domingo, 2 de agosto de 2026

HACIA 1891: BAJO EL ASFALTO LATE UN RÍO — EL PALERMO HUMILDE QUE BUENOS AIRES ENTERRÓ


Palermo, Capital Federal, hacia 1891. En el lugar donde hoy se cruzan las avenidas Santa Fe y Juan B. Justo, el arroyo Maldonado todavía corría a cielo abierto. Entre pastizales, barro y modestas viviendas levantadas junto al cauce, dos niños permanecen inmóviles frente a la cámara, mientras un sólido puente de arcos domina el fondo. La fotografía fue realizada por Samuel Rimathé, documentalista suizo que dirigió su lente hacia trabajadores, habitantes de conventillos, pobladores de las afueras y sectores sociales que rara vez ocupaban el centro de las imágenes de aquella época. La Academia Nacional de Bellas Artes identifica esta toma como “Puente Maldonado”, fechada hacia 1891, captada desde el arroyo en dirección sudeste y perteneciente a la Colección Luis Priamo. El Maldonado no era solamente un curso de agua: durante años había marcado uno de los límites de Buenos Aires y constituía una frontera entre la ciudad consolidada y un territorio de quintas, ranchos, terrenos bajos y caminos precarios. En una capital transformada aceleradamente por la inmigración y el crecimiento demográfico, sus orillas fueron habitadas por trabajadores y familias humildes que permanecían alejadas del esplendor del centro porteño. Allí la vida transcurría bajo una amenaza permanente: cuando las lluvias eran intensas, el arroyo aumentaba su caudal, destruía pasos y puentes, inundaba los barrios y convertía las calles en inmensas extensiones de agua y barro. Las repetidas inundaciones obligaron a buscar una solución definitiva. Las obras de entubamiento comenzaron poco antes de 1930 y avanzaron mediante la construcción de un enorme conducto subterráneo. Finalmente, en 1937, sobre aquella estructura se completó e inauguró el tramo de la avenida Juan B. Justo comprendido entre Santa Fe y Nazca. Por eso su recorrido conserva tantas curvas: el asfalto siguió los antiguos meandros del arroyo. El Maldonado desapareció del paisaje, pero nunca dejó de existir. Todavía corre bajo los automóviles, los edificios y las multitudes, como una corriente invisible que recuerda que debajo de la ciudad moderna permanece sepultado el antiguo Palermo. Esta imagen no retrata únicamente a dos niños junto a un puente. Conserva el instante anterior a que el progreso cubriera con hormigón un paisaje, una forma de vida y una parte profunda de la memoria porteña. Fotografía de Samuel Rimathé. “Puente Maldonado”, Palermo, Capital Federal, ca. 1891. Vista tomada desde el cauce del arroyo Maldonado hacia el sudeste, en el sector de las actuales avenidas Santa Fe y Juan B. Justo. Colección Luis Priamo. Fuente: Academia Nacional de Bellas Artes, 2017. #ArroyoMaldonado #PalermoAntiguo #BuenosAiresAntigua #HistoriaPorteña #MemoriaUrbana #SamuelRimathe #FotografiaHistorica #ArgentinaHistorica #JuanBJusto #AvenidaSantaFe #OldBuenosAires #BuenosAiresHistory #UrbanHistory #HistoricPhotography #HiddenRiver #PalermoHistory #ArgentinaHistory

**2 DE AGOSTO DE 1977: EL DECRETO QUE ENCARCELÓ EN SECRETO — LA ORDEN DE LA DICTADURA QUE ARGENTINA CONOCIÓ CASI 36 AÑOS DESPUÉS**


El 2 de agosto de 1977, mientras la última dictadura desplegaba su maquinaria represiva en todo el país, Jorge Rafael Videla firmó el **Decreto secreto S 2285/1977**, una disposición de apenas tres artículos que colocó a **Carlos Omar Saglul Etcheverry** bajo arresto directo del Poder Ejecutivo Nacional. La orden era terminante: Saglul Etcheverry debía ser detenido y permanecer alojado en el lugar que determinaran las autoridades. El decreto no mencionaba la intervención de un juez, una condena ni un proceso judicial. La decisión se apoyaba en el estado de sitio vigente y en las facultades atribuidas al Poder Ejecutivo por el artículo 23 de la Constitución Nacional. En sus considerandos, el propio régimen afirmaba que solamente el Ejecutivo estaba facultado para evaluar los antecedentes de la persona detenida.  Meses después, el **27 de diciembre de 1977**, otro decreto secreto modificó las condiciones de su arresto: Saglul Etcheverry debía permanecer en la ciudad de **Tandil**, podía desplazarse únicamente dentro de su ejido urbano y quedaba sometido al control de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Hasta ese nivel de detalle llegaba la vigilancia estatal sobre la vida cotidiana de una persona privada de su libertad por una decisión administrativa.  Pero la historia tenía otra capa de oscuridad. El Decreto S 2285/1977 no fue publicado oficialmente cuando se firmó. Su texto recién apareció en un suplemento del **Boletín Oficial Nº 32.623 el 22 de abril de 2013**, en la página 69: habían transcurrido casi 36 años desde aquella orden de arresto.  La apertura fue posible después del **Decreto 2103/2012**, que dejó sin efecto el carácter secreto o reservado de miles de disposiciones anteriores, con determinadas excepciones vinculadas con la defensa nacional, la seguridad interior, la política exterior y los conflictos interestatales. Aquella documentación fue incorporada posteriormente al Archivo General de la Nación y permitió conocer decisiones relacionadas con arrestos, organismos de inteligencia, designaciones de funcionarios, movimientos dentro de las Fuerzas Armadas y modificaciones de estructuras estatales que durante décadas permanecieron lejos de la mirada ciudadana.  El caso de Carlos Omar Saglul Etcheverry demuestra que el terrorismo de Estado no funcionó solamente mediante operativos clandestinos, centros de detención y grupos de tareas. También utilizó sellos, expedientes y decretos reservados para construir una apariencia administrativa alrededor de decisiones que restringían derechos fundamentales. Durante casi 36 años, aquel documento permaneció fuera del Boletín Oficial. Cuando finalmente salió a la luz, ya no era solamente una orden de arresto: se había convertido en una prueba escrita de cómo el poder podía decidir sobre la libertad de una persona, archivar la orden y esconderla del conocimiento público durante generaciones. #HistoriaArgentina #MemoriaVerdadYJusticia #DictaduraArgentina #TerrorismoDeEstado #DecretosSecretos #DerechosHumanos #NuncaMas #ArchivoGeneralDeLaNacion #Efemerides #MendozAntigua #ArgentineHistory #HumanRights #StateTerrorism #SecretDecrees #HistoricalMemory #NeverAgain #DeclassifiedDocuments #Archives. 
Carlos Omar Saglul Etcheverry no fue detenido por una acusación judicial concreta: fue perseguido por su militancia en la UES y el Peronismo Revolucionario. El decreto secreto no describió ningún delito ni presentó pruebas; solamente recurrió al estado de sitio para mantenerlo bajo el poder de la dictadura, después de que ya hubiera pasado tres meses entre comisarías, centros clandestinos, torturas y prisión.

2 DE AGOSTO DE 1982: LA DICTADURA MARCÓ LAS TIERRAS QUE EL AGUA CUBRIRÍA — LA LEY QUE ANTICIPÓ EL LAGO DE POTRERILLOS


El 2 de agosto de 1982, mientras la Argentina continuaba gobernada por la última dictadura cívico-militar, el poder de facto de Mendoza dio un paso jurídico decisivo para una obra que tardaría casi dos décadas más en transformar definitivamente el paisaje cordillerano: la Ley Provincial Nº 4.688 declaró de utilidad pública y sujetas a expropiación las tierras necesarias para levantar la presa de Potrerillos, instalar la central hidroeléctrica, ejecutar sus obras complementarias y formar el futuro lago hasta la cota máxima prevista para el embalse.  La norma no significó el nacimiento absoluto del proyecto. Ya en septiembre de 1971, la Ley Nº 3.754 había autorizado al Poder Ejecutivo provincial a construir una presa, una central hidroeléctrica y las instalaciones asociadas sobre el río Mendoza. Sin embargo, la legislación de 1982 sustituyó su artículo segundo y delimitó con mayor precisión el alcance territorial de las expropiaciones: quedarían comprendidos los terrenos afectados directamente por la presa, la usina, las obras auxiliares y el lago hasta la curva correspondiente al máximo nivel del agua.  La Ley 4.688 incorporó además una disposición extraordinaria: la expropiación no sería considerada abandonada hasta cuatro años después del decreto que fijara definitivamente la cota máxima del embalse. En otras palabras, el plazo no comenzaría a correr inmediatamente, sino a partir de una decisión técnica y administrativa que todavía podía demorarse durante años. Era una herramienta que permitía mantener afectadas extensas superficies mientras el proyecto continuaba avanzando lentamente sobre estudios, planos y decisiones oficiales.  El propio encabezamiento de la norma retrataba la anormalidad institucional del momento: “El Gobernador de la Provincia de Mendoza sanciona y promulga con fuerza de Ley”. No aparecían el Senado ni la Cámara de Diputados provinciales porque no existía una Legislatura funcionando democráticamente. El Ejecutivo de facto concentraba facultades legislativas, dentro de un régimen que había disuelto el Congreso Nacional y lo había reemplazado por la denominada Comisión de Asesoramiento Legislativo. El camino todavía sería largo. En octubre de 1987, ya recuperada la democracia, la Ley Nº 5.274 volvió a impulsar el Aprovechamiento Integral del Río Mendoza–Proyecto Potrerillos. La presa comenzó a llenarse y fue inaugurada en 2001, mientras que la usina hidroeléctrica entró en funcionamiento en 2003. Así nació el inmenso espejo de agua que hoy parece inseparable de la montaña mendocina.  Detrás de la postal turística, del agua azul y de las montañas reflejadas existe una prolongada historia de proyectos, expropiaciones, demoras, disputas y decisiones políticas tomadas bajo gobiernos muy diferentes. Aquel 2 de agosto de 1982 el lago todavía no existía, pero la dictadura ya había comenzado a dibujar sobre los papeles oficiales la línea hasta donde, algún día, llegaría el agua. #Mendoza #Potrerillos #DiquePotrerillos #HistoriaDeMendoza #Efemérides #MemoriaHistórica #DictaduraArgentina #RíoMendoza #HistoriaArgentina #PatrimonioMendocino #ObrasPúblicas #MendozAntigua #MendozaHistory #PotrerillosDam #ArgentineHistory #HistoricalMemory #HydroelectricPower #ArgentinaHistory

2 DE AGOSTO DE 1976: SECUESTRADOS A DÍAS DEL PARTO — LA DICTADURA DESTRUYÓ UNA FAMILIA, PERO NO PUDO BORRAR SU IDENTIDAD


El 2 de agosto de 1976, en plena maquinaria represiva de la última dictadura, un operativo conjunto del Ejército y fuerzas policiales irrumpió en una vivienda ubicada en la calle Necochea 2050, en la ciudad de Rosario. Allí fueron secuestrados Ricardo Horacio Klotzman y Cecilia Beatriz Barral, ambos de apenas 25 años. Cecilia estaba embarazada de nueve meses y debía dar a luz en cuestión de días. Ricardo, nacido en Venado Tuerto, había estudiado Ciencias Económicas y trabajado como profesor particular, empleado de una bodega y obrero metalúrgico. Cecilia era maestra, había enseñado en el Colegio Pierre Marie y continuaba sus estudios universitarios. Los dos militaban en el Partido Revolucionario de los Trabajadores–Ejército Revolucionario del Pueblo. Detrás de sus nombres, sin embargo, existía mucho más que una identificación política: eran dos jóvenes que esperaban una hija y proyectaban una vida familiar que la represión interrumpió brutalmente. Después del secuestro fueron trasladados al centro clandestino conocido como Quinta Operacional de Fisherton, dependiente del aparato de inteligencia militar que actuaba en Rosario. Testimonios de sobrevivientes permitieron reconstruir que Cecilia permaneció allí hasta el 11 de agosto de 1976, cuando fue retirada del lugar para dar a luz. Nunca se determinó con certeza dónde ocurrió el parto. Su hija recién nacida fue separada de ella y entregada ilegalmente en adopción. Ricardo y Cecilia continúan desaparecidos. Durante décadas, aquella niña vivió alejada de su verdadera historia. Finalmente, el 5 de abril de 2011, los análisis realizados por el Banco Nacional de Datos Genéticos confirmaron que era María Pía Josefina Klotzman Barral, hija de Cecilia y Ricardo. Se convirtió así en la nieta número 103 cuya identidad fue restituida gracias a la búsqueda de Abuelas de Plaza de Mayo, de su hermana y de sus familiares. La verdad había tardado casi 35 años, pero logró atravesar el silencio impuesto por los represores. En julio de 2021, el Tribunal Oral Federal N.º 2 de Rosario condenó a prisión perpetua a tres expolicías federales y a un exintegrante del Destacamento de Inteligencia 121 del Ejército por secuestros, tormentos, homicidios y desapariciones cometidos contra 29 personas. Uno de ellos también fue responsabilizado por la apropiación de la hija de Cecilia y Ricardo: fue el primer caso de sustracción de identidad juzgado en Rosario. La historia de Ricardo y Cecilia demuestra que el terrorismo de Estado no solamente persiguió organizaciones o ideas: ingresó en hogares, destruyó parejas, arrebató bebés y pretendió cortar para siempre los vínculos familiares. Pero también recuerda que una identidad puede ser ocultada, falsificada y silenciada durante décadas, aunque nunca desaparece por completo mientras alguien continúe buscándola. Ricardo y Cecilia todavía están desaparecidos. Su hija pudo recuperar su nombre, su familia y una parte esencial de su historia. Allí donde la dictadura intentó imponer el olvido, la memoria y la verdad consiguieron abrirse camino. Nunca más no es solamente una consigna: es el compromiso de seguir recordando cada nombre, cada familia y cada identidad recuperada. #MemoriaVerdadYJusticia #NuncaMás #DerechosHumanos #TerrorismoDeEstado #DictaduraArgentina #Desaparecidos #AbuelasDePlazaDeMayo #NietosRestituidos #Identidad #HistoriaArgentina #Rosario #SantaFe #QuintaDeFisherton #RicardoKlotzman #CeciliaBarral #MaríaPíaKlotzmanBarral #MemoriaColectiva #CrímenesDeLesaHumanidad #MemoryTruthAndJustice #NeverAgain #HumanRights #ArgentineHistory #StateTerrorism #ForcedDisappearance #StolenChildren #GrandmothersOfPlazaDeMayo #RecoveredIdentity #HistoricalMemory #CrimesAgainstHumanity

**2 DE AGOSTO DE 1976: CUANDO MENDOZA CONVIRTIÓ LA PERSECUCIÓN IDEOLÓGICA EN DOCTRINA POLICIAL**


El 2 de agosto de 1976, mientras la dictadura desplegaba su maquinaria represiva en todo el país, la Dirección de Institutos Policiales de Mendoza aprobó el denominado **“Plan de Actividades Teóricas y Prácticas de la Subversión”**, un programa destinado a formar oficiales provinciales bajo los principios de la llamada lucha antisubversiva. La medida quedó registrada en la **Resolución Nº 118-J/76** y designó como instructor al entonces subinspector Carlos Rico Teijeiro, quien pocas semanas antes había finalizado en la Policía Federal un curso dedicado a la llamada “erradicación de la delincuencia subversiva”. No fue una capacitación aislada ni un simple curso de procedimientos. El 31 de agosto, mediante la Resolución Nº 140-J, se creó el **Centro de Instrucción Contrasubversivo de la Policía de Mendoza**, donde se organizaron nuevos ciclos de adoctrinamiento. En diciembre de aquel año, el jefe policial Julio César Santuccione felicitó públicamente al director del centro, Matías Modesto Pedraza, y a sus instructores por la tarea realizada. La enseñanza de la represión comenzaba así a institucionalizarse dentro de la propia estructura policial.  Los manuales utilizados para esa formación muestran hasta dónde podía extenderse el concepto de “enemigo”. La sospecha no recaía únicamente sobre integrantes de organizaciones armadas: también se presentaban como factores capaces de debilitar a la sociedad ideas o prácticas tan diferentes como la filosofía tercermundista, el movimiento de Silo, el orientalismo, el yoga, el sionismo, las artes marciales, la literatura fantástica, el esoterismo, el espiritismo, determinada prensa, el sensacionalismo e incluso la homosexualidad. La vida cultural, las creencias, la sexualidad y los comportamientos cotidianos podían ser observados bajo una lente policial que encontraba indicios de “subversión” mucho más allá de cualquier delito concreto. Detrás de aquella doctrina aparecía una concepción autoritaria de la nación fundada en la defensa de la familia tradicional, la religión y un supuesto “ser nacional”, frecuentemente sintetizado por el régimen en la fórmula **“Dios, Patria y Hogar”**. No se pretendía solamente perseguir personas: también se buscaba disciplinar ideas, costumbres, expresiones culturales y formas de vida que no coincidieran con el modelo moral impuesto desde el Estado.  Décadas después, los legajos policiales, las resoluciones administrativas y las constancias de aquellos cursos fueron incorporados a los procesos judiciales por delitos de lesa humanidad. Los fundamentos de la Megacausa Mendoza utilizaron esa documentación para reconstruir la formación antisubversiva de miembros de la fuerza y su inserción dentro del aparato represivo que actuó coordinadamente con el D2, uno de los principales centros clandestinos de detención de la provincia.   Aquel 2 de agosto de 1976, Mendoza no aprobó solamente un programa educativo policial. Convirtió la persecución política y cultural en materia de estudio, transformó el prejuicio ideológico en doctrina institucional y preparó agentes para una guerra interna en la que hasta las ideas, los libros, las creencias y la vida privada podían ser considerados territorio enemigo. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaArgentina #DictaduraMilitar #TerrorismoDeEstado #MemoriaVerdadYJusticia #DerechosHumanos #PolicíaDeMendoza #D2Mendoza #HistoriaDeMendoza #NuncaMás #MemoriaHistórica #ArgentineHistory #MilitaryDictatorship #StateTerrorism #HumanRights #HistoricalMemory #NeverAgain #MendozaHistory

30 DE JULIO DE 2026: LA MONTAÑA SE LLEVÓ AL HOMBRE QUE HIZO POSIBLE LO IMPOSIBLE — NIRMAL PURJA MURIÓ EN EL BROAD PEAK


El 30 de julio de 2026, una gigantesca avalancha descendió por las laderas del Broad Peak, en el corazón del Karakórum pakistaní, y sepultó una de las expediciones más experimentadas de la temporada. Entre sus diez integrantes se encontraba Nirmal “Nimsdai” Purja, el británico-nepalí que había transformado para siempre los límites del alpinismo moderno. El grupo avanzaba entre los campos II y III, a unos 6.600 metros de altitud, cuando alrededor de las 9 de la mañana la masa de nieve arrasó la pendiente occidental. Los registros satelitales mostraron desplazamientos repentinos de cientos de metros y, desde ese momento, ninguno de los montañistas volvió a establecer contacto. Las autoridades confirmaron posteriormente que las diez personas habían muerto: seis ciudadanos de Nepal, el guía pakistaní Sohail Sakhi, la alpinista omaní Nadhira Al Harthy, la estadounidense Mallory Geis y el montañista chino Wang Zhong. Entre los guías nepalíes estaban Pur Bahadur “Yukta” Gurung, Nima Sherpa, Nawang Thindu Sherpa, Gyalu Sherpa y Kili Pemba “Kilu” Sherpa. Algunos cuerpos fueron recuperados durante las primeras jornadas, pero las nevadas, las pendientes inestables y el riesgo de nuevos desprendimientos convirtieron la operación en una tarea extremadamente peligrosa. El 2 de agosto, un equipo terrestre consiguió llegar hasta el cuerpo de Purja, situado aproximadamente a 5.700 metros, y divisó otros tres cuerpos en la misma zona. Nacido en Nepal el 25 de julio de 1983, Purja había cumplido 43 años apenas cinco días antes de la tragedia. Sirvió primero en la Brigada de Gurkhas del Ejército británico y posteriormente en el Special Boat Service, una unidad de fuerzas especiales. Pero su nombre ingresó definitivamente en la historia en 2019, cuando completó las catorce montañas de más de 8.000 metros en solamente 189 días —seis meses y seis días—, reduciendo en más de siete años la marca existente. Aquella proeza, bautizada Project Possible, comenzó en el Annapurna el 23 de abril y terminó en el Shishapangma el 29 de octubre. El récord de velocidad fue superado en 2023, pero su desafío cambió para siempre la manera de imaginar las grandes expediciones del Himalaya y el Karakórum. Su historia llegó a millones de personas mediante el documental de Netflix “14 cumbres: nada es imposible”, estrenado en 2021. Ese mismo año, Purja integró el grupo de diez nepalíes que logró la primera ascensión invernal del K2, una de las últimas grandes fronteras pendientes del alpinismo. Más tarde volvió a completar los catorce ochomiles sin oxígeno suplementario, desafío que Guinness reconoció con un tiempo de dos años y 150 días, entre mayo de 2022 y octubre de 2024. Su llegada al Broad Peak no estaba prevista originalmente. Después de ascender nuevamente el Gasherbrum II, decidió incorporar esa montaña porque una cumbre exitosa lo habría dejado únicamente a falta del Cho Oyu para convertirse en la primera persona en completar dos veces los catorce ochomiles sin oxígeno artificial. Antes de partir escribió una frase que hoy resuena con una fuerza estremecedora: pidió al Broad Peak un paso seguro para subir y regresar, recordando que nunca daba por sentado el valor de ninguna montaña. Nirmal Purja no regresó. Tampoco lo hicieron sus nueve compañeros. La montaña que había conquistado en 2019 terminó convirtiéndose en el escenario de su última expedición. Su muerte cerró una vida dedicada a desafiar alturas que durante décadas parecieron inalcanzables, pero dejó intacto el mensaje que impulsó toda su carrera: los límites humanos pueden desplazarse, aunque las montañas jamás puedan ser dominadas por completo. En el Broad Peak terminó su camino físico; su legado, en cambio, permanecerá unido para siempre a las cumbres más altas de la Tierra. #NirmalPurja #Nimsdai #BroadPeak #Karakorum #Alpinismo #Montañismo #Ochomiles #HistoriaDelAlpinismo #TragediaEnLaMontaña #ProjectPossible #NadaEsImposible #Nepal #Pakistan #MountainLegend #Mountaineering #ClimbingHistory #EightThousanders #BroadPeakAvalanche #HighAltitude #NeverGiveUp

sábado, 1 de agosto de 2026

1 DE AGOSTO DE 1973: EL DÍA EN QUE EL ESTADO TOMÓ EL TIMÓN DEL CRÉDITO — LOS DEPÓSITOS QUEDARON BAJO EL BANCO CENTRAL


El 1 de agosto de 1973, mientras Raúl Alberto Lastiri ejercía interinamente la Presidencia y el peronismo avanzaba hacia el regreso electoral de Juan Domingo Perón, el Congreso sancionó la Ley 20.520, una de las transformaciones financieras más profundas y discutidas de aquella etapa: la llamada nacionalización o centralización de los depósitos bancarios. La norma dispuso que los bancos comerciales, hipotecarios, de inversión y desarrollo, las compañías financieras, las cajas de crédito y otras entidades transfirieran contablemente al Banco Central de la República Argentina todos los depósitos y las distintas formas de captación de fondos del público. Desde entonces, esas instituciones podían continuar recibiendo clientes, administrando cuentas y efectuando pagos y retiros, pero lo harían como representantes legales del BCRA y no podrían utilizar libremente los recursos depositados para prestar o invertir sin su autorización. No se trataba de trasladar físicamente millones de billetes hacia una enorme bóveda estatal ni de inmovilizar los ahorros de la población. El cambio era jurídico, contable y político: el Banco Central pasaba a controlar el destino general del dinero captado por el sistema financiero y podía devolver recursos a las entidades mediante adelantos y redescuentos, considerando prioridades productivas, sectoriales y regionales. El objetivo era que el crédito dejara de responder solamente a las decisiones comerciales de cada banco y se convirtiera en una herramienta de planificación económica. El BCRA podía favorecer actividades consideradas estratégicas, promover inversiones en determinadas provincias, fijar las tasas pagadas a los ahorristas y establecer condiciones diferentes según la clase de entidad o la región del país. La ley incorporó además una garantía extraordinariamente amplia: la Nación respaldaba el reintegro de la totalidad de los depósitos comprendidos por el régimen, sin límites relacionados con el monto depositado ni con la identidad de sus titulares. Los bancos, por su parte, recibían una comisión del Banco Central por continuar administrando las cuentas y atendiendo al público. La medida formaba parte de la política de fuerte intervención estatal impulsada durante el tercer ciclo de gobiernos peronistas y se relacionaba con el programa económico conducido por José Ber Gelbard, que buscaba orientar el ahorro hacia la producción, fortalecer el mercado interno y coordinar al Estado, los empresarios y los trabajadores mediante el denominado Pacto Social. La transformación no comenzó a funcionar exactamente aquel 1 de agosto: ese día fue aprobada por el Congreso. La ley fue promulgada el 16 de agosto y publicada oficialmente el día 22. El Banco Central debía ponerla en marcha dentro de los 45 días siguientes para los bancos y en un plazo máximo de 180 días para el resto de las entidades financieras. Así, durante uno de los períodos políticos más intensos de la historia argentina, el Estado buscó colocar el corazón del sistema bancario bajo una conducción centralizada. El experimento duraría pocos años: después del golpe de Estado de 1976 y del cambio radical de orientación económica, la Ley 20.520 fue derogada en enero de 1977, dando paso a un sistema financiero mucho más liberalizado. #ArgentineHistory #EconomicHistory #BankingHistory #CentralBank #FinancialHistory #Argentina1973 #JuanDomingoPeron #HistoricEvents #PoliticalHistory #LatinAmericanHistory #OnThisDay #HistoryMatters #HistoriaArgentina #Efemérides #BancoCentral #BCRA #EconomíaArgentina #HistoriaEconómica #Peronismo #RaúlLastiri #JuanDomingoPerón #JoséBerGelbard #SistemaBancario #Argentina1973 #MemoriaHistórica #MendozAntigua

1 DE AGOSTO DE 1954: FANGIO CONQUISTÓ NÜRBURGRING CON EL CORAZÓN DE LUTO


El 1 de agosto de 1954, Juan Manuel Fangio volvió a escribir una página inmortal del automovilismo argentino, aunque aquella victoria estuvo atravesada por una tragedia que convirtió la celebración en uno de los triunfos más dolorosos de su carrera. El “Chueco” largó desde la primera posición en el Gran Premio de Alemania —distinguido ese año también como Gran Premio de Europa— y condujo su Mercedes-Benz W 196 R durante 22 vueltas por el temible Nürburgring. Cruzó la meta después de 3 horas, 45 minutos y 45,8 segundos, con más de un minuto y medio de ventaja sobre el Ferrari compartido por Mike Hawthorn y José Froilán González. La carrera también marcó el debut competitivo de la versión monoposto y de ruedas descubiertas del W 196 R. Mercedes había desarrollado esa variante para circuitos sinuosos, donde el piloto necesitaba mayor precisión y una mejor visión de los neumáticos delanteros. Fangio la llevó directamente a la victoria entre las curvas, desniveles y bosques de uno de los trazados más peligrosos del mundo. Pero apenas un día antes, durante las prácticas, el argentino Onofre Marimón había perdido la vida al accidentarse con su Maserati. Tenía un enorme futuro por delante y se encontraba bajo la guía deportiva de Fangio, quien lo consideraba su protegido y llegó a describirlo como alguien muy cercano a un hijo. Años después, el propio campeón recordaría que lloró profundamente aquella pérdida. Fangio tomó la salida cargando aquel dolor y, aun así, se impuso con la serenidad, la precisión y la fortaleza mental que lo transformaron en leyenda. No fue solamente una demostración de velocidad: fue la victoria de un hombre obligado a dominar la pista mientras intentaba controlar sus propias emociones. Aquel triunfo resultó decisivo en una temporada extraordinaria. Fangio ganó seis de las ocho carreras puntuables que disputó, sumó 57 de los 72 puntos disponibles y conquistó su segundo Campeonato Mundial con 30 unidades de ventaja sobre su escolta. Nürburgring vio subir al vencedor al escalón más alto, pero detrás del casco y de la corona de laureles había un campeón de luto. Fangio había ganado la carrera; el automovilismo argentino, en cambio, acababa de perder a una de sus mayores promesas. #JuanManuelFangio #Fangio #OnofreMarimón #Nürburgring #Formula1 #AutomovilismoArgentino #HistoriaArgentina #MercedesBenz #W196 #Efemérides #MotorsportHistory #ArgentineMotorsport #RacingLegends #GermanGrandPrix #FormulaOneHistory #HistoricRacing

BODEGA DON PANCHO: EL EJÉRCITO ANÓNIMO QUE LEVANTÓ LA MENDOZA DEL VINO


Sin una fecha exacta confirmada, pero perteneciente al universo vitivinícola mendocino de las primeras décadas del siglo XX, esta extraordinaria fotografía de la Bodega Don Pancho permite mirar de frente a quienes hicieron posible una de las mayores transformaciones económicas y sociales de Mendoza. La escena, conservada en la Colección Francisco Fernández del Archivo de Fotografía Histórica de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo, reúne a decenas de hombres y mujeres dispuestos en forma escalonada, posiblemente después de una jornada de trabajo o de la finalización de la cosecha. No es únicamente un retrato colectivo: cada herramienta, cada postura y cada objeto parece contar una historia diferente. En la primera fila, uno de los trabajadores levanta el pantalón y deja ver lo que parece ser una prótesis de madera, un detalle conmovedor que demuestra que continuaba formando parte activa del grupo y de la vida laboral. Cerca de él aparecen operarios con herramientas vinculadas al oficio de la tonelería, indispensable cuando el vino se almacenaba y transportaba principalmente en grandes recipientes de madera. Otro joven carga una sulfatadora de mochila y sostiene su manguera, señal de que probablemente trabajaba en el cuidado y protección del viñedo. También aparecen una bicicleta, dos perros, sombreros, cigarrillos, una jarra y un vaso de vino compartido entre compañeros. Un hombre lleva una vestimenta diferente, quizá asociada con tareas administrativas o de supervisión, mientras que otro posa con anteojos oscuros; aunque algunos análisis han planteado que pudiera tratarse de una persona con discapacidad visual, la imagen por sí sola no permite asegurarlo. Detrás de esta aparente celebración se encuentra el enorme esfuerzo humano que convirtió a Mendoza en una potencia vitivinícola. Desde fines del siglo XIX, el crecimiento de las bodegas industriales, el ferrocarril, la ampliación de los oasis irrigados y la llegada de miles de inmigrantes reorganizaron el territorio, impulsaron nuevos pueblos y multiplicaron los oficios especializados alrededor de la vid y el vino. Toneleros, mecánicos, carreros, peones, cosechadores, sulfatadores, capataces y empleados trabajaban como piezas de una compleja maquinaria productiva. La vendimia transformaba por completo la actividad de los establecimientos: investigaciones históricas señalan que algunas bodegas llegaban a triplicar la cantidad de peones durante la cosecha. En 1913 se calculaban alrededor de 15.000 peones y contratistas para atender unas 60.000 hectáreas de viñedos, mientras que durante la vendimia podían emplearse cerca de 30.000 cosechadores en toda la provincia. Sin embargo, aquel crecimiento convivía con jornadas extenuantes, inestabilidad, escasa protección y una débil organización gremial durante buena parte del período. Por eso esta fotografía tiene una fuerza excepcional. No muestra a los grandes propietarios ni las etiquetas prestigiosas que después recorrerían el país: muestra a la multitud silenciosa que podó las plantas, combatió las plagas, cosechó los racimos, reparó las cubas, construyó los toneles y convirtió la uva en vino. Sus nombres quizá se hayan perdido, pero sus rostros permanecen. Ellos fueron el verdadero corazón de la bodega y los obreros anónimos que levantaron la Mendoza vitivinícola. Imagen: Bodega Don Pancho. Colección Francisco Fernández, Archivo de Fotografía Histórica, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo. #MendozAntigua #BodegaDonPancho #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Vitivinicultura #Vendimia #TrabajadoresDelVino #ObrerosDeBodega #Toneleros #MemoriaMendocina #PatrimonioFotográfico #CulturaDelVino #WineHistory #MendozaWine #WineryWorkers #GrapeHarvest #VintageMendoza #ArgentineWine #WorkersHistory #HistoricalPhotography

1 DE AGOSTO DE 1947: ARGENTINA OPERÓ LO IMPOSIBLE — ALBANESE ABRIÓ EL CAMINO DE LA CIRUGÍA CARDÍACA LATINOAMERICANA


El 1 de agosto de 1947, cuando intervenir el corazón y los grandes vasos sanguíneos todavía significaba ingresar en uno de los territorios más peligrosos y desconocidos de la medicina, el cirujano Alfonso Roque Albanese realizó en Buenos Aires una operación destinada a corregir una coartación de aorta: una grave malformación congénita que estrecha la principal arteria del organismo, dificulta la circulación de la sangre y puede provocar hipertensión, insuficiencia cardíaca, daños vasculares e incluso una muerte prematura. La intervención es considerada la primera operación de coartación de aorta realizada en Latinoamérica. El logro adquiere una dimensión todavía mayor porque las primeras cirugías exitosas de esta enfermedad en el mundo habían comenzado apenas tres años antes, en 1944, con los trabajos del médico sueco Clarence Crafoord. Albanese estaba, por lo tanto, trabajando casi en simultáneo con las grandes vanguardias internacionales de la cirugía cardiovascular. No era su primer desafío extraordinario. Cuatro meses antes, el 1 de abril de 1947, había intervenido exitosamente a un paciente con tetralogía de Fallot, una compleja cardiopatía congénita que provocaba una coloración azulada de la piel por la insuficiente oxigenación de la sangre. Aquella operación, practicada sobre uno de los entonces llamados “niños azules”, también fue pionera en Sudamérica. Todo se realizaba a “corazón cerrado”, sin las modernas máquinas de circulación extracorpórea, con estudios diagnósticos todavía elementales, anestesias mucho menos seguras y enormes riesgos de hemorragias, trombosis e infecciones. En muchas ocasiones, los cirujanos terminaban de descubrir la verdadera anatomía de la malformación cuando el paciente ya se encontraba en el quirófano. Cada intervención era una lucha contra el tiempo y contra los límites tecnológicos de la época. Albanese ya había participado en 1941 del nacimiento de la cirugía cardíaca argentina al operar un ducto arterioso persistente. Entre ese año y 1962, su equipo llegó a intervenir a 583 pacientes con cardiopatías, una cifra extraordinaria para aquellos tiempos. En diciembre de 1951 también organizó en Buenos Aires el primer curso latinoamericano de perfeccionamiento en cirugía cardíaca y vascular, al que asistieron profesionales que luego impulsarían la especialidad en diferentes países del continente. El acontecimiento no fue una acción gubernamental, pero ocurrió durante el primer mandato presidencial de Juan Domingo Perón, desarrollado entre 1946 y 1952, mientras la Argentina atravesaba profundas transformaciones industriales, educativas y sociales. En ese mismo escenario de cambios, la medicina nacional comenzaba a demostrar que también podía ocupar un lugar entre las grandes potencias científicas. Aquel 1 de agosto no solamente se corrigió una arteria estrechada: se ensanchó el horizonte de la medicina latinoamericana. Alfonso Roque Albanese se atrevió a operar cuando el corazón todavía era considerado casi un territorio prohibido y dejó una huella que preparó el camino para las generaciones de cirujanos cardiovasculares que vendrían después. #AlfonsoRoqueAlbanese #CirugíaCardíaca #MedicinaArgentina #HistoriaArgentina #CienciaArgentina #PionerosDeLaMedicina #Efemérides #HistoriaDeLaMedicina #CardiacSurgery #MedicalHistory #ArgentineMedicine #ScienceHistory #HeartSurgery #LatinAmericanHistory

1 DE AGOSTO DE 1949: LA TIERRA ESCUCHÓ AL MALÓN — PERÓN EXPROPIÓ CASI 1,5 MILLONES DE HECTÁREAS EN JUJUY


El 1 de agosto de 1949, Juan Domingo Perón firmó el Decreto 18.341 y puso en marcha una de las decisiones territoriales más trascendentes y ambiciosas del primer peronismo: la expropiación de 58 enormes propiedades rurales situadas en la Quebrada de Humahuaca y la Puna jujeña. La medida alcanzaba una superficie declarada de 1.475.803 hectáreas —más de 14.758 kilómetros cuadrados— distribuidas entre los departamentos de Tumbaya, Tilcara, Humahuaca, Valle Grande, Cochinoca, Rinconada, Santa Catalina y Yavi. Para comprender su magnitud, no se trataba de unas pocas parcelas, sino de un territorio gigantesco compuesto por haciendas y latifundios donde numerosas familias indígenas vivían, cultivaban y criaban animales, aunque debían pagar arriendos y pastajes a propietarios particulares. El decreto sostenía que la solución del denominado “problema indígena” debía comenzar procurando tierras para la radicación y subsistencia de sus habitantes. Sin embargo, aquella disposición no surgió espontáneamente desde un escritorio gubernamental. Detrás se encontraba una lucha mucho más antigua y, especialmente, el extraordinario reclamo protagonizado tres años antes por el Malón de la Paz. En mayo de 1946, un grupo de 174 hombres y mujeres kollas partió desde las tierras altas de Jujuy y los valles salteños de Orán. Durante aproximadamente 81 días recorrieron cerca de 2.000 kilómetros hasta llegar a Buenos Aires. Cruzaron pueblos, ciudades, montañas y llanuras para exigir que el Estado reconociera sus derechos sobre las tierras que ocupaban desde generaciones atrás. La multitud los recibió con asombro y sus representantes fueron saludados desde la Casa Rosada. No obstante, el episodio terminó dramáticamente: después de permanecer alojados en el Hotel de Inmigrantes, fueron desalojados por la fuerza y enviados nuevamente hacia el norte sin haber obtenido los títulos reclamados. Parecía que su marcha había sido derrotada, pero su reclamo ya había quedado grabado en la conciencia pública nacional. Tres años más tarde llegó el Decreto 18.341. El Banco de la Nación Argentina tomó posesión y administración de las propiedades expropiadas en nombre del Estado. La reglamentación de 1952 dispuso que las parcelas agrícolas pudieran ser entregadas en usufructo vitalicio a los jefes de familia, mientras que en las zonas ganaderas debían preservarse el aprovechamiento comunitario de los campos de pastoreo y el acceso común a las aguadas, respetando prácticas esenciales para la vida en la Puna. Pero la historia no terminó con una victoria completa. La expropiación quebró jurídicamente el dominio de numerosos latifundios, aunque no significó la entrega inmediata de títulos definitivos a las comunidades. La aplicación fue lenta, incompleta y atravesada por cambios de gobierno, transferencias administrativas y nuevas leyes. Años después, las tierras pasaron a la provincia de Jujuy con el mandato de adjudicarlas gratuitamente a sus ocupantes, pero muchas familias continuaron reclamando durante décadas el reconocimiento pleno de sus derechos territoriales. La firma ocurrió, además, un 1 de agosto, jornada profundamente vinculada en el mundo andino con la Pachamama. No existen pruebas documentales conocidas de que Perón haya elegido deliberadamente esa fecha por su significado espiritual, pero la coincidencia conserva una enorme fuerza simbólica: el mismo día en que las comunidades agradecen, alimentan y honran a la Madre Tierra, el Estado argentino decretaba la expropiación de casi un millón y medio de hectáreas reclamadas por sus pobladores originarios. El Decreto 18.341 fue al mismo tiempo una conquista y una promesa inconclusa. No resolvió definitivamente el problema de la tierra, pero demostró que aquella multitud que había caminado desde la Puna no lo había hecho en vano. El Malón de la Paz obligó al país a mirar hacia el norte y escuchar una demanda que llevaba generaciones esperando justicia. #MalónDeLaPaz #Jujuy #PueblosOriginarios #PuebloKolla #JuanDomingoPerón #HistoriaArgentina #PunaJujeña #QuebradaDeHumahuaca #DerechoALaTierra #MemoriaHistórica #Pachamama #TierraYJusticia #IndigenousHistory #IndigenousRights #LandRights #KollaPeople #ArgentineHistory #HistoricalMemory #SocialJustice #NativeLands

2 DE JULIO DE 1939: EL GIGANTE DE MADERA QUE HIZO INMORTAL A RACING — LA CATEDRAL DESAPARECIDA DE ALSINA Y COLÓN


Esta extraordinaria vista aérea permite regresar a una tarde irrepetible del fútbol argentino. Fue tomada el 2 de julio de 1939, mientras Racing recibía a Huracán por la decimosexta fecha del campeonato de Primera División. Las tribunas aparecen desbordadas, los espectadores se amontonan junto al campo y miles de personas convierten al viejo estadio de Alsina y Colón en un enorme océano humano. Dentro de la cancha, sin embargo, la fiesta fue visitante: Huracán se impuso por 3 a 0. Aquel escenario de tablones era mucho más que una cancha. Racing se había instalado definitivamente en ese predio de Avellaneda en 1906 y, con sucesivas ampliaciones, el estadio llegó a reunir cerca de 50.000 espectadores, una capacidad monumental para su tiempo. Allí comenzó a construirse la identidad de “La Academia” y se desarrolló su primera era dorada: Racing conquistó siete campeonatos consecutivos entre 1913 y 1919, una sucesión extraordinaria que lo convirtió en el gran dominador de los años fundacionales del fútbol criollo. Sus tribunas también contemplaron acontecimientos que excedieron la historia racinguista. En la cancha de Racing se disputó el primer enfrentamiento oficial entre Boca Juniors y River Plate, ganado por el conjunto millonario por 2 a 1, y en julio de 1916 recibió el encuentro decisivo del primer Campeonato Sudamericano —antecedente directo de la Copa América—, en el que Argentina y Uruguay empataron sin goles y la selección uruguaya se consagró campeona. El viejo coloso permaneció en funcionamiento hasta mediados de la década de 1940. Luego sus históricas tribunas fueron desmontadas para permitir la construcción del estadio Presidente Perón, inaugurado el 3 de septiembre de 1950 con una victoria de Racing por 1 a 0 frente a Vélez Sarsfield, gracias a un gol de Llamil Simes. El actual Cilindro ocupa aquel mismo territorio sagrado, aunque su campo de juego fue colocado en sentido perpendicular al de la antigua cancha. La fotografía conserva algo que ya no existe: el ruido de los tablones, los sombreros oscuros cubriendo las tribunas, la multitud pegada al alambrado y una época en la que Avellaneda comenzaba a transformarse en una de las grandes capitales futbolísticas del mundo. Antes del cemento, de las bandejas circulares y de las luces modernas, allí estuvo el gigante de madera donde Racing construyó su primera eternidad. #RacingClub #LaAcademia #AlsinaYColón #Avellaneda #HistoriaDelFútbol #FútbolArgentino #EstadiosHistóricos #Huracán #ElCilindro #FotografíaHistórica #BuenosAiresAntigua #MemoriaFutbolera #MendozAntigua #RacingHistory #ArgentineFootball #FootballHistory #HistoricStadium #VintageFootball #OldStadium #SoccerHistory

1 DE AGOSTO DE 1974: EL ESTADO TOMÓ EL CONTROL DE CANAL 7 — EL DÍA EN QUE LA PANTALLA DE MENDOZA CAMBIÓ DE MANOS


El 1 de agosto de 1974, mientras la Argentina atravesaba una de las etapas políticas más convulsionadas de su historia, el Estado nacional asumió la administración integral de LV 89 TV Canal 7 de Mendoza. No se trataba de una emisora cualquiera: desde el 7 de febrero de 1961 había sido la primera señal televisiva de Mendoza y de todo el oeste argentino, llevando noticias, espectáculos, publicidad y entretenimiento a miles de hogares que comenzaban a descubrir el extraordinario poder de la televisión Desde sus estudios instalados originalmente en el emblemático Edificio Gómez, Canal 7 había acompañado el crecimiento de la cultura popular mendocina. Sus transmisiones se extendieron progresivamente mediante repetidoras hacia Tupungato, Uspallata, La Paz y Cerro Diamante, logrando que imágenes producidas en la capital provincial viajaran hacia el Valle de Uco, la Alta Montaña, el este y el sur mendocino. Sin embargo, el proceso que culminó aquel 1 de agosto había comenzado mucho antes. Las licencias de Canal 7 de Mendoza, Canal 8 de Mar del Plata y los canales porteños 9, 11 y 13 habían vencido en 1973. El 8 de octubre de ese año, pocos días antes de que Juan Domingo Perón asumiera su tercera presidencia, el gobierno provisional de Raúl Lastiri firmó el Decreto 1761, declaró la caducidad de las concesiones y ordenó intervenir las emisoras. La reacción de los empresarios hizo que la intervención inicial fuera reemplazada temporalmente por delegados veedores y que los antiguos permisionarios continuaran administrando los canales durante varios meses. Mientras tanto, sindicatos, funcionarios y propietarios discutían dos modelos completamente diferentes: devolver las frecuencias al sector privado o transformarlas en la base de un servicio público nacional de televisión. La muerte de Perón, ocurrida el 1 de julio de 1974, aceleró las decisiones. Exactamente treinta días después, la presidenta María Estela Martínez de Perón firmó el Decreto 340, que amplió las facultades de los interventores y extendió su autoridad sobre las plantas productoras que abastecían la programación. Dentro de las veinticuatro horas siguientes, el Estado debía hacerse cargo de la producción y transmisión del servicio televisivo. Por eso, el 1 de agosto, Canal 7 de Mendoza pasó definitivamente a ser administrado por el poder nacional junto con las otras cuatro emisoras involucradas. Aquella jornada no significó todavía una expropiación legal completa. La formalización llegó al año siguiente, cuando el Congreso sancionó la Ley 20.966, que declaró de utilidad pública y sujetos a expropiación los bienes físicos de las antiguas empresas permisionarias. La norma fue aprobada el 18 de junio de 1975 y publicada en el Boletín Oficial el 1 de julio. El proyecto había sido presentado como una oportunidad para construir una televisión pública, nacional y culturalmente independiente. Sin embargo, en medio de la creciente violencia política, las disputas internas del gobierno, la censura y la influencia de José López Rega, aquella posibilidad terminó derivando en un sistema fuertemente controlado desde el poder político. Las autoridades empresariales fueron desplazadas, las líneas gerenciales se modificaron y los noticieros comenzaron a quedar cada vez más ligados al discurso oficial. Para Mendoza, el cambio tuvo un valor profundamente simbólico: la emisora que había introducido la televisión en la región dejaba atrás su primera etapa privada y comenzaba un período completamente diferente. Reconstruir lo sucedido dentro de los estudios —qué programas desaparecieron, quiénes fueron desplazados, cómo reaccionaron los trabajadores y qué observaron los televidentes— exige todavía revisar las ediciones de aquellos días de Los Andes, las antiguas grillas televisivas y los archivos internos de la estación. Pero el hecho central permanece: el 1 de agosto de 1974, la pantalla pionera de Mendoza cambió de manos y quedó atrapada en una batalla nacional por el control de uno de los instrumentos más poderosos del siglo XX: la televisión. #MendozAntigua #Mendoza #Canal7Mendoza #ElSiete #TelevisiónMendocina #HistoriaDeMendoza #IsabelPerón #HistoriaArgentina #MediosDeComunicación #TelevisiónArgentina #MemoriaHistórica #Efemérides #MendozaHistory #ArgentineHistory #TelevisionHistory #MediaHistory #HistoricTelevision #BroadcastingHistory

9 DE JULIO DE 1816: TENÍA 25 AÑOS Y FIRMÓ EL DESTINO DE UNA NACIÓN — TOMÁS GODOY CRUZ, EL JOVEN MENDOCINO QUE DESAFIÓ AL IMPERIO ESPAÑOL


¿Te imaginás tener apenas 25 años y cargar sobre tus hombros una decisión capaz de cambiar para siempre el futuro de millones de personas? Tomás Godoy Cruz nació en Mendoza el 6 de marzo de 1791. Se formó en Filosofía, Cánones y Leyes en la Universidad de San Felipe, en Chile, y en 1815 fue elegido junto con Juan Agustín Maza para representar a Mendoza en el Congreso que debía reunirse en Tucumán. Era joven, pero ya se había convertido en un estrecho colaborador de José de San Martín y había comprometido parte de su fortuna personal en la preparación del Ejército de los Andes. Cuando llegó a Tucumán, comprendió que ya no bastaba con resistir militarmente. Desde 1810 las Provincias Unidas combatían contra los realistas, pero todavía no habían roto formalmente todos sus vínculos con la monarquía española. Fernando VII había recuperado el trono y España pretendía reconstruir su dominio sobre los territorios americanos. El peligro era real, las divisiones internas eran profundas y el resultado de la revolución estaba lejos de encontrarse asegurado. Mientras tanto, desde Mendoza, San Martín organizaba el ejército que cruzaría la cordillera, liberaría Chile y continuaría hacia el Perú, centro del poder realista en Sudamérica. Para el Libertador resultaba absurdo disponer de bandera, acuñar moneda y combatir a las tropas del rey mientras todavía se mantenía una dependencia formal respecto de la Corona. Por eso escribió insistentemente a Godoy Cruz: “¿Hasta cuándo esperamos declarar nuestra independencia?”. La decisión no fue inmediata. Hubo semanas de discusiones, temores, intereses contrapuestos y cálculos políticos. El propio Godoy Cruz advirtió que declarar la independencia “no es soplar y hacer botellas”, una expresión con la que intentaba explicarle a San Martín la complejidad del momento. El general respondió con su habitual firmeza e ironía que le parecía mucho más fácil declarar la independencia que encontrar un americano capaz de fabricar una botella. Finalmente, el 9 de julio de 1816, los 29 diputados presentes proclamaron que las Provincias Unidas en Sudamérica serían una nación libre e independiente del rey Fernando VII, de sus sucesores y de la metrópoli. Entre aquellas firmas quedó estampada la del joven representante mendocino Tomás Godoy Cruz. No era solamente un trazo sobre el papel: significaba desafiar abiertamente a uno de los imperios más poderosos de la época y asumir las consecuencias políticas, económicas y militares de aquella ruptura. Su firma nació del coraje de una generación de hombres y mujeres que aceptó el riesgo de abandonar el orden conocido para construir su propio destino. Sin aquella declaración, el Cruce de los Andes y las campañas libertadoras habrían carecido de la definición política que San Martín reclamaba con urgencia. Tomás Godoy Cruz tenía apenas 25 años cuando participó en una decisión que atravesaría los siglos. Pudo dudar, pudo temer y pudo imaginar las represalias de España. Pero llegado el momento decisivo, firmó. ¿Vos habrías tenido el valor de hacerlo? #TomásGodoyCruz #IndependenciaArgentina #9DeJulio #CongresoDeTucumán #HistoriaArgentina #HistoriaDeMendoza #Mendoza #JoséDeSanMartín #EjércitoDeLosAndes #PróceresArgentinos #MendozAntigua #ArgentineIndependence #ArgentinaHistory #HistoryOfMendoza #CongressOfTucuman #JoseDeSanMartin #ArmyOfTheAndes #SouthAmericanHistory

1 DE AGOSTO DE 1951: EL “ORO MARRÓN” DEL EJÉRCITO — EL CUARTEL MENDOCINO QUE LICITABA SU ESTIÉRCOL


Parece el argumento de una comedia, pero ocurrió realmente en Mendoza y quedó documentado en el Boletín Oficial de la República Argentina. En 1951, la Agrupación de Comunicaciones Mendoza, dependiente del Ejército, convocó a una licitación pública para vender el estiércol producido por el ganado de la unidad militar durante un año: desde el 1 de agosto de 1951 hasta el 31 de julio de 1952 Los interesados debían solicitar los pliegos en el Servicio de Intendencia del cuartel, situado sobre la avenida Boulogne Sur Mer, sin número. Allí también podían consultar las condiciones para la adjudicación y el retiro del material. El acto de apertura de las propuestas fue programado para el 22 de septiembre de 1951, a las 11 de la mañana, en las propias dependencias militares. El dato más curioso es que el período incluido en el contrato había comenzado casi dos meses antes de la apertura de las ofertas. isto desde el presente pueda resultar insólito imaginar al Ejército haciendo negocios con semejante producto, el estiércol estaba lejos de ser considerado un simple desperdicio. En una provincia agrícola y vitivinícola como Mendoza constituía un abono de valor económico, capaz de aportar materia orgánica y nutrientes al suelo. Estudios agronómicos señalan que estos residuos pueden mejorar la estructura del terreno, favorecer la conservación del agua y devolver nutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio; una utilidad especialmente importante en las condiciones de Mendoza y San Juan. ción respondía, por lo tanto, a una lógica muy concreta: transformar un residuo generado diariamente por los animales militares en un recurso aprovechable para chacras, huertas o cultivos. Lo que hoy presentaríamos con modernos conceptos como reciclaje de nutrientes o economía circular, en 1951 se resolvía mediante sobres cerrados, pliegos administrativos y una licitación dentro del cuartel. Entre uniformes, equipos de comunicaciones, caballerizas y burocracia estatal, el Ejército mendocino descubrió que hasta aquello que todos querían quitarse de encima podía convertirse en mercancía. Una pequeña historia oficial, extraña y casi olvidada, que demuestra que en los archivos también pueden encontrarse negocios con un aroma difícil de disimular. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Efemérides #DatoBizarro #HistoriaArgentina #EjércitoArgentino #BoulogneSurMer #Agricultura #Vitivinicultura #CuriosidadesHistóricas #ArchivoHistórico #UnDíaComoHoy #HistoriaCuriosa #MemoriaMendocina #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoricalCuriosities #OnThisDay #MilitaryHistory #VintageMendoza #LocalHistory #AgriculturalHistory #OrganicFertilizer #Manure #CircularEconomy #HistoryFacts #StrangeHistory

1932–1940: DEL IMPERIO DEL VINO AL ORO NEGRO — LA DÉCADA EN QUE MENDOZA PERFORÓ SU FUTURO


Durante siglos, Mendoza había construido su identidad económica alrededor de la vid, las bodegas y el vino. Sin embargo, en la década de 1930, mientras aquella industria atravesaba una profunda crisis de sobreproducción, caída del consumo y acumulación de excedentes, otra riqueza comenzó a emerger desde las entrañas de la tierra: el petróleo. El golpe de Estado de 1930 abrió una etapa política convulsionada. José María Rosa fue designado interventor federal de Mendoza por el gobierno de facto encabezado por José Félix Uriburu. En medio de la recesión, la desocupación y las dificultades de la vitivinicultura, la dirigencia provincial comprendió que la economía mendocina necesitaba ampliar sus horizontes. La provincia no debía abandonar el vino, sino dejar de depender exclusivamente de él. Mendoza ya poseía antecedentes petroleros extraordinarios. A fines del siglo XIX, la Compañía Mendocina de Petróleo, impulsada por Carlos Fader y otros miembros de la élite local, había sido una de las primeras grandes experiencias privadas de explotación de hidrocarburos del país. Sus trabajos en Cacheuta fueron técnicamente audaces, pero las dificultades económicas y de transporte terminaron paralizando la actividad durante las primeras décadas del siglo XX. El cambio decisivo llegó cuando el Estado provincial estrechó sus vínculos con Yacimientos Petrolíferos Fiscales. Durante 1931, técnicos de YPF inspeccionaron Cacheuta y distintas zonas del sur mendocino. Poco después, la empresa estatal asumió la explotación de Agua del Corral, un área de más de 19.000 hectáreas perteneciente a la antigua compañía petrolera mendocina. El acuerdo contemplaba la perforación de nuevos pozos, la utilización de instalaciones existentes y la posibilidad de construir depósitos, edificios y oleoductos. El 29 de julio de 1932, el gobierno provincial y YPF firmaron el convenio que transformaría definitivamente el destino energético de Mendoza. Presentado ante la Legislatura el 1 de agosto y convertido en la Ley 966 el 19 de septiembre, el acuerdo encomendó a la petrolera estatal la exploración metódica y sistemática de hidrocarburos líquidos, sólidos y gaseosos en todo el territorio provincial. Mendoza comenzaba a integrarse formalmente al mapa petrolero argentino. Los primeros resultados fueron modestos. En 1935, YPF había perforado 27 pozos, muchos de los cuales producían apenas entre tres y cuatro metros cúbicos diarios. No obstante, ese petróleo servía para alimentar las calderas de los propios campamentos y permitía continuar las exploraciones. Detrás de cada perforación existía una apuesta de enorme riesgo: no había certeza sobre la dimensión de las reservas, pero sí la convicción de que bajo la montaña dormía una riqueza estratégica. La gran transformación comenzó en 1938 con el pozo T-19 de Tupungato y continuó en Barrancas y Lunlunta. En apenas un año, la producción provincial se cuadruplicó. Entre 1939 y 1940 creció alrededor de un 250%, y volvió a aumentar durante 1941. Mendoza, que en 1934 apenas representaba el 0,1% de la producción petrolera nacional, alcanzó siete años después casi el 24%. En 1940 ya se había convertido en el segundo distrito productor del país, únicamente detrás de Comodoro Rivadavia. El petróleo también exigió caminos, depósitos, camiones, técnicos, obreros y refinerías. Primero se construyó una planta de almacenamiento y destilación en Godoy Cruz. Pero el crecimiento fue tan acelerado que aquella instalación quedó pequeña. La Ley provincial 1316 permitió entonces levantar una refinería mucho mayor en Blanco Encalada, Luján de Cuyo. Inaugurada el 20 de diciembre de 1940, podía procesar unos 500 metros cúbicos diarios, cinco veces más que la planta anterior, y abastecer con combustibles a Mendoza, San Juan, San Luis, La Rioja y parte de Córdoba. En menos de una década, aquella provincia castigada por la crisis vitivinícola había construido una nueva industria pesada, creado puestos de trabajo, generado regalías e incorporado conocimientos técnicos que posteriormente impulsarían la formación especializada en ingeniería del petróleo. Mendoza continuó siendo la tierra del sol y del buen vino, pero desde entonces también se convirtió en tierra de pozos, oleoductos, refinerías y hombres cubiertos de petróleo. El llamado “oro negro” había dejado de ser una promesa escondida bajo las piedras. Era ya una realidad capaz de modificar la economía, el paisaje y el destino de toda una provincia. #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #PetróleoEnMendoza #OroNegro #YPF #LujánDeCuyo #Cacheuta #Tupungato #Lunlunta #Barrancas #IndustriaArgentina #HistoriaArgentina #PatrimonioIndustrial #EnergíaArgentina #MendozaHistory #OilHistory #ArgentineHistory #BlackGold #PetroleumIndustry #IndustrialHeritage #EnergyHistory #YPFHistory #MendozaArgentina #HistoricMendoza

1 DE AGOSTO DE 1951: CASI UNA HECTÁREA PARA EL FUTURO — LA ESCUELA RURAL QUE NACIÓ BAJO EL CIELO Y ESPERÓ 16 AÑOS SU HOGAR


El 1 de agosto de 1951, la firma vitivinícola Pascual Toso protagonizó uno de esos gestos silenciosos que pueden cambiar para siempre el destino de una comunidad: mediante la escritura número 117 donó un terreno de 9.800,82 metros cuadrados, casi una hectárea, situado sobre el Carril Barrancas de Maipú. Allí debía levantarse el edificio de la entonces Escuela Nacional Nº 106, hoy Escuela Nº 1-330 Pascual Toso. Pero la historia de aquella escuela rural había comenzado mucho antes y en condiciones extraordinariamente humildes. Fue creada el 10 de febrero de 1921 y sus primeras clases se dictaron en el patio de la familia Mercuri. El director Mamerto Escudero llegó a vivir en aquella casa, mientras que la maestra María de Santos se alojaba con otros vecinos y recorría a caballo los difíciles caminos de Barrancas para poder enseñar. Durante dos años, los alumnos estudiaron prácticamente al aire libre, expuestos al frío, al calor y al viento mendocino. Más adelante, el vecino Atilio Bernardelli construyó con sus propios materiales y dentro de su propiedad un pequeño local escolar. Las familias organizaban festivales para reunir recursos, mientras la población y la cantidad de estudiantes continuaban creciendo. La escuela existía gracias a una verdadera cadena de solidaridad formada por maestros, vecinos, comerciantes y padres que se negaban a permitir que la distancia o la pobreza dejaran a los niños sin educación. La donación de 1951 encendió una enorme esperanza, pero el edificio no apareció de inmediato. Las obras comenzaron recién el 9 de abril de 1964, casi trece años después, y avanzaron mediante el esfuerzo comunitario y la colaboración del Gobierno provincial. Finalmente, el 17 de septiembre de 1967, bajo la dirección de Ilda Zabala de Samparisi, el nuevo establecimiento abrió sus puertas entre autoridades, antiguos docentes, estudiantes y vecinos. Habían transcurrido 16 años, un mes y 16 días desde la entrega del terreno. El 12 de octubre de 1969 la institución recibió oficialmente el nombre de Pascual Toso, en homenaje a su benefactor. Así, aquella escuela que había nacido bajo el cielo de Barrancas consiguió finalmente paredes, aulas y un hogar propio, pero conservó para siempre el espíritu de quienes la sostuvieron cuando solamente existían un patio prestado, unos pocos bancos y la voluntad inquebrantable de enseñar. Más de un siglo después de su creación, continúa siendo una institución emblemática de la educación rural mendocina. En febrero de 2024 fue elegida para inaugurar oficialmente el ciclo lectivo provincial, y en 2025 la Dirección General de Escuelas anunció la construcción de un salón de usos múltiples destinado a proteger las actividades de sus alumnos durante los fríos inviernos de la zona. Porque a veces una escuela no comienza con un gran edificio. A veces empieza en el patio de una familia, con una maestra sobre un caballo y con todo un pueblo convencido de que educar también es sembrar futuro. #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Maipú #Barrancas #PascualToso #EscuelaRural #EducaciónPública #MemoriaMendocina #HistoriaArgentina #PatrimonioEducativo #MendozaAntigua #RuralSchool #HistoryOfMendoza #EducationHistory #ArgentineHistory #CommunitySpirit #LocalHistory #HistoricalMendoza

Mendoza 1960: el oasis conquistaba el este


En 1960, una cámara sobrevoló los suburbios orientales de Mendoza y atrapó una frontera en pleno movimiento. Bajo el avión, las viviendas, las calles arboladas y los nuevos loteos comenzaban a extenderse sobre un territorio todavía dominado por fincas, viñedos y parcelas cultivadas. A la derecha se distingue un gran corredor de transporte acompañado por las vías ferroviarias; el epígrafe que circula junto con la fotografía relaciona ese trazado con la Ruta Nacional 7, la histórica entrada oriental hacia el corazón mendocino. La escena no representa solamente un paisaje urbano: conserva el instante en que el oasis productivo empezaba a transformarse en una gran aglomeración. Pocos años antes, durante la campaña 1954-1955, Mendoza reunía aproximadamente 143.700 hectáreas de viñedos, equivalentes al 69 % de toda la superficie vitícola argentina; por eso, las casas aparecen casi incrustadas entre las hileras de cultivos. Un estudio geográfico provincial eligió precisamente 1960 como punto de referencia porque desde entonces comenzó a manifestarse un nuevo impulso de expansión urbana. Entre techos bajos, caminos, arboledas, ferrocarriles y viñas, Romain Gaignard congeló el avance silencioso de la ciudad sobre su cinturón agrícola: una transformación que modificaría para siempre el rostro del este mendocino. Fotografía: Romain Gaignard, 1960. Colección personal Romain Gaignard. Digitalización: Centre IST REGARDS–CNRS. Fuente: MédiHAL, registro medihal-00701563. Licencia CC BY-NC-SA 4.0. Edición: MendozAntigua. #MendozaAntigua #Mendoza1960 #HistoriaDeMendoza #GranMendoza #RutaNacional7 #Vitivinicultura #MemoriaFotográfica #PatrimonioMendocino #FotografíaHistórica #HistoricMendoza #MendozaHistory #VintageArgentina #AerialPhotography #WineHeritage #UrbanHistory #ArgentinaHistory

1 DE AGOSTO DE 1948: MENDOZA ABRIÓ LA PUERTA DE LA ERA ATÓMICA — EL DÍA EN QUE EL URANIO SALIÓ A LA LUZ


El domingo 1 de agosto de 1948, mientras la energía nuclear comenzaba a transformar la política, la ciencia y la industria mundial, los mendocinos descubrían que bajo sus montañas podía ocultarse uno de los minerales más estratégicos del siglo XX. Aquella jornada, una nota publicada en la página 8 del diario Los Andes otorgó difusión pública a las investigaciones que la Universidad Nacional de Cuyo venía desarrollando sobre la presencia de uranio en distintos puntos de la provincia. No puede asegurarse que haya sido la primera mención periodística absoluta del tema, pero constituye una evidencia hemerográfica precisa del momento en que aquellos estudios comenzaron a adquirir una fuerte repercusión social. Las tareas se realizaban, al menos, desde 1947 y comprendían exploraciones sistemáticas en Malargüe, Tupungato, Cacheuta y Barrancas. El impulso científico había tomado forma pocos meses antes. Mediante la Ordenanza N.º 23 del 27 de abril de 1948, la UNCuyo creó el Instituto de la Energía, dependiente de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, cuya sede estaba en San Juan. Su misión era formar especialistas y colaborar con organismos públicos en el estudio de los recursos energéticos del país. El instituto reunía tres grandes áreas: combustibles, recursos hidroeléctricos y estudios físico-químicos. Desde Mendoza, el Departamento de Combustibles investigaba petróleo, asfaltita, esquistos bituminosos y minerales de uranio, mientras otros científicos estudiaban energía atómica, solar y eólica, además de la radiación cósmica. Era una visión extraordinariamente avanzada para la región: comprender y aprovechar todas las fuerzas capaces de impulsar el desarrollo industrial argentino. Aquel artículo de 1948 no anunciaba todavía una mina en funcionamiento ni una planta industrial. Revelaba algo quizá más decisivo: Mendoza ya poseía investigadores, instituciones y conocimientos dispuestos a explorar el futuro energético escondido en la cordillera. Entre aquellos especialistas se encontraban ingenieros y científicos como Armando Vergara Bai, Otto Gamba, Enrique Pedro Maneschi y Guillermo Siegfried Lexow; algunos de ellos participarían posteriormente en organismos y proyectos vinculados al nacimiento de la actividad nuclear argentina. La historia daría un salto gigantesco pocos años después. En 1954 comenzó a funcionar el Complejo Fabril Malargüe, considerado la primera planta de concentrado de uranio de América Latina. Hasta su cierre en 1986 procesó mineral extraído de las minas Huemul y Sierra Pintada y produjo aproximadamente 752 toneladas de uranio en forma de “torta amarilla” o yellowcake, concentrado utilizado como materia prima para elaborar el combustible destinado a reactores nucleares de potencia e investigación. La explotación también dejó residuos y un complejo desafío ambiental. Décadas después, las antiguas colas minerales fueron encapsuladas y el terreno se transformó en el parque público El Mirador. La obra, concluida en 2017, fue presentada por la Comisión Nacional de Energía Atómica como la primera remediación integral de este tipo realizada en Argentina. Así, aquel lejano domingo de 1948 puede recordarse como una fecha simbólica: el día en que el uranio abandonó los informes reservados, descendió de las montañas y comenzó a ocupar un lugar en la conversación pública mendocina. Antes de las plantas, las minas y los reactores existió una generación de científicos que observó el territorio y comprendió que bajo el suelo de Mendoza no solamente había petróleo, agua y minerales: también comenzaba a escribirse una parte fundamental de la historia nuclear argentina. #MendozaHistory #ArgentineHistory #UraniumHistory #NuclearHistory #NuclearEnergy #ScienceHistory #AtomicAge #Malargue #HuemulMine #ScientificHeritage #HistoricalResearch #EnergyHistory #LatinAmericanHistory #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Uranio #Malargüe #UNCuyo #CienciaArgentina #HistoriaArgentina #EnergíaNuclear #Huemul #SierraPintada #Efemérides #PatrimonioCientífico #InvestigaciónCientífica #MemoriaHistórica

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