lunes, 10 de agosto de 2026

ENERO DE 1814: SAN MARTÍN LLEGÓ PARA REEMPLAZAR A BELGRANO… Y TERMINÓ LUCHANDO PARA QUE NO SE LO LLEVARAN — EL ENCUENTRO DE DOS GIGANTES QUE VENCIÓ AL EGO Y CAMBIÓ LA INDEPENDENCIA


Enero de 1814. El Ejército del Norte retrocedía exhausto después de las terribles derrotas de Vilcapugio, ocurrida el 1 de octubre de 1813, y Ayohuma, librada el 14 de noviembre. Manuel Belgrano había perdido gran parte de sus fuerzas, pero no la voluntad de continuar: desde Humahuaca reconoció ante José de San Martín que había sido “completamente batido” y, aun así, aseguró que nada lo apartaría del servicio a la libertad, aunque debiera hacerlo como un simple soldado. Frente a él avanzaba un hombre con una trayectoria completamente distinta. San Martín había ingresado en 1789 al ejército español, acumulado más de dos décadas de experiencia y participado en 31 acciones militares en África y Europa; combatió contra franceses, ingleses y portugueses y, después de la batalla de Bailén, fue ascendido a teniente coronel. Belgrano, en cambio, era abogado, economista y funcionario del Consulado convertido por la Revolución en comandante; no había recibido formación militar profesional, pero había conducido el Éxodo Jujeño y obtenido las resonantes victorias de Tucumán y Salta. Eran diferentes, pero ninguno necesitó humillar al otro para demostrar su grandeza. . Antes de verse cara a cara ya mantenían una extraordinaria correspondencia. La primera carta conservada está fechada en Lagunillas el 25 de septiembre de 1813: Belgrano admitía con absoluta franqueza que la guerra no había sido su carrera, estudiaba para desempeñarse mejor y pedía a San Martín apuntes y consejos sobre caballería, disciplina y táctica. No fingía poseer conocimientos que no tenía: preguntaba, estudiaba y aprendía. Tras Ayohuma, lejos de aferrarse al cargo, llegó a solicitar al gobierno que San Martín recibiera el mando y que a él se le permitiera permanecer junto al ejército con su regimiento o incluso como soldado. El 2 de enero de 1814 escribió que deseaba hablar con San Martín “de silla a silla” para acordar los planes que debían seguir. Las cartas preservadas por el Museo Mitre y publicadas por el Instituto Nacional Sanmartiniano demuestran que aquella amistad nació antes del encuentro personal. La tradición llamó a ese momento el Abrazo o Encuentro de Yatasto; la cronología sanmartiniana sitúa un encuentro probable el 20 de enero y el traspaso efectivo del mando el día 29, aunque investigaciones posteriores sostienen que el primer abrazo pudo producirse en Los Algarrobos o Las Juntas, cerca del río Juramento. Por eso, el sitio y la fecha exactos continúan siendo objeto de discusión histórica, pero no existe duda sobre lo esencial: no hubo una escena de resentimiento, sino una demostración de grandeza. Cronología del Instituto Nacional Sanmartiniano y debate documental sobre el lugar del encuentro. San Martín recibió la orden de asumir como general en jefe y Belgrano quedó bajo su autoridad al frente del Regimiento N.º 1. El militar profesional descubrió rápidamente que necesitaba al abogado convertido en general: él desconocía la topografía, las costumbres y las relaciones políticas y sociales del norte, mientras Belgrano conocía profundamente el territorio, a sus habitantes y a los hombres capaces de sostener la resistencia. Cuando el gobierno ordenó el 5 de febrero que Belgrano abandonara el ejército y marchara hacia Córdoba, San Martín demoró la disposición y escribió el 13 de febrero para impedir su partida. Explicó que no encontraba otro oficial capaz de reemplazarlo, que necesitaba su colaboración para reorganizar las tropas, que confiaba en su juicio, que gozaba de enorme ascendiente entre la población y que sus talentos y su conducta eran irreprochables. Buenos Aires mantuvo la orden y hasta reprendió a San Martín por retrasar su cumplimiento. Belgrano debió marcharse, enfermo y quebrantado, pero sin convertir el relevo en una disputa personal. El alegato completo de San Martín está documentado por el Instituto Nacional Sanmartiniano. Aquella relación sobrevivió a la distancia: en 1816, cuando San Martín ya preparaba desde Mendoza la gigantesca campaña de los Andes, afirmó que Belgrano era “lo mejor que tenemos en América del Sur”. Uno abriría el camino por Chile y el Pacífico; el otro volvería a sostener el frente norte. San Martín había llegado para auxiliar y reemplazar a Belgrano, pero después de conocerlo hizo todo lo posible por conservarlo a su lado. No fue solamente el encuentro de dos próceres: fue la prueba de que los hombres verdaderamente grandes no temen reconocer los conocimientos del otro, aprender de sus diferencias ni colocar la libertad de un continente por encima de sus cargos, heridas y ambiciones. : #SanMartín #ManuelBelgrano #EjércitoDelNorte #EncuentroDeYatasto #AbrazoDeYatasto #PostaDeYatasto #IndependenciaArgentina #HistoriaArgentina #PróceresArgentinos #LibertadoresDeAmérica #MendozAntigua #JoséDeSanMartín #ArgentinaHistory #LatinAmericanHistory #SouthAmericanIndependence #HeroesOfIndependence #HistoricalMemory #HistoryLovers #FreedomHeroes #Patriotism

CASCARRABIAS: LA PALABRA QUE NACIÓ ENTRE GOLPES Y FURIA — EL MAL HUMOR QUE ATRAVESÓ LOS SIGLOS


Hay palabras que parecen llevar su significado grabado en cada sílaba, y cascarrabias es una de las más expresivas del español. Su historia nos conduce hasta el latín: la Real Academia Española señala que cascar procede de quassicāre, derivado de quassāre, cuyo significado era “golpear”. Con el paso de los siglos, el verbo pasó a referirse también a quebrar algo frágil, dar golpes, estropear o dañar. De esa misma familia nació cáscara, nombre de la cubierta exterior de los huevos, las frutas y otras cosas: esa protección que muchas veces debemos romper para alcanzar lo que guarda en su interior. El idioma terminó uniendo cascar con rabia y creó una palabra de una fuerza extraordinaria: cascarrabias, como si describiera a alguien que golpea el ambiente con su enojo, protesta por todo y convierte cualquier pequeña molestia en una tormenta. Actualmente, la RAE la aplica de manera coloquial tanto a hombres como a mujeres que se enfadan, riñen o demuestran malhumor con facilidad. Su historia lexicográfica también es curiosa: cascarrabias apareció en la duodécima edición del Diccionario académico, publicada en 1884, dentro de una importante apertura hacia el habla cotidiana que incorporó 406 nuevas acepciones consideradas familiares. Así, una expresión nacida de la unión entre el golpe y la ira terminó conquistando los diccionarios y sobreviviendo hasta nuestros días. Porque un cascarrabias no necesita levantar la mano: le basta una queja, un gesto torcido o una respuesta áspera para hacer retumbar su mal humor. Y seamos sinceros… todos conocemos a uno. Tal vez, algunos días, también nosotros lo seamos. #Cascarrabias #OrigenDeLasPalabras #Etimologia #HistoriaDelEspañol #CuriosidadesDelIdioma #PalabrasConHistoria #LenguaEspañola #HistoriaCultural #SabiasQue #MendozAntigua #Grumpy #WordOrigins #Etymology #SpanishWords #SpanishLanguage #LanguageHistory #HistoryOfWords #DidYouKnow #Linguistics #CulturalHistory


🌎🔥 MAPA DE GENERAL ALVEAR: DONDE MENDOZA CONVIRTIÓ EL DESIERTO EN OASIS Y EL OASIS EN HISTORIA 🇦🇷🍇🐂


En el sudeste de Mendoza existe una tierra enorme, silenciosa y productiva, atravesada por una historia de pioneros, inmigrantes, canales, viñedos, ganadería y lucha por el agua: el Departamento de General Alvear. Según el Censo Nacional 2022, hoy cuenta con 52.584 habitantes; en 2010 tenía 46.429, por lo que en doce años sumó más de 6.100 personas y creció alrededor de un 13,3 %. El INDEC utiliza actualmente una superficie estadística de 14.721,8 km², mientras que la cartografía tradicional mendocina y el mapa departamental que acompaña esta publicación trabajan con 14.448 km², nada menos que 14.448.000.000 de metros cuadrados. En ese territorio se distribuyen sus cuatro distritos oficiales: Ciudad, Alvear Oeste, Bowen y San Pedro del Atuel.  General Alvear es hijo del agua. En esta región árida, el río Atuel permitió desarrollar un oasis de aproximadamente 30.000 hectáreas irrigadas, haciendo posibles chacras, frutales, viñedos, bodegas y agroindustrias, mientras las inmensas extensiones de secano construyeron una poderosa tradición ganadera. De esa identidad nació una de sus celebraciones máximas: la Fiesta Nacional de la Ganadería de Zonas Áridas, que en mayo de 2026 alcanzó su 45.ª edición y volvió a reunir producción, remates, capacitación, cultura, jineteadas y los célebres costillares al ensartador.  Pero para entender su presente hay que viajar hacia atrás: la historia municipal recuerda a la antigua Pampa de la Varita, la presencia de pueblos originarios y las fortificaciones de la frontera. En 1884 Diego de Alvear adquirió tierras para establecer una colonia agrícola; el 20 de mayo de 1901 se considera fundada aquella colonia con la bendición del primer canal de riego, y el 12 de agosto de 1914, mediante la Ley 635, General Alvear dejó de depender de San Rafael y nació oficialmente como departamento mendocino. Su nombre homenajea al general Carlos María de Alvear, protagonista de la historia argentina y comandante vencedor en Ituzaingó.  Y Alvear no es solamente producción. Es el río Atuel, su Costanera y sus atardeceres; es la naturaleza de la Laguna El Trapal; son los caminos de Bowen, Carmensa, San Pedro del Atuel, Punta del Agua y Cochicó; son los viñedos, las alamedas y los campos que parecen perderse en el horizonte. Es también la monumental Bodega Faraón, instalada en Los Compartos, cuyo complejo funcionó desde 1905 hasta 2012 y hoy es Monumento Histórico Nacional, conservando gigantescos fermentadores de hormigón y parte de la memoria de la revolución tecnológica de la vitivinicultura regional.  Para quienes aman la historia existen además el Museo del Inmigrante de Bowen, el Museo de Ciencias Naturales Rafael Reinoso, el Museo de Historia Salvador Calafat, el Museo Municipal de la Guerra de Malvinas, Casa Salonia, el Museo Juan B. Vairoleto y Sala Alejo Abutcov y el Museo Municipal del Deporte. Y para quienes buscan tradiciones están la Vendimia, la Fiesta de San Pedro Apóstol, la Feria de la Sandía y el Melón y el inmenso calendario cultural alvearense.  Desde General Alvear hay aproximadamente 90 km hasta San Rafael, 290-320 km hasta Mendoza según el recorrido, 270 km hasta Malargüe por San Rafael, 300 km hasta Las Leñas, 420 km hasta Paso Pehuenche, 515 km hasta Neuquén, 262 km hasta San Luis, 460 km hasta San Juan, 705 km hasta Córdoba y 900 km hasta Buenos Aires. Dos grandes arterias, las rutas nacionales 143 y 188, conectan este oasis con Cuyo, la región pampeana y la Patagonia.  General Alvear es mucho más que un punto en el mapa: es la demostración de que donde parecía haber solamente tierra árida, el agua, el trabajo y varias generaciones fueron capaces de levantar pueblos, cultivar campos, crear industrias y construir identidad. Es río y secano, chacra y ganado, inmigración y tradición, memoria y futuro. Es uno de esos rincones argentinos que no necesitan una montaña gigantesca para impresionar: les alcanza con la inmensidad de su horizonte y la historia de su gente. 🇦🇷💙🌅 #GeneralAlvear #Mendoza #SurMendocino #RioAtuel #Bowen #SanPedroDelAtuel #Carmensa #AlvearOeste #BodegaFaraon #TurismoMendoza #HistoriaArgentina #GanaderiaDeZonasAridas #OasisMendocino #ArgentinaNatural #ConoceArgentina #MendozaArgentina #GeneralAlvearMendoza #VisitMendoza #VisitArgentina #ArgentinaTravel #MendozaTravel #AtuelRiver #WineCountry #RuralTourism #ArgentineHistory #ExploreArgentina

10 DE AGOSTO DE 1820: COMENZÓ A CARGARSE LA FLOTA QUE LLEVARÍA A SAN MARTÍN HACIA EL CORAZÓN DEL PODER ESPAÑOL — LA GIGANTESCA OPERACIÓN QUE UNIÓ A CHILE, CUYO Y EL PERÚ


El 10 de agosto de 1820, mientras en Valparaíso se ultimaban los preparativos de una de las mayores operaciones militares y navales de la independencia sudamericana, comenzó la etapa de carga de pertrechos, provisiones y material destinados a la Expedición Libertadora del Perú. No era simplemente llenar las bodegas de unos barcos: allí se estaba preparando el salto estratégico que llevaría la guerra desde Chile hasta el principal centro del poder realista en Sudamérica. Las cronologías de la expedición sitúan en aquellos días el embarque de cargas, caballos y repuestos; el Instituto Nacional Sanmartiniano confirma que estos elementos fueron subidos a bordo antes que el grueso de las tropas y que el embarque de los cuerpos militares se completó en las jornadas inmediatamente anteriores al zarpe. La magnitud del operativo impresiona incluso dos siglos después: José de San Martín partiría con unos 4.430 soldados, mientras el convoy utilizaba 17 transportes capaces de cargar en conjunto unas 7.140 toneladas. En sus bodegas viajaban armamento previsto para equipar hasta 12.000 hombres, pensando en incorporar voluntarios peruanos, además de vestuario, víveres para seis meses y un hospital de campaña. Era, literalmente, una pequeña ciudad militar flotante avanzando hacia el Perú. Al frente del ejército estaba San Martín; la fuerza naval era comandada por el célebre almirante Thomas Cochrane, mientras el gobierno de Bernardo O’Higgins soportaba buena parte del gigantesco esfuerzo económico y logístico. La operación originalmente debía ser una empresa conjunta de Chile y las Provincias Unidas del Río de la Plata, pero la profunda crisis política rioplatense de 1819-1820 hizo que sobre Chile recayera gran parte de la organización y el financiamiento efectivo de la expedición. Detrás de aquellas cifras también estaba la historia iniciada en Mendoza y Cuyo: veteranos del Ejército de los Andes que habían cruzado la cordillera en 1817 volvieron a ponerse en marcha, ahora para atravesar el Pacífico y llevar el proyecto continental de San Martín hacia su objetivo decisivo. Finalmente, el 20 de agosto de 1820, precisamente el día del cumpleaños de O’Higgins, la expedición abandonó Valparaíso. San Martín navegaba en el buque que llevaba su propio apellido, el “San Martín”, mientras Cochrane izaba su insignia en la “O’Higgins”. Después de cruzar el Pacífico, el grueso del convoy llegó a Paracas el 7 de septiembre y al día siguiente comenzó el desembarco. La última gran etapa del Plan Continental estaba en marcha: menos de un año después, el 28 de julio de 1821, San Martín proclamaría en Lima la independencia del Perú. Aquel 10 de agosto, entre cajas de municiones, víveres, cañones, uniformes, caballos y medicamentos, nadie estaba cargando solamente barcos: se estaban cargando las bodegas de una flota destinada a cambiar el mapa político de América del Sur.  #SanMartin #JoseDeSanMartin #ExpedicionLibertadora #EjercitoDeLosAndes #EjercitoLibertador #IndependenciaDelPeru #IndependenciaDeChile #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #HistoriaDelPeru #Mendoza #Cuyo #Valparaiso #BernardoOHiggins #ThomasCochrane #LibertadoresDeAmerica #HistoriaSudamericana #MendozAntigua #SanMartinHistory #LiberationOfPeru #ArmyOfTheAndes #SouthAmericanHistory #LatinAmericanHistory #IndependenceHistory #Valparaiso #PeruIndependence #ChileHistory #ArgentinaHistory

10 DE AGOSTO DE 1996: EL ACUERDO QUE ABRIÓ UNA NUEVA PUERTA EN LOS ANDES — DE LA FIRMA CHILE–ARGENTINA AL SUEÑO MENDOCINO DE LAS LEÑAS Y LAS DAMAS


El 10 de agosto de 1996 quedó oficialmente publicado en Chile un acuerdo destinado a ordenar una cuestión fundamental para dos países separados —y al mismo tiempo unidos— por más de 5.000 kilómetros de cordillera: cómo coordinar la apertura y el cierre de los pasos fronterizos entre Argentina y Chile. El documento había sido suscripto en Buenos Aires el 26 de abril de 1996 y fue promulgado en Chile mediante el Decreto Nº 606, cuya publicación apareció en el Diario Oficial precisamente aquel 10 de agosto. A simple vista podía parecer un acuerdo administrativo, pero con los años se convertiría en una verdadera pieza de la arquitectura jurídica de la integración cordillerana. Su Acuerdo Complementario de 1997 estableció que los pasos podían habilitarse de manera permanente, temporal u ocasional y fijó, para las aperturas temporales, el período comprendido entre el 1 de noviembre y el 30 de abril; aquel listado ya registraba en Mendoza pasos como Sistema Cristo Redentor, Portillo de Piuquenes, Cajón del Maipo, Vergara y Pehuenche. La historia adquiriría décadas después una conexión directa con el sur mendocino. El 17 de mayo de 2011 Argentina y Chile celebraron un acuerdo para avanzar en la apertura del Paso Las Leñas, mientras que el 19 de mayo se constituyó en Rancagua, Chile, el Comité de Integración Las Leñas. Aquí aparece un detalle histórico que merece ser precisado: el comité constitutivo no se realizó en San Rafael; lo que sí tuvo lugar en San Rafael el 1 de diciembre de 2011 fue el I Encuentro del Comité de Integración Las Leñas, donde ambas delegaciones volvieron a impulsar la incorporación del Paso Las Damas como alternativa estival mientras avanzaban las obras y estudios vinculados con Las Leñas. Finalmente, el 16 de marzo de 2012, ambos países adoptaron formalmente el acuerdo para abrir Las Damas, ubicado aproximadamente en los 34°53' de latitud sur y 70°17' de longitud oeste, al norte del centro invernal Las Leñas y frente a la Región de O'Higgins. Se dispuso una habilitación estival orientada especialmente al turismo, las actividades recreativas y deportivas, entre el 1 de noviembre y el 30 de abril; sin embargo, el propio texto introdujo una precisión fundamental: mientras no existieran infraestructura y personal fronterizo suficientes, su funcionamiento sería de carácter ocasional, coordinado directamente por los organismos de ambos países. Así, aquel documento publicado un 10 de agosto de 1996 terminó proyectándose mucho más allá de su fecha: fue parte del andamiaje diplomático que permitió sumar, ordenar y modificar pasos internacionales y que años después alcanzaría de lleno a Mendoza, San Rafael, Malargüe y la Región de O'Higgins. Una historia de tratados, caminos de montaña y proyectos binacionales que demuestra que en la Cordillera de los Andes una frontera no necesariamente tiene que ser un muro: también puede convertirse en un puente. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Argentina #Chile #ArgentinaChile #PasoLasLeñas #PasoLasDamas #SanRafael #Malargüe #CordilleraDeLosAndes #IntegraciónBinacional #FronteraArgentinaChile #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #Andes #Efemérides #EfemeridesMendoza #MendozaHistory #ArgentinaHistory #ChileHistory #AndesMountains #BorderCrossing #ArgentinaChileBorder #LasLenasPass #LasDamasPass #SouthAmericanHistory #BinationalIntegration

10 DE AGOSTO DE 1971: MENDOZA LE DIO TIERRA A LA EDUCACIÓN — EL DÍA EN QUE UN ANTIGUO TERRENO DEL TRASANDINO SE CONVIRTIÓ EN EL HOGAR DEL MAGISTERIO DE LA UNCuyo


El 10 de agosto de 1971, una firma cambió para siempre el destino de una pequeña porción de la Ciudad de Mendoza. Aquel día, el Gobierno provincial cedió a la Universidad Nacional de Cuyo una fracción de 3.681,30 metros cuadrados perteneciente a terrenos vinculados al antiguo Ferrocarril Trasandino, ubicada entre las calles Belgrano, Sobremonte y Coronel Rodríguez, para que allí pudiera levantarse la sede definitiva de la histórica Escuela del Magisterio. El acta fue firmada por el entonces gobernador de Mendoza, Francisco Gabrielli; el rector de la UNCuyo, Julio José Herrera, y la directora de la institución, Martha Fleury de Satlari. El dato está documentado por la propia Universidad Nacional de Cuyo. La historia del Magisterio, sin embargo, había comenzado mucho antes: la Universidad creó la Escuela Superior del Magisterio el 29 de diciembre de 1947, durante el rectorado de Ireneo Fernando Cruz, mediante la Ordenanza 252. Durante años la institución ocupó diferentes domicilios, varios de ellos próximos a las calles España y Rivadavia, hasta que aquella donación de 1971 permitió comenzar el camino hacia su edificio propio. Apenas dos meses después, el 14 de octubre de 1971, fue colocada la piedra fundamental. El edificio sería inaugurado tres años más tarde, concretando un proyecto del arquitecto Mario Pagés junto con el equipo técnico del Departamento de Estudios y Proyectos de la Dirección y Obras de Servicio de la UNCuyo. Pero existe un detalle que vuelve a esta historia todavía más mendocina y profundamente cordillerana: el suelo elegido había pertenecido al universo ferroviario del Trasandino, aquella extraordinaria línea concebida para atravesar los Andes y comunicar Mendoza con Los Andes, en Chile. El ferrocarril completó en 1910 el enlace transcordillerano que permitía conectar las redes hacia Buenos Aires y Valparaíso, convirtiéndose en una de las grandes obras de ingeniería sudamericana de su tiempo. Así, casi como una metáfora de la propia historia de Mendoza, un espacio que alguna vez estuvo ligado a los rieles que buscaban unir dos países terminó transformándose en tierra destinada a unir generaciones mediante la educación. Donde la memoria remitía a locomotoras, viajes y cordillera comenzó a levantarse una escuela; donde había quedado la huella del Trasandino se consolidó uno de los establecimientos preuniversitarios más reconocibles de la UNCuyo. Aquel 10 de agosto de 1971 no se entregaron solamente 3.681 metros cuadrados: se puso suelo firme debajo de un proyecto educativo que ya llevaba más de dos décadas formando estudiantes y que encontró allí su casa definitiva. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #EfemeridesMendocinas #UNCuyo #EscuelaDelMagisterio #Magisterio #FranciscoGabrielli #FerrocarrilTrasandino #HistoriaArgentina #EducacionArgentina #PatrimonioMendocino #MemoriaMendocina #MendozaHistory #ArgentineHistory #UNCuyoHistory #EducationHistory #RailwayHistory #TransandineRailway #MendozaArgentina #ArgentinaChile #HistoricalMendoza

10 DE AGOSTO DE 2015. LA NOCHE EN QUE MENDOZA PERDIÓ “LA PUREZA”: DECAPITARON UNA ESCULTURA CENTENARIA DEL ROSEDAL Y SU CABEZA JAMÁS APARECIÓ


La noche del 10 al 11 de agosto de 2015, uno de los rincones más tradicionales del Parque General San Martín fue escenario de un episodio tan insólito como indignante: desconocidos atacaron “La Pureza”, la histórica escultura del Rosedal, y le arrancaron la cabeza. La mutilación fue advertida durante la mañana del 11 de agosto y desde entonces comenzó un misterio que atravesaría los años: ¿dónde terminó la cabeza de la estatua? La obra no era una pieza ornamental cualquiera. “La Pureza” fue realizada en mármol de Carrara por el escultor florentino A. Belli y adquirida por la Provincia en 1923, durante el gobierno de Carlos Washington Lencinas. El Gobierno de Mendoza señala que fue comprada en Casa Harrods y que su composición muestra a una figura femenina inclinada que derrama el contenido de un jarro sobre un pequeño estanque con forma de valva. Investigaciones históricas citadas por Los Andes indican que la pieza llegó a Mendoza en septiembre de 1923 junto con una fuente y un banco, también realizados en mármol de Carrara, por una suma total de 4.767,50 pesos de la época. Su alegoría vinculaba la desnudez, el agua y la transparencia con las ideas de pureza, regeneración y virtud. Casi 92 años después de su llegada, aquella imagen destinada a embellecer uno de los paseos más emblemáticos de Mendoza amaneció brutalmente incompleta. Lo más extraordinario ocurrió después. Ante la sospecha de que los responsables hubieran arrojado la cabeza al cercano Lago del Parque, se realizaron distintas búsquedas y llegaron a intervenir buzos de la Policía de Mendoza y Bomberos. Incluso se ensayó una reconstrucción del posible lanzamiento utilizando un objeto de tamaño y peso semejantes para calcular dónde podría haberse hundido. Nada funcionó: la cabeza original nunca fue encontrada y tampoco fueron identificados los autores. Durante los trabajos de restauración realizados años después sobre las esculturas del paseo, “La Pureza” quedó deliberadamente sin una cabeza nueva mientras continuaba el debate entre conservar la mutilación como parte de su historia o reconstruir la obra. El misterio llegó incluso a la era digital: un equipo interdisciplinario de la Facultad de Artes y Diseño de la UNCuyo desarrolló un proyecto de reconstrucción mediante fotogrametría, fotografías históricas, modelado e impresión 3D. Se tomaron más de doscientas imágenes de la escultura y se logró recrear digitalmente la cabeza desaparecida; el objetivo académico no era colocar directamente esa pieza sobre el mármol, sino demostrar que la tecnología podía aportar herramientas para una eventual restauración patrimonial. Así, aquel acto vandálico ocurrido en una madrugada de agosto terminó convirtiendo a “La Pureza” en uno de los enigmas más curiosos del patrimonio mendocino: una estatua italiana llegada hace más de un siglo al Parque, una cabeza arrancada en plena noche, búsquedas bajo las aguas del lago y un misterio que ni los buzos ni el paso del tiempo lograron resolver. En Mendoza, hasta una escultura puede guardar un secreto durante décadas. ¿Dónde creen que terminó la cabeza de “La Pureza”? #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #ParqueGeneralSanMartin #ParqueSanMartin #ElRosedal #LaPureza #PatrimonioMendocino #HistoriaArgentina #MendozaAntigua #HistoriasDeMendoza #MisteriosDeMendoza #Escultura #PatrimonioCultural #Vandalismo #Efemerides #MendozaHistory #ArgentinaHistory #HistoricMendoza #CulturalHeritage #HistoricSculpture #UrbanHistory #MendozaArgentina #UnsolvedMystery #LocalHistory #HistoricalMystery. 
Artista: A. Belli (Florencia, Italia). Año de instalación: 1923

1890: CUANDO SANTA FE CRUZABA UN ARROYO Y PALERMO PARECÍA LA FRONTERA DE BUENOS AIRES — EL IMPONENTE CUARTEL MALDONADO QUE DESAPARECIÓ BAJO LA CIUDAD MODERNA


Hacia 1890, la cámara del fotógrafo suizo Samuel Rimathé congeló una escena de Buenos Aires que hoy cuesta reconocer. Estamos sobre la actual avenida Santa Fe, en Palermo, junto al cruce del antiguo arroyo Maldonado, el curso de agua que corría a cielo abierto por una traza que décadas después quedaría asociada a la avenida Juan B. Justo. Delante de la cámara aparece una calzada todavía dominada por la tierra y el tránsito de carros tirados por caballos; detrás, como una fortaleza surgida en medio de las afueras porteñas, se alza el extraordinario Cuartel Maldonado, con torres almenadas, arcos y largos pabellones militares. La propia fotografía se conserva catalogada como “Puente y Cuartel Maldonado” dentro de un álbum integrado mayoritariamente por imágenes de Rimathé, compilado por la Municipalidad de Buenos Aires y preservado en la Biblioteca Manuel Gálvez; la ficha digital atribuye expresamente la toma a Samuel Rimathé. Aquel paisaje militar estaba en el mismo sector donde actualmente se levanta el histórico Regimiento de Infantería 1 “Patricios”. La Comisión Nacional de Monumentos confirma que Patricios se instaló allí en 1913, en los llamados Cuarteles Maldonado, un predio donde a fines del siglo XIX había funcionado precisamente un Cuartel de Caballería. Los edificios que hoy vemos en ese complejo son posteriores: el conjunto actual fue proyectado a comienzos de la década de 1920 y sus obras se desarrollaron entre 1927 y 1932, de modo que la fantástica construcción almenada de esta fotografía pertenece a una etapa anterior del lugar. La imagen resume de manera formidable la metamorfosis de Palermo: donde hoy circulan miles de vehículos y se extiende una de las áreas urbanas más transitadas de Buenos Aires, entonces había caminos abiertos, caballos, terrenos todavía poco edificados, instalaciones castrenses y el Maldonado atravesando el paisaje. El puente de Santa Fe era uno de los pasos fundamentales sobre ese arroyo antes de su posterior entubamiento. Y detrás de esta ventana al pasado estaba Rimathé, llegado a Buenos Aires desde Europa en 1888, quien recorrió la ciudad y distintas regiones argentinas registrando edificios, trabajadores, calles, paisajes rurales y personajes populares. Su producción es considerada hoy uno de los testimonios fotográficos fundamentales para comprender la Argentina de fines del siglo XIX, precisamente porque no retrató únicamente palacios y monumentos: apuntó también hacia esa ciudad periférica que comenzaba a ser devorada por la modernización. Más de un siglo después, el carro, el camino de tierra, las torres militares y aquel Buenos Aires casi rural desaparecieron, pero la fotografía permanece como una máquina del tiempo: Santa Fe antes del asfalto moderno, Palermo antes de convertirse en la metrópolis que conocemos y un arroyo Maldonado que todavía corría bajo el cielo porteño. #BuenosAiresAntigua #BuenosAires #Palermo #AvenidaSantaFe #ArroyoMaldonado #CuartelMaldonado #SamuelRimathe #ArgentinaAntigua #HistoriaArgentina #HistoriaDeBuenosAires #FotografiaHistorica #FotosAntiguas #MemoriaHistorica #PatrimonioArgentino #RegimientoPatricios #BuenosAires1890 #OldBuenosAires #HistoricBuenosAires #BuenosAiresHistory #SamuelRimathe #HistoricPhotography #OldArgentina #ArgentinaHistory #VintageBuenosAires #UrbanHistory #ThenAndNow

17 DE DICIEMBRE DE 1937: EL EDIFICIO DONDE LA UBA APOSTÓ POR LOS GENES PARA TRANSFORMAR EL CAMPO ARGENTINO — EL HISTÓRICO INSTITUTO DE GENÉTICA DE AGRONOMÍA Y VETERINARIA


Esta extraordinaria fotografía, tomada el 17 de diciembre de 1937, conserva la imagen del Pabellón del Instituto de Genética de la entonces Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires, una construcción rodeada de árboles en cuyo frente todavía puede leerse con absoluta claridad “INSTITUTO DE GENÉTICA”. El registro forma parte del patrimonio histórico asociado al Archivo General de la Nación y fue recuperado también por el Museo de la Universidad de Buenos Aires. Pero detrás de esta fachada había mucho más que aulas y laboratorios: estaba naciendo una nueva manera de pensar el futuro del agro argentino. La Facultad había comenzado su historia como Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria, inaugurado en 1904, y en 1909 fue incorporado a la Universidad de Buenos Aires, convirtiéndose oficialmente en Facultad. Durante las décadas siguientes aquel enorme predio fue creciendo con laboratorios, jardines, campos experimentales y nuevos pabellones. En ese proceso se creó en 1929 el Instituto de Genética, mientras que los edificios destinados a Genética y Botánica fueron levantados hacia 1930. La propia historia oficial de la Facultad identifica esta fotografía de diciembre de 1937 como la imagen del Instituto “a ocho años de su establecimiento”. Su nacimiento no fue casual: desde comienzos del siglo XX, la genética vegetal comenzaba a ser considerada una herramienta decisiva para seleccionar semillas, aumentar rendimientos, obtener variedades más resistentes y enfrentar enfermedades que afectaban cultivos fundamentales para la economía argentina. Un estudio académico de la Universidad Nacional de Rosario señala que fue el decano Pedro Marotta quien organizó el Instituto porteño en mayo de 1929, en una época en la que las universidades de Buenos Aires y La Plata estaban convirtiéndose en centros pioneros de investigación genética aplicada a la agricultura. Incluso existió una intensa conexión con la ciencia internacional: el prestigioso genetista alemán Erwin Baur visitó la Argentina en 1930 y brindó cursos y conferencias en la UBA y la UNLP, impulsando el estudio y conservación de material vegetal silvestre como fuente para el mejoramiento de los cultivos. Entre quienes participaron de aquella primera generación científica estuvo también Salomón Horovitz, que dirigió el Instituto de Genética de Buenos Aires y contribuyó a formar jóvenes especialistas mediante investigación, experimentación y becas de perfeccionamiento en Europa y Estados Unidos. Por eso, contemplar esta imagen de 1937 es mirar mucho más que un viejo edificio universitario: es asomarse a una Argentina que comenzaba a llevar la ciencia al corazón de uno de sus principales motores económicos. En esos laboratorios se formaron profesionales y se consolidaron conocimientos que hicieron de la genética, la fitotecnia y el mejoramiento vegetal disciplinas fundamentales para comprender y perfeccionar los cultivos. Décadas más tarde, en 1973, la antigua Facultad de Agronomía y Veterinaria terminaría dividiéndose en las actuales facultades de Agronomía y Ciencias Veterinarias de la UBA, pero aquellos pabellones permanecen como testimonio de una época en que investigadores, docentes y estudiantes comenzaron a estudiar algo invisible a simple vista —la herencia biológica— para intentar cambiar el futuro de la agricultura argentina.  Imagen: Facultad de Agronomía y Veterinaria de la UBA, Pabellón del Instituto de Genética, 17 de diciembre de 1937. Fuente histórica: Archivo General de la Nación / Museo de la Universidad de Buenos Aires. #HistoriaArgentina #BuenosAires #UBA #Agronomía #Veterinaria #Genética #InstitutoDeGenética #CienciaArgentina #AgriculturaArgentina #HistoriaDeLaCiencia #PatrimonioHistórico #ArchivoGeneralDeLaNación #FotosAntiguas #ArgentinaAntigua #MemoriaArgentina #MendozAntigua #ArgentineHistory #BuenosAiresHistory #UniversityOfBuenosAires #Genetics #AgriculturalScience #HistoryOfScience #AgriculturalHistory #VintageArgentina #HistoricalPhotography #ScienceHistory

10 DE AGOSTO DE 1818: CHILE ESCRIBIÓ EN SU CONSTITUCIÓN QUE DEBÍA MANTENER “LA MÁS ESTRECHA ALIANZA” CON LAS PROVINCIAS UNIDAS — EL DOCUMENTO QUE CONVIRTIÓ EN LEY EL VÍNCULO FORJADO ENTRE O’HIGGINS, SAN MARTÍN Y MENDOZA


El 10 de agosto de 1818, apenas cuatro meses después de la decisiva victoria patriota de Maipú, Bernardo O’Higgins ordenó publicar el Proyecto de Constitución Provisoria para el Estado de Chile, uno de los documentos más extraordinarios para comprender hasta qué punto la independencia chilena y la de las Provincias Unidas del Río de la Plata eran vistas entonces como empresas inseparables. En uno de sus artículos, el nuevo ordenamiento no se limitaba a expresar amistad diplomática: establecía que el Poder Ejecutivo debía procurar mantener “la mas estrecha alianza” con el Gobierno Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata y que el Senado debía colaborar eficazmente debido a la importancia de “nuestra recíproca union”. Era una declaración política formidable: la cooperación nacida en los campamentos de Mendoza, fortalecida con el Ejército de los Andes y sellada en Chacabuco y Maipú aparecía ahora escrita dentro de la organización constitucional del naciente Estado chileno. El contexto ayuda a comprender su enorme significado. O’Higgins había compartido con José de San Martín la preparación del Ejército Libertador en Mendoza y, en 1817, había atravesado la cordillera con una de sus columnas principales. El 12 de febrero de 1818 Chile proclamó formalmente su independencia y el 5 de abril las fuerzas patriotas obtuvieron en Maipú la victoria que aseguró militarmente esa emancipación. Solo unos meses después, aquella comunidad de armas cruzaba del campo de batalla al papel constitucional. No era todavía una referencia a la “República Argentina” con su denominación actual, sino al Gobierno Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata; precisamente por eso el texto constituye una pieza documental excepcional para observar la relación rioplatense-chilena en los años fundacionales de ambos países. Pero la Constitución de 1818 esconde otra curiosidad sorprendente para los ojos actuales: la consulta destinada a aprobarla o rechazarla no era secreta. O’Higgins dispuso que, durante los cuatro días siguientes a la publicación del proyecto en cada localidad, funcionaran en las parroquias dos libros separados: uno para quienes apoyaban la Constitución y otro para quienes estaban en contra. Los vecinos debían concurrir y suscribirse ante el cura, el juez del barrio y un escribano; donde no existiera escribano, debía reemplazarlo un vecino designado para esa función. Podían participar padres de familia, quienes poseyeran algún capital o ejercieran un oficio, siempre que no tuvieran pendiente una causa por infidencia o sedición. Incluso se declaraba inhábiles a quienes intentaran presionar, dividir o formar partidos para influir sobre la voluntad de otros. Terminada la consulta, los libros originales debían enviarse al Gobierno para ser archivados, dejando copia en cada parroquia. En otras palabras: en 1818 la adhesión o rechazo a una Constitución podía quedar registrada con nombre, firma y ante testigos. El texto también revela ideas notablemente avanzadas mezcladas con fuertes limitaciones propias de su época. Reconocía la seguridad individual, la honra, la propiedad, la libertad y la igualdad civil; establecía que una persona debía considerarse inocente mientras no fuese declarada culpable; calificaba la casa y los papeles privados como “sagrados”; protegía la propiedad contra privaciones arbitrarias; reconocía una libertad de imprenta sometida a restricciones religiosas, políticas y morales; y mantenía vigente la libertad de vientres, por la cual los hijos nacidos de mujeres esclavizadas quedaban alcanzados por la declaración de libertad adoptada anteriormente. También consideraba sagrada la correspondencia de los ciudadanos y fijaba condiciones excepcionales para poder abrirla. El sistema político, sin embargo, concentraba una enorme autoridad en el Director Supremo. La Constitución estableció un Senado compuesto por cinco vocales y cinco suplentes, cuyos integrantes eran elegidos por el propio Director, aunque reconocía al mismo tiempo el principio de soberanía nacional y una separación institucional entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. La Biblioteca del Congreso Nacional señala que la Carta buscó institucionalizar el poder que O’Higgins ejercía desde 1817. El proyecto del 10 de agosto terminó siendo sancionado y jurado solemnemente el 23 de octubre de 1818 y permaneció vigente hasta octubre de 1822. Para Mendoza, el artículo sobre las Provincias Unidas posee un simbolismo especial. La alianza que en 1818 Chile quiso proteger constitucionalmente no había nacido en un escritorio de Santiago: tenía detrás los campamentos del Plumerillo, la organización del Ejército de los Andes, el esfuerzo cuyano y la extraordinaria colaboración de hombres de ambos lados de la cordillera. Aquella frase constitucional permite leer un instante excepcional de la historia sudamericana: cuando Chile y las Provincias Unidas no solo compartían frontera, sino ejército, enemigos, estrategia continental y un proyecto de emancipación que aspiraba a continuar hacia el Perú. Tres años después del exilio chileno en Cuyo y poco más de un año después del Cruce de los Andes, la “recíproca unión” quedó escrita en una Constitución. Los Andes, por un momento, parecieron menos una frontera que el eje de una misma revolución americana. #MendozAntigua #Mendoza #Chile #Argentina #BernardoOHiggins #JoseDeSanMartin #SanMartin #EjercitoDeLosAndes #CruceDeLosAndes #ConstitucionDe1818 #IndependenciaDeChile #IndependenciaArgentina #ProvinciasUnidas #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #HistoriaDeMendoza #Maipu #Chacabuco #Cuyo #PatriaGrande #HistoriaSudamericana #MendozaHistory #ArgentineHistory #ChileanHistory #BernardoOHiggins #JoseDeSanMartin #ArmyOfTheAndes #CrossingOfTheAndes #ChileIndependence #SouthAmericanHistory

10 DE AGOSTO DE 1814: SAN MARTÍN PIDIÓ CUYO Y MENDOZA SE CONVIRTIÓ EN LA LLAVE DE AMÉRICA — EL NOMBRAMIENTO QUE ABRIÓ EL CAMINO HACIA CHILE Y PERÚ


El 10 de agosto de 1814 ocurrió uno de esos acontecimientos administrativos que, vistos dos siglos después, parecen esconder el comienzo de una epopeya. Ese día, el Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Gervasio Antonio de Posadas, nombró al coronel José de San Martín Gobernador Intendente de Cuyo, con sede en Mendoza y jurisdicción sobre Mendoza, San Juan y San Luis. Y el detalle más extraordinario aparece en el propio documento: San Martín había pedido ese destino. Posadas dejó escrito que lo designaba “a su instancia y solicitud”, destacando sus condiciones militares y mencionando también la posibilidad de que pudiera reparar su deteriorada salud en el beneficioso clima cuyano. Pero detrás de aquella explicación había una dimensión estratégica enorme. Meses antes, el 22 de abril de 1814, San Martín ya había comunicado a Nicolás Rodríguez Peña una idea que cambiaría el rumbo de la guerra: abandonar la pretensión de conquistar Lima avanzando interminablemente por el Alto Perú, organizar en Mendoza una fuerza disciplinada, cruzar los Andes, liberar Chile y continuar luego por el Pacífico hacia el corazón del poder español en Perú. Es decir, Mendoza ya estaba en su pensamiento antes de convertirse oficialmente en su gobernador. San Martín llegó a la ciudad en septiembre de 1814 y encontró en Cuyo el territorio desde el cual podía transformar aquel proyecto en realidad. Entonces la historia aceleró brutalmente. Los días 1 y 2 de octubre de 1814, las fuerzas patriotas chilenas fueron derrotadas por el ejército realista de Mariano Osorio en la batalla de Rancagua, desastre que puso fin a la llamada Patria Vieja chilena y provocó la emigración de combatientes y civiles hacia el otro lado de la cordillera. Muchos cruzaron por Uspallata y buscaron refugio en Mendoza; entre quienes llegaron se encontraban figuras decisivas de la revolución chilena, mientras San Martín salió incluso hacia la cordillera para asistir a los derrotados. A partir de entonces, Mendoza dejó de ser simplemente la capital de una gobernación fronteriza: comenzó a convertirse en la gran retaguardia política, económica, industrial y militar de la campaña libertadora. Hubo que reclutar y entrenar hombres, reunir caballos y miles de mulas, fabricar pólvora y armamento, conseguir alimentos, uniformes, cueros, monturas, carretas y hasta cebollas para combatir los efectos de la altura. El esfuerzo involucró al gobierno, al Cabildo y a buena parte de la sociedad cuyana. De esa movilización surgiría finalmente el Ejército de los Andes, la formidable fuerza que en enero de 1817 atravesaría la cordillera y llevaría la guerra nuevamente a Chile. Por eso, aquel decreto firmado el 10 de agosto de 1814 fue mucho más que el nombramiento de un gobernador: puso a San Martín exactamente en el territorio desde el cual podía ejecutar su estrategia continental. Mendoza, San Juan y San Luis aportarían hombres, producción, recursos y sacrificios para una empresa que terminaría atravesando fronteras. Ese día San Martín pidió Cuyo; la historia terminaría convirtiendo a Cuyo en la plataforma desde donde comenzó a cambiar el destino de Sudamérica. #JoséDeSanMartín #SanMartín #Mendoza #MendozAntigua #Cuyo #HistoriaArgentina #Efemérides #10DeAgosto #EjércitoDeLosAndes #CruceDeLosAndes #Independencia #Chile #Rancagua #SanJuan #SanLuis #LibertadorDeAmérica #ArgentineHistory #HistoryOfArgentina #SouthAmericanHistory #Independence #AndesArmy #CrossingTheAndes #MendozaHistory

10 DE AGOSTO DE 1838: NACIÓ EL MAESTRO VASCO QUE CONQUISTÓ LOS TEATROS DE BUENOS AIRES Y TERMINÓ DEJANDO SU HUELLA EN MENDOZA — AVELINO AGUIRRE, MÚSICA ENTRE DOS CONTINENTES


El 10 de agosto de 1838 nacía en Bilbao, según la tradición biográfica vasca más difundida, Avelino Aguirre Lizaola, director de orquesta, compositor y pedagogo cuya extraordinaria trayectoria terminaría uniendo musicalmente a España con la Argentina y, finalmente, con Mendoza. De niño integró el coro de la iglesia de Santiago de Bilbao y, cuando el cambio de voz puso fin a aquella primera etapa, estudió armonía y composición con Nicolás Ledesma. Más tarde pasó por el Conservatorio de Madrid y completó su formación en París y Milán, donde fue discípulo de Lauro Rossi. Antes de cruzar el Atlántico ya había desarrollado una sólida carrera: dirigió coros y orquestas y alcanzó notoriedad con composiciones como el popular zortziko “A Bilbao”, conocido también como La del pañuelo rojo. En 1876 llegó a Buenos Aires como maestro director y concertador de una compañía lírica francesa que actuó en el Teatro de la Ópera. Ese mismo año presentó Pietà per noi, obra para coro y orquesta, y rápidamente se convirtió en uno de los nombres reconocibles de la actividad musical porteña. No se limitó a dirigir: enseñó música, publicó en 1877 su Nuevo Método Teórico Práctico de Lectura Musical, compuso una Misa de Gloria y la zarzuela Lo que puede el mate, y en 1879 estuvo al frente de una temporada de zarzuelas en el antiguo Teatro Colón. Con los años dirigiría también en escenarios como el Alegría, Goldoni, Onrubia y Nacional. Su obra se movió entre la música académica europea y un teatro popular que comenzaba a adquirir rasgos argentinos. Compuso para piezas de Justo S. López de Gomara, entre ellas De paseo en Buenos Aires, Amor y Patria y Tetuán. Pero hay una historia especialmente extraordinaria: en 1890 Aguirre puso música a “Valor Cívico”, obra de López de Gomara basada casi en tiempo real en la Revolución del Parque del 26, 27 y 28 de julio de aquel año. El ejemplar original conservado y digitalizado confirma que fue representada con “extraordinario éxito” en el Teatro Goldoni de Buenos Aires y registra una curiosidad formidable: la noche del estreno el teatro cambió simbólicamente su nombre por “La Unión Cívica”. La pieza llevaba al escenario trincheras, cañones, soldados, heridos y escenas de la reciente insurrección política porteña. Los últimos años de Aguirre quedaron unidos definitivamente a Mendoza. La historiografía musical provincial lo ubica entre aquellos maestros españoles que, hacia fines del siglo XIX, contribuyeron a elevar la enseñanza y la práctica musical local; su nombre aparece vinculado a la Sociedad Santa Cecilia, junto con Martín Bidaola, dentro del proceso que fue profesionalizando la cultura musical mendocina. El maestro que había pasado por los grandes escenarios europeos y porteños murió en Mendoza el 19 de julio de 1901. Así terminaba, lejos de Bilbao pero profundamente integrado a la vida cultural argentina, la historia de un músico que atravesó ópera, música religiosa, zarzuela, teatro político y pedagogía, y cuya huella forma parte también de la historia artística de nuestra provincia. #AvelinoAguirre #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Efemérides #10DeAgosto #HistoriaArgentina #MúsicaArgentina #HistoriaDeLaMúsica #TeatroArgentino #TeatroColón #TeatroDeLaÓpera #Zarzuela #Bilbao #PaísVasco #BuenosAires #ValorCívico #RevoluciónDelParque #CulturaMendocina #MemoriaHistórica #ArgentineHistory #MendozaHistory #MusicHistory #ArgentineMusic #TheatreHistory #BuenosAiresHistory #BasqueHistory #HistoricalMemory

TÍTULO: 10 DE AGOSTO DE 1975: LA REPRESIÓN YA HABÍA COMENZADO EN MENDOZA — EL CASO PEDRO CORIA, TORTURAS Y CÁRCELES ANTES DEL GOLPE DEL 24 DE MARZO


El 10 de agosto de 1975, más de siete meses antes del golpe de Estado que derrocaría a María Estela Martínez de Perón, comenzó uno de los períodos documentados de encarcelamiento de Pedro Víctor Coria en la Penitenciaría Provincial de Mendoza. La fecha resulta especialmente significativa porque permite observar algo que los juicios por crímenes de lesa humanidad reconstruyeron décadas después: la maquinaria represiva mendocina no apareció de improviso el 24 de marzo de 1976; tenía antecedentes, estructuras, hombres y métodos que ya actuaban durante el gobierno constitucional. El propio Tribunal Oral Federal de Mendoza describió posteriormente una primera etapa del terrorismo estatal provincial que se extendió desde el retorno democrático de 1973 hasta el golpe de 1976 y señaló la actuación de organizaciones parapoliciales surgidas de sectores de la policía local, junto al D-2 de la Policía de Mendoza, la Policía Federal y, posteriormente, las Fuerzas Armadas. Pedro Víctor Coria militaba en la Juventud Peronista. Según documentación difundida oficialmente por el Gobierno de Mendoza a partir de testimonios del denominado Megajuicio, fue detenido por personal policial junto con su hermano Daniel Mario Coria y Daniel Ignacio Paradiso el 29 de julio de 1975. Su testimonio reconstruyó su paso por la Seccional 16 de Las Heras y relató que fue sacado vendado hacia un campo cercano, donde fue interrogado bajo tortura y sometido a picana eléctrica. La documentación provincial registra que el 10 de agosto de 1975 ingresó a la Penitenciaría de Mendoza, donde permaneció en ese primer tramo hasta el 27 de septiembre de 1976. Más tarde volvería a esa prisión en otros períodos, acumulando cerca de cinco años de encierro allí, además de pasar por distintas cárceles y dependencias del país. El episodio adquiere todavía mayor dimensión cuando se lo ubica en la Argentina de aquellos meses. Desde el 7 de noviembre de 1974 todo el territorio nacional se encontraba bajo estado de sitio, dispuesto mediante el Decreto 1368/74. Y el 5 de febrero de 1975, el gobierno de Isabel Perón había firmado el Decreto 261/75, que ordenó al Ejército ejecutar en Tucumán las operaciones militares necesarias para “neutralizar y/o aniquilar” el accionar de las organizaciones consideradas subversivas. Aquella disposición se aplicaba específicamente a Tucumán, pero constituye una pieza fundamental para comprender la creciente militarización de la respuesta estatal durante 1975. Años después, la Justicia Federal establecería al analizar el contexto histórico de Mendoza que secuestros, detenciones clandestinas y mecanismos represivos ya se habían producido antes del golpe, y que en la provincia operaban durante aquella primera fase el Comando Anticomunista Mendoza, el Comando Moralizador Pío XII, el D-2, la Policía Federal y estructuras estatales; hacia fines de 1975 se incorporaría además el Ejército en la conducción de la denominada lucha antisubversiva. El Tribunal señaló incluso que existían personas que ya se encontraban privadas de su libertad en el D-2, unidades militares o la Penitenciaría Provincial antes del 24 de marzo. Por eso, el 10 de agosto de 1975 no es simplemente una fecha dentro del prontuario penitenciario de un detenido. Es una ventana hacia uno de los períodos más turbulentos y dolorosos de la historia argentina: un tiempo de violencia política, organizaciones armadas, atentados, persecuciones y una respuesta estatal que progresivamente atravesó los límites de la legalidad. En el caso de Coria, los tribunales y testimonios reunidos muchos años después permitieron reconstruir detenciones, traslados y denuncias de tortura ocurridos cuando todavía funcionaban las instituciones constitucionales. La dictadura del 24 de marzo de 1976 llevaría esa estructura represiva a una escala sistemática y nacional, pero la historia judicial de Mendoza demuestra que parte de sus antecedentes ya estaba funcionando mucho antes. Esa es quizá la dimensión más inquietante de esta efeméride: recordar que los grandes quiebres históricos rara vez comienzan exactamente el día que aparece en los manuales.  #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #10DeAgosto #PedroVictorCoria #PedroCoria #1975 #Memoria #Historia #DerechosHumanos #MemoriaVerdadYJusticia #TerrorismoDeEstado #DictaduraArgentina #JuventudPeronista #PenitenciariaDeMendoza #NuncaMas #ArgentinaHistory #MendozaHistory #HumanRights #HistoricalMemory #ArgentineHistory #NeverAgain #StateTerrorism

10 DE AGOSTO DE 1974: MENDOZA PUSO LA CIENCIA SOBRE LA MESA — EL DÍA EN QUE LA UNCuyo CREÓ BROMATOLOGÍA PARA ANALIZAR, CONTROLAR Y PROTEGER NUESTROS ALIMENTOS


En medio de un 1974 marcado por profundas turbulencias políticas y sociales en la Argentina, en Mendoza ocurría silenciosamente un hecho destinado a dejar una huella duradera en la ciencia y en la industria alimentaria provincial. El 10 de agosto de 1974, la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo incorporó oficialmente Bromatología a su oferta educativa. La propia reseña histórica de la Facultad registra esa fecha y, por ese motivo, cada 10 de agosto se conmemora en Mendoza el Día del Bromatólogo. Aquella incorporación podía parecer una decisión académica más, pero respondía a una necesidad especialmente importante para una provincia cuya identidad económica estaba íntimamente ligada al vino, las frutas, las hortalizas, las conservas y las distintas ramas de la agroindustria. La Bromatología colocaba la ciencia en un territorio cotidiano y decisivo: los alimentos que llegan a nuestra mesa. Analizar su composición, determinar su aptitud, detectar alteraciones o riesgos, estudiar microorganismos, controlar materias primas, bebidas y productos elaborados, interpretar la legislación alimentaria y asegurar estándares de calidad pasaron a formar parte de un campo profesional universitario cada vez más necesario. La actual formación de la UNCuyo muestra la amplitud que alcanzó aquella disciplina: incluye microbiología y bioquímica de los alimentos, toxicología, nutrición, análisis de alimentos y bebidas, biotecnología, aditivos, saneamiento y seguridad industrial, legislación bromatológica y gestión y control de calidad. La carrera no quedó congelada en 1974. El 1 de marzo de 1992, Ciencias Agrarias incorporó también la Licenciatura en Bromatología, ampliando el recorrido académico iniciado dieciocho años antes. Un documento oficial de la Universidad de 2009 permite comprender mejor la importancia que había adquirido la profesión: señala que desde 1974 se formaban bromatólogos destinados a trabajar en industrias y comercios alimentarios, instituciones de Salud Pública y organismos oficiales de control y fiscalización. El mismo documento explica cómo las características productivas de Mendoza moldearon esa formación: en el norte provincial aparecían ámbitos como galpones de empaque, conservación frigorífica y comercialización de productos agrícolas, mientras que en el sur predominaban industrias frutihortícolas y bodegas. Incluso un relevamiento citado entonces por la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria indicaba que el 71% de los bromatólogos graduados considerados en ese estudio había logrado inserción laboral en agroindustrias de San Rafael, General Alvear, Malargüe y el Valle de Uco; se trata de un dato histórico incluido en el plan académico de 2009, no de una estadística laboral actual. Más de medio siglo después, aquella decisión continúa teniendo consecuencias muy concretas. En 2026, por ejemplo, estudiantes avanzados de Bromatología y Licenciatura en Bromatología de Ciencias Agrarias fueron convocados para realizar prácticas en el Departamento de Inocuidad Alimentaria de Mendoza, colaborando en vigilancia alimentaria, prevención e inspecciones de establecimientos: una conexión directa entre la universidad y la protección sanitaria de la población. Y la historia continúa evolucionando: la Facultad inició en 2025 un proceso de actualización de los planes de estudio para incorporar avances tecnológicos y modernizar la formación profesional. Por eso, el 10 de agosto de 1974 merece ocupar un lugar entre las efemérides científicas de Mendoza. No hubo multitudes ni grandes titulares, pero aquel día comenzó a consolidarse una profesión que trabaja allí donde muchas veces nadie la ve: detrás de una botella de vino, una conserva, una fruta embalada, un producto lácteo, una bebida o cualquier alimento que debe demostrar que es apto, seguro y de calidad. Desde un aula de la UNCuyo, Mendoza empezaba a formar especialistas para responder una pregunta fundamental que todos hacemos, aunque casi nunca pensemos en quién la responde científicamente: ¿qué estamos comiendo y qué tan seguro es? #MendozAntigua #Mendoza #UNCuyo #UniversidadNacionalDeCuyo #CienciasAgrarias #Bromatología #Bromatologo #DíaDelBromatólogo #HistoriaDeMendoza #Efemérides #Ciencia #Alimentos #SeguridadAlimentaria #InocuidadAlimentaria #ControlDeCalidad #Agroindustria #IndustriaAlimentaria #Vitivinicultura #HistoriaArgentina #EducaciónPública #UniversidadPública #MendozaHistory #ArgentineHistory #FoodScience #FoodSafety #FoodQuality #FoodIndustry #AgriculturalScience #UniversityHistory #ScienceHistory

10 DE AGOSTO DE 1953: LA PATRULLA QUE ENTRÓ EN LA CORDILLERA Y TERMINÓ ATRAPADA EN UN INFIERNO BLANCO — 23 MUERTOS, SIETE SOBREVIVIENTES Y LA INCREÍBLE HISTORIA DE LA CORTISONA DE EVITA (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 10 de agosto de 1953 comenzó en Campo Los Andes, Tunuyán, el alistamiento de una operación militar que terminaría convirtiéndose en una de las tragedias cordilleranas más estremecedoras de la historia mendocina. Documentación del Ejército citada en investigaciones posteriores ubica allí la preparación de una expedición destinada a realizar reconocimiento invernal, estudiar pasos e hitos fronterizos y recorrer la región de la Laguna del Diamante y el Paso Alvarado, en plena Cordillera Principal. Algunas reconstrucciones hablan de 40 integrantes; una investigación posterior realizada por el Regimiento de Exploración de Caballería de Montaña 15 señala que existe documentación que permite acreditar 36 participantes, aunque sus propios investigadores reconocieron que el número total no pudo determinarse con absoluta certeza. Sobre algo, sin embargo, prácticamente todas las fuentes coinciden: la catástrofe dejó 23 muertos, 21 pertenecientes al Ejército y dos a Gendarmería Nacional Aquellos hombres iban hacia uno de los ambientes más hostiles de Mendoza. La marcha implicaba decenas de kilómetros sobre nieve, esquíes y raquetas, transporte de provisiones en trineos y desplazamientos por sectores como Pampa de los Avestruces, Vegas del Yaucha, Los Paramillos y la Laguna del Diamante. Una detallada reconstrucción militar señala que la actividad debía desarrollarse entre el 12 y el 18 de agosto y que uno de sus objetivos era evaluar en invierno la transitabilidad de las distintas variantes del Paso Alvarado. El terreno obligaba a descender desde unos 3.500 metros hacia Vegas del Yaucha y volver a ascender hasta aproximadamente 3.700 metros antes de bajar hacia la caldera de la Laguna del Diamante. Aquí aparece una precisión importante que permite contar esta historia sin convertir la leyenda en dato documental: el 10 de agosto corresponde al comienzo del alistamiento según la reconstrucción basada en documentos del Archivo General del Ejército, pero las fuentes no coinciden exactamente sobre la fecha efectiva de salida de toda la columna. Una investigación militar reconstruye el desplazamiento desde Campo Los Andes a partir del 11 de agosto, mientras otro trabajo basado en partes oficiales sitúa una partida a las 6:30 del día 13. Lo indiscutible es que durante aquellos días la expedición penetró profundamente en la montaña hasta alcanzar la región de Laguna del Diamante. El verdadero desastre comenzó cuando el tiempo cambió. En la madrugada del 18 de agosto, el viento comenzó a golpear el Maipo y el contingente inició el regreso dividido en grupos. La documentación reconstruida señala que el temporal se intensificó rápidamente: viento blanco, nieve profunda, visibilidad prácticamente nula y temperaturas que algunas estimaciones llevaron hasta los 30 grados bajo cero. Parte de los hombres consiguió alcanzar refugios, otros quedaron aislados y varios grupos terminaron separados en una inmensidad donde perder la huella podía significar la muerte. Uno de los grupos quedó bajo el mando del joven teniente Heldo Augusto Borzaga, entonces de unos 25 años. Durante varios días permanecieron en la zona de Vegas del Yaucha. El 22 emprendieron nuevamente la marcha, pero la patrulla se desorientó y terminó cayendo hacia la zona de los arroyos de Los Gauchos. Allí comenzó una lucha desesperada contra la hipotermia, el hambre y el agotamiento. El 26 de agosto, el cabo primero Silva logró alcanzar un refugio prácticamente congelado y dar la alarma. Durante la mañana del 27, las patrullas de búsqueda encontraron finalmente a los sobrevivientes. Una reconstrucción del rescate describe a Borzaga, Martínez y Gil rodeados por compañeros fallecidos y contabiliza 14 muertos solamente en aquel punto. Las víctimas totales fueron 23. Entre ellas estaban los gendarmes Carlos Dionisio Giménez, de 28 años, y Carlos Aníbal Ituarte, de 25, pertenecientes al Escuadrón 29 de Malargüe. Ambos habían sido destinados meses antes a un observatorio de altura instalado en aquella región y se incorporaron a la patrulla durante las tareas de reconocimiento. Los registros reconstruidos señalan además que sus cuerpos recién pudieron ser recuperados meses después debido a las condiciones de la montaña. Del núcleo que quedó atrapado en la tragedia sobrevivieron siete hombres: Heldo Borzaga, Francisco Torres, Juan Carlos Gil, Horacio Naveda, Oscar Novaco, Eduardo Silva y Humberto Martínez. Borzaga sufrió congelamientos devastadores y terminaría perdiendo ambas piernas. El episodio quedó durante décadas mucho menos conocido que otras tragedias de los Andes, aunque los caídos continúan siendo recordados por un monumento en el camino hacia la Laguna del Diamante. Pero la historia reserva todavía un capítulo extraordinario que debe contarse exactamente como lo que es: el testimonio personal de Heldo Borzaga, no un hecho independiente comprobado mediante documentación oficial. Décadas después, Borzaga relató al periodista Claudio Negrete que, ya internado y en estado gravísimo, recibió la visita del presidente Juan Domingo Perón. Según su recuerdo, el médico habría advertido que apenas le quedaban horas de vida debido al colapso de su circulación sanguínea. Borzaga contó que Perón preguntó si podía administrársele cortisona y que ordenó buscar tres ampollas que habían quedado del tratamiento de Eva Perón, fallecida poco más de un año antes. Borzaga afirmó que reaccionó rápidamente y sostuvo hasta el final de su vida una frase extraordinaria: aquella cortisona lo había salvado. El relato aparece recogido en la crónica Odisea de los Andes, construida a partir de la entrevista que Negrete mantuvo con él en Nueva Jersey en 2001. La tragedia dejó además una consecuencia simbólica que llega hasta nuestros días. El 18 de agosto se conmemora en el Ejército Argentino el Día de la Especialidad de Baqueanos, hombres cuyo conocimiento de caminos, quebradas, cursos de agua, clima y senderos resulta fundamental para las tropas de montaña. Distintas reconstrucciones militares vinculan la elección histórica de la fecha con los hombres muertos en la Laguna del Diamante en 1953. Setenta y tres años después, el episodio sigue encerrando preguntas, contradicciones documentales y memorias familiares que todavía aparecen. No fue simplemente una excursión que salió mal: fue una operación militar desarrollada en pleno invierno mendocino, un temporal extraordinario, decisiones discutidas durante décadas, baqueanos que conocían los peligros de aquella montaña y hombres que resistieron durante días a temperaturas extremas. Y en medio de todo ello quedó una escena difícil de olvidar: un joven teniente mutilado por el hielo que sobrevivió para contar que, cuando prácticamente lo daban por muerto, Perón apareció en su habitación y unas ampollas que habían pertenecido al tratamiento de Evita le dieron otra oportunidad de vivir. Una historia donde la Cordillera, el Ejército, Mendoza y la Argentina de Perón quedaron unidos para siempre bajo el mismo viento blanco. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #LagunaDelDiamante #CampoLosAndes #Tunuyán #SanCarlos #ValleDeUco #CordilleraDeLosAndes #EjércitoArgentino #GendarmeríaNacional #HeldoBorzaga #JuanDomingoPerón #EvaPerón #Evita #HistoriaArgentina #Efemérides #10DeAgosto #Baqueanos #MemoriaHistórica #Andes #MendozaHistory #ArgentineHistory #LagunaDelDiamante #AndesMountains #MilitaryHistory #HistoricalMendoza #ArgentinaHistory #MountainHistory #ForgottenHistory

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...