jueves, 21 de mayo de 2026

21 DE MAYO: EL DÍA EN QUE EL DEPORTE ARGENTINO MEZCLÓ GLORIA, RAREZAS Y DESPEDIDAS INOLVIDABLES


El 21 de mayo dejó varias postales intensas en la memoria del deporte argentino: carreras bajo presión, títulos históricos, despedidas emotivas y jornadas mundialistas. En 2000, Gastón Mazzacane logró una rareza argentina en la Fórmula 1: terminó 8º con Minardi en el Gran Premio de Europa, disputado en Nürburgring. No sumó puntos porque entonces solo puntuaban los seis primeros, pero fue su mejor resultado en la máxima categoría y una actuación destacada para un piloto argentino en un equipo chico. La clasificación oficial de Fórmula 1 lo ubica 8º, con Minardi Fondmetal, a dos vueltas del ganador Michael Schumacher. En 2008, Libertad de Sunchales tocó la gloria grande del básquet nacional. El equipo santafesino venció a Quimsa en Santiago del Estero por 92 a 81 y se consagró campeón de la Liga Nacional, cerrando una final perfecta y llevando al interior profundo a lo más alto del básquet argentino. En 2022, Ángel Di María vivió una despedida cargada de emoción en el PSG. En su último partido con el club parisino, ante Metz, el equipo ganó 5 a 0 y el “Fideo” marcó un gol en una noche de ovación, lágrimas y reconocimiento. PSG recuerda que aquel fue su partido número 295 con el club y que allí convirtió su gol número 92. En 2023, Los Pumas 7s hicieron historia en Londres: derrotaron a Fiji por 35 a 14 y ganaron por primera vez el Seven de Londres, cerrando una de las mejores campañas de la historia del rugby argentino en modalidad seven. La UAR destacó que fue el cierre de una temporada inolvidable, con Argentina finalizando segunda en el ranking mundial. Ese mismo 21 de mayo de 2023, Mendoza también fue escenario internacional: el Estadio Malvinas Argentinas recibió partidos del Mundial Sub-20 de la FIFA. Allí, Nigeria venció 2 a 1 a República Dominicana e Italia derrotó 3 a 2 a Brasil en una jornada que puso a la provincia en el mapa grande del fútbol juvenil mundial. El 21 de mayo no fue una fecha cualquiera: fue un día donde el deporte argentino dejó huellas en la Fórmula 1, el básquet, el fútbol, el rugby y la memoria popular. #21DeMayo #DeporteArgentino #GastónMazzacane #Formula1 #LibertadDeSunchales #LigaNacional #AngelDiMaria #PSG #LosPumas7s #SevenDeLondres #Mendoza #MundialSub20 #HistoriaDelDeporte #MendozAntigua #ArgentineSports #SportsHistory #F1History #RugbySevens #FootballHistory

1822: CUANDO LA PRENSA MENDOCINA ENCENDIÓ EL PODER Y NACIERON LAS PRIMERAS RESTRICCIONES (Imagen Ilustrativa)


Apenas habían pasado dos años desde la aparición de El Termómetro del Día, considerado el primer periódico impreso de Mendoza, cuando la joven prensa provincial empezó a mostrar su fuerza más incómoda: la crítica pública. Aquel periódico, editado por Juan Escalante, había salido por primera vez el 20 de mayo de 1820, en una Mendoza que comenzaba a descubrir el poder político de la palabra impresa. Pero esa libertad pronto empezó a molestar. Funcionarios y figuras influyentes sintieron los primeros golpes de la opinión escrita. El gobernador Tomás Godoy Cruz cuestionó lo que llamó “abusos de la prensa”, a raíz de una noticia difundida en Buenos Aires por El Argos y reproducida en Mendoza. No era un dato menor: El Argos de Buenos Aires, nacido en 1821, fue uno de los periódicos políticos y noticiosos más importantes del período rivadaviano. El malestar oficial fue creciendo hasta que, en octubre de 1822, la Honorable Junta intervino. Sus miembros advertían que la libertad de escribir estaba derivando, según ellos, en excesos capaces de herir el honor de los ciudadanos, alimentar rencores y afectar el decoro público. La prensa, pensada como instrumento de ilustración y reforma de costumbres, comenzaba a ser vista también como un espacio de disputa, acusaciones y enfrentamiento político. La resolución buscó poner límites sin suprimir por completo la libertad de imprenta. Se revocó una medida anterior más severa, pero se estableció una condición clave: el impresor ya no debía publicar papeles anónimos sin conservar una copia firmada por el autor. Si alguien quería reservar su nombre, podía hacerlo ante el público, pero debía quedar constancia de su responsabilidad. Era una forma temprana de controlar los excesos sin apagar del todo la voz de la prensa. El episodio revela una tensión que acompañaría a la Argentina durante décadas: libertad de expresión o control político, crítica pública o defensa del honor, prensa como escuela cívica o como arma de combate. Mendoza vivía entonces una intensa etapa tipográfica, con publicaciones oficiales, periódicos doctrinarios y hojas políticas que acompañaban la construcción institucional de la provincia. Estudios sobre el periodismo cuyano destacan esa primera etapa como un momento clave para entender la formación de la opinión pública regional. El gobernador Pedro Molina acusó recibo de la resolución y ordenó su publicación en el Registro Oficial. Así, la misma imprenta que había abierto una puerta a la discusión pública también comenzaba a registrar sus límites. Aquel episodio de 1822 fue mucho más que una disputa entre periodistas y funcionarios: fue el nacimiento de una pregunta que todavía sigue viva. ¿Hasta dónde puede llegar la prensa cuando incomoda al poder? En Mendoza, la libertad de imprenta nació con tinta fresca… y muy pronto también con advertencias. #PrensaMendocina #Mendoza1822 #ElTermometroDelDia #LibertadDeImprenta #HistoriaDeMendoza #TomásGodoyCruz #PedroMolina #ElArgos #PeriodismoCuyano #HistoriaArgentina #MendozAntigua #PressHistory #MendozaHistory #FreedomOfThePress #ArgentineHistory #HistoricalNewspapers

19 de JUNIO DE 1824: EL AMIGO DEL PAÍS, EL PERIÓDICO MENDOCINO QUE NACIÓ ENTRE TINTA, IDEAS Y PELEAS POLÍTICAS (Imagen Ilustrativa)


El 19 de junio de 1824, en una Mendoza atravesada por debates, reformas y tensiones políticas, apareció El Amigo del País, uno de los periódicos tempranos de la prensa mendocina. Fue editado por la Imprenta Escalante y vinculado a Francisco Borja Correas, figura destacada del periodismo y la vida intelectual cuyana. Algunas investigaciones académicas, siguiendo a Zinny, señalan con cautela que su redactor pudo haber sido Francisco Borja Correas o el padre José María Torres, lo que muestra lo complejo que es reconstruir la historia de aquellos impresos pioneros. No fue una publicación larga, pero sí significativa. Como muchos periódicos de la época, tuvo vida breve: circuló desde el 19 de junio hasta el 2 de octubre de 1824, con una duración aproximada de 16 números. Su desaparición habría estado ligada a desavenencias políticas, en un tiempo en que la prensa no solo informaba: también combatía, opinaba y participaba activamente en la construcción del poder público. El contexto era clave. Mendoza contaba entonces con una vida tipográfica intensa para la época: la antigua imprenta vinculada al Ejército de los Andes, la Imprenta Escalante, la Imprenta de la Provincia y la Lancasteriana habían abierto el camino para que circularan periódicos, registros oficiales, proclamas y debates públicos. En ese ambiente nacieron publicaciones como El Verdadero Amigo del País, El Registro Ministerial, El Amigo del País y, poco después, El Eco de los Andes, uno de los órganos más representativos del periodismo local. Aunque breve, El Amigo del País pertenece a esa primera generación de periódicos mendocinos que ayudaron a transformar la palabra impresa en una herramienta política, cultural y ciudadana. Sus páginas formaron parte de una época en la que la provincia buscaba definirse entre ideas liberales, disputas de poder, educación, organización institucional y proyectos de futuro. El Amigo del País fue más que un periódico fugaz: fue una chispa de tinta en la Mendoza de 1824, cuando cada hoja impresa podía encender una discusión y dejar huella en la memoria pública. #ElAmigoDelPais #Mendoza1824 #PrensaMendocina #FranciscoBorjaCorreas #HistoriaDeMendoza #PeriodismoCuyano #ImprentaEscalante #HistoriaArgentina #CulturaCuyana #MendozAntigua #MendozaHistory #PressHistory #ArgentineHistory #CuyoHistory #HistoricalNewspapers

El 14 de mayo 1822: EL REGISTRO MINISTERIAL, EL PAPEL OFICIAL QUE EMPEZÓ A ORDENAR LA MEMORIA DEL ESTADO MENDOCINO (Imagen Ilustrativa)


El 14 de mayo de 1822, en una Mendoza todavía joven como provincia y en plena construcción de sus instituciones, se dictó el decreto que dio origen a El Registro Ministerial, un periódico oficial pensado para publicar, semana tras semana, las leyes, decretos y disposiciones del gobierno provincial. Su aparición se concretó el 15 de junio de 1822, con la redacción de Juan Crisóstomo Lafinur, figura clave del despertar intelectual cuyano. No era un diario común: era la voz escrita de la administración pública. Allí quedaban fijadas las decisiones del poder político, los reglamentos, las resoluciones de la Sala de Representantes y los actos oficiales que necesitaban circular y conservarse. La investigación de la UNCuyo lo define como una publicación oficial semanal destinada a insertar y recopilar las leyes y decretos del Estado. Su primer número, según referencias históricas citadas por Zinny, incluyó una relación de las fiestas mayas de ese año y el reglamento de la Sociedad de Lancaster, símbolo de aquel impulso educativo, reformista e ilustrado que atravesó a Mendoza en los años veinte del siglo XIX. Con el tiempo, El Registro Ministerial se transformaría en el Registro Oficial, antecedente directo del actual Boletín Oficial de Mendoza. La propia consulta digital del Gobierno provincial conserva hoy esa función esencial: publicar boletines, normas y edictos para que los actos del Estado tengan validez pública y memoria institucional. Aquel modesto periódico oficial de 1822 fue mucho más que una hoja administrativa: fue una herramienta de orden, transparencia y construcción estatal. En sus páginas comenzó a escribirse la memoria legal de Mendoza, una provincia que buscaba organizarse con tinta, imprenta y autoridad pública. El Registro Ministerial fue el primer gran archivo vivo del poder mendocino: el lugar donde la ley dejó de ser voz pasajera para convertirse en documento. #RegistroMinisterial #Mendoza1822 #HistoriaDeMendoza #JuanCrisostomoLafinur #PrensaCuyana #BoletinOficial #RegistroOficial #HistoriaArgentina #ImprentaMendocina #MendozAntigua #MendozaHistory #ArgentineHistory #OfficialGazette #PressHistory #CuyoHistory

21 de Mayo de 1969 - EL PINCHA QUE DOMÓ AMÉRICA: LA NOCHE EN QUE ESTUDIANTES VOLVIÓ A LEVANTAR LA LIBERTADORES


El 21 de mayo de 1969, Estudiantes de La Plata escribió otra página inmortal de su historia. En el viejo estadio de 1 y 57, el equipo dirigido por Osvaldo Zubeldía derrotó 2 a 0 a Nacional de Montevideo y se consagró bicampeón de América, conquistando su segunda Copa Libertadores consecutiva. La ida ya había sido favorable para el Pincha, con triunfo 1 a 0 en el Estadio Centenario, y en La Plata terminó de sellar una final inolvidable. Los goles de aquella noche los marcaron Eduardo “Bocha” Flores y Marcos Conigliaro, dos nombres clave de una generación que convirtió a Estudiantes en una potencia continental. TNT Sports recuerda que aquel equipo formó con figuras como Alberto Poletti, Ramón Aguirre Suárez, Oscar Malbernat, Carlos Bilardo, Carlos Pachamé, Juan Ramón “La Bruja” Verón, Flores y Conigliaro, bajo la conducción táctica de Zubeldía. No fue un título aislado: fue parte de una era dorada. Estudiantes había ganado la Libertadores de 1968 ante Palmeiras, volvió a conquistarla en 1969 frente a Nacional y en 1970 completaría el tricampeonato contra Peñarol. La AFA recuerda que aquel conjunto de Zubeldía también venía de consagrarse campeón del mundo ante Manchester United en Old Trafford, una hazaña que agrandó aún más su leyenda. Aquel Estudiantes cambió la manera de competir: disciplina, táctica, pelota parada, carácter, estudio del rival y una mentalidad feroz para jugar finales. Fue un equipo discutido por algunos, admirado por muchos y temido por todos. El 21 de mayo de 1969, el Pincha no solo ganó una copa: confirmó que América tenía un nuevo dueño. Esa noche, La Plata volvió a latir al ritmo de una gloria continental. Estudiantes era bicampeón de América. #EstudiantesDeLaPlata #Pincha #CopaLibertadores #BicampeonDeAmerica #OsvaldoZubeldia #BochaFlores #MarcosConigliaro #LaBrujaVeron #HistoriaDelFutbol #FutbolArgentino #MendozAntigua #FootballHistory #CopaLibertadoresHistory #SouthAmericanFootball #EstudiantesLP #ClassicFootball

1893: LA CLÁUSULA DEL 5% QUE PODÍA HACER CRUZAR EL TREN POR LOS ANDES (Imagen Ilustrativa)


En 1893, el sueño del Ferrocarril Trasandino por Aconcagua no estaba frenado solamente por la nieve, los precipicios o los túneles de la cordillera. También chocaba contra una barrera más silenciosa: la desconfianza del capital europeo. El documento firmado por J. E. Clark y M. Clark explicaba ante el Congreso chileno por qué no podían conseguir en Europa los fondos necesarios para terminar la parte chilena del ferrocarril. La concesión ofrecía una garantía del 4%, pero para los financistas de Londres eso no alcanzaba. Una empresa ferroviaria en plena montaña, lejos de Europa y sometida a riesgos técnicos, políticos y climáticos, necesitaba una garantía más firme. Por eso los Clark pedían modificar el artículo 6° y elevar la garantía al 5% efectivo sobre un capital fijo de £1.200.000. La clave no era solo el porcentaje, sino la forma de pago. La garantía debía ser real, clara y semestral, abonada por el Estado el 1 de abril y el 1 de octubre de cada año. A cambio, la empresa entregaría al Gobierno el 45% de sus entradas brutas, ya que el 55% quedaba calculado como gastos de explotación. Si el ferrocarril producía más que el interés garantido, el excedente serviría para devolver al Estado lo que hubiera adelantado. No era un simple regalo: era un mecanismo para atraer inversión y, al mismo tiempo, proteger el dinero público. El problema venía de una contradicción: la ley prometía garantizar el capital, pero al descontar un porcentaje fijo de las entradas brutas podía ocurrir que, durante los primeros años de explotación, la empresa no reuniera lo suficiente para pagar a los accionistas. Para los Clark, una garantía condicionada dejaba de ser garantía. En los mercados europeos, decían, nadie arriesgaría dinero en una obra semejante si el respaldo del Estado no era absoluto y comprensible. La obra era inmensa. El proyecto buscaba unir Chile y Argentina a través de la Cordillera de los Andes, conectando Valparaíso, Mendoza y Buenos Aires en una ruta interoceánica. Memoria Chilena recuerda que el Trasandino fue presentado como una de las grandes obras de integración e ingeniería de su tiempo, comparable en ambición con otros proyectos monumentales del mundo moderno. Los hermanos Clark habían obtenido la concesión argentina en 1872 y la chilena en 1874, pero las dificultades financieras y políticas demoraron la construcción durante años. El folleto de 1893 mostraba que la sección argentina estaba muy avanzada: la línea Buenos Aires-Mendoza sumaba 1.047 kilómetros, y la parte trasandina argentina tenía gran parte construida y enrielada. Del lado chileno, en cambio, la obra necesitaba respaldo financiero urgente para poder emitir acciones en Londres y completar el enlace. El argumento económico era contundente: el tren podía recuperar el antiguo comercio entre Valparaíso, Mendoza, San Juan y San Luis, reducir los costos de transporte y favorecer especialmente a la minería cuyana. Según el documento, llevar carga de Valparaíso a Mendoza por el Trasandino costaría mucho menos que hacerlo desde Buenos Aires, y el viejo transporte a lomo de mula, caro y lento, quedaría superado por una vía moderna, regular y más barata. El texto también prometía una revolución en los viajes: una vez terminada la obra, el trayecto entre Valparaíso o Santiago y Buenos Aires podría hacerse en unas 52 horas, una cifra asombrosa para una época en la que la cordillera seguía siendo una frontera dura, peligrosa y costosa. La historia posterior demostraría lo difícil que era aquel sueño. Memoria Chilena señala que la construcción recién se completó en 1910, cuando quedaron unidos los puertos de Buenos Aires y Valparaíso, y que el ferrocarril atravesó luego décadas de problemas climáticos, políticos y financieros hasta su cierre operativo en 1984. La “garantía del 5%” fue mucho más que una cláusula contable. Fue el corazón financiero de una batalla entre la ingeniería, la política y el dinero. Era la llave que podía abrir el mercado de Londres, destrabar la sección chilena y acercar el viejo sueño de unir dos océanos por rieles. El Ferrocarril Trasandino no solo quiso vencer la cordillera: también tuvo que convencer al mundo de que cruzarla valía el riesgo. #FerrocarrilTrasandino #TrenDeLosAndes #Aconcagua #HermanosClark #HistoriaDeMendoza #HistoriaDeChile #HistoriaArgentina #Valparaiso #BuenosAires #Mendoza #Cuyo #PatrimonioFerroviario #MendozAntigua #TransandineRailway #RailwayHistory #AndesHistory #ArgentinaChile #IndustrialHeritage

21 DE MAYO DE 1982: SAN CARLOS, EL INFIERNO DONDE MALVINAS CAMBIÓ PARA SIEMPRE (Imagen Ilustrativa)


El 21 de mayo de 1982 fue una de las jornadas más dramáticas y decisivas de la Guerra de Malvinas. Esa madrugada comenzó el desembarco británico en San Carlos, bajo la llamada Operación Sutton, y se abrió una nueva etapa del conflicto: la batalla por tierra que terminaría conduciendo el avance hacia Puerto Argentino. El Imperial War Museum recuerda que tropas de la 3 Commando Brigade desembarcaron en torno a San Carlos Water, en la isla Soledad. La primera alarma argentina la dio el Equipo de Combate Güemes, desplegado en Puerto San Carlos y en la Altura 234. Según el Ministerio de Defensa argentino, ese grupo detectó el movimiento enemigo y avisó sobre el inminente desembarco masivo británico. Eran apenas decenas de hombres frente a una enorme fuerza anfibia, pero su acción permitió advertir la operación y resistir en los primeros momentos del ataque. Al amanecer, comandos, paracaidistas, vehículos y material logístico británico comenzaron a llegar a tierra. Mientras se consolidaba la cabeza de playa, la respuesta argentina cayó desde el cielo. Aviones de la Fuerza Aérea Argentina y de la Aviación Naval atacaron una y otra vez a los buques británicos en el estrecho, que desde entonces sería recordado como el temible “Callejón de las Bombas”. Ese día fueron atacadas unidades como la HMS Broadsword, HMS Argonaut, HMS Antrim y, especialmente, la HMS Ardent. En esas misiones murieron pilotos argentinos como Pedro Ignacio Bean, Daniel Fernando Manzotti y Néstor Edgardo López, nombres que quedaron grabados en la memoria de la aviación militar argentina. La HMS Ardent fue uno de los símbolos de aquella jornada. Alcanzada por sucesivos ataques argentinos, quedó fuera de combate, fue abandonada y terminó hundiéndose al día siguiente. La Asociación HMS Ardent recuerda que 22 de sus 199 tripulantes murieron durante la acción del 21 de mayo de 1982. También participaron aviones IA-58 Pucará desde Pradera del Ganso, en misiones de reconocimiento y ataque. La Fuerza Aérea Argentina señala que uno de esos Pucará fue derribado por Sea Harrier, aunque su piloto logró eyectarse. Al caer la noche, pese al coraje y la intensidad de los ataques argentinos, las fuerzas británicas habían logrado establecer su cabeza de playa en San Carlos. Un análisis de la Revista General de Marina señala que, al final del día, unos 3.000 soldados y 1.000 toneladas de suministros habían llegado a tierra. El 21 de mayo de 1982 fue el día en que San Carlos se convirtió en fuego, acero, heroísmo y tragedia. Gran Bretaña logró abrir la puerta terrestre hacia Puerto Argentino, pero Argentina respondió con una de las jornadas aéreas más intensas de toda la guerra. Fue el día en que Malvinas cambió de rumbo y el cielo del Atlántico Sur ardió sobre el “Callejón de las Bombas”. #Malvinas #GuerraDeMalvinas #SanCarlos #21DeMayo #CallejonDeLasBombas #FuerzaAereaArgentina #AviacionNaval #HeroesDeMalvinas #HistoriaArgentina #MendozAntigua #FalklandsWar #SanCarlosWater #OperationSutton #ArgentineAirForce #MilitaryHistory #SouthAtlanticHistory

1824 - LA CAROLINA: EL ORO OLVIDADO DE SAN LUIS QUE ENCENDIÓ LA AMBICIÓN DE CUYO. ARGENTINA


En enero de 1824, el gobernador de San Luis, José Santos Ortiz, envió a Buenos Aires una detallada descripción del Mineral de La Carolina, un antiguo distrito aurífero ubicado al norte de la ciudad de San Luis. No era un simple informe administrativo: era una verdadera radiografía de una riqueza dormida en las sierras puntanas. Allí se hablaba de vetas trabajadas, labores inundadas, socavones, lavaderos, trapiches, arroyos, pepitas y oro de distintas calidades, incluso de 20 y 18 quilates y medio. El documento aseguraba que en 1797 algunos mineros habían llegado a extraer importantes cantidades de oro, y que en la zona se hallaban pepas de notable tamaño. La Carolina no aparecía como un desierto perdido, sino como un paraje con vida: tenía agua, templo, pasturas, ganado, cultivos, leña cercana, provisión de carnes, granos y harinas, además de caminos que permitían el ingreso de carretas desde la ruta comercial hacia Buenos Aires. Era, en otras palabras, un enclave con recursos naturales y condiciones para transformarse en un centro minero de importancia. La historia de este mineral venía de mucho antes. La Agencia de Noticias San Luis recuerda que La Carolina nació vinculada al oro descubierto en las cercanías del cerro Tomolasta y Cañada Honda, en el antiguo paraje de San Antonio de las Invernadas, donde la minería marcó profundamente la identidad local. Hoy se la reconoce como una localidad serrana de origen minero, con calles de piedra, viejas bocaminas y una memoria ligada a la fiebre del oro. Pero aquel informe de 1824 también revela otra historia: la de una Argentina que, recién salida de las guerras de independencia, buscaba activar sus riquezas naturales. Un estudio sobre la minería cuyana señala que las luchas de la época paralizaron buena parte de las labores mineras, aunque algunos pobladores continuaron extrayendo oro de manera artesanal; en ese contexto, la descripción enviada por Ortiz buscaba reactivar el Mineral de La Carolina. La crónica también muestra el clima económico y político de aquellos años. Mientras Bernardino Rivadavia impulsaba la llegada de capitales extranjeros para explotar minas en Cuyo y otras regiones, surgían intereses locales, sociedades rivales, compras de estancias estratégicas como Uspallata, negociaciones por Hualilán y tensiones que mezclaban minería, política, comercio y poder. El oro no solo atraía mineros: también encendía disputas entre Buenos Aires, Cuyo, los capitalistas y los caudillos del interior. Hoy, La Carolina conserva ese misterio serrano. El turismo oficial destaca experiencias como la búsqueda de oro en el río Amarillo, el ingreso a antiguas minas, la Gruta de Inti Huasi, el Museo Mineralógico y el Museo de la Poesía, ligado a Juan Crisóstomo Lafinur. Aquel antiguo pueblo del oro, que alguna vez fue promesa minera de Cuyo, sigue contando su historia entre piedras, túneles, arroyos y memoria. La Carolina fue mucho más que una mina: fue el sueño dorado de San Luis, el eco de una Argentina que imaginaba su futuro bajo la tierra y entre las montañas. #LaCarolina #SanLuis #MineríaArgentina #OroPuntano #HistoriaDeCuyo #CerroTomolasta #MendozaAntigua #HistoriaArgentina #FiebreDelOro #PatrimonioMinero #GoldRush #MiningHistory #ArgentineHistory #SanLuisArgentina #Heritage #MendozAntigua

BELGRANO, CAPITÁN SIN QUERER: EL DÍA EN QUE LA INVASIÓN INGLESA LE ENSEÑÓ QUE LA PATRIA TAMBIÉN SE DEFENDÍA CON ARMAS


Antes de ser el creador de la Bandera y uno de los grandes jefes de la Independencia, Manuel Belgrano fue un civil empujado por las circunstancias hacia la vida militar. Abogado, economista y secretario del Consulado de Buenos Aires, no había elegido la carrera de las armas. Sin embargo, el contexto internacional lo arrastró a ella. En 1796, España y Francia sellaron el Tratado de San Ildefonso, una alianza contra Gran Bretaña que terminó proyectando la guerra hasta América. Aquella amenaza encendió las alarmas en el Río de la Plata y llevó al virrey Pedro Melo de Portugal a reforzar las milicias urbanas de Buenos Aires. En ese marco, en 1797, Belgrano fue nombrado capitán de milicias urbanas, aunque él mismo reconocería después que aceptó el cargo sin verdadera vocación militar. La prueba llegó en 1806, cuando las tropas británicas al mando de William Carr Beresford desembarcaron cerca de Buenos Aires. El virrey Rafael de Sobremonte le pidió a Belgrano que organizara una compañía de jóvenes comerciantes para defender la ciudad. Pero la realidad fue amarga: faltaban voluntarios, preparación, disciplina y mando claro. Cuando sonó la alarma, Belgrano dejó el Consulado y corrió al Fuerte. Lo que encontró fue desconcierto: hombres sin instrucción, órdenes confusas y una defensa improvisada. Su compañía marchó hacia la zona de Barracas y la Casa de las Filipinas, pero la resistencia se deshizo rápidamente. Años más tarde, en su autobiografía, recordaría con dolor que no había tropas veteranas ni milicias disciplinadas capaces de detener el avance enemigo. Aquel episodio lo marcó para siempre. Belgrano se indignó al ver entrar a los ingleses en Buenos Aires con una fuerza que consideraba reducida para someter a una ciudad tan importante. Más que una derrota militar, fue para él una humillación moral: comprendió que no alcanzaba con vestir uniforme, había que saber defender la patria. Esa frustración fue una escuela. Después de la Reconquista, Belgrano se incorporó con mayor seriedad a las milicias criollas, estudió táctica y llegó a ser sargento mayor del Regimiento de Patricios. El hombre que había confesado ignorar los rudimentos de la milicia comenzaba, sin saberlo, el camino que años más tarde lo llevaría a comandar ejércitos, crear la Bandera y convertirse en uno de los pilares de la Revolución. Belgrano fue militar por necesidad, patriota por convicción y héroe por aprendizaje. Su primera experiencia armada no tuvo gloria ni disparos memorables: tuvo confusión, impotencia y vergüenza. Pero de esa herida nació una decisión histórica: prepararse para que Buenos Aires y América no volvieran a rendirse tan fácilmente. #ManuelBelgrano #InvasionesInglesas #CapitánDeMilicias #HistoriaArgentina #BuenosAiresColonial #PatriaYMemoria #ConsuladoDeBuenosAires #Beresford #Sobremonte #MiliciasCriollas #ArgentineHistory #BritishInvasions #LatinAmericanHistory #HistoryArgentina #MendozAntigua

21 de Mayo de 1950 - EL DÍA QUE FANGIO CONQUISTÓ MÓNACO Y EMPEZÓ A ESCRIBIR SU LEYENDA EN LA FÓRMULA 1


El 21 de mayo de 1950, Juan Manuel Fangio hizo historia en las calles de Montecarlo. A bordo de un Alfa Romeo, el piloto nacido en Balcarce ganó el Gran Premio de Mónaco, logrando su primera victoria puntuable en el recién creado Campeonato Mundial de Fórmula 1. Fue apenas la segunda carrera de aquella temporada inaugural y el inicio de una leyenda argentina sobre el asfalto europeo. Aquella jornada tuvo sabor de hazaña. Fangio no solo ganó: también consiguió su primera pole position y su primera vuelta rápida en la categoría, dominando una carrera de 100 vueltas en el exigente circuito urbano de Mónaco. Algunos registros recuerdan aquella actuación como un verdadero “Grand Chelem”: pole, triunfo, vuelta rápida y liderazgo absoluto de la prueba. La victoria fue todavía más impresionante por el contexto. Mónaco ya era una trampa de muros, curvas cerradas y precisión milimétrica. En medio de incidentes y abandonos, el “Chueco” impuso inteligencia, serenidad y talento, ganando con autoridad y dejando una marca imborrable en la joven historia de la Fórmula 1. Ese triunfo fue la primera piedra de una carrera irrepetible. Fangio terminaría convirtiéndose en cinco veces campeón mundial, con 24 victorias en 51 Grandes Premios puntuables, cifras que lo colocan entre los gigantes absolutos del automovilismo. La propia Fórmula 1 lo presenta como uno de los más grandes pilotos de todos los tiempos. El 21 de mayo de 1950 no fue solo una victoria argentina en Europa: fue el día en que Fangio empezó a transformar su nombre en mito. Mónaco vio nacer al maestro. #JuanManuelFangio #Fangio #MonacoGP #Formula1 #AlfaRomeo #Balcarce #AutomovilismoArgentino #HistoriaDelAutomovilismo #ElChueco #F1History #MonacoGrandPrix #ArgentineLegend #MotorsportHistory #MendozAntigua

21 de Mayo de 1951, NACE LUCIANO ORTEGA: EL MENDOCINO QUE CONVIRTIÓ LOS TÍTERES EN POESÍA, MEMORIA Y MAGIA POPULAR


El 21 de mayo de 1951 nació en Mendoza Luciano Antonio Ortega, actor, poeta, titiritero, docente y uno de los grandes hacedores culturales de la provincia. Egresó como actor de la Universidad Nacional de Cuyo en 1973 y, desde entonces, construyó una trayectoria profundamente ligada al teatro, la educación, la radio, la literatura y el arte de los títeres. Junto a Pelusa Oliveras, su compañera de vida y de escena, fundó el Teatro de Títeres Los Juglares el 24 de julio de 1977, una compañía que abrió caminos en Mendoza y llevó sus espectáculos por Argentina, Chile y Uruguay. Desde ese retablo nacieron obras y propuestas que marcaron a generaciones de chicos y grandes, entre ellas Juglarías del Camino, El mágico mundo de los muñecos, Títeres y juglarías y tantas otras aventuras donde la imaginación se volvió lenguaje popular. Pero Ortega no fue solo titiritero. También fue profesor de la Escuela del Magisterio de la UNCuyo, comunicador radial, escritor y poeta. Produjo y condujo el programa “Giros” por Radio Nacional Mendoza y publicó obras como Cantata… ¿para quién?, Con apenas lo puesto y Estallar en el silbo, inquilino del planeta. El Gobierno de Mendoza lo definió como uno de los referentes culturales más queridos de la provincia. Su trabajo con Los Juglares fue reconocido en festivales, encuentros y homenajes. En 2016, por ejemplo, el Primer Encuentro Estival de Títeres de Mendoza llevó el nombre de la compañía en reconocimiento a la trayectoria de Luciano Ortega y Pelusa Oliveras. Luciano Ortega representa una forma entrañable de hacer cultura: la del artista que enseña, emociona, cuenta historias y transforma un muñeco en una voz capaz de tocar el corazón. Su vida artística es parte de la memoria cultural mendocina: teatro, poesía, infancia, radio, educación y títeres unidos por una misma pasión. #LucianoOrtega #LosJuglares #TeatroDeTíteres #CulturaMendocina #MendozaCultural #Títeres #PelusaOliveras #UNCuyo #ArtePopular #HistoriaDeMendoza #PuppetTheatre #ArgentineCulture #MendozaHistory #CulturalHeritage #MendozAntigua

21 DE MAYO DE 1939 - EL DÍA QUE UN VASCO ( Isidro Lángara) BAJÓ DEL BARCO, ENTRÓ AL GASÓMETRO Y DESTROZÓ A RIVER CON CUATRO GOLES


El 21 de mayo de 1939, el fútbol argentino vivió uno de esos episodios que parecen inventados. Isidro Lángara, delantero vasco recién llegado al país, debutó oficialmente con la camiseta de San Lorenzo de Almagro y convirtió los cuatro goles del triunfo azulgrana por 4 a 2 frente a River Plate. La escena ocurrió en el viejo Gasómetro de Avenida La Plata, ante una multitud que fue testigo de una aparición histórica. Según la síntesis registrada por el CIHF, Lángara marcó a los 7, 15, 21 y 35 minutos del primer tiempo: una ráfaga demoledora que dejó atónito a River y encendió para siempre la leyenda del “Vasco”. San Lorenzo lo recuerda oficialmente como uno de sus grandes jugadores históricos: debutó el 21/5/1939 ante River, jugó 121 partidos y convirtió 110 goles, una cifra impresionante para apenas cuatro temporadas en Boedo. Lángara no era solo un goleador: era también una historia de exilio y talento. Había llegado a la Argentina tras la Guerra Civil Española, acompañado por el destino de muchos futbolistas vascos que buscaron continuar sus carreras lejos de Europa. El Gráfico lo define como una verdadera leyenda azulgrana y recuerda que en 1940 fue máximo artillero del fútbol argentino. Aquel debut no fue un simple partido: fue una explosión. En solo 35 minutos, San Lorenzo encontró a un ídolo, River sufrió una tarde inolvidable y el fútbol argentino ganó una de sus páginas más brutales. Desde entonces, el nombre de Isidro Lángara quedó grabado como sinónimo de potencia, eficacia y gol. #IsidroLángara #SanLorenzo #RiverPlate #Gasómetro #FútbolArgentino #HistoriaDelFútbol #Boedo #Ciclón #21DeMayo #LeyendasDelFútbol #FootballHistory #ArgentineFootball #SanLorenzoHistory #RiverPlateHistory #MendozAntigua

LA NOCHE EN QUE SAN LUIS TEMBLÓ: EL TERREMOTO DEL 21 DE MAYO DE 1936 QUE DEJÓ PUEBLOS EN RUINAS Y MIEDO BAJO LA SIERRA (Imagen Ilustrativa)


La imagen adjunta, en blanco y negro, parece capturar una escena de emergencia rural: vecinos reunidos, un vehículo cargado y el clima áspero de una comunidad golpeada. Esa postal ayuda a imaginar el drama vivido en San Luis durante una de las noches más recordadas de su historia sísmica. El 21 de mayo de 1936, alrededor de las 20:17/20:20, un fuerte terremoto sacudió el norte puntano y dejó una marca profunda en la memoria de la provincia. En los registros oficiales del INPRES figura como ocurrido el 22 de mayo de 1936, y se lo describe como un sismo que provocó daños considerables en San Martín, San Francisco del Monte de Oro, Quines, Villa de Praga y Las Chacras, con una intensidad estimada de VIII grados Mercalli. El movimiento fue percibido en buena parte del centro del país. Crónicas locales señalan que también se sintió en edificios altos de la ciudad de Buenos Aires, mientras que en San Francisco del Monte de Oro hubo derrumbes, grietas en numerosas viviendas, noches a la intemperie y una población aterrada por las réplicas y los ruidos subterráneos. Las localidades del norte provincial fueron las más castigadas. En pueblos como San Francisco del Monte de Oro, San Martín, Villa de Praga, Las Chacras, Los Corrales, Potrero de Leyes, La Majada y Río Juan Gómez, muchas casas quedaron dañadas o prácticamente inhabitables. Algunas crónicas locales mencionan además víctimas fatales, aunque las cifras varían según las fuentes disponibles. Aquel terremoto no solo dejó paredes caídas: también expuso la fragilidad de las construcciones de adobe, la falta de preparación ante los desastres naturales y el enorme impacto psicológico que provocaban estos fenómenos en una época en la que la prevención sísmica casi no existía. El Observatorio Sismológico vinculado al CONICET recuerda que el sismo de San Luis de 1936, junto con otros eventos de la región, mostró la capacidad de las Sierras Pampeanas Orientales para generar terremotos importantes. Tras el desastre, comenzaron los envíos de ayuda: carpas, alimentos, abrigos y dinero para las familias damnificadas. En algunos puntos solo quedó el susto; en otros, el temblor cambió para siempre la vida cotidiana. La noche del 21 de mayo de 1936 quedó grabada como una advertencia de la tierra: incluso en los pueblos más tranquilos, la historia puede sacudirse en segundos. #TerremotoDeSanLuis #SanLuis1936 #SanFranciscoDelMonteDeOro #HistoriaArgentina #HistoriaPuntana #SismosArgentina #MemoriaHistórica #DesastresNaturales #SierrasPampeanas #EarthquakeHistory #ArgentinaHistory #NaturalDisasters #HistoricEarthquake #MendozAntigua

BAHÍA BLANCA 21 de MAYO DE 1910: EL PARTIDO MISTERIOSO QUE ENCENDIÓ EL MITO DE LA CAPITAL DEL BÁSQUET. Provincia de Buenos Aires, Argentina (Imagen Ilustrativa)



El 21 de mayo de 1910, según la tradición bahiense, habría ocurrido una escena casi cinematográfica: tripulantes de barcos estadounidenses llegaron a Bahía Blanca y disputaron lo que muchos recuerdan como el primer partido de básquet jugado en la Argentina. El propio Municipio de Bahía Blanca señala esa fecha como el punto de partida simbólico del camino que convirtió a la ciudad en una verdadera Capital Nacional del Básquet. La historia tiene todos los ingredientes de una leyenda deportiva: puerto, marineros extranjeros, una ciudad en crecimiento y un juego nuevo que apenas comenzaba a expandirse por el mundo. La Asociación Bahiense de Básquet también registra que aquel encuentro se habría disputado entre tripulantes de barcos estadounidenses, aunque aclara que existen otras versiones y que algunos historiadores ubican la introducción formal del básquet argentino recién en 1912, a través de la YMCA de Buenos Aires. Ese matiz vuelve el episodio todavía más fascinante. ¿Fue el primer partido real? ¿Fue una práctica informal? ¿Una memoria oral transformada en mito fundacional? Lo cierto es que Bahía Blanca adoptó esa historia como parte de su identidad deportiva. La YMCA Argentina, por su parte, recuerda que en 1912 introdujo oficialmente el básquet en el país y organizó partidos en Buenos Aires, mientras que en 1916 el deporte comenzó a practicarse en Bahía Blanca de manera más sistemática, impulsado por Robert Clegg. Con el tiempo, aquella ciudad portuaria se convirtió en una cantera inmensa de jugadores, clubes, campeonatos y pasión popular. Por eso, el 21 de mayo de 1910 no es solo una fecha discutida: es el nacimiento de un relato poderoso. Entre la historia y la leyenda, Bahía Blanca encontró el origen de una pasión que la marcaría para siempre. #BahíaBlanca #CapitalDelBásquet #BásquetArgentino #HistoriaDelBasquet #21DeMayo #DeporteArgentino #BasketballHistory #ArgentinaBasketball #HistoriaDeportiva #MitosDelDeporte #OldSports #BahiaBlancaBasket #MendozAntigua

SAN LUIS 21 de Mayo de 1929: EL DÍA EN QUE EL MERCADO MUNICIPAL SE CONVIRTIÓ EN EL GRAN CORAZÓN COMERCIAL DE LA CIUDAD (Imagen Ilustrativa)


El 21 de mayo de 1929 quedó grabado en la historia puntana: ese día fue inaugurado el nuevo Mercado Municipal de San Luis, una obra que transformó para siempre la vida comercial y social de la ciudad. Su construcción había comenzado luego de que el gobierno ordenara demoler el viejo edificio en 1927 y emitiera títulos de deuda pública para levantar uno nuevo en el mismo predio, ubicado entre Rivadavia, Colón y los pasajes Artigas y Mendoza. Según el Archivo Histórico provincial, en ese lugar ya había existido antes el Mercado Público, nacido en 1879, lo que refuerza el peso histórico del sitio dentro de la vida urbana puntana. El edificio nuevo tenía una impronta inglesa y funcional: contaba con una amplia superficie cubierta, muros de ladrillo revocados, techos a dos aguas con estructura de hierro y chapas de cinc. Su frente principal daba a calle Rivadavia y en el centro poseía un gran playón iluminado por farolas, donde se detenían los carros que cargaban y descargaban mercaderías. De acuerdo con la referencia citada por El Diario de la República desde Patrimonio San Luis (UNSL), el mercado llegó a tener 98 puestos y 10 negocios, alquilados por los propios productores, lo que permitía vender sin intermediarios y generaba una intensa actividad económica y social. No era solamente un edificio: era un punto de encuentro, de trabajo y de identidad. Allí circulaban productos frescos, conversaciones, vínculos y la energía cotidiana de una ciudad en crecimiento. En los años cincuenta incluso comenzaron a llegar mercaderías desde otras provincias, consolidando aún más su papel como centro vital del comercio local. Pero su historia no fue eterna. En 1967, bajo un gobierno de facto, una ordenanza municipal dispuso su cierre y demolición, argumentando problemas de ubicación, higiene e inseguridad. Así desapareció físicamente uno de los espacios más emblemáticos de San Luis, aunque su recuerdo siguió vivo en la memoria colectiva y en el paisaje simbólico de la ciudad. Aquel 21 de mayo de 1929 no se inauguró solo un mercado: se abrió un escenario clave para la economía popular, el encuentro vecinal y la identidad urbana puntana. #MercadoMunicipal #SanLuis1929 #HistoriaDeSanLuis #SanLuisAntiguo #PatrimonioPuntano #MemoriaUrbana #ComercioPuntano #CiudadDeSanLuis #ArquitecturaHistórica #HistoriaArgentina #OldSanLuis #UrbanMemory #HistoricMarket #ArgentineHistory #MendozAntigua

MENDOZA 21 de Mayo de 1880: EL DÍA EN QUE LA PALABRA IMPRESA GANÓ SU PROPIO TRIBUNAL


El 21 de mayo de 1880, Mendoza dio un paso clave en la historia de su vida pública: se sancionó una nueva Ley de Imprenta, destinada a regular uno de los territorios más sensibles del siglo XIX: la prensa, la opinión política y la libertad de pensamiento. La norma se apoyaba en dos ideas centrales: por un lado, la libertad de expresar ideas por cualquier medio o instrumento; por otro, la separación entre la justicia común y los conflictos surgidos desde la prensa. Para esos casos se establecía un jurado especial, encargado de intervenir en asuntos vinculados con publicaciones, críticas, injurias o abusos de imprenta. El contexto no era menor. En la Mendoza del siglo XIX, los periódicos no eran simples vehículos de noticias: eran verdaderas armas de debate político, espacios de formación ciudadana y escenarios donde se disputaba la opinión pública. Estudios sobre la prensa mendocina señalan que las leyes de imprenta buscaban equilibrar una tensión permanente: garantizar la libertad de escribir, pero también fijar responsabilidades frente a posibles abusos. La Legislatura designó para integrar aquel jurado de prensa a figuras reconocidas de la vida pública mendocina: Adolfo Calle, Francisco Civit, José Estrella, Exequiel Tabanera, Blas Correa, Francisco Raffo, José M. Puebla y José Rudecindo Ponce. La ley de 1880 también retomó debates anteriores: eliminó exigencias como la fianza para instalar nuevas imprentas, alivió cargas sobre la actividad y dejó de considerar como delito la simple crítica al gobierno, salvo en casos específicos. De ese modo, Mendoza intentaba ordenar el poder de la prensa sin apagar su fuerza política. Aquel 21 de mayo no se sancionó una ley cualquiera: se discutió quién tenía derecho a hablar, a imprimir, a criticar y a construir opinión. En una época de periódicos combativos y pasiones políticas encendidas, la imprenta era mucho más que tinta sobre papel: era poder, ciudadanía y libertad. #LeyDeImprenta #Mendoza1880 #HistoriaDeMendoza #PrensaMendocina #LibertadDeExpresión #PeriodismoArgentino #AdolfoCalle #FranciscoCivit #OpiniónPública #SigloXIX #MendozaAntigua #MendozAntigua #PressFreedom #ArgentineHistory #HistoryOfJournalism #FreedomOfSpeech

21 de Mayo de 1874, nace JUAN MANUEL FERRARI: EL ESCULTOR URUGUAYO QUE LE DIO A MENDOZA SU GRAN ALTAR SANMARTINIANO


El 21 de mayo de 1874 nació en Montevideo Juan Manuel Ferrari, uno de los escultores más importantes del Río de la Plata y autor de una de las obras monumentales más emblemáticas de Mendoza: el Monumento al Ejército de Los Andes, en el Cerro de la Gloria. Hijo del escultor Juan Ferrari, comenzó su formación artística entre Montevideo y Buenos Aires. En 1890 obtuvo una beca del Gobierno uruguayo para perfeccionarse en Europa, donde estudió en Roma con Ettore Ferrari y Ercole Rosa en el Real Instituto de Bellas Artes. Incluso obtuvo allí un primer premio de escultura, señal de un talento que muy pronto cruzaría fronteras. Su nombre quedó unido para siempre a Mendoza cuando ganó el proyecto del monumento destinado a homenajear la gesta sanmartiniana. Ferrari eligió como emplazamiento el entonces llamado Cerro del Pilar, actual Cerro de la Gloria, decisión que en su momento generó debate, pero terminó convirtiéndose en una de las postales históricas más poderosas de la provincia. La obra fue inaugurada el 12 de febrero de 1914 y realizada en bronce, con una composición cargada de símbolos: San Martín, los Granaderos, la Libertad, los escudos de Argentina, Chile y Perú, y relieves que narran la preparación del Ejército de los Andes. Educ.ar la define como uno de los patrimonios más importantes de América. Ferrari también dejó una producción destacada en Uruguay y Argentina, con obras como el monumento a Juan Antonio Lavalleja, el monumento a la Batalla de Las Piedras y otras piezas conservadas en museos y colecciones. Murió en Buenos Aires el 31 de octubre de 1916, pero Mendoza no lo olvidó: en el Parque General San Martín existe un tributo a su figura, con una dedicatoria que resume su legado: “A Ferrari, autor del Monumento”. Las imágenes reúnen al artista y su obra mayor: el hombre que, desde el bronce y la piedra, transformó la memoria sanmartiniana en una escena eterna sobre la montaña mendocina. #JuanManuelFerrari #CerroDeLaGloria #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #SanMartin #EjercitoDeLosAndes #ArteMonumental #EsculturaRioplatense #HistoriaArgentina #PatrimonioCultural #MendozAntigua #ArgentineHistory #HistoricMendoza #SanMartinLegacy #MonumentalArt

miércoles, 20 de mayo de 2026

NUEVA POMPEYA (1948): LA BARRERA QUE DETENÍA LA CIUDAD Y DEJABA PASAR LA HISTORIA - Buenos Aires


En 1948, la Avenida Sáenz, corazón cotidiano de Nueva Pompeya, todavía conservaba escenas donde Buenos Aires parecía moverse entre dos tiempos: el avance del automóvil, los camiones de trabajo, los cables del tranvía o del tendido urbano, y la vieja barrera del paso a nivel marcando el ritmo del barrio La imagen muestra un instante detenido sobre la Av. Sáenz, con vehículos esperando o atravesando la zona ferroviaria, mientras al fondo aparece la silueta inconfundible del templo de Pompeya, uno de los grandes símbolos barriales. La ficha histórica de Buenos Aires Historia identifica esta fotografía como “Paso a nivel sobre la Av. Sáenz”, en el barrio de Nueva Pompeya, con año de referencia 1948. Pompeya fue mucho más que un barrio del sur porteño: fue territorio de quintas, mataderos, industrias, trabajadores, tango y frontera urbana junto al Riachuelo. El Gobierno de la Ciudad recuerda que su zona creció por su ubicación estratégica, cercana a los pasos sobre el Riachuelo, y que a fines del siglo XIX recibió impulso por los mataderos, saladeros, curtiembres, inmigración y medios de comunicación. La Avenida Sáenz fue —y sigue siendo— una de sus grandes arterias populares: calle de tránsito, comercio, laburo, colectivos, vecinos y memoria. En esta postal de 1948, cada detalle habla: la barrera baja, el auto detenido, el camión antiguo, la amplitud de la avenida y ese aire de barrio obrero que todavía respiraba a mitad del siglo XX. Nueva Pompeya también quedó unida para siempre al tango. La propia Ciudad la define como “barrio de tango” y recuerda que Homero Manzi la convirtió en paisaje sentimental del sur porteño. Una foto simple, pero poderosa: la Buenos Aires que esperaba el tren, cruzaba la avenida y seguía adelante, sin saber que estaba dejando una postal para la historia. #NuevaPompeya #AvenidaSaenz #BuenosAiresAntigua #PompeyaAntigua #HistoriaPorteña #BarriosPorteños #BuenosAiresDeAyer #MemoriaUrbana #FotosAntiguas #ArgentinaHistory #OldBuenosAires #UrbanMemory #VintageBuenosAires #HistoricArgentina #MendozAntigua

20 DE MAYO: EL DÍA EN QUE EL DEPORTE ARGENTINO MEZCLÓ HAZAÑAS, BATACAZOS Y POSTALES INOLVIDABLES


El 20 de mayo no es una fecha más para el deporte argentino. En distintas épocas, ese día dejó escenas curiosas, triunfos resonantes, nacimientos destacados y partidos que quedaron como verdaderas rarezas históricas. En 1917, Sportivo Barracas protagonizó una de las historias más llamativas del fútbol amateur: viajó a Río de Janeiro y empató 1 a 1 con Brasil. No era habitual que un club argentino enfrentara a una selección nacional de semejante peso. El Gráfico lo recuerda como uno de los “partidos soñados” de equipos argentinos, en una época donde el fútbol todavía estaba construyendo sus grandes mitos sudamericanos. También un 20 de mayo, pero de 1923, River Plate inauguró su histórica cancha de Alvear y Tagle, en Recoleta. Aquel estadio fue una escala fundamental antes del Monumental: allí River empezó a consolidarse como institución grande de Buenos Aires. El sitio oficial de Turismo de la Ciudad recuerda que River tenía apenas 5.070 socios cuando abrió aquella cancha, que luego le quedaría chica. La fecha también pertenece al tenis argentino: el 20 de mayo de 1969 nació en Posadas, Misiones, Alberto “Luli” Mancini. Llegó a ser número 8 del mundo en singles, ganó grandes títulos y representó al país en los Juegos Olímpicos. La ATP recuerda que en 1989 tuvo una temporada brillante: fue campeón en Monte Carlo venciendo a Mats Wilander y Boris Becker, y luego ganó el Abierto de Italia en Roma. En 2023, el 20 de mayo volvió a tener tono mundialista: Argentina debutó en el Mundial Sub-20 con triunfo 2 a 1 ante Uzbekistán en Santiago del Estero. Lo llamativo fue el contexto: la FIFA había retirado la sede a Indonesia y confirmó a la Argentina como anfitriona de urgencia; por eso, el seleccionado nacional entró al torneo como organizador. Y en 2025, el fútbol argentino regaló dos golpes fuertes en la misma fecha. Platense eliminó a River en el Monumental tras empatar 1 a 1 y ganar 4 a 2 por penales, avanzando a semifinales del Torneo Apertura. Ese mismo día, Independiente dejó afuera a Boca en la Bombonera con un 1 a 0 marcado por Álvaro Angulo, otro batacazo de alto impacto en una jornada cargada de historia reciente. Así, el 20 de mayo reúne de todo: un club argentino enfrentando a Brasil, River estrenando una cancha emblemática, un tenista misionero llegando a la elite mundial, una Selección Sub-20 debutando en un torneo organizado de urgencia y dos grandes eliminados en una misma noche. Una fecha que demuestra que el deporte argentino no solo se cuenta por títulos: también se cuenta por rarezas, batacazos y momentos que parecen escritos para la memoria popular. #DeporteArgentino #20DeMayo #SportivoBarracas #RiverPlate #AlvearYTagle #AlbertoMancini #MundialSub20 #ArgentinaSub20 #Platense #Independiente #BocaJuniors #FútbolArgentino #TenisArgentino #HistoriaDelDeporte #MendozAntigua #ArgentineSports #FootballHistory #TennisHistory #SportsHistory #HistoricMatches

EL DECIMOCUARTO: EL EXTRAÑO OFICIO FRANCÉS PARA ESPANTAR LA MALA SUERTE DEL NÚMERO 13 (Imagen Ilustrativa)


Tras la batalla de Caseros de 1852, que significó la derrota de Juan Manuel de Rosas frente al Ejército Grande de Justo José de Urquiza, el general Lucio Norberto Mansilla decidió alejarse por un tiempo del ruido político y militar. Viajó a Europa junto a su hijo, Lucio Victorio Mansilla, joven inquieto, elegante y curioso, que años más tarde se convertiría en uno de los escritores más singulares de la Argentina del siglo XIX. En París, padre e hijo descubrieron una costumbre tan refinada como supersticiosa: el oficio del “quatorzième”, es decir, el decimocuarto. La idea era simple y curiosísima: si en una comida quedaban exactamente trece invitados, número considerado de mal augurio, se convocaba a un hombre especialmente preparado para ocupar el lugar número catorce y romper el presagio. Mansilla lo contó con ironía en Una excursión a los indios ranqueles. Según su descripción, el “decimocuarto” no podía ser cualquiera: debía ser joven, distinguido, bien vestido, de buenos modales, capaz de conversar con gracia, hablar idiomas y estar al tanto de las novedades del día. En resumen: un invitado profesional, listo para salvar una mesa elegante del temido número 13. La superstición tenía raíces antiguas. El temor al número 13 —llamado triscaidecafobia— se asocia, entre otras teorías, con la Última Cena, donde estaban Jesús y los doce apóstoles; Merriam-Webster define el término como el miedo al número 13 y recuerda esa explicación cristiana entre sus posibles orígenes culturales. En Francia, si un invitado se demoraba o faltaba, el “quatorzième” aparecía como solución elegante. Y si finalmente llegaba el verdadero comensal, el sustituto se retiraba con discreción, tal vez rumbo a otra cena donde también hiciera falta evitar el número maldito. Mansilla incluso señala que en todos los barrios había alguno disponible, “como el médico”, lo que muestra hasta qué punto la superstición podía mezclarse con la vida social parisina. Aunque Lucio V. Mansilla imaginó que semejante rareza podía llegar a Buenos Aires —tan dispuesta entonces a copiar modas europeas—, el oficio nunca logró arraigar en el Río de la Plata. Quedó como una joya literaria, una postal de época y una muestra deliciosa de cómo la alta sociedad podía convertir una superstición en una verdadera profesión. El decimocuarto: el hombre contratado para sentarse, sonreír, conversar… y salvar una cena del temido número 13. #ElDecimocuarto #Quatorzieme #LucioVMansilla #HistoriaArgentina #BatallaDeCaseros #BuenosAiresAntigua #Supersticiones #Numero13 #Triscaidecafobia #HistoriaCuriosa #CostumbresAntiguas #ParisSigloXIX #MendozAntigua #ArgentineHistory #CuriousHistory #Number13 #OldParis #SocialHistory #HistoricalCuriosities

RETIRO 1942: EL COLECTIVO 212 Y LA BUENOS AIRES QUE SE BAJABA A LA HISTORIA


La imagen nos lleva a Retiro, Buenos Aires, hacia 1942. Frente a una de las grandes terminales ferroviarias del país, una pasajera desciende de un colectivo de la línea 212, mientras un inspector o agente de tránsito observa la escena. Detrás, la estación, los tranvías y el movimiento urbano componen una postal perfecta de la ciudad moderna en plena transformación. Según el registro conservado por el Archivo General de la Nación y reproducido por el Centro Documental de ACUMAR, se trata de un colectivo de la línea 212 con recorrido Puente General Uriburu – Retiro, una conexión que unía sectores populares y comerciales del sur con uno de los grandes nodos ferroviarios de Buenos Aires. Retiro ya era entonces mucho más que una estación: era una puerta de entrada y salida del país urbano. Inaugurada en 1915, fue proyectada por ingenieros y arquitectos ingleses, con piezas fabricadas en el Reino Unido, y diseñada con la monumentalidad de las grandes estaciones europeas del siglo XIX. El colectivo, por su parte, era un invento relativamente joven en la vida porteña. En 1928 comenzaron a circular los primeros servicios de este tipo en Buenos Aires, nacidos de la iniciativa de taxistas que buscaban ofrecer viajes compartidos y recorridos fijos. Con el tiempo, aquel recurso improvisado terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles de la movilidad argentina. Por eso esta fotografía no muestra solo a pasajeros bajando de un vehículo. Muestra una ciudad que se movía entre trenes, colectivos, tranvías, sombreros, carteles de destino y veredas llenas de vida. Una Buenos Aires donde cada viaje era también una escena social: subir, bajar, esperar, cruzar la plaza, tomar el tren o seguir camino hacia el centro. Retiro, 1942: una parada, una línea de colectivo y una multitud anónima construyendo, sin saberlo, la memoria urbana de Buenos Aires. #Retiro #BuenosAires1942 #Linea212 #ColectivosAntiguos #ArchivoGeneralDeLaNacion #HistoriaDeBuenosAires #TransportePublico #EstacionRetiro #MemoriaUrbana #BuenosAiresAntigua #HistoriaArgentina #PatrimonioUrbano #MendozAntigua #OldBuenosAires #PublicTransportHistory #VintageBus #UrbanHistory #ArgentinaHistory #RailwayStation #HistoricPhotos

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