lunes, 21 de septiembre de 2026

21 DE SEPTIEMBRE DE 1998: MENDOZA PROFESIONALIZÓ EL VOLANTE — LA NORMA QUE EXIGIÓ CAPACITARSE ANTES DE TRANSPORTAR VIDAS Y CARGAS


21 de septiembre de 1998. Entre las páginas del Boletín Oficial de Mendoza quedó publicada una disposición que revela cómo la Provincia buscaba profesionalizar una tarea de enorme responsabilidad: conducir vehículos destinados al transporte de pasajeros y de cargas. Ese día aparecieron las Resoluciones conjuntas N.º 2-DT y N.º 63-DVYMT, dictadas originalmente el 3 de febrero de aquel año por la Dirección de Tránsito y la Dirección de Vías y Medios de Transporte. La norma habilitó al Centro Integral de Formación, Área Seguridad y Educación Vial, con sede en calle San Juan 1631 de la Ciudad de Mendoza, para impartir cursos específicos, realizar evaluaciones personales y certificar la idoneidad exigida a quienes aspiraban a desempeñarse como conductores profesionales. Pero el documento iba mucho más allá de enseñar simplemente a manejar: antes de comenzar sus actividades, el establecimiento debía presentar un programa de horarios, clases y fechas que contemplara el tipo de servicio a prestar, las personas transportadas y hasta la “eventual peligrosidad de las cargas”. También se aprobaba formalmente su cuerpo docente, se exigía respetar el programa oficial de la Escuela de Conductores y las autoridades quedaban facultadas para inspeccionar el funcionamiento del establecimiento. La expansión hacia el interior provincial también estaba prevista: dentro de los 45 días posteriores al inicio de las actividades debían habilitarse delegaciones en San Martín, San Rafael y Tunuyán para atender a esas regiones y sus zonas de influencia. Y aquella edición del Boletín Oficial conservó otro dato fundamental: mediante las Resoluciones N.º 3-DT y N.º 64-DVYMT se estableció que, desde el 2 de marzo de 1998, quienes aspiraran por primera vez a una licencia profesional debían realizar obligatoriamente cursos teóricos en escuelas debidamente autorizadas; la obligación podía alcanzar también a conductores sancionados cuando así lo dispusiera un juez vial u ordinario. Las regulaciones El establecimiento dejó además una huella que continuó durante años: publicaciones oficiales del Automóvil Club Argentino todavía registraban posteriormente al Centro Integral de Formación en San Juan 1631 como escuela de conducción en la Ciudad de Mendoza. Tornillos Consultar el Boletín Oficial original de Mendoza #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #EfeméridesMendocinas #21DeSeptiembre #TransporteMendoza #Choferes #ConductoresProfesionales #SeguridadVial #TransportePúblico #HistoriaDelTransporte #Mendoza1998 #BoletínOficial #MemoriaMendocina #ArchivoHistorico #RoadSafety #MendozaHistory #PublicTransport #ProfessionalDrivers #TransportHistory #ArgentinaHistory

21 DE SEPTIEMBRE DE 1998: LA HISTORIA QUEDÓ ESCRITA EN EL ASFALTO — LA RUTA 10 DE MAIPÚ PASÓ A LLAMARSE “EMILIO CIVIT”


El lunes 21 de septiembre de 1998, una página del Boletín Oficial de Mendoza dejó oficialmente inscripto un nombre histórico sobre los caminos de Maipú. En su edición N.º 25.743 se publicó la Ley Provincial 6.609, que impuso la denominación “Emilio Civit” a la Ruta Provincial N.º 10 dentro de la jurisdicción de ese departamento y estableció, además, los nombres “Emilio Civit Lateral Norte” y “Emilio Civit Lateral Sur” para las calles laterales de aquella traza. La norma había sido sancionada por la Legislatura mendocina el 15 de julio de 1998 y el Poder Ejecutivo la tuvo por ley mediante el Decreto N.º 1.252 del 7 de agosto. La publicación del 21 de septiembre completó así el recorrido administrativo y convirtió aquella denominación en parte del registro oficial provincial.
El nombre elegido remitía a una de las figuras de mayor presencia en la vida institucional mendocina de fines del siglo XIX y comienzos del XX. Emilio Civit fue gobernador de Mendoza en dos oportunidades, senador nacional y ministro durante la presidencia de Julio Argentino Roca; su trayectoria quedó especialmente vinculada con la expansión de la obra pública y con el proceso de modernización de la provincia.  #MendozAntigua #Mendoza #Maipú #EmilioCivit #RutaProvincial10 #HistoriaDeMendoza #HistoriaMendocina #Efemérides #21DeSeptiembre #ArchivoHistorico #BoletinOficial #PatrimonioMendocino #MemoriaHistorica #MendozaHistory #ArgentinaHistory #HistoricMendoza #LocalHistory #HistoricalArchives #RoadHistory #OnThisDay. Fuente de origen: Boletín Oficial de la Provincia de Mendoza, N.º 25.743, lunes 21 de septiembre de 1998, pág. 6729; Ley Provincial N.º 6.609, Decreto N.º 1.252/1998 y Decreto N.º 1.318/1998.

21 DE SEPTIEMBRE DE 1991: CUANDO MENDOZA DESFILÓ POR LA PAZ — EL CARRO DEL ALBERTO SCHWEITZER QUE DEJÓ SU MENSAJE EN LA AVENIDA SAN MARTÍN


El 21 de septiembre de 1991, en plena celebración del Día del Estudiante, la avenida San Martín de la Ciudad de Mendoza volvió a convertirse en escenario de una de las tradiciones juveniles más recordadas de la provincia: la Farándula Estudiantil. Entre los carros que recorrieron aquella arteria apareció el del Colegio Alberto Schweitzer, llevando una consigna en favor de la paz y dejando una escena que hoy adquiere un extraordinario valor documental. Investigaciones publicadas por la Universidad Nacional de Cuyo sitúan en 1917 la primera Farándula Estudiantil de Mendoza, caracterizada desde sus comienzos por carruajes, carros alegóricos, comparsas y representaciones vinculadas con la vida estudiantil. 
La escena pertenece además a un momento preciso de la historia argentina: septiembre de 1991 transcurría durante el primer mandato presidencial de Carlos Saúl Menem, iniciado en julio de 1989. Más de tres décadas después, aquella imagen ya no es solamente el recuerdo de una fiesta escolar: es una pequeña cápsula del tiempo. Jóvenes, creatividad, calles colmadas y un mensaje sencillo pero poderoso avanzando por el corazón de Mendoza: la paz.  #Mendoza #MendozAntigua #MendozaAntigua #FarandulaEstudiantil #DiaDelEstudiante #Primavera #AvenidaSanMartin #ColegioAlbertoSchweitzer #HistoriaDeMendoza #Mendoza1991 #MemoriaMendocina #FotosAntiguas #Juventud #Paz #Argentina #MendozaHistory #VintageMendoza #StudentParade #StudentDay #Peace #HistoricMendoza #ArgentinaHistory

21 DE OCTUBRE DE 1889: BUENOS AIRES REORGANIZÓ SU PODER — LA CONSTITUCIÓN QUE CONSAGRÓ A LA PLATA COMO CAPITAL


El 21 de octubre de 1889, la provincia de Buenos Aires escribió una página decisiva de su organización institucional. La Convención Constituyente dio forma a una nueva Constitución provincial en un escenario completamente distinto al que había existido pocos años antes: en 1880 la ciudad de Buenos Aires había sido federalizada y la Provincia había establecido en 1882 una nueva capital, La Plata. Aquella transformación territorial y política obligó a adaptar la estructura constitucional bonaerense a la nueva realidad. El texto de 1889 dejó establecido de manera expresa que “la Capital de la provincia de Buenos Aires es la ciudad de La Plata” y organizó los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial desde esa nueva sede provincial. También sostuvo importantes garantías individuales, como la igualdad ante la ley, la libertad de expresión, reunión y petición, la inviolabilidad de la correspondencia y de la propiedad. En materia electoral estableció que la representación política debía guardar proporcionalidad con las distintas opiniones expresadas en las urnas, mientras que diputados y senadores serían elegidos directamente por los ciudadanos.
El documento dedicó además una sección completa al régimen municipal, estableciendo municipalidades para la Capital y los partidos de la Provincia, con órganos deliberativos y ejecutivos. En educación sostuvo que la enseñanza común debía ser gratuita y obligatoria y mantuvo la conducción mediante un Consejo General de Educación y un Director General de Escuelas. El texto también reguló extensamente la administración de justicia, la estabilidad de los magistrados y distintas formas de jurado. Así, aquella Constitución no fue simplemente una reforma jurídica: reflejó la profunda reorganización que atravesaba Buenos Aires después de separarse institucionalmente de la ciudad que durante décadas había concentrado su poder político. El propio documento cerró dejando una fecha inequívoca para la historia: “Dada en la sala de sesiones de la Convención Constituyente de la provincia de Buenos Aires, a veintiuno de octubre de mil ochocientos ochenta y nueve”. La Constitución debía ser jurada solemnemente en toda la Provincia el 1 de noviembre.  #BuenosAires #ProvinciaDeBuenosAires #LaPlata #HistoriaArgentina #HistoriaBonaerense #Constitución #Constitución1889 #Efemérides #UnDíaComoHoy #ArgentinaAntigua #MemoriaHistórica #PatrimonioHistórico #ArgentineHistory #BuenosAiresHistory #LaPlataHistory #HistoricalArgentina #Constitution #History #OnThisDay #19thCentury FUENTE: Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, “Constitución de la Provincia de Buenos Aires de 1889”, texto histórico oficial, especialmente artículos 4, 51, 202-213 y 223-224. Museo Histórico Sarmiento, “Convención Provincial Constituyente de Buenos Aires”, que confirma la promulgación del nuevo texto el 21 de octubre de 1889 durante la gobernación de Máximo Paz. 

21 DE SEPTIEMBRE DE 1979 - EL ÚLTIMO SILBATO ENTRE DOS PAÍSES: EL DÍA EN QUE EL TRASANDINO DESPIDIÓ A SUS PASAJEROS (IMAGEN ILUSTRATIVA)


21 de septiembre de 1979. Aquel día terminó silenciosamente una de las aventuras ferroviarias más extraordinarias de Sudamérica: circuló el último servicio regular de pasajeros del Ferrocarril Trasandino entre Mendoza y Los Andes, Chile. Se cerraba así una etapa iniciada el 5 de abril de 1910, cuando la apertura completa de la línea convirtió en realidad el viejo sueño de atravesar la Cordillera de los Andes sobre rieles. El trazado era una verdadera proeza de ingeniería: tenía aproximadamente 248 kilómetros, utilizaba trocha métrica y ascendía desde los 767 metros de la ciudad de Mendoza hasta superar los 3.100 metros en la alta montaña, atravesando estaciones legendarias como Cacheuta, Potrerillos, Uspallata, Polvaredas, Punta de Vacas, Puente del Inca, Las Cuevas y Caracoles, además del Túnel de la Cumbre, de unos 3,2 kilómetros. Pero hacia fines de los años setenta aquel gigante cordillerano estaba perdiendo la batalla frente a una nueva época. La pavimentación del camino internacional, el crecimiento del automóvil y de los ómnibus y la rapidez del transporte aéreo fueron restándole pasajeros. Una reconstrucción histórica chilena aporta un dato tan contundente como triste: durante 1979 los servicios regulares vendían, en promedio, apenas unos 15 boletos por viaje. Mantener semejante infraestructura para tan pocos viajeros se había vuelto cada vez más difícil. En aquellos últimos años el servicio podía ser cubierto por los imponentes automotores Ganz-MÁVAG argentinos y por los Schindler suizos del lado chileno, dos máquinas que quedaron inseparablemente asociadas a la imagen del Trasandino moderno. La situación política también contribuyó al ocaso. La crisis limítrofe del Canal de Beagle llevó las relaciones entre Argentina y Chile a uno de sus momentos más tensos y afectó el tráfico internacional. El 21 de septiembre de 1979, según las reconstrucciones ferroviarias publicadas tanto en Mendoza como en Los Andes, Chile, circuló el último automotor regular de pasajeros entre ambas ciudades. La Biblioteca Nacional de Chile confirma que el servicio internacional de pasajeros fue clausurado en 1979, aunque no especifica el día en su cronología general. El cierre de los pasajeros no significó todavía la muerte completa del Trasandino. Los trenes de carga continuaron circulando durante algunos años más. La agonía definitiva llegó en 1984: los aludes y avalanchas de alta montaña dañaron gravemente la infraestructura, especialmente en territorio chileno. La línea argentina fue reparada parcialmente, pero la continuidad internacional nunca volvió a restablecerse. Memoria Chilena sitúa precisamente en 1984 el fin del servicio de cargas y considera ese momento como el cierre operativo del histórico ferrocarril. Así terminó una conexión que durante décadas había transportado viajeros, trabajadores, turistas, comerciantes y mercancías a través de uno de los paisajes ferroviarios más espectaculares del planeta. Donde alguna vez resonaron motores, silbatos y ruedas de acero, quedaron estaciones vacías, túneles, puentes, boletos y fotografías. El 21 de septiembre de 1979 no desapareció simplemente un servicio ferroviario: comenzó a convertirse en recuerdo el tren que había logrado lo que durante siglos pareció imposible, unir Mendoza y Chile atravesando el corazón mismo de los Andes. Fuente de origen y verificación: Memoria Chilena – Biblioteca Nacional de Chile, “El ferrocarril trasandino (1872-1984)”; Archivo Nacional de Chile; Pablo Lacoste, El Ferrocarril Trasandino; diario Los Andes de Mendoza; Los Andes Online, Chile. #MendozAntigua #FerrocarrilTrasandino #TrenTrasandino #Mendoza #LosAndes #Chile #CordilleraDeLosAndes #HistoriaDeMendoza #HistoriaFerroviaria #PatrimonioFerroviario #Argentina #RailwayHistory #TransandineRailway #TrainHistory #HistoricRailway #AndesMountains #ArgentinaHistory #ChileHistory

21 DE SEPTIEMBRE DE 1945: LA NOCHE EN QUE MENDOZA RECIBIÓ LA PRIMAVERA AL RITMO DEL TANGO, EL JAZZ Y LA FARÁNDULA


El 21 de septiembre de 1945, mientras Mendoza celebraba el Día del Estudiante y la llegada de la primavera, el Salón Babilonia, ubicado en calle San Juan 731, anunciaba una de aquellas grandes noches que hoy sobreviven gracias a una extraordinaria pieza de publicidad gráfica: el “Gran Baile y Farándula Estudiantil”. El aviso original permite reconstruir mucho más que una simple fiesta. Anunciaba el comienzo desde las 20:30 y nada menos que “6 grandes orquestas”, combinando las dos grandes corrientes musicales que animaban los salones de aquellos años: el tango y las nuevas sonoridades del jazz y el swing. Entre los conjuntos anunciados aparecen la típica porteña de Natalio Tursi, los Hermanos Manganelli, la Típica Rosaenz, Carmelo Ducci y su jazz “Santa Rita”, además de un conjunto de swing encabezado por Ortega y una actuación vinculada a Alberto Serruya. El afiche prometía también cotillón gratis, completando la imagen de una celebración preparada para prolongarse durante buena parte de la noche. El acontecimiento estaba organizado por una comisión pro-viaje de Peritos Mercantiles, detalle que revela otra costumbre muy extendida entre los estudiantes de la época: organizar bailes y festivales para reunir fondos destinados a los viajes de fin de estudios. La fiesta de 1945 no apareció de la nada. La Farándula Estudiantil ya tenía una larga historia en Mendoza: investigaciones de la Universidad Nacional de Cuyo documentan que en 1917 se realizó una de sus primeras grandes manifestaciones, con carruajes, carros alegóricos y comparsas inspiradas en la vida estudiantil. Décadas después, aquella tradición seguía viva y se había extendido desde las calles hacia bailes, reuniones y espectáculos especialmente preparados para cada 21 de septiembre.
El aviso del Babilonia resulta particularmente valioso porque congela en papel una noche real de la Mendoza de mediados de los años cuarenta: estudiantes vestidos para salir, orquestas tocando en vivo, tango, jazz, swing, cotillón y una ciudad dispuesta a recibir la primavera bailando. No es solamente una vieja publicidad; es una pequeña ventana abierta a la diversión nocturna mendocina de hace más de ocho décadas. La existencia del anuncio y su identificación como publicidad del “Gran Baile y Farándula Estudiantil” del 21 de septiembre de 1945 en el Salón Babilonia también fue recogida años después por MDZ, que acreditó a Eduardo Rufino por el material fotográfico procedente de MendozAntigua. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #FarándulaEstudiantil #DíaDelEstudiante #Primavera #SalónBabilonia #Tango #Jazz #Swing #PublicidadAntigua #FotosAntiguas #MemoriaMendocina #Argentina #MendozaHistory #VintageMendoza #StudentDay #StudentDance #ArgentineHistory #VintageAdvertising #TangoHistory #JazzHistory

21 DE SEPTIEMBRE DE 1888 - EL DÍA EN QUE LA PRENSA DE BUENOS AIRES HABLÓ CON UNA SOLA VOZ: EL ÚLTIMO REGRESO DE SARMIENTO


El 21 de septiembre de 1888 Buenos Aires vivió una de las jornadas fúnebres más extraordinarias del siglo XIX argentino. Diez días después de la muerte de Domingo Faustino Sarmiento en Asunción del Paraguay, sus restos llegaron finalmente a la capital argentina después de un largo viaje fluvial durante el cual recibió homenajes en distintos puntos del recorrido. El féretro había partido de Paraguay cubierto, de acuerdo con los testimonios conservados, por las banderas de Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay. Durante el trayecto se realizaron homenajes en lugares como Corrientes, Rosario y San Nicolás antes de la llegada definitiva a Buenos Aires.
Aquella mañana del 21 de septiembre el mal tiempo acompañó la ceremonia. Una multitud aguardaba en la zona portuaria y entre las autoridades presentes se encontraba el presidente Miguel Juárez Celman. Bajo la lluvia comenzó el cortejo hacia el Cementerio de la Recoleta, donde Sarmiento fue despedido mediante numerosos discursos y sus restos quedaron finalmente vinculados al lugar donde todavía descansan. Argentina.gob.ar confirma oficialmente que sus restos fueron repatriados y depositados en el cementerio porteño el 21 de septiembre de 1888. Pero alrededor de aquel funeral ocurrió otro episodio excepcional: la prensa porteña dejó momentáneamente de lado sus diferencias y produjo una publicación extraordinaria denominada La Prensa Argentina, dedicada íntegramente a la memoria de Sarmiento, su vida y las ceremonias de despedida. El investigador Adolfo Prieto señala que fue un “número único” y registra la venta de 64.000 ejemplares, una cifra extraordinaria para la Buenos Aires de fines del siglo XIX y considerada entonces uno de los mayores éxitos editoriales alcanzados por una publicación de ese tipo. Incluso documentos y bibliografías posteriores conservan referencias directas a aquella edición especial y a textos publicados en La Prensa Argentina durante las jornadas del funeral. La historia tuvo una consecuencia inesperada muchos años después: aquella fecha del regreso de los restos de Sarmiento quedó asociada al mundo estudiantil. La Universidad de Buenos Aires recuerda que el 21 de septiembre de 1888 llegaron sus restos desde Paraguay y que posteriormente Salvador Debenedetti impulsó la celebración estudiantil vinculada a esa jornada. Así, detrás de una fecha que hoy relacionamos con estudiantes y primavera permanece también la memoria de aquel multitudinario funeral y de un hecho periodístico excepcional: por unas horas, diarios habitualmente enfrentados dejaron sus propias ediciones para participar de un homenaje impreso que convirtió la muerte de Sarmiento en uno de los grandes acontecimientos de la prensa argentina del siglo XIX. Fuentes: Argentina.gob.ar, Museo Histórico Sarmiento, Universidad de Buenos Aires, Adolfo Prieto, El discurso criollista en la formación de la Argentina moderna, y registros bibliográficos de La Prensa Argentina. #Sarmiento #DomingoFaustinoSarmiento #HistoriaArgentina #Efemérides #21DeSeptiembre #BuenosAires #LaPrensaArgentina #PeriodismoArgentino #PrensaHistórica #HistoriaDelPeriodismo #CementerioDeLaRecoleta #DíaDelEstudiante #MendozAntigua #ArgentineHistory #ArgentinaHistory #HistoricalPress #JournalismHistory #BuenosAiresHistory #Sarmiento #September21

21 DE SEPTIEMBRE DE 1921 📻 EL CANTA CLARO: LA REVISTA QUE LLEVÓ EL TANGO, EL ARRABAL Y LOS SECRETOS DEL ESPECTÁCULO A MILES DE HOGARES (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 21 de septiembre de 1921 comenzó a escribirse una particular página de la cultura popular argentina: de acuerdo con la cronología de El Arcón de la Historia, los hermanos Indalecio y Patricio Angulo pusieron en marcha El Canta Claro, una publicación destinada a acercar al público las letras de las canciones que triunfaban en aquellos años, acompañadas por noticias y los inevitables “chimentos” del ambiente artístico. Su aparición no fue un episodio aislado. La Argentina atravesaba una verdadera explosión de los cancioneros populares, publicaciones económicas que permitían que una melodía escuchada en el teatro, en un café, en una victrola o interpretada por un cantor pudiera seguir cantándose en la casa. Investigaciones académicas recientes confirman que El Canta Claro nació en 1921 y formó parte de aquella generación de revistas que ayudaron a construir y difundir la cultura musical urbana. Sus páginas no se limitaron al tango: convivieron allí canciones, poesía popular de fuerte raíz criollista, relatos, crónicas, monólogos e incluso dramatizaciones de sucesos policiales, aunque las letras musicales ocuparon un lugar central. El tango encontró en aquellas hojas un extraordinario vehículo de difusión. El arrabal, el barrio, los personajes populares, el lunfardo, los amores y desengaños aparecieron repetidamente como parte de un imaginario que millones de argentinos reconocían como propio. Un ejemplo conservado por los investigadores es notable: el número 161 de El Canta Claro, fechado el 18 de noviembre de 1927, publicó la letra de “Adiós muchachos”, uno de los tangos que terminarían recorriendo el mundo. Con los años la publicación también comenzó a incorporar fotografías de cantantes y figuras populares en sus tapas, reflejo del nacimiento de una nueva cultura de celebridades impulsada por el disco, el teatro y, poco después, la radio. Hacia 1927 esas imágenes ya formaban parte de su estrategia editorial. Y aquel modesto cancionero iniciado en 1921 no desapareció rápidamente: estudios especializados señalan que El Canta Claro consiguió atravesar las décadas y prolongar su existencia hasta la década de 1960, convirtiéndose en un auténtico archivo de papel de la música y el espectáculo popular argentino. Hoy sus ejemplares permiten reconstruir qué cantaba la gente, qué artistas despertaban admiración, qué historias circulaban por los barrios y cómo el tango pasó de las calles y los escenarios a transformarse en uno de los grandes símbolos culturales de la Argentina. Fuente: El Arcón de la Historia Argentina, efeméride del 21/09/1921. Información complementaria contrastada con investigaciones académicas de la Universidad Nacional de La Plata, XIX Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia, Biblioteca Nacional Mariano Moreno y referencias documentales del Instituto Ibero-Americano de Berlín. #ElCantaClaro #Tango #HistoriaArgentina #Efemérides #CulturaPopular #BuenosAires #HistoriaDelTango #TangoArgentino #CancioneroPopular #MusicaArgentina #MemoriaArgentina #RevistasAntiguas #MendozAntigua #ArgentineHistory #ArgentineTango #TangoHistory #PopularCulture #VintageMagazine #MusicHistory #BuenosAiresHistory

🗞️ 21 DE SEPTIEMBRE DE 1922: EL DÍA EN QUE LOS CANILLITAS MENDOCINOS DECIDIERON UNIRSE (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 21 de septiembre de 1922 quedó registrada una pequeña pero extraordinaria página de la historia social mendocina: los vendedores de diarios de Mendoza fundaron el llamado Club de los Canillitas. La fecha no surge únicamente de una recopilación moderna de internet. Está consignada por la historiadora mendocina Teresa Alicia Giamportone en su obra Mendoza día por día. Personajes, hechos y acontecimientos de la Provincia de Mendoza, un extenso compendio de efemérides elaborado a partir de antecedentes históricos y periodísticos; la autora, formada y vinculada académicamente a la Universidad Nacional de Cuyo, registra expresamente para el 21 de septiembre de 1922 la fundación del club por parte de los vendedores de diarios. La obra original de Efemérides Mendocinas había sido publicada por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo y posteriormente fue ampliada y reeditada como Mendoza día por día. Aquellos canillitas formaban parte inseparable del paisaje urbano. Los Andes recuerda que la venta callejera de periódicos en Mendoza se remontaba a las últimas décadas del siglo XIX: muchachos recorrían bares, comercios, teatros, esquinas y domicilios ofreciendo ejemplares y, ya a comienzos del siglo XX, muchos tenían cuadras determinadas donde realizaban diariamente su trabajo. Uno de los vendedores recordados por el diario, Pablo Acevedo, habría llegado a colocar 600 ejemplares en una sola jornada. La creación de aquel club en 1922 puede entenderse, por lo tanto, dentro de una actividad que ya tenía décadas de presencia en Mendoza y que comenzaba a generar espacios propios de sociabilidad y organización. Existe además una imagen particularmente valiosa para reconstruir ese ambiente: una fotografía mendocina de 1924 registra “La Fiesta de Los Canillitas” ofrecida por Diario Los Andes, apenas dos años después de la fecha de fundación consignada por Giamportone. Años después, las fotografías volverían a mostrar a aquellos muchachos con diarios bajo el brazo recorriendo Mendoza o reunidos alrededor de periódicos como La Palabra. Eran el último eslabón de una enorme maquinaria informativa: cuando todavía no existían radio masiva, televisión, internet ni teléfonos inteligentes, muchas noticias llegaban literalmente a las manos de los mendocinos gracias a ellos. La efeméride del 21 de septiembre de 1922 conserva así algo más que el nacimiento de un club: recuerda a una comunidad de trabajadores de la calle que convirtió el grito de “¡Diario!” en parte del sonido cotidiano de la vieja Mendoza. #Mendoza #MendozAntigua #Canillitas #ClubDeLosCanillitas #Mendoza1922 #HistoriaDeMendoza #HistoriaMendocina #PrensaMendocina #DiarioLosAndes #VendedoresDeDiarios #MemoriaMendocina #FotosAntiguas #ArgentinaHistory #OldMendoza #Newsboys #NewspaperVendors #PressHistory #SocialHistory Fuente de origen: Teresa Alicia Giamportone, Mendoza día por día. Personajes, hechos y acontecimientos de la Provincia de Mendoza, Dictus Publishing, 2013, sección correspondiente al 21 de septiembre, donde se consigna: “1922.- Los vendedores de diarios de Mendoza fundan el club de Los Canillitas”; antecedente editorial: Efemérides Mendocinas, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad

21 DE SEPTIEMBRE DE 1917: LA NOCHE EN QUE LOS ESTUDIANTES TOMARON LAS CALLES DE MENDOZA Y NACIÓ UNA TRADICIÓN (IMAGEN ILUSTRATIVA)


Mendoza vivió una de aquellas jornadas que terminarían convirtiéndose en parte de su memoria colectiva. El 21 de septiembre de 1917 se realizó la que distintas investigaciones históricas identifican como la primera Farándula Estudiantil mendocina. La celebración fue organizada por la Federación de Estudiantes y comenzó a las 16 con un lunch; pero el gran espectáculo estaba reservado para la noche. A las 21, los jóvenes se concentraron en Plaza Independencia y desde allí iniciaron un desfile por las calles céntricas de la ciudad.
No se trataba simplemente de caminar por Mendoza: aparecieron carruajes, carros alegóricos, disfraces y comparsas que representaban con humor e imaginación escenas y símbolos de la vida estudiantil. Una investigación publicada por la Universidad Nacional de Cuyo confirma que en 1917 tuvo lugar por primera vez esta celebración y destaca precisamente aquellos carruajes y alegorías estudiantiles. Una reconstrucción posterior realizada por el historiador y periodista Gustavo Capone agrega un dato todavía más espectacular: aquella noche se habrían presentado más de 40 carros, concentrados inicialmente en Plaza Independencia antes de recorrer las principales arterias mendocinas. Así comenzaba una costumbre que atravesaría generaciones y que décadas después transformaría cada llegada de la primavera en una verdadera fiesta callejera: estudiantes trabajando durante días en sus carros, disfraces, música, creatividad, bromas y miles de mendocinos apostados a lo largo del recorrido para contemplar el desfile. Fotografías posteriores permiten seguir esa continuidad: en 1927 ya se documentaba una enorme concurrencia, carros alegóricos, grupos disfrazados y centros estudiantiles recorriendo el centro; en 1959, el Archivo Patrimonial de Mendoza registró nuevamente la Farándula avanzando por calle San Martín. Aquel 21 de septiembre de 1917, sin saberlo, un grupo de jóvenes estaba inaugurando una de las expresiones más recordadas de la cultura estudiantil mendocina del siglo XX. Una noche de primavera en la que Plaza Independencia se convirtió en punto de partida de una tradición destinada a permanecer durante décadas en las calles y en la memoria de Mendoza. Fuente: Teresa Alicia Giamportone, Efemérides Mendocinas, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo; Marta E. Castellino (dir.) y otros, Ciudades de letras: representaciones de lo urbano en la literatura, UNCuyo, 2025; Gustavo Capone, MNews, 9 de septiembre de 2022. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #FarándulaEstudiantil #DíaDelEstudiante #Primavera #PlazaIndependencia #Estudiantes #MendozaAntigua #MemoriaMendocina #Argentina #MendozaHistory #StudentDay #StudentParade #ArgentineHistory #HistoricMendoza 

21 DE SEPTIEMBRE DE 1989: EL DÍA EN QUE ROSAS FUE EXHUMADO EN INGLATERRA Y COMENZÓ UNA TRANSFORMACIÓN DE LA TELEVISIÓN ARGENTINA


El 21 de septiembre de 1989 quedó marcado por una extraordinaria coincidencia de acontecimientos políticos, históricos y hasta mendocinos. Ese día, el presidente Carlos Saúl Menem firmó el Decreto 830/89, que llamó a concurso público, a partir del 29 de septiembre, para adjudicar las licencias de LS84 TV Canal 11 y LS85 TV Canal 13 de Buenos Aires, hasta entonces bajo administración estatal. Conviene hacer una precisión histórica: el decreto del 21 de septiembre inició formalmente el concurso, pero la adjudicación definitiva llegó tres meses después, el 22 de diciembre de 1989, mediante el Decreto 1540/89; Canal 11 quedó finalmente en manos de Televisión Federal S.A. y Canal 13 de Arte Radiotelevisivo Argentino S.A. Pero aquel 21 de septiembre ocurrió algo todavía más singular. Menem firmó también el Decreto 804/89, por el cual se constituyó la Comisión Nacional encargada de concretar la repatriación de los restos del brigadier general Juan Manuel de Rosas. La medida retomaba la Ley 20.769, sancionada en 1974, que ya había dispuesto oficialmente que sus restos regresaran a la Argentina. Y mientras el decreto se firmaba en Buenos Aires, a miles de kilómetros de distancia se producía el episodio material que haría posible aquel regreso: a las 15 horas del 21 de septiembre de 1989 los restos de Rosas fueron exhumados en el cementerio de Southampton, Inglaterra, donde permanecían desde su muerte en 1877. El féretro se encontraba debajo de las sepulturas de su hija Manuelita y de su yerno Máximo Terrero; la extracción demandó varias horas y los restos fueron trasladados posteriormente para iniciar el viaje de regreso. Nueve días después, el 30 de septiembre, llegarían finalmente a la Argentina. Pero la historia posee además un inesperado capítulo mendocino. Cuyo Televisión S.A., licenciataria de Canal 9 de Mendoza, integraba Televisoras Provinciales S.A., sociedad formada por emisoras del interior que llegó a controlar el 30 % de Televisión Federal S.A. La investigación académica de Bernadette Califano, basada en documentación del COMFER, incluye expresamente entre esas televisoras al Canal 9 mendocino. De esta manera, el concurso iniciado aquel 21 de septiembre terminaría conectando también a Mendoza con la nueva estructura empresarial de Canal 11 y Telefe. Y existe todavía una pequeña curiosidad escondida entre los papeles oficiales: en la edición del Boletín Oficial del mismo 21 de septiembre de 1989 apareció el Aviso Oficial 74960/1989 de la Subsecretaría de Transporte, una “notificación del recorrido” correspondiente a Pedro Roberto Impriglio, de Godoy Cruz, Mendoza. Mientras en las altas esferas del Estado se preparaban cambios trascendentes en la televisión argentina y se organizaba el regreso de uno de los personajes más controvertidos del siglo XIX, una modesta disposición administrativa dejaba también registrada la presencia mendocina en aquella jornada. Tres historias absolutamente diferentes —televisión, memoria histórica y transporte mendocino— quedaron así unidas por una misma fecha: 21 de septiembre de 1989. Fuentes: Decreto 830/89, Presidencia de la Nación–InfoLEG; Decreto 804/89, Presidencia de la Nación–InfoLEG; Ley Nacional 20.769; Boletín Oficial de la República Argentina, edición 21/09/1989; Bernadette Califano, “Hacia los orígenes de la concentración mediática en Argentina”, Íconos; documentación histórica sobre la repatriación de Juan Manuel de Rosas. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaArgentina #CarlosMenem #JuanManuelDeRosas #TelevisiónArgentina #Canal11 #Telefe #Canal9Mendoza #GodoyCruz #HistoriaDeMendoza #Efemérides #ArgentineHistory #MendozaHistory #TelevisionHistory #HistoricalArchives

domingo, 20 de septiembre de 2026

🩸🔍 1892: LA HUELLA ENSANGRENTADA QUE HIZO HISTORIA Y CAMBIÓ PARA SIEMPRE LA INVESTIGACIÓN CRIMINAL


El 29 de junio de 1892, Necochea, provincia de Buenos Aires, quedó ligada para siempre a la historia mundial de la criminalística. Dos hijos pequeños de Francisca Rojas, de cuatro y seis años, fueron asesinados y la propia mujer apareció con una herida en el cuello. Rojas señaló como responsable a un hombre de apellido Velázquez, sobre quien recayeron inicialmente las sospechas. Sin embargo, la investigación estaba a punto de tomar un rumbo completamente inesperado. El inspector Eduardo M. Álvarez, enviado desde La Plata y formado en los métodos de identificación que desarrollaba Juan Vucetich, examinó minuciosamente la escena y encontró un indicio extraordinario para aquella época: una huella de pulgar marcada con sangre sobre una puerta. La sección que contenía la impresión fue preservada y la huella se comparó con las impresiones dactilares de los involucrados. No pertenecía a Velázquez: coincidía con Francisca Rojas. Frente a aquella evidencia, Rojas terminó confesando. El episodio pasó a la historia como el primer homicidio considerado resuelto mediante evidencia dactilar, un acontecimiento que transformó una investigación policial argentina en un hito internacional de la ciencia forense. Lo ocurrido no fue producto de una casualidad aislada. Juan Vucetich, funcionario de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, venía desarrollando un sistema práctico para clasificar e identificar personas mediante las impresiones de sus dedos. La National Library of Medicine de Estados Unidos conserva y exhibe documentación histórica excepcional vinculada al caso, entre ella la ficha dactiloscópica de Francisca Rojas de 1892 y cartas enviadas desde Necochea a Vucetich durante la investigación. El caso demostró de manera contundente el potencial de una tecnología que apenas comenzaba a desarrollarse. Vucetich continuó perfeccionando su método, al que denominó dactiloscopía comparada; la provincia de Buenos Aires lo adoptó oficialmente en 1903 y en 1904 apareció su obra Dactiloscopía Comparada, que contribuyó a difundir el sistema en numerosos países, particularmente en el mundo hispanohablante. El Departamento de Justicia de Estados Unidos destaca además que Argentina se convirtió en el primer país en apoyarse exclusivamente en las huellas dactilares como método de individualización. Aquella pequeña marca ensangrentada sobre una puerta de Necochea terminó demostrando algo extraordinario: mientras un testimonio podía mentir y una acusación podía señalar a un inocente, los dibujos formados por las crestas de un dedo podían convertirse en una evidencia capaz de identificar a una persona. Desde aquel crimen de 1892, las huellas dactilares comenzaron a ocupar un lugar decisivo en la investigación policial moderna. Una escena ocurrida en la Argentina terminó dejando, literalmente, una huella en la historia mundial. #HistoriaArgentina #Necochea #JuanVucetich #FranciscaRojas #Criminalística #Dactiloscopía #HuellasDactilares #HistoriaPolicial #CienciaForense #ArchivoHistórico #ArgentineHistory #JuanVucetich #Fingerprint #Fingerprints #ForensicScience #CriminalInvestigation #ForensicHistory #HistoryOfScience. Fuente de origen: U.S. National Library of Medicine, exposición Visible Proofs: Juan Vucetich and the Origins of Forensic Fingerprinting; U.S. Department of Justice, National Institute of Justice, The Fingerprint Sourcebook, Chapter 1: History; Universidad Nacional de La Plata, estudios históricos sobre Juan Vucetich.

👑 20 DE SEPTIEMBRE DE 1925: A LAS 20:20, MENDOZA RECIBIÓ AL HOMBRE QUE SERÍA REY… Y ABDICARÍA MESES DESPUÉS (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 20 de septiembre de 1925, exactamente a las 20:20, un tren especial del Ferrocarril Trasandino entró en la estación Mendoza llevando a uno de los visitantes más célebres que pasó por la provincia durante la primera mitad del siglo XX: el príncipe Eduardo, príncipe de Gales y heredero del trono británico, quien once años después se convertiría en el rey Eduardo VIII. Su llegada se había hecho esperar. Eduardo regresaba desde Chile, pero un accidente ferroviario ocurrido en territorio chileno obligó a modificar el viaje y, posteriormente, un fuerte temporal de nieve en la cordillera demoró durante varios días el cruce hacia Mendoza. La reconstrucción realizada por Silvia Cirvini y Jorge Ricardo Ponte en “Tras los pasos perdidos de la Legislatura de Mendoza. Su sede y su historia” registra con extraordinaria precisión el momento del arribo: “Finalmente, el 20 de setiembre a las 20,20”, el príncipe llegó a Mendoza en el tren especial del Trasandino. Aquella noche la ciudad tenía preparado un recibimiento excepcional. Eduardo fue trasladado hasta el edificio de la Legislatura de Mendoza, que por entonces era uno de los principales escenarios provinciales para grandes recepciones oficiales. Allí, en el actual Recinto de Sesiones, se montó una enorme mesa para 152 comensales. Las galerías superiores fueron habilitadas para invitados que, mediante invitación, pudieron contemplar el banquete desde lo alto. Poco antes de la medianoche, el príncipe abandonó la Legislatura junto con su comitiva y se dirigió al entonces Plaza Hotel, donde la colectividad británica había organizado un baile en su honor. La propia Cámara de Diputados de Mendoza confirma tanto la fecha del 20 de septiembre de 1925 como el banquete de 152 cubiertos y el posterior traslado al Plaza. Pero existe un detalle que transforma este episodio en una verdadera joya documental para MendozAntigua: la visita quedó registrada fotográficamente. Cirvini y Ponte identifican imágenes del príncipe Eduardo acompañado por el interventor federal Enrique Mosca en el hall de la Legislatura y varias fotografías del gigantesco banquete. Todas fueron publicadas pocos días después en “La Quincena Social”, Año VII, N.º 154, Mendoza, 30 de septiembre de 1925. La revista mendocina constituye una fuente visual de enorme valor: investigaciones académicas destacan que “La Quincena Social” incorporaba numerosas fotografías y se convirtió en una de las fuentes documentales gráficas más importantes de Mendoza durante la primera mitad del siglo XX. Además, la Hemeroteca Pública Legislativa “Armando Tejada Gómez” informa que conserva ejemplares históricos de esta publicación, cuya colección se remonta a 1920. Hay, además, una corrección histórica indispensable. Una publicación actual de la Legislatura afirma que aquel visitante llegaría a convertirse en “Eduardo VII”, pero se trata de un error: Eduardo VII había reinado entre 1901 y 1910. El príncipe que estuvo en Mendoza en 1925 ascendió al trono el 20 de enero de 1936 como Eduardo VIII y abdicó en diciembre de ese mismo año. La propia Casa Real británica confirma que su reinado duró apenas 325 días y que posteriormente recibió el título de duque de Windsor. Así, aquella noche mendocina adquiere hoy una dimensión todavía mayor: a las 20:20 del 20 de septiembre de 1925, entre locomotoras, recepciones oficiales, luces y una cena para 152 personas, Mendoza recibió al heredero del Imperio británico, sin imaginar que apenas once años después protagonizaría una de las abdicaciones más famosas del siglo XX. Y en algún ejemplar de “La Quincena Social” N.º 154 sobreviven todavía las fotografías que congelaron aquella extraordinaria noche mendocina. FUENTE: Silvia A. Cirvini y Jorge Ricardo Ponte, “Tras los pasos perdidos de la Legislatura de Mendoza. Su sede y su historia”, Honorable Legislatura de Mendoza, 1992; Cámara de Diputados de Mendoza, “La Legislatura: lugar elegido para las recepciones oficiales. Desde el príncipe de Saboya al príncipe de Gales”; “La Quincena Social”, Año VII, N.º 154, Mendoza, 30 de septiembre de 1925; The Royal Family, biografía oficial de Edward VIII. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #Efemerides #20DeSeptiembre #PrincipeDeGales #EduardoVIII #EdwardVIII #FerrocarrilTrasandino #EstacionMendoza #LegislaturaDeMendoza #LaQuincenaSocial #HistoriaArgentina #FotosAntiguas #ArchivoHistorico #BritishRoyalFamily #PrinceOfWales #MendozaHistory #ArgentinaHistory #HistoricMendoza #RailwayHistory #VintageArgentina

“20 DE SEPTIEMBRE DE 1919: EL DÍA QUE GIOL, TOMBA, ARIZÚ, BENEGAS Y RUTINI SE UNIERON ANTE EL FUTURO DEL VINO MENDOCINO” (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 20 de septiembre de 1919, Mendoza fue escenario de una reunión extraordinaria que concentró en una misma acta a varios de los nombres más poderosos de la vitivinicultura provincial. El documento sobrevivió reproducido con un encabezamiento inequívoco: “Acta de la asamblea celebrada en la ciudad de Mendoza el día 20 de septiembre de 1919”. Los bodegueros y viticultores se habían reunido después de mantener una conferencia con el gobernador José Néstor Lencinas para fijar una posición común frente a un proyecto del Poder Ejecutivo que ampliaba la intervención estatal sobre la industria. La resolución fue clara: solicitaron que el proyecto fuera retirado para permitir un nuevo estudio de la situación y defendieron que el comercio y la industria pudieran desenvolverse sin aquella intervención. También acordaron formar una comisión que, si la iniciativa finalmente era convertida en ley, consultaría a tres reconocidos juristas de Buenos Aires acerca de su validez constitucional. Lo verdaderamente extraordinario aparece unas líneas más abajo: la lista de firmas reúne prácticamente un mapa de la gran vitivinicultura mendocina de comienzos del siglo XX. Allí figuran S.A. Bodegas y Viñedos Giol, representada por J. Trianes Díaz; S.A. Bodegas y Viñedos D. Tomba, por Luis Colombo; Bodegas Arizú, por Leoncio Arizú; Bodegas El Globo, por E. Seippel; y también Christensen, Endrizzi y Cía., Furlotti Hermanos y Cía., Luis Tirasso, Strittmatter y Hilbing, Benegas Hnos. y Cía., Eugenio Scaramella, Rutini y Cavagnaro, Agustín Piccione e Hijos, Ledesma Hnos. y muchas otras firmas. Varias de esas empresas estaban entre las grandes protagonistas de una vitivinicultura que había convertido a Mendoza en el principal núcleo productor de vinos del país. Ese mismo 20 de septiembre, Luis Colombo remitió al gobernador Lencinas una carta acompañando el acta. En ella reiteraba el pedido de retirar el proyecto mientras se estudiaban alternativas para afrontar los problemas de la actividad, mencionando expresamente las bodegas regionales y la necesidad de prevenir futuros excesos de producción de uva. La comisión quedó integrada por representantes de Tomba, Giol, Arizú, El Globo y Christensen. El episodio no terminó allí. El proyecto desembocó semanas después en la Ley provincial 759, promulgada el 6 de noviembre de 1919. La norma derogó artículos de la anterior Ley 703 que habían sido alcanzados por un fallo de la Corte Suprema, creó un impuesto de un centavo y medio por litro sobre las existencias de vino y estableció un amplio sistema de regulación que incluía intervención sobre la producción, adquisición de uva, precios y seguro agrícola. Estudios históricos sobre el período señalan que las leyes 758 y 759 formaron parte de la reformulación de la política vitivinícola impulsada durante el gobierno de Lencinas y su ministro Leopoldo Suárez. Aquella comisión cumplió finalmente lo acordado en septiembre: recurrió a Osvaldo Magnasco, Joaquín V. González y Manuel Augusto Montes de Oca. El dictamen, fechado el 18 de marzo de 1920, cuestionó la constitucionalidad de la Ley 759 y recomendó acudir a la Justicia federal. Gracias a esa controversia, el acta del 20 de septiembre, la carta de Luis Colombo, el texto de la ley y el posterior dictamen quedaron incorporados a las Obras completas de Joaquín V. González. Es decir, no estamos frente a una simple referencia periodística: podemos leer hoy buena parte de la documentación que nació de aquella histórica reunión mendocina. Falta todavía una pieza apasionante para cerrar completamente el círculo documental: localizar físicamente el manuscrito original del acta y de la carta dentro de los fondos históricos de Gobierno o de la Legislatura de Mendoza y obtener su signatura definitiva. Pero la reunión, la fecha, sus resoluciones y la impresionante nómina de firmantes están documentalmente comprobadas. Fuente de origen: Joaquín V. González, Obras Completas, tomo XII, “Sobre inconstitucionalidad de la Ley 759 de la Provincia de Mendoza. Monopolio fiscal en el derecho público de provincia”, antecedentes, acta y correspondencia del 20 de septiembre de 1919; edición digital conservada por SEDICI, Universidad Nacional de La Plata. Consultar la reproducción digital en SEDICI-UNLP #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Vitivinicultura #VinoMendocino #BodegasDeMendoza #Giol #Tomba #Arizu #Rutini #Benegas #HistoriaDelVino #Efemerides #WineHistory #MendozaWine #ArgentineWine #WineHeritage #HistoricWineries #ArgentinaHistory

20 DE SEPTIEMBRE DE 1876: EL EXPEDIENTE QUE REVELA CÓMO MENDOZA DISCUTÍA EL TAMAÑO DE SU GOBIERNO (IMAGEN ILSTRATIVA)


El 20 de septiembre de 1876, quedó fechado en Mendoza un documento que permite observar desde adentro un problema decisivo en la construcción del Estado provincial: ¿alcanzaba un solo ministro para acompañar al gobernador en una administración que se volvía cada vez más compleja? La pieza se conserva identificada con una precisión excepcional: Expediente N.º 2833, “Ley autorizando al señor gobernador de la provincia para asociarse con un ministro más en la administración”, Carpeta 53, Archivo Legislativo de Mendoza. La referencia fue localizada y citada directamente por la historiadora Gabriela García Garino en una investigación de la Universidad Nacional de Cuyo dedicada a estudiar la formación del aparato estatal mendocino entre 1852 y 1880. Lejos de ser un simple cambio burocrático, el expediente formaba parte de una discusión que atravesó buena parte de aquellos años. Mendoza estaba desarrollando nuevas oficinas, sistemas de recaudación y mecanismos de control fiscal, pero lo hacía con recursos limitados. La Tesorería-Receptoría había concentrado inicialmente buena parte de las tareas financieras; posteriormente aparecieron organismos especializados y en 1870 se incorporó la Contaduría. Sin embargo, el Ministerio de Hacienda tuvo una existencia mucho más inestable: aparecía y desaparecía de los presupuestos según las necesidades administrativas, las dificultades financieras y las decisiones de la Legislatura. El debate era intenso. Algunos legisladores consideraban que sostener otro ministro significaba agregar un gasto innecesario a una provincia con un erario limitado; otros defendían que la creciente complejidad de la administración y, especialmente, de la Hacienda pública exigía funcionarios especializados capaces de ordenar y controlar áreas que ya no podían manejarse como décadas atrás. García Garino documenta que el cargo de ministro de Hacienda fue discutido repetidamente: se mantuvo en 1871, fue eliminado durante la discusión presupuestaria siguiente, volvió a ser impulsado por el Ejecutivo en 1872 y continuó generando controversias durante los años posteriores. En marzo de 1876, incluso, volvió a debatirse su permanencia. En ese contexto aparece el extraordinario expediente del 20 de septiembre de 1876. Su importancia está en que no conocemos solamente una referencia general o una fecha reconstruida: tenemos número de expediente, título, fecha, carpeta y repositorio. La propia investigación académica consigna literalmente la referencia archivística: expediente 2833, 20 de septiembre de 1876, carpeta 53, Archivo Legislativo de Mendoza. El documento es, por lo tanto, una pequeña ventana hacia una enorme transformación: la lenta construcción de una administración provincial más especializada. Estudios posteriores de la misma investigadora muestran que aquel proceso estuvo condicionado por la escasez de recursos, la falta de personal especializado y las discusiones permanentes acerca de cuánto debía crecer la estructura gubernamental. Tesoreros, contadores, escribientes, oficiales y ministros fueron conformando un aparato estatal que todavía estaba lejos de la burocracia moderna que conocemos actualmente. Y hay un detalle histórico importante: el 20 de septiembre de 1876 todavía gobernaba Francisco Civit; Joaquín Villanueva asumiría posteriormente ese mismo año. La documentación estudiada por García Garino permite seguir cómo la cuestión ministerial continuó bajo la nueva administración y reapareció en los debates legislativos de noviembre y diciembre. Así, detrás de un expediente guardado durante un siglo y medio en una carpeta legislativa aparece una pregunta que acompañó la formación del Estado mendocino: cuánto debía crecer la administración para poder gobernar una provincia que también estaba creciendo. Hoy, 150 años después, el Expediente 2833 nos devuelve el instante exacto en que aquella discusión quedó escrita sobre el papel. Fuente: Gabriela García Garino, “La construcción del aparato estatal desde la legislatura. Una aproximación fiscal. Mendoza, 1852-1880”, Estudios Sociales Contemporáneos, N.º 19, IMESC-IDEHESI/CONICET, Universidad Nacional de Cuyo, diciembre de 2018, pp. 212-234. Referencia documental citada por la autora: Archivo Legislativo de Mendoza (ALM), Expediente 2833, “Ley autorizando al señor gobernador de la provincia para asociarse con un ministro más en la administración”, 20 de septiembre de 1876, Carpeta 53. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Efemérides #20DeSeptiembre #ArchivoLegislativo #LegislaturaDeMendoza #HistoriaArgentina #SigloXIX #DocumentosHistóricos #PatrimonioDocumental #MemoriaHistórica #MendozaAntigua #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoricalArchives #September20 #19thCentury #HistoricalDocuments #LocalHistory

🌊📜🔥 20 DE SEPTIEMBRE DE 1786: 700 PESOS PARA DOMAR EL AGUA — EL DÍA QUE MENDOZA QUISO PONER EL RÍO EN MANOS DE LOS AGUSTINOS (IMAGEN ILUSTRATIVA)


Hace exactamente 240 años, el 20 de septiembre de 1786, el Cabildo de Mendoza tomó una decisión que revela hasta qué punto el agua podía significar la supervivencia misma de la ciudad colonial: propuso que el convento de San Agustín asumiera el cuidado del curso del río y de la derivación que abastecía a Mendoza. El episodio no es una reconstrucción basada únicamente en referencias generales. El historiador José Luis Masini Calderón cita expresamente un documento conservado entonces en el Archivo Histórico de Mendoza como “Carpeta 17, Colonial, Acta del Cabildo, 20-IX-1786”, mientras que una investigación posterior sobre la presencia agustiniana en Cuyo individualiza la pieza como “AGPM, Carpeta 17, Documento 1, año 1786” y señala que allí el Cabildo resolvió que el convento de San Agustín se hiciera cargo del cuidado del curso del río por su cuenta. Según la reconstrucción de Masini Calderón, el Cabildo volvió a ofrecer a los religiosos aquella responsabilidad por 700 pesos, una tarea que no era nueva para ellos. Los agustinos poseían una importante estructura productiva en El Carrascal y disponían de mano de obra experimentada para afrontar trabajos de construcción y mantenimiento. Pero detrás de esas obras aparece también una realidad que no debe ocultarse: buena parte de aquella fuerza laboral estaba formada por personas esclavizadas. La documentación del propio AGPM registra que ya en 1776 el Cabildo había solicitado al convento veinte esclavizados para trabajos vinculados con el agua, prueba de que el establecimiento agustino era requerido para obras hidráulicas de interés público. Mantener la toma no era una tarea menor. El río Mendoza cambiaba con las crecientes, dañaba derivaciones, abría nuevos cauces y podía interrumpir el suministro de una población que dependía de acequias para beber, cultivar, sostener huertas, viñas y haciendas. Otros documentos coloniales muestran que el Cabildo debía contratar periódicamente personas encargadas de mantener corriente la toma, reparar derrumbes y restablecer el agua después de las avenidas. En 1759, por ejemplo, las autoridades reconocían que la toma no era estable y que el propio río modificaba continuamente el lugar por donde ingresaba el agua hacia la ciudad. El episodio de 1786 pertenece así a una historia mucho mayor: siglos antes de la Ley de Aguas de 1884 y de la creación de los organismos modernos de irrigación, Mendoza ya organizaba contratos, cuadrillas, gastos y responsabilidades para garantizar su recurso más indispensable. El Departamento General de Irrigación recuerda que la administración de las aguas públicas posee profundas raíces históricas en la provincia y que el sistema actual heredó una larga tradición de regulación y conservación de cauces. Aquella acta del 20 de septiembre de 1786 nos permite imaginar una Mendoza todavía pequeña, levantada en medio de un territorio árido, donde una creciente podía poner en jaque a toda la población y donde controlar una toma significaba, literalmente, asegurar que la ciudad pudiera continuar viviendo. Fuente documental: Archivo General de la Provincia de Mendoza, Época Colonial, Carpeta 17, probablemente Documento 1, Acta del Cabildo del 20 de septiembre de 1786. Bibliografía: José Luis Masini Calderón, “Aspectos económicos y sociales de la acción de los Agustinos en Cuyo (siglos XVII, XVIII y XIX)”, Revista de Historia Americana y Argentina, pp. 69-98; “Huellas Agustinianas en Argentina y Uruguay”, referencia documental AGPM, Carp. 17, Doc. 1, año 1786. La Library of Congress registra y describe el estudio de Masini Calderón dedicado a la actividad económica y social de los agustinos mendocinos. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozaColonial #CabildoDeMendoza #RioMendoza #Agua #Acequias #HistoriaDelAgua #SanAgustin #Agustinos #ArchivoHistorico #PatrimonioMendocino #HistoriaArgentina #ColonialMendoza #MendozaHistory #ArgentineHistory #WaterHistory #IrrigationHistory #HistoricalArchives

20 DE SEPTIEMBRE DE 1806: LA CARTA QUE DEJÓ ESCRITA UNA EXTRAORDINARIA TRAVESÍA A TRAVÉS DE LOS ANDES Y LAS PAMPAS (IMAGEN ILUSTRATIVA)


Hace exactamente 220 años, el 20 de septiembre de 1806, Luis de la Cruz dejó fechada una carta dirigida al marqués Rafael de Sobremonte que hoy constituye un extraordinario testimonio de una de las grandes exploraciones terrestres de comienzos del siglo XIX. De la Cruz, nacido en Concepción en 1768 y entonces vinculado al gobierno de aquella ciudad chilena, había emprendido ese mismo año una arriesgada expedición destinada a reconocer una comunicación terrestre entre Concepción y Buenos Aires. La Biblioteca del Congreso Nacional de Chile recuerda que aquella travesía fue realizada en apenas 47 días, atravesando territorios prácticamente desconocidos para la administración colonial y recorriendo espacios habitados y controlados por distintas sociedades indígenas. El viaje se desarrolló, además, en un momento excepcionalmente convulsionado. Mientras De la Cruz avanzaba hacia el Río de la Plata, las tropas británicas habían desembarcado en junio de 1806 y ocupado Buenos Aires. El virrey Sobremonte se retiró hacia Córdoba para reorganizar fuerzas, y la ciudad recién fue reconquistada el 12 de agosto por las tropas encabezadas por Santiago de Liniers. En ese escenario, la carta fechada el 20 de septiembre adquiere un valor enorme. Villar y Jiménez la citan con notable precisión: carta de Luis de la Cruz al marqués de Sobremonte, 20 de septiembre de 1806, legajo 179, fojas 219 y 219 vuelta, Archivo General de Indias de Sevilla. Allí De la Cruz resumía parte de la información reunida durante su marcha y explicaba que había procurado conocer “el número de Indios, sus fuerzas, carácter, gobierno, y demás costumbres”. Detrás del lenguaje propio de un funcionario colonial aparece una verdadera radiografía territorial y humana de las pampas: caciques, grupos indígenas, fuerzas disponibles, rutas, aguadas, relaciones políticas y espacios que para las autoridades españolas seguían siendo conocidos de manera fragmentaria. El valor de aquella expedición puede verse incluso sobre un mapa. La Biblioteca Nacional de Chile conserva, dentro de la colección del Archivo Nacional, un mapa realizado por Carlos Wood y publicado en 1825 que representa expresamente el viaje efectuado por Luis de la Cruz desde Concepción hacia Buenos Aires en 1806. Es una pieza cartográfica extraordinaria porque permite transformar las páginas del relato en territorio y seguir visualmente aquella gigantesca marcha a través de los Andes y las llanuras interiores de Sudamérica. Pero hay un detalle archivístico que MendozAntigua debe conservar con cautela: en el trabajo de Villar y Jiménez publicado en Quinto Sol la carta aparece atribuida a la Audiencia de Charcas, legajo 179, mientras que en otro estudio de los mismos autores, Un argel disimulado, figura bajo la Audiencia de Chile, también legajo 179. La fecha, el destinatario y las fojas coinciden claramente en la bibliografía, pero hasta verificar directamente la unidad documental en el catálogo del AGI/PARES conviene citarla simplemente como Archivo General de Indias, legajo 179, ff. 219-219v. Fuente: Daniel Villar y Juan Francisco Jiménez, “Los indígenas del País de los Médanos, Pampa centro-oriental (1780-1806)”, Quinto Sol, vol. 17, n.º 2, 2013, DOI 10.19137/qs.v17i2.770; Daniel Villar y Juan Francisco Jiménez, “Un argel disimulado. Aucan y poder entre los corsarios de Mamil Mapu (segunda mitad del siglo XVIII)”, Nuevo Mundo Mundos Nuevos, DOI 10.4000/nuevomundo.656; Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, reseña biográfica de Luis de la Cruz Goyeneche; Memoria Chilena–Biblioteca Nacional de Chile, “Mapa del viaje de Luis de la Cruz, de Concepción a Buenos Aires en 1806”, Carlos Wood, 1825. #MendozAntigua #LuisDeLaCruz #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #HistoriaColonial #ArchivoGeneralDeIndias #Pampas #PueblosOriginarios #InvasionesBritanicas #Sobremonte #DocumentosHistoricos #Efemerides #ArgentineHistory #ChileanHistory #ColonialHistory #IndigenousHistory #HistoricalDocuments #SouthAmericanHistory

20 DE SEPTIEMBRE DE 1776 - CUATRO CARRETAS CRUZARON LA PAMPA: COBRE Y MOSCATEL DESDE MENDOZA HACIA BUENOS AIRES (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 20 de septiembre de 1776, hace exactamente 250 años, un funcionario de la Real Hacienda dejó escrita una pequeña escena del comercio colonial que hoy nos permite seguir el rastro de una tropa llegada desde Mendoza hasta Buenos Aires. Aquel día quedó asentado el ingreso de Pedro Almeida, identificado expresamente como procedente de la ciudad de Mendoza, al frente de apenas cuatro carretas. Pero la carga era extraordinariamente reveladora: transportaba 60 planchas de cobre destinadas a don Tomás Batlla y siete petacas de moscatel para don Diego Agüero. El registro incorpora además un detalle llamativo: Almeida entró “sin guía de la Guardia de Luján”. El documento no explica el motivo de esa ausencia, por lo que no corresponde interpretarla automáticamente como una irregularidad; simplemente quedó consignada por los funcionarios de Hacienda. Aquellas cuatro carretas eran apenas una diminuta pieza de una gigantesca red comercial. Los mismos registros de 1776 documentan otras tropas mendocinas cargadas con vino, aguardiente, vinagre, frutas y moscatel: en enero, por ejemplo, Eusebio Rodríguez llegó con 18 carretas y 274 botijas de vino; en julio Juan Tomás Morales condujo 14 carretas con más de 200 botijas de vino, aguardiente y petacas de moscatel; y el 28 de septiembre José Antonio Cabral ingresó con otras 11 carretas cargadas con vino y frutas. No eran viajes menores. Cruzar las extensas llanuras entre Cuyo y Buenos Aires requería animales, conductores, provisiones, reparación permanente de vehículos y semanas de marcha. Investigaciones sobre los registros aduaneros mendocinos de fines del siglo XVIII muestran hasta qué punto aquella ruta era decisiva: alrededor del 94 % del movimiento de carretas registrado en la muestra estudiada correspondía al eje Mendoza-Buenos Aires. Mendoza funcionaba además como una verdadera bisagra entre el Atlántico y el Pacífico: las carretas miraban principalmente hacia Buenos Aires, mientras las recuas de mulas atravesaban los Andes hacia Chile. Las siete petacas también tienen su propia historia. No eran las pequeñas petacas modernas, sino grandes contenedores, muchas veces confeccionados con cuero, empleados para transportar mercancías a larga distancia. Investigaciones especializadas documentan precisamente la circulación y venta en Buenos Aires de petacas con pasas moscatel procedentes del ámbito cuyano. Así, una anotación administrativa aparentemente rutinaria terminó conservando durante dos siglos y medio una imagen extraordinariamente concreta: Pedro Almeida, cuatro carretas procedentes de Mendoza, sesenta planchas de cobre y siete petacas de moscatel atravesando el enorme espacio colonial rumbo al gran mercado porteño. Una instantánea escrita de los caminos, los hombres y las mercancías que conectaban a Mendoza con el resto del continente. Fuente: Universidad de Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras, Sección de Historia, Documentos para la Historia Argentina, Tomo I: Real Hacienda (1776-1780), Buenos Aires, Compañía Sud-Americana de Billetes de Banco, 1913, p. 91. La obra está digitalizada íntegramente y es de dominio público. Como contexto complementario: Pablo Lacoste, “Carretas y transporte terrestre bioceánico: la ruta Buenos Aires-Mendoza en el siglo XVIII”, Estudos Ibero-Americanos, 2005; y trabajos posteriores sobre petacas y comercio cuyano. #MendozAntigua #Mendoza #Mendoza1776 #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #HistoriaColonial #RealHacienda #Carretas #CaminoReal #ComercioColonial #Moscatel #Cobre #BuenosAires #ArchivoHistorico #PatrimonioHistorico #ArgentineHistory #MendozaHistory #ColonialHistory #HistoricTrade #TradeRoutes #OxCarts #SouthAmericanHistory


20 DE SEPTIEMBRE DE 1644: QUINCE INDÍGENAS Y EL REGISTRO MÁS ANTIGUO QUE HASTA HOY PUDE FIJAR PARA ESTA FECHA EN MENDOZA (IMAGEN ILUSTRATIVA)


Hace 382 años, el 20 de septiembre de 1644, el Cabildo de Mendoza dejó escrita una frase breve pero estremecedora que sobrevivió al paso de casi cuatro siglos: “se le entreguen los dichos quinze yndios de mita”. No es una fecha aproximada ni una reconstrucción moderna. La investigadora Claudia María Ferro reproduce expresamente el pasaje en su tesis doctoral sobre las Actas Capitulares de Mendoza y lo identifica como correspondiente al 20 de septiembre de 1644, tomo II, páginas 266 a 269. El documento abre una ventana directa hacia las relaciones de trabajo y dominación existentes en la Mendoza colonial. Ferro estudió especialmente el significado que adquiría la palabra “mita” en los documentos mendocinos y concluyó que, en estas actas, se utilizaba para designar un contingente de indígenas que eran trasladados de manera rotativa para cumplir trabajos serviles. El propio pasaje de 1644 menciona que debían mudarse por turnos cada año y que al finalizar ese período debía completarse su paga. La investigadora advierte además que el empleo mendocino del término tenía características propias, por lo que no debe identificarse automáticamente con la célebre mita minera de los Andes centrales. El episodio cobra todavía mayor dimensión cuando se lo coloca dentro de la sociedad cuyana del siglo XVII. La encomienda y otras formas coloniales de utilización de mano de obra indígena atravesaron profundamente la historia temprana de Cuyo; estudios de la Universidad Nacional de Cuyo describen aquella sociedad como jerárquica y desigual, con comunidades nativas sometidas a tributos y distintas formas de servidumbre, mientras la Biblioteca Nacional de Chile señala que el sistema de encomienda se extendió durante el siglo XVII también a Cuyo. La referencia documental puede comprobarse además dentro de una colección histórica perfectamente identificada: el catálogo de la Academia Nacional de la Historia registra el tomo II de las Actas Capitulares de Mendoza como correspondiente al período 1627-1650, precisamente el volumen en el que se encuentra la actuación de 1644. Hay, sin embargo, una precisión fundamental. Después del rastreo documental realizado para localizar acontecimientos ocurridos específicamente un 20 de septiembre, no he encontrado hasta ahora una actuación mendocina anterior a 1644 cuya fecha pueda sostener con semejante seguridad. Esto no significa que jamás haya existido otra: pueden haberse perdido documentos, permanecer fondos todavía sin digitalizar o aparecer nuevas referencias. Significa algo más riguroso: el 20 de septiembre de 1644 continúa siendo, hasta este momento, el registro más antiguo que he podido fijar documentalmente para esta fecha. Y detrás de aquella antigua grafía —“quinze yndios de mita”— aparecen quince personas cuyos nombres el acta no nos devuelve, pero cuya presencia quedó registrada para siempre. Una pequeña línea administrativa que, 382 años después, nos obliga a mirar de frente una de las dimensiones más duras de la Mendoza colonial. Fuente de origen: Actas Capitulares de Mendoza, tomo II, período 1627-1650, Junta de Estudios Históricos de Mendoza, 1961, actuación del 20 de septiembre de 1644, pp. 266-269. Complementado con Claudia María Ferro, Análisis filológico de las actas del Cabildo de Mendoza, tesis doctoral, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo, 2016. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozaColonial #20DeSeptiembre #CabildoDeMendoza #ActasCapitulares #HistoriaIndígena #PueblosOriginarios #Mita #Cuyo #HistoriaArgentina #ArchivoHistórico #PatrimonioDocumental #MemoriaHistórica #ColonialMendoza #MendozaHistory #ArgentineHistory #IndigenousHistory #ColonialHistory #HistoricalArchives #CulturalHeritage

20 DE SEPTIEMBRE DE 1690: MENDOZA RECLAMÓ LIBERTAD PARA SUS VINOS Y DENUNCIÓ LAS 30 CARRETADAS FORZOSAS


Hace 336 años, una disputa por vino, comercio y carretas enfrentó los intereses de los productores mendocinos con las autoridades de Buenos Aires. Un extraordinario documento colonial permite reconstruir aquella historia y contiene una fecha clave: el 20 de septiembre de 1690. El protagonista fue Diego de Manterola, quien llevó ante la autoridad superior una denuncia por las dificultades que, según sostenía, sufrían los vecinos de Mendoza cuando trasladaban sus vinos, aguardientes y otros productos hasta la entonces Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María de Buenos Aires. El reclamo era contundente: se pedía que los comerciantes mendocinos pudieran vender sus productos a quienes consideraran conveniente, sin ser obligados a negociar sus vinos y aguardientes con compradores designados por el gobernador o los miembros del Cabildo porteño. Pero el episodio más sorprendente estaba relacionado con el regreso de las carretas. Según la presentación de Manterola, los carreteros eran obligados a cargar nada menos que treinta carretadas de piedra, cal y tierra. La justificación oficial era que aquellos materiales serían utilizados en las fortificaciones de Buenos Aires; sin embargo, el escrito acusaba al gobernador y a algunos capitulares de destinarlos también a sus propias construcciones y a las de personas allegadas. Es importante remarcarlo: eso aparece como una acusación formulada en la petición, no como un hecho que hoy podamos considerar demostrado de manera independiente. Manterola argumentaba además que aquella carga atrasaba los viajes y deterioraba las carretas, y reclamaba que, si Buenos Aires necesitaba esos materiales, su transporte fuese voluntario y remunerado. La documentación publicada por la Academia Nacional de la Historia conserva incluso el pedido de que los mendocinos pudieran transportar y comercializar libremente sus “vinos y aguardientes” y que los carreteros pudieran regresar sin ser sometidos a aquella obligación. El contexto ayuda a comprender la magnitud del conflicto. La producción de vino ya era una actividad fundamental en la Mendoza del siglo XVII: investigaciones de la Universidad Nacional de Cuyo documentan el desarrollo temprano de viñedos y bodegas y señalan que Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe se encontraban entre los principales mercados de los vinos cuyanos. Las cargas recorrían cerca de mil kilómetros mediante pesadas carretas o tropas de animales, por caminos lentos, costosos y difíciles. Estudios posteriores sobre el transporte colonial confirman hasta qué punto la ruta Mendoza–Buenos Aires terminó siendo decisiva para la economía regional: hacia fines del siglo XVIII, más del 94 % de las carretas registradas en una amplia muestra de la Aduana mendocina conectaban precisamente ambas ciudades, y los vinos constituían uno de los principales productos enviados hacia el este. La precisión cronológica merece especial atención. El texto conservado no permite afirmar simplemente que toda la petición haya sido redactada el 20 de septiembre. La copia está fechada en Lima el 11 de octubre de 1690 y señala expresamente que la provisión había sido mandada despachar “por decreto de veinte de Setiembre de este año”. Por eso, la formulación históricamente correcta es que el expediente remite de manera explícita a un decreto del 20 de septiembre de 1690 relacionado con aquel reclamo. Más de tres siglos después, este documento revela hasta qué punto el vino mendocino ya dependía de largas redes comerciales y cómo detrás de cada botija que llegaba al Río de la Plata había semanas de viaje, animales, carreteros, caminos y fuertes disputas por quién controlaba el comercio. Y entre esas páginas aparece una escena difícil de olvidar: comerciantes mendocinos reclamando que, después de llevar sus vinos a Buenos Aires, no se obligara a sus carretas a regresar convertidas en transportes gratuitos de piedra, cal y tierra. FUENTE DE ORIGEN: Fernando Morales Guiñazú, “Comercio colonial de Cuyo”, en II Congreso Internacional de Historia de América, Tomo III, Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires, 1938, pp. 129-144, especialmente p. 143. Allí se reproduce el “Documento N.º 3”, procedente del entonces Archivo Administrativo e Histórico de Mendoza. La referencia bibliográfica del trabajo de Morales Guiñazú está corroborada en bibliografía académica posterior. Como complemento: Estela del Carmen Premat, La bodega mendocina de los siglos XVI al XIX, tesis doctoral, Universidad Nacional de Cuyo, 2012.  #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #20DeSeptiembre #VinoDeMendoza #Vitivinicultura #HistoriaDelVino #DiegoDeManterola #BuenosAires #HistoriaArgentina #SigloXVII #EpocaColonial #Carretas #ComercioColonial #ArchivoHistorico #DocumentosHistoricos #MendozaHistory #ArgentineHistory #WineHistory #MendozaWine #ColonialHistory #BuenosAiresHistory #HistoricalDocuments #WineTrade

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