El 23 de septiembre de 1955 quedó grabado como una de las fechas decisivas de la historia política argentina. Una semana después del levantamiento militar iniciado el 16 de septiembre contra el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, el general Eduardo Lonardi prestó juramento en la Casa de Gobierno y asumió como presidente provisional de facto. La propia Galería de Presidentes de la Casa Rosada fija oficialmente su mandato entre el 23 de septiembre y el 13 de noviembre de 1955, apenas 51 días que formarían parte de una etapa de profundos cambios políticos e institucionales. Aquel 23 de septiembre no fue simplemente una ceremonia protocolar: formalizó la instalación del nuevo poder surgido del golpe que había desplazado a Perón. La prensa contemporánea permite seguir prácticamente día por día aquella transición. La Hemeroteca Digital de la Provincia de Santa Fe conserva registros de El Litoral correspondientes al 21 y 22 de septiembre sobre los preparativos y acuerdos para la asunción, una noticia del propio viernes 23 identificada específicamente con los descriptores “Asunción”, “Presidente provisional”, “General”, “Lonardi, Eduardo” y “Buenos Aires”, y fotografías y actos vinculados con la nueva administración publicadas al día siguiente. El cambio también comenzó a adquirir rápidamente forma administrativa. En la edición del Boletín Oficial del 26 de septiembre aparecen ya los primeros decretos numerados del nuevo Poder Ejecutivo: designaciones de ministros, autoridades de seguridad, jefe de la Policía Federal e interventor en la provincia de Buenos Aires. Días después continuarían las intervenciones y reorganizaciones del aparato estatal. Existe además un detalle extraordinario para la memoria de MendozAntigua: esta misma fecha ya había quedado registrada en el blog el 23 de septiembre de 2016. Aquella publicación señalaba: “El general Eduardo Lonardi presta juramento y asume el gobierno provisional de la República en la Casa de Gobierno” y acompañaba la efeméride con una fotografía cuya fuente fue identificada como el Archivo General de la Nación. Una década después de aquella publicación digital, el documento sigue permitiendo contemplar el instante en que se formalizaba una nueva etapa del poder político argentino. El 23 de septiembre de 1955 constituye así una fecha de enorme fuerza documental: después de días de levantamiento militar, negociaciones, desplazamiento de autoridades y ruptura del orden constitucional, la Argentina presenció la asunción formal del gobierno provisional de facto encabezado por Eduardo Lonardi. Perón había dominado el centro de la vida política nacional durante una década; aquel septiembre de 1955 abrió un período completamente diferente, marcado por fuertes conflictos políticos y sociales cuyas consecuencias se proyectarían durante años. Una fotografía, una fecha y una ceremonia bastan para congelar uno de esos momentos en que la historia argentina cambió abruptamente de rumbo. Fuente de origen: Casa Rosada, Galería de Presidentes de la Nación — Eduardo Lonardi (mandato: 23/09/1955–13/11/1955); Hemeroteca Digital de la Provincia de Santa Fe, El Litoral, ediciones del 21 al 24 de septiembre de 1955; Boletín Oficial de la República Argentina, ediciones posteriores a la asunción; MendozAntigua, efeméride publicada el 23/09/2016. Fotografía histórica consignada por MendozAntigua: Archivo General de la Nación (AGN) - #Argentina #HistoriaArgentina #Efemerides #23DeSeptiembre #EduardoLonardi #JuanDomingoPeron #1955 #Historia #ArchivoHistorico #ArchivoGeneralDeLaNacion #AGN #FotosAntiguas #MemoriaHistorica #MendozAntigua #ArgentineHistory #ArgentinaHistory #HistoricalPhotography #History #VintageArgentina #September23
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martes, 22 de septiembre de 2026
23 DE SEPTIEMBRE DE 1955: EL DÍA EN QUE ARGENTINA AMANECIÓ BAJO UN NUEVO PODER
El 23 de septiembre de 1955 quedó grabado como una de las fechas decisivas de la historia política argentina. Una semana después del levantamiento militar iniciado el 16 de septiembre contra el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, el general Eduardo Lonardi prestó juramento en la Casa de Gobierno y asumió como presidente provisional de facto. La propia Galería de Presidentes de la Casa Rosada fija oficialmente su mandato entre el 23 de septiembre y el 13 de noviembre de 1955, apenas 51 días que formarían parte de una etapa de profundos cambios políticos e institucionales. Aquel 23 de septiembre no fue simplemente una ceremonia protocolar: formalizó la instalación del nuevo poder surgido del golpe que había desplazado a Perón. La prensa contemporánea permite seguir prácticamente día por día aquella transición. La Hemeroteca Digital de la Provincia de Santa Fe conserva registros de El Litoral correspondientes al 21 y 22 de septiembre sobre los preparativos y acuerdos para la asunción, una noticia del propio viernes 23 identificada específicamente con los descriptores “Asunción”, “Presidente provisional”, “General”, “Lonardi, Eduardo” y “Buenos Aires”, y fotografías y actos vinculados con la nueva administración publicadas al día siguiente. El cambio también comenzó a adquirir rápidamente forma administrativa. En la edición del Boletín Oficial del 26 de septiembre aparecen ya los primeros decretos numerados del nuevo Poder Ejecutivo: designaciones de ministros, autoridades de seguridad, jefe de la Policía Federal e interventor en la provincia de Buenos Aires. Días después continuarían las intervenciones y reorganizaciones del aparato estatal. Existe además un detalle extraordinario para la memoria de MendozAntigua: esta misma fecha ya había quedado registrada en el blog el 23 de septiembre de 2016. Aquella publicación señalaba: “El general Eduardo Lonardi presta juramento y asume el gobierno provisional de la República en la Casa de Gobierno” y acompañaba la efeméride con una fotografía cuya fuente fue identificada como el Archivo General de la Nación. Una década después de aquella publicación digital, el documento sigue permitiendo contemplar el instante en que se formalizaba una nueva etapa del poder político argentino. El 23 de septiembre de 1955 constituye así una fecha de enorme fuerza documental: después de días de levantamiento militar, negociaciones, desplazamiento de autoridades y ruptura del orden constitucional, la Argentina presenció la asunción formal del gobierno provisional de facto encabezado por Eduardo Lonardi. Perón había dominado el centro de la vida política nacional durante una década; aquel septiembre de 1955 abrió un período completamente diferente, marcado por fuertes conflictos políticos y sociales cuyas consecuencias se proyectarían durante años. Una fotografía, una fecha y una ceremonia bastan para congelar uno de esos momentos en que la historia argentina cambió abruptamente de rumbo. Fuente de origen: Casa Rosada, Galería de Presidentes de la Nación — Eduardo Lonardi (mandato: 23/09/1955–13/11/1955); Hemeroteca Digital de la Provincia de Santa Fe, El Litoral, ediciones del 21 al 24 de septiembre de 1955; Boletín Oficial de la República Argentina, ediciones posteriores a la asunción; MendozAntigua, efeméride publicada el 23/09/2016. Fotografía histórica consignada por MendozAntigua: Archivo General de la Nación (AGN) - #Argentina #HistoriaArgentina #Efemerides #23DeSeptiembre #EduardoLonardi #JuanDomingoPeron #1955 #Historia #ArchivoHistorico #ArchivoGeneralDeLaNacion #AGN #FotosAntiguas #MemoriaHistorica #MendozAntigua #ArgentineHistory #ArgentinaHistory #HistoricalPhotography #History #VintageArgentina #September23
23 DE SEPTIEMBRE DE 1954: DOS AÑOS DESPUÉS DE SU MUERTE, EVA PERÓN SEGUÍA PRESENTE EN LOS HOMENAJES OFICIALES
El 23 de septiembre de 1954, más de dos años después de la muerte de Eva Duarte de Perón, su figura continuaba ocupando un lugar visible en la actividad institucional argentina. Un pequeño registro conservado por la Hemeroteca Digital de la Provincia de Santa Fe abre una ventana a aquella jornada: la edición de El Litoral de ese jueves 23 de septiembre contiene, en su página 2, una noticia catalogada expresamente bajo los descriptores “Congreso de la Nación”, “Diputados Provinciales”, “Homenajes” y “Duarte de Perón, Eva”. La ficha digital no reproduce el texto completo de esa crónica, por lo que no sería riguroso atribuirle discursos, nombres o detalles del acto que todavía no han podido leerse directamente; pero sí permite comprobar documentalmente que aquel día existió una información periodística que relacionaba a legisladores, el Congreso y un homenaje a Eva Perón. La fecha difícilmente podía pasar inadvertida: exactamente siete años antes, el 23 de septiembre de 1947, Juan Domingo Perón había promulgado mediante el Decreto N.º 29.465 la Ley 13.010 de Derechos Políticos de la Mujer, sancionada por el Congreso el 9 de septiembre. Aquella norma estableció la igualdad de derechos políticos y permitió a las mujeres argentinas votar y ser elegidas; Eva Perón tuvo una participación pública destacada en la campaña por su aprobación y ese mismo 23 de septiembre de 1947 habló ante la concentración reunida en Plaza de Mayo. Para 1954, Eva había fallecido el 26 de julio de 1952, pero su conmemoración seguía teniendo expresiones estatales e institucionales. La Biblioteca Nacional conserva, por ejemplo, el registro de un folleto de 1954 titulado Homenaje a Eva Perón, publicado por el Ministerio de Educación de la Nación a través de su Departamento de Radioenseñanza y Cinematografía Escolar con motivo del segundo aniversario de su muerte. Y hay un dato aún más llamativo alrededor de aquella edición de El Litoral: al día siguiente, 24 de septiembre de 1954, el Congreso sancionó la Ley 14.344, que concedía exenciones impositivas a la Comisión Nacional encargada del Monumento a Eva Perón; apenas cinco días después, el 29 de septiembre, la Ley 14.365 volvió a legislar sobre esa comisión y sus facultades. Ambas normas figuran actualmente en la base oficial de legislación nacional. Así, aquella breve referencia del diario santafesino adquiere otra dimensión. No aparece aislada: forma parte de una semana en la que el recuerdo de Eva Perón estaba presente tanto en la prensa como en decisiones del Congreso, mientras el 23 de septiembre conservaba la poderosa carga simbólica de la promulgación de la ley de derechos políticos femeninos. La cautela documental obliga a no inventar lo que decía exactamente aquella crónica hasta disponer de una lectura íntegra de la página; pero el hallazgo ya permite afirmar algo significativo: en septiembre de 1954, dos años después de su muerte, los homenajes institucionales vinculados con Eva Perón seguían dejando rastros concretos en los diarios y en la legislación argentina. #EvaPerón #Evita #JuanDomingoPerón #HistoriaArgentina #23DeSeptiembre #VotoFemenino #DerechosPolíticos #Ley13010 #CongresoArgentino #Hemeroteca #Argentina1954 #HistoriaPolítica #MendozAntigua #EvaPeron #ArgentineHistory #WomensSuffrage #WomensRights #PoliticalHistory #ArgentinaHistory #HistoricalArchive. Fuente de origen: Hemeroteca Digital de la Provincia de Santa Fe, El Litoral, jueves 23 de septiembre de 1954, rollo 831, índice 24061, edición de 4 páginas; registro localizado en la página 2 bajo los descriptores “Congreso de la Nación – Diputados Provinciales – Homenajes – Duarte de Perón, Eva”. Como fuentes complementarias: Base de Normativa Nacional, Decreto 29.465/1947 y leyes 14.344 y 14.365; Biblioteca Nacional Mariano Moreno, catálogo de publicaciones oficiales del período.
23 DE SEPTIEMBRE DE 1953 — EL DÍA EN QUE LA “SAETA RUBIA” SE VISTIÓ DE BLANCO Y COMENZÓ A CAMBIAR LA HISTORIA DEL REAL MADRID
Mientras Juan Domingo Perón atravesaba en la Argentina su segunda presidencia, iniciada en 1952, a miles de kilómetros comenzaba una de las historias más extraordinarias del fútbol mundial. El 23 de septiembre de 1953, Alfredo Di Stéfano debutó con la camiseta del Real Madrid en un amistoso frente al Nancy de Francia. Pero detrás de aquel partido existía una trama digna de una película. El argentino venía de brillar en River Plate y, especialmente, en Millonarios de Bogotá. En marzo de 1952 había deslumbrado al propio Real Madrid durante un amistoso celebrado por el 50.º aniversario del club español: Millonarios ganó 4-2 y Di Stéfano convirtió dos goles y participó directamente en otro, actuación que despertó el interés madridista. Su llegada a España desencadenó después uno de los conflictos contractuales más célebres del fútbol. Barcelona había negociado con River Plate, mientras Real Madrid alcanzaba un acuerdo con Millonarios; ante la compleja situación de los derechos del jugador, se propuso incluso que Di Stéfano alternara temporadas entre los dos gigantes españoles. Finalmente el Barcelona desistió y el delantero quedó vinculado al Madrid. Lo increíble es lo que ocurrió aquel mismo 23 de septiembre. Di Stéfano llegó en tren desde Barcelona a la estación madrileña de Atocha aproximadamente a las 10:30 de la mañana, pasó el reconocimiento médico y, apenas unas horas después, a las 16:00, ya estaba jugando. No había tenido una preparación normal y llevaba meses envuelto en negociaciones, pero igualmente marcó de cabeza su primer gol con la camiseta blanca. El Real Madrid perdió aquel amistoso ante el Nancy por 4-2, de modo que una de las etapas más gloriosas de la historia del club comenzó, paradójicamente, con una derrota. Cuatro días después, el 27 de septiembre, Di Stéfano realizó su debut oficial contra Racing de Santander y volvió a convertir, esta vez en una victoria madridista por 4-2. Lo que siguió transformó su nombre en leyenda: entre 1953 y 1964 disputó 396 partidos oficiales y convirtió 308 goles con el Real Madrid. Durante ese ciclo conquistó ocho Ligas españolas y fue pieza fundamental del equipo que ganó las cinco primeras Copas de Europa consecutivas, entre 1956 y 1960; además recibió el Balón de Oro en 1957 y 1959. Aquel 23 de septiembre de 1953, mientras la Argentina vivía el segundo mandato presidencial de Juan Domingo Perón —que se extendió entre 1952 y 1955—, un argentino nacido en Buenos Aires se calzaba por primera vez la camiseta blanca en Madrid. Nadie podía saberlo todavía, pero esa tarde comenzaba una asociación entre Di Stéfano y el Real Madrid que terminaría modificando para siempre la historia deportiva del club. #AlfredoDiStefano #DiStefano #SaetaRubia #RealMadrid #HistoriaDelFutbol #FutbolArgentino #Argentina #Efemerides #UnDiaComoHoy #23DeSeptiembre #HistoriaArgentina #MendozAntigua #FootballHistory #RealMadridHistory #ArgentineFootball #SoccerHistory #OnThisDay #FootballLegend. FUENTE: Real Madrid C.F., archivo histórico y conmemoración del debut de Alfredo Di Stéfano del 23 de septiembre de 1953. FIFA, reconstrucción histórica de la llegada, disputa contractual y debut ante Nancy. Museo de Casa Rosada, período correspondiente a la segunda presidencia de Juan Domingo Perón, 1952-1955.
23 DE SEPTIEMBRE DE 1949: BALBÍN BAJO LA LUPA DEL CONGRESO, LA ANTESALA DE UN DESAFUERO HISTÓRICO
El 23 de septiembre de 1949, la política argentina entraba en una semana decisiva. Aquel día, el diario santafesino El Orden anunciaba desde Buenos Aires: “Tratará diputados el pedido de desafuero del Dr. Balbin”. La noticia, conservada hoy por la Hemeroteca Digital de la Provincia de Santa Fe, permite fijar con precisión una fecha que suele confundirse: Ricardo Balbín no fue desaforado ese 23 de septiembre, pero ese día el procedimiento ya había llegado al centro de la agenda parlamentaria. Balbín era diputado nacional por la Unión Cívica Radical y presidía el denominado “Bloque de los 44”, principal bancada opositora en la Cámara durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón. El conflicto inmediato se remontaba al 30 de agosto de 1949, cuando Balbín habló en Rosario durante el Congreso Nacional Agrario organizado por la UCR. A raíz de expresiones pronunciadas en aquel acto, el diputado peronista santafesino Luis Roche presentó una denuncia y el juez federal Alejandro Ferrarons solicitó a la Cámara el levantamiento de sus fueros para avanzar judicialmente. La documentación académica de la Facultad de Derecho de la UBA señala que la denuncia comprendía acusaciones de desacato e incitación a la rebelión; el expediente parlamentario quedó así inserto en la intensa confrontación política entre el oficialismo peronista y la oposición radical de aquellos años. Seis días después de aquella noticia del 23, el 29 de septiembre, la Cámara trató finalmente el pedido y aprobó el desafuero de Balbín. La propia Cámara de Diputados registra oficialmente esa fecha como la del episodio y también documenta que el dirigente radical, elegido diputado en 1946 y presidente del Bloque de los 44, fue posteriormente sometido a proceso por desacato. El caso tendría consecuencias que se prolongarían durante meses: en marzo de 1950 Balbín fue detenido después de votar en las elecciones bonaerenses en las que se presentaba como candidato a gobernador y posteriormente permaneció encarcelado. Visto desde la prensa del propio día, el valor histórico del 23 de septiembre está justamente en capturar el instante anterior al desenlace: mientras los diarios anunciaban que Diputados trataría el requerimiento judicial, todavía faltaban seis días para una sesión que quedaría incorporada a la historia de la confrontación parlamentaria entre peronismo y radicalismo. Una pequeña noticia periodística se convierte así, 77 años después, en testimonio directo de cómo se fue construyendo uno de los conflictos políticos más recordados de la Argentina de 1949. #RicardoBalbín #JuanDomingoPerón #Perón #HistoriaArgentina #Argentina1949 #UniónCívicaRadical #UCR #Peronismo #CongresoArgentino #CámaraDeDiputados #BloqueDeLos44 #HistoriaPolítica #Efemérides #23DeSeptiembre #ArchivoHistórico #Hemeroteca #MendozAntigua #ArgentineHistory #PoliticalHistory #ArgentinaHistory #HistoricalArchive. Fuente de origen: Hemeroteca Digital de la Provincia de Santa Fe, El Orden, viernes 23 de septiembre de 1949, Rollo 616, registro 5993: “Buenos Aires: Tratará diputados el pedido de desafuero del Dr. Balbin”. Complementado y contrastado con documentación de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación y un estudio publicado por la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.
**23 DE SEPTIEMBRE DE 1948: EL DÍA EN QUE EVITA RECIBIÓ LA LIBRETA CÍVICA Nº 1 Y ESTALLÓ EL CASO DEL SUPUESTO COMPLOT CONTRA LOS PERÓN** **
El 23 de septiembre de 1948 quedó atravesado por dos acontecimientos completamente distintos que terminaron compartiendo las primeras planas de una Argentina políticamente convulsionada. Aquella jornada comenzó oficialmente el empadronamiento femenino en todo el país, paso indispensable para convertir en realidad los derechos políticos reconocidos por la Ley 13.010. En el acto inaugural, Eva Duarte de Perón recibió la Libreta Cívica N.º 1 y llamó a las mujeres argentinas a inscribirse en los registros electorales. Las libretas N.º 2 y N.º 3 fueron entregadas a Elena Caporale de Mercante y a la actriz Elina Colomer. Pero casi simultáneamente comenzó a sacudir al país una noticia de signo completamente diferente. Entre el 23 y el 24 de septiembre la Policía Federal hizo público el descubrimiento de un supuesto complot destinado a asesinar al presidente Juan Domingo Perón y a Eva Perón. La prensa de esos días reprodujo extensamente la denuncia policial; la Hemeroteca Digital de Santa Fe conserva incluso la edición de El Orden del 24 de septiembre con dos noticias extraordinariamente próximas: “Inicióse el empadronamiento femenino” y “Descubrióse hoy un complot contra Perón y Evita”. Entre los detenidos apareció un nombre que convertía el episodio en una verdadera bomba política: Cipriano Reyes, dirigente de los trabajadores de la carne, fundador del Partido Laborista y protagonista destacado de las movilizaciones obreras del 17 de octubre de 1945. El Laborismo había contribuido decisivamente a la candidatura presidencial de Perón en 1946, pero Reyes terminó enfrentado políticamente con el nuevo gobierno. Según la acusación difundida entonces, el atentado habría sido proyectado para el 12 de octubre, durante la tradicional función de gala en el Teatro Colón, y las autoridades también vincularon al caso a John F. Griffiths, un estadounidense que había trabajado como agregado cultural y asistente especial de la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires y que para entonces se encontraba fuera del país. Aquí aparece la parte que obliga a tratar el episodio con especial cautela histórica. La existencia, alcance y utilización política de aquel presunto complot fueron discutidos desde el mismo momento de los hechos. Un informe de la embajada estadounidense de septiembre de 1948 señalaba que hasta entonces no se habían presentado pruebas que demostraran la participación de Griffiths y recogía versiones según las cuales el episodio podía haber sido sobredimensionado o utilizado con objetivos políticos internos. Otro documento diplomático de noviembre registró una conversación con el propio jefe de la Policía Federal, Arturo Bertollo, cuyas explicaciones volvieron a despertar dudas en la representación estadounidense. Esas apreciaciones diplomáticas tampoco prueban por sí mismas que el complot fuera inventado: son evidencia de que su interpretación ya era controvertida en 1948. Un estudio reciente de Hernán Olaeta y Jorge Núñez, investigadores de la Universidad de Buenos Aires, volvió sobre el episodio comparando diarios oficialistas, opositores, católicos y de izquierda y mostró precisamente la enorme diversidad de interpretaciones que produjo aquel caso. De este modo, el 23 de septiembre de 1948 ofrece una de esas extraordinarias coincidencias que parecen escritas para una novela política: mientras miles de mujeres comenzaban a incorporarse formalmente al padrón electoral argentino y Eva Perón recibía la Libreta Cívica N.º 1, en esas mismas horas se desarrollaban las detenciones y comenzaba a hacerse pública una denuncia sobre un supuesto plan para matar al matrimonio presidencial. Dos historias —la ampliación de los derechos políticos femeninos y uno de los episodios policiales más controvertidos del primer peronismo— terminaron cruzándose prácticamente en una misma jornada. **FUENTES DE ORIGEN:** Hemeroteca Digital de la Provincia de Santa Fe, El Orden, edición del 24 de septiembre de 1948. Argentina.gob.ar, estudio de Carolina Barry sobre el empadronamiento femenino y la Libreta Cívica N.º 1. Hernán Olaeta y Jorge Núñez, Universidad de Buenos Aires, “¿Un plan imperialista para asesinar a Perón y Evita? Notas sobre un complot y la prensa en la Argentina peronista (septiembre de 1948)”, 2026. Foreign Relations of the United States, 1948, documentos diplomáticos estadounidenses relativos al episodio. Universidad Nacional de La Plata, archivo y entrevista a Cipriano Reyes. :
23 DE SEPTIEMBRE DE 1948: LA LIBRETA CÍVICA Nº 1 DE EVA PERÓN Y EL DÍA EN QUE COMENZÓ A CONSTRUIRSE EL PADRÓN FEMENINO ARGENTINO
El 23 de septiembre de 1948, exactamente un año después de la promulgación de la Ley N.º 13.010 de Derechos Políticos de la Mujer, comenzó una gigantesca tarea administrativa destinada a transformar aquel derecho escrito en una realidad concreta: el empadronamiento femenino en la Argentina. No alcanzaba con reconocer legalmente que las mujeres podían elegir y ser elegidas; había que identificarlas, registrarlas, entregarles documentación y construir desde cero un padrón electoral femenino de alcance nacional. La propia Ley 13.010 había previsto ese desafío: su artículo 3 establecía que las mujeres debían recibir una Libreta Cívica como “documento de identidad indispensable” para los actos civiles y electorales, mientras que el artículo 4 ordenaba al Poder Ejecutivo confeccionar e imprimir el padrón femenino de la Nación. A diferencia del padrón masculino, que se apoyaba en el sistema de enrolamiento militar, el registro de las mujeres debía organizarse prácticamente desde cero. Por esa razón, inicialmente se encomendó al Ministerio de Guerra la preparación de las fichas electorales y parte de la estructura necesaria para realizar el empadronamiento. El 23 de septiembre de 1948 quedó convertido en la fecha inaugural de aquel proceso. Ese día fueron empadronadas las primeras mujeres y se entregaron las primeras Libretas Cívicas: la Nº 1 correspondió a Eva Duarte de Perón; la Nº 2, a Elena Caporale, esposa del gobernador bonaerense Domingo Mercante; y la Nº 3, a la actriz Elina Colomer. La Libreta Cívica Nº 1 de Eva Perón se conserva actualmente en el Museo Evita. El desafío era enorme. Había mujeres que carecían de partidas de nacimiento o desconocían dónde habían sido registradas, por lo que fue necesario establecer procedimientos especiales para acreditar su identidad; la investigación histórica de Carolina Barry documenta incluso la utilización de registros de bautismo para resolver algunos de esos casos. Para las argentinas —y, naturalmente, también para las mendocinas comprendidas en el padrón nacional— aquella libreta significó mucho más que la posibilidad futura de colocar un voto en una urna: por primera vez podían disponer de un documento nacional vinculado directamente con su incorporación plena al sistema electoral. El proceso demandó años. Cuando finalmente se celebraron las elecciones nacionales del 11 de noviembre de 1951, el padrón incluía 4.222.467 mujeres y participó el 90,32 % de ellas, una dimensión extraordinaria para comprender el alcance de aquella operación iniciada el 23 de septiembre de 1948. Así, entre una ley promulgada en 1947, una pequeña libreta numerada con el Nº 1 en 1948 y millones de mujeres frente a las urnas en 1951, se completó uno de los mayores procesos de incorporación de nuevos electores de la historia argentina. #MendozAntigua #HistoriaArgentina #23DeSeptiembre #EvaPerón #Evita #VotoFemenino #SufragioFemenino #Ley13010 #LibretaCívica #EmpadronamientoFemenino #MujeresArgentinas #HistoriaDeLasMujeres #DerechosPolíticos #MemoriaHistórica #ArchivoHistórico #Argentina1948 #Mendoza #ArgentineHistory #WomensHistory #WomensSuffrage #VotingRights #HistoricalArchive #WomenInHistory FUENTES : Archivo General de la Nación / texto de la Dra. Carolina Barry, investigadora del CONICET y profesora de UNTREF, “Una reflexión sobre ‘La mujer puede y debe votar’”, donde se documentan el inicio del empadronamiento el 23 de septiembre de 1948 y las Libretas Cívicas Nº 1, Nº 2 y Nº 3. Ley Nacional N.º 13.010, texto oficial conservado en InfoLEG, especialmente artículos 3 y 4. Ministerio de Cultura de la Nación / Museo Evita, datos estadísticos sobre el padrón y participación femenina en las elecciones de 1951.
23 DE SEPTIEMBRE DE 1947: EL DÍA EN QUE MILLONES DE ARGENTINAS ENTRARON PARA SIEMPRE EN LAS URNAS
El 23 de septiembre de 1947 quedó marcada una fecha decisiva en la historia política argentina. Aquel día, el presidente Juan Domingo Perón promulgó mediante el Decreto N.º 29.465 la Ley N.º 13.010 de Derechos Políticos de la Mujer, que el Congreso había sancionado el 9 de septiembre. La norma establecía que las mujeres argentinas tendrían los mismos derechos políticos y las mismas obligaciones electorales que los varones, y dispuso además la creación del padrón femenino y la entrega de la libreta cívica. El decreto fue firmado por Perón y el ministro del Interior Ángel G. Borlenghi; cuatro días después, el 27 de septiembre, la ley apareció publicada en el Boletín Oficial N.º 15.877, página 1. Pero aquella jornada no terminó en los despachos oficiales. En Plaza de Mayo se desarrolló un multitudinario acto organizado por la Confederación General del Trabajo. Desde el balcón de la Casa Rosada, Eva Duarte de Perón recibió simbólicamente el texto promulgado y habló ante la concentración. La Universidad Nacional de La Plata conserva incluso el audio de aquel discurso, fechado el 23 de septiembre de 1947, dentro de su Archivo de la Palabra. La sanción tampoco había aparecido de la nada. Detrás existía una larga historia de reclamos y militancia por los derechos políticos de las mujeres, con figuras anteriores al peronismo como Julieta Lanteri, Alicia Moreau de Justo y Elvira Rawson de Dellepiane. Durante 1946 y 1947 Eva Perón se convirtió en una activa impulsora pública de la aprobación, mediante discursos y acciones políticas en favor de la iniciativa. Y aquí aparece un extraordinario vínculo con Mendoza que convierte esta efeméride en una pieza especialmente valiosa para MendozAntigua: el proyecto que avanzó en el Senado había sido presentado por Lorenzo Soler, senador nacional por Mendoza. El 21 de agosto de 1946 Soler intervino en el debate de la Cámara alta defendiendo los derechos políticos femeninos y el proyecto obtuvo allí media sanción, antes de pasar a Diputados y convertirse finalmente en la Ley 13.010 al año siguiente. Documentación de la Dirección de Información Parlamentaria de la Cámara de Diputados conserva fragmentos de aquella intervención. El verdadero tamaño del cambio se pudo medir cuatro años más tarde. El 11 de noviembre de 1951 las argentinas participaron por primera vez en una elección presidencial nacional bajo el nuevo régimen. Los datos oficiales recopilados a partir de documentación del Ministerio del Interior y de la Junta Escrutadora indican que estaban empadronadas 4.225.473 mujeres y que efectivamente votaron 3.816.654: una participación extraordinaria del 90,32 %. El nuevo escenario político permitió además la llegada de mujeres al Congreso: fueron elegidas 23 diputadas y seis senadoras nacionales, junto con representantes y legisladoras provinciales. Mendoza formó parte de aquella transformación: las mendocinas concurrieron a las urnas en las elecciones del 11 de noviembre de 1951, y actualmente la propia Dirección General de Escuelas de la provincia mantiene el 23 de septiembre de 1947 en sus efemérides como la fecha de promulgación de la Ley del Voto Femenino. Así, aquel 23 de septiembre reunió en una misma jornada una ley, una multitud en Plaza de Mayo, un discurso que todavía puede escucharse y la culminación legislativa de una lucha que llevaba décadas. Y detrás de esa historia nacional aparece también una huella mendocina poco recordada: la del senador Lorenzo Soler en el camino parlamentario que condujo a la Ley 13.010. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaArgentina #23DeSeptiembre #VotoFemenino #Ley13010 #DerechosPolíticos #MujeresArgentinas #EvaPerón #Evita #JuanDomingoPerón #LorenzoSoler #HistoriaDeMendoza #MemoriaHistórica #Argentina1947 #WomensSuffrage #WomenVote #ArgentineHistory #PoliticalHistory #WomensRights #History. FUENTES DE ORIGEN: Texto original de la Ley 13.010 e InfoLEG; Decreto 29.465/1947, Sistema Argentino de Información Jurídica/Argentina.gob.ar; Dirección de Información Parlamentaria de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación; Archivo de la Palabra de Radio Universidad Nacional de La Plata–SEDICI; Instituto Nacional de Capacitación Política, con datos del Archivo General de la Nación, Ministerio del Interior y Junta Escrutadora; Dirección General de Escuelas del Gobierno de Mendoza; Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo.
1954 - “EL CÓNDOR”: TRAJES DE 399 PESOS Y UNA CASA QUE DEJÓ SU HUELLA EN LA ELEGANCIA MENDOCINA
Un antiguo aviso publicitario nos abre una extraordinaria ventana a una Mendoza en la que comprar un traje era mucho más que adquirir una prenda: significaba elegir corte, tela, estilo y hasta una determinada forma de presentarse ante la sociedad. La protagonista es Grandes Sastrerías El Cóndor, una de aquellas casas dedicadas a la indumentaria masculina que formaron parte del paisaje comercial de la avenida San Martín. La publicidad comienza con un enorme “Mire…” y promete que al probar un traje de El Cóndor el cliente notaría “más calidad y menos precio”. Después aparece lo que hoy convierte al anuncio en un verdadero documento económico y cotidiano: trajes derechos o cruzados desde 399 pesos, sacos sport a 275 pesos, pantalones de franela a 125 y trajes confeccionados a medida desde 680 pesos. El mensaje insistía además en que podían realizarse “como Ud. lo quiera”: elegantes, bien cortados y terminados. El dibujo central tampoco es casual. Presenta el ideal masculino de la publicidad de la época: un hombre impecablemente vestido con traje cruzado, corbata, pañuelo en el bolsillo y una actitud cuidadosamente sofisticada. En la parte inferior aparece el dato fundamental para reconstruir su geografía comercial: “Grandes Sastrerías El Cóndor”, San Martín 1567, Mendoza; el aviso también consigna Rivadavia 861, San Juan. La historia del establecimiento fue mucho mayor que esta publicidad. Una reconstrucción sobre los antiguos comercios de Mendoza señala que El Cóndor había nacido como taller de sastrería de Juan Quero y que posteriormente alcanzó una importante escala comercial confeccionando ropa masculina; el edificio destinaba la planta baja a la atención al público y los pisos superiores a talleres y venta mayorista. Su presencia también llegó a la radio mendocina. La investigación “La radio en Mendoza. De la galena a los auditorios”, publicada por la UNCuyo, recupera el testimonio del locutor Nicolás Segovia, quien recordó que trabajó en Radio Aconcagua como voz exclusiva de la Sastrería El Cóndor y que la propia casa lo vestía. Es una muestra fascinante de cómo una firma comercial podía construir su identidad combinando prensa, radio, moda y publicidad mucho antes de que existiera el concepto moderno de marketing. Décadas después, la memoria periodística mendocina todavía recordaría a El Cóndor entre las tradicionales sastrerías masculinas del centro, junto con firmas como Casa Muñoz y Modart. Este anuncio, por lo tanto, no es solamente una lista de precios: es el retrato de una época en la que la avenida San Martín era una gran vidriera urbana, los talleres de sastres sostenían numerosos oficios y un traje confeccionado a medida podía convertirse en verdadera carta de presentación. El Cóndor desapareció, pero su nombre quedó cosido, literalmente, a una parte de la historia comercial de Mendoza. #ElCondor #SastreriaElCondor #MendozaAntigua #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #CiudadDeMendoza #AvenidaSanMartin #SanMartin1567 #ComercioMendocino #PublicidadAntigua #ModaMasculina #Sastreria #TrajesAMedida #MemoriaUrbana #MendozaHistorica #VintageMendoza #HistoricMendoza #VintageAdvertising #MenswearHistory #TailoringHistory #UrbanHistory #ArgentinaHistory
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22 DE SEPTIEMBRE DE 1926: UNA FIRMA QUE CAMBIÓ EL MAPA JURÍDICO DE LAS MUJERES ARGENTINAS (IMÁGENES ILUSTRATIAS)
El 22 de septiembre de 1926 quedó promulgada en la Argentina una norma destinada a modificar profundamente la situación jurídica de las mujeres: la Ley N.º 11.357 sobre Derechos Civiles de la Mujer. El dato de la fecha es importante: el Congreso la había sancionado ocho días antes, el 14 de septiembre, pero fue el 22 cuando el Poder Ejecutivo ordenó mediante el Decreto N.º 1448: “Téngase por Ley de la Nación, cúmplase, publíquese y dése al Registro Nacional”. El documento llevó las firmas del presidente Marcelo T. de Alvear y del ministro de Justicia e Instrucción Pública, Antonio Sagarna; al día siguiente, 23 de septiembre, la ley apareció en el Boletín Oficial N.º 9738. La dimensión del cambio se comprende mejor leyendo el texto original de 1926. Su artículo 1 estableció que la mujer mayor de edad soltera, divorciada o viuda podía ejercer los mismos derechos y funciones civiles reconocidos al hombre mayor de edad. Para las mujeres casadas, la ley incorporó una extensa serie de facultades que hasta entonces estaban severamente condicionadas por el régimen jurídico vigente: podían ejercer profesión, oficio, empleo, comercio o industria sin autorización marital o judicial; administrar y disponer de lo obtenido con su trabajo; adquirir bienes con esos ingresos; integrar asociaciones civiles, comerciales y cooperativas; intervenir judicialmente en determinadas causas; ser tutoras, curadoras, albaceas y testigos en instrumentos públicos, y aceptar donaciones. También introdujo reglas sobre la administración de bienes propios y sobre las deudas de los cónyuges. Sin embargo, hay un detalle histórico fundamental que evita convertir esta efeméride en un mito: la Ley 11.357 no estableció todavía una igualdad civil absoluta para todas las mujeres. El propio texto conservaba restricciones específicas para las casadas; por ejemplo, presumía que el marido tenía mandato para administrar determinados bienes de su esposa mientras ella no manifestara formalmente lo contrario. Investigaciones académicas de la Universidad Nacional de La Plata señalan precisamente que la reforma amplió de manera decisiva los derechos civiles femeninos, pero no eliminó todas las desigualdades jurídicas del matrimonio, proceso que continuaría durante las décadas siguientes. Tampoco debe confundirse esta ley con el sufragio femenino: los derechos políticos nacionales llegarían más de veinte años después, mediante la Ley 13.010, sancionada y promulgada en septiembre de 1947. Visto desde hoy, aquel 22 de septiembre de 1926 no fue simplemente una fecha administrativa. Detrás de un decreto de apenas unas líneas se encontraba una transformación concreta de la vida cotidiana: trabajar, administrar el fruto del propio esfuerzo, adquirir bienes, asociarse, comparecer ante la Justicia o ejercer determinadas funciones civiles comenzaban a dejar de depender, en muchos casos, de la autorización de un hombre. La Ley 11.357 fue una etapa decisiva —aunque todavía incompleta— en un proceso de modificación de un orden jurídico construido durante el siglo XIX. Y existe un detalle documental extraordinario para recordar la efeméride: mientras la ley ocupa la página 2 del Boletín Oficial del 23 de septiembre de 1926, el decreto que certificó su promulgación el día 22 aparece inmediatamente después, en la página 3. #22DeSeptiembre #Ley11357 #DerechosCiviles #DerechosDeLaMujer #MujeresArgentinas #HistoriaArgentina #Argentina1926 #Historia #Efemerides #ArchivoHistorico #MemoriaHistorica #MendozAntigua #WomensRights #CivilRights #WomenInHistory #ArgentineHistory #History #HistoricalDocuments #September22 #WomenHistory
¡OCHO BODAS EN UNA SOLA NOCHE! EL SÁBADO EN QUE MENDOZA SE VISTIÓ DE BLANCO — MARZO DE 1954 (IMAGEN ILUSTRATIVA)
Marzo de 1954. Una pequeña columna titulada “Departamentales – Sociales” permite abrir una ventana extraordinaria a la vida cotidiana mendocina de hace más de siete décadas. El recorte no conserva visible el nombre del periódico ni la fecha completa, pero ofrece una pista decisiva: cada noticia está fechada el día 5 y varias anuncian que los casamientos se realizarían “mañana sábado”. En marzo de 1954, el 5 cayó viernes y el 6 fue sábado. Todo indica, por lo tanto, que aquellas líneas estaban anunciando nada menos que ocho enlaces religiosos previstos para el sábado 6 de marzo de 1954 en distintos departamentos de Mendoza. El primero, acompañado por el único retrato de toda la columna, anunciaba en Maipú el casamiento de Carmen Segovia con Leopoldo León Benegas, previsto para las 21:45 en la iglesia parroquial. Actuarían como padrinos Francisco Segovia y Lucía Olarista de Segovia, mientras que entre los testigos figuraban Estrella Cívico, Emilia Conti viuda de Figueroa, José Dobrosky y Carlos Udovich. Por la ubicación de la fotografía, la joven retratada parece corresponder a Carmen Segovia, aunque el fragmento conservado no incluye un epígrafe que permita afirmarlo de manera absoluta. La agenda continuaba en Godoy Cruz. A las 21:30, en la iglesia San Vicente Ferrer, estaba previsto el enlace de Victoria Yolanda Videla y Miguel Arbona, con Carlos Videla y Mercedes R. Criappa como padrinos. El mismo templo recibiría también el casamiento de María Romeo y Salvador Catania. En la parroquia de Nuestra Señora de Fátima sería bendecida la unión de Blanca Rosa Montecino y José Cazoela. Aquella San Vicente Ferrer no era un escenario cualquiera: el actual templo había comenzado a levantarse en 1906 y fue inaugurado y consagrado en 1912, por lo que cuando estas parejas llegaron a sus puertas ya llevaba más de cuatro décadas formando parte del corazón social y religioso de Godoy Cruz. A unos kilómetros de allí, Tupungato también preparaba una ceremonia: Teresa Carletti y Aldo Juan Monteverdi se casarían a las 21 en Nuestra Señora del Socorro. La parroquia posee raíces mucho más antiguas: la Arquidiócesis de Mendoza fija su erección en 1869. En Luján, a las 20:30, estaba anunciado el enlace de Teresa Cubecino con Francisco Gómez, teniendo como padrinos a Pedro Gómez y María C. de Gómez. La actual iglesia de Nuestra Señora de Luján de Cuyo había sido construida entre 1909 y 1917 y la parroquia había sido erigida en 1857, otro indicio de cuánto giraba la vida comunitaria alrededor de estos templos. La lista se completaba nuevamente en Maipú, con María Teresa Sallei y Armando Bernardelli, y en San José, donde Delfina Galván contraería matrimonio con Alberto Labian. Ocho parejas, cinco localidades y una misma noche. Pero el verdadero valor del recorte va mucho más allá de los casamientos. Muestra una Mendoza donde una boda era también un acontecimiento público: el diario publicaba horarios, templos, padrinos, testigos y nombres completos, convirtiendo la vida familiar en noticia. Incluso permite observar una provincia en plena expansión. Apenas siete años antes, el Censo Nacional de 1947 había registrado 588.231 habitantes en Mendoza; Godoy Cruz tenía 54.480, Maipú 44.170, Luján de Cuyo 27.807 y Tupungato apenas 7.650. Apellidos como Segovia, Benegas, Conti, Dobrosky, Udovich, Catania, Carletti, Monteverdi o Bernardelli quedaron así impresos juntos en una diminuta columna social que hoy funciona casi como una cápsula del tiempo. Para quienes investigan genealogías familiares, barrios, inmigración o costumbres sociales, estas noticias aparentemente menores pueden convertirse en documentos extraordinarios. Aquella noche del sábado 6 de marzo de 1954, mientras en distintos rincones de Mendoza sonaban campanas y familias se reunían frente a los altares, ocho historias personales estaban comenzando. Setenta y dos años después, un viejo pedazo de diario vuelve a pronunciar sus nombres. #MendozAntigua #Mendoza #Mendoza1954 #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #BodasAntiguas #Casamientos #MemoriaMendocina #Maipu #GodoyCruz #LujanDeCuyo #Tupungato #SanJoseMendoza #SanVicenteFerrer #ArchivoHistorico #PrensaAntigua #Genealogia #FamiliasMendocinas #VintageWedding #MendozaHistory #ArgentinaHistory #1950s #OldNewspapers #FamilyHistory #Genealogy #VintageArgentina #HistoricMendoza
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MENDOZA EN HUELGA: EL 22 DE SEPTIEMBRE DE 1918, UN DIARIO PUSO NOMBRE A LOS “CARNEROS” Y LOS “CRUMIROS” (IMAGEN ILUSTRATIVA)
El 22 de septiembre de 1918, mientras Mendoza atravesaba una de las huelgas de empleados postales y telegráficos más intensas de su historia, el periódico El Socialista publicó una nota que hoy sorprende por la crudeza de su lenguaje: “El carnero y el crumiro”. No era simplemente una opinión sobre el conflicto. El diario, órgano oficial del Partido Socialista de Mendoza, intentaba explicar a sus lectores la diferencia entre dos figuras que el movimiento obrero consideraba decisivas durante una huelga: llamaba “carnero” al trabajador que no adhería a la medida y continuaba en su puesto, y “crumiro” a quien ingresaba para reemplazar a los huelguistas. Las expresiones deben entenderse dentro del áspero vocabulario sindical y político de comienzos del siglo XX. El periódico fue todavía más lejos. Según la reconstrucción realizada por los investigadores Matías Latorre Carabelli y Mariana Pereyra, El Socialista llegó a publicar nombres y apellidos de personas señaladas como rompehuelgas y los acompañó con descalificaciones extremadamente duras. El objetivo era ejercer presión social sobre quienes continuaban trabajando o aceptaban ocupar los puestos vacantes. No se trataba de expresiones neutrales: eran calificativos utilizados por aquella prensa militante dentro de una confrontación laboral muy intensa. La historia adquiere otra dimensión cuando se observa el tamaño del conflicto. La huelga postal y telegráfica había comenzado a escala nacional el 7 de septiembre de 1918, en medio de reclamos que incluían mejoras salariales, regularidad en los pagos, escalafones, viáticos, condiciones laborales y reconocimiento de la organización gremial. En Mendoza, una asamblea que resolvió declarar la huelga reunió a 140 asociados de la Asociación Argentina de Telegrafistas y Empleados Postales, dato publicado por Los Andes el 6 de septiembre. El sector tenía además una importancia estratégica extraordinaria. El censo de 1914 registraba en Mendoza 288 trabajadores vinculados a tareas postales, telegráficas y relacionadas: 176 telegrafistas, 39 mozos de cordel, 25 telefonistas, 22 mensajeros, 15 guardahilos, nueve estafeteros y dos radiografistas. El 8.º Distrito Postal, con sede en Mendoza, articulaba comunicaciones y correspondencia entre Buenos Aires, Cuyo, sectores de la Patagonia y la conexión con Chile. Paralizar esas oficinas significaba afectar una auténtica red de comunicaciones nacional e internacional. La tensión ya había llegado a las calles. El 10 de septiembre una gran concentración partió desde las inmediaciones de la sede gremial, ubicada en General Paz y 25 de Mayo. La investigación, a partir de la prensa mendocina de la época, señala una movilización cercana a las 4.000 personas y registra que la policía retiró estandartes, insignias y carteles de los manifestantes. Comercios cerraron durante el recorrido y numerosas organizaciones obreras y estudiantiles acompañaron la protesta. Dentro de aquel clima apareció, doce días después, “El carnero y el crumiro”. Su importancia histórica no está solamente en el vocabulario feroz utilizado por El Socialista, sino en lo que revela sobre las herramientas de presión de una huelga hace más de un siglo: periódicos militantes, listas públicas, fotografías, manifestaciones callejeras, solidaridad entre gremios y una verdadera disputa por determinar quién representaba —o traicionaba, según el lenguaje de los huelguistas— los intereses de los trabajadores. Las investigaciones posteriores muestran que el enfrentamiento continuaría durante las semanas siguientes y que la cuestión de los reemplazantes se transformaría en uno de los núcleos más conflictivos de aquella huelga. Una página aparentemente menor de un periódico mendocino terminó conservando, más de un siglo después, algo parecido a un pequeño “diccionario del rompehuelgas”. Y detrás de aquellas dos palabras —“carnero” y “crumiro”— aparece una Mendoza de 1918 convulsionada, comunicada por telégrafos, dependiente del correo y atravesada por una conflictividad obrera mucho mayor de la que suele recordarse. Fuente de origen: El Socialista, Mendoza, 22 de septiembre de 1918, artículo “El carnero y el crumiro”. Verificación y contexto: Matías Latorre Carabelli y Mariana Pereyra, “‘Desharrapados’. Empleados postales y telegrafistas a la huelga general (Mendoza, Argentina, 1918)”, Estudios del ISHiR, vol. 14, n.º 40, 2024, Universidad Nacional de Rosario/CONICET. Para la asamblea de 140 asociados: Los Andes, Mendoza, 6 de septiembre de 1918. #Mendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #Efemerides #22DeSeptiembre #Mendoza1918 #HistoriaObrera #MovimientoObrero #Huelga #Correos #Telegrafo #Trabajadores #ArchivoHistorico #PrensaHistorica #ArgentinaHistory #MendozaHistory #LaborHistory #WorkersHistory #GeneralStrike #PostalWorkers #Telegraph #HistoricalNewspapers #OnThisDay
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1954 - : RODEO DE LA CRUZ A REMATE: CUANDO VIÑAS, OLIVOS Y QUINTAS SE VENDÍAN A OCHO KILÓMETROS DE MENDOZA
A mediados del siglo XX, cuando la expansión urbana hacia el este todavía convivía con viñedos, olivares, acequias y grandes propiedades agrícolas, un llamativo aviso inmobiliario invitaba a los mendocinos a cambiar la rutina de la oficina por una pequeña granja a pocos kilómetros de la Ciudad. Bajo un enorme título, “En Rodeo de la Cruz”, la firma Della Santa & Egea anunciaba un remate para un domingo 14 de marzo, a las 10 de la mañana y directamente sobre los terrenos. La publicidad tenía destinatarios muy concretos: “comerciantes, industriales, rentistas, empleados de oficina”. A quienes desarrollaban “actividades sedentarias” se les ofrecía la posibilidad de poseer una pequeña granja o quinta cerca de la Capital. La propuesta era extraordinaria vista desde el presente: parcelas de UNA, DOS O MÁS HECTÁREAS ubicadas, según el anuncio, apenas a 8 kilómetros del centro de Mendoza, plantadas con viñedos y olivos o exclusivamente con olivares, a elección del comprador. Pero había un detalle fundamental en una provincia donde el agua podía determinar el valor productivo de una propiedad: las tierras se ofrecían con “derecho definitivo de regadío”. El propietario de los terrenos era nada menos que Establecimientos Viti-Vinícolas Escorihuela S.A., empresa vinculada a una de las grandes historias empresariales de la vitivinicultura mendocina. La propia firma Escorihuela sitúa sus orígenes en 1884, cuando Miguel Escorihuela Gascón inició su emprendimiento en Mendoza; investigaciones académicas sobre el empresariado vitivinícola también lo ubican entre los inmigrantes españoles que participaron activamente en la transformación y modernización de la industria del vino provincial. El aviso es también una pequeña radiografía de cómo se compraba tierra: para el sector destinado a vivienda se anunciaban 120 mensualidades; para las quintas, un 10 % al contado, otro 10 % al escriturar y el saldo en cinco años; mientras que para chacras o granjas se repetía el anticipo, pero el resto podía pagarse hasta en seis años. No era casual que el remate se realizara en Rodeo de la Cruz. El distrito se encontraba sobre uno de los grandes corredores históricos hacia el este: el antiguo Carril Nacional, actual Bandera de los Andes, que a fines del siglo XIX se consolidó como una de las principales salidas de Mendoza hacia Buenos Aires y atraviesa San José, Nueva Ciudad, Villa Nueva, Capilla del Rosario, Rodeo de la Cruz y Kilómetro 11. Mirado hoy, aquel aviso cuenta mucho más que una simple venta de terrenos. Retrata una Mendoza en transformación, donde todavía era posible promocionar hectáreas cubiertas de viñas y olivos a pocos kilómetros del centro, pero donde comenzaba a aparecer otra idea de territorio: vivir fuera de la ciudad, conservar una pequeña explotación agrícola y, al mismo tiempo, permanecer cerca del núcleo urbano. Era la frontera entre la Mendoza rural y la Mendoza metropolitana avanzando lentamente sobre los antiguos paisajes productivos de Guaymallén. Y detrás de aquellas cifras, cuotas y parcelas queda una pregunta irresistible: ¿cuántas de esas viejas quintas rematadas aquel domingo siguen existiendo hoy debajo de calles, barrios, comercios y viviendas de Rodeo de la Cruz? #Mendoza #MendozAntigua #RodeoDeLaCruz #Guaymallén #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #Vitivinicultura #Viñedos #Olivos #Quintas #Chacras #Escorihuela #PublicidadAntigua #Remates #HistoriaArgentina #PatrimonioMendocino #MemoriaDeMendoza #OldMendoza #MendozaHistory #ArgentinaHistory #VintageAdvertising #WineHistory #Vineyards #HistoricMendoza #Guaymallen
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22 DE SEPTIEMBRE DE 1908: ÁNGEL CANTINI LLEGÓ A LA QUINTA AGRONÓMICA — EL ITALIANO QUE AYUDÓ A CONVERTIR LA VID MENDOCINA EN CIENCIA
El 22 de septiembre de 1908 quedó concretado en Mendoza un nombramiento que, visto más de un siglo después, permite comprender cómo la vitivinicultura provincial dejó de depender únicamente de la experiencia transmitida entre generaciones y comenzó a apoyarse cada vez más en técnicos, prácticas experimentales y conocimientos científicos. Aquel día fue designado Ángel Cantini como Jefe de Trabajos Prácticos de la Escuela Nacional de Vitivinicultura de Mendoza. Cantini había nacido el 3 de abril de 1873 en Scarperia, localidad de la Toscana italiana, y tras emigrar a la Argentina fue convocado por la División de Enseñanza Agrícola del Ministerio de Agricultura de la Nación debido a su experiencia como agricultor. Su nombramiento del 22 de septiembre de 1908 y su posterior instalación en una casa-habitación de la histórica Quinta Agronómica están documentados en una reseña biográfica elaborada por F. A. Melis a partir de archivos de la propia Escuela Nacional de Vitivinicultura y testimonios de las hijas de Cantini. Su llegada se produjo, además, en un momento extraordinario para la educación vitivinícola argentina. La Escuela estaba atravesando un proceso de transformación que buscaba formar profesionales capaces de comprender no solamente cómo cultivar una viña, sino también cómo administrar una explotación, controlar enfermedades, analizar químicamente el vino y aplicar nuevas técnicas en bodegas y viñedos. El plan de estudios de aquellos años incluía materias como Viticultura, Enología, Ampelografía, Enoquímica, Patología Vegetal, Química aplicada, Meteorología, destilación y administración de viñas y bodegas, junto con una fuerte presencia de ejercicios prácticos de campo, gabinete y talleres. Por eso el cargo de Cantini resulta particularmente significativo: no llegó solamente para enseñar desde un aula. Como Jefe de Trabajos Prácticos formaba parte de aquella concepción que pretendía llevar la ciencia directamente al viñedo y la bodega. Las investigaciones históricas de Florencia Rodríguez Vázquez muestran que las prácticas de campo fueron fundamentales para adaptar conocimientos procedentes de manuales franceses, italianos y españoles a las condiciones específicas de Mendoza. Era, literalmente, experimentar en suelo mendocino qué técnicas funcionaban y cuáles debían modificarse. El año 1908 fue especialmente importante. La reorganización nacional de la enseñanza agrícola convirtió a la Escuela mendocina en un establecimiento de formación profesional destinado a aportar soluciones científicas y técnicas a los problemas de las explotaciones regionales. La institución llegó a ocupar una posición excepcional: era la única escuela pública agrícola de esa categoría en la región orientada directamente a las necesidades de la agroindustria. Poco después, los laboratorios de la Estación Enológica reforzarían ese camino mediante investigaciones y análisis químicos aplicados al vino. Cantini permaneció ligado durante muchos años a esa formación práctica. Entre 1909 y 1914 fue Ayudante de Sección. En septiembre de 1914 fue destinado a la Escuela de Agricultura de Concordia, Entre Ríos, para trabajar en su Estación Vitícola, aunque regresó a Mendoza al año siguiente por problemas de salud de su esposa y continuó en la Escuela como Capataz Ayudante hasta 1926. También colaboró con el Centro de Estudiantes mediante artículos de divulgación científica. Su actividad trascendió las aulas: realizó trabajos y asesoramientos en la región sanjuanina de El Zonda, adquirió una finca en San Carlos y posteriormente administró un establecimiento vitivinícola en Rivadavia. Murió el 11 de noviembre de 1937, a los 64 años. Su historia también revela una característica fascinante de la Mendoza de comienzos del siglo XX: la participación de especialistas inmigrantes en el proceso de modernización vitivinícola. Investigaciones académicas de la UNCUYO y CONICET documentan que varios de los primeros profesores y técnicos fueron contratados por el Ministerio de Agricultura y que entre ellos hubo especialistas extranjeros. Con el paso de los años, ese conocimiento comenzó a multiplicarse localmente: la propia Escuela produjo generaciones de técnicos mendocinos que luego ocuparon cargos públicos, dirigieron bodegas, montaron laboratorios y desarrollaron investigaciones. Fue el paso de importar especialistas a formar los propios. Y el escenario de esta transformación era nada menos que la Quinta Agronómica, uno de los lugares decisivos de la historia científica y vitivinícola de Mendoza. La institución que allí funcionaba tenía profundas raíces en las experiencias de enseñanza agrícola iniciadas durante el siglo XIX y acabaría integrándose, décadas después, al proceso histórico del que surgió la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo. La propia UNCUYO reconoce a aquella Quinta y a la Escuela Nacional de Vitivinicultura como piezas fundamentales en la formación técnica que acompañó el desarrollo de la principal agroindustria mendocina. Así, detrás de aquel aparentemente sencillo nombramiento administrativo del 22 de septiembre de 1908 aparece una historia mucho mayor: la de una Mendoza que comenzaba a colocar laboratorios junto a los viñedos, profesores junto a los trabajadores, química junto a las cubas y experimentación junto a la tradición. Ángel Cantini fue uno de aquellos hombres que cruzaron el océano llevando conocimientos agrícolas y terminaron dejando parte de su vida entre las viñas cuyanas. El vino mendocino no se construyó solamente dentro de las bodegas: también nació en aulas, campos experimentales, laboratorios y en las manos de quienes enseñaron a una nueva generación a mirar científicamente cada planta de vid. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Efemérides #22DeSeptiembre #AngelCantini #Vitivinicultura #HistoriaDelVino #VinoMendocino #QuintaAgronómica #EscuelaDeVitivinicultura #Enología #Viticultura #Inmigrantes #Italia #PatrimonioMendocino #WineHistory #MendozaWine #ArgentineWine #WineCulture #Viticulture #Winemaking #WineEducation #ItalianImmigration #MendozaArgentina. FUENTE DE ORIGEN: F. A. Melis, reseña biográfica “Prof. Ángel Cantini (1873-1937)”, Revista de la Facultad de Ciencias Agrarias, elaborada con documentación de los Archivos de la Escuela Nacional de Vitivinicultura y entrevistas a Alicia, María Ángela y Nelly Cantini. Fuentes complementarias: Florencia Rodríguez Vázquez, “La Escuela Nacional de Vitivinicultura de Mendoza: la adaptación, generación y difusión de conocimientos aplicados a la industria vitivinícola (1896-1920)”, Revista de Historia Americana y Argentina, UNCUYO–INCIHUSA/CONICET, 2011; y reseña histórica de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo.
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🔥 1954: CUANDO MENDOZA PUSO A LA VENTA UN PEDAZO DE CIUDAD — 110 SOLARES, TRANVÍAS Y UNA “VILLA” NACIDA JUNTO AL MONASTERIO
Marzo de 1954. En las páginas de la prensa mendocina aparecía un aviso inmobiliario que hoy funciona como una extraordinaria radiografía de la transformación urbana de la Ciudad: “Villa Monasterio de María”, un ambicioso loteo presentado nada menos que como “extraordinario y valiosísimo” y ubicado, según proclamaba la publicidad, “en pleno centro de la Ciudad”. El plano dibujado en el anuncio ofrecía 110 solares y una financiación de 120 meses. Los terrenos aparecen organizados en varios grupos identificados con las letras A, B, C, D, E, F y G, mientras una leyenda revelaba que todavía había una “calle pública (a abrirse)”. Incluso se aclaraba que los planos se encontraban “en trámite de aprobación”, un pequeño detalle que convierte a la publicidad en algo más que un simple aviso comercial: permite observar una ciudad todavía en proceso de parcelamiento y expansión. El croquis situaba como gran referencia al “Colegio y Capilla de la Compañía de María de Mendoza” y marcaba alrededor nombres que todavía forman parte del paisaje urbano, entre ellos avenida San Martín, Fray Inalicán, Patricias Mendocinas, avenida España, Perú y 9 de Julio; hacia el este de San Martín aparecen Santa Fe, Tucumán, Ayacucho, Maipú y Remedios de Escalada. Hay además un detalle delicioso: sobre la avenida San Martín el dibujante colocó pequeños tranvías, una manera muy gráfica de vender una de las grandes ventajas del lugar, su conexión con el transporte público. No era un recurso fantasioso: durante la década de 1950 la avenida San Martín era recorrida intensamente por tranvías eléctricos, y existen fotografías de la época que muestran hasta tres coches en apenas dos cuadras; el sistema eléctrico mendocino había comenzado en 1912 y continuaría funcionando hasta enero de 1966. El nombre elegido para el loteo tampoco era casual. La Compañía de María constituye una de las instituciones educativas históricas de Mendoza: su propia documentación institucional sitúa en 1780 la fundación del Convento y Colegio de la Buena Enseñanza, primera casa de la orden en el entonces Virreinato del Río de la Plata. Más de dos siglos después, el Colegio Compañía de María continúa funcionando en la Cuarta Sección, sobre avenida San Martín 2494. El anuncio de 1954 permite así superponer dos Mendozas: la de una institución centenaria y la de una ciudad moderna que parcelaba tierras, abría calles y ofrecía viviendas a largo plazo. La operación estaba a cargo de Casa Saravia y el martillero anunciado era Tristán Becerra; para reservar, los interesados eran convocados a Espejo 29/35. Arriba de todo, una frase enorme parecía querer eliminar cualquier duda del comprador: “¡Sin mayores comentarios...!”. Setenta años después ocurre exactamente lo contrario: este pequeño plano merece todos los comentarios posibles, porque conserva sobre el papel el instante en que una parte de la Mendoza que hoy transitamos todavía estaba siendo dibujada. #Mendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Mendoza1954 #VillaMonasterioDeMaria #CompañiaDeMaria #CuartaSeccion #AvenidaSanMartin #TranviasDeMendoza #PublicidadAntigua #Loteos #HistoriaUrbana #FotosAntiguas #MemoriaMendocina #Argentina #OldMendoza #MendozaHistory #VintageMendoza #UrbanHistory #HistoricArgentina #VintageAdvertising
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22 DE SEPTIEMBRE DE 1870: ENTRE SÍMBOLOS Y JURAMENTOS, “JOVEN MENDOZA” N.º 35 ABRIÓ LAS PUERTAS DE LA MASONERÍA FORMAL EN LA PROVINCIA
El 22 de septiembre de 1870 quedó escrita una página poco conocida de la Mendoza del siglo XIX. Mientras la provincia todavía reconstruía su vida urbana e institucional después del devastador terremoto de 1861, una comisión llegada desde Buenos Aires formalizó la instalación de la logia masónica “Joven Mendoza” dentro del entonces Gran Oriente de la República Argentina. La historia había comenzado meses antes: el 4 de abril de 1870 un grupo encabezado por figuras como el médico italiano Guido Bennati y Salomón Stern había acordado constituir una logia en Mendoza. La investigación histórica basada en documentación masónica conserva incluso el acta de aquella primera reunión y confirma que el nuevo taller adoptó el nombre “Joven Mendoza”. La jornada decisiva llegó el 22 de septiembre. Según la documentación reproducida por el investigador Paul Rus, una comisión reguladora del Gran Oriente viajó desde Buenos Aires para formalizar la incorporación y entregar la carta constitutiva. Fue entonces cuando “Joven Mendoza” quedó registrada con el N.º 35. Hasta la fecha quedó escrita de una manera extraordinaria para nuestros ojos: “2.º día de la luna de Yhishri de 5870 V.L., 22 de septiembre de 1870 E.V.”, combinando la datación utilizada dentro de la masonería con el calendario corriente. El acta permite además poner nombres y rostros detrás del acontecimiento. Aquella noche aparece encabezando la reunión Tiburcio Benegas como Venerable Maestro, acompañado por Joaquín Gordonis, Luis Bergallo, Julio Bouquet, Manuel P. Mallmann, Santiago Frugoni y numerosos integrantes más. Los representantes enviados para la regularización fueron Alfonso Sebelín, Carlos Walrond y José Lauront. Benegas, que años después sería gobernador de Mendoza, quedó registrado como primer Venerable Maestro de Joven Mendoza durante 1870-1871. El episodio tiene todavía otro detalle fascinante: la masonería no permanecía completamente escondida de la sociedad mendocina. Durante 1870, el diario El Constitucional publicó distintos textos relacionados con ella, algunos favorables y otros críticos, además de noticias y solicitadas vinculadas con sus actividades. Es decir, mientras las reuniones conservaban sus rituales y vocabulario reservado, la existencia y las ideas de la institución formaban parte del debate público de la época. La Universidad de Mendoza considera a Joven Mendoza la primera logia masónica formal o simbólica establecida en la provincia y señala que entre sus integrantes convivieron políticos, técnicos y profesionales en una Mendoza que todavía estaba reconstruyéndose. Décadas después, su legado institucional reaparecería en la Logia Luz N.º 35 y posteriormente en Luz de Hiram, que mantendría aquel histórico número 35. Más que una historia de sociedades secretas y conspiraciones, los documentos muestran algo quizás mucho más interesante: hombres concretos, actas, cargos, periódicos, rituales y asociaciones formando parte de la transformación social de una Mendoza que buscaba levantarse y modernizarse después de una de las mayores catástrofes de su historia. Fuente de origen: Paul Rus, La Masonería en Mendoza, Argentina (1870-1903). Desarrollo de la Masonería a través de sus documentos inéditos, 2017, especialmente documentación de la Logia Joven Mendoza y archivos de la Gran Logia de Argentina; Graciela Moretti y colaboradores, “La masonería a través del patrimonio arquitectónico vinculado a sus miembros”, en Temas del territorio y la cultura arquitectónica y urbana, EDIUM–Universidad de Mendoza, 2020; referencias contemporáneas del diario El Constitucional citadas en la investigación. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Masonería #JovenMendoza #TiburcioBenegas #HistoriaArgentina #Mendoza1870 #SigloXIX #PatrimonioMendocino #MemoriaHistórica #Freemasonry #MasonicHistory #MendozaHistory #ArgentinaHistory #NineteenthCentury #HistoricalMendoza
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4 DE MARZO DE 1954: MENDOZA AMANECIÓ CONTANDO LOS DAÑOS — EL CACIQUE GUAYMALLÉN SE DESBORDÓ, INUNDÓ UNAS 25 VIVIENDAS Y TRES CASAS SE DERRUMBARON EN LAS HERAS
El 4 de marzo de 1954, Mendoza amaneció con las imágenes de una ciudad castigada por el agua. La crónica periodística que acompaña esta publicación relataba en realidad lo ocurrido durante el día anterior, 3 de marzo: una lluvia que comenzó cerca de las 7:40 de manera suave terminó transformándose en un temporal torrencial, acompañado por fuertes truenos y descargas eléctricas. El Observatorio Meteorológico Nacional registró 29,9 milímetros en Mendoza, la cifra más alta entre las localidades enumeradas por el periódico. En pocas horas, calles y acequias comenzaron a desbordarse. En avenida San Martín, especialmente a la altura de Córdoba, el agua llegó a cubrir la calzada y parte de las veredas; también se registraron serios inconvenientes en Beltrán, Ituzaingó, 9 de Julio, España y distintos sectores de la Cuarta Sección, Las Heras y Godoy Cruz. El tránsito quedó complicado y los cortes de energía llegaron incluso a interrumpir durante un tiempo el servicio de tranvías. Las cuatro fotografías publicadas son un extraordinario documento de aquella jornada: una muestra al Canal Zanjón “Cacique Guaymallén” a la altura de Garibaldi con un caudal extraordinariamente aumentado; otra registra calle Beltrán, entre Videla Castillo y el canal, donde los vecinos habían colocado verdaderas compuertas frente a las puertas de sus casas para impedir el ingreso del agua; una tercera muestra la esquina de Alberdi y Videla Castillo, con un automóvil metido en la acequia y otro detenido por desperfectos provocados por el agua; y la última fue tomada en calle Jujuy, donde el canal había vuelto a desbordarse. Allí ocurrió uno de los episodios más graves: el Cacique Guaymallén inundó el terreno ocupado por la cancha de fútbol del club “17 de Octubre” y alcanzó unas 25 viviendas de la zona. Pero la situación más dramática se vivió en Las Heras. En los barrios Espejo y Lupiñez —así figura este último nombre en la crónica— las viviendas estaban levantadas en sectores bajos y especialmente expuestos a las inundaciones. En Lupiñez, unas diez casas llegaron a encontrarse en serio peligro y tres viviendas humildes terminaron derrumbándose. Sus ocupantes pudieron ser retirados a tiempo —la nota destaca que había numerosos niños— y se logró salvar buena parte de sus pertenencias. A pesar de la espectacularidad del temporal, el periódico no informó víctimas personales. Bomberos de Mendoza, Las Heras, Guaymallén y Godoy Cruz realizaron aproximadamente veinte intervenciones entre desagotes, evacuaciones y rescate de muebles; también actuaron en un hotel de calle Necochea cuyo subsuelo quedó anegado y en el barrio Media Luna de Pedro Molina. Hay además un detalle histórico que vuelve todavía más interesante aquella noticia: el viejo Canal Zanjón había recibido la denominación de Cacique Guaymallén recién en 1950 y, precisamente durante las décadas de 1940 y 1950, importantes tramos estaban siendo impermeabilizados y revestidos. El Departamento General de Irrigación recuerda que este cauce no sólo cumple una función esencial para el riego: durante las lluvias funciona también como colector aluvional. Aquabook, del propio sistema de Irrigación de Mendoza, aporta otra coincidencia histórica reveladora: la antigua Chimba, situada al norte del casco urbano y vinculada con el actual territorio de Las Heras, era definida desde tiempos antiguos como una zona de “tierras bajas inundables”. Setenta y dos años después, estas fotografías permiten volver a una Mendoza donde una tormenta de pocas horas bastó para convertir calles en ríos, obligar a levantar defensas frente a las casas y movilizar bomberos de varios departamentos. No fue uno de los gigantescos aluviones que después quedarían grabados en la memoria colectiva mendocina, pero sí una extraordinaria fotografía cotidiana de la histórica lucha de la ciudad contra el agua. #MendozAntigua #Mendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Mendoza1954 #LasHeras #Guaymallén #CaciqueGuaymallén #CanalZanjón #Inundación #Tormenta #Lluvia #Bomberos #CuartaSección #PedroMolina #ArchivoHistórico #Hemeroteca #FotosAntiguas #MemoriaMendocina #HistoriaUrbana #PatrimonioHídrico #VintageMendoza #MendozaHistory #ArgentinaHistory #HistoricMendoza #FloodHistory #UrbanHistory #WaterHistory #HistoricalPhotography #VintageArgentina (Fuente: Diario Los Andes)
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22 DE SEPTIEMBRE DE 1846: BAJO UN VELO QUEDÓ ESCRITA LA MENDOZA QUE CLASIFICABA A SUS HABITANTES — JUAN DE DIOS, “PARDO LIBRE”, Y MARTINA, “INDIA” (IMAGEN ILUSTRATIVA)
El 22 de septiembre de 1846, en la antigua parroquia de San Vicente de Mendoza —territorio que hoy forma parte de Godoy Cruz—, el presbítero Carlos Coria realizó la velación matrimonial de Juan de Dios Márquez y Martina Mura. El registro indica que actuaron como padrinos Cosme —o “Cosmas”, según la grafía transcripta— Piña e Ignacia Olmos y que la ceremonia quedó asentada en los folios 38 y 39. Pero el verdadero valor histórico de esta historia aparece al retroceder un año y medio. Juan de Dios y Martina ya se habían casado en la misma parroquia el 27 de febrero de 1845. En aquella partida matrimonial, Juan de Dios Márquez fue registrado como “pardo libre”, natural de la parroquia, hijo legítimo del fallecido Justo Márquez y de Rosa Gudiño; Martina Mura quedó asentada como “india”, también natural de San Vicente, hija legítima de los fallecidos Santos Mura y Luz Araya. Sus padrinos en aquella primera ceremonia fueron Pedro Sandes y María Josefa Cantos. La palabra decisiva del documento de 1846 es “veló”. No se trataba necesariamente de volver a casarse. En la tradición católica de la época, la velación completaba las solemnidades matrimoniales y comprendía la bendición de los esposos; una investigación de la Universidad Nacional de Cuyo sobre la religiosidad mendocina explica que esta ceremonia incluía simbólicamente cubrir a los cónyuges con un velo y que, aunque las normas eclesiásticas procuraban que se realizara poco después del matrimonio, en la práctica podía demorarse considerablemente. El documento abre además una extraordinaria ventana sobre la sociedad mendocina del siglo XIX. Las palabras “pardo”, “libre” e “india” no deben leerse como categorías raciales modernas, sino dentro del sistema social, jurídico y eclesiástico de su tiempo. Los libros parroquiales mendocinos continuaban registrando datos sobre origen, legitimidad y “calidad” de las personas. Un estudio histórico de la UNCuyo basado en miles de actas matrimoniales señala precisamente que estos registros podían incluir la denominada “raza” o condición de los contrayentes, además de sus padres, procedencia y legitimidad. La persistencia de esas clasificaciones tampoco era un detalle aislado. Investigaciones académicas sobre la población afromestiza de Mendoza muestran que expresiones como “pardo libre” siguieron teniendo presencia documental durante las primeras décadas independientes y que la población afrodescendiente había constituido una parte considerable de la sociedad mendocina de comienzos del siglo XIX. Y hay otro detalle que permite ubicar físicamente aquella escena. La San Vicente de 1846 no era la monumental basílica neogótica que conocemos actualmente. El Museo Virtual de Godoy Cruz documenta que el primitivo oratorio había sido levantado hacia 1753, elevado a viceparroquia en 1786 y a parroquia en 1804-1805. Para mediados del siglo XIX existía allí una antigua capilla de adobe y estaba proyectándose un templo nuevo; el museo conserva incluso un croquis de la capilla hacia 1850 y planos del conjunto de 1853. Así, una breve anotación escrita hace 180 años conserva mucho más que el recuerdo de una ceremonia religiosa: guarda nombres, vínculos familiares, categorías sociales y una parte de aquella Mendoza mestiza, indígena y afrodescendiente que todavía puede reconstruirse línea por línea en sus viejos libros parroquiales. Fuente de origen: “Argentina, Mendoza, registros parroquiales, 1665-1975”, FamilySearch, registros con imágenes de Juan de Dios Márquez y Martina Mura: matrimonio del 27/02/1845, identificador QL7X-FF99; velación registrada el 22/09/1846, identificador QL7X-X8FL. Transcripciones y reproducciones documentales compiladas por Willy Guzmán Schnaidt en Los Guzmán de Mendoza – Francisca Guzmán, sus hijos y sus familias. Contexto histórico: Revista de Historia Americana y Argentina, UNCuyo; Museo Virtual de Godoy Cruz. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #GodoyCruz #SanVicente #SanVicenteFerrer #HistoriaArgentina #SigloXIX #RegistrosParroquiales #Genealogía #HistoriaSocial #Afrodescendientes #PueblosOriginarios #MemoriaHistórica #ArchivosHistóricos #MendozaHistory #ArgentineHistory #GodoyCruzHistory #FamilyHistory #Genealogy #ParishRecords #SocialHistory #AfroArgentines #IndigenousHistory #HistoricalArchives
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