 1881 había establecido que la frontera seguiría, en su tramo andino, las cumbres más elevadas que dividieran las aguas, mientras que el protocolo del 1 de mayo de 1893 precisó los procedimientos para efectuar la demarcación. Sin embargo, trasladar aquellos acuerdos al terreno exigía atravesar pasos cordilleranos, estudiar montañas, realizar mediciones astronómicas y topográficas, levantar planos e instalar hitos fronterizos. Las expediciones reunían ingenieros, topógrafos, científicos, fotógrafos, baqueanos, arrieros y trabajadores encargados de transportar provisiones e instrumentos por regiones de difícil acceso. Los trabajos eran tan exigentes que debían organizarse durante las temporadas favorables, antes de que las condiciones invernales impidieran continuar. Un acontecimiento fundamental ocurrió el 6 de septiembre de 1895, cuando los representantes diplomáticos Norberto Quirno Costa, por Argentina, y Claudio Matte, por Chile, suscribieron en Santiago un acuerdo destinado a garantizar la continuidad de las subcomisiones mixtas, incluso cuando surgieran discrepancias sobre la ubicación de determinados hitos. Entre las figuras vinculadas a este largo proceso sobresalieron el ingeniero argentino Octavio Picó, el historiador chileno Diego Barros Arana y, posteriormente, Francisco Pascasio Moreno. ¡Aquellas campañas no solamente contribuyeron a establecer fronteras: también ampliaron extraordinariamente el conocimiento científico y cartográfico de la cordillera! Sus integrantes documentaron montañas, cursos de agua, paisajes, campamentos y habitantes de regiones poco conocidas por las instituciones estatales. Muchas de aquellas escenas fueron registradas sobre negativos fotográficos de vidrio, conservados actualmente en el Archivo Histórico de la Cancillería Argentina. ¡MÁS DE UN SIGLO DESPUÉS, ESTA IMAGEN SIGUE SIENDO UN TESTIMONIO EXTRAORDINARIO DEL ESFUERZO HUMANO, LA EXPLORACIÓN CIENTÍFICA Y LA COMPLEJA HISTORIA DE LA DELIMITACIÓN TERRITORIAL DE DOS NACIONES HERMANAS! Fuente de origen de la fotografía: Archivo Histórico de la Cancillería Argentina, fondo Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Primera Subcomisión Demarcadora de Límites, 1894-1895. Referencias históricas: Cancillería Argentina, «Entre fronteras» y serie documental 109.1; Tratado de Límites de 1881, Protocolo de 1893 y Acuerdo bilateral del 6 de septiembre de 1895. #ArgentineHistory, #ChileHistory, #AndesMountains, #HistoricalPhotography, #BorderHistory, #ExplorationHistory, #19thCentury, #HistoriaArgentina, #HistoriaDeChile, #CordilleraDeLosAndes, #FotografíasHistóricas, #DemarcaciónDeLímites, #Exploradores, #HistoriaDeLaFrontera, #MendozAntigua

domingo, 25 de octubre de 2026

🚨🐎 ¡EL DRAMÁTICO RESCATE DE UN PINTOR EUROPEO EN EL 🚨🐎 ¡EL DRAMÁTICO RESCATE DE UN PINTOR EUROPEO EN EL DESIERTO MENDOCINO: LA TRAGEDIA DE 1838 QUE CASI LE COSTÓ LA VIDA A JUAN MAURICIO RUGENDAS!: LA TRAGEDIA DE 1838 QUE CASI LE COSTÓ LA VIDA A JUAN MAURICIO RUGENDAS!


🎨🇦🇷 ¡Imaginen viajar 188 años hacia el pasado y encontrarse en las inmensas y solitarias llanuras del este mendocino, donde un grupo de gauchos lucha contra el calor, la sed y las enormes distancias para salvar a un hombre gravemente herido! ¡EN FEBRERO DE 1838, UNO DE LOS ARTISTAS VIAJEROS MÁS IMPORTANTES DE AMÉRICA PROTAGONIZÓ UNA EXTRAORDINARIA HISTORIA DE SUPERVIVENCIA QUE QUEDÓ INMORTALIZADA EN ESTE VALIOSÍSIMO DIBUJO DE ÉPOCA! Su protagonista fue Johann Moritz Rugendas, conocido en Sudamérica como Juan Mauricio Rugendas, pintor alemán nacido en Augsburgo en 1802, quien había atravesado la Cordillera de los Andes desde Chile junto a su amigo y colega Robert Krause. Después de permanecer varias semanas en Mendoza, ambos emprendieron el 10 de febrero de 1838 un ambicioso viaje hacia Buenos Aires, atravesando los territorios de San Luis y las extensas llanuras argentinas. ¡PERO AQUELLA AVENTURA ESTUVO A PUNTO DE CONVERTIRSE EN UNA TRAGEDIA! Durante las primeras jornadas, mientras viajaban de noche para evitar el sofocante calor del verano, el caballo que montaba Rugendas se asustó ante el cadáver de una mula, se encabritó y provocó una violenta caída que dejó al artista con graves heridas en la cabeza y el rostro. Horas después, Krause lo encontró malherido y comenzó una desesperada operación de auxilio en una región donde conseguir agua, refugio y asistencia médica constituía un verdadero desafío. A unos doce kilómetros se encontraba el río Desaguadero, hacia donde fue necesario trasladar al herido. ¡Y AQUÍ APARECE EL EXTRAORDINARIO VALOR HISTÓRICO DE LA IMAGEN! El dibujo de 1838 representa precisamente aquel dramático traslado: un hombre permanece tendido sobre una parihuela improvisada, sostenida y conducida por gauchos, mientras un jinete acompaña de cerca la marcha y otros hombres a caballo avanzan por la llanura. La escena conserva un testimonio excepcional de los medios de transporte, la indumentaria y las dificultades de viajar por el territorio argentino durante la primera mitad del siglo XIX. Krause organizó el rescate, consiguió agua, improvisó refugios y permaneció junto a su compañero durante varios días, hasta que pudieron recibir ayuda procedente de San Luis. Rugendas sobrevivió, pero sufrió consecuencias físicas duraderas, entre ellas una parálisis facial y episodios de vértigo y sordera. Su amistad con Krause resultó decisiva: ambos abandonaron el proyecto de llegar a Buenos Aires y finalmente regresaron hacia Chile. ¡CASI DOS SIGLOS DESPUÉS, ESTE PEQUEÑO DIBUJO NOS PERMITE CONTEMPLAR UN EPISODIO REAL DE VALENTÍA, SOLIDARIDAD Y SUPERVIVENCIA EN LA HISTORIA MENDOCINA! No representa una simple caravana de viajeros, sino el rescate de un artista que dedicó buena parte de su vida a retratar los paisajes y habitantes de América, y cuya existencia estuvo a punto de terminar en los caminos del Desaguadero. #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #Rugendas #JuanMauricioRugendas #RobertKrause #Desaguadero #SanLuis #Gauchos #HistoriaArgentina #ArteHistorico #ViajerosDelSigloXIX #RescateHistorico #ArgentineHistory #MendozaHistory #HistoricalArt #TravelArtists #SouthAmericanHistory #HistoricalDrawings Fuentes: Lila Bujaldón de Esteves, «Peripecias de dos amigos alemanes en Mendoza», Piedra y Canto, Universidad Nacional de Cuyo, 1999; Robert Krause, «De Mendoza a San Luis de la Punta», revista Fénix, 1924; Biblioteca Nacional de Chile, Memoria Chilena; revista Grafía, Universidad Autónoma de Colombia, 2015; Autor del dibujo: Juan Mauricio Rugendas (Johann Moritz Rugendas), 1838. Reproducción documentada en la colección Carlos Alberto Cruz, Santiago de Chile.

sábado, 24 de octubre de 2026

¡LOS SEÑORES DE LA PAMPA Y LA CORDILLERA: MAPUCHES, PEHUENCHES Y LOS GIGANTESCOS ARREOS QUE UNIERON CHILE CON LA ARGENTINA!


¡Imaginen miles de caballos y vacunos atravesando las interminables llanuras pampeanas, avanzando por antiguas rastrilladas y cruzando peligrosos pasos cordilleranos, mientras experimentados jinetes indígenas conducían enormes arreos hacia los mercados de Chile! ¡ESTA FASCINANTE HISTORIA COMENZÓ SIGLOS ANTES DE QUE EXISTIERAN LAS FRONTERAS ACTUALES ENTRE LA ARGENTINA Y CHILE! La pintura que acompaña esta publicación, identificada con la leyenda «Vaqueros mapuches (Zona de Temuco, 1865)», nos permite evocar aquella extraordinaria cultura ecuestre, aunque su fecha de ejecución y autoría requieren confirmación documental. Durante los siglos XVII, XVIII y XIX, diferentes comunidades mapuches, pehuenches, ranqueles y otros pueblos indígenas participaron en extensas redes ganaderas y comerciales que conectaban la Araucanía, el sur de Mendoza, Neuquén, La Pampa y Buenos Aires. ¡PERO AQUÍ SURGE UNA DISTINCIÓN HISTÓRICA FUNDAMENTAL! Los pehuenches, cuyo nombre significa «gente del pehuén», en referencia a la araucaria, habitaron territorios de ambas vertientes de los Andes, incluyendo regiones del actual sur mendocino. Aunque originalmente presentaban características culturales propias, numerosos grupos incorporaron progresivamente la lengua y diversas tradiciones mapuches, desarrollando estrechos vínculos comerciales y políticos. ¡Y CONTRARIAMENTE A UNA CREENCIA EXTENDIDA, LOS PEHUENCHES TAMBIÉN PARTICIPARON EN EL COMERCIO DE GANADO A TRAVÉS DE LA CORDILLERA! Controlaban importantes pasos montañosos y mantenían intercambios de animales, ponchos, sal, pieles y alimentos. Mientras tanto, diversas parcialidades mapuches extendieron sus relaciones comerciales hacia las pampas, donde adquirían ganado mediante intercambios, crianza, captura de animales cimarrones y, en determinadas circunstancias, incursiones armadas conocidas como malones. ¡EL CABALLO TRANSFORMÓ PARA SIEMPRE LA HISTORIA DE ESTAS REGIONES! Después del abandono del primer asentamiento español de Buenos Aires en 1541, numerosos equinos quedaron en libertad y se reprodujeron en las llanuras. El cronista Ruy Díaz de Guzmán mencionó cinco yeguas y siete caballos abandonados, aunque las fuentes antiguas ofrecen cifras diferentes. Cuando Juan de Garay regresó en 1580, aquellas tierras ya albergaban importantes poblaciones de caballos cimarrones. Investigaciones arqueológicas e históricas demuestran que los pueblos indígenas pampeanos se convirtieron en extraordinarios jinetes y comerciantes, mucho antes de la consolidación de la tradicional figura del gaucho. ¡Y AQUÍ APARECE UNA CONEXIÓN CULTURAL SORPRENDENTE! Los ponchos, las mantas, los tejidos y determinados elementos de los aperos utilizados por los gauchos compartieron influencias con las tradiciones indígenas del sur, particularmente con la extraordinaria producción textil mapuche y ranquel. Sin embargo, la vestimenta gauchesca también incorporó elementos criollos e hispánicos, como resultado de siglos de intercambios culturales. ¡PERO LA HISTORIA GUARDA TODAVÍA UN EPISODIO EXTRAORDINARIO PARA MENDOZA! En septiembre de 1816, mientras preparaba el Ejército de los Andes, el general José de San Martín convocó en el Fuerte de San Carlos a numerosos caciques pehuenches, encabezados por Necuñán, para negociar el tránsito por sus territorios y solicitar colaboración mediante ganado, caballadas y otros recursos. Aquel parlamento también formó parte de su estrategia destinada a confundir a las fuerzas realistas sobre los verdaderos pasos elegidos para la invasión de Chile. ¡AQUELLOS PUEBLOS ERAN PROTAGONISTAS DE LA DIPLOMACIA, EL COMERCIO Y LA HISTORIA MILITAR DE CUYO! La pintura evocativa de los vaqueros mapuches representa, precisamente, un universo de jinetes, lazos, caballos y tradiciones compartidas. Su referencia a Temuco en 1865 debe entenderse geográficamente, porque la ciudad chilena fue fundada recién el 24 de febrero de 1881. ¡UNA HISTORIA DE ENCUENTROS, ALIANZAS, CONFLICTOS Y EXTRAORDINARIOS INTERCAMBIOS QUE DEMUESTRA QUE LA CORDILLERA DE LOS ANDES, MUCHO ANTES DE CONVERTIRSE EN UNA FRONTERA INTERNACIONAL, FUE TAMBIÉN UN GRAN CAMINO DE COMUNICACIÓN ENTRE LOS PUEBLOS! #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #PuebloMapuche #Pehuenches #PueblosOriginarios #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #Araucania #Gauchos #CaballosCriollos #SanMartin #HistoriaIndigena #MapucheHistory #IndigenousHistory #SouthAmericanHistory #AndeanHistory #CulturalHeritage Fuentes: Biblioteca Nacional de Chile, Memoria Chilena; Instituto Nacional Sanmartiniano, Bartolomé Mitre; CONICET-INCIHUSA, investigaciones de María José Ots y Martína Machado; Victoria Pedrotta, revista Arqueología, 2016; Universidad de Chile, Revista de Historia Indígena; Ministerio de Cultura de Argentina, historia del poncho. Pintura adjunta: «Vaqueros mapuches (Zona de Temuco, 1865)», según la inscripción de la reproducción. Autor: firma parcialmente legible, sin atribución documental confirmada. La fecha de 1865 corresponde a la leyenda y no acredita por sí sola el año de realización de la pintura.

miércoles, 21 de octubre de 2026

¡CUANDO VIAJAR A MENDOZA ERA UNA ODISEA: LA HISTÓRICA POSTA DE DESAGUADERO, EL ASADO SIN PLATOS Y UNA EXTRAORDINARIA IMAGEN DE 1820!


¡Hace más de 200 años, cuando todavía no existían los automóviles, las rutas asfaltadas ni los modernos medios de comunicación, atravesar las inmensas llanuras que separaban Buenos Aires de Mendoza era una verdadera aventura de supervivencia! ¡EN 1820, EL VIAJERO EUROPEO PETER SCHMIDTMEYER RECORRÍA EL ANTIGUO CAMINO REAL DEL OESTE Y DEJABA PARA LA POSTERIDAD UNO DE LOS TESTIMONIOS MÁS FASCINANTES DE LA HISTÓRICA POSTA DE DESAGUADERO, SITUADA JUNTO AL RÍO QUE HOY MARCA EL LÍMITE ENTRE MENDOZA Y SAN LUIS! El 8 de mayo de aquel año, Schmidtmeyer había partido de Buenos Aires en un coche de dos ruedas, acompañado por otros viajeros y tres peones. Entre sus provisiones llevaba yerba del Paraguay, té, azúcar, alimentos, herramientas y un pequeño barril de agua, aunque sus acompañantes habían sugerido, curiosamente, llenarlo con vino de Mendoza. ¡PERO LO MÁS SORPRENDENTE SUCEDERÍA AL LLEGAR A DESAGUADERO! Después de atravesar una extensión desértica de más de 50 millas, prácticamente sin agua, encontraron una humilde casa de posta que el viajero describió como una vivienda miserable. Allí los peones prepararon carne asada utilizando un improvisado asador de madera y, ante la ausencia de platos, recurrieron a sus propios recursos para servir la comida. ¡AQUELLA ESCENA DE EXTREMA SENCILLEZ FORMABA PARTE DE LA VIDA COTIDIANA DE QUIENES SE AVENTURABAN POR LOS CAMINOS CUYANOS! Schmidtmeyer también describió el río Desaguadero, entonces con escaso caudal, sus orillas cubiertas de juncos y la presencia de patos silvestres, gansos y cisnes. ¡OBSERVEMOS ESTA EXTRAORDINARIA JOYA GRÁFICA! En primer plano aparecen varios hombres conversando frente a las modestas construcciones; detrás se distinguen caballos conducidos en grupo, mientras una enorme rueda de carreta y un pequeño vehículo completan una escena excepcional de los transportes de la época. El propio viajero explicó que los animales eran llevados al corral para seleccionar aquellos que continuarían la siguiente etapa. Las postas constituían auténticos puntos estratégicos del Camino Real: sus maestros administraban los caballos, los postillones acompañaban a los viajeros y los correos transportaban correspondencia oficial y particular entre poblaciones separadas por enormes distancias. Algunas estaban distanciadas varias leguas y podían ofrecer alojamiento, alimentos y animales de reemplazo, aunque sus instalaciones eran frecuentemente muy precarias. ¡Y EXISTE OTRO TESTIMONIO REVELADOR! El viajero británico Samuel Haigh también describió las penosas condiciones de Desaguadero: una habitación sin puerta ni mobiliario, con piso de tierra, y agua tan barrosa que debieron filtrarla mediante un pañuelo. ¡EN 1824, AQUEL MUNDO DE RANCHOS, CABALLOS, CARRETAS Y VIAJEROS QUEDARÍA INMORTALIZADO EN LONDRES MEDIANTE UNA MAGNÍFICA LITOGRAFÍA REALIZADA POR EL ARTISTA ITALIANO AGOSTINO AGLIO E IMPRESA POR CHARLES MOTTE Y COMPAÑÍA! La imagen, identificada como lámina VI y titulada «Desaguadero», apareció en el libro Travels into Chile over the Andes in the Years 1820 and 1821, de Peter Schmidtmeyer. Actualmente, la localidad de Desaguadero continúa vinculando Mendoza con San Luis a través de la Ruta Nacional 7. ¡UNA EXTRAORDINARIA VENTANA A LA ARGENTINA DE HACE DOS SIGLOS, CUANDO CADA POSTA ERA UN REFUGIO, CADA CABALLO REPRESENTABA LA POSIBILIDAD DE CONTINUAR EL VIAJE Y CADA TRAVESÍA PODÍA CONVERTIRSE EN UNA VERDADERA HAZAÑA! - #MendozAntigua #Desaguadero #Mendoza1820 #HistoriaDeMendoza #CaminoReal #PostasColoniales #ArgentinaAntigua #PeterSchmidtmeyer #OldMendoza #HistoricArgentina #TravelHistory Fuentes: Peter Schmidtmeyer, Travels into Chile over the Andes, 1824, pág. 164 y lámina VI; Susana Pérez Gutiérrez, Las postas del Camino Real, 1998; Samuel Haigh, Sketches of Buenos Ayres and Chile, 1829; Biblioteca Nacional de Chile; John Carter Brown Library. Imagen: litografía de Agostino Aglio, impresa por C. Motte & Cía., 1824.


martes, 20 de octubre de 2026

¡EL ACONCAGUA ANTES DE SER CONQUISTADO: LA EXTRAORDINARIA FOTOGRAFÍA DE 1884 QUE REVELÓ AL MUNDO LA IMPONENTE GRANDEZA DEL GIGANTE DE MENDOZA!


¡Cuando las cumbres más elevadas de América todavía representaban un desafío formidable para los exploradores, una extraordinaria fotografía mostraba al mundo uno de los paisajes más imponentes de la cordillera mendocina! ¡EN 1884, LA PRESTIGIOSA REVISTA ALEMANA «ZEITSCHRIFT DES DEUTSCHEN UND OESTERREICHISCHEN ALPENVEREINS» PUBLICABA UNA IMPRESIONANTE VISTA DEL CERRO ACONCAGUA, CAPTADA POR EL EXPLORADOR, GEÓLOGO Y MONTAÑISTA ALEMÁN PAUL GÜSSFELDT (1840-1920), UNO DE LOS GRANDES PIONEROS DE LA EXPLORACIÓN CIENTÍFICA DE LOS ANDES! La imagen, incluida en el volumen XV de aquella publicación especializada, llevaba el título original «Der Aconcagua 6970 m», acompañado por una inscripción que describía su ubicación en los Andes sudamericanos y señalaba que había sido fotografiado desde el nor-noroeste. ¡OBSERVEMOS ESTA VERDADERA JOYA FOTOGRÁFICA DEL SIGLO XIX! En primer plano aparece un extenso valle pedregoso, atravesado por cauces y depósitos de montaña; a ambos lados se levantan enormes paredones rocosos, mientras que, en el horizonte, emerge la majestuosa silueta nevada del Aconcagua, dominando un paisaje de extraordinaria belleza y soledad. ¡PERO DETRÁS DE AQUELLA IMAGEN SE ESCONDÍA UNA AVENTURA TODAVÍA MÁS FASCINANTE! Durante el verano austral de 1882-1883, Güssfeldt había recorrido los Andes centrales, realizando observaciones geográficas y organizando una expedición que intentó alcanzar la cumbre del coloso mendocino. En febrero y marzo de 1883 protagonizó dos tentativas de ascensión, enfrentándose al frío extremo, los fuertes vientos, el agotamiento y los efectos de la enorme altitud. Aunque consiguió superar los 6.000 metros, debió abandonar sus intentos antes de conquistar la cima. Sus exploraciones, realizadas con la colaboración de baqueanos y arrieros, contribuyeron al conocimiento geográfico y montañístico de una región que todavía presentaba enormes dificultades para los expedicionarios. ¡LO MÁS IMPACTANTE ES QUE ESTA FOTOGRAFÍA FUE PUBLICADA TRECE AÑOS ANTES DE QUE EL ACONCAGUA FUERA ESCALADO POR PRIMERA VEZ DE MANERA DOCUMENTADA! Aquella hazaña llegaría el 14 de enero de 1897, cuando el guía suizo Matthias Zurbriggen alcanzó la cumbre durante la expedición organizada por el británico Edward Arthur Fitz Gerald. Otro detalle extraordinario aparece en el título de la lámina: sus 6.970 metros corresponden a una medición histórica, mientras que el Instituto Geográfico Nacional de la Argentina estableció posteriormente una altura oficial de 6.960,8 metros, mediante modernos estudios geodésicos. La reproducción original fue realizada mediante la técnica de fototipia por J. B. Obernetter, cuyo nombre permanece impreso en el margen inferior derecho. ¡HOY ESTA IMAGEN CONSTITUYE UN TESTIMONIO EXCEPCIONAL DE LA HISTORIA DE LA FOTOGRAFÍA, LA EXPLORACIÓN CIENTÍFICA Y EL MONTAÑISMO EN MENDOZA! Una ventana abierta hacia aquellos tiempos en que el gigante de América comenzaba a revelar sus secretos al mundo, mucho antes de convertirse en uno de los grandes símbolos naturales de nuestra provincia. #MendozAntigua #Aconcagua #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #PaulGüssfeldt #CordilleraDeLosAndes #FotografíaHistórica #Montañismo #HistoriaArgentina #AndesMountains #MountAconcagua #HistoricalPhotography #MountaineeringHistory #ArgentinaHistory Fuentes: Zeitschrift des Deutschen und Oesterreichischen Alpenvereins, volumen XV (1884); Wikimedia Commons; Club Alemán Andino; Instituto Geográfico Nacional de Argentina. Fotografía original: Dr. Paul Güssfeldt. Reproducción fotomecánica: J. B. Obernetter, 1884.

domingo, 11 de octubre de 2026

¡USPALLATA EN 1824: LA EXTRAORDINARIA IMAGEN QUE REVELA CÓMO ERA LA CORDILLERA MENDOCINA HACE MÁS DE DOS SIGLOS!


¡Cuando atravesar la Cordillera de los Andes significaba enfrentarse a precipicios, caminos pedregosos, temperaturas extremas y jornadas interminables, un viajero europeo dejó para la posteridad una de las representaciones más fascinantes de la antigua Uspallata! En 1824, una extraordinaria litografía publicada en Londres permitió que lectores de Europa conocieran los imponentes paisajes de la alta montaña mendocina. Su autor fue Peter Schmidtmeyer, quien recorrió Sudamérica entre 1820 y 1821 y documentó sus experiencias en el libro «Travels into Chile over the Andes in the years 1820 and 1821». ¡PERO LO MÁS ASOMBROSO DE ESTA OBRA ES LA CANTIDAD DE DETALLES QUE CONSERVA SOBRE AQUEL MUNDO CORDILLERANO! La imagen muestra un inmenso valle rodeado de montañas escarpadas, formaciones rocosas, quebradas y diminutas figuras humanas y animales distribuidas por el paisaje, cuya presencia permite comprender la extraordinaria escala del territorio. ¡Y AQUEL ESCENARIO TENÍA UNA HISTORIA TODAVÍA MÁS IMPRESIONANTE! Apenas unos años antes, en enero de 1817, la división del Ejército de los Andes comandada por Juan Gregorio de Las Heras había avanzado por la ruta de Uspallata durante la campaña libertadora organizada por José de San Martín, mientras que la columna principal del Libertador atravesaba la cordillera por Los Patos. A comienzos del siglo XIX, aquel corredor también constituía una importante vía de comunicación y comercio entre Mendoza y Chile, recorrida por viajeros, comerciantes y arrieros que transportaban mercancías mediante animales de carga. ¡Y EXISTE UN DETALLE EXTRAORDINARIO QUE CONFIRMA LA AUTENTICIDAD DE ESTA JOYA HISTÓRICA! En el margen superior derecho aparece la inscripción «Pl. X», que identifica la lámina número diez. En la parte inferior puede leerse «Sketched from Nature by P.S. on Stone by A. Aglio», indicando que el dibujo fue realizado del natural por Peter Schmidtmeyer y trasladado a la piedra litográfica por el artista italiano Agostino Aglio. También figura la imprenta londinense Rowney & Forster, responsable de su reproducción. La obra, de aproximadamente 15,8 por 24,8 centímetros, fue incorporada después de la página 208 del libro publicado en 1824 y forma parte de los fondos históricos de la John Carter Brown Library, en Providence, Estados Unidos. ¡HOY, MÁS DE DOSCIENTOS AÑOS DESPUÉS, ESTA IMAGEN NOS PERMITE CONTEMPLAR UNA USPALLATA ANTERIOR A LAS GRANDES TRANSFORMACIONES DEL TRANSPORTE MODERNO! Una tierra de montañas monumentales, antiguos caminos y viajeros que desafiaban la inmensidad de los Andes. ¡Un verdadero tesoro documental que conserva la memoria de aquella Mendoza que comenzaba a darse a conocer al mundo a través de las grandes publicaciones de viajes del siglo XIX! #MendozAntigua #Uspallata #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #CordilleraDeLosAndes #AltaMontaña #EjercitoDeLosAndes #SanMartin #LasHeras #GrabadosHistoricos #PatrimonioHistorico #MendozaHistory #AndesMountains #HistoricMendoza #UspallataPass #HistoricalArt #ArgentinaHistory #SouthAmericanHistory Fuente histórica: Peter Schmidtmeyer, «Travels into Chile over the Andes in the years 1820 and 1821», Londres, 1824, lámina X; John Carter Brown Library, colección Archive of Early American Images; Biblioteca Nacional de Chile, Memoria Chilena; Instituto Nacional Sanmartiniano. Autor de la imagen: Peter Schmidtmeyer (dibujo original); Agostino Aglio (litografía); Rowney & Forster (impresión). Obra de dominio público, reproducida en Wikimedia Commons.

sábado, 10 de octubre de 2026

¡MENDOZA BAJO FUEGO! LA CASA DE GOBIERNO ACRIBILLADA A BALAZOS: LA SANGRIENTA REVOLUCIÓN DE 1905 QUE ESTREMECIÓ A TODA LA PROVINCIA


¡Una extraordinaria imagen histórica de hace más de 120 años revela uno de los episodios más violentos y sorprendentes de la historia política de Mendoza! En 1906 se publicó una impresionante reproducción fotográfica de la antigua Casa de Gobierno provincial, cuya fachada aparecía literalmente cubierta de impactos de bala, desprendimientos de revoque y profundas cicatrices provocadas por los enfrentamientos de la Revolución Radical de febrero de 1905. ¡La fotografía constituye un testimonio estremecedor de aquellos días en que Mendoza se convirtió en un verdadero campo de batalla! En la imagen observamos un edificio de una sola planta, con grandes ventanas protegidas por rejas, una entrada central coronada por un arco y dos árboles que enmarcan la escena. A la izquierda aparece una pequeña garita de vigilancia, junto a la cual permanece un hombre uniformado, mientras otro individuo se encuentra próximo al acceso principal y varias siluetas se distinguen en la oscuridad del interior. ¡Pero el detalle verdaderamente extraordinario está en las paredes! Decenas de perforaciones y grandes sectores de mampostería dañada recuerdan la violencia de los combates que sacudieron la capital mendocina. Todo comenzó durante la madrugada del 4 de febrero de 1905, cuando una insurrección cívico-militar organizada por la Unión Cívica Radical, bajo el liderazgo nacional de Hipólito Yrigoyen, intentó derrocar al gobierno del presidente Manuel Quintana, en medio de las denuncias de fraude electoral y las exigencias de elecciones libres. En Mendoza, el movimiento estuvo encabezado por José Néstor Lencinas, quien logró movilizar militares y civiles armados contra las autoridades provinciales. ¡Las calles céntricas se llenaron de disparos, soldados, revolucionarios y barricadas! Los enfrentamientos alcanzaron la Plaza San Martín, el cuartel del Regimiento 2 de Cazadores, la Policía y la antigua Casa de Gobierno, situada en las inmediaciones de la Plaza Independencia. Tras intensos combates, los insurgentes tomaron el edificio y apresaron al gobernador Carlos Galigniana Segura, consiguiendo un triunfo que parecía cambiar definitivamente el destino político de la provincia. Sin embargo, aquella victoria sería extraordinariamente breve: el levantamiento había fracasado en otros puntos del país y las tropas nacionales avanzaban hacia Mendoza. Lencinas abandonó el poder y escapó hacia Chile junto con otros dirigentes revolucionarios, mientras Galigniana Segura recuperaba la gobernación. ¡El costo humano fue devastador! Según investigaciones históricas, los enfrentamientos dejaron más de 100 muertos y alrededor de 200 heridos entre civiles y militares. En medio de aquel escenario, voluntarios de la Cruz Roja mendocina arriesgaron sus vidas para asistir a las víctimas de ambos bandos. La fotografía que contemplamos corresponde a una reproducción impresa en semitonos fechada en 1906, aunque el momento exacto de la toma fotográfica permanece sin precisar. ¡Hoy, esta imagen constituye una impresionante ventana hacia una Mendoza casi desconocida, cuando las disputas por el poder se resolvían mediante las armas y hasta los muros de la sede gubernamental conservaban las huellas de los fusiles! Un documento visual extraordinario que nos recuerda que la historia de nuestra provincia también fue escrita entre revoluciones, sacrificios y sangre. Fuente histórica y fotográfica: Period Paper Historic Art, «¿Redención o sedición?», Revista Electrónica de Fuentes y Archivos (2023); Gobierno de Mendoza, historia del Centro Cívico; investigaciones históricas sobre la Revolución Radical de 1905. Autor de la fotografía: fotógrafo no identificado en la ficha de la impresión histórica de 1906. #MendozAntigua #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #RevolucionDe1905 #RevolucionRadical #JoseNestorLencinas #HistoriaArgentina #FotografiasHistoricas #MemoriaHistorica #CasaDeGobierno #Mendoza1905 #ArgentinaHistory #MendozaHistory #RadicalRevolution #HistoricPhotography #ArgentineHistory #HistoricalArchives #VintageArgentina

miércoles, 7 de octubre de 2026

EL TEMPLO QUE EL TERREMOTO NO PUDO BORRAR: SANTO DOMINGO Y LAS CICATRICES DE LA MENDOZA DE 1861


En 1880, casi veinte años después del terremoto que arrasó la antigua Mendoza, la cámara del extraordinario fotógrafo portugués José Christiano de Freitas Henriques Junior registró una de las imágenes más conmovedoras de aquella ciudad desaparecida: las ruinas de la iglesia y convento de Santo Domingo Soriano, un conjunto religioso cuya historia se remontaba prácticamente a los orígenes mismos de Mendoza. Los dominicos habían llegado en 1563 con los frailes Antonio Pérez y Marcos Rengifo, apenas dos años después de la fundación realizada por Pedro del Castillo, y terminaron estableciéndose en la manzana comprendida por las actuales calles José Federico Moreno, Beltrán, Salta y Chacabuco. Allí levantaron su convento, desarrollaron tareas religiosas y educativas y convirtieron el lugar en uno de los grandes centros de la Mendoza colonial. El templo que aparece destruido en las fotografías del siglo XIX tenía detrás una historia dramática: una iglesia anterior fue devastada por un incendio el 26 de diciembre de 1843; en 1844 comenzó su reconstrucción y el nuevo edificio fue bendecido el 15 de julio de 1855, con su fachada orientada hacia el este, sobre la actual esquina de José Federico Moreno y Beltrán. Apenas seis años después, durante la terrible noche del 20 de marzo de 1861, el terremoto volvió a destruirlo casi completamente. Siete de los nueve dominicos que se encontraban en el convento murieron, incluido el prior, mientras la histórica imagen de la Virgen del Rosario pudo ser rescatada entre los escombros. Los dominicos, sin embargo, tomaron una decisión extraordinaria: mientras gran parte de Mendoza trasladaba su centro hacia la nueva ciudad, permanecieron en su antiguo solar y comenzaron nuevamente a levantar iglesia y convento. El nuevo templo fue consagrado el 5 de julio de 1869. En 1876 debieron demolerse sus pesadas torres y en 1880 se estaban construyendo otras más livianas de madera; precisamente esas estructuras quedaron registradas por Christiano Junior junto a las viejas ruinas, aunque una tormenta las derribaría aquel mismo año. Esta identificación permite además separar definitivamente dos conjuntos que suelen confundirse: Santo Domingo no era el antiguo templo jesuítico de la Plaza Mayor. La iglesia de la Compañía de Jesús, situada en las actuales Ituzaingó y Beltrán, pasó a los franciscanos hacia fines del siglo XVIII y es la que hoy conocemos como Ruinas de San Francisco; Santo Domingo ocupaba otra manzana y conservó durante siglos su propio solar. Así, aquella fotografía de 1880 no muestra simplemente paredes derrumbadas: conserva la memoria de una orden establecida en Mendoza desde 1563, de un templo incendiado, reconstruido y nuevamente destruido, de los religiosos muertos bajo los escombros y de una ciudad que, aun rodeada de ruinas, comenzaba una vez más a levantarse. #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #SantoDomingo #Dominicos #TerremotoDe1861 #CiudadVieja #ÁreaFundacional #Mendoza1861 #PatrimonioMendocino #FotografíaHistórica #ChristianoJunior #MemoriaHistórica #OldMendoza #MendozaHistory #HistoricPhotography #Dominicans #Heritage #ArgentinaHistory #Earthquake1861


jueves, 1 de octubre de 2026

1879: LA FOTOGRAFÍA QUE INMORTALIZÓ EL NACIMIENTO DE LA AGRONOMÍA MODERNA EN MENDOZA


Invierno de 1879. Donde hoy se levanta el Centro Cívico de Mendoza, con la Casa de Gobierno, tribunales y grandes avenidas, se extendían cultivos, acequias, frutales y edificios destinados a una experiencia educativa que marcaría la historia agrícola argentina. Esta extraordinaria imagen, considerada la primera fotografía conocida de la Quinta Agronómica y perteneciente a una panorámica de mayor tamaño, fue tomada mirando hacia el oeste: en ella aparecen los alumnos trabajando directamente sobre la tierra, podando largas hileras de perales mientras, detrás de ellos, comenzaba a levantarse el paisaje institucional de una de las experiencias pioneras de enseñanza agronómica del país.  En primer plano, señalado con el número 1, aparece el edificio identificado como la primera bodega de la Quinta Agronómica; detrás, con el número 2, se distingue el edificio principal de la Escuela, cuya construcción quedó terminada precisamente en 1879. Hacia el fondo emerge la precordillera mendocina y una línea de altos álamos permite reconstruir el trazado de la actual calle Belgrano, identificada en la descripción histórica publicada por Los Andes como la entonces llamada calle del Alto Godoy; hacia el extremo izquierdo, otra formación de álamos marcaba el curso del zanjón Frías. Pero la fotografía encierra algo todavía más extraordinario: aquellos jóvenes pertenecían a la etapa fundacional de la enseñanza agrícola profesional mendocina. El Departamento Agronómico comenzó efectivamente sus cursos en 1874 bajo la dirección de Francisco Roca Sanz; en 1878 fue elevado al rango de Escuela Nacional de Agricultura y en 1879 egresó la primera promoción de profesionales agrónomos del país, con el título de Peritos Agrícolas. Ese mismo año quedó concluido el edificio principal que aparece dominando esta escena. El predio tampoco era pequeño: el Gobierno de Mendoza había adquirido las tierras en 1872 y posteriormente las cedió a la Nación para instalar la escuela, destinando alrededor de 25 hectáreas a las prácticas agronómicas. Allí la enseñanza dejaba de ser solamente teoría: los estudiantes cultivaban, podaban, ensayaban técnicas agrícolas y aprendían sobre el terreno, convirtiendo aquella quinta situada entonces en los márgenes de la ciudad en un verdadero laboratorio a cielo abierto.  Su legado continuaría durante décadas: en 1897 el predio fue ocupado por la Escuela Nacional de Vitivinicultura, fundamental para la formación técnica de la industria del vino mendocino; posteriormente también funcionó allí la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo hasta su traslado definitivo a Chacras de Coria en 1954.  Más de un siglo después, esta imagen permite detener el tiempo: donde hoy circulan miles de vehículos y se concentra buena parte de la administración pública provincial, hubo jóvenes con tijeras de poda entre perales, acequias, álamos y una pequeña bodega, aprendiendo a transformar científicamente una tierra que terminaría convirtiéndose en una de las grandes regiones agrícolas y vitivinícolas de la Argentina. Fuente de origen de la fotografía: Archivo General de la Provincia de Mendoza (AGPM). La obra La cultura de la vid y el vino – La Vitivinicultura hace Escuela, del Fondo Vitivinícola Mendoza, reproduce una fotografía de alumnos trabajando en los terrenos de la Quinta hacia 1879 y la acredita como “gentileza AGPM”. La identificación detallada de esta panorámica —invierno de 1879, poda de perales, primera bodega, edificio principal, calle Belgrano y zanjón Frías— fue publicada por Diario Los Andes el 3 de agosto de 2024. Contexto histórico corroborado con la Reseña Histórica de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo. #Mendoza #MendozaAntigua #QuintaAgronómica #HistoriaDeMendoza #FotosAntiguas #Agricultura #Vitivinicultura #HistoriaArgentina #ArchivoHistórico #MemoriaMendocina #UNCuyo #CienciasAgrarias #MendozaHistory #OldMendoza #HistoricMendoza #ArgentineHistory #AgriculturalHistory #HistoricPhotography #WineHistory #Argentina

sábado, 29 de agosto de 2026

🔥🏔️📷 HACIA 1895: EL RINCÓN DE LOS ANDES DONDE CHILE SE ENCONTRABA ENTRE RÍOS — UNA RARÍSIMA FOTOGRAFÍA DE LA UNIÓN DEL ACONCAGUA Y EL COLORADO 🇦🇷🇨🇱🌊


Mucho antes de las rutas asfaltadas, los túneles modernos y el tránsito permanente entre Mendoza y Chile, atravesar la Cordillera de los Andes era una verdadera aventura entre quebradas, ríos, refugios, caballos, carruajes y los primeros tramos ferroviarios. Esta extraordinaria fotografía, tomada hacia 1895, lleva en su etiqueta original la inscripción “13 Unión Ríos Aconcagua y Colorado” y pertenece a una rarísima serie titulada “Chile y Argentina, y el cruce de los Andes”. No se trata de una simple reproducción: el conjunto original estaba formado por albúminas de aproximadamente 19,3 × 23,8 centímetros, montadas sobre gruesos cartones grises, decoradas con un delicado recuadro dorado y numeradas individualmente. El fotógrafo sigue siendo desconocido. Entre aquellas vistas aparecían Punta de Vacas y su tren hacia Mendoza, la Plaza de Armas de Santiago, la Casucha del Portillo, el Llano de las Calaveras, la Laguna del Portillo y esta formidable escena de la unión de los cursos cordilleranos. La fotografía muestra un paisaje sorprendentemente agreste: el río avanzando entre grandes rocas, altas laderas andinas y una vegetación donde destacan imponentes cactus columnares en primer plano. Es una Cordillera todavía dominada por los caminos naturales y por el ritmo de los viajeros. Cuando se obtuvo esta imagen, el sueño ferroviario que pretendía unir definitivamente Mendoza con Chile todavía estaba inconcluso. Las obras argentinas del Ferrocarril Trasandino habían comenzado en Mendoza en 1887 y alcanzaron Uspallata en 1891, Río Blanco en 1892 y Punta de Vacas en 1893; la conexión ferroviaria internacional completa entre Mendoza y Los Andes llegaría recién en 1910. Es decir, esta cámara inmortalizó la Cordillera justamente en uno de los momentos más extraordinarios de su transformación: el antiguo mundo de las travesías a caballo, las casuchas y los pasos cordilleranos comenzaba lentamente a convivir con locomotoras, rieles, túneles y grandes proyectos de ingeniería. Incluso la denominación que figura en la fotografía posee valor histórico: documentos y registros actuales utilizan diferentes criterios para describir la formación y los tramos superiores del Aconcagua, mientras que antiguas fotografías y postales conservaron expresamente el nombre “Unión de los Ríos Aconcagua y Colorado”. Más de 130 años después, esta albúmina no solamente nos muestra un río: conserva la imagen de una frontera que comenzaba a cambiar, un paisaje gigantesco que durante siglos separó a dos países y que, al mismo tiempo, fue convirtiéndose en uno de sus grandes caminos de encuentro. 🇦🇷🤝🇨🇱🏔️ #MendozAntigua #MendozaAntigua #Mendoza #Chile #Argentina #CordilleraDeLosAndes #LosAndes #RioAconcagua #RioColorado #Aconcagua #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #FotografiaAntigua #FotografiaHistorica #FerrocarrilTrasandino #CruceDeLosAndes #PatrimonioHistorico #AndesMountains #AconcaguaRiver #ColoradoRiver #ArgentinaHistory #ChileHistory #HistoricalPhotography #VintagePhotography #TransAndeanRailway #CrossingTheAndes #SouthAmericanHistory

🔥🏛️🌋 MENDOZA ANTES DE DESAPARECER: LAS IMÁGENES QUE SALVARON DEL OLVIDO LA CIUDAD DE 1861… Y EL MISTERIO DE TORRECILLAS 📜🎨🏔️


El 20 de marzo de 1861, a las 20:36, Mendoza sufrió el terremoto porcentualmente más destructivo registrado en la historia argentina: el INPRES le asigna una intensidad IX y estima unas 6.000 víctimas sobre una población de aproximadamente 18.000 habitantes. La antigua ciudad colonial quedó convertida en ruinas y la noticia comenzó a estremecer al resto del país: a comienzos de abril, diarios porteños como El Nacional y La Tribuna publicaban dramáticos testimonios sobre la destrucción y rápidamente se organizaron acciones de ayuda para los sobrevivientes. Pero aquella Mendoza tricentenaria no desapareció por completo de la memoria. Antes de la catástrofe había sido observada y dibujada por viajeros y artistas como Fernando Brambila, Felipe Bauzá, Peter Schmidtmayer, Edmond Bigot de La Touanne, Auguste Borget, Johann Moritz Rugendas, Anton Goering y Juan León Pallière. Entre ese escaso patrimonio visual sobresalen las panorámicas de la antigua Plaza Mayor —actual Plaza Pedro del Castillo—, con su fuente central, sus árboles, las construcciones de adobe y las siluetas de la Matriz, San Agustín, Santo Domingo y San Francisco dominando el corazón urbano. Pallière llegó a Mendoza durante su gran viaje de 1858 rumbo a Chile y dejó bocetos tomados del natural. Su vista de la Plaza Mayor apareció vinculada al folleto El terremoto en Mendoza, de Damián Hudson, en 1861, y volvió a cobrar vida en 1864 dentro de su célebre Álbum de escenas americanas, litografiado por Jules Pelvilain. Otro testimonio extraordinario quedó incorporado años después a las Vistas pintorescas del monumental trabajo de Hermann Burmeister: una panorámica litografiada en Berlín por W. Loeillot cuya autoría gráfica no figura firmada en la lámina y que investigadores como Bonifacio del Carril y Daniel Schávelzon atribuyeron a Anton Goering. Pero la historia guarda un giro todavía más fascinante. Durante décadas circularon dos famosas panorámicas firmadas por A. Torrecillas, una de ellas titulada “Vista de la ciudad de Mendoza tomada desde el Cabildo, el 15 de marzo del año 1861”, apenas cinco días antes del terremoto. Todo parecía indicar que Torrecillas había contemplado personalmente aquella ciudad condenada a desaparecer. Sin embargo, una investigación del historiador de la fotografía Abel Alexander permitió localizar a Antonio Torrecillas mucho después: una guía comercial de 1898 registra su taller de litografía en Salta 73; en 1901 aparece establecido en Lavalle 175 y posteriormente trabajó en Rioja 70. La conclusión cambia por completo la lectura de esas estampas: Torrecillas no habría sido un cronista contemporáneo del terremoto, sino un artista posterior que reconstruyó visualmente la Mendoza anterior a 1861, probablemente apoyándose en imágenes y modelos precedentes. Y existe un misterio todavía mayor: el daguerrotipista alemán Adolfo Alexander había trabajado en Mendoza antes de la tragedia y, ya radicado en Buenos Aires, llegó a ofrecer públicamente “vistas de Mendoza” obtenidas uno y dos años antes del terremoto. Aquellas fotografías originales, que podrían mostrar con precisión la ciudad desaparecida, continúan sin ser localizadas. Así, cada grabado, cada dibujo y cada litografía que sobrevivió es mucho más que una obra artística: es una ventana abierta hacia calles que ya no existen, templos derrumbados y una plaza desde la que alguna vez se contempló una Mendoza que, en cuestión de segundos, pasó de ser ciudad a convertirse en memoria. 🏛️📜🏔️ #MendozaAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Mendoza1861 #TerremotoDe1861 #PlazaMayor #PlazaPedroDelCastillo #AreaFundacional #JuanLeonPalliere #HermannBurmeister #AntonGoering #AntonioTorrecillas #HistoriaArgentina #PatrimonioHistorico #MemoriaHistorica #OldMendoza #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoricMendoza #Lithography #HistoricalArt

🔥📸 EL AVISO QUE CONFIRMA QUE LA CIUDAD FUE FOTOGRAFIADA ANTES DEL TERREMOTO DE 1861 🏛️🌎


Hay documentos que no sólo cuentan la historia: abren una ventana hacia imágenes que todavía seguimos buscando. La pieza adjunta es uno de ellos. Aunque suele aparecer junto a antiguas vistas de “Mendoza antes de 1861”, en realidad no es la ilustración publicada por monseñor José Aníbal Verdaguer, sino un extraordinario aviso comercial del fotógrafo alemán Adolfo Alexander, instalado entonces en la calle de las Artes Nº 37 de Buenos Aires —actual Carlos Pellegrini—. Y entre la extensa lista de servicios de su establecimiento aparece una frase verdaderamente fascinante: ofrecía “Vistas de Mendoza sacadas de varios puntos de uno y dos años antes del terremoto”. Es decir, Alexander anunciaba públicamente imágenes fotográficas obtenidas aproximadamente entre 1859 y 1860, cuando la antigua Mendoza colonial todavía estaba en pie. El fotógrafo había llegado a la provincia en 1855 y se convirtió en uno de los grandes pioneros de la fotografía cuyana; hacia 1860 se trasladó a Buenos Aires y, después de la catástrofe, comercializó aquellas vistas de una ciudad que ya no existía. Lo extraordinario es que esos registros urbanos permanecen desaparecidos: pese a décadas de investigaciones, las fotografías de aquella Mendoza anterior al desastre no han sido localizadas. El aviso también constituye una pequeña radiografía del oficio fotográfico del siglo XIX: Alexander comunicaba el traslado de su establecimiento desde las inmediaciones del Mercado del Plata, ofrecía retratos a 20 pesos, cajas, cuadros, relicarios y prendedores, copiaba retratos al óleo y daguerrotipos, realizaba grupos familiares y disponía de cámaras transportables para fotografiar personas enfermas e incluso difuntos en sus domicilios, práctica habitual dentro de la cultura fotográfica de la época. Además de Mendoza, anunciaba vistas de Valparaíso, Copiapó y sus minas. La imagen adquiere una dimensión todavía mayor cuando recordamos lo sucedido el 20 de marzo de 1861: el terremoto destruyó la ciudad de Mendoza y localidades cercanas; el registro histórico oficial lo clasifica con intensidad IX Mercalli y estima unas 6.000 víctimas sobre aproximadamente 18.000 habitantes, convirtiéndolo proporcionalmente en el terremoto más destructivo de la historia argentina. Décadas más tarde, José Aníbal Verdaguer incorporaría en su monumental Historia eclesiástica de Cuyo una vista titulada “Mendoza antes de 1861”; el Archivo General de la Nación registra la edición de la obra en Milán, por la Premiata Scuola Tipografica Salesiana, en 1932. Sin embargo, investigaciones académicas advierten que esas imágenes de Verdaguer no deben confundirse con fotografías tomadas directamente antes del terremoto: probablemente fueron elaboradas a partir de representaciones anteriores, especialmente las litografías atribuidas a A. Torrecillas, y contienen algunos rasgos idealizados de aquella ciudad colonial. De allí surge uno de los grandes misterios de la memoria visual mendocina: tenemos grabados, dibujos, litografías y reconstrucciones de la ciudad desaparecida, pero las auténticas vistas fotográficas que Adolfo Alexander aseguraba tener y vender continúan sin aparecer. Quizás permanezcan olvidadas en algún archivo, colección familiar o antiguo álbum esperando ser reconocidas. Si algún día salen nuevamente a la luz, estaríamos frente a uno de los descubrimientos iconográficos más importantes de la historia de Mendoza: el rostro verdadero de nuestra ciudad apenas uno o dos años antes de que la tierra cambiara su destino para siempre. 📸🏔️🇦🇷 #MendozaAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #AdolfoAlexander #FotografiaAntigua #TerremotoDe1861 #Mendoza1861 #CiudadVieja #AreaFundacional #PatrimonioHistorico #MemoriaHistorica #HistoriaArgentina #FotografiaHistorica #OldMendoza #MendozaHistory #HistoricPhotography #ArgentinaHistory #LostPhotography #VintageArgentina #HistoricalMendoza

🔥🏛️🌎 LA MENDOZA QUE EL TERREMOTO BORRÓ DEL MAPA: UNA VENTANA A LA PLAZA MAYOR ANTES DE LA NOCHE TRÁGICA DE 1861 🏔️⚡


Esta extraordinaria litografía nos permite asomarnos a una Mendoza que desapareció casi por completo. La obra lleva por título original “La Plaza de Mendoza antes del terremoto del 20 de Marzo de 1861” y fue litografiada en Berlín por W. Loeillot. Años después de la catástrofe fue incorporada como figura 12 a Vues pittoresques de la République Argentine, publicada en Buenos Aires en 1881 como primera sección del monumental atlas que acompañaba la Description physique de la République Argentine del naturalista alemán Hermann Burmeister. La edición reunió grandes vistas del territorio argentino y fue concebida como una obra científica y artística destinada también a mostrar el país al mundo. La imagen conserva una visión excepcional de la antigua Plaza Mayor de Mendoza —actual Plaza Pedro del Castillo y corazón del Área Fundacional—, observada desde un punto elevado vinculado al antiguo Cabildo. En torno al espacio abierto aparecen la fuente central, las hileras de árboles y algunas de las principales construcciones religiosas y civiles de la ciudad colonial, mientras la Cordillera se recorta al fondo. Investigaciones sobre la iconografía mendocina identifican en estas panorámicas edificios como la Iglesia Matriz y los templos de San Francisco, Santo Domingo y San Agustín, formando un paisaje urbano que prácticamente desaparecería en pocas horas. Hay además un detalle histórico fascinante: la lámina no presenta una firma que identifique de manera inequívoca al autor del dibujo original. Sin embargo, el historiador Bonifacio del Carril y el arqueólogo Daniel Schávelzon la atribuyeron al pintor y naturalista alemán Christian Anton Göring, mientras que W. Loeillot fue el responsable de su ejecución litográfica en Berlín. El miércoles 20 de marzo de 1861, a las 20:36, aquella ciudad de adobe fue sacudida por el terremoto más destructivo proporcionalmente registrado en la historia argentina. El INPRES estima para el fenómeno una magnitud cercana a 7,0 y una intensidad máxima de IX en la escala Mercalli; sus registros históricos calculan unas 6.000 víctimas sobre una población de aproximadamente 18.000 habitantes, aunque otras reconstrucciones documentales ofrecen cifras diferentes debido a la precariedad de los censos de la época. Incendios, derrumbes y el desborde de aguas completaron la tragedia. La destrucción obligó a replantear por completo la ciudad: el nuevo núcleo urbano comenzó a desarrollarse hacia el sudoeste, organizado alrededor de la actual Plaza Independencia y acompañado por cuatro plazas menores, mientras la vieja Plaza Mayor quedó como testigo del núcleo fundacional perdido. Por eso esta imagen es mucho más que una hermosa estampa del siglo XIX: es casi una ventana detenida en el tiempo hacia calles, iglesias, árboles y edificios que dejaron de existir aquella noche. Una Mendoza tranquila bajo la Cordillera, inmortalizada en papel antes de convertirse en memoria. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Mendoza1861 #TerremotoDeMendoza #PlazaPedroDelCastillo #AreaFundacional #HermannBurmeister #ChristianAntonGoering #WLoeillot #HistoriaArgentina #ArgentinaAntigua #PatrimonioHistorico #OldMendoza #MendozaHistory #ArgentinaHistory #HistoricArgentina #HistoricalLithograph #SouthAmericanHistory #Heritage

🔥🏛️🏔️ MENDOZA ANTES DEL DESASTRE: LA EXTRAORDINARIA MIRADA DE PALLIÈRE QUE INMORTALIZÓ LA PLAZA MAYOR ANTES DEL TERREMOTO DE 1861


📜 - Mucho antes de las amplias avenidas y plazas de la Mendoza moderna, el corazón de la ciudad latía alrededor de su antigua Plaza Mayor, el espacio histórico que hoy reconocemos como plaza Pedro del Castillo. Esta extraordinaria litografía de Juan León Pallière conserva una de las imágenes más valiosas de aquella Mendoza que desaparecería casi por completo en la tragedia de 1861. Pallière pasó por Mendoza en 1858 durante una extensa travesía por Sudamérica y realizó apuntes y dibujos tomados del natural. Desde una posición elevada, vinculada al antiguo Cabildo, registró la plaza con su fuente central, sus jóvenes árboles, las viviendas de adobe y los grandes templos que dominaban el perfil urbano. De izquierda a derecha podían distinguirse la Iglesia Matriz o Catedral, San Agustín, Santo Domingo y el monumental templo de San Francisco, mientras detrás de la ciudad se levantaban las estribaciones andinas. Aquel dibujo tuvo una historia extraordinaria: una primera versión fue utilizada ya en 1861 para ilustrar el folleto “El terremoto en Mendoza”, de Damián Hudson, y años más tarde volvió a publicarse en el célebre “Álbum Pallière. Escenas americanas”, aparecido por entregas entre 1864 y 1865. El álbum reunió 52 litografías realizadas en Buenos Aires en el taller de Jules Pelvilain a partir de dibujos y acuarelas acumulados por Pallière durante sus viajes. La lámina que vemos lleva precisamente la identificación “Peint par Pallière” y “Imp. Pelvilain” y fue publicada en Buenos Aires en 1864 bajo el título “La Plaza Mayor de Mendoza antes del terremoto de 1861”. No representa una reconstrucción imaginada décadas después: deriva de las observaciones realizadas por el artista durante su paso por Mendoza en 1858, pocos años antes de la catástrofe. El contraste con lo que ocurriría resulta estremecedor. A las 20:36 del 20 de marzo de 1861, un terremoto devastó la antigua capital mendocina. Las construcciones de adobe y numerosos edificios públicos y religiosos se derrumbaron; posteriormente se produjeron incendios y la tragedia dejó miles de víctimas. Las estimaciones históricas sobre población y fallecidos difieren según las fuentes, pero existe consenso en que fue el terremoto más destructivo registrado en la historia de Mendoza. Después de aquella noche, el centro urbano fue reconstruido hacia el sudoeste y la vieja Plaza Mayor quedó asociada durante décadas al llamado sector de las ruinas. Hoy ese espacio integra el Área Fundacional y la plaza Pedro del Castillo, donde todavía se conservan vestigios arqueológicos del antiguo Cabildo y de la histórica fuente que abastecía de agua a los mendocinos. Por eso esta obra de Pallière es mucho más que una bella litografía del siglo XIX: es una auténtica ventana abierta hacia una ciudad perdida. Allí están la plaza, las torres, la fuente, los árboles y la silueta de los Andes, congelados para siempre antes de que la tierra modificara en pocos instantes tres siglos de historia urbana. Una Mendoza desaparecida físicamente, pero extraordinariamente viva gracias al arte y a estos documentos que sobrevivieron al tiempo. 📜🏛️🏔️🇦🇷 #Mendoza #MendozaAntigua #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #PlazaMayor #PlazaPedroDelCastillo #AreaFundacional #JuanLeonPalliere #Palliere #TerremotoDe1861 #Mendoza1861 #CiudadDeMendoza #PatrimonioHistorico #HistoriaArgentina #FotografiaHistorica #Litografia #MemoriaHistorica #OldMendoza #MendozaHistory #HistoricMendoza #ArgentinaHistory #HistoricalArt #Lithography #CulturalHeritage #SouthAmericanHistory

🔥🏛️ 15 DE MARZO DE 1861: LA MENDOZA QUE DESAPARECERÍA CINCO DÍAS DESPUÉS — LA LITOGRAFÍA QUE RECREÓ EL ÚLTIMO ROSTRO DE LA CIUDAD COLONIAL 🌄⚡


La extraordinaria imagen que acompaña esta publicación representa la antigua Plaza Mayor mendocina —actual plaza Pedro del Castillo— tal como habría lucido el 15 de marzo de 1861, apenas cinco días antes de que el terremoto del 20 de marzo cambiara para siempre la historia de la provincia. Desde una perspectiva elevada, situada simbólicamente en el primer piso del antiguo Cabildo, aparecen la plaza con su fuente central, sus jóvenes árboles, faroles y senderos, mientras alrededor se levantan la Iglesia Matriz, San Agustín, Santo Domingo y el monumental templo de San Francisco; detrás, la vegetación de la Alameda y la Cordillera de los Andes completan una de las panorámicas más fascinantes de la Mendoza desaparecida. Pero esta obra encierra un dato sorprendente que durante décadas pasó inadvertido: aunque en la lámina puede leerse “Vista de la Ciudad de Mendoza tomada desde el Cabildo, el 15 de marzo del año 1861”, la investigación del historiador de la fotografía Abel Alexander demuestra que Antonio Torrecillas no habría realizado la litografía en vísperas del terremoto. Las guías comerciales mendocinas recién lo documentan como litógrafo en Salta 73 en 1898, luego en Lavalle 175 entre comienzos del siglo XX y 1904 y, posteriormente, en Rioja 70, dirección que precisamente aparece impresa en esta versión. Alexander concluye que Torrecillas no fue un artista contemporáneo de la catástrofe, sino que recreó décadas después la ciudad anterior al sismo utilizando la iconografía que había sobrevivido; el historiador del arte Roberto Amigo incluso considera que Torrecillas tomó como referencia una composición de Juan León Pallière. La pieza conservada y estudiada por Hilario mide 31,7 × 53,6 cm dentro de la caja del grabado y 36,8 × 57,6 cm en su papel, y constituye una variante especialmente valiosa porque identifica como dirección del taller “Rioja 70 – Mendoza”. La escena que reproduce era el corazón de una ciudad con casi tres siglos de historia. Allí estaba el Cabildo, frente a una plaza que concentraba actividades políticas, religiosas y sociales. Cinco días después de la fecha representada, el miércoles 20 de marzo de 1861 a las 20:36, un terremoto de intensidad IX en la escala Mercalli destruyó Mendoza y sus alrededores; el INPRES lo considera, proporcionalmente, el terremoto más destructivo registrado en la historia argentina. Entre los edificios arrasados estuvieron el Cabildo y los grandes templos que dominaban aquel paisaje. Del antiguo conjunto religioso de San Francisco todavía sobreviven ruinas junto a la actual plaza Pedro del Castillo, declaradas Monumento Histórico Nacional y convertidas en uno de los testimonios materiales más poderosos de aquella Mendoza perdida. La catástrofe fue tan profunda que la ciudad terminó reconstruyéndose en otro emplazamiento: en 1863 Julio Balloffet proyectó la nueva Mendoza aproximadamente un kilómetro al sudoeste, organizada alrededor de la actual Plaza Independencia, con calles más amplias y grandes espacios abiertos que respondían también a la experiencia sísmica vivida. Por eso esta imagen es mucho más que una bella estampa antigua: representa la memoria visual de una ciudad que dejó de existir físicamente, una Mendoza de templos, adobe, acequias, árboles y torres que quedó sepultada en cuestión de minutos. Y quizás allí radique su verdadero poder: aunque Torrecillas la dibujó décadas después, fijó para las generaciones futuras aquel instante fechado el 15 de marzo de 1861, cuando nadie podía imaginar que apenas cinco días más tarde la Plaza Mayor, el Cabildo y buena parte de la ciudad tricentenaria quedarían convertidos en ruinas. 🏛️🌄⚡#Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #TerremotoDe1861 #CiudadDeMendoza #AreaFundacional #PlazaPedroDelCastillo #HistoriaArgentina #PatrimonioMendocino #AntonioTorrecillas #Litografia #MemoriaHistorica #OldMendoza #MendozaHistory #ArgentinaHistory #HistoricArgentina #HistoricalLithography #CulturalHeritage #LostCities

🔥🏔️ 1826: MENDOZA QUEDÓ INMORTALIZADA ANTES DE DESAPARECER — LA PLAZA MAYOR, SAN FRANCISCO Y LOS ANDES EN UNA IMAGEN ÚNICA 🇦🇷🕰️


Treinta y cinco años antes de que el devastador terremoto del 20 de marzo de 1861 destruyera gran parte de la antigua ciudad, un oficial de la Marina francesa dejó uno de los testimonios visuales más extraordinarios de aquella Mendoza que desapareció para siempre. Edmond Bigot de La Touanne, integrante de la expedición de la fragata La Thétis y la corbeta L’Espérance, atravesó aquel año la Cordillera durante su viaje terrestre desde Chile hacia Buenos Aires y fue realizando dibujos y croquis de los paisajes, ciudades y costumbres que encontraba a su paso. Entre ellos quedó esta magnífica vista de la antigua Plaza Mayor o Plaza de Armas de Mendoza —actual plaza Pedro del Castillo—, corazón político, religioso, comercial y social de la ciudad colonial. La perspectiva habría sido tomada desde el Cabildo, que se levantaba sobre el costado oriental de la plaza, razón por la cual el propio edificio no aparece en la composición; estudios de la Universidad Nacional de Cuyo señalan precisamente que las antiguas vistas de La Touanne, Göering y Pallière fueron realizadas desde ese punto elevado. Frente al espectador aparece la vieja iglesia de San Francisco, antiguo templo de la Compañía de Jesús dedicado a la Inmaculada Concepción, todavía con una de sus torres sin completar; detrás se elevan, monumentales, las montañas mendocinas. La actual documentación histórica ubica aquel templo en las hoy calles Ituzaingó y Beltrán, frente al ángulo noroeste de la plaza. En primer plano, caballos lanzados al galope, jinetes, un gran coche de viaje, hombres, mujeres y niños convierten la plaza en una escena vibrante de la Mendoza de comienzos del siglo XIX. Hay, sin embargo, un detalle fascinante que obliga a mirar esta imagen con ojos de historiador: las figuras humanas fueron agregadas posteriormente por el artista francés Victor Adam; el paisaje urbano procede del dibujo de La Touanne y fue trasladado a la piedra litográfica por Louis Pierre Alphonse Bichebois. Por eso no estamos ante una “fotografía” literal de un instante, sino ante una construcción artística basada en una observación directa del lugar. Y aquí aparece otra precisión fundamental: aunque durante décadas la pieza fue catalogada en Argentina como “La Touanne. Plaza de Mendoza. Litografía. 1826” —denominación que también utiliza el Instituto Nacional Sanmartiniano—, la fecha 1826 corresponde esencialmente a la vista y al dibujo original. La reproducción litográfica conocida como “Place Publique de Mendoza” fue incorporada al atlas publicado en París en 1837; de hecho, Bonifacio del Carril distingue el álbum que La Touanne publicó en 1828 —con Puente del Inca, tipos mendocinos y otras escenas argentinas— del atlas de 1837, donde apareció específicamente la Plaza Pública de Mendoza. Más que una simple ilustración, esta obra es una ventana abierta a una ciudad perdida: la Mendoza de adobe, iglesias, caballos, acequias, viajeros y grandes espacios abiertos que todavía vivía alrededor de su plaza fundacional y que el terremoto de 1861 transformaría radicalmente. Gracias al lápiz de un viajero francés, a los talleres litográficos de París y a la conservación de la obra durante casi dos siglos, hoy podemos volver a situarnos frente a aquella plaza, levantar la mirada hacia San Francisco y contemplar nuevamente los Andes tal como un europeo quiso mostrarlos al mundo en 1826.
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martes, 3 de febrero de 2026

1890 - ⛰️🛤️ ¡EL DESAFÍO DE LOS ANDES! EL MOMENTO EXACTO EN QUE SE ABRIÓ PASO AL TRASANDINO. Mendoza


¿Te imaginás lo que fue perforar la roca viva de la cordillera a finales del siglo XIX? Esta impresionante fotografía nos traslada a diciembre de 1890, capturando el nacimiento de la Boca del Túnel en el Kilómetro 161. En plena construcción del Ferrocarril Trasandino, esta imagen es un testimonio del esfuerzo humano por unir Argentina y Chile.  Lo que ves es el frente de avance de una de las tantas perforaciones necesarias para que la locomotora pudiera vencer la pendiente andina. En esa época, gran parte del trabajo se hacía con pico, pala y explosivos de precisión. Observen las vías provisionales de trocha angosta que servían para extraer los escombros y la enorme pila de leña a la derecha, combustible esencial para las máquinas y el campamento en la gélida altura mendocina. Km 161: Este punto representaba una de las secciones más complejas del trazado, donde la montaña parecía cerrarse y solo el ingenio de los hermanos Clark y sus trabajadores pudo encontrar la salida. El Ferrocarril Trasandino no solo fue un tren; fue un puente de progreso que desafió las leyes de la naturaleza. Cada metro de túnel ganado era una victoria sobre el aislamiento y el clima implacable de la Alta Montaña.  Para 1890, la construcción avanzaba a un ritmo frenético, empleando a miles de obreros que vivían en campamentos a más de 3.000 metros de altura, enfrentando inviernos crudos para cumplir el sueño de la unión trasandina. #MendozaAntigua #FerrocarrilTrasandino #HistoriaAndina #IngenieriaPionera #AltaMontaña #PatrimonioHistorico #TrenesArgentinos #mendozantigua 

domingo, 9 de noviembre de 2025

La imagen de 1897 muestra el estanque original de la Plaza Independencia, corazón de la Ciudad Nueva de Mendoza, símbolo del urbanismo post-terremoto y del ideal higienista que marcó la modernización provincial.


Tras el devastador terremoto de 1861, Mendoza fue rediseñada por el agrimensor Julio Balloffet, quien proyectó la Ciudad Nueva con un trazado racionalista de 64 manzanas y cinco plazas equidistantes. En el centro de ese damero urbano se ubicó la Plaza Independencia, la más extensa y simbólica, con 4 hectáreas de superficie. La imagen de 1897 registra uno de sus elementos más distintivos: el estanque central, rodeado de senderos, árboles y simetría paisajística. Este espejo de agua no solo embellecía el espacio, sino que respondía a los ideales higienistas y estéticos de la época, que asociaban el agua con salud, frescura y civilización. El estanque fue parte de una serie de intervenciones que buscaban convertir la plaza en un centro cívico y recreativo, con bancos, faroles, esculturas y fuentes. Frente a ella se ubicaba la Casa de Gobierno, y más tarde se proyectó allí el Museo de Ciencias Naturales Cornelio Moyano, antes de su traslado al Parque General San Martín. A lo largo del siglo XX, la plaza fue remodelada en varias ocasiones, pero el estanque original —visible en esta imagen— representa el espíritu fundacional de la Ciudad Nueva: orden, belleza y modernidad en el corazón de Mendoza. #PlazaIndependencia1897 #CiudadNuevaMendoza #EstanqueHistórico #BalloffetUrbanismo #MendozaPostTerremoto #AguaYSimetría #CentroCívico #MemoriaPaisajística #MendozaAntigua #ReflejosDeHistoria #mendozantigua 

sábado, 25 de octubre de 2025

🛠️ 1889: César Cipolletti y el nacimiento del sistema hídrico moderno en Mendoza El ingeniero italiano supervisó la construcción del primer dique derivador sobre el río Tunuyán, origen del actual dique Tiburcio Benegas, piedra angular del riego en tierras áridas.

 💧 Cipolletti en Tunuyán: ciencia, agua y territorio


En 1889, el ingeniero hidráulico César Cipolletti llegó a Mendoza contratado por el gobierno provincial para resolver los problemas de distribución de agua en una región naturalmente árida. Su primera gran obra fue la supervisión del dique derivador sobre el río Tunuyán, que más tarde se conocería como Dique Tiburcio Benegas, en honor al gobernador que impulsó el proyecto. Este dique fue el primer paso hacia la sistematización del riego en el oasis norte de Mendoza. Cipolletti diseñó un sistema de canales y derivadores que permitió aprovechar el caudal del Tunuyán para uso agrícola, urbano e industrial. Su trabajo sentó las bases del Departamento General de Irrigación, creado en 1884, y del modelo de gestión hídrica que aún hoy distingue a Mendoza en el contexto latinoamericano. Además de esta obra, Cipolletti proyectó el Dique Cipolletti sobre el río Mendoza, inaugurado en 1890, y desarrolló estudios pioneros sobre coeficientes de escurrimiento, curvas de nivel y planificación territorial, que fueron adoptados en otras provincias y países. Su legado técnico y cultural se mantiene vivo en el Archivo Histórico de Irrigación, en placas conmemorativas, y en el reconocimiento de su nombre en calles, escuelas y obras hidráulicas. El Dique Tiburcio Benegas, aún operativo, es testimonio de una visión que transformó el desierto en oasis. #ScrollCipolletti #Tunuyán1889 #AguaYTerritorio #BenegasFundacional #LegadoHídrico #mendozantigua 

domingo, 5 de octubre de 2025

Plaza Independencia: corazón sísmico y urbano de Mendoza (1880) Christiano Junior


Ubicada entre las calles Patricias Mendocinas, Chile, General Espejo y Rivadavia, la Plaza Independencia es el núcleo fundacional del nuevo trazado urbano de la Ciudad de Mendoza. Su origen se remonta a la reconstrucción posterior al devastador terremoto del 20 de marzo de 1861, que destruyó gran parte de la ciudad colonial. En respuesta al desastre, se diseñó un plan urbano moderno y funcional, inspirado en criterios de seguridad sísmica. Se estableció una plaza central —llamada inicialmente Parque Independencia— rodeada por cuatro plazas equidistantes: San Martín, Chile, España y Italia. Esta configuración en cruz, con espacios abiertos cada cuatro manzanas, buscaba garantizar zonas de evacuación rápidas y libres de edificaciones ante futuros sismos. La Plaza Independencia ocupa cuatro manzanas y desde sus orígenes fue concebida como espacio público, cultural y de resguardo. En ella confluyen arquitectura, memoria y paisaje urbano. La foto de 1880 muestra sus primeros trazos, cuando aún era un parque incipiente en una ciudad que renacía desde sus ruinas. Hoy, además de ser punto de encuentro y pulmón verde, alberga el Teatro Independencia, la fuente de los continentes y múltiples actividades culturales que la mantienen viva en el corazón de mendocinos y visitantes
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