sábado, 29 de agosto de 2026

🔥💧🏔️ ANTES DE MENDOZA YA CORRÍA EL AGUA: LA RED INDÍGENA QUE VENCIÓ AL DESIERTO Y DIO VIDA AL OASIS 🌿🌽


Antes de la fundación española de Mendoza en 1561, el valle de Huentata o Guentata ya estaba atravesado por una red indígena de canales y acequias. Los huarpes milcayac, dentro de un territorio que también recibió la influencia del Tawantinsuyu, aprovecharon el agua de origen andino para cultivar maíz, quínoa, porotos y zapallos en medio de una región naturalmente árida. Aquellos cauces no eran simples zanjas: ordenaban las tierras, abastecían los cultivos y expresaban la organización territorial de las comunidades. Varios quedaron registrados con nombres indígenas vinculados con caciques, asentamientos o espacios de dominio, como Allayme, Tabalqué y Guaymaye. Documentos coloniales tempranos demuestran que, cuando llegaron los conquistadores, el sistema de riego ya existía; los españoles lo utilizaron, ampliaron, modificaron y rebautizaron para sostener la nueva ciudad. El investigador del CONICET Jorge Ricardo Ponte reconstruyó una interpretación todavía más fascinante: sostuvo que un tramo del antiguo cauce principal habría sido conocido como Goazap Mayu —“río del cacique Goazap”— y lo relacionó con el posterior Canal-Zanjón, actualmente llamado Cacique Guaymallén. Incluso propuso recuperar aquel nombre originario. Sin embargo, investigaciones etnohistóricas más recientes advierten que la ubicación de las tierras de Goazap y la equivalencia exacta entre ambos cursos todavía son discutidas. Goazap sí aparece mencionado en documentación de 1574, pero el alcance de su autoridad y su vínculo preciso con el canal continúan bajo estudio. Lo indiscutible es que Mendoza no nació sobre un desierto vacío: se levantó aprovechando una obra hidráulica indígena preexistente, fundamento del oasis que siglos después permitiría desarrollar ciudades, chacras, arboledas y viñedos. Parte de este legado puede conocerse en el Museo del Área Fundacional, cuyas muestras abordan a los huarpes, los incas y el agua, y en el Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas Juan Cornelio Moyano, que conserva importantes colecciones arqueológicas y antropológicas. La cestería tradicional de las comunidades huarpes de Lavalle también mantiene vivas técnicas ancestrales ligadas al junquillo y a la antigua cultura de las lagunas. La próxima vez que observes correr el agua por una acequia mendocina, recordá que no estás viendo únicamente una obra de riego: estás contemplando uno de los testimonios vivos más antiguos de nuestra identidad. ¿Ya visitaste estos museos y descubriste esta historia? #Mendoza #MendozAntigua #AcequiasDeMendoza #HistoriaDeMendoza #PuebloHuarpe #Huarpes #GoazapMayu #CaciqueGuaymallén #CulturaDelAgua #PatrimonioMendocino #PueblosOriginarios #HistoriaArgentina #MendozaHistory #HuarpePeople #IndigenousHistory #WaterHeritage #AncientIrrigation #ArgentinaHistory #CulturalHeritage #AndeanCulture

🔥💧🏔️ MENDOZA, EL MILAGRO CONSTRUIDO CON AGUA: SIGLOS DE HISTORIA VENCIENDO AL DESIERTO 🌿🍇


Mendoza nació, creció y organizó su territorio siguiendo el camino del agua. Mucho antes de la fundación española de 1561, los pueblos originarios —especialmente los huarpes milcayac— ya habían comprendido que sobrevivir en esta tierra árida dependía de conducir el recurso más valioso. Mediante acequias alimentaban sus chacras de maíz, quínoa, porotos y zapallos; algunos de aquellos cauces recibían los nombres de los caciques cuyas tierras atravesaban, como Guaymallén, Tobar y Allaime. No eran simples zanjas: aquella red hídrica determinaba la ubicación de los cultivos y los pequeños asentamientos, conectaba comunidades y comenzaba a dibujar sobre el desierto la futura geografía mendocina. Sobre esa base indígena, las generaciones coloniales y posteriores ampliaron canales, hijuelas y acequias, construyeron diques, organizaron los turnos de riego y desarrollaron una verdadera cultura del agua. En 1884, Mendoza sancionó una Ley de Aguas pionera en la Argentina, que consolidó principios fundamentales para ordenar y administrar un recurso del que dependía toda la producción provincial. Así surgieron los grandes oasis alimentados por los ríos Mendoza, Tunuyán, Diamante y Atuel, además del pequeño oasis de Malargüe. El dato revela la magnitud de esta construcción colectiva: según el criterio de medición, las superficies irrigadas y transformadas ocupan apenas entre el 2,5 % y el 4,8 % del territorio provincial, pero concentran casi el 95 % de la población. Allí prosperaron ciudades, viñedos, frutales, olivares, huertas, industrias y la inmensa arboleda que distingue a Mendoza. Por eso, cuando el agua corre por una acequia no circula solamente un recurso natural: fluye una herencia de siglos, el esfuerzo de quienes hicieron habitable el desierto y la posibilidad de que las próximas generaciones continúen viviendo en esta tierra. Cuidarla, no contaminar los cauces, evitar el derroche y emplearla responsablemente no es una elección secundaria: es defender nuestra historia, nuestra identidad y nuestro futuro. En Mendoza, cada gota guarda memoria; y cada gota que desperdiciamos es una parte de la vida que no podremos recuperar. #Mendoza #MendozAntigua #CulturaDelAgua #HistoriaDeMendoza #Acequias #Huarpes #OasisMendocino #PatrimonioHídrico #AguaEsVida #CuidemosElAgua #HistoriaArgentina #WaterCulture #MendozaHistory #IrrigationHeritage #AncientWaterways #WaterConservation #Andes #ArgentinaHistory


🔥⚖️📜 29 DE AGOSTO DE 1810: NACE JUAN BAUTISTA ALBERDI — EL HOMBRE CUYAS IDEAS DIERON FORMA A LA CONSTITUCIÓN DE MENDOZA 🏛️🏔️🇦🇷


El 29 de agosto de 1810, apenas unos meses después de la Revolución de Mayo, nacía en San Miguel de Tucumán Juan Bautista Alberdi, jurista, escritor, periodista, diplomático, músico y una de las mentes más influyentes en la organización institucional de la Argentina. Integrante fundamental de la Generación del 37 y opositor al gobierno de Juan Manuel de Rosas, debió marchar al exilio y desarrolló buena parte de su obra en Montevideo y Chile. Después de la batalla de Caseros publicó, en 1852, “Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina”, obra que se convirtió en una referencia decisiva para los convencionales que sancionaron la Constitución Nacional de 1853. Sin embargo, su vínculo con Mendoza fue todavía más directo y permanece poco difundido: por iniciativa del gobernador Pedro Pascual Segura, Alberdi elaboró un proyecto constitucional para la provincia, publicado dentro de sus “Elementos de derecho público provincial argentino”. Aquel texto fue adoptado con escasas modificaciones y se convirtió en la base de la primera Constitución de Mendoza, sancionada en 1854. Su legado quedó grabado no solamente en las leyes, sino también en la geografía y la vida cultural mendocinas: la calle Juan B. Alberdi atraviesa San José, Guaymallén; una de las avenidas más transitadas de San Rafael lleva su apellido; la plaza principal de Junín honra su memoria; la Biblioteca Popular Municipal Juan Bautista Alberdi de Luján de Cuyo, fundada en 1911, mantiene viva su vocación por el conocimiento; y también lo recuerdan las escuelas 1-066 de El Peral, Tupungato, y 4-026 de Costa de Araujo, Lavalle. Desde 1958, cada 29 de agosto la Argentina celebra además el Día del Abogado en homenaje a su nacimiento. Alberdi no necesitó gobernar Mendoza ni recorrer sus calles para dejar una huella imborrable: sus ideas cruzaron la cordillera, se transformaron en instituciones y ayudaron a escribir una de las páginas fundamentales de nuestra historia provincial. 📚⚖️🏔️ #JuanBautistaAlberdi #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #ConstituciónDeMendoza #HistoriaArgentina #Efemérides #DíaDelAbogado #Guaymallén #SanRafael #Junín #LujánDeCuyo #ArgentineHistory #MendozaHistory #ConstitutionalHistory #LegalHistory


🔥🏚️📜 29 DE AGOSTO DE 1962: NO ERA SOLO UN FORTÍN — EL CONJUNTO HISTÓRICO DE MALARGÜE QUE RESISTIÓ AL FUEGO, LA FRONTERA Y EL OLVIDO 🏔️⚔️ —


El 29 de agosto de 1962, mediante el Decreto Nacional N.º 8.807, fue declarado Monumento Histórico el conjunto formado por el antiguo Fortín y el Molino de Malargüe. La precisión es fundamental: aunque la efeméride suele recordar únicamente al fortín, la protección nacional también alcanzó al histórico molino. Todo había comenzado en 1846, cuando el gobernador de Mendoza, Pedro Segura, visitó la región y consideró necesario fomentar el poblamiento del extremo sur provincial. El gobierno otorgó entonces un extenso territorio a grupos pehuenches para que instalaran allí sus toldos y ganados. Con el propósito de mantener una comunicación permanente entre aquellas comunidades y las autoridades mendocinas, Juan Troncoso fue designado “capitán de amigos” y ordenó levantar un recinto amurallado con viviendas para él y los pocos milicianos que lo acompañaban. Las convulsiones políticas de la provincia interrumpieron el proyecto y los pehuenches, desamparados por aquel acuerdo, terminaron regresando hacia Chile. En 1870, parte de esas tierras pasó a manos particulares: las construcciones deterioradas fueron reparadas y se agregaron dependencias suficientemente sólidas para enfrentar a los bandoleros que recorrían la región. El temor era tan grande que numerosas estancias fortificaron sus cascos, edificaciones que el habla popular terminó denominando “fortines”. Un incendio destruyó el recinto en 1881, pero todavía subsisten restos de sus gruesos muros de tosca y una pequeña habitación que permiten reconstruir parcialmente su forma original. El molino, también incluido en la declaratoria, fue construido con adobe de intenso tono rojizo, poseía un depósito alargado, techo a dos aguas y una sala de molienda accionada mediante las aguas de un canal cercano. El conjunto se encuentra sobre la Ruta Nacional 40, en la margen derecha del arroyo Loncoche, al sur del río Malargüe. Más que ruinas inmóviles, el Fortín y el Molino constituyen testimonios de una frontera compleja, atravesada por pueblos originarios, pobladores, militares, trabajadores rurales y proyectos estatales. Sus paredes todavía hablan de supervivencia, conflictos y encuentros, pero también de la obligación de conservar una memoria que pertenece a todo Mendoza. #MendozAntigua #Malargüe #FortínDeMalargüe #FortínMalalHue #MolinoDeMalargüe #MonumentoHistóricoNacional #HistoriaDeMendoza #PatrimonioMendocino #PueblosOriginarios #Ruta40 #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoricHeritage #CulturalHeritage #FortinMalalHue

🔥⚽🏆 29 DE AGOSTO DE 1959: NACE RAMÓN DÍAZ — EL GOLEADOR RIOJANO QUE CONQUISTÓ JAPÓN, EUROPA Y LA ETERNIDAD DE RIVER 🔴⚪🌍


El 29 de agosto de 1959 nacía en La Rioja Ramón Ángel Díaz, “el Pelado”, uno de los delanteros argentinos más determinantes de su generación y una figura inseparable de la historia de River Plate. Su primera gran hazaña internacional llegó en Japón, cuando integró la inolvidable Selección Argentina campeona del Mundial Juvenil de 1979: acompañado por Diego Maradona en aquel ataque extraordinario, Ramón marcó ocho goles y recibió el Botín de Oro como máximo artillero del torneo. Con River, la única camiseta que defendió en el fútbol argentino, conquistó cinco campeonatos como jugador: los Metropolitanos de 1979 y 1980, los Nacionales de 1979 y 1981 y el Apertura de 1991. Este último título coronó un regreso inolvidable desde Europa, porque además terminó como goleador del certamen con 14 tantos y alcanzó el singular privilegio de consagrarse campeón con el mismo club durante tres décadas diferentes. Entre 1982 y 1991 desplegó su talento en Napoli, Avellino, Fiorentina e Inter de Milán. Con el conjunto nerazzurro fue protagonista del histórico Scudetto 1988/89, aportando 12 goles en la Serie A, antes de continuar su carrera en el Mónaco dirigido por Arsène Wenger, con el que levantó la Copa de Francia de 1991. Su último gran desafío como futbolista estuvo en el Yokohama Marinos: en 1993 se convirtió en el primer máximo goleador de la naciente J.League profesional de Japón, con 28 conquistas, y permaneció allí hasta su retiro en 1995. Sin embargo, su historia recién comenzaba a escribirse desde el banco de suplentes. Como entrenador de River ganó nueve títulos oficiales: seis campeonatos de Primera División, la Copa Campeonato 2014, la Copa Libertadores de 1996 y la Supercopa Sudamericana de 1997. También condujo equipos de Argentina, México, Paraguay, Brasil, Arabia Saudita, Emiratos Árabes y Egipto, además de dirigir a la Selección de Paraguay entre 2014 y 2016 y llevarla hasta las semifinales de la Copa América 2015. Goleador, campeón y conductor de equipos memorables: Ramón Díaz llevó el orgullo riojano por el mundo y convirtió su nombre en una leyenda eterna del fútbol argentino. #RamónDíaz #ElPelado #RiverPlate #LaRioja #FútbolArgentino #HistoriaDelFútbol #Efemérides #CopaLibertadores #SelecciónArgentina #ArgentineFootball #FootballHistory #RiverLegend #SoccerHistory #WorldFootball


🔥📚 29 DE AGOSTO DE 1938: NACE LÍA RUTH “YUYI” TRUGLIO — LA POETA QUE CONVIRTIÓ A LUJÁN DE CUYO EN UNA CASA PARA LA PALABRA ✍️🍇🏔️


El 29 de agosto de 1938 nacía en Palermo, Buenos Aires, Lía Ruth “Yuyi” Truglio de Farina, una de las grandes animadoras de la vida literaria y cultural de Luján de Cuyo. Radicada en el departamento desde 1960, hizo de Mendoza su tierra adoptiva y convirtió la enseñanza, la poesía y la escritura en una misma vocación. Se formó como maestra y ejerció la docencia en las escuelas Teresa O’Connor y Comandante Saturnino Torres, donde dejó una huella recordada con profundo afecto por generaciones de alumnos y colegas. También se desempeñó como subdirectora de Cultura de la Municipalidad de Luján de Cuyo durante una etapa de intensa actividad, cuando el departamento organizaba Encuentros Nacionales de Escritores que reunían a importantes figuras de la Argentina y del extranjero. Durante veinte años coordinó el grupo poético La Trampa, verdadero semillero de autores lujaninos, y compartió el movimiento literario local con Rolando Concatti, Raquel Aznar, Beatriz Di Masi, Gladys Guerrero, Ester Vida, Oscar “Braquio” Bracelis, Ramón Fernández Lettry, Carlos Martín Vols y Enrique Marianetti, entre otras voces de las letras mendocinas. Su palabra también llegó a la Fiesta de la Vendimia: escribió los libretos de las celebraciones departamentales de Luján de Cuyo entre 1992 y 1996 y participó como jurado provincial de guiones y certámenes literarios. A lo largo de su trayectoria obtuvo más de cuarenta reconocimientos, principalmente por su obra poética. Entre sus creaciones se recuerdan Así decimos, Versos para Ana y Ángeles prostibularios, esta última escrita junto con Dino Humberto Singarella. Versos para Ana recibió en 1998 el prestigioso Premio de Poesía Ateneo Jovellanos de Gijón, España. La Cámara de Diputados de Mendoza distinguió su trayectoria y el Concejo Deliberante de Luján de Cuyo la homenajeó en tres oportunidades. Yuyi falleció en Luján de Cuyo el 4 de junio de 2020, a los 81 años, pero su nombre continúa reuniendo lectores: la Biblioteca Pública Lía Ruth “Yuyi” Truglio mantiene vivo su legado. Porque quienes entregan su vida a la palabra nunca desaparecen por completo: continúan hablando cada vez que alguien abre un libro, escribe un verso o descubre que la poesía también puede transformar una comunidad. #LíaRuthTruglio #YuyiTruglio #LujánDeCuyo #LiteraturaMendocina #PoesíaArgentina #EscritorasArgentinas #CulturaDeMendoza #HistoriaDeMendoza #MemoriaCultural #MendozAntigua #ArgentinePoetry #WomenWriters #MendozaHistory #LiteraryLegacy #CulturalHeritage


🔥🏔️📷 Hacia 1895: la Casucha del Portillo, el refugio perdido de los Andes que protegió a viajeros entre Chile y Mendoza 🐎❄️🇨🇱🇦🇷


Hacia 1895, cuando atravesar la Cordillera de los Andes continuaba siendo una verdadera expedición entre precipicios, nevadas, fuertes vientos y caminos de herradura, una cámara registró esta extraordinaria imagen de la Casucha del Portillo, uno de aquellos pequeños refugios que durante generaciones hicieron posible la comunicación entre Chile y Mendoza. La investigación sobre su procedencia permite precisar un dato especialmente valioso: la fotografía integra un conjunto de seis albúminas antiguas catalogado por Hilario Artes, Letras & Oficios bajo el título “Chile y Argentina, y el cruce de los Andes. Hacia 1895”. Las copias, de aproximadamente 19,3 x 23,8 cm, estaban montadas sobre cartones grises decorados con recuadros dorados y originalmente pertenecieron a un álbum mayor. Cada imagen llevaba una etiqueta mecanografiada y numerada: esta vista aparece identificada como “16. Casucha del Portillo”. El fotógrafo, hasta el momento, permanece sin identificar. El mismo álbum incluía imágenes tituladas “Posada a Punta de Vacas y tren para Mendoza”, “Unión Ríos Aconcagua y Colorado”, “Llano de las Calaveras” y “Laguna del Portillo”, además de una vista de la Plaza de Armas de Santiago de Chile. La datación hacia 1895 resulta coherente con otro detalle fundamental: en una de las fotografías ya aparece la línea ferroviaria que alcanzaba Punta de Vacas, cuya estación había sido inaugurada en 1893, en plena expansión del Ferrocarril Trasandino. El conjunto documenta así un momento extraordinario de transición: el antiguo mundo de arrieros, mulas, correos y casuchas coloniales comenzaba a convivir con el ferrocarril que décadas más tarde uniría definitivamente ambos lados de la montaña. La historia de estas construcciones se remontaba mucho más atrás. Entre 1765 y 1770, durante el período colonial, se levantó en la alta cordillera una red de refugios impulsada por Ambrosio O’Higgins para proteger a correos y viajeros que recorrían el antiguo camino entre Santiago y Mendoza. La nieve podía cerrar el paso durante meses y transformar una jornada de viaje en una lucha por sobrevivir. Las llamadas Casuchas del Rey o Casas de la Cordillera fueron concebidas precisamente para ofrecer abrigo en aquellos puntos extremos del trayecto. Fuentes oficiales argentinas señalan que poseían gruesos muros, cubiertas abovedadas que favorecían el escurrimiento de la nieve y niveles interiores elevados para facilitar el acceso incluso durante grandes acumulaciones invernales. La Biblioteca Nacional de Chile también vincula su construcción con la reorganización del correo terrestre entre Santiago y Buenos Aires y con la actuación de Ambrosio O’Higgins bajo el gobierno de Antonio Guill y Gonzaga; aquellos refugios podían almacenar provisiones y estaban destinados originalmente a asegurar el servicio postal trasandino. La Casucha del Portillo pertenecía al sector chileno del histórico camino de Uspallata o Paso de la Cumbre y no debe confundirse con el Paso del Portillo del Valle de Uco, utilizado por otra de las columnas sanmartinianas en 1817. Los relatos decimonónicos ubican en aquel antiguo camino cordillerano una sucesión de puntos conocidos como la Cumbre, las Calaveras, el Portillo, Juncalillo y Ojos de Agua, todos atravesados antes de descender hacia el valle del Aconcagua. Investigaciones recientes de Beatriz Aguirre-Urreta y Víctor Ramos reconstruyen documentalmente estas casuchas y dedican un capítulo completo precisamente a la del Portillo, dentro de un estudio sobre más de 250 años de comunicaciones entre ambas vertientes andinas. Por eso esta fotografía de alrededor de 1895 es mucho más que una antigua escena cordillerana: retrata uno de los últimos capítulos de una forma de viajar que estaba a punto de desaparecer. Allí, aislada entre montañas gigantescas, aquella pequeña bóveda representaba la diferencia entre continuar el camino o quedar expuesto a una tormenta mortal. Mientras el ferrocarril comenzaba a conquistar los Andes, las viejas Casuchas del Rey seguían recordando una época en la que cruzar de Mendoza a Chile exigía días de marcha, animales de carga, conocimiento de la montaña y una enorme cuota de coraje. Más de un siglo después, aquella imagen conserva intacta la dimensión humana de la Cordillera: pequeña frente a los Andes, pero gigantesca como testimonio de la histórica unión entre Argentina y Chile. 🇦🇷🤝🇨🇱🏔️


🔥🏔️📷 HACIA 1895: EL RINCÓN DE LOS ANDES DONDE CHILE SE ENCONTRABA ENTRE RÍOS — UNA RARÍSIMA FOTOGRAFÍA DE LA UNIÓN DEL ACONCAGUA Y EL COLORADO 🇦🇷🇨🇱🌊


Mucho antes de las rutas asfaltadas, los túneles modernos y el tránsito permanente entre Mendoza y Chile, atravesar la Cordillera de los Andes era una verdadera aventura entre quebradas, ríos, refugios, caballos, carruajes y los primeros tramos ferroviarios. Esta extraordinaria fotografía, tomada hacia 1895, lleva en su etiqueta original la inscripción “13 Unión Ríos Aconcagua y Colorado” y pertenece a una rarísima serie titulada “Chile y Argentina, y el cruce de los Andes”. No se trata de una simple reproducción: el conjunto original estaba formado por albúminas de aproximadamente 19,3 × 23,8 centímetros, montadas sobre gruesos cartones grises, decoradas con un delicado recuadro dorado y numeradas individualmente. El fotógrafo sigue siendo desconocido. Entre aquellas vistas aparecían Punta de Vacas y su tren hacia Mendoza, la Plaza de Armas de Santiago, la Casucha del Portillo, el Llano de las Calaveras, la Laguna del Portillo y esta formidable escena de la unión de los cursos cordilleranos. La fotografía muestra un paisaje sorprendentemente agreste: el río avanzando entre grandes rocas, altas laderas andinas y una vegetación donde destacan imponentes cactus columnares en primer plano. Es una Cordillera todavía dominada por los caminos naturales y por el ritmo de los viajeros. Cuando se obtuvo esta imagen, el sueño ferroviario que pretendía unir definitivamente Mendoza con Chile todavía estaba inconcluso. Las obras argentinas del Ferrocarril Trasandino habían comenzado en Mendoza en 1887 y alcanzaron Uspallata en 1891, Río Blanco en 1892 y Punta de Vacas en 1893; la conexión ferroviaria internacional completa entre Mendoza y Los Andes llegaría recién en 1910. Es decir, esta cámara inmortalizó la Cordillera justamente en uno de los momentos más extraordinarios de su transformación: el antiguo mundo de las travesías a caballo, las casuchas y los pasos cordilleranos comenzaba lentamente a convivir con locomotoras, rieles, túneles y grandes proyectos de ingeniería. Incluso la denominación que figura en la fotografía posee valor histórico: documentos y registros actuales utilizan diferentes criterios para describir la formación y los tramos superiores del Aconcagua, mientras que antiguas fotografías y postales conservaron expresamente el nombre “Unión de los Ríos Aconcagua y Colorado”. Más de 130 años después, esta albúmina no solamente nos muestra un río: conserva la imagen de una frontera que comenzaba a cambiar, un paisaje gigantesco que durante siglos separó a dos países y que, al mismo tiempo, fue convirtiéndose en uno de sus grandes caminos de encuentro. 🇦🇷🤝🇨🇱🏔️ #MendozAntigua #MendozaAntigua #Mendoza #Chile #Argentina #CordilleraDeLosAndes #LosAndes #RioAconcagua #RioColorado #Aconcagua #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #FotografiaAntigua #FotografiaHistorica #FerrocarrilTrasandino #CruceDeLosAndes #PatrimonioHistorico #AndesMountains #AconcaguaRiver #ColoradoRiver #ArgentinaHistory #ChileHistory #HistoricalPhotography #VintagePhotography #TransAndeanRailway #CrossingTheAndes #SouthAmericanHistory

🔥🗺️🏔️ PUENTE DEL INCA… ¿EN PARAGUAY? EL EXTRAORDINARIO GRABADO QUE SACÓ A MENDOZA DEL MAPA 🇦🇷📜


Hay errores históricos que duran apenas una línea… y otros terminan convertidos en piezas de colección. Este antiguo grabado muestra sin demasiadas dudas uno de los paisajes más célebres de la Cordillera mendocina: el Puente del Inca, atravesado por una pequeña caravana de viajeros y animales de carga en medio de un escenario montañoso deliberadamente espectacular. Pero al pie de la estampa aparece una inscripción desconcertante: “PUENTE DEL INCA.—PARAGUAY.” Sí: Paraguay. El problema es evidente. El verdadero Puente del Inca se encuentra en el departamento de Las Heras, provincia de Mendoza, sobre el río Cuevas, en plena Cordillera de los Andes, y hoy constituye un Monumento Natural protegido de enorme valor geológico, histórico y arqueológico. El Gobierno de Mendoza lo describe como un puente natural de origen biomineral, asociado a aguas termominerales, y además integra el sistema vial andino Qhapaq Ñan, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. La equivocación que vemos en esta lámina resulta todavía más llamativa porque Puente del Inca fue uno de los paisajes andinos más representados por viajeros, científicos y artistas durante los siglos XVIII y XIX. Existen vistas vinculadas a la expedición de Alejandro Malaspina, elaboradas a partir de apuntes de Felipe Bauzá y llevadas al grabado por Fernando Brambila; décadas después aparecieron las imágenes de Peter Schmidtmeyer y Agostino Aglio en 1824 y la mucho más descriptiva representación de John Miers en 1826. Incluso Charles Darwin estudiaría posteriormente el lugar y dejaría observaciones geológicas sobre la formación del puente. Pero aquí aparece el misterio: ¿quién decidió colocar “Paraguay” debajo de una escena cordillerana de Mendoza? La fuente comercial que conserva esta pieza no identifica autor, grabador, editor ni año, por lo que no sería responsable adjudicarle una procedencia concreta. Lo que sí puede afirmarse es que el error fue impreso y que no se trata simplemente de una descripción moderna equivocada. Quizás fue un fallo de composición, una confusión editorial al reutilizar ilustraciones de una obra geográfica o una errónea clasificación de la lámina. Sea cual fuere la explicación, aquel pequeño rótulo transformó un paisaje inconfundiblemente mendocino en una de esas rarezas bibliográficas capaces de sobrevivir más de un siglo: un Puente del Inca perdido, al menos sobre el papel, cientos de kilómetros al este de los Andes. #PuenteDelInca #Mendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #AltaMontaña #CordilleraDeLosAndes #GrabadosAntiguos #HistoriaArgentina #Patrimonio #QhapaqÑan #ErroresHistóricos #HistoricalEngraving #MendozaHistory #PuenteDelInca #AndesMountains #ArgentineHistory #HistoricalCuriosities #SouthAmerica

🔥📷🏛️ MENDOZA ANTES DE DESAPARECER: LAS FOTOGRAFÍAS PERDIDAS QUE PODRÍAN MOSTRAR LA CIUDAD QUE EL TERREMOTO DE 1861 BORRÓ PARA SIEMPRE 🌋🕰️


Mendoza conserva dibujos, grabados y litografías que permiten imaginar cómo era su antigua ciudad colonial, pero existe un tesoro mucho más extraordinario que todavía permanece desaparecido: fotografías auténticas tomadas antes del terremoto del 20 de marzo de 1861. Su autor fue Adolfo Alexander, pionero fotógrafo y daguerrotipista alemán nacido en Hamburgo en 1822, formado también en geología e ingeniería de minas, que después de trabajar en Chile atravesó la Cordillera y se estableció en Mendoza hacia 1855, convirtiéndose en una figura fundamental de los comienzos de la fotografía cuyana. Según la investigación del historiador de la fotografía Abel Alexander, descendiente del fotógrafo, una carta fechada el 26 de enero de 1856 documenta el pedido del ministro provincial Federico Mazza para que Alexander realizara registros de Mendoza. La prueba más fascinante apareció después de la catástrofe: ya radicado en Buenos Aires, Alexander anunció públicamente la venta de “Vistas de Mendoza sacadas de varios puntos de uno y dos años antes del terremoto”. Es decir, aquellas fotografías realmente existieron y mostraban la ciudad todavía intacta, con sus calles de tierra, casas de adobe, iglesias, plaza, Cabildo y paisaje urbano antes de que el gran sismo la destruyera. El drama es que ninguna de aquellas vistas urbanas ha podido ser localizada hasta hoy. Más de siglo y medio de búsquedas no logró recuperar esas imágenes que, de aparecer algún día en un archivo, álbum familiar o colección privada, constituirían un descubrimiento excepcional para la historia visual de Mendoza. Incluso una publicación oficial mendocina de agosto de 2026 continúa señalando que investigadores y especialistas mantienen la esperanza de encontrarlas. La dimensión de la pérdida se comprende al recordar lo ocurrido aquella noche del 20 de marzo de 1861: el INPRES considera aquel terremoto, de intensidad IX Mercalli, el porcentualmente más destructivo de la historia argentina y estima unas 6.000 víctimas sobre aproximadamente 18.000 habitantes. Después del desastre sí comenzaron a aparecer fotografías de las ruinas. La firma chilena Helsby y Cía produjo imágenes a la albúmina en formato carte-de-visite; Benito P. Cerrutti registró profesionalmente los restos de la antigua ciudad y, hacia 1880, el célebre Christiano Junior obtuvo algunas de las vistas más conocidas de las iglesias destruidas. Investigaciones del CONICET identifican precisamente imágenes de Christiano Junior de alrededor de 1880 pertenecientes al Archivo General de Mendoza, entre ellas las ruinas de San Francisco, San Agustín y Santo Domingo. Existe además un misterio todavía mayor: Adolfo Alexander fue amigo del naturalista alemán Hermann Burmeister, quien permaneció alrededor de trece meses en Mendoza desde 1858 y fue padrino del hijo primogénito del fotógrafo. Abel Alexander plantea como hipótesis —no como hecho comprobado— que la célebre vista de la Plaza Mayor incluida posteriormente en el monumental atlas de Burmeister pudo haber utilizado como referencia una fotografía tomada por Alexander desde el Cabildo. Y hay otro giro fascinante: investigaciones recientes demostraron que Antonio Torrecillas, autor de famosas panorámicas que durante décadas fueron tomadas como representaciones directas de la Mendoza inmediatamente anterior al terremoto, aparece documentalmente como litógrafo en la ciudad recién desde 1898; por ello esas obras deben entenderse como reconstrucciones posteriores apoyadas en iconografía precedente y no como testimonios realizados durante 1861. Así, en algún lugar quizá todavía sobrevivan aquellas placas o copias que Adolfo Alexander obtuvo cuando Mendoza aún ignoraba que estaba a punto de perder buena parte de tres siglos de historia urbana. Encontrarlas significaría algo extraordinario: volver a mirar, no mediante una recreación artística sino a través de la propia luz capturada por una cámara del siglo XIX, el rostro verdadero de la Mendoza que desapareció. #Mendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Mendoza1861 #TerremotoDeMendoza #AdolfoAlexander #FotografiaHistorica #FotosAntiguas #HistoriaArgentina #PatrimonioMendocino #CiudadDeMendoza #AreaFundacional #MemoriaHistorica #Daguerrotipo #ArgentinaHistorica #OldMendoza #MendozaHistory #HistoricPhotography #LostPhotographs #ArgentinaHistory #VintagePhotography #HistoricalMendoza #PhotographyHistory #CulturalHeritage #LostHistory

🔥🏛️🌋 MENDOZA ANTES DE DESAPARECER: LAS IMÁGENES QUE SALVARON DEL OLVIDO LA CIUDAD DE 1861… Y EL MISTERIO DE TORRECILLAS 📜🎨🏔️


El 20 de marzo de 1861, a las 20:36, Mendoza sufrió el terremoto porcentualmente más destructivo registrado en la historia argentina: el INPRES le asigna una intensidad IX y estima unas 6.000 víctimas sobre una población de aproximadamente 18.000 habitantes. La antigua ciudad colonial quedó convertida en ruinas y la noticia comenzó a estremecer al resto del país: a comienzos de abril, diarios porteños como El Nacional y La Tribuna publicaban dramáticos testimonios sobre la destrucción y rápidamente se organizaron acciones de ayuda para los sobrevivientes. Pero aquella Mendoza tricentenaria no desapareció por completo de la memoria. Antes de la catástrofe había sido observada y dibujada por viajeros y artistas como Fernando Brambila, Felipe Bauzá, Peter Schmidtmayer, Edmond Bigot de La Touanne, Auguste Borget, Johann Moritz Rugendas, Anton Goering y Juan León Pallière. Entre ese escaso patrimonio visual sobresalen las panorámicas de la antigua Plaza Mayor —actual Plaza Pedro del Castillo—, con su fuente central, sus árboles, las construcciones de adobe y las siluetas de la Matriz, San Agustín, Santo Domingo y San Francisco dominando el corazón urbano. Pallière llegó a Mendoza durante su gran viaje de 1858 rumbo a Chile y dejó bocetos tomados del natural. Su vista de la Plaza Mayor apareció vinculada al folleto El terremoto en Mendoza, de Damián Hudson, en 1861, y volvió a cobrar vida en 1864 dentro de su célebre Álbum de escenas americanas, litografiado por Jules Pelvilain. Otro testimonio extraordinario quedó incorporado años después a las Vistas pintorescas del monumental trabajo de Hermann Burmeister: una panorámica litografiada en Berlín por W. Loeillot cuya autoría gráfica no figura firmada en la lámina y que investigadores como Bonifacio del Carril y Daniel Schávelzon atribuyeron a Anton Goering. Pero la historia guarda un giro todavía más fascinante. Durante décadas circularon dos famosas panorámicas firmadas por A. Torrecillas, una de ellas titulada “Vista de la ciudad de Mendoza tomada desde el Cabildo, el 15 de marzo del año 1861”, apenas cinco días antes del terremoto. Todo parecía indicar que Torrecillas había contemplado personalmente aquella ciudad condenada a desaparecer. Sin embargo, una investigación del historiador de la fotografía Abel Alexander permitió localizar a Antonio Torrecillas mucho después: una guía comercial de 1898 registra su taller de litografía en Salta 73; en 1901 aparece establecido en Lavalle 175 y posteriormente trabajó en Rioja 70. La conclusión cambia por completo la lectura de esas estampas: Torrecillas no habría sido un cronista contemporáneo del terremoto, sino un artista posterior que reconstruyó visualmente la Mendoza anterior a 1861, probablemente apoyándose en imágenes y modelos precedentes. Y existe un misterio todavía mayor: el daguerrotipista alemán Adolfo Alexander había trabajado en Mendoza antes de la tragedia y, ya radicado en Buenos Aires, llegó a ofrecer públicamente “vistas de Mendoza” obtenidas uno y dos años antes del terremoto. Aquellas fotografías originales, que podrían mostrar con precisión la ciudad desaparecida, continúan sin ser localizadas. Así, cada grabado, cada dibujo y cada litografía que sobrevivió es mucho más que una obra artística: es una ventana abierta hacia calles que ya no existen, templos derrumbados y una plaza desde la que alguna vez se contempló una Mendoza que, en cuestión de segundos, pasó de ser ciudad a convertirse en memoria. 🏛️📜🏔️ #MendozaAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Mendoza1861 #TerremotoDe1861 #PlazaMayor #PlazaPedroDelCastillo #AreaFundacional #JuanLeonPalliere #HermannBurmeister #AntonGoering #AntonioTorrecillas #HistoriaArgentina #PatrimonioHistorico #MemoriaHistorica #OldMendoza #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoricMendoza #Lithography #HistoricalArt

🔥🏛️🌋 MENDOZA, CINCO DÍAS ANTES DEL FIN: LA IMAGEN QUE PARECÍA DE 1861… Y EL MISTERIO QUE SOBREVIVIÓ MÁS DE UN SIGLO 📜🏔️🇦🇷


📜🏔️🇦🇷 — Hay imágenes que parecen ventanas abiertas al pasado, pero algunas esconden secretos todavía más fascinantes que aquello que representan. Una de las panorámicas más célebres de la antigua Mendoza lleva una inscripción extraordinaria: “Vista de la ciudad de Mendoza tomada desde el Cabildo, el 15 de marzo del año 1861”. Es decir, apenas cinco días antes del terremoto que arrasaría la ciudad. La litografía está firmada por A. Torrecillas y señala como domicilio de su taller Rioja 70, Mendoza. Durante décadas fue reproducida en libros y estudios como una de las grandes representaciones de aquella ciudad colonial perdida: desde lo alto del Cabildo se contempla la antigua Plaza Mayor —actual plaza Pedro del Castillo—, su fuente central y vegetación, las construcciones que cerraban el espacio urbano, los templos de la Matriz, San Agustín, Santo Domingo y San Francisco, la línea arbolada de la Alameda y, dominándolo todo a la distancia, la Cordillera de los Andes. Pero detrás de esa aparentemente precisa fecha se escondía un formidable enigma. Las investigaciones del historiador de la fotografía Abel Alexander permitieron seguir las huellas documentales de Antonio Torrecillas y revelaron algo sorprendente: no fue posible encontrarlo en Mendoza en tiempos del terremoto ni aparece en el censo de 1895; la referencia comprobable más antigua encontrada corresponde a 1898, cuando una guía comercial registró a “Torrecilla Antonio” con taller de litografía en Salta 73. En 1901 aparece en Lavalle 175 y más tarde habría trasladado su establecimiento a Rioja 70. Todo indica, por lo tanto, que Torrecillas no presenció la Mendoza de marzo de 1861 y que aquellas magníficas panorámicas fueron realizadas décadas después, reconstruyendo visualmente la ciudad desaparecida y apoyándose probablemente en iconografía anterior, entre ella las célebres imágenes vinculadas a Juan León Pallière. Y aquí surge otro misterio todavía mayor: la Mendoza anterior al terremoto sí habría sido fotografiada. Adolfo Alexander, daguerrotipista alemán establecido en la ciudad desde 1855 y tatarabuelo de Abel Alexander, anunció tiempo después en Buenos Aires la venta de “vistas de Mendoza” realizadas uno y dos años antes del terremoto. Aquellas fotografías originales, capaces de mostrarnos con precisión fotográfica una ciudad que desapareció para siempre, continúan sin ser localizadas. La tragedia llegó a las 20:36 del miércoles 20 de marzo de 1861. El INPRES considera aquel terremoto porcentualmente el más destructivo de la historia argentina: estima una magnitud superficial Ms 7,0, intensidad máxima IX en la escala Mercalli Modificada y alrededor de 6.000 víctimas sobre una población regional calculada en 18.000 habitantes. Iglesias, viviendas, Cabildo y buena parte de la estructura urbana quedaron destruidos. Era el final brutal de la ciudad cuyo origen se remontaba al 2 de marzo de 1561, cuando Pedro del Castillo fundó Mendoza del Nuevo Valle de La Rioja; el asentamiento fue trasladado por Juan Jufré el 28 de marzo de 1562 hacia el sector hoy identificado con el Área Fundacional. Después de la catástrofe, Mendoza tendría que reinventarse: en 1863 Julio Balloffet trazó la Ciudad Nueva alrededor de la actual Plaza Independencia, con calles amplias y un sistema de cinco plazas que modificaría para siempre su fisonomía. Así, la obra de Torrecillas posee hoy un doble valor extraordinario: nos permite imaginar la Mendoza que el terremoto borró del paisaje y, al mismo tiempo, nos recuerda que incluso las imágenes históricas deben ser interrogadas. La inscripción dice “15 de marzo de 1861”; la investigación documental nos cuenta una historia distinta. Y mientras las auténticas fotografías de Adolfo Alexander continúen desaparecidas, aquellas calles, iglesias y plazas de la Mendoza anterior al desastre seguirán habitando ese territorio fascinante donde se cruzan arte, memoria, investigación y misterio. 📜🏛️🏔️ Fuente histórica principal: investigación de Abel Alexander para Hilario, Artes Letras Oficios; datos sísmicos contrastados con INPRES y antecedentes urbanos con documentación oficial de la Ciudad de Mendoza. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #TerremotoDe1861 #TerremotoMendoza #CiudadVieja #PlazaPedroDelCastillo #ÁreaFundacional #ATorrecillas #AbelAlexander #AdolfoAlexander #JuanLeonPalliere #PatrimonioMendocino #HistoriaArgentina #FotografiaHistorica #MendozaHistory #OldMendoza #HistoricMendoza #Earthquake1861 #ArgentineHistory #HistoricalPhotography #UrbanHistory #CulturalHeritage #Andes

🔥📸 EL AVISO QUE CONFIRMA QUE LA CIUDAD FUE FOTOGRAFIADA ANTES DEL TERREMOTO DE 1861 🏛️🌎


Hay documentos que no sólo cuentan la historia: abren una ventana hacia imágenes que todavía seguimos buscando. La pieza adjunta es uno de ellos. Aunque suele aparecer junto a antiguas vistas de “Mendoza antes de 1861”, en realidad no es la ilustración publicada por monseñor José Aníbal Verdaguer, sino un extraordinario aviso comercial del fotógrafo alemán Adolfo Alexander, instalado entonces en la calle de las Artes Nº 37 de Buenos Aires —actual Carlos Pellegrini—. Y entre la extensa lista de servicios de su establecimiento aparece una frase verdaderamente fascinante: ofrecía “Vistas de Mendoza sacadas de varios puntos de uno y dos años antes del terremoto”. Es decir, Alexander anunciaba públicamente imágenes fotográficas obtenidas aproximadamente entre 1859 y 1860, cuando la antigua Mendoza colonial todavía estaba en pie. El fotógrafo había llegado a la provincia en 1855 y se convirtió en uno de los grandes pioneros de la fotografía cuyana; hacia 1860 se trasladó a Buenos Aires y, después de la catástrofe, comercializó aquellas vistas de una ciudad que ya no existía. Lo extraordinario es que esos registros urbanos permanecen desaparecidos: pese a décadas de investigaciones, las fotografías de aquella Mendoza anterior al desastre no han sido localizadas. El aviso también constituye una pequeña radiografía del oficio fotográfico del siglo XIX: Alexander comunicaba el traslado de su establecimiento desde las inmediaciones del Mercado del Plata, ofrecía retratos a 20 pesos, cajas, cuadros, relicarios y prendedores, copiaba retratos al óleo y daguerrotipos, realizaba grupos familiares y disponía de cámaras transportables para fotografiar personas enfermas e incluso difuntos en sus domicilios, práctica habitual dentro de la cultura fotográfica de la época. Además de Mendoza, anunciaba vistas de Valparaíso, Copiapó y sus minas. La imagen adquiere una dimensión todavía mayor cuando recordamos lo sucedido el 20 de marzo de 1861: el terremoto destruyó la ciudad de Mendoza y localidades cercanas; el registro histórico oficial lo clasifica con intensidad IX Mercalli y estima unas 6.000 víctimas sobre aproximadamente 18.000 habitantes, convirtiéndolo proporcionalmente en el terremoto más destructivo de la historia argentina. Décadas más tarde, José Aníbal Verdaguer incorporaría en su monumental Historia eclesiástica de Cuyo una vista titulada “Mendoza antes de 1861”; el Archivo General de la Nación registra la edición de la obra en Milán, por la Premiata Scuola Tipografica Salesiana, en 1932. Sin embargo, investigaciones académicas advierten que esas imágenes de Verdaguer no deben confundirse con fotografías tomadas directamente antes del terremoto: probablemente fueron elaboradas a partir de representaciones anteriores, especialmente las litografías atribuidas a A. Torrecillas, y contienen algunos rasgos idealizados de aquella ciudad colonial. De allí surge uno de los grandes misterios de la memoria visual mendocina: tenemos grabados, dibujos, litografías y reconstrucciones de la ciudad desaparecida, pero las auténticas vistas fotográficas que Adolfo Alexander aseguraba tener y vender continúan sin aparecer. Quizás permanezcan olvidadas en algún archivo, colección familiar o antiguo álbum esperando ser reconocidas. Si algún día salen nuevamente a la luz, estaríamos frente a uno de los descubrimientos iconográficos más importantes de la historia de Mendoza: el rostro verdadero de nuestra ciudad apenas uno o dos años antes de que la tierra cambiara su destino para siempre. 📸🏔️🇦🇷 #MendozaAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #AdolfoAlexander #FotografiaAntigua #TerremotoDe1861 #Mendoza1861 #CiudadVieja #AreaFundacional #PatrimonioHistorico #MemoriaHistorica #HistoriaArgentina #FotografiaHistorica #OldMendoza #MendozaHistory #HistoricPhotography #ArgentinaHistory #LostPhotography #VintageArgentina #HistoricalMendoza

🔥🏛️🌎 LA MENDOZA QUE EL TERREMOTO BORRÓ DEL MAPA: UNA VENTANA A LA PLAZA MAYOR ANTES DE LA NOCHE TRÁGICA DE 1861 🏔️⚡


Esta extraordinaria litografía nos permite asomarnos a una Mendoza que desapareció casi por completo. La obra lleva por título original “La Plaza de Mendoza antes del terremoto del 20 de Marzo de 1861” y fue litografiada en Berlín por W. Loeillot. Años después de la catástrofe fue incorporada como figura 12 a Vues pittoresques de la République Argentine, publicada en Buenos Aires en 1881 como primera sección del monumental atlas que acompañaba la Description physique de la République Argentine del naturalista alemán Hermann Burmeister. La edición reunió grandes vistas del territorio argentino y fue concebida como una obra científica y artística destinada también a mostrar el país al mundo. La imagen conserva una visión excepcional de la antigua Plaza Mayor de Mendoza —actual Plaza Pedro del Castillo y corazón del Área Fundacional—, observada desde un punto elevado vinculado al antiguo Cabildo. En torno al espacio abierto aparecen la fuente central, las hileras de árboles y algunas de las principales construcciones religiosas y civiles de la ciudad colonial, mientras la Cordillera se recorta al fondo. Investigaciones sobre la iconografía mendocina identifican en estas panorámicas edificios como la Iglesia Matriz y los templos de San Francisco, Santo Domingo y San Agustín, formando un paisaje urbano que prácticamente desaparecería en pocas horas. Hay además un detalle histórico fascinante: la lámina no presenta una firma que identifique de manera inequívoca al autor del dibujo original. Sin embargo, el historiador Bonifacio del Carril y el arqueólogo Daniel Schávelzon la atribuyeron al pintor y naturalista alemán Christian Anton Göring, mientras que W. Loeillot fue el responsable de su ejecución litográfica en Berlín. El miércoles 20 de marzo de 1861, a las 20:36, aquella ciudad de adobe fue sacudida por el terremoto más destructivo proporcionalmente registrado en la historia argentina. El INPRES estima para el fenómeno una magnitud cercana a 7,0 y una intensidad máxima de IX en la escala Mercalli; sus registros históricos calculan unas 6.000 víctimas sobre una población de aproximadamente 18.000 habitantes, aunque otras reconstrucciones documentales ofrecen cifras diferentes debido a la precariedad de los censos de la época. Incendios, derrumbes y el desborde de aguas completaron la tragedia. La destrucción obligó a replantear por completo la ciudad: el nuevo núcleo urbano comenzó a desarrollarse hacia el sudoeste, organizado alrededor de la actual Plaza Independencia y acompañado por cuatro plazas menores, mientras la vieja Plaza Mayor quedó como testigo del núcleo fundacional perdido. Por eso esta imagen es mucho más que una hermosa estampa del siglo XIX: es casi una ventana detenida en el tiempo hacia calles, iglesias, árboles y edificios que dejaron de existir aquella noche. Una Mendoza tranquila bajo la Cordillera, inmortalizada en papel antes de convertirse en memoria. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Mendoza1861 #TerremotoDeMendoza #PlazaPedroDelCastillo #AreaFundacional #HermannBurmeister #ChristianAntonGoering #WLoeillot #HistoriaArgentina #ArgentinaAntigua #PatrimonioHistorico #OldMendoza #MendozaHistory #ArgentinaHistory #HistoricArgentina #HistoricalLithograph #SouthAmericanHistory #Heritage

🔥🏛️🏔️ MENDOZA ANTES DEL DESASTRE: LA EXTRAORDINARIA MIRADA DE PALLIÈRE QUE INMORTALIZÓ LA PLAZA MAYOR ANTES DEL TERREMOTO DE 1861


📜 - Mucho antes de las amplias avenidas y plazas de la Mendoza moderna, el corazón de la ciudad latía alrededor de su antigua Plaza Mayor, el espacio histórico que hoy reconocemos como plaza Pedro del Castillo. Esta extraordinaria litografía de Juan León Pallière conserva una de las imágenes más valiosas de aquella Mendoza que desaparecería casi por completo en la tragedia de 1861. Pallière pasó por Mendoza en 1858 durante una extensa travesía por Sudamérica y realizó apuntes y dibujos tomados del natural. Desde una posición elevada, vinculada al antiguo Cabildo, registró la plaza con su fuente central, sus jóvenes árboles, las viviendas de adobe y los grandes templos que dominaban el perfil urbano. De izquierda a derecha podían distinguirse la Iglesia Matriz o Catedral, San Agustín, Santo Domingo y el monumental templo de San Francisco, mientras detrás de la ciudad se levantaban las estribaciones andinas. Aquel dibujo tuvo una historia extraordinaria: una primera versión fue utilizada ya en 1861 para ilustrar el folleto “El terremoto en Mendoza”, de Damián Hudson, y años más tarde volvió a publicarse en el célebre “Álbum Pallière. Escenas americanas”, aparecido por entregas entre 1864 y 1865. El álbum reunió 52 litografías realizadas en Buenos Aires en el taller de Jules Pelvilain a partir de dibujos y acuarelas acumulados por Pallière durante sus viajes. La lámina que vemos lleva precisamente la identificación “Peint par Pallière” y “Imp. Pelvilain” y fue publicada en Buenos Aires en 1864 bajo el título “La Plaza Mayor de Mendoza antes del terremoto de 1861”. No representa una reconstrucción imaginada décadas después: deriva de las observaciones realizadas por el artista durante su paso por Mendoza en 1858, pocos años antes de la catástrofe. El contraste con lo que ocurriría resulta estremecedor. A las 20:36 del 20 de marzo de 1861, un terremoto devastó la antigua capital mendocina. Las construcciones de adobe y numerosos edificios públicos y religiosos se derrumbaron; posteriormente se produjeron incendios y la tragedia dejó miles de víctimas. Las estimaciones históricas sobre población y fallecidos difieren según las fuentes, pero existe consenso en que fue el terremoto más destructivo registrado en la historia de Mendoza. Después de aquella noche, el centro urbano fue reconstruido hacia el sudoeste y la vieja Plaza Mayor quedó asociada durante décadas al llamado sector de las ruinas. Hoy ese espacio integra el Área Fundacional y la plaza Pedro del Castillo, donde todavía se conservan vestigios arqueológicos del antiguo Cabildo y de la histórica fuente que abastecía de agua a los mendocinos. Por eso esta obra de Pallière es mucho más que una bella litografía del siglo XIX: es una auténtica ventana abierta hacia una ciudad perdida. Allí están la plaza, las torres, la fuente, los árboles y la silueta de los Andes, congelados para siempre antes de que la tierra modificara en pocos instantes tres siglos de historia urbana. Una Mendoza desaparecida físicamente, pero extraordinariamente viva gracias al arte y a estos documentos que sobrevivieron al tiempo. 📜🏛️🏔️🇦🇷 #Mendoza #MendozaAntigua #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #PlazaMayor #PlazaPedroDelCastillo #AreaFundacional #JuanLeonPalliere #Palliere #TerremotoDe1861 #Mendoza1861 #CiudadDeMendoza #PatrimonioHistorico #HistoriaArgentina #FotografiaHistorica #Litografia #MemoriaHistorica #OldMendoza #MendozaHistory #HistoricMendoza #ArgentinaHistory #HistoricalArt #Lithography #CulturalHeritage #SouthAmericanHistory

🔥🏛️ 15 DE MARZO DE 1861: LA MENDOZA QUE DESAPARECERÍA CINCO DÍAS DESPUÉS — LA LITOGRAFÍA QUE RECREÓ EL ÚLTIMO ROSTRO DE LA CIUDAD COLONIAL 🌄⚡


La extraordinaria imagen que acompaña esta publicación representa la antigua Plaza Mayor mendocina —actual plaza Pedro del Castillo— tal como habría lucido el 15 de marzo de 1861, apenas cinco días antes de que el terremoto del 20 de marzo cambiara para siempre la historia de la provincia. Desde una perspectiva elevada, situada simbólicamente en el primer piso del antiguo Cabildo, aparecen la plaza con su fuente central, sus jóvenes árboles, faroles y senderos, mientras alrededor se levantan la Iglesia Matriz, San Agustín, Santo Domingo y el monumental templo de San Francisco; detrás, la vegetación de la Alameda y la Cordillera de los Andes completan una de las panorámicas más fascinantes de la Mendoza desaparecida. Pero esta obra encierra un dato sorprendente que durante décadas pasó inadvertido: aunque en la lámina puede leerse “Vista de la Ciudad de Mendoza tomada desde el Cabildo, el 15 de marzo del año 1861”, la investigación del historiador de la fotografía Abel Alexander demuestra que Antonio Torrecillas no habría realizado la litografía en vísperas del terremoto. Las guías comerciales mendocinas recién lo documentan como litógrafo en Salta 73 en 1898, luego en Lavalle 175 entre comienzos del siglo XX y 1904 y, posteriormente, en Rioja 70, dirección que precisamente aparece impresa en esta versión. Alexander concluye que Torrecillas no fue un artista contemporáneo de la catástrofe, sino que recreó décadas después la ciudad anterior al sismo utilizando la iconografía que había sobrevivido; el historiador del arte Roberto Amigo incluso considera que Torrecillas tomó como referencia una composición de Juan León Pallière. La pieza conservada y estudiada por Hilario mide 31,7 × 53,6 cm dentro de la caja del grabado y 36,8 × 57,6 cm en su papel, y constituye una variante especialmente valiosa porque identifica como dirección del taller “Rioja 70 – Mendoza”. La escena que reproduce era el corazón de una ciudad con casi tres siglos de historia. Allí estaba el Cabildo, frente a una plaza que concentraba actividades políticas, religiosas y sociales. Cinco días después de la fecha representada, el miércoles 20 de marzo de 1861 a las 20:36, un terremoto de intensidad IX en la escala Mercalli destruyó Mendoza y sus alrededores; el INPRES lo considera, proporcionalmente, el terremoto más destructivo registrado en la historia argentina. Entre los edificios arrasados estuvieron el Cabildo y los grandes templos que dominaban aquel paisaje. Del antiguo conjunto religioso de San Francisco todavía sobreviven ruinas junto a la actual plaza Pedro del Castillo, declaradas Monumento Histórico Nacional y convertidas en uno de los testimonios materiales más poderosos de aquella Mendoza perdida. La catástrofe fue tan profunda que la ciudad terminó reconstruyéndose en otro emplazamiento: en 1863 Julio Balloffet proyectó la nueva Mendoza aproximadamente un kilómetro al sudoeste, organizada alrededor de la actual Plaza Independencia, con calles más amplias y grandes espacios abiertos que respondían también a la experiencia sísmica vivida. Por eso esta imagen es mucho más que una bella estampa antigua: representa la memoria visual de una ciudad que dejó de existir físicamente, una Mendoza de templos, adobe, acequias, árboles y torres que quedó sepultada en cuestión de minutos. Y quizás allí radique su verdadero poder: aunque Torrecillas la dibujó décadas después, fijó para las generaciones futuras aquel instante fechado el 15 de marzo de 1861, cuando nadie podía imaginar que apenas cinco días más tarde la Plaza Mayor, el Cabildo y buena parte de la ciudad tricentenaria quedarían convertidos en ruinas. 🏛️🌄⚡#Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #TerremotoDe1861 #CiudadDeMendoza #AreaFundacional #PlazaPedroDelCastillo #HistoriaArgentina #PatrimonioMendocino #AntonioTorrecillas #Litografia #MemoriaHistorica #OldMendoza #MendozaHistory #ArgentinaHistory #HistoricArgentina #HistoricalLithography #CulturalHeritage #LostCities

🔥🏔️ 1826: MENDOZA QUEDÓ INMORTALIZADA ANTES DE DESAPARECER — LA PLAZA MAYOR, SAN FRANCISCO Y LOS ANDES EN UNA IMAGEN ÚNICA 🇦🇷🕰️


Treinta y cinco años antes de que el devastador terremoto del 20 de marzo de 1861 destruyera gran parte de la antigua ciudad, un oficial de la Marina francesa dejó uno de los testimonios visuales más extraordinarios de aquella Mendoza que desapareció para siempre. Edmond Bigot de La Touanne, integrante de la expedición de la fragata La Thétis y la corbeta L’Espérance, atravesó aquel año la Cordillera durante su viaje terrestre desde Chile hacia Buenos Aires y fue realizando dibujos y croquis de los paisajes, ciudades y costumbres que encontraba a su paso. Entre ellos quedó esta magnífica vista de la antigua Plaza Mayor o Plaza de Armas de Mendoza —actual plaza Pedro del Castillo—, corazón político, religioso, comercial y social de la ciudad colonial. La perspectiva habría sido tomada desde el Cabildo, que se levantaba sobre el costado oriental de la plaza, razón por la cual el propio edificio no aparece en la composición; estudios de la Universidad Nacional de Cuyo señalan precisamente que las antiguas vistas de La Touanne, Göering y Pallière fueron realizadas desde ese punto elevado. Frente al espectador aparece la vieja iglesia de San Francisco, antiguo templo de la Compañía de Jesús dedicado a la Inmaculada Concepción, todavía con una de sus torres sin completar; detrás se elevan, monumentales, las montañas mendocinas. La actual documentación histórica ubica aquel templo en las hoy calles Ituzaingó y Beltrán, frente al ángulo noroeste de la plaza. En primer plano, caballos lanzados al galope, jinetes, un gran coche de viaje, hombres, mujeres y niños convierten la plaza en una escena vibrante de la Mendoza de comienzos del siglo XIX. Hay, sin embargo, un detalle fascinante que obliga a mirar esta imagen con ojos de historiador: las figuras humanas fueron agregadas posteriormente por el artista francés Victor Adam; el paisaje urbano procede del dibujo de La Touanne y fue trasladado a la piedra litográfica por Louis Pierre Alphonse Bichebois. Por eso no estamos ante una “fotografía” literal de un instante, sino ante una construcción artística basada en una observación directa del lugar. Y aquí aparece otra precisión fundamental: aunque durante décadas la pieza fue catalogada en Argentina como “La Touanne. Plaza de Mendoza. Litografía. 1826” —denominación que también utiliza el Instituto Nacional Sanmartiniano—, la fecha 1826 corresponde esencialmente a la vista y al dibujo original. La reproducción litográfica conocida como “Place Publique de Mendoza” fue incorporada al atlas publicado en París en 1837; de hecho, Bonifacio del Carril distingue el álbum que La Touanne publicó en 1828 —con Puente del Inca, tipos mendocinos y otras escenas argentinas— del atlas de 1837, donde apareció específicamente la Plaza Pública de Mendoza. Más que una simple ilustración, esta obra es una ventana abierta a una ciudad perdida: la Mendoza de adobe, iglesias, caballos, acequias, viajeros y grandes espacios abiertos que todavía vivía alrededor de su plaza fundacional y que el terremoto de 1861 transformaría radicalmente. Gracias al lápiz de un viajero francés, a los talleres litográficos de París y a la conservación de la obra durante casi dos siglos, hoy podemos volver a situarnos frente a aquella plaza, levantar la mirada hacia San Francisco y contemplar nuevamente los Andes tal como un europeo quiso mostrarlos al mundo en 1826.
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🔥🛤️🇦🇷 29 DE AGOSTO DE 1894: MUERE TIMOTEO GORDILLO — EL RIOJANO QUE DESDE MENDOZA AYUDÓ A ABRIR LOS CAMINOS DE LA ARGENTINA 🏔️🐎


El 29 de agosto de 1894, moría en Buenos Aires Timoteo Cristóbal Gordillo y Ortiz de Ocampo, una de aquellas figuras extraordinarias del siglo XIX cuyo nombre quedó ligado para siempre a los caminos, las postas y las diligencias que comunicaron una Argentina todavía inmensa y difícil de atravesar. Había nacido el 22 de agosto de 1814 en Malligasta, La Rioja, y su historia tuvo una conexión profunda con Mendoza. Después de la caída de Juan Manuel de Rosas regresó desde Chile y se estableció en territorio mendocino, donde intervino en obras y servicios, impulsó caminos y postas y encontró el escenario desde el cual desarrollar una ambiciosa idea: modernizar el transporte terrestre entre las provincias. Desde Mendoza organizó también transportes de carga hacia Rosario, cuando recorrer semejantes distancias podía convertirse en una travesía de meses. Gordillo comprendió algo revolucionario para su época: no alcanzaba con disponer de carruajes; la Argentina necesitaba caminos más directos, lugares para cambiar caballos, agua para hombres y animales, puentes, estaciones y protección en territorios casi despoblados. Su proyecto adquirió entonces una escala formidable. En una sociedad empresaria gestada en Mendoza viajó al exterior y desde Estados Unidos fueron importados alrededor de 100 coches diligencia y 150 carros de cuatro ruedas, además de molinos e implementos agrícolas. Aquellos vehículos ayudaron a acelerar las comunicaciones entre ciudades que hasta entonces parecían separadas por enormes distancias. En 1859 el Gobierno de la Confederación lo designó Inspector de Postas y Caminos. Gordillo recorrió extensas regiones, rectificó viejos trayectos, abrió trazados más directos y promovió postas, pozos, represas, puentes y fortines. Entre Rosario y Córdoba llegó a proyectar una vía mucho más recta que la antigua ruta, reduciendo notablemente el recorrido y convirtiendo al camino en una verdadera infraestructura de comunicación nacional. Sus diligencias transportaron pasajeros, correspondencia y mercaderías cuando el ferrocarril todavía estaba dando sus primeros pasos en el país. Con el avance incontenible de los rieles, aquel universo de galeras y mensajerías comenzó lentamente a desaparecer, y también declinó la fortuna del empresario que había invertido gran parte de su vida en conectar lugares separados por cientos de kilómetros. Gordillo terminó sus días en Buenos Aires, lejos del esplendor de sus grandes emprendimientos, y murió el 29 de agosto de 1894, apenas siete días después de cumplir 80 años. Pero su verdadera herencia había quedado sobre el territorio: caminos abiertos, distancias acortadas, postas levantadas y una concepción moderna del transporte que anticipó parte de la futura red de comunicaciones argentina. Y en esa historia Mendoza ocupa un lugar especial: aquí encontró Gordillo el punto desde donde volvió a imaginar su futuro y comenzó a transformar en realidad uno de los proyectos camineros más audaces de la Argentina del siglo XIX. Un hombre que no esperó que aparecieran los caminos: salió a construirlos. 🛤️🐎🏔️🇦🇷 #TimoteoGordillo #HistoriaArgentina #HistoriaDeMendoza #Mendoza #LaRioja #Malligasta #CaminosArgentinos #Diligencias #Postas #Mensajerias #TransporteHistorico #Efemerides #ArgentinaHistory #MendozaHistory #RoadHistory #Stagecoach #HistoricTransport #SouthAmericanHistory


🔥🏔️ MENDOZA HACIA 1820: LA PLAZA DE ARMAS QUE VIO SAN MARTÍN — EL CORAZÓN DE UNA CIUDAD QUE DESAPARECIÓ BAJO LOS ESCOMBROS DE 1861 ⛪🐎💧🇦🇷


Una ventana extraordinaria a la Mendoza de comienzos del siglo XIX. Este grabado europeo, difundido hacia 1840 y referido a una vista de la antigua Plaza de Armas en las primeras décadas del siglo, nos transporta al corazón mismo de aquella ciudad colonial que todavía se extendía alrededor de la actual plaza Pedro del Castillo. Más que un espacio abierto, aquella Plaza Mayor o Plaza de Armas era el verdadero centro político, religioso, comercial y social de Mendoza: allí funcionaba el mercado, se realizaban ceremonias públicas, celebraciones civiles y religiosas, se comunicaban disposiciones de las autoridades y transcurría buena parte de la vida cotidiana de los vecinos. Durante la gobernación de José de San Martín también fue escenario de acontecimientos decisivos relacionados con el Ejército de los Andes, entre ellos la proclamación de la Virgen del Carmen de Cuyo como su Patrona y el juramento de la bandera. La escena es fascinante por sus pequeños detalles: vecinos vestidos a la usanza de la época, jinetes y caballos atravesando una plaza prácticamente desnuda, la Cordillera recortándose en el horizonte y, casi perdido en medio de la inmensidad del espacio, un pequeño perro —el “quiltro” señalado en la descripción histórica de esta estampa— que termina convirtiéndose, dos siglos después, en uno de sus personajes más entrañables. Alrededor se levantaban los grandes edificios de la vieja Mendoza. Entre ellos sobresalía la iglesia que había pertenecido a los jesuitas, construida entre 1716 y 1731 y luego utilizada por los franciscanos; sus ruinas, sobrevivientes del devastador terremoto de 1861, constituyen hoy uno de los pocos testimonios arquitectónicos visibles de aquella ciudad desaparecida. Otro elemento fundamental aparece simplificado en el grabado: la histórica fuente de la plaza. Las excavaciones arqueológicas realizadas durante la recuperación del Área Fundacional descubrieron debajo de la actual plaza una fuente de base octogonal vinculada al sistema que desde alrededor de 1810 llevaba agua desde las vertientes de El Challao hasta el núcleo urbano; sus restos permanecen preservados en una cámara subterránea. Hay además un dato que permite situar mejor esta imagen dentro de la extraordinaria iconografía mendocina del siglo XIX: investigaciones de la Universidad Nacional de Cuyo registran una “Place publique de Mendoza” realizada a partir de Edmond de La Touanne en 1826 y otra “Place Publique” asociada a César Famin en 1841. Es decir, distintas estampas europeas fueron fijando y reinterpretando visualmente la misma plaza durante aquellas décadas, por lo que conviene hablar de una representación de la Mendoza de comienzos del siglo XIX antes que tomar cada detalle como una fotografía exacta de un año determinado. La propia casa Hilario destaca que la iconografía anterior al terremoto de 1861 es extremadamente escasa y que estas vistas constituyen documentos fundamentales para reconstruir el aspecto perdido de la antigua capital mendocina. Hoy caminamos por la plaza Pedro del Castillo, observamos las Ruinas de San Francisco y visitamos el Museo del Área Fundacional; pero bajo nuestros pies permanece la trama de aquella Mendoza que conocieron San Martín, los soldados del Ejército de los Andes, viajeros, comerciantes, aguateros y vecinos. Este grabado no representa simplemente una plaza: conserva la memoria visual de una ciudad que el terremoto borraría casi por completo cuarenta años después. 🔥🏔️🇦🇷 #Mendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #PlazaDeArmas #PlazaPedroDelCastillo #AreaFundacional #CiudadDeMendoza #JoseDeSanMartin #EjercitoDeLosAndes #RuinasDeSanFrancisco #HistoriaArgentina #PatrimonioHistorico #MemoriaHistorica #MendozaHistory #OldMendoza #ArgentineHistory #HistoricMendoza #SouthAmericanHistory #HistoricalEngraving #CulturalHeritage

🔥📰 29 DE AGOSTO DE 1829: MENDOZA Y LA LEY DE IMPRENTA — LA EFEMÉRIDE QUE ESCONDE UNA SORPRESA EN LOS DOCUMENTOS ORIGINALES 📜⚔️🏔️


MENDOZA, AGOSTO DE 1829. - En medio de una provincia sacudida por las violentas disputas políticas de los primeros años posteriores a la Independencia, la palabra impresa también se había convertido en un verdadero campo de batalla. La prensa mendocina tenía entonces menos de una década de vida —El Termómetro del Día había aparecido en 1820—, pero periódicos, escritores e imprentas ya desempeñaban un papel decisivo en la formación de la opinión pública. En 1827 y 1828, las luchas entre federales y unitarios se trasladaron con una dureza extraordinaria al papel: publicaciones como El Huracán, El Telégrafo, La Columna Federal y, más tarde, La Abeja Mendocina protagonizaron controversias cargadas de sátira, acusaciones y ataques políticos. La tensión llevó a la Legislatura a sancionar en septiembre de 1828 una Ley de Libertad de Imprenta que, aunque comenzaba reconociendo que todo hombre podía comunicar sus pensamientos mediante la prensa, establecía fuertes responsabilidades: consideraba delito el abuso de esa libertad y prohibía los escritos anónimos, imponiendo para estos últimos una multa de 200 pesos o cuatro meses de presidio, responsabilidad que también alcanzaba al impresor. El impacto fue inmediato. La Abeja Mendocina, periódico opositor a la política de Manuel Dorrego, dejó de aparecer pocos días después; investigaciones de la Universidad Nacional de Cuyo sitúan su último ejemplar conocido el 14 de septiembre de 1828 y señalan que llegó probablemente a unos 21 números. Incluso se conserva un ejemplar en el Archivo y Museo Mitre y una colección incompleta en Brasil, excepcional testimonio de aquella encendida prensa cuyana. La controversia fue todavía mayor: 203 ciudadanos reclamaron a la Legislatura la derogación de aquella legislación por considerarla contraria a la libertad de pensamiento y a la libertad individual. Y entonces llegó el vuelco político de 1829. Tras los acontecimientos de agosto y la instalación de una nueva Sala de Representantes, una de sus primeras decisiones fue precisamente dejar sin efecto la Ley de Imprenta de 1828. La resolución fue firmada por Bruno García como presidente y Pedro Regalado de la Plaza como secretario, mientras que el Poder Ejecutivo dispuso su cumplimiento con las firmas del gobernador provisorio Rudecindo Alvarado y Vicente Gil. La fórmula fue terminante: quedaba “sin ningún efecto” la ley relativa a la libertad de imprenta sancionada el año anterior. Aquí aparece, sin embargo, una fascinante cuestión para los investigadores: mientras algunas reconstrucciones históricas sitúan la derogación el 29 de agosto de 1829, la transcripción del Registro Ministerial conservada por estudios universitarios lleva fecha 18 de agosto para la comunicación legislativa y 19 para el “Cúmplase” del Ejecutivo. Incluso los historiadores han discutido el significado político del acto: Laurentino Olascoaga lo interpretó como parte de una etapa de restricciones sobre la prensa, mientras investigaciones posteriores advierten que derogar aquella ley restrictiva no equivale necesariamente a haber abolido la libertad de imprenta. Lo indiscutible es que aquel episodio revela algo extraordinario: hace casi dos siglos, en una Mendoza todavía atravesada por guerras civiles, unitarios, federales, periodistas, legisladores e impresores ya discutían una cuestión que continúa siendo fundamental en cualquier sociedad democrática: hasta dónde puede llegar el poder político frente a una prensa capaz de incomodar, denunciar, polemizar y moldear la opinión pública. 📰🔥 La historia de Mendoza también se escribió con tinta, tipos de imprenta y palabras capaces de convertirse en armas. Hashtags: #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #EfemeridesMendocinas #LibertadDePrensa #LibertadDeImprenta #PrensaMendocina #HistoriaArgentina #UnitariosYFederales #RudecindoAlvarado #BrunoGarcia #JuanGualbertoGodoy #LaAbejaMendocina #SigloXIX #MemoriaHistorica #MendozaHistory #ArgentineHistory #PressFreedom #FreedomOfThePress #FreedomOfExpression #HistoricMendoza #ArgentinaHistory #HistoryMatters

🔥🇦🇷🔥 29 DE AGOSTO DE 1816: FUEGO EN LA MAESTRANZA — EL ATENTADO QUE PUDO DESTRUIR ARMAS Y PÓLVORA DEL EJÉRCITO DE LOS ANDES EN PLENO CORAZÓN DE MENDOZA ⚔️🔥🏔️ MENDOZA, 29 DE AGOSTO DE 1816.


Apenas 28 días después de que Juan Martín de Pueyrredón dispusiera oficialmente que las fuerzas organizadas por José de San Martín llevaran el nombre de “Ejército de los Andes” y designara al Libertador como su general en jefe, Mendoza vivió una noche que pudo comprometer seriamente los preparativos de la campaña libertadora. Cerca de la medianoche comenzó un incendio en un galpón contiguo al depósito donde se almacenaban armas, municiones y pólvora de la Maestranza. El peligro era enorme: si las llamas alcanzaban esos materiales, las consecuencias podían ser devastadoras para el establecimiento y para una ciudad que por entonces concentraba gran parte de sus esfuerzos en preparar la expedición a Chile. La alarma se extendió rápidamente y vecinos, soldados y autoridades acudieron para combatir el fuego. La documentación histórica utilizada por el Ministerio de Educación de la Nación, basada en la obra de José Pacífico Otero, señala que San Martín ordenó inmediatamente tomar declaración a los trabajadores y que todos aseguraron bajo juramento haber dejado perfectamente apagados los fogones de las fraguas antes de retirarse. Esa circunstancia alimentó la sospecha de que no se trataba de un accidente, sino de un acto deliberado contra el Ejército. Una reconstrucción histórica mendocina sitúa aquellos talleres a unas dos cuadras al sur de la antigua Plaza Mayor —actual área de la plaza Pedro del Castillo— y describe allí a unos treinta trabajadores, entre carpinteros, hojalateros, talabarteros, rienderos y zapateros, vinculados a la maestranza dirigida por el extraordinario fray Luis Beltrán. La misma crónica relata que, cuando los vecinos intentaron recurrir al agua de las acequias, estas se encontraban sin caudal, por lo que debieron improvisar: techos y paredes fueron protegidos con cueros de carnero, colchones, alfombras y frazadas empapadas hasta conseguir dominar las llamas. El episodio no quedó reducido a una simple sospecha. Un documento conservado y posteriormente reproducido por la Junta de Estudios Históricos de Mendoza registra que el Gobierno consideró intencional el incendio y dispuso un empréstito forzoso de 10.000 pesos contra españoles europeos y otros individuos considerados desafectos a la causa revolucionaria para reparar las pérdidas. El Cabildo quedó encargado de la recaudación y, según la reconstrucción de Otero reproducida por la Biblioteca Nacional de Maestros, se reunieron exactamente 9.983 pesos y 2 reales, una suma extraordinaria para la época. Hay un detalle importante para contar esta historia con rigor: no resulta prudente afirmar que se identificó de manera concluyente a los autores materiales. La documentación más sólida permite sostener que el incendio fue considerado intencional y que existieron fuertes sospechas de un complot, pero no ofrece la misma certeza acerca de quién encendió el fuego. Por eso, más que una leyenda, lo verdaderamente extraordinario es aquello que sí está documentado: en la noche del 29 de agosto de 1816 ardió una dependencia fundamental del aparato logístico sanmartiniano, hubo peligro para los depósitos militares, la población mendocina participó en la emergencia y el gobierno reaccionó económicamente contra quienes consideraba enemigos de la revolución. Y pese al golpe, la gigantesca maquinaria organizada en Mendoza continuó funcionando. Las fraguas, fundiciones y talleres produjeron y repararon armas, municiones, sables, bayonetas, monturas y numerosos elementos indispensables para transportar un ejército a través de una de las cordilleras más formidables del planeta. El Instituto Nacional Sanmartiniano destaca precisamente la enorme infraestructura artesanal y militar que debió levantarse para equipar a miles de hombres. Cuatro meses después, las columnas comenzaron a abandonar Mendoza rumbo a los pasos cordilleranos y, el 12 de febrero de 1817, la victoria de Chacabuco demostraría que ni aquel incendio ni las enormes dificultades logísticas habían conseguido detener el proyecto continental. Aquella madrugada mendocina quedó así como uno de los episodios menos conocidos y más dramáticos de la preparación del Ejército de los Andes: mientras las llamas amenazaban las herramientas de la libertad, soldados y vecinos luchaban juntos para impedir que el sueño sanmartiniano terminara convertido en cenizas. 🇦🇷🔥🏔️⚔️ #Mendoza #MendozAntigua #SanMartin #JoseDeSanMartin #EjercitoDeLosAndes #29DeAgosto #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #CruceDeLosAndes #FrayLuisBeltran #IndependenciaArgentina #Libertador #Patria #MendozaHistoria #ArmyOfTheAndes #ArgentineHistory #SanMartin #History #Independence #AndesMountains

viernes, 28 de agosto de 2026

🔥🚌🇬🇧🏔️ 1936: EL LUJO BRITÁNICO LLEGÓ A LAS SIERRAS — EL IMPONENTE MORRIS COMMERCIAL DE LA C.I.T.A. QUE MARCÓ UNA ERA DEL TRANSPORTE ARGENTINO


En plena transformación del transporte terrestre argentino, esta extraordinaria publicidad de mediados de la década de 1930 presentaba una verdadera máquina para los caminos de montaña: un microómnibus de lujo de la C.I.T.A., construido sobre chasis Morris Commercial y destinado, según expresa el propio anuncio, al servicio en las Sierras Grandes de Córdoba. Su aspecto robusto, las grandes ventanillas laterales, el espacioso habitáculo para pasajeros y el enorme portaequipajes sobre el techo transmitían una imagen de modernidad en tiempos en que recorrer cientos de kilómetros por carretera todavía constituía una verdadera aventura. La publicidad hacía especial hincapié en sus “motores potentes”, frenos hidráulicos, paliers totalmente flotantes, suspensión de tipo progresivo y un bastidor extra reforzado, características promocionadas como fundamentales para soportar trayectos exigentes. En el lateral de la carrocería aparece claramente la sigla C.I.T.A.: la Compañía Internacional de Transportes Automóviles, empresa impulsada por el Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico que inició sus actividades en 1930 transportando pasajeros, equipajes y cargas. Estudios históricos indican que su creación formó parte de la reacción de las compañías ferroviarias ante el formidable crecimiento del transporte automotor: el propio Ferrocarril del Pacífico buscó participar de ese nuevo mercado que comenzaba a disputarle viajeros al tren. La relación de C.I.T.A. con Mendoza fue especialmente importante: además de sus servicios de pasajeros y encomiendas, desarrolló una intensa promoción turística, publicó desde 1934 una revista dedicada a caminos, hoteles y circuitos, y llegó a vincular Mendoza con Buenos Aires, San Juan y Chile, incluso mediante conexiones con el Ferrocarril Trasandino. A comienzos de la década siguiente levantaría en la ciudad de Mendoza una moderna terminal propia sobre Primitivo de la Reta, uno de los antecedentes fundamentales del transporte de larga distancia provincial. El encabezado del aviso también conserva una frase inconfundible de Morris Commercial: “British to the Backbone”, algo así como “británico hasta la médula”. No era una ocurrencia del distribuidor argentino: ejemplares Morris Commercial fabricados hacia 1936 conservan exactamente esa inscripción en su emblema, y Museums Victoria posee un vehículo CS Series 11/30 construido en Birmingham alrededor de ese año con la misma leyenda en el radiador. Abajo, la publicidad completa esta pequeña cápsula del tiempo anunciando a Robert R. Isnare como único importador y distribuidor para la República Argentina, con administración, repuestos y talleres en Maure 1607 y salón de exposición en Avenida Alvear 3884/3900, Buenos Aires. Más que vender un ómnibus, aquel anuncio vendía una idea: potencia, seguridad, resistencia y progreso. Casi nueve décadas después, la fotografía permite recordar el momento en que el colectivo comenzaba a conquistar rutas, montañas y distancias que durante años habían pertenecido casi exclusivamente al ferrocarril. #CITA #MorrisCommercial #HistoriaDelTransporte #ColectivosAntiguos #OmnibusAntiguos #ArgentinaAntigua #CordobaAntigua #SierrasDeCordoba #MendozaAntigua #HistoriaArgentina #TransporteArgentino #VintageBus #HistoricBus #MorrisCommercial #TransportHistory #ArgentinaHistory #BritishEngineering #VintageTransport

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