Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
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miércoles, 28 de febrero de 2018
🚋 FLORESTA 1898: EL DÍA EN QUE LA ALTA SOCIEDAD PORTEÑA VIAJÓ AL FUTURO SOBRE RIELES ELÉCTRICOS
Buenos Aires, 22 de octubre de 1898. Una escena detenida en el tiempo nos muestra un paseo social hacia La Floresta a bordo del palace-car del tramway eléctrico “La Capital”, ofrecido por la señorita Susana Quesada a sus amigas. La fotografía, tomada por el señor Vargas para Caras y Caretas, no retrata solamente una excursión elegante: captura el instante en que la Buenos Aires de fines del siglo XIX comenzaba a despedirse del ritmo antiguo y a abrazar la modernidad eléctrica. En la imagen aparecen damas, caballeros, curiosos y trabajadores alrededor de los coches tranviarios. Uno de ellos, de dos pisos, parece una verdadera terraza rodante: abajo, el salón cerrado; arriba, el mirador abierto al aire libre. Era mucho más que un transporte. Era novedad, espectáculo, distinción social y símbolo de progreso. La Floresta ya tenía una historia ligada al transporte desde mucho antes. El Gobierno de la Ciudad recuerda que el barrio creció con la llegada del Ferrocarril del Oeste, inaugurado el 29 de agosto de 1857, cuando la estación La Floresta fue punto final de aquella primera línea férrea del país. Ese día viajaron figuras como Valentín Alsina, Domingo F. Sarmiento y Bartolomé Mitre. Cuarenta años después, la revolución ya no venía por locomotora, sino por electricidad. En Buenos Aires, el tranvía eléctrico había comenzado a abrirse paso en 1897: el primer tramo del Tranvía Eléctrico de Buenos Ayres fue inaugurado el 22 de abril de ese año por el ingeniero Charles Bright, recorriendo la avenida Las Heras a una velocidad que entonces parecía asombrosa. Dentro de ese clima de innovación apareció el servicio de “La Capital”, que el 4 de diciembre de 1897 inauguró una línea eléctrica entre la zona de San Juan y Entre Ríos y el barrio de Flores, pasando por Boedo. Menos de un año después, aquel moderno tramway ya era escenario de una excursión social comentada por la prensa porteña. La crónica original de Caras y Caretas destacó que aquel paseo fue el primero realizado en el palace-car del tramway eléctrico “La Capital”, y mencionó a Susana Quesada como anfitriona de una reunión social que reunió a jóvenes de familias reconocidas de la época. La fotografía de Vargas quedó como testimonio visual de esa jornada primaveral, mezcla de aristocracia, modernización urbana y fascinación por la tecnología. También importa el medio que publicó la escena. Caras y Caretas, aparecida en 1898, fue una de las revistas más influyentes de la Argentina moderna. El Archivo General de la Nación la describe como una de las publicaciones nacionales más importantes de su tiempo y una de las pioneras del fotoperiodismo, con un fondo de casi 68 mil fotografías. La Biblioteca Nacional señala que fue fundada por Eustaquio Pellicer, con Bartolomé Mitre y Vedia como director inicial y luego José Sixto Álvarez, Fray Mocho, al frente de la publicación. Esta imagen, entonces, no es solo una postal social. Es una ventana a una Buenos Aires que se transformaba a gran velocidad: los barrios se expandían, el transporte cambiaba la escala de la ciudad, la electricidad se convertía en promesa de futuro y la fotografía empezaba a convertir la vida cotidiana en documento histórico. Un paseo a La Floresta, sí. Pero también un viaje al corazón de una época en la que subir a un tranvía eléctrico era, literalmente, subirse al porvenir. Crédito histórico sugerido: Un paseo a La Floresta realizado en el palace-car del tramway eléctrico “La Capital”, ofrecido por la señorita Susana Quesada a sus amigas. Fotografía de Vargas para Caras y Caretas. Buenos Aires, 22 de octubre de 1898. El número 3 de Caras y Caretas Argentina, fechado el 22 de octubre de 1898. #BuenosAiresHistory, #VintageBuenosAires, #OldBuenosAires, #HistoricPhotography, #StreetcarHistory, #ElectricTramway, #UrbanHistory, #ArgentinaHistory, #Floresta, #CarasYCaretas, #HistoriaArgentina, #BuenosAiresAntiguo, #TranviaElectrico, #TranviasDeBuenosAires, #LaFloresta, #FotosAntiguas, #MemoriaHistorica, #ArgentinaAntigua, #HistoriaUrbana, #MendozAntigua
LOS PORTONES QUE ABRIERON EL OASIS: MENDOZA, 1927, FRENTE AL UMBRAL MÁS ELEGANTE DEL PARQUE
Esta imagen nos lleva a una Mendoza de otra época: la de los paseos serenos, los jardines cuidados, las avenidas arboladas y aquella entrada monumental que ya era símbolo de distinción, orgullo urbano y memoria colectiva. En 1927, estos portones no eran simplemente una puerta: eran el gran umbral de ingreso al pulmón verde de la provincia, el punto donde la ciudad comenzaba a transformarse en parque, sombra, agua, esculturas y horizonte. El actual Parque General San Martín había nacido oficialmente el 6 de noviembre de 1896, bajo el nombre de Parque del Oeste, a partir de la Ley 19. La iniciativa fue impulsada por Emilio Civit y el diseño quedó en manos del célebre paisajista francés Carlos Thays, figura clave en la creación de grandes espacios verdes de la Argentina. La obra fue mucho más que un paseo aristocrático: buscaba responder a problemas sanitarios, aluvionales y ambientales de una ciudad marcada por el clima árido, el suelo pedregoso y las consecuencias históricas del terremoto de 1861. Para convertir ese paisaje seco en un oasis urbano, se diseñó un complejo sistema de riego con acequias y canales, y se levantó un bosque cultivado que hoy supera las 394 hectáreas. Los portones que vemos en esta postal tienen también una historia fascinante. Según registros del Gobierno de Mendoza, fueron adquiridos en 1908 por el ingeniero Juan Molina Civit para la entrada principal del parque, y su compra se realizó en una fábrica de Glasgow, Escocia. Durante años conservaron detalles ornamentales como la corona imperial y la media luna del Islam, luego reemplazados por el cóndor y el escudo de Mendoza. En 1927, cuando fue tomada esta imagen, el paseo todavía conservaba el espíritu de aquel gran proyecto de fines del siglo XIX: una Mendoza que quería embellecerse, modernizarse y construir identidad. Recién en 1947, por la Ley 1744, recibiría oficialmente el nombre de Parque General San Martín, y la antigua avenida Uriburu pasaría a llamarse Avenida del Libertador. Hoy, al mirar esta fotografía, no vemos solo hierro, columnas y faroles. Vemos una entrada al pasado. Vemos el instante en que Mendoza quiso vencer al desierto con árboles, agua, arte y voluntad. Vemos los portones que, desde hace más de un siglo, siguen custodiando uno de los lugares más queridos por generaciones de mendocinos. #MendozaHistory, #HistoricMendoza, #VintageArgentina, #OldMendoza, #ArgentinaHistory, #UrbanHeritage, #HistoricalPhotography, #CulturalHeritage, #SanMartinPark, #MendozaAntigua, #HistoriaDeMendoza, #MendozaAntigua, #ParqueGeneralSanMartin, #PortonesDelParque, #MendozaHistorica, #MendozaCapital, #PatrimonioMendocino, #FotosAntiguas, #ArgentinaAntigua, #MemoriaMendocina
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Jueves 28 de febrero de 1957 el Decreto-Ley N° 2191 🇦🇷❄️ ¡EL DÍA QUE EL MAPA ARGENTINO ABRAZÓ AL HIELO! La histórica creación del territorio más austral del mundo 🗺️🐧
Hay fechas que definen la identidad y la soberanía de una nación. Un 28 de febrero de 1957, a través del Decreto-Ley N° 2191, la Argentina daba un paso gigante en la defensa de sus derechos al restablecer oficialmente el Territorio Nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. ¡Un acto político y geográfico que reafirmó que nuestro país no termina en el continente, sino que se extiende hasta el fin del mundo!
📜 Los datos claves de esta delimitación histórica:
Un mapa inmenso: El artículo 2° del decreto fue clarísimo. Estableció que el territorio comprendía la parte oriental de la Isla Grande de Tierra del Fuego, las Islas de los Estados y Año Nuevo (respetando los límites del tratado de 1881 con Chile).
Soberanía irrenunciable: Un punto vital de esta medida fue la inclusión administrativa y legal de las Islas Malvinas (injustamente ocupadas por el Reino Unido desde 1833), junto con las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur.
El gigante blanco: También formalizó nuestra porción en el continente helado: el Sector Antártico Argentino, comprendido entre los meridianos 25° y 74° Oeste, a partir del paralelo 60° Sur.
El largo camino a ser provincia: ¡Acá te aportamos un dato extra para tu archivo! Si bien es cierto que el proyecto de ley para transformar este territorio en provincia fue fuertemente impulsado en 1986 (durante la presidencia de Raúl Alfonsín), el debate legislativo demoró unos años. Recién el 26 de abril de 1990 se sancionó la Ley N° 23.775, que la convirtió oficialmente en la provincia más joven de la República Argentina, consolidando a la hermosa ciudad de Ushuaia como su capital. Este decreto de 1957 no fue solo tinta en un papel; fue un recordatorio eterno de la inmensidad de nuestra patria. #TierraDelFuego #SoberaniaArgentina #IslasMalvinas #AntartidaArgentina #Ushuaia #FinDelMundo #HistoriaArgentina #OrgulloNacional #Efemérides #mendozantigua
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Archipiélago de Tierra del Fuego
Miércoles 28 de febrero de 1917: Fallece ✍️🔥 ¡EL MAESTRO REBELDE QUE ESCRIBIÓ CON EL ALMA! La apasionante historia de "Almafuerte", el poeta que desafió al poder 🇦🇷📚
Si alguna vez sentiste que el mundo se te venía encima y alguien te dijo "No te des por vencido, ni aun vencido", tenés que conocer al hombre detrás de esa frase inmortal. Un 28 de febrero de 1917, pasaba a la inmortalidad Pedro Bonifacio Palacios, el genio bonaerense que el mundo entero conocería bajo el poderoso seudónimo de Almafuerte. ¡No fue solo un poeta arrabalero; fue un luchador incansable que dio su vida por los más humildes!
📜 Los datos fascinantes del poeta que no se callaba nada:
Un espíritu indomable: Nacido en San Justo el 13 de mayo de 1854, eligió llamarse "Almafuerte" porque reflejaba exactamente su personalidad: una fuerza de la naturaleza imposible de quebrar. Sus poemas, como los célebres "Siete sonetos medicinales" (donde está el famoso "Piu Avanti"), son verdaderos himnos de resistencia ante la adversidad.
El maestro sin título que incomodó al poder: Dedicó gran parte de su juventud a enseñar con vocación inquebrantable en escuelas rurales de Mercedes, Salto y Trenque Lauquen. Sin embargo, el gobierno lo destituyó de su cargo con la excusa de que no tenía un diploma oficial. ¿La verdadera razón? Sus artículos periodísticos eran ferozmente críticos contra los abusos de autoridad y la desigualdad social de la época.
La voz del arrabal: Mientras otros poetas miraban a Europa, Almafuerte miraba a la calle. Su obra se centró en los suburbios, los trabajadores y los marginados. Denunció la pobreza y la hipocresía con una pluma que cortaba como un sable.
Un final humilde pero gigante: A pesar de su enorme talento y del respeto popular, rechazó los lujos y murió en la pobreza en la ciudad de La Plata. En este maravilloso y nostálgico registro fotográfico, podemos verlo en sus últimos años, caminando por su jardín con su característico cigarro, envuelto en esa inconfundible aura de pensador solitario y profundo. Almafuerte nos enseñó que la verdadera fuerza no está en no caerse nunca, sino en la rebeldía de volver a levantarse siempre. #Almafuerte #PoesiaArgentina #PiuAvanti #PedroBonifacioPalacios #HistoriaArgentina #MaestroRural #LiteraturaNacional #OrgulloArgentino #Efemérides #mendozantigua
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La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina
FRANCISCO P. DE RIBA: EL COMERCIANTE QUE FORMÓ PARTE DE LA MENDOZA QUE SE HIZO GRANDE
Mendoza, año 1922. En este retrato aparece el señor Francisco P. de Riba, destacado hombre del comercio mendocino en una época en la que la provincia atravesaba una profunda transformación económica, social y urbana. No era la Mendoza tranquila del siglo anterior: era una provincia que crecía al ritmo del ferrocarril, la inmigración, la vitivinicultura, los almacenes, las casas comerciales, los talleres, las bodegas y las nuevas instituciones empresarias. Desde fines del siglo XIX, la llegada del ferrocarril Buenos Aires al Pacífico en 1885 había cambiado la escala de la economía regional, al permitir un transporte más rápido y económico para el vino y otras mercaderías. Ese proceso fue acompañado por el aporte de inmigrantes europeos, especialmente italianos y españoles, que trajeron oficios, capitales, hábitos de consumo y experiencia comercial. Francisco P. de Riba —citado en estudios históricos como Francisco de P. Riba— fue parte de ese mundo emprendedor. Una investigación reciente sobre la Unión Comercial e Industrial de Mendoza señala que era de origen español y que tenía un comercio dedicado a la venta de vestimenta masculina, conocido como Casa Riba. También aparece vinculado a la vida institucional del empresariado local: fue vicepresidente primero de la UCIM desde su fundación y llegó a ser electo presidente para el período 1921/1922. La UCIM había nacido el 30 de noviembre de 1918, en un contexto complejo: los efectos económicos de la Primera Guerra Mundial, la agitación política del lencinismo y la necesidad de que comerciantes e industriales mendocinos tuvieran una voz organizada ante los poderes públicos. Su objetivo era representar, defender y promover al comercio y a la industria provincial. De Riba no fue solo un comerciante de mostrador. Su nombre aparece entre los delegados de la UCIM en la Conferencia Económica de 1919, junto a Benjamín Anderssen y Lincoln Pagés, donde se presentaron propuestas vinculadas al desarrollo económico de Mendoza, entre ellas la promoción minera, la supresión de ciertos impuestos, seguros contra riesgos agrícolas, créditos para industrias y reformas comerciales. En 1922, además, renunció a la presidencia de la UCIM tras ser nombrado presidente del Club Español, otro dato que revela su peso dentro de la comunidad hispana y de la vida social mendocina de aquellos años. Este retrato, entonces, no muestra solamente a un empresario elegante de comienzos del siglo XX. Muestra a uno de esos nombres que ayudaron a construir la red comercial, institucional y social de la Mendoza moderna. Detrás de su figura está la historia de una provincia que pasó de las carretas al ferrocarril, de los negocios familiares a las entidades empresarias, de la economía regional dispersa a una Mendoza cada vez más conectada con el país. Francisco P. de Riba pertenece a esa generación de comerciantes que no solo vendían productos: abrían caminos, creaban instituciones, defendían intereses colectivos y dejaban una huella silenciosa en la identidad económica de Cuyo. #FranciscoPDeRiba #CasaRiba #ComercioMendocino #MendozaAntigua #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Mendoza1922 #EmpresariosMendocinos #UCIM #ClubEspañol #InmigrantesEspañoles #HistoriaArgentina #Cuyo #MendozaHistorica #FotosAntiguas #MemoriaMendocina #ComerciantesDeMendoza #ArgentinaAntigua #MendozaHistory #OldMendoza #ArgentineHistory #HistoricArgentina #VintagePortrait #BusinessHistory #SpanishImmigration #CuyoHistory #HistoricPhotos #ArgentinaVintage #MendozaArgentina #CommerceHistory #HeritagePhotography #LatinAmericanHistory #Early20thCentury
CUANDO SAN JUAN SE DERRUMBÓ, LA ARGENTINA SALIÓ A LA CALLE: MIRTHA LEGRAND Y LA COLECTA SOLIDARIA DE 1944
Enero de 1944. La Argentina todavía intentaba comprender la dimensión de una de las peores tragedias de su historia. El 15 de enero, un terremoto devastó San Juan y dejó una ciudad prácticamente destruida. El Instituto Nacional de Prevención Sísmica registra aquel sismo como un episodio de intensidad IX en la escala Mercalli, con alrededor de 10.000 muertos sobre una población aproximada de 90.000 habitantes, y con daños también en el norte de Mendoza. En medio de ese dolor nacional, la solidaridad se volvió urgente. Desde distintos puntos del país comenzaron campañas, donaciones, colectas y actos públicos para ayudar a los sobrevivientes. La fotografía muestra a la joven actriz Mirtha Legrand participando en una colecta pública destinada a auxiliar a las víctimas del terremoto sanjuanino. El registro está asociado al Archivo General de la Nación y figura con la referencia AGN_DDF/Inv: 221179. La imagen no es solo una escena de famosos rodeados de gente. Es el retrato de un país golpeado que se organizó para socorrer a una provincia entera. San Juan había quedado herida en sus casas, sus calles, sus iglesias, sus escuelas y sus familias. El Ministerio de Cultura de la Nación recuerda que el terremoto tuvo una intensidad estimada de 7,4 grados en la escala de Richter, a unos 11 kilómetros de profundidad, y dejó cerca de 10.000 muertos y una ciudad casi desaparecida. En aquellos días, la radio, el cine, el teatro y la prensa ayudaron a convertir la tragedia en una causa nacional. Artistas, trabajadores, funcionarios y ciudadanos comunes se sumaron a la ayuda. Un testimonio recopilado por Cultura recuerda que Mirtha Legrand fue una de las primeras figuras en encabezar una campaña de asistencia y que su imagen quedó asociada a esa movilización solidaria. Aquel desastre marcó un antes y un después. No solo por la magnitud de la pérdida humana, sino porque obligó a repensar la construcción, la prevención sísmica y la reconstrucción urbana de San Juan. De las ruinas nació una nueva etapa: una ciudad que debió levantarse otra vez, con criterios más modernos y una conciencia antisísmica que cambiaría para siempre la historia de Cuyo. Esta fotografía conserva ese instante: una actriz joven, una caja de colecta, una multitud alrededor y una causa común. San Juan necesitaba ayuda. Y la Argentina, con sus diferencias y sus heridas, respondió. Porque a veces una imagen no muestra solamente un momento: muestra el alma de una época. #MirthaLegrand #TerremotoDeSanJuan #SanJuan1944 #HistoriaArgentina #ArchivoGeneralDeLaNacion #ArgentinaAntigua #MemoriaArgentina #FotosHistoricas #SolidaridadArgentina #Cuyo #Mendoza #SanJuan #HistoriaDeCuyo #Terremoto1944 #ArgentinaHistorica #CineArgentino #MendozAntigua #ArgentineHistory #HistoricPhotos #SanJuanEarthquake #SanJuan1944 #ArgentinaHistory #VintageArgentina #HistoricalMemory #OldArgentina #EarthquakeHistory #LatinAmericanHistory #ArchivePhoto #BlackAndWhitePhotography #HistoricArgentina #MirthaLegrand #CuyoHistory
1881 - EL PRIMER COLOSO DEL ARTE ARGENTINO: EL TEATRO COLÓN QUE MIRABA A PLAZA DE MAYO
Antes de que el mundo admirara el monumental Teatro Colón de la calle Libertad, hubo otro Colón: más antiguo, más cercano al corazón político de la Nación y profundamente ligado al nacimiento de la Buenos Aires moderna. La imagen nos muestra al primer Teatro Colón, levantado frente a la Plaza de Mayo, en el espacio donde hoy se encuentra la casa central del Banco Nación. A su alrededor aparece una ciudad muy distinta a la actual: la Pirámide de Mayo, los jardines de la plaza, la antigua Recova y una Buenos Aires que todavía mezclaba carruajes, faroles, galerías, paseos públicos y arquitectura de inspiración europea. Aquel primer Teatro Colón fue inaugurado el 25 de abril de 1857 con una obra cargada de prestigio internacional: La Traviata, de Giuseppe Verdi. No era una sala cualquiera. Representaba la ambición cultural de una ciudad que buscaba colocarse a la altura de las grandes capitales del mundo. Buenos Aires crecía, recibía inmigrantes, abría sus puertas a compañías líricas extranjeras y comenzaba a construir una vida artística cada vez más intensa. El edificio fue obra del ingeniero Carlos Enrique Pellegrini, padre de quien años más tarde sería presidente de la Nación, Carlos Pellegrini. Para su tiempo fue una verdadera señal de modernidad: utilizó estructura de hierro a gran escala, contaba con iluminación a gas y una gran araña central que descendía durante los intervalos, conocida como “La Lucerna”. Su capacidad rondaba los 2.500 espectadores, una cifra enorme para la Buenos Aires de mediados del siglo XIX. Durante tres décadas, ese Colón fue mucho más que un teatro. Fue salón social, templo lírico, punto de encuentro de la elite porteña y símbolo de una Argentina que intentaba definirse entre tradición colonial, progreso urbano e influencia europea. En sus palcos y plateas no solo se escuchaba música: también se tejían vínculos políticos, negocios, prestigio y poder. La postal tiene un valor inmenso porque retrata un paisaje desaparecido. La Recova, visible a la derecha, ya no existe. El viejo Teatro Colón tampoco. La ciudad cambió de rostro, la Plaza de Mayo se transformó y el centro porteño fue reemplazando sus antiguas construcciones por edificios monumentales. El primer Colón cerró definitivamente sus puertas el 13 de septiembre de 1888. Dos décadas después, el 25 de mayo de 1908, nacería el Teatro Colón actual, inaugurado con Aida, también de Verdi, y destinado a convertirse en una de las salas líricas más importantes del planeta. Pero antes de esa gloria mundial, estuvo este edificio. El Colón primitivo. El teatro que miraba a la Plaza de Mayo. El escenario donde Buenos Aires empezó a soñar en grande. Una imagen de 1881 que no muestra solo un teatro: muestra el corazón cultural de una ciudad que estaba cambiando para siempre. #TeatroColon #BuenosAiresAntigua #PlazaDeMayo #ArgentinaAntigua #HistoriaArgentina #ArchivoGeneralDeLaNacion #ColeccionWitcomb #BuenosAires1881 #PatrimonioHistorico #CulturaArgentina #Opera #Verdi #Recova #BancoNacion #FotografiaHistorica #OldBuenosAires #HistoricBuenosAires #ArgentinaHistory #OldArgentina #HistoricalPhotography #TheatreHistory #OperaHouse #CulturalHeritage #VintageBuenosAires
1898 🇦🇷⚓ LA ARGENTINA ANTE EL BUDA GIGANTE: LOS GUARDIAMARINAS DE LA FRAGATA SARMIENTO EN JAPÓN
A fines del siglo XIX, cuando el mundo todavía parecía inmenso y cada océano era una frontera de aventura, un grupo de jóvenes guardiamarinas argentinos quedó inmortalizado frente a una de las imágenes más impactantes de Japón: la gran estatua de Buda. La fotografía, vinculada a la Revista Caras y Caretas y conservada en registros históricos, muestra a integrantes de la Fragata Presidente Sarmiento posando al pie de aquel coloso oriental. No era una simple visita turística: era el encuentro de la Argentina naval moderna con una civilización milenaria. La Fragata Sarmiento había nacido como buque escuela para formar a los futuros oficiales de la Armada Argentina. Su misión iba mucho más allá de navegar: debía llevar el pabellón nacional por los mares del mundo, enseñar disciplina, ciencia náutica, diplomacia y abrir una ventana hacia culturas lejanas. Para muchos de aquellos jóvenes, cada puerto era una clase viva de geografía, historia y humanidad. El monumento que aparece en la imagen probablemente corresponde al Gran Buda de Kamakura, el célebre Daibutsu japonés: una estatua de bronce del Buda Amida, levantada en el siglo XIII, de más de 11 metros de altura y más de 120 toneladas de peso. Durante siglos resistió tifones, terremotos, tsunamis y el paso del tiempo, hasta convertirse en uno de los grandes símbolos espirituales de Japón. La escena tiene una fuerza especial: pequeños marinos argentinos, vestidos con la formalidad de su época, frente a una figura gigantesca que parecía observarlos desde la eternidad. Detrás de esa postal hay mucho más que uniformes y piedra antigua: hay navegación, formación militar, curiosidad por el mundo, prensa ilustrada, fotografía histórica y una Argentina que buscaba hacerse visible en los grandes caminos del planeta. La Fragata Sarmiento sería recordada como una verdadera embajadora flotante de la Nación. En sus viajes de instrucción cruzó océanos, visitó puertos lejanos y representó al país en ceremonias internacionales. Cada escala dejaba imágenes como esta: fragmentos de una Argentina que aprendía a mirar más allá de sus costas. Hoy, esta fotografía sigue impresionando porque une dos universos: la juventud naval argentina y la solemnidad milenaria del Japón. Un instante detenido para siempre, donde el país del Plata se encontró, cara a cara, con uno de los gigantes sagrados de Oriente. #FragataSarmiento, #Guardiamarinas, #ArmadaArgentina, #HistoriaArgentina, #CarasYCaretas, #Japon, #BudaDeKamakura, #GranBuda, #Daibutsu, #HistoriaNaval, #FotosAntiguas, #ArchivoHistorico, #ArgentinaAntigua, #ViajesDeInstruccion, #MendozAntigua #ArgentineHistory, #NavalHistory, #SarmientoFrigate, #OldPhotos, #HistoricPhotography, #JapanHistory, #KamakuraBuddha, #GreatBuddha, #Daibutsu, #VintageJapan, #MaritimeHistory, #ArgentineNavy, #WorldVoyage, #HistoricalArchive
martes, 27 de febrero de 2018
1926 - El coloso que venció el miedo sísmico: Ludovig Froude y el nacimiento del Pasaje San Martín
En pleno corazón de la Ciudad de Mendoza, donde la Avenida San Martín se encuentra con la Peatonal Sarmiento, se levanta una obra que en 1926 pareció desafiar no solo al cielo, sino también a una vieja herida mendocina: el miedo a construir en altura. Allí nació el Pasaje San Martín, una joya arquitectónica impulsada por el visionario empresario vitivinícola Miguel Escorihuela Gascón, proyectada por el ingeniero Ludovig Froude —citado en algunas fuentes como Ludovig o Ludwig Freude—, dirigida técnicamente por el ingeniero Edmundo Guillermo Romero y construida por la empresa F.H. Schmidt. En una Mendoza todavía marcada por la memoria del terremoto de 1861 y acostumbrada a las construcciones bajas, levantar un edificio de semejante porte era un acto de audacia. El Pasaje fue inaugurado el 11 de noviembre de 1926 y marcó un antes y un después en la historia urbana de la provincia: fue el primer gran edificio en altura de Mendoza, combinando locales comerciales, oficinas y viviendas en un mismo espacio, con una estructura moderna de hormigón armado y criterios sismorresistentes. Su silueta impactaba: cuatro plantas, una torre de siete pisos coronada por una cúpula, galerías interiores, accesos por San Martín, Sarmiento y 9 de Julio, y una concepción inspirada en las grandes galerías europeas. Durante décadas fue una postal de modernidad y, según registros periodísticos, se mantuvo como el edificio más alto de Mendoza hasta 1954, año en que apareció el Edificio Gómez. Pero su verdadera prueba simbólica llegó poco después. El fuerte sismo del 14 de abril de 1927 volvió a sacudir la provincia: hubo derrumbes de cornisas, agrietamientos de paredes y daños importantes, especialmente en Las Heras. En ese contexto, el Pasaje San Martín quedó en la memoria urbana como una demostración de que Mendoza podía mirar hacia arriba sin renunciar a la seguridad. El interior del edificio también guarda tesoros únicos: vitrales franceses, detalles de inspiración Art Nouveau, mármoles traídos de Italia y los históricos ascensores OTIS, considerados entre los primeros instalados en Cuyo y todavía vinculados al patrimonio vivo del edificio. La Ciudad de Mendoza destaca que el Pasaje concentra más de 300 metros cuadrados de vitrales, uno de sus rasgos más admirados. Con el paso del tiempo, el Pasaje San Martín dejó de ser solo una construcción para convertirse en un símbolo: comercio, arquitectura, memoria, vida cotidiana y orgullo mendocino bajo una misma cúpula. Fue declarado Patrimonio Cultural de la Provincia y también reconocido por su valor artístico y arquitectónico municipal, mientras continúa siendo objeto de tareas de restauración y puesta en valor rumbo a su centenario. Hoy, casi cien años después, la imagen del ingeniero Ludovig Froude nos devuelve a aquella Mendoza que se animó a romper sus propios límites. Su obra no solo dibujó planos: ayudó a cambiar la forma en que la ciudad se pensaba a sí misma. El Pasaje San Martín no fue simplemente un edificio alto. Fue una declaración de futuro en una tierra acostumbrada a temblar. #MendozaHistory, #HistoricArchitecture, #UrbanHeritage, #ArtNouveau, #MendozaArgentina, #ArchitecturalHeritage, #HistoricBuildings, #CityHistory, #CulturalHeritage, #PasajeSanMartin, #HistoriaDeMendoza, #MendozaAntigua, #PasajeSanMartín, #CiudadDeMendoza, #ArquitecturaMendocina, #PatrimonioMendocino, #LudovigFroude, #MiguelEscorihuelaGascón, #HistoriaArgentina, #MemoriaUrbana, #MendozaHistórica, #GaleríasDeMendoza, #ArquitecturaAntigua
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1958: CUANDO BUENOS AIRES MORDÍA LA HISTORIA EN UNA PORCIÓN DE PIZZA
Buenos Aires, 1958. Dos mujeres comen una porción de pizza al paso en Las Cuartetas, sobre la mítica Avenida Corrientes. La escena parece simple: abrigos, sonrisas, hambre, amistad y una porción caliente sostenida con las manos. Pero detrás de esa imagen late una costumbre profundamente porteña: comer rápido, comer de parado, comer entre charla, calle, teatro, trabajo y noche. Las Cuartetas no era una pizzería cualquiera. Había abierto sus puertas en 1932, impulsada por el vasco Luis Urcola y el catalán José Espinach, y con el tiempo se transformó en uno de los templos de la pizza al corte del microcentro porteño. A mediados de los años 50, según el sitio oficial de Turismo de Buenos Aires, los propios empleados compraron el fondo de comercio y continuaron con el negocio, manteniendo vivo ese espíritu popular, abundante y urbano que hizo famosa a la casa. La leyenda cuenta que el nombre nació por Alberto Vaccarezza, figura del sainete porteño y letrista vinculado al universo de Carlos Gardel, quien solía sentarse allí a escribir cuartetas en servilletas de papel. Así, entre versos, mesas, horno y mozzarella dorada, el local terminó llevando un nombre con sabor a literatura callejera, tango y Buenos Aires profunda. La pizza porteña tiene una historia propia. Llegó con la tradición italiana, especialmente genovesa, pero Buenos Aires la hizo suya: más queso, más abundancia, más masa, más esquina, más mostrador. La Avenida Corrientes se convirtió en uno de sus grandes escenarios: teatros, librerías, bares y pizzerías formaron una ceremonia urbana donde una porción podía ser el comienzo de una noche inolvidable. Por eso esta fotografía no muestra solamente a dos mujeres comiendo pizza. Muestra una época. Muestra la democratización del placer cotidiano. Muestra a Buenos Aires en un gesto mínimo y poderoso: la felicidad sencilla de una porción caliente, compartida al paso, en una ciudad que nunca dejó de caminar. En esa mordida hay más que mozzarella. Hay inmigración, trabajo, barrio, amistad, avenida, teatro, humo de horno, ruido de platos y memoria popular. Una Buenos Aires de 1958 detenida para siempre en el instante exacto en que la historia también se podía comer con la mano. #BuenosAiresHistory #VintageBuenosAires #PizzaHistory #StreetFoodHistory #ArgentinaHistory #OldBuenosAires #HistoricPhoto #PizzaLovers #UrbanMemory #FoodCulture #1950sStyle #LatinAmericanHistory #BuenosAiresAntigua #LasCuartetas #PizzaPorteña #AvenidaCorrientes #HistoriaArgentina #ArchivoGeneralDeLaNación #BuenosAires1958 #PizzaAlPaso #MemoriaPorteña #FotosAntiguas #CulturaPopular #HistoriaGastronómica
1926: LA SALA DEL DIRECTOIO DONDE SE DECIDÍA EL DESTINO DEL VINO MENDOCINO. BODEGAS ARIZU
Imagen de la sala donde sesionaba el Directorio de Bodegas Arizu. Mendoza, año 1926.A simple vista, la escena parece silenciosa: una mesa larga, sillas ordenadas, una chimenea imponente, grandes ventanales y una lámpara suspendida sobre el centro de la sala. Pero detrás de esa quietud había poder, trabajo, industria y futuro. En este espacio se reunía el Directorio de una de las firmas más emblemáticas de la historia vitivinícola mendocina: Bodegas Arizu. Allí se discutían decisiones comerciales, inversiones, producción, transporte, personal, viñedos, mercados y estrategias que formaban parte del enorme engranaje del vino argentino. La historia de Arizu está ligada al empuje de los inmigrantes que transformaron Mendoza en una potencia vitivinícola. Balbino Arizu, de origen navarro, fue una figura clave dentro de ese proceso. Junto a su familia, impulsó una empresa que creció al ritmo de los viñedos, las bodegas, el ferrocarril, los toneleros, los obreros, los carreros y miles de manos anónimas que hicieron posible la expansión del vino mendocino. El casco de la bodega de Godoy Cruz comenzó a levantarse a fines del siglo XIX y llegó a convertirse en uno de los grandes emporios bodegueros de Mendoza. Durante la época dorada de la vitivinicultura provincial, entre 1910 y 1930, Arizu figuraba entre las bodegas más importantes de la provincia. Por eso esta imagen no muestra solamente una sala elegante. Muestra el corazón administrativo de una industria que marcó barrios, familias, trabajos, rutas comerciales y paisajes enteros. En mesas como esta se pensaba la Mendoza productiva, la Mendoza de los viñedos, la Mendoza que llevaba su vino hacia distintos puntos del país. También es una fotografía del orden empresarial de otra época. Madera, papeles, expedientes, libros contables, reuniones formales y decisiones tomadas en voz baja. Mientras afuera la bodega respiraba movimiento, toneles, carros, obreros y máquinas, adentro se definía el rumbo de una compañía que ya formaba parte de la identidad mendocina. Con el paso de las décadas, Bodegas Arizu atravesó cambios, ventas, abandono, deterioro y rescate patrimonial. Su historia no quedó reducida a ruinas ni a recuerdos dispersos: fue reconocida como parte del patrimonio histórico nacional y sus archivos documentales comenzaron a ser preservados como testimonio de la vida industrial, laboral y vitivinícola de Mendoza. Esta sala de 1926 es una puerta abierta a ese mundo. Un fragmento detenido de la Mendoza bodeguera. Un lugar donde el vino no solo se producía: también se pensaba, se administraba y se proyectaba. Porque la historia del vino mendocino no está solamente en las viñas ni en las barricas. También está en estos espacios silenciosos, donde se tomaban decisiones que movían cosechas, trabajadores, mercados y sueños de progreso. Bodegas Arizu no fue solo una empresa. Fue una pieza decisiva de la Mendoza moderna. #BodegasArizu #Arizu #MendozaAntigua #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Vitivinicultura #VinoArgentino #BodegasHistoricas #GodoyCruz #PatrimonioMendocino #Mendoza #HistoriaDelVino #MemoriaIndustrial #CulturaDelVino #ArchivoHistorico #ArizuWinery #MendozaHistory #ArgentineWine #WineHistory #HistoricWinery #WineCulture #IndustrialHeritage #OldMendoza #VintageMendoza #WineIndustry #CulturalHeritage #ArgentinaHistory
HÉCTOR MACKERN: EL ROSTRO DEL COMERCIO MENDOCINO QUE SE CRUZÓ CON EL VINO, LOS SEGUROS Y LA MODERNIDAD (1922)
En esta imagen de 1922 aparece el señor Héctor Mackern, destacado empresario del comercio mendocino, retratado con la sobriedad y la presencia de una época en la que Mendoza estaba dejando atrás su perfil provinciano para convertirse en una tierra de negocios, bodegas, transporte, instituciones sociales y pujanza económica. Su figura no queda reducida a una simple fotografía antigua. El apellido Mackern aparece vinculado a espacios clave de la vida mendocina de comienzos del siglo XX. En 1909, cuando el gobernador Emilio Civit impulsó la creación del Club Mendoza de Regatas en el lago del entonces Parque del Oeste, Héctor Mackern fue nombrado junto a otros vecinos destacados para proyectar los reglamentos y organizar la institución, según la reseña histórica oficial del club. También aparece conectado con el mundo vitivinícola, el gran motor económico de Mendoza. En estudios históricos sobre la organización empresaria de Bodegas Arizu se menciona que sus vinos y alcoholes estaban asegurados en la empresa de Héctor Mackern, dato que lo ubica dentro de una red comercial fundamental para la industria del vino: la de los seguros, la confianza patrimonial y la protección de mercaderías en una economía cada vez más dinámica. En 1916, en plena tensión por la crisis vitivinícola y los debates sobre la intervención estatal en la actividad, Héctor Mackern también figura entre los nombres vinculados a los sectores empresariales y vitivinícolas que participaron de iniciativas y asambleas para defender sus intereses económicos. Por eso, este retrato es mucho más que una imagen de estudio. Es la presencia silenciosa de una Mendoza que crecía entre bodegas, bancos, pólizas, clubes, ferrocarriles y comercios. Una Mendoza donde los hombres de negocios no solo vendían o administraban empresas: también integraban comisiones, impulsaban instituciones y participaban de los debates que moldeaban el destino económico de la provincia. Héctor Mackern representa a esa generación de comerciantes y empresarios que ayudaron a sostener el engranaje de una Mendoza moderna, pujante y conectada con el país. Su rostro, rescatado del tiempo, vuelve a recordarnos que detrás de cada edificio, cada bodega, cada club y cada actividad comercial hubo nombres, decisiones y trayectorias que hicieron historia. #HectorMackern, #HéctorMackern, #MendozAntigua, #MendozaAntigua, #HistoriaDeMendoza, #Mendoza1922, #ComercioMendocino, #EmpresariosDeMendoza, #VitiviniculturaMendocina, #BodegasArizu, #ClubMendozaDeRegatas, #ParqueGeneralSanMartin, #MendozaHistorica, #FotosAntiguas, #ArchivoHistorico, #OldMendoza, #MendozaHistory, #VintageMendoza, #ArgentineHistory, #WineHistory, #HistoricPortrait, #BusinessHistory
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✈️ OLIMPIA CRISTINA BARRIONUEVO: LA MAESTRA JUJEÑA QUE SE ATREVIÓ A CONQUISTAR EL CIELO
En una época en la que muchas mujeres todavía debían abrirse paso contra prejuicios, silencios y límites impuestos, una joven jujeña decidió mirar hacia arriba. Se llamaba Olimpia Cristina Barrionuevo Figueroa, aunque muchas referencias fotográficas la recuerdan simplemente como Cristina Barrionuevo: maestra, educadora, periodista, dirigente cívica y pionera de la aviación en el norte argentino. Nacida en San Salvador de Jujuy en 1918, Barrionuevo eligió primero el camino de la enseñanza. Se formó como maestra normal, fue instructora de Educación Física y llegó a ocupar responsabilidades directivas en escuelas jujeñas. Pero su espíritu no entraba en un solo destino. Mientras enseñaba, también soñaba con volar. En los años cuarenta, cuando la aviación todavía conservaba un aire de aventura, riesgo y audacia, Olimpia Cristina Barrionuevo se acercó al Aero Club Jujuy, institución nacida en la década de 1930 para impulsar la formación de pilotos en la provincia. Allí, entre hangares, motores, pistas de tierra y aviones que parecían desafiar a las montañas, consiguió una hazaña histórica: el 11 de marzo de 1940 obtuvo su brevet de piloto de aviación, categoría “A” Turismo, convirtiéndose en la primera mujer piloto de la provincia de Jujuy. La imagen la muestra con casco y antiparras, junto a una aeronave, con la serenidad de quien sabe que acaba de cruzar una frontera invisible. No solo posaba junto a un avión: representaba a una generación de mujeres que empezó a ocupar espacios que parecían reservados exclusivamente a los hombres. Su vida no quedó detenida en aquel logro. También ejerció el periodismo como cronista social en el diario Acción de Jujuy, militó durante décadas en la vida pública y fue electa concejala de San Salvador de Jujuy entre 1985 y 1989. Educó, escribió, voló y participó de la construcción política de su provincia. Olimpia Cristina Barrionuevo fue mucho más que una aviadora: fue una mujer de acción. En las aulas enseñó a mirar el mundo con conocimiento; en el aire demostró que el coraje también tiene alas; y en la vida pública dejó una huella de compromiso con su tierra. Hoy su historia merece volver a circular, porque detrás de esta fotografía no hay solo una postal antigua: hay una pionera jujeña que desafió su tiempo y se ganó un lugar en la memoria argentina. Fuente de imagen: Archivo General de la Nación / AGN_DDF. #OlimpiaBarrionuevo #CristinaBarrionuevo #Jujuy #HistoriaArgentina #MujeresPioneras #AviaciónArgentina #Aviadoras #MaestrasArgentinas #ArchivoGeneralDeLaNación #ArgentinaAntigua #MujeresQueHicieronHistoria #HistoriaJujeña #PionerasArgentinas #WomenInAviation #ArgentineHistory #AviationHistory #WomenWhoMadeHistory #VintageArgentina #JujuyHistory
🚗⛰️ 1928: EL DÍA EN QUE LOS MOTORES SE RINDIERON ANTE EL GIGANTE DE PIEDRA. Cerro Mogote, Córdoba, Argentina
Hay imágenes que no muestran solo un paisaje: muestran el nacimiento de una forma nueva de viajar. Provincia de Córdoba, noviembre de 1928. Una caravana de automóviles se detiene en el camino. Los pasajeros bajan, observan, se acomodan el sombrero, descansan del polvo y del traqueteo, y quedan frente a una presencia imponente: el Cerro Mogote. En aquellos años, salir a la ruta no era simplemente manejar. Era lanzarse a una aventura. Los caminos eran de tierra, los viajes podían demorarse horas o días, las señales eran escasas, las roturas mecánicas eran frecuentes y el combustible no siempre estaba a mano. Viajar en automóvil por la Argentina de los años veinte exigía paciencia, coraje y espíritu explorador. La investigadora Melina Piglia señala que en esa década el automóvil comenzó a transformar el turismo argentino, aunque todavía existían grandes límites: pocos caminos transitables todo el año, dificultades de señalización, desperfectos y escasos puntos de abastecimiento. Esta fotografía resume ese momento exacto en que el país empezaba a mirar sus paisajes desde el parabrisas. Córdoba, con sus sierras, quebradas, caminos altos y formaciones rocosas, se convertía en escenario ideal para esos primeros viajeros motorizados. La montaña ya no era solo destino de arrieros, caminantes o jinetes: también empezaba a ser conquistada por autos, choferes, excursionistas y curiosos que veían en cada curva una postal del futuro. El Automóvil Club Argentino, fundado en 1904, tuvo un papel clave en esa cultura rutera: promovió el automovilismo, la pavimentación, la señalización, el mantenimiento de caminos, la asistencia al viajero y la edición de guías y planos camineros. Y en 1928, Córdoba también aparecía en el centro del debate turístico nacional: ese año el ACA convocó la primera Conferencia Nacional de Turismo en Alta Gracia, una señal clara de que las sierras cordobesas ya eran vistas como un gran destino del país. La escena parece simple: autos detenidos frente a una montaña. Pero en realidad es mucho más. Es una Argentina que acelera, pero todavía se detiene a contemplar. Es el encuentro entre la modernidad del motor y la eternidad de la piedra. Es el polvo de los caminos antiguos mezclado con el sueño de un país que empezaba a recorrer sus paisajes sobre ruedas. Cerro Mogote, Córdoba, 1928: cuando viajar todavía era una hazaña y cada alto en el camino podía convertirse en historia. #CerroMogote #CordobaAntigua #ArgentinaAntigua #AutomovilesAntiguos #HistoriaArgentina #TurismoAntiguo #SierrasDeCordoba #CaravanaHistorica #AutosClasicos #MemoriaArgentina #OldArgentina #VintageCars #HistoricRoadTrip #CordobaArgentina #ArgentinaHistory #VintageTravel #RoadTripHistory
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EL PALACIO DONDE BUENOS AIRES ESCUCHABA LATIR LAS NOTICIAS
Hay edificios que no fueron levantados solo para ocupar una esquina. Fueron construidos para imponer presencia, para mirar a la ciudad desde lo alto y para decirle a una época: aquí está el poder de la palabra impresa. Esta imagen nos lleva al corazón de la Avenida de Mayo, en Buenos Aires, frente al imponente edificio que perteneció al diario La Prensa, una de las grandes joyas arquitectónicas y periodísticas de la Argentina. El diario había sido fundado en 1869 por José C. Paz, y su primer número apareció el 18 de octubre de ese año. Pero recién en 1898 inauguró su majestuosa sede de Avenida de Mayo, concebida como un verdadero templo moderno de la información. El edificio no era una simple redacción: era una máquina cultural, tecnológica y simbólica. Su arquitectura siguió los cánones de la Escuela de Bellas Artes de París, con fachadas diseñadas en Francia y completadas en Buenos Aires por los ingenieros Carlos Agote y Alberto Gainza. La estructura metálica fue traída desarmada desde Europa, en una época en la que Buenos Aires soñaba con verse como una capital mundial. En su fachada se destacaban los faroles eléctricos —una modernidad para fines del siglo XIX—, el reloj, la figura de Palas Atenea, diosa de la sabiduría, y el águila sobre el reloj, símbolo de un periodismo que pretendía verlo todo. En lo alto, una monumental farola de bronce de unos tres mil kilos coronaba la torre como una declaración de poder urbano. Pero quizás uno de sus elementos más míticos fue su sirena, capaz de escucharse a gran distancia. No anunciaba cualquier cosa: sonaba ante grandes acontecimientos. Según Argentina.gob.ar, se oyó por primera vez el 27 de julio de 1900, cuando fue asesinado el rey Humberto I de Italia. Desde entonces, aquella voz metálica se convirtió en una especie de alarma histórica para la ciudad. Por dentro, el edificio era tan sorprendente como por fuera. Allí funcionaban la redacción, la impresión y la distribución del diario, pero también había biblioteca con miles de volúmenes, consultorios médicos y jurídicos gratuitos, observatorio meteorológico, sala de esgrima y espacios culturales. Sus tubos neumáticos permitían enviar mensajes por aire comprimido entre oficinas, una tecnología que hoy parece salida de una novela antigua. También fue un edificio adelantado a su tiempo: la Casa de la Cultura de Buenos Aires señala que fue el segundo edificio del país en contar con ascensor y que todavía conserva ductos para el envío interno de notas, además de la antigua antena del telégrafo en la terraza. En el primer piso brillaba el Salón Dorado, un espacio donde el Instituto Popular de Conferencias organizaba reuniones semanales, conciertos y encuentros con grandes figuras de las letras, las artes y la vida intelectual. No era solo un diario: era una tribuna, una universidad pública de la palabra, un escenario de cultura en plena Avenida de Mayo. Con el paso del tiempo, aquel palacio de noticias dejó de ser únicamente símbolo del periodismo para convertirse en patrimonio de todos. Hoy funciona allí la Casa de la Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y el edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional por la Ley 24.594, sancionada en 1995. Esta fotografía no muestra solamente una construcción antigua. Muestra una Buenos Aires que creía en el progreso, en la prensa, en la arquitectura monumental y en el poder de las ideas. Una ciudad donde las noticias no solo se imprimían: sonaban desde una torre, cruzaban salones, viajaban por tubos neumáticos y bajaban a la calle como parte de la vida cotidiana. Un palacio para un diario. Una torre para la palabra. Una sirena para despertar a la ciudad. #LaPrensa #DiarioLaPrensa #AvenidaDeMayo #BuenosAiresAntigua #BuenosAiresHistorica #HistoriaArgentina #ArquitecturaArgentina #PatrimonioArgentino #CasaDeLaCultura #MonumentoHistoricoNacional #PeriodismoArgentino #ArgentinaAntigua #MemoriaUrbana #HistoricBuenosAires #ArgentineHistory #OldBuenosAires #ArchitecturalHeritage #HistoricBuildings #PressHistory #CulturalHeritage
lunes, 26 de febrero de 2018
LA CAPILLA DEL PLUMERILLO: EL TEMPLO MENDOCINO DONDE LA FE ROZÓ LA GESTA SANMARTINIANA ( Fotografía de 1925.)
En El Plumerillo, departamento de Las Heras, aún late una de las huellas más profundas de la Mendoza antigua: la histórica Capilla del Plumerillo, también conocida como Capilla del Sagrado Corazón de Jesús o Capilla de los Segura. Su historia nace mucho antes de la fotografía de 1925. En aquellos terrenos de la familia Segura existía un antiguo oratorio familiar, levantado en una zona clave para la memoria sanmartiniana. La tradición recuerda que allí asistían a los oficios religiosos el general José de San Martín y oficiales del Ejército de los Andes, cuando el cercano Campo de Instrucción de El Plumerillo era el corazón militar donde se preparaba la gran epopeya libertadora. La Mendoza de aquellos años era tierra de adobe, acequias, fe doméstica y patria en construcción. Los oratorios privados eran comunes en familias de fuerte arraigo religioso, y el de los Segura terminó unido para siempre a la memoria del Ejército de los Andes. Allí, en ese paisaje todavía rural, la oración convivía con el ruido de los preparativos, los caballos, las tropas, los pertrechos y el sueño inmenso de cruzar la cordillera. La primera construcción fue severamente afectada por el terremoto de 1861, uno de los golpes más devastadores de la historia mendocina. Años después, en 1870, Elicia Segura de Zapata, heredera de Pedro Pascual Segura, mandó levantar una nueva capilla. Con el paso del tiempo, aquel sitio sencillo y silencioso se convirtió en un verdadero símbolo patrimonial de Las Heras. La capilla estaba construida con materiales propios de la época: adobe, ladrillo, yeso y madera. Tenía techo de bóveda, altar mayor dedicado al Sagrado Corazón de Jesús y objetos de culto que hablaban de una religiosidad íntima, familiar y profundamente cuyana. La imagen de 1925 muestra un edificio herido por el tiempo: muros dañados, aberturas vencidas, restos de estructura y una fachada que parece resistir como puede. Pero justamente allí está su fuerza. No es solo una ruina: es una sobreviviente. Una pared que vio pasar generaciones, terremotos, olvidos, restauraciones y memorias. En 1941, la Capilla del Plumerillo fue declarada Monumento Histórico Nacional, reconocimiento que confirmó su valor dentro del mapa sanmartiniano de Mendoza. Décadas más tarde, el sitio volvió a ser puesto en valor y recuperado como espacio histórico, religioso y turístico, integrado a la Ruta Sanmartiniana. Hoy, cuando se habla de El Plumerillo, no solo se recuerda un campamento militar. También se recuerda esta capilla: humilde, antigua, de raíces profundas. Un templo donde la fe popular, la familia Segura, la memoria mendocina y la gesta libertadora se cruzan en una misma historia. La Capilla del Plumerillo no es una simple construcción antigua. Es una puerta hacia la Mendoza que rezaba, resistía y preparaba, desde el silencio de sus tierras, uno de los capítulos más grandes de la libertad sudamericana. #MendozAntigua #CapillaDelPlumerillo #ElPlumerillo #LasHeras #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #SanMartin #EjercitoDeLosAndes #GestaSanmartiniana #RutaSanmartiniana #PatrimonioMendocino #MonumentoHistorico #SagradoCorazonDeJesus #FamiliaSegura #PedroPascualSegura #EliciaSeguraDeZapata #HistoriaArgentina #ArgentinaAntigua #Cuyo #HistoricMendoza #ArgentineHistory #SanMartinRoute #HistoricHeritage #OldMendoza #SouthAmericanIndependence
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El Plumerillo, Mendoza, Argentina
ZAPLA 1949: LOS OBREROS QUE ENCENDIERON EL ACERO ARGENTINO
En 1949, estos trabajadores salían de las entrañas de Altos Hornos Zapla, en Palpalá, Jujuy, uno de los grandes símbolos de la Argentina industrial del siglo XX. La escena, registrada por el Archivo General de la Nación, muestra a obreros de la planta en plena etapa de consolidación del complejo siderúrgico. Altos Hornos Zapla no fue una fábrica más: fue el primer centro siderúrgico integral del país, nacido bajo el impulso estatal de la Dirección General de Fabricaciones Militares y considerado una pieza estratégica dentro del desarrollo industrial argentino. La primera colada de arrabio argentino se produjo allí el 11 de octubre de 1945, una fecha clave para la historia de la siderurgia nacional. A partir de ese fuego, Palpalá comenzó a transformarse. Lo que antes era una zona de perfil rural fue convirtiéndose en una ciudad obrera, marcada por el sonido de los hornos, el movimiento de los rieles, el trabajo minero y la vida de miles de familias que crecieron alrededor del acero. El Gobierno de Jujuy destaca que Zapla marcó profundamente la historia económica, social y cultural de la provincia durante gran parte del siglo XX. Esta fotografía de 1949 no solo muestra trabajadores: muestra una época en la que el país soñaba con producir su propio hierro, levantar su propia industria y forjar su futuro con manos argentinas. Archivo: Archivo General de la Nación. #MendozAntigua #AltosHornosZapla #Zapla #Palpala #Jujuy #IndustriaArgentina #HistoriaArgentina #ObrerosArgentinos #AceroArgentino #FabricacionesMilitares #ArchivoHistorico #MemoriaObrera #ArgentinaIndustrial #OldArgentina #IndustrialHistory #SteelWorkers #HistoricPhoto #ArgentineHistory
VIÑA DEL MAR 1925: EL PACÍFICO SOÑADO POR LOS MENDOCINOS
En 1925, un grupo de bañistas mendocinos disfrutaba de las aguas frías del Pacífico en la elegante playa chilena de Viña del Mar, uno de los destinos más distinguidos del verano sudamericano de comienzos del siglo XX. La imagen muestra una escena simple, pero cargada de época: trajes de baño enterizos, niños y adultos entrando al mar, la costa al fondo y esa atmósfera de veraneo antiguo que unía a Mendoza con Chile mucho antes de las rutas modernas, los viajes masivos y las vacaciones tal como las conocemos hoy. Viña del Mar no era un balneario cualquiera. Había nacido como lugar de descanso asociado a sectores acomodados y, hacia las primeras décadas del siglo XX, sus playas, paseos y vida social la convertían en un símbolo de elegancia frente al Pacífico. Memoria Chilena la describe como una ciudad fundada como balneario para la clase dirigente, y también señala que hasta las primeras décadas del siglo XX el veraneo fue una práctica ligada principalmente a la elite. Para muchos mendocinos, cruzar la cordillera rumbo a Viña era mucho más que ir a la playa: era tocar otro mundo. Era cambiar el polvo seco de los caminos cuyanos por la brisa marina, los cerros por el océano, la rutina provincial por el brillo social de la “Ciudad Jardín”. Aquel verano de 1925 quedó detenido en esta fotografía: Mendoza mirando al Pacífico, Viña del Mar como escenario aristocrático y una generación entera descubriendo el placer moderno del descanso junto al mar. #MendozAntigua #MendozaAntigua #ViñaDelMar #ChileAntiguo #Bañistas #VeraneoAntiguo #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #MemoriaFotográfica #ArchivoHistórico #VintageBeach #OldChile #OldMendoza #HistoricPhoto #PacificCoast #VintageSummer
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EL ÚLTIMO VIAJE DE SAN MARTÍN: EL CORAZÓN QUE VOLVIÓ A BUENOS AIRES Y LA SANGRE QUE DESCANSA EN MENDOZA (Imagen Ilustrativa)
Hay historias que no terminan con la muerte. Algunas siguen viajando durante años, cruzan mares, atraviesan generaciones y encuentran su destino final mucho tiempo después. José de San Martín murió el 17 de agosto de 1850 en Boulogne-sur-Mer, Francia. Tenía 72 años y estaba lejos de la tierra por la que había entregado su vida. La tradición recuerda que, poco antes de morir, frente al canal de La Mancha y acompañado por su hija Mercedes, sintió que el final se acercaba. Su frase quedó grabada como una despedida serena: “Es la tempestad que me lleva al puerto”. Pero su verdadero regreso tardaría treinta años. En su testamento, el Libertador había dejado escrito un deseo profundo: que su corazón fuera depositado en Buenos Aires. Aquel pedido no era una simple frase. Era el último vínculo espiritual con la patria que había liberado, con el Río de la Plata que lo vio partir y con la ciudad donde su figura debía quedar custodiada para siempre. En 1880, sus restos fueron embarcados en Francia a bordo del vapor Villarino. Primero llegaron a Montevideo, donde fueron recibidos con honores, y días después arribaron a Buenos Aires. La ciudad se cubrió de solemnidad. Campanas, cañones, embarcaciones, soldados, autoridades y una multitud bajo la lluvia acompañaron el regreso del Padre de la Patria. Domingo Faustino Sarmiento habló en el muelle. Nicolás Avellaneda encabezó los homenajes. El cortejo avanzó por la calle Florida hasta Plaza de Mayo y luego hacia la Catedral Metropolitana. Allí, después de tres décadas de espera, San Martín encontró el descanso que había pedido: Buenos Aires recibió al Libertador en el corazón de la Nación. Pero la historia familiar no terminó allí. Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada, “Merceditas”, la hija amada del General y nacida en Mendoza en 1816, murió en Francia en 1875. Junto a ella también descansaban su esposo, Mariano Balcarce, y una de sus hijas, María Mercedes Balcarce. En 1951, aquellos restos fueron repatriados a la Argentina y Mendoza los recibió con emoción profunda. El tren que trajo las urnas llegó a la provincia entre silencios, marchas fúnebres, granaderos, cadetes, autoridades y miles de mendocinos que salieron a rendir homenaje. No regresaba solo una familia: volvía una parte íntima del alma de San Martín. “La Mendocina”, como el Libertador llamaba a Merceditas, volvía por fin a la tierra donde había nacido. Desde entonces, los restos de Merceditas, Mariano Balcarce y María Mercedes descansan en la Basílica de San Francisco, en la Ciudad de Mendoza, muy cerca de la memoria viva del Ejército de los Andes, de la Virgen del Carmen de Cuyo y del pueblo que San Martín nunca olvidó. La única que no volvió fue Josefa Balcarce, la última nieta del Libertador. Vivió en Brunoy, Francia, convirtió la casa familiar en un hogar para ancianos sin recursos y, durante la Primera Guerra Mundial, la transformó en un hospital auxiliar para atender heridos. Francia la reconoció como una mujer de enorme valor humanitario. Allí murió en 1924, cerrando la descendencia directa del Gran Capitán. Así, el descanso final de la familia San Martín quedó repartido entre tres lugares cargados de memoria: Buenos Aires, Mendoza y Brunoy. El Libertador en la Catedral Metropolitana. Su hija y parte de su descendencia en la Basílica de San Francisco. Su última nieta en Francia, la tierra donde también honró el apellido que llevaba. San Martín no solo cruzó los Andes. También cruzó el tiempo. Y todavía hoy, sus restos, los de su hija y los de su familia siguen contando una historia de patria, amor, exilio, memoria y regreso. #SanMartin #JoseDeSanMartin #Merceditas #Mendoza #HistoriaArgentina #Libertador #PadreDeLaPatria #BasílicaDeSanFrancisco #CatedralMetropolitana #Granaderos #EjercitoDeLosAndes #MendozAntigua #Patria #MemoriaHistorica #Efemérides #ArgentinaHistory #SanMartinHistory #MendozaHistory #LatinAmericanHistory #HistoryLovers #OldArgentina #HistoricMemory
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