sábado, 26 de septiembre de 2026

SEIS SONRISAS SOBRE EL AGUA: EL VERANO ETERNO DE PONTE VEDRA BEACH EN LOS AÑOS 40


Circa 1940 — Ponte Vedra Beach, Florida. Seis mujeres en traje de baño posan sobre la baranda de un rústico corredor de madera, suspendidas sobre el agua y bajo el sol de la costa atlántica. La escena parece sencilla, pero detrás de esas sonrisas quedó congelada una época en la que Ponte Vedra Beach se estaba consolidando como uno de los destinos turísticos más distinguidos del nordeste de Florida. El State Archives of Florida conserva dentro de Florida Memory una fotografía del Bath Club fechada aproximadamente en 1940, identificada con el número N045684 y catalogada específicamente con mujeres, trajes de baño, playas y las instalaciones del club; el registro señala además que se trata del fotonegativo de una antigua tarjeta postal. Florida Memory Aquella imagen pertenece al mundo recreativo surgido alrededor del histórico Ponte Vedra Club. La zona había tenido un origen muy diferente: después de funcionar como enclave minero conocido como Mineral City, comenzó su transformación en comunidad turística y en 1928 abrió el Ponte Vedra Club, atrayendo visitantes que llegaban por el sol, la playa y los deportes. Ponte Vedra Durante los años siguientes se levantaron instalaciones recreativas, entre ellas el Bath Club, que disponía de piscina y hasta pista de baile; al mismo tiempo se ampliaron los campos de golf y se excavaron lagunas que modificaron profundamente el paisaje del complejo. Archivo de Textos Históricos Fotografías oficiales tomadas en Ponte Vedra en 1946 todavía muestran aquellos puentes de madera atravesando los cursos de agua y las lagunas junto a edificios del club, un paisaje extraordinariamente parecido al que rodea a las protagonistas de esta postal. Florida Memory Más de ocho décadas después, la fotografía ya no habla solamente de moda o vacaciones: conserva la arquitectura recreativa, los trajes de baño de una generación y la imagen de una Florida que comenzaba a construir buena parte de la identidad turística que luego la haría famosa en todo el mundo. #PonteVedraBeach #Florida #FloridaHistory #Historia #FotografiaAntigua #FotosAntiguas #Años40 #1940s #VintageFlorida #VintagePhotography #OldFlorida #HistoricFlorida #BathClub #AmericanHistory #RetroPhotography Fuente de origen: State Archives of Florida – Florida Memory, General Collection, “Bath Club”, circa 1940, imagen N045684. Florida Memory

26 DE SEPTIEMBRE DE 2019 - EL DÍA QUE UN BIMOTOR TOCÓ EL TECHO DE AMÉRICA: LA HAZAÑA AÉREA QUE HIZO HISTORIA SOBRE EL ACONCAGUA


26 de septiembre de 2019 — Mendoza conocía una proeza que colocaba nuevamente al Aconcagua en la historia mundial de la aviación: un moderno Airbus H145 de cinco palas había logrado posar sus patines sobre la cumbre del Coloso de América, a 6.962 metros de altura, convirtiéndose en el primer helicóptero bimotor que aterrizaba a semejante altitud. Airbus sitúa la operación el 24 de septiembre, después de una compleja campaña de ensayos destinada a comprobar el comportamiento de su nuevo prototipo en condiciones extremas de gran altura. El H145 despegó desde Mendoza, empleó unos 30 minutos para alcanzar las inmediaciones del Aconcagua y luego necesitó otros 15 minutos de ascenso hasta la cima, donde aterrizó alrededor de las 13:45 con una temperatura de -22 °C. A bordo viajaban el piloto experimental Alexander Neuhaus y el ingeniero de ensayos en vuelo Antoine van Gent. La misión estuvo lejos de ser sencilla: la escasa densidad del aire y ráfagas de hasta 30 nudos —unos 55 km/h— obligaron a mantener máxima concentración durante la aproximación. Neuhaus explicó posteriormente que, aun después de sobrevolar la cumbre, el helicóptero conservaba una reserva de potencia que habría permitido transportar dos personas adicionales.El logro era la culminación de una campaña que ya había llevado al prototipo a realizar ensayos de altitud en los Pirineos franceses y posteriormente en los Andes, donde Airbus buscaba ampliar su envolvente de vuelo y estudiar aplicaciones en escenarios donde el aire extremadamente enrarecido reduce de manera drástica el rendimiento de las aeronaves. Pero aquella conquista tecnológica también tuvo un profundo sello mendocino y argentino: la Fuerza Aérea Argentina brindó apoyo con sus helicópteros Lama, la Patrulla de Rescate de Alta Montaña de la Policía de Mendoza preparó un plan de contingencia, el Parque Provincial Aconcagua colaboró con la logística y el operador local Helicopters AR participó con un H125.  Y existía un antecedente formidable. Cuarenta y dos años antes, el 27 de octubre de 1977, el entonces teniente Héctor Alberto Pereyra había realizado por primera vez tres aterrizajes sucesivos sobre la cumbre del Aconcagua a bordo del Lama SA 315 B matrícula H-61 de la IV Brigada Aérea de Mendoza. La propia Fuerza Aérea conserva aquella jornada entre sus grandes hitos históricos y recuerda que la hazaña mereció incluso la felicitación de Aérospatiale, fabricante de la aeronave. Así, separados por 42 años, el ligero Lama de 1977 y el sofisticado H145 de 2019 quedaron unidos por el mismo escenario: casi siete mil metros sobre el nivel del mar, frío extremo, aire escaso y la cima del Aconcagua convertida una vez más en uno de los laboratorios naturales más exigentes de la aviación mundial. #Aconcagua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #Aviación #HistoriaDeLaAviación #AirbusH145 #AirbusHelicopters #FuerzaAéreaArgentina #LamaSA315B #AltaMontaña #CordilleraDeLosAndes #ColosoDeAmérica #Andes #AviationHistory #AconcaguaMountain #MendozaArgentina #AirbusHelicopters #HighAltitude #HelicopterHistory #ArgentineAirForce #AndesMountains #HistoricFlight

🔥📜 26 DE SEPTIEMBRE DE 1842: CORNELIO GUDIÑO, EL NIÑO “PARDO” CUYO BAUTISMO DEJÓ ESCRITA UNA HUELLA DE LA MENDOZA DE LAS CASTAS


26 de septiembre de 1842 — San Vicente, Mendoza. Una sencilla partida de bautismo conservó durante más de 180 años una pequeña pero reveladora historia de la sociedad mendocina del siglo XIX. Aquel día, en la Parroquia de San Vicente, el presbítero Carlos Coria bautizó a Cornelio Gudiño, un niño de apenas once días de vida, hijo natural de Agustina Gudiño. El asiento, registrado en el folio 280, lo identifica expresamente como “pardo”, término utilizado entonces por autoridades civiles y eclesiásticas dentro de las categorías raciales y sociales heredadas del período colonial. También quedaron escritos los nombres de sus padrinos, José Trinidad Gutiérrez y Manuela Ferreyra, mientras que al margen del documento aparece otro detalle extraordinario: “Derechos 4 reales”. El acta fue firmada por Francisco Xavier Morales, cura interino. La edad consignada permite situar el nacimiento de Cornelio alrededor del 15 de septiembre de 1842, dato que coincide con la reconstrucción genealógica publicada en Los Guzmán de Mendoza, donde además se reproduce el registro y su correspondiente folio.  Lo más interesante es que esta breve inscripción permite abrir una ventana mucho mayor hacia la Mendoza de aquellos años. En 1842 todavía persistían en los registros parroquiales distinciones como “pardo”, “mulato” o “mestizo”, mientras la abolición de la esclavitud seguía siendo un proceso incompleto: investigaciones del CONICET y la Universidad Nacional de La Plata documentan que en Mendoza continuaron existiendo personas esclavizadas y libertas sometidas a distintas formas de servicio hasta la abolición definitiva de 1853. San Vicente tampoco era entonces el paisaje urbano que conocemos hoy. El núcleo religioso había comenzado con el oratorio levantado por Tomás de Coria y Bohorquez en 1753, convertido en viceparroquia en 1786 y posteriormente en parroquia; el templo de la época de Cornelio se encontraba en el antiguo centro de San Vicente, actual Godoy Cruz. El terremoto de 1861 alteraría profundamente ese conjunto, y la iglesia neogótica que hoy domina la plaza fue construida muchas décadas después.  La documentación posterior vuelve todavía más fascinante la historia: Cornelio aparece años después bajo variantes de apellido como Sanches y Ferreira y en 1870 contrajo matrimonio con Rosa Salinas, demostrando cómo un mismo individuo podía dejar rastros documentales bajo nombres diferentes a lo largo de su vida.  Un niño de once días, una palabra escrita por un sacerdote, cuatro reales anotados al margen y una hoja que sobrevivió casi dos siglos: el folio 280 conserva mucho más que un bautismo. Conserva una diminuta fotografía escrita de aquella Mendoza donde religión, familia, origen social y antiguas clasificaciones raciales todavía quedaban registradas con tinta en los libros parroquiales. Fuente de origen: Archivo del Arzobispado de Mendoza, Parroquia de San Vicente, Libro de Bautismos correspondiente a 1838–1844, folio 280, asiento del 26 de septiembre de 1842. La atribución del fondo al Archivo del Arzobispado de Mendoza está respaldada por la investigación académica de Orlando Gabriel Morales y Luis César Caballero, que identifica expresamente los libros parroquiales de San Vicente de ese período como conservados en dicho archivo.  Reproducción y transcripción del asiento: Los Guzmán de Mendoza – Francisca Paula Guzmán y sus Familias, figuras 151 y 152. Registro complementario: FamilySearch, “Argentina bautismos, 1645-1930”, Cornelio Gudiño, 1842, ARK XNJL-J8Z. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #GodoyCruz #SanVicente #CornelioGudiño #Afrodescendientes #Afroargentinos #Genealogía #ArchivosHistóricos #HistoriaArgentina #Mendoza1842 #SigloXIX #MemoriaHistórica #PatrimonioDocumental #HistoricalMendoza #ArgentineHistory #AfroArgentines #Genealogy #HistoricalArchives #FamilyHistory #NineteenthCentury

🚋 EL 26 DE SEPTIEMBRE DE 1914 : LA INCREÍBLE COINCIDENCIA DEL TRANVÍA PORTEÑO QUE LLEGÓ HASTA POLVORÍN


26 de septiembre de 1914 — Buenos Aires. Entre las innumerables curiosidades que dejó la gigantesca red de tranvías porteños existe una coincidencia de calendario difícil de pasar por alto: el tranvía Nº 26 fue prolongado precisamente un día 26. La línea había sido creada por la poderosa Compañía de Tranvías Anglo-Argentina y comenzó a circular el 19 de abril de 1908, uniendo Plaza de Mayo con la esquina de avenida La Plata y Venezuela. Seis años más tarde, el 26 de septiembre de 1914, su recorrido avanzó hasta los entonces nuevos talleres Polvorín, en Caballito, instalaciones estrechamente ligadas al nacimiento del transporte subterráneo porteño. La fecha está documentada por el historiador Aquilino González Podestá en su investigación sobre los tranvías de Caballito: aquel 26 de septiembre el “26” comenzó a llegar a Polvorín, donde poco antes había terminado sus viajes la efímera línea Nº 3.El contexto hace todavía más interesante aquella extensión. La Compañía Anglo-Argentina dominaba hacia 1909 cerca del 80 % del sistema tranviario de Buenos Aires y fue la empresa que construyó la primera línea subterránea de la ciudad, inaugurada en 1913 entre Plaza de Mayo y Plaza Once y prolongada durante 1914 hasta Caballito. El Taller Polvorín fue construido justamente en 1914 por la Anglo-Argentina para guardar, reparar y mantener los coches de la actual Línea A; allí quedarían ligados para siempre los legendarios coches belgas La Brugeoise, aquellos vehículos de madera que durante aproximadamente un siglo se convirtieron en uno de los símbolos del Subte porteño. El Gobierno de la Ciudad identifica a Polvorín como el taller ferroviario más antiguo de la red y conserva allí rieles, herramientas y maquinarias originales de enorme valor patrimonial.  Pero la historia del 26 todavía tenía otro giro: el 6 de mayo de 1915 fue reorganizado junto con el tranvía Nº 44 y ambos comenzaron a funcionar como líneas circulares complementarias; el 44 recorría el circuito en el sentido de las agujas del reloj y el 26 lo hacía en dirección contraria.  El tranvía 26 sobrevivió durante décadas y su servicio sobre rieles fue finalmente suprimido el 8 de diciembre de 1962, aunque el número 26 continuó formando parte del transporte público porteño mediante vehículos automotores.Así, detrás de una simple coincidencia numérica se esconde una extraordinaria postal de la Buenos Aires de comienzos del siglo XX: el 26 de septiembre de 1914, mientras tranvías y subterráneos comenzaban a mezclarse en el corazón de Caballito, el histórico tranvía Nº 26 cambió su recorrido… exactamente un día 26. Fuente de origen: Aquilino González Podestá, “Sobre vías y con troley: Tranvías en Caballito (conclusión)”, Historias de la Ciudad, Año 8, Nº 42, agosto de 2007, pp. 92-98; referencia bibliográfica registrada por la Biblioteca del Congreso de la Nación. Fuentes complementarias: Subterráneos de Buenos Aires / Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, historia de la red y Taller Polvorín. #BuenosAires #Tranvias #Tranvia26 #Caballito #TallerPolvorin #SubteA #LaBrugeoise #HistoriaArgentina #HistoriaDeBuenosAires #BuenosAiresAntigua #TransporteHistorico #Efemerides #26DeSeptiembre #MendozAntigua #BuenosAiresHistory #HistoricTrams #TramHistory #VintageBuenosAires #HistoricTransport #UrbanHistory #ArgentinaHistory

26 DE SEPTIEMBRE DE 1816: TRES OFICIOS, SEIS CARRETILLAS Y LA ENORME MAQUINARIA QUE MENDOZA PUSO EN MARCHA PARA LIBERAR AMÉRICA


El 26 de septiembre de 1816, mientras Mendoza avanzaba a toda velocidad en los preparativos del Ejército de los Andes, tres breves oficios dejaron registrada la dimensión más cotidiana —y muchas veces invisible— de aquella gigantesca empresa militar. El inventario oficial del Archivo José de San Martín, conservado en el Museo Mitre, registra ese día tres documentos enviados desde Mendoza al general José de San Martín. En el primero, Agustín Elizondo solicitaba que Juan de Dios Vial fuese incorporado “al cuadro”; en el segundo, el coronel Juan Gregorio de Las Heras pedía seis carretillas; y en el tercero, el propio Las Heras solicitaba autorización para remitir a la cárcel a los presos. Son apenas unas líneas de catálogo, pero juntas permiten asomarse al funcionamiento diario de un ejército que debía resolver al mismo tiempo personal, transporte, administración y disciplina. El dato adquiere todavía más fuerza por el momento exacto en que fueron escritos: San Martín había sido nombrado general en jefe del Ejército de los Andes el 1 de agosto de 1816 y, según la cronología del Instituto Nacional Sanmartiniano, apenas cuatro días después de estos oficios, el 30 de septiembre, el ejército ingresaría formalmente al Campo de Instrucción de El Plumerillo.  Las Heras era además una pieza central de aquella organización: después de regresar desde Chile tras Rancagua, había quedado vinculado a la formación del Batallón Nº 11 y en enero de 1816 había alcanzado el grado de coronel; meses después conduciría una de las columnas que atravesaron la cordillera.  Así, aquellas seis carretillas, aquella solicitud de incorporación y aquella gestión sobre los presos dejan de parecer simples trámites burocráticos: muestran que la epopeya del Cruce de los Andes también se construyó con papeles, vehículos, hombres, controles y centenares de decisiones administrativas tomadas día tras día en Mendoza. El catálogo permite incluso precisar la referencia archivística: corresponden al Fondo José de San Martín, armario 2, números 1408, 1409 y 1410, mientras que sus identificadores correlativos dentro del inventario son 1409, 1410 y 1411. El material disponible en línea es un inventario descriptivo —con emisor, receptor, lugar, fecha y asunto— y no contiene allí las imágenes ni las transcripciones completas de estos tres originales. El propio Museo Mitre confirma que el Archivo José de San Martín integra sus colecciones documentales disponibles para consulta mediante catálogo.  #MendozAntigua #Mendoza #SanMartin #EjercitoDeLosAndes #JuanGregorioDeLasHeras #ElPlumerillo #HistoriaArgentina #Independencia #CruceDeLosAndes #HistoriaDeMendoza #ArchivoHistorico #PatrimonioHistorico #ArgentinaHistory #MendozaHistory #SanMartin #ArmyOfTheAndes #AndesCrossing #SouthAmericanHistory #Independence #HistoricalArchives Fuente de origen: Museo Mitre, Archivo Histórico, Fondo José de San Martín, armario 2, números 1408, 1409 y 1410; identificadores de catálogo 1409–1411, fechados en Mendoza el 26 de septiembre de 1816. Inventario oficial “Archivo José de San Martín”.

SALAMANCA, UN ALTAR ATRAPADO EN EL TIEMPO: LA FOTOGRAFÍA QUE CONSERVÓ LA MEMORIA DE MARÍA AUXILIADORA


Entre finales de los años sesenta y los comienzos de la década de 1970, el salesiano José Luis Mena dejó registrada una escena que hoy posee un extraordinario valor histórico y patrimonial: una celebración ante el altar mayor de la iglesia de María Auxiliadora. La publicación del archivo salesiano presenta la fotografía como una imagen de “los años setenta”, aunque la ficha técnica del negativo original la sitúa entre 1960 y 1970, un detalle que permite acotar con mayor precisión su antigüedad. En el centro domina la imagen de María Auxiliadora con el Niño, rodeada por el monumental conjunto pictórico que abraza el presbiterio, mientras sacerdotes y numerosos jóvenes participan de la liturgia frente al altar. La historia de este templo se remonta mucho más atrás. Los Salesianos llegaron a Salamanca el 30 de diciembre de 1898; en 1909 fue bendecido el Instituto Salesiano de María Auxiliadora con su primera iglesia, y el actual templo fue solemnemente consagrado el 14 de junio de 1945 por el obispo salesiano Marcelino Olaechea. El 9 de noviembre de 1968 pasó a ser parroquia diocesana y el 24 de mayo de 1994 fue reconocido oficialmente como Santuario Diocesano. Una de las grandes protagonistas de la fotografía es la decoración del ábside. En 1961 el pintor Carlos Moreu Spa realizó las pinturas del presbiterio: su propia cartela conserva incluso las fechas de ejecución, del 17 de octubre al 4 de diciembre de aquel año. El conjunto representa a los apóstoles y evangelistas alrededor de María Auxiliadora e incorpora detalles profundamente salmantinos, entre ellos una panorámica de la Catedral vista desde el Tormes y una representación del colegio salesiano; la Diócesis de Salamanca confirma además la autoría de Moreu y sitúa estas pinturas entre las principales obras artísticas del santuario.  Con el paso de más de medio siglo, humedades, suciedad ambiental y humo de las velas fueron apagando colores, dorados y detalles. En 2015 se llevó adelante una importante restauración que recuperó buena parte de la luminosidad del mural, de la imagen central y de la bóveda, haciendo visibles nuevamente elementos que habían quedado oscurecidos.  Por eso esta fotografía es mucho más que una antigua postal religiosa: permite contemplar el santuario antes de aquella intervención y comparar, casi pincelada por pincelada, la transformación de un espacio que ha acompañado a generaciones de salmantinos. El original corresponde a la película negativa fotográfica nº 26 y se conserva en el Fondo Fotográfico José Luis Mena del Archivo Histórico Editorial CCS, dentro del Centro de Patrimonio Salesiano. Una imagen tomada durante una ceremonia cotidiana terminó convirtiéndose, décadas después, en testigo privilegiado de la historia del arte, la fe y la memoria de Salamanca. #Salamanca #MariaAuxiliadora #Salesianos #Historia #FotografiaHistorica #PatrimonioHistorico #PatrimonioReligioso #España #MemoriaHistorica #ArteReligioso #CarlosMoreuSpa #JoseLuisMena #HistoriaDeEspaña #IglesiasHistoricas #ArchivoHistorico #SalamancaSpain #MaryHelpOfChristians #Salesians #HistoricPhotography #CulturalHeritage #ReligiousArt #SpanishHistory #HistoricChurch #HistoricalMemory

viernes, 25 de septiembre de 2026

26 DE SEPTIEMBRE DE 1776 — SEIS CARRETAS DESDE MENDOZA: EL VINO Y LAS FRUTAS CUYANAS QUE CRUZARON LA PAMPA Y QUEDARON ESCRITOS EN LA REAL HACIENDA (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 26 de septiembre de 1776, un minucioso asiento de la Real Hacienda dejó atrapada para siempre una escena del comercio colonial: Manuel Gómez Pacheco, procedente de la ciudad de Mendoza, hizo su entrada al frente de una tropa de seis carretas, amparado por una guía expedida apenas dos días antes, el 24 de septiembre, en la Guardia de Luján. Aquellos pesados vehículos no viajaban vacíos: transportaban nada menos que 35 botijas y seis barriles de vino mendocino, además de tres carretadas y media de frutas destinadas a distintos comerciantes. El registro incluso conserva sus nombres: 16 botijas de vino iban para Baltasar Montes y otras 19 para Custodio Fernández; Joaquín Pedro de la Quadra debía recibir seis barriles de vino y una carretada y media de frutas, mientras que Joaquín Pintos de los Ríos y Lorenzo Patrón recibirían una carretada de frutas cada uno.  A simple vista podría parecer apenas una anotación administrativa, pero detrás de esas pocas líneas aparece toda una ruta económica que unía a Mendoza con el área rioplatense mucho antes del ferrocarril, las rutas asfaltadas y los camiones. Durante los siglos XVII y XVIII, la producción vitivinícola cuyana abasteció mercados como Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, y buena parte del vino debía atravesar cerca de mil kilómetros transportado en carretas o recuas de mulas, dentro de botijas, barriles y odres.  Los números de fines del siglo XVIII muestran hasta qué punto aquella conexión se volvió fundamental: un estudio realizado sobre libros de Cargo y Data del Archivo Histórico de Mendoza contabilizó 15.209 carretas en nueve años relevados, de las cuales 14.345 —más del 94 %— correspondían al circuito entre Mendoza y Buenos Aires. El vino figuraba entre los principales productos mendocinos transportados hacia el este. Por eso, aquellas seis carretas de Manuel Gómez Pacheco son mucho más que una curiosidad fechada en 1776: son una pequeña fotografía escrita de la temprana economía mendocina, de sus viñedos, sus frutas, sus comerciantes y de aquellos troperos capaces de atravesar enormes distancias para conectar Cuyo con los mercados del Río de la Plata. Dos siglos y medio después, un asiento fiscal todavía nos permite seguir las huellas de ese viaje. #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #VinoMendocino #Vitivinicultura #HistoriaArgentina #RealHacienda #ÉpocaColonial #Carretas #ComercioColonial #GuardiaDeLuján #Cuyo #WineHistory #MendozaHistory #ArgentineHistory #ColonialHistory #WineTrade #HistoricMendoza Fuente de origen: fondo de manuscritos del Archivo Nacional, según la edición de la Universidad de Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras, Sección de Historia, Documentos para la Historia Argentina, Tomo II: Real Hacienda (1774–1780), Buenos Aires, Compañía Sud-Americana de Billetes de Banco, 1914, pp. 91–92. La copia disponible en línea corresponde a la edición impresa y no al asiento manuscrito original.

26 DE SEPTIEMBRE DE 1914: EL ENGRANAJE INVISIBLE DEL VOTO — CUANDO ARGENTINA CONTABA HASTA EL PLOMO PARA ABARATAR SUS ELECCIONES


26 de septiembre de 1914 — Buenos Aires. Mientras la Argentina daba sus primeros pasos bajo el nuevo régimen electoral surgido de las reformas de comienzos de la década, en el Congreso se discutía un problema mucho menos recordado, pero indispensable para hacer funcionar las elecciones: cuánto costaba confeccionar y depurar el padrón. Aquel día, el Senado consideró y aprobó un proyecto del Poder Ejecutivo de Victorino de la Plaza y su ministro del Interior, Miguel S. Ortiz, destinado a modificar la Ley Nº 9.129 y reducir la remuneración de los llamados “comisarios de padrón”. El registro parlamentario de la Cámara de Diputados consigna que la iniciativa había sido presentada por el Ejecutivo el 17 de septiembre de 1914 y recibió aprobación del Senado el día 26. La documentación presidencial conservada de aquellos años permite precisar todavía más el origen: el mensaje que fundamentaba la reforma aparece fechado el 15 de septiembre y explicaba que la Ley 9.129 había multiplicado la cantidad de comisarios al disponer su designación por cada colegio electoral, provocando, según el Ejecutivo, “fuertes erogaciones” para el Tesoro. La intención era conservar esa estructura territorial, pero reducir lo que el Estado debía pagar por esas funciones.  Los comisarios de padrón no eran comisarios policiales: eran funcionarios temporarios vinculados a la formación y depuración de las listas electorales. Los jueces federales intervenían en la confección del padrón y estos comisarios colaboraban exhibiendo las listas y recibiendo observaciones, reclamos y correcciones. Era una pieza poco visible de la maquinaria que sostenía el sistema electoral establecido alrededor de las leyes de enrolamiento, padrón y la Ley Nº 8.871, conocida como Ley Sáenz Peña, que había implantado el sufragio secreto y obligatorio para los ciudadanos varones alcanzados por el régimen.  El proyecto aprobado aquel 26 de septiembre no se convirtió inmediatamente en ley. Caducó y el Poder Ejecutivo volvió a impulsarlo el 7 de agosto de 1916. Ya durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen, Diputados lo aprobó con modificaciones el 10 de agosto de 1917 y el Senado completó su sanción el 18 de septiembre de ese año. Así nació finalmente la Ley Nº 10.260, publicada en el Boletín Oficial el 23 de noviembre de 1917, modificando específicamente la remuneración establecida para los comisarios de padrón.Pero la historia tiene un detalle extraordinario que muestra hasta qué punto una elección dependía también de papel, tinta, metal y logística. En abril de 1915, el Ministerio del Interior recomendaba imprimir las listas mediante linotipo para poder aprovechar una misma composición en sucesivas tiradas. Miguel S. Ortiz pidió incluso que los juzgados cuidaran y conservaran en estantes apropiados “todo el plomo linotipado”, porque esas líneas metálicas podían reutilizarse en las diferentes impresiones del padrón. Las autoridades buscaban simultáneamente uniformar el trabajo en todo el país, corregir errores de domicilio y reducir gastos. En La Plata, por ejemplo, se llegó a autorizar la impresión de 60.000 tarjetas destinadas a obtener mejores datos de electores cuyos domicilios rurales estaban deficientemente registrados.  La técnica no era menor: durante décadas los padrones argentinos se compusieron mediante linotipos que fundían líneas de una aleación de plomo, antimonio y estaño, un procedimiento lento que exigía linotipistas, tipógrafos, correctores y sucesivas pruebas antes de alcanzar la versión definitiva.  Así, detrás de la imagen solemne de las urnas y las grandes disputas electorales existía otra historia: miles de nombres clasificados, domicilios comprobados, fichas, funcionarios, imprentas y toneladas de material tipográfico. El episodio del 26 de septiembre de 1914 permite mirar las elecciones desde un ángulo pocas veces recordado: para que un ciudadano pudiera llegar a la mesa, encontrar su nombre y emitir su sufragio, antes había funcionado una enorme maquinaria administrativa que también debía hacer cuentas hasta con el último pedazo de plomo. #MendozAntigua #HistoriaArgentina #VictorinoDeLaPlaza #LeySaenzPeña #HistoriaElectoral #PadronElectoral #Elecciones #Argentina1914 #ArchivoHistorico #HistoriaPolitica #MemoriaArgentina #Efemerides #ArgentineHistory #ElectoralHistory #ArgentinaHistory #HistoricalArchives #VotingHistory #DemocracyHistory FUENTE DE ORIGEN: Honorable Cámara de Diputados de la Nación, Dirección de Información Parlamentaria, antecedentes legislativos de la Ley Nº 10.260; Presidencia de Victorino de la Plaza, Mensajes y Proyectos de Ley 1913-1914 y documentación del Ministerio del Interior de 1915; Argentina.gob.ar, registro oficial de la Ley Nº 10.260 y antecedentes del sistema electoral argentino

26 DE SEPTIEMBRE DE 1762: LA BATALLA POR UN ASIENTO — EL EXPEDIENTE QUE REVELA CÓMO SE MEDÍA EL PODER EN LA MENDOZA COLONIAL (IMAGEN ILUSTRATIVA)


Mendoza. En una ciudad donde el rango no solo se expresaba mediante títulos, uniformes y cargos, hasta el lugar que una persona ocupaba durante una ceremonia podía convertirse en motivo de disputa. Ese día quedó fechado en Mendoza un extenso expediente promovido por Juan de Aniseda bajo una descripción tan breve como reveladora: “Sobre preferencia de asiento de los militares”. El documento, conservado actualmente en Chile, ocupa nada menos que los folios 99 a 135 vuelto del volumen 997 del fondo Capitanía General, señal de que el asunto generó una actuación considerable. El repertorio documental confirma su existencia, fecha, procedencia y extensión, aunque su descripción catalográfica no revela quiénes participaron de la controversia, qué argumentos presentó Aniseda ni cuál fue finalmente la resolución. Para conocer esos detalles será indispensable consultar directamente las 37 hojas aproximadas que integran el expediente. Sin embargo, el título permite situarlo dentro de una realidad muy característica de la Mendoza colonial. Investigaciones históricas de María del Rosario Prieto muestran que las disputas por precedencias, honores y ubicación en ceremonias públicas fueron frecuentes entre integrantes de las élites, funcionarios y militares. Sentarse más cerca de una autoridad, disponer de un escaño determinado o conservar una precedencia no constituía una simple cuestión de comodidad: en la sociedad del Antiguo Régimen esos espacios podían exteriorizar públicamente jerarquía, autoridad y prestigio. Prieto documentó incluso conflictos mendocinos por “asientos preeminentes” y disposiciones anteriores que reconocían a oficiales superiores de milicias determinadas prerrogativas durante festividades celebradas en iglesias. El contexto político también ayuda a comprender por qué este expediente mendocino terminó conservándose al otro lado de los Andes. En 1762 Mendoza todavía integraba la provincia de Cuyo bajo jurisdicción del Reino y Capitanía General de Chile; la separación de Cuyo y su incorporación al recién creado Virreinato del Río de la Plata llegaría recién en 1776. Por eso numerosos documentos fundamentales para reconstruir nuestra historia colonial permanecen hoy en archivos chilenos. Así, detrás de aquellas pocas palabras —“preferencia de asiento de los militares”— aparece una fascinante ventana hacia la Mendoza de hace más de 260 años: una sociedad donde el ceremonial funcionaba como representación visible del orden social y donde una silla podía significar mucho más que una silla. El expediente de Juan de Aniseda puede esconder nombres, declaraciones, enfrentamientos y argumentos todavía capaces de ampliar lo que conocemos sobre las milicias y las jerarquías sociales mendocinas del siglo XVIII. Hasta consultar las piezas originales, cualquier afirmación sobre el motivo exacto de la disputa o su desenlace debe quedar abierta. Fuente de origen: Archivo Nacional Histórico de Chile, fondo Capitanía General, volumen 997, pieza 10, “Juan de Aniseda. Sobre preferencia de asiento de los militares. Mendoza. 26/IX/1762”, ff. 99–135v. Referencia catalográfica: Pedro A. Pernigotti Olmedo Santillán, Documentos argentinos en archivos sudamericanos. Siglo XVI a XIX: Chile, tomo III, Santiago del Estero, 2017. El registro aparece inmediatamente antes del inicio de la página impresa 97 del repertorio. La propia Guía de Fondos del Archivo Nacional Histórico de Chile confirma la existencia y procedencia histórica del fondo Capitanía General. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaColonial #HistoriaArgentina #Cuyo #SigloXVIII #Milicias #HistoriaMilitar #ArchivoHistorico #DocumentosHistoricos #MemoriaHistorica #ColonialMendoza #ArgentineHistory #MilitaryHistory #ColonialHistory #HistoricalArchives #CuyoHistory #EighteenthCentury


26 DE SEPTIEMBRE DE 1914: CUENTAS PENDIENTES DEL EJÉRCITO — LA LEY QUE ABRIÓ UN CRÉDITO PARA PAGAR VIEJAS DEUDAS MILITARES (IMAGEN ILUSTRATIVA)


26 de septiembre de 1914 — Argentina. Mientras Europa llevaba apenas unas semanas sumergida en la Primera Guerra Mundial, en Buenos Aires el Congreso Nacional trataba asuntos mucho más ligados a las cuentas pendientes del Estado que al conflicto que comenzaba a sacudir al planeta. Aquel sábado fue sancionada la Ley Nº 9.504, una breve pero reveladora norma que autorizaba un crédito suplementario destinado al entonces Departamento de Guerra. La documentación oficial conservada en la base normativa del Estado argentino define con precisión su finalidad: pagar créditos correspondientes a “ejercicios vencidos”, es decir, obligaciones originadas en períodos presupuestarios anteriores que todavía permanecían pendientes.  El detalle resulta especialmente interesante por el momento histórico. La Gran Guerra había comenzado a fines de julio y principios de agosto de 1914 y la Argentina había proclamado oficialmente su neutralidad el 5 de agosto. Esa posición se mantendría durante la presidencia de Victorino de la Plaza, quien asumió formalmente la primera magistratura pocos días después, tras la muerte de Roque Sáenz Peña. Los archivos de la Cancillería conservan abundante documentación de aquellos años sobre declaraciones de neutralidad, efectos económicos del conflicto, comercio exterior y relaciones con los países beligerantes. Sin embargo, la cercanía temporal entre la Ley 9.504 y el estallido de la guerra puede llevar a una conclusión equivocada: la norma no señala que el dinero estuviera destinado a una movilización extraordinaria, compra de armamento por la crisis europea o preparación bélica frente al conflicto mundial. Su objeto oficial era mucho más concreto: regularizar compromisos financieros atrasados del Departamento de Guerra. Ese pequeño detalle convierte a la ley en una interesante fotografía administrativa de la Argentina de 1914. Mientras los diarios seguían las batallas europeas y el gobierno debía afrontar las primeras consecuencias comerciales y fiscales de una guerra que alteraba los mercados internacionales, el Congreso continuaba resolviendo expedientes domésticos, presupuestos y deudas acumuladas por la propia administración nacional. La Ley 9.504 recuerda así que detrás de los grandes acontecimientos históricos también existía una maquinaria estatal obligada a cerrar cuentas de años anteriores. Un documento aparentemente menor, pero que permite asomarse al funcionamiento cotidiano del Estado argentino exactamente hace más de un siglo. #HistoriaArgentina #Argentina1914 #VictorinoDeLaPlaza #Ley9504 #CongresoNacional #EjércitoArgentino #DepartamentoDeGuerra #PrimeraGuerraMundial #HistoriaMilitar #DocumentosHistóricos #MendozAntigua #ArgentineHistory #Argentina1914 #VictorinoDeLaPlaza #WorldWarI #MilitaryHistory #HistoricalDocuments #ArgentineArmy Fuente de origen: Presidencia de la Nación Argentina – Base de Normativa Nacional, Ley Nº 9.504, sancionada el 26 de septiembre de 1914, “Crédito suplementario al Departamento de Guerra con destino al pago de créditos pertenecientes a ejercicios vencidos”; Archivo Histórico de la Cancillería Argentina, fondo documental Primera Guerra Mundial; estudios históricos sobre la neutralidad argentina durante la Gran Guerra.

26 DE SEPTIEMBRE DE 1725: LA MUJER QUE HIZO GIRAR EL MOLINO — LUISA LEMOS Y UNA JOYA DOCUMENTAL DE LA MENDOZA COLONIAL (IMAGEN ILUSTRATIVA)


26 de septiembre de 1725 — Mendoza. Hace más de tres siglos, cuando la ciudad todavía dependía del agua de sus acequias para regar, producir alimentos y mover algunos de sus primeros ingenios, Luisa Lemos Barroco dejó asentado en su testamento un extraordinario retrato de la vida económica mendocina. El documento, conservado en el Archivo General de la Provincia de Mendoza, describe entre sus bienes «un molino corriente y moliente con todos sus aperos», acompañado por una huerta de árboles. Pero el pasaje más revelador aparece inmediatamente después: Luisa declaró que, al morir su marido, el sargento mayor Luis Chirinos de Posadas, el molino carecía de casa y que ella, con su propio dinero, había costeado la construcción, colocado un rodezno nuevo —pieza esencial del mecanismo movido por el agua— y realizado numerosas mejoras.  Aquellas palabras permiten asomarse a una Mendoza en la que los molinos harineros eran mucho más que simples edificios: aprovechaban la red hídrica para transformar principalmente trigo en harina, alimento fundamental para el pan cotidiano. La investigación histórica de Paola Raquel Figueroa señala que la producción harinera colonial mendocina abastecía sobre todo el consumo interno y que, cuando existían excedentes, parte de ellos podía comercializarse hacia otras regiones, como San Luis y Córdoba.El molino mencionado por Luisa pertenecía a una explotación que había permanecido durante décadas vinculada a la familia Chirinos de Posadas. La documentación estudiada permite remontar su historia al siglo XVII: en 1677 Francisco Chirinos de Posadas dejó a su esposa Ana de Toro Mazote y Bustamante un molino destinado a moler trigo, que posteriormente quedó relacionado con su hijo Luis. El testamento de 1725 agrega un detalle fascinante sobre la propiedad: el sitio comprendía aproximadamente una cuadra «en contorno» y había sido concedido por el Cabildo a Chirinos de Posadas bajo la condición de indemnizar al legítimo propietario si este aparecía, estimándose entonces el terreno en unos treinta o cuarenta pesos. El registro convierte así una simple declaración testamentaria en una auténtica radiografía de la Mendoza colonial: aparecen la propiedad, el agua, el trigo, la tecnología hidráulica, las relaciones familiares y, especialmente, una mujer administrando bienes e invirtiendo recursos propios en mejorar una unidad productiva.  La importancia del molino continuó mucho después de aquel 26 de septiembre: la investigación registra nuevamente este establecimiento en documentación del siglo XVIII, incluido el Censo de Fortunas de 1739, demostrando la continuidad de esta actividad dentro de la economía mendocina.  Trescientos un años después, aquellas pocas líneas escritas con la ortografía de su tiempo siguen haciendo funcionar simbólicamente aquel molino: detrás de la harina, las acequias y el sonido del agua aparece el nombre de Luisa Lemos Barroco, una mujer que dejó constancia de que parte de aquella obra se había levantado «a mi costa». Fuente de origen: Archivo General de la Provincia de Mendoza (AGPM), Protocolo de Escribanos Nº 39, folio 193, 26 de septiembre de 1725. Referencia y transcripción publicadas por Paola Raquel Figueroa, “Los molinos hidráulicos en Mendoza (Argentina) durante el período colonial (S. XVI, XVII y XVIII)”, Universum, vol. 21, Nº 1, 2006, pp. 28-47. La signatura documental y la fecha aparecen consignadas en la nota 20 del trabajo. #HistoriaDeMendoza #MendozaColonial #LuisaLemos #MolinosHarineros #MolinosHidráulicos #HistoriaArgentina #ArchivoHistórico #DocumentosHistóricos #Efemérides #26DeSeptiembre #PatrimonioMendocino #HistoriaColonial #AcequiasDeMendoza #WomensHistory #ColonialHistory #MendozaHistory #ArgentinaHistory #HistoricDocuments #WaterMills #FlourMill #LocalHistory

1950: FERRARO Y BUSICO, LOS ARTILLEROS QUE DEVOLVIERON A BOCA A LA PELEA POR LA GLORIA


1950 — Buenos Aires. El viejo recorte conserva una postal extraordinaria del fútbol argentino: dos delanteros de Boca Juniors posan con la pelota entre las manos y la camiseta azul y oro de una época en la que el ataque xeneize comenzaba a recuperar su poder. El propio epígrafe identifica a Juan José Ferraro y Marcos Ricardo Busico y los define como hombres “pujantes y oportunos”, destacando especialmente el rendimiento del eje delantero. No era una exageración periodística. Boca venía de un 1949 angustiante, cuando llegó a la última fecha con riesgo de descenso y logró salvarse goleando 5-1 a Lanús; apenas un año después protagonizó una transformación formidable y terminó peleando los primeros puestos del campeonato. La temporada de 1950 tuvo una delantera en la que aparecieron nombres como Herminio González, el legendario José Manuel “Charro” Moreno, Francisco Campana, Ferraro y Busico. Los números explican por qué los dos hombres de la fotografía quedaron retratados como piezas importantes de aquel conjunto: Ferraro disputó 33 partidos del campeonato y convirtió 16 goles, siendo el máximo goleador de Boca; Busico jugó 34 y marcó 9. Campana agregó otros 13 tantos. Una de las jornadas más curiosas ocurrió el 9 de abril, cuando Boca goleó 5-1 a Rosario Central. Ferraro convirtió de cabeza a los 50 minutos y, apenas un minuto después, Busico señaló el cuarto gol mediante un tiro libre. La historia todavía guardaba un detalle insólito: sobre el final se lesionó el arquero Claudio Vacca y Busico terminó ocupando el arco de Boca. Boca terminó las 34 fechas con 39 puntos, producto de 15 victorias, 9 empates y 10 derrotas, con 59 goles a favor y 46 en contra. Racing se quedó con el campeonato, pero Boca e Independiente finalizaron igualados en el segundo lugar y debieron disputar una serie extraordinaria de tres desempates: Independiente ganó 3-2 el primero, Boca respondió con otro 3-2 y el tercero terminó 3-3. Busico convirtió en el segundo encuentro y Ferraro marcó en el tercero. Finalmente Boca obtuvo el subcampeonato por mejor gol average. Así, esta fotografía no muestra simplemente a dos futbolistas sosteniendo una vieja pelota de cuero: conserva a dos protagonistas de la temporada en la que Boca pasó, en apenas doce meses, de mirar peligrosamente hacia el descenso a volver a disputar los lugares de privilegio del fútbol argentino. Ferraro y Busico fueron parte fundamental de aquella resurrección xeneize de 1950. #BocaJuniors #Boca1950 #JuanJoseFerraro #MarcosBusico #HistoriaDeBoca #HistoriaDelFutbol #FutbolArgentino #LaBombonera #Xeneize #AzulYOro #FutbolDeAntes #ArchivoHistorico #FotosAntiguas #MendozAntigua #FootballHistory #BocaJuniorsHistory #ArgentineFootball #VintageFootball #FootballLegends #SoccerHistory


1926: CUYO SE CRUZA EN EL ANDÉN — EL DÍA EN QUE ALDO CANTONI PASÓ POR MENDOZA Y CARLOS W. LENCINAS FUE A RECIBIRLO


Noviembre de 1926 — Mendoza. Una estación ferroviaria mendocina fue escenario de una fotografía que conserva mucho más que la llegada de un pasajero ilustre: registra el encuentro entre dos de las figuras centrales de la política cuyana de los años veinte. El encabezado del recorte dice simplemente “En la estación del Ferrocarril”, pero el epígrafe revela la importancia de la escena: “A la llegada del gobernador electo de San Juan, Dr. Aldo Cantoni, de paso a la metrópoli. Esperaban al distinguido viajero el doctor Carlos Washington Lencinas y otras personalidades del radicalismo lencinista”. La imagen muestra a un numeroso grupo de hombres vestidos con trajes, sobretodos y sombreros, reunidos en el ámbito ferroviario; es el propio epígrafe periodístico el que identifica la presencia de Cantoni y Lencinas. El momento puede fecharse con notable precisión dentro del calendario político de 1926. Apenas unas semanas antes, el 31 de octubre, San Juan había celebrado elecciones para restablecer sus autoridades constitucionales después de la intervención federal. La Memoria del Ministerio del Interior de 1926-1927 registra 17.125 votos para Aldo Cantoni y 1.366 para el socialista Arturo A. Storni; para vicegobernador, Sigifredo Bazán Smith obtuvo 17.126 votos frente a los 1.361 de Pascual Quiroga. Cantoni, por lo tanto, aparece en esta fotografía todavía como gobernador electo: recién asumiría el Poder Ejecutivo sanjuanino el 6 de diciembre de 1926, cuando el comisionado nacional Eduardo Broquen entregó formalmente el gobierno provincial.  Quien fue a recibirlo en Mendoza tampoco era una figura secundaria. Carlos Washington Lencinas había gobernado la provincia entre 1922 y 1924 y, tras la muerte de su padre José Néstor Lencinas, se había consolidado como principal referente de la Unión Cívica Radical Lencinista. En 1926 el lencinismo seguía siendo la fuerza dominante de la política provincial: ese mismo año la fórmula Alejandro Orfila–Carlos Saá Zarandón había llevado nuevamente al movimiento al gobierno mendocino. Por eso aquella recepción ferroviaria puede leerse como algo más que una cortesía protocolar. Estudios históricos recientes analizan al lencinismo mendocino y al bloquismo sanjuanino como dos movimientos provinciales con importantes coincidencias: ambos ampliaron la movilización de sectores populares, promovieron legislación social y construyeron identidades políticas propias, al mismo tiempo que protagonizaron fuertes disputas con sus adversarios y con sectores del radicalismo nacional. La historiografía también señala el personalismo y el clima de intensa confrontación política que acompañó a aquellas experiencias.  La relación entre ambos espacios cuyanos era suficientemente estrecha como para proyectarse al Congreso Nacional: investigaciones posteriores documentan la actuación conjunta de legisladores lencinistas y cantonistas y las consecuencias que esa proximidad tuvo en las disputas por sus diplomas senatoriales.Y la historia todavía reservaba episodios dramáticos para Cantoni: el 30 de noviembre de 1926, pocos días antes de asumir, sufrió un atentado contra el automóvil en el que viajaba; sobrevivió, mientras Fernando Santamaría, que conducía el vehículo, murió en el ataque. Seis días después Cantoni juró como gobernador.  Su administración impulsaría en 1927 la reforma de la Constitución de San Juan, que incorporó derechos políticos activos y pasivos para las mujeres; el 8 de abril de 1928 las sanjuaninas participaron plenamente en elecciones provinciales, un antecedente fundamental del sufragio femenino argentino.Así, este pequeño recorte de noviembre de 1926 inmortalizó un instante extraordinariamente preciso: Aldo Cantoni todavía no había recibido el mando de San Juan, Carlos Washington Lencinas continuaba encabezando el lencinismo mendocino y, por unos minutos, el escenario de aquella compleja política cuyana fue simplemente un andén ferroviario de Mendoza. #MendozAntigua #Mendoza #SanJuan #Cuyo #AldoCantoni #CarlosWashingtonLencinas #Lencinismo #Bloquismo #HistoriaDeMendoza #HistoriaDeSanJuan #HistoriaArgentina #Argentina1926 #FotosAntiguas #Ferrocarril #MemoriaHistorica #ArgentineHistory #MendozaHistory #SanJuanHistory #VintageArgentina #RailwayHistory

1926: EL BRINDIS BAJO SOSPECHA — LA DENUNCIA CONTRA LA CERVEZA ANDES QUE SACUDIÓ A MENDOZA.


El 6 de noviembre de 1926, el diario mendocino La Palabra lanzó una acusación que difícilmente pasaría inadvertida en una mesa de bar: aseguró haber recibido denuncias de personas que sufrieron trastornos intestinales después de beber cerveza “Andes” y exigió la intervención de las autoridades. Para sostener su reclamo, relató tres casos con nombre propio. Agripino Amado Méndez, según la nota, sintió fuertes dolores de estómago tras tomar una copa en un bar de la calle San Martín y llamó a un médico; Urbelinda Luna de Caballero habría padecido una indisposición después de beber un vaso; y el boxeador Alfredo Lexcano también figuraba entre los afectados mencionados. El periódico extendía su acusación a las cervezas “Quilmes” y “Palermo”, que afirmaba envasadas en Gobernador Benegas, y cerraba con un duro pedido de acción oficial. La denuncia apareció apenas dos años después de la inauguración de la Cervecería y Maltería de Los Andes en Godoy Cruz, una industria que abría camino a la cerveza en la provincia del vino. Leído hoy, el recorte permite reconstruir la alarma y el tono de la prensa de aquella época; sus testimonios no demuestran, por sí solos, que la bebida estuviera contaminada. Fuente del episodio: La Palabra, Mendoza, 6 de noviembre de 1925. #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #CervezaAndes #GodoyCruz #PrensaAntigua #MemoriaMendocina #MendozaHistory #BeerHistory #VintageNewspaper #IndustrialHistory

25 DE SEPTIEMBRE DE 1930: MENDOZA CAMBIA DE MANDO — JOSÉ MARÍA ROSA ASUME LA INTERVENCIÓN TRAS EL GOLPE DE URIBURU


25 de septiembre de 1930 — Mendoza. Apenas diecinueve días después del golpe de Estado del 6 de septiembre que derrocó al presidente Hipólito Yrigoyen y colocó al general José Félix Uriburu al frente del gobierno provisional de facto, Mendoza vivió una nueva jornada decisiva. Ese día José María Rosa Rodríguez llegó a la provincia y asumió formalmente como interventor federal de facto, reemplazando al general Ergasto Saforcada, quien había tomado el control del gobierno mendocino el 7 de septiembre y lo ejerció de manera provisoria hasta la llegada del interventor designado desde Buenos Aires. La designación de Rosa ya era informada por la prensa nacional y provincial desde mediados de septiembre; el diario santafesino El Orden, por ejemplo, registraba el 12 de septiembre la noticia de su nombramiento para Mendoza.  La fecha de su efectiva asunción, el 25 de septiembre, aparece también en los registros posteriores de autoridades provinciales: Rosa permaneció al frente de Mendoza hasta el 18 de febrero de 1932, cuando entregó el mando a Ricardo Videla. Una publicación contemporánea, el Almanaque del Mensajero para 1931, ya lo consignaba como “Interventor: Dr. José María Rosa” y mencionaba entre sus colaboradores a Carlos Aubone en Gobierno, Emilio Pellet Lastra en Hacienda y Ricardo Videla en Industrias.  Pero lo extraordinario de aquella jornada es que no quedó registrada únicamente en documentos oficiales. Existe una fotografía fechada exactamente el 25 de septiembre de 1930 que muestra a una enorme concentración de personas frente a la antigua Casa de Gobierno de Mendoza, reunidas para escuchar la palabra del nuevo interventor. Esa imagen forma parte desde 2018 del archivo fotográfico de MendozAntigua y constituye un excepcional testimonio visual del cambio político vivido aquella tarde: no estamos observando una escena genérica de la década de 1930, sino a mendocinos congregados ante la sede gubernamental durante la llegada del nuevo poder provincial. El contexto era especialmente convulsionado. Mendoza ya atravesaba una prolongada crisis política vinculada a las intervenciones federales y al enfrentamiento entre el yrigoyenismo y el lencinismo. Incluso estaban previstas elecciones provinciales para el 7 de septiembre de 1930, pero el golpe ocurrido en Buenos Aires el día anterior alteró por completo aquel escenario. Estudios históricos publicados en Mendoza señalan que Rafael Néstor Lencinas iba a competir por el lencinismo cuando la ruptura institucional nacional modificó el rumbo político provincial.  La intervención de Rosa no fue solamente administrativa. Durante su gestión comenzaron transformaciones que alcanzaron áreas como educación, minería y petróleo. Investigaciones de la Universidad Nacional de Cuyo documentan que su gobierno restringió nuevas solicitudes de cateos mineros y avanzó en una política que abrió el camino para una participación creciente de YPF en Mendoza, antecedente inmediato de los acuerdos petroleros que marcarían los años siguientes. Existe incluso una publicación de 1932 titulada Intervención nacional del Dr. José María Rosa: Resurgimiento de un pueblo, en Mendoza, desde septiembre de 1930 hasta febrero de 1932, con 133 páginas de documentación complementaria sobre aquella administración, hoy registrada en colecciones bibliográficas digitalizadas.  Así, la multitud fotografiada frente a la Casa de Gobierno aquel 25 de septiembre de 1930 fue testigo de algo mucho mayor que un simple cambio de funcionarios: contemplaba el comienzo de una nueva etapa institucional nacida del primer golpe militar exitoso de la Argentina del siglo XX y que tendría profundas consecuencias en la política mendocina durante los años siguientes. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #25DeSeptiembre #JoseMariaRosa #CasaDeGobierno #Mendoza1930 #HistoriaArgentina #GolpeDe1930 #JoseFelixUriburu #ArchivoHistorico #FotosAntiguas #MemoriaHistorica #HistoriaPolitica #Efemerides #MendozaHistory #ArgentineHistory #September25 #HistoricMendoza #HistoricalPhotography #Argentina1930 #HistoryOfArgentina

⚖️ 25 DE SEPTIEMBRE DE 1923: “LA JUSTICIA MENDOCINA” — LA BATALLA POLÍTICA QUE LLEGÓ HASTA LOS TRIBUNALES DE MENDOZA


La imagen conserva un encendido artículo titulado “La Justicia Mendocina”, escrito en pleno clima de enfrentamiento político durante el ciclo lencinista de la década de 1920. Más que una simple reflexión jurídica, el texto constituye una pieza de combate periodístico: defiende la transformación de la Justicia provincial impulsada desde el radicalismo lencinista y acusa al antiguo sector conservador de haber utilizado durante años al Poder Judicial como uno de sus últimos espacios de influencia. La nota comienza con una afirmación contundente: “Nunca fue tan buena como lo es ahora”, y sostiene que recién entonces el pueblo podía confiar en una Justicia que, según su autor, había dejado atrás “viejas prácticas de oprobio y vergüenza”. Pero estas expresiones deben entenderse como la posición política del periódico y no como una descripción neutral de la realidad: justamente en aquellos años la independencia del Poder Judicial mendocino era uno de los grandes campos de disputa entre lencinistas, liberales-conservadores y otras corrientes radicales. Las investigaciones históricas actuales muestran que el lencinismo dominó buena parte de la política provincial entre 1918 y 1928, primero con José Néstor Lencinas, luego con Carlos Washington Lencinas y finalmente con Alejandro Orfila, en un período atravesado por enfrentamientos institucionales, intervenciones federales y fuertes discusiones sobre los límites entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. El artículo resulta especialmente interesante porque menciona a abogados de la época como Cano, los Arroyo y los Day, a quienes presenta como representantes del antiguo funcionamiento judicial y acusa de intentar desprestigiar a la nueva Justicia. Esa referencia encaja con un conflicto muy concreto ocurrido precisamente en 1923: en septiembre de aquel año, la Legislatura mendocina inició un jury de enjuiciamiento contra el juez civil Jorge Vera Vallejo y dispuso su suspensión. El Colegio de Abogados reaccionó convocando una asamblea extraordinaria y designó una comisión integrada, entre otros, por Guillermo Cano, Alberto Day y el abogado lencinista Francisco José Trianes. La investigación histórica señala que Cano y Day promovieron una posición contraria al jury, mientras Trianes defendió otra postura; el episodio terminó profundizando el enfrentamiento entre sectores del Colegio de Abogados y el gobierno lencinista.  Leído más de un siglo después, este pequeño recorte permite asomarse a una Mendoza profundamente dividida acerca de una cuestión que trascendía los nombres propios: quién debía controlar la Justicia y cómo garantizar verdaderamente su independencia. El propio artículo rechaza como un “sofisma” el argumento de la separación de poderes utilizado por sus adversarios y afirma que el nuevo orden debía asentarse sobre “honestidad, verdad e imparcialidad”. Esa era la interpretación del sector lencinista; sus adversarios sostenían exactamente lo contrario y denunciaban presiones del Ejecutivo sobre magistrados y pérdida de autonomía judicial. Estudios sobre la época confirman que esa controversia llegó incluso al Congreso Nacional y fue uno de los argumentos utilizados por sectores opositores al reclamar intervenciones federales sobre Mendoza.  Por eso esta hoja amarillenta es mucho más que una nota sobre tribunales: es el testimonio directo de una batalla por el poder desarrollada también desde las páginas de los diarios, cuando la política mendocina discutía apasionadamente qué significaban democracia, independencia judicial y legitimidad institucional. Un siglo después, sus palabras permiten escuchar nuevamente aquellas voces enfrentadas que marcaron uno de los períodos más intensos de la historia política de Mendoza. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #HistoriaArgentina #Lencinismo #CarlosWashingtonLencinas #JoseNestorLencinas #JusticiaMendocina #PoderJudicial #HistoriaPolitica #ArchivoHistorico #Hemeroteca #DocumentosHistoricos #Efemerides #ArgentinaHistory #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoricalNewspaper #VintageNewspaper #PoliticalHistory #JusticeHistory

25 DE SEPTIEMBRE DE 1917: SANGRE SOBRE LOS RIELES — EL DÍA EN QUE MENDOZA SE PARALIZÓ POR JOSEFINA Y ADELA


25 de septiembre de 1917 — Mendoza. Aquella mañana, las vías ferroviarias que atravesaban la Ciudad dejaron de ser solamente el camino de los trenes y se convirtieron en escenario de uno de los episodios más dramáticos de la historia obrera mendocina. La provincia se había incorporado a la gran huelga ferroviaria nacional declarada el día anterior, un conflicto que involucró a trabajadores de distintos gremios del riel y que se extendería hasta octubre. En Mendoza, después de reunirse en el local de la Federación Obrera Ferroviaria, una multitud decidió avanzar hacia la estación del Ferrocarril Trasandino para impedir la circulación de un tren conducido por personal que no adhería a la huelga. Investigaciones difundidas por INCIHUSA-CONICET reconstruyen una columna de aproximadamente 500 manifestantes, entre ellos unas 150 mujeres acompañadas por hijos e hijas, algunas incluso con bebés en brazos. Al frente marchaban dos mujeres cuyos nombres quedarían unidos para siempre a aquella jornada: Josefina Biandini de Gómez, de apenas 23 años y embarazada de ocho meses, y Adela Montaña, de 27. Josefina portaba una gran bandera argentina mientras entre la manifestación también aparecían banderas rojas. La columna avanzó siguiendo las vías de calle Belgrano en dirección a la estación del Trasandino. Lo que ocurrió cuando los huelguistas encontraron a las tropas desplegadas fue reconstruido de manera diferente por la prensa de la época: algunos diarios nacionales afirmaron que hubo agresiones contra los militares, mientras la prensa obrera sostuvo que las fuerzas dispararon contra manifestantes indefensos. Lo indiscutible es el resultado: se produjo una descarga de fusilería y Josefina y Adela quedaron muertas junto a las vías, mientras numerosas personas resultaron heridas. Una investigación histórica sobre la huelga registra al menos 16 manifestantes heridos y señala que entre ellos también había mujeres. La imagen publicada al día siguiente por el diario La Tarde constituye hoy uno de los documentos visuales más estremecedores de aquel episodio: el fotomontaje mostraba a las dos jóvenes y, en el centro, los cuerpos tendidos junto al riel. La tragedia todavía no había terminado. Días después murió en el hospital el foguista Miguel López como consecuencia de las heridas recibidas, elevando el número de víctimas fatales asociadas a los acontecimientos. La conmoción fue inmediata y desbordó al propio movimiento ferroviario. Arturo Jardel puso a disposición un gran salón situado en Las Heras 450 para instalar la capilla ardiente, mientras la funeraria Boito colaboró con los elementos necesarios para el velatorio y el entierro. Miles de personas pasaron por allí. El 27 de septiembre, los féretros fueron conducidos hacia el Cementerio de la Capital y las crónicas recogidas por investigadores del CONICET señalan que unas 800 mujeres marcharon con coronas y flores. Comercios y transportes suspendieron sus actividades, otros trabajadores se incorporaron a la protesta y la ciudad quedó prácticamente paralizada. La dimensión de la despedida fue extraordinaria: la reconstrucción documental estima que más de 20.000 personas participaron durante aproximadamente dos horas del cortejo y las manifestaciones vinculadas al sepelio. Hay además un símbolo particularmente poderoso. La bandera argentina que Josefina había llevado durante la marcha, manchada durante la represión, reaparece en las fotografías del funeral sostenida por trabajadores que posaron ante la cámara de Los Andes. Aquella bandera transformó una protesta laboral en una imagen que atravesó generaciones. El episodio dejó también una profunda huella en la memoria del movimiento obrero mendocino: INCIHUSA-CONICET lo define como un punto de inflexión, tanto por la magnitud de la respuesta social como por el protagonismo que adquirieron las mujeres dentro de un universo sindical tradicionalmente narrado desde figuras masculinas. Las investigaciones posteriores permiten además situar la tragedia mendocina dentro de un conflicto mucho mayor. La llamada Gran Huelga Ferroviaria de 1917 fue uno de los primeros grandes movimientos nacionales del sector y reunió a organizaciones como La Fraternidad, la Federación Obrera Ferroviaria y trabajadores vinculados a los servicios telegráficos y postales. Estudios sobre el conflicto estiman una participación cercana a 120.000 trabajadores en todo el país. La huelga formal comenzó el 24 de septiembre y concluyó el 17 de octubre, después de semanas de enfrentamientos, negociaciones y episodios represivos en distintas provincias. Más de un siglo después, aquel 25 de septiembre continúa hablando desde las fotografías y las páginas amarillentas de los diarios. Josefina Biandini de Gómez y Adela Montaña dejaron de ser únicamente dos nombres dentro de una crónica policial: se transformaron en protagonistas fundamentales de la memoria social mendocina. Las vías de calle Belgrano, la vieja estación del Trasandino, la bandera ensangrentada, las fotografías de La Tarde y Los Andes y aquella multitud acompañando los féretros conforman una de las piezas hemerográficas más poderosas que conserva la historia de Mendoza. Fuente de origen y consulta: INCIHUSA-CONICET, Comité de Divulgación Científica, investigación de Matías Latorre y Mariana Pereyra, “Adela y Josefina, las huelguistas que hicieron historia en el movimiento obrero de Mendoza”, basada entre otras fuentes en los diarios La Tarde, 26 y 27 de septiembre de 1917, y Los Andes, 27 de septiembre de 1917; Silvana Palermo, investigaciones sobre género y Gran Huelga Ferroviaria de 1917; Unidiversidad-UNCUYO.  #Mendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #25DeSeptiembre #HuelgaFerroviaria #FerrocarrilesArgentinos #FerrocarrilTrasandino #JosefinaBiandini #AdelaMontaña #HistoriaArgentina #MovimientoObrero #MemoriaHistórica #MujeresEnLaHistoria #HistoriaFerroviaria #ArchivoHistórico #MendozaHistory #ArgentinaHistory #RailwayHistory #LaborHistory #WomensHistory #HistoricMendoza #RailwayWorkers #HistoricalMemory

1926 - 🧻☕ CUANDO MENDOZA OBLIGÓ A CAMBIAR LOS BAÑOS DE LOS CAFÉS: LA REVOLUCIÓN HIGIÉNICA DE LAS TOALLAS DE PAPEL


La pequeña nota periodística conservada en la imagen parece sencilla, pero registra un cambio notable en las costumbres sanitarias de la Mendoza de comienzos del siglo XX. Bajo el título “Las toallas higiénicas en los cafés”, el periódico (LA PALABRA) informaba que la Dirección General de Salubridad había dispuesto que los lavatorios y W.C. de los cafés ofrecieran al público toallas de papel en reemplazo de las tradicionales toallas de género o tela, que debían ser retiradas. El problema era que muchos establecimientos aparentemente habían interpretado la disposición de la peor manera: habían eliminado las antiguas toallas, pero tampoco habían colocado las nuevas. La nota se quejaba de que en “la gran mayoría” de esos comercios no se cumplía la medida y que los clientes terminaban sin una cosa ni la otra, causando —según el propio cronista— “gran molestia del público”. El reclamo terminaba pidiendo que la autoridad sanitaria hiciera cumplir efectivamente la disposición. Leída un siglo después, aquella breve denuncia permite descubrir hasta qué punto los hábitos cotidianos estaban comenzando a transformarse. En Mendoza, la Dirección General de Salubridad era entonces uno de los organismos centrales del sistema sanitario provincial: investigaciones históricas señalan que había quedado establecida de manera permanente desde 1907 y tenía funciones relacionadas con higiene pública, prevención de enfermedades, inspecciones y vigilancia sanitaria. Durante la década de 1920 esas políticas se intensificaron y, en 1927, la Ley Sanitaria Nº 926 amplió todavía más sus atribuciones. La preocupación del antiguo artículo tenía además un fundamento sanitario que hoy resulta familiar: sustituir una misma toalla de tela utilizada sucesivamente por numerosas personas por elementos individuales reducía el contacto compartido en los lavatorios públicos. Las toallas descartables ya existían internacionalmente desde comienzos del siglo XX; documentación oficial argentina sobre la historia de estos productos señala que las primeras toallas individuales de papel fueron desarrolladas por Scott Paper Company en aquel período.  Lo llamativo es comprobar que aquella discusión de hace aproximadamente un siglo terminó convirtiéndose en una norma cotidiana: actualmente distintos códigos sanitarios argentinos siguen exigiendo en establecimientos públicos sistemas higiénicos para el secado de manos, como toallas descartables o secadores de aire, y restringen el uso compartido de toallas de tela. Así, detrás de este diminuto recorte aparece una escena fascinante de la Mendoza urbana: cafés llenos de clientes, lavatorios públicos, inspectores sanitarios y una sociedad que comenzaba a descubrir que incluso algo tan simple como secarse las manos podía transformarse en una cuestión de salud pública. Un pequeño papel que documenta una enorme transformación de la vida cotidiana. #Mendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #CafésAntiguos #VidaCotidiana #SaludPública #Higiene #Salubridad #DécadaDe1920 #FotosAntiguas #DocumentosHistóricos #MemoriaMendocina #OldMendoza #ArgentinaHistory #PublicHealth #HygieneHistory #VintageArgentina #HistoricNewspapers #PaperTowels

25 DE SEPTIEMBRE DE 2026 - SE APAGÓ UNA VOZ INCONFUNDIBLE: MURIÓ OSCAR "EL NEGRO” GONZÁLEZ ORO, EL MENDOCINO QUE CONQUISTÓ LA RADIO ARGENTINA


Este 25 de septiembre de 2026 murió en Punta del Este, Uruguay, Oscar “El Negro” González Oro, una de las voces más reconocibles y populares de la radio argentina. Tenía 74 años y llevaba varios años radicado en territorio uruguayo. La noticia fue confirmada durante la jornada por distintos medios argentinos y uruguayos. Hasta las últimas actualizaciones consultadas, no existía una comunicación oficial sobre la causa de su fallecimiento; algunos medios informaron un paro cardiorrespiratorio, pero ese dato no había sido confirmado oficialmente. Para Mendoza su historia tiene además un significado especial: Oscar Mario González Oro había nacido en esta provincia el 16 de octubre de 1951. Sus primeros pasos profesionales estuvieron vinculados a Radio de Cuyo y, después de diferentes experiencias, desarrolló una carrera que terminaría ubicándolo entre las grandes figuras de la radio AM argentina.  Tras pasar por Radio del Plata, donde trabajó incluso en horarios de madrugada, a fines de la década de 1990 Daniel Hadad lo convocó para incorporarse al entonces creciente proyecto de Radio 10. Allí llegaría el ciclo que quedó unido para siempre a su nombre: “El Oro y el Moro”. Durante 15 años ocupó una franja central de las mañanas y durante buena parte de ese período encabezó las mediciones de audiencia. LA NACION recuerda que el espacio fue líder durante una década, mientras Hadad señaló hoy que en sus mejores momentos el programa llegó a acercarse al 50% de participación de audiencia en su horario.  Su estilo mezclaba actualidad, entrevistas, música, humor y una relación extraordinariamente directa con quienes estaban del otro lado del receptor. Su característica manera de conducir y expresiones como “Dale gas” se transformaron en parte del lenguaje popular de una época. También desarrolló una extensa trayectoria televisiva: participó de “Polémica en el bar” y condujo, entre otros espacios, “Los unos y los otros” y, durante un breve período en 2023, “Nosotros a la mañana”.  En agosto de 2020 decidió instalarse definitivamente en Uruguay. Desde allí continuó durante un tiempo realizando “La vida misma” para Radio Rivadavia y en 2021 anunció su retiro luego de aproximadamente 35 años de trayectoria, aunque posteriormente regresaría de manera puntual a la televisión y a la radio uruguaya. En 2022 se incorporó a El Observador y durante el verano de 2024 volvió a ponerse diariamente frente a un micrófono desde Punta del Este.  En enero de este año sus seguidores se habían inquietado por una serie de publicaciones de tono profundamente reflexivo. González Oro compartió entonces versos del poema “En paz”, de Amado Nervo, entre ellos la célebre reflexión sobre llegar al ocaso pudiendo decirle a la vida que estaban “en paz”, y escribió además sobre la posibilidad de que su nombre continuara resonando entre quienes lo habían acompañado. Aquellas publicaciones fueron difundidas el 23 de enero de 2026, aunque en ese momento no constituían información sobre una enfermedad ni permitían anticipar lo que ocurriría ocho meses después.  Hoy, la noticia de su muerte provocó numerosas despedidas dentro del ambiente de los medios. Daniel Hadad, fundador de Radio 10, recordó especialmente su capacidad para conectarse con los oyentes y describió su voz como única; también contó que mantuvo contacto con él hasta sus últimos días.  Se marcha así un hombre cuya historia comenzó en Mendoza y cuya voz terminó atravesando todo el país. Durante décadas, millones de argentinos encendieron una radio y encontraron del otro lado al “Negro” Oro: entrevistando, opinando, cantando, discutiendo, emocionándose y haciendo de la conversación cotidiana un espectáculo. El micrófono quedó en silencio, pero aquella voz que acompañó tantas mañanas ya forma parte de la historia de la radiofonía argentina. #OscarGonzalezOro #NegroOro #ElNegroOro #QEPD #RadioArgentina #RadiofoniaArgentina #ElOroYElMoro #Radio10 #RadioRivadavia #PeriodismoArgentino #Mendoza #Mendocinos #HistoriaDeLaRadio #GrandesVoces #AdiosNegroOro #Argentina #PuntaDelEste #Uruguay #ArgentineRadio #RadioLegend #OscarGonzalezOro #ArgentineJournalism #BroadcastingLegend #RadioHistory #Argentina

🔥🏛️ MENDOZA, 1926: UNA KERMESSE EN LA ALAMEDA PARA RESCATAR LA MEMORIA DE SAN MARTÍN (IMAGEN ILUSTRATIVA)


Noviembre de 1926 — Ciudad de Mendoza. Un pequeño recorte periodístico conserva una historia extraordinaria sobre la vida social mendocina de hace un siglo. Bajo el título “Kermesse en la Alameda”, el aviso anunciaba que durante los días 6 y 7 de noviembre se realizaría en el tradicional paseo de la Alameda una fiesta de beneficencia organizada por un grupo de damas y señoritas que integraban la comisión vinculada al Museo General San Martín. La prensa anticipaba que aquella celebración al aire libre constituiría una verdadera novedad para la ciudad, destacando que pocas veces el público mendocino tenía oportunidad de presenciar un espectáculo de esas características y pronosticando, por esa razón, una numerosa concurrencia. Según puede leerse en el documento, la comisión trabajaba intensamente para dar brillo a la jornada y preparaba distintos quioscos que serían atendidos por jóvenes de la sociedad mendocina. Pero detrás del entretenimiento había un objetivo mucho más trascendente: reunir fondos para contribuir a la adquisición de una propiedad destinada al Museo General San Martín. El dato permite comprender que aquella kermesse formaba parte de un movimiento mucho más amplio destinado a conservar la memoria sanmartiniana en Mendoza. La Asociación de Damas Pro Glorias Mendocinas había surgido años antes, impulsada por Laura Lemos, y obtuvo personería jurídica en septiembre de 1914. Entre sus propósitos centrales figuraba precisamente conseguir el terreno que había pertenecido al Libertador y crear allí un museo histórico dedicado a conservar documentos, objetos y recuerdos relacionados con San Martín y con la historia provincial. Aquel objetivo todavía estaba lejos de concretarse en 1926. Las gestiones continuaron durante décadas hasta que en 1949, mediante la Ley provincial Nº 1.812, fueron expropiados los terrenos del denominado Solar Histórico de la Alameda. Allí terminarían instalándose la Biblioteca Pública General San Martín y el Museo Histórico General San Martín.  La actual institución se encuentra precisamente sobre un terreno que había pertenecido al Libertador y conserva objetos y documentos relacionados con San Martín, su familia y la historia mendocina. El edificio que alberga al museo y a la biblioteca fue inaugurado en la década de 1950. De esta manera, aquella aparentemente modesta kermesse de noviembre de 1926 adquiere otra dimensión: entre puestos, reuniones sociales y entretenimiento, un grupo de mendocinas estaba ayudando a financiar un sueño patrimonial que tardaría más de veinte años en materializarse. Un siglo después, este recorte demuestra que parte de la memoria histórica de Mendoza también se construyó con pequeñas colectas, trabajo voluntario y ciudadanos decididos a impedir que el pasado desapareciera. #Mendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Alameda #PaseoAlameda #SanMartin #GeneralSanMartin #JoseDeSanMartin #MuseoSanMartin #HistoriaArgentina #Efemerides #FotosAntiguas #PatrimonioHistorico #MemoriaHistorica #Mendoza1926 #Cuyo #ArgentinaHistory #MendozaHistory #SanMartinHistory #HistoricMendoza #ArgentineHistory #HistoricalArchive

🔥🏛️ 1926: DOS PROPIEDADES DE GODOY CRUZ SALIERON A REMATE JUDICIAL — EL AVISO QUE REVELA CÓMO SE COMPRABA TIERRA HACE UN SIGLO


Mendoza, 1926. Este pequeño y deteriorado recorte de prensa conserva mucho más que un simple anuncio inmobiliario: es una ventana directa al funcionamiento de la justicia, la propiedad y el mercado de tierras mendocino de hace cien años. Bajo el nombre de Ismael S. Ferrando aparece el contundente encabezado “JUDICIAL — DOS PROPIEDADES EN GODOY CRUZ — EDICTO DE REMATE”. El aviso informa que, por disposición del juez del Primer Juzgado en lo Civil y en el marco de un expediente judicial, el martillero procedería a rematar públicamente dos inmuebles ubicados en Godoy Cruz. La subasta debía realizarse en su escritorio de calle 9 de Julio Nº 1142, en la Ciudad de Mendoza, una muestra de cómo gran parte de las operaciones judiciales de la época se desarrollaban físicamente en las oficinas de los rematadores y eran anunciadas previamente en los diarios. El documento detalla superficies, avalúos oficiales, límites de las propiedades y referencias a sus títulos e inscripciones, proporcionando una extraordinaria fotografía del catastro godoycruceño de aquellos años. Entre los nombres que todavía pueden distinguirse en el recorte aparecen integrantes de antiguas familias propietarias de la zona, entre ellas el apellido Civit. También se especificaban las condiciones económicas de la subasta: el comprador debía entregar en el acto del remate una seña en moneda nacional equivalente al diez por ciento del importe de su última postura; el saldo debía abonarse una vez aprobada judicialmente la operación, junto con los gastos correspondientes. Al pie puede leerse “Mendoza, Octubre 28 de 1926”, lo que permite ubicar con precisión el edicto dentro de uno de los períodos de mayor transformación urbana de Godoy Cruz. Y aquel 1926 no fue un año cualquiera para el departamento. El Museo Virtual de Godoy Cruz señala que durante la década de 1920 el antiguo núcleo departamental atravesaba una fuerte consolidación urbana: convivían propiedades agrícolas, viviendas, comercios, bodegas y establecimientos fabriles, mientras nuevas construcciones comenzaban a modificar el paisaje tradicional. Una crónica de Los Andes de 1921, recuperada por el propio museo municipal, describía ya a Godoy Cruz como uno de los departamentos donde se habían desarrollado algunas de las actividades industriales más importantes de Mendoza, con bodegas, molinos, fábricas, talleres, comercios, calles enripiadas e iluminación eléctrica. MUSEO VIRTUAL DE GODOY CRUZ Precisamente en 1926 el Gobierno provincial adquirió frente a la plaza departamental el terreno donde comenzaría a levantarse la nueva Casa Municipal, obra proyectada por el arquitecto Raúl Álvarez y finalizada en 1928. Godoy Cruz También sabemos que en febrero de aquel año había resultado electo intendente Adolfo Barnabó, luego de una etapa caracterizada por sucesivas intervenciones municipales. Godoy Cruz Así, detrás de este aparentemente frío “edicto de remate” aparece una Mendoza en plena transformación. Las superficies se medían cuidadosamente, los títulos se verificaban mediante escrituras y registros, los límites todavía estaban ligados muchas veces a los nombres de propietarios vecinos y una subasta judicial podía quedar registrada para siempre en unas pocas columnas de periódico. Casi cien años después, ese aviso permite reconstruir una pequeña parte del mapa social y territorial de un Godoy Cruz que todavía combinaba chacras, grandes terrenos y viejas familias propietarias con una ciudad que avanzaba rápidamente hacia la urbanización y la industrialización. Un simple recorte de 1926 termina convirtiéndose, así, en una auténtica escritura de la memoria mendocina. #Mendoza #GodoyCruz #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #ArchivoHistorico #FotosAntiguas #1926 #GodoyCruzAntiguo #PatrimonioMendocino #MemoriaHistorica #RemateJudicial #HistoriaLocal #OldMendoza #ArgentinaHistory #HistoricMendoza #VintageArgentina #LocalHistory #HistoricDocuments #GodoyCruzHistory

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