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lunes, 12 de octubre de 2026

¡1937: EL VAMPIRO QUE ATERRORIZÓ MENDOZA, VACIÓ SUS CALLES Y LLEVÓ SU ÚLTIMA PESADILLA AL TEATRO INDEPENDENCIA!



¡Hubo una época en Mendoza en la que el terror no llegaba desde una pantalla, sino desde una voz misteriosa que surgía de los receptores de radio y mantenía a familias enteras atrapadas por el miedo! En julio de 1937, una extraordinaria radionovela titulada «El vampiro de Orloff» se convirtió en uno de los grandes acontecimientos de la radiodifusión mendocina. Su responsable fue Doroteo Martí, el talentoso actor y director que estaba revolucionando las noches de LV10 Radio de Cuyo con historias policiales, misterios y relatos escalofriantes. ¡Pero aquella extraordinaria aventura había comenzado meses antes! El 25 de enero de 1937, Martí había debutado al frente de su compañía con «La dama de negro», un exitoso radioteatro de treinta capítulos que consolidó su fama como uno de los grandes maestros del suspenso. Después llegó «El loco del bosque», otra inquietante producción que incorporó niños al elenco. ¡Sin embargo, el fenómeno alcanzaría una dimensión todavía mayor con la aparición del temible vampiro! Entre sus intérpretes figuraban Alicia Suárez, María Mónaco, Manolo García, Isabelino Rodríguez y Sebastián Pérez, acompañados por otros integrantes de la compañía. ¡Y lo más sorprendente es que el miedo también salió a las calles! Según el testimonio del periodista Francisco Reig, la promoción de «El vampiro de Orloff» incluía un auténtico golpe de efecto: ¡un ataúd que recorría las principales calles del centro mendocino para aumentar el misterio y la expectativa! Reig recordaba que aquellas historias provocaban tal impresión que las noches parecían quedarse sin gente mientras los oyentes permanecían pendientes de la radio. La fiebre por la novela también llegó al comercio: la tienda El Guipur organizó un concurso que invitaba al público a resolver los acertijos planteados durante la historia. ¡Pero el desenlace fue todavía más espectacular! Debido al extraordinario éxito de audiencia, el último capítulo se representó desde el histórico Teatro Independencia, inaugurado en 1925, donde también se entregaron los premios del concurso. ¡El terror había saltado de las ondas radiales al escenario más emblemático de Mendoza! Así, en aquellos años anteriores a la televisión argentina, Doroteo Martí demostró que bastaban un micrófono, un elenco extraordinario y una historia llena de enigmas para transformar la imaginación colectiva en un espectáculo inolvidable. ¡Una época fascinante en la que Mendoza descubrió que los monstruos más aterradores podían vivir dentro de una simple radio! #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Radioteatro #ElVampiroDeOrloff #DoroteoMartí #RadioDeCuyo #LV10 #TeatroIndependencia #Misterio #Terror #RadioAntigua #HistoriaArgentina #MendozaHistory #OldRadio #RadioDrama #VintageRadio #HorrorHistory #ArgentineHistory #RadioHistory - Fuentes históricas: Leonardo Oliva, La radio en Mendoza. De la galena a los auditorios (1920-1960), Mendoza, 2017, páginas 77-80. la-radio-en-mendoza-de-la-galena-a-los-auditorios-1920-1960.pdf. Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Nacional de Cuyo. Facultad de Ciencias Políticas y Sociales Historia del Teatro Independencia, Secretaría de Cultura de Mendoza

¡EL CRISTO DE LOS ANDES: LA IMPONENTE ESTATUA QUE TRANSFORMÓ UNA FRONTERA EN UN ETERNO JURAMENTO DE PAZ!


¡Una extraordinaria fotografía histórica nos transporta a las alturas de la cordillera mendocina, donde Argentina y Chile levantaron uno de los monumentos más emocionantes de su historia compartida! La imagen, reproducida en una publicación de 1930 bajo el título «Christ of the Andes», muestra al majestuoso Cristo Redentor de los Andes rodeado de montañas escarpadas, nieves eternas y un paisaje imponente. A sus pies aparecen arrieros, mulas y hasta un perro, protagonistas de una escena que refleja las difíciles condiciones de los antiguos caminos cordilleranos. ¡Pero detrás de aquella gigantesca figura de bronce se esconde una historia extraordinaria que comenzó cuando dos naciones estuvieron peligrosamente cerca de enfrentarse en una guerra! A comienzos del siglo XX, Argentina y Chile atravesaban una profunda tensión por sus diferencias limítrofes. La firma de los históricos Pactos de Mayo, el 28 de mayo de 1902, permitió consolidar una solución diplomática basada en el arbitraje y la limitación de armamentos. Fue entonces cuando tomó fuerza la iniciativa de levantar un monumento que simbolizara la fraternidad entre ambos pueblos, impulsada por el obispo de Cuyo, fray Marcolino Benavente, y por la incansable promotora de la paz Ángela Oliveira Cézar de Costa. La monumental escultura, realizada por el artista argentino Mateo Alonso, pesa aproximadamente cuatro toneladas y fue trasladada en piezas desde Buenos Aires hasta Mendoza por ferrocarril. Desde Las Cuevas, su transporte continuó a lomo de mula hasta las alturas del antiguo paso de la Cumbre, donde se levantó sobre un pedestal proyectado por el ingeniero mendocino Juan Molina Civit. ¡Finalmente, el 13 de marzo de 1904, ante delegaciones argentinas y chilenas, el Cristo Redentor fue inaugurado a casi 3.900 metros sobre el nivel del mar! Su mensaje quedó inmortalizado en las palabras del obispo chileno Ramón Ángel Jara: «Se desplomarán primero estas montañas antes que argentinos y chilenos rompan la paz jurada a los pies del Cristo Redentor». ¡La fotografía conserva, además, un detalle histórico fascinante! Su epígrafe original menciona al Ferrocarril Trasandino y señala que atravesaba las montañas mediante un túnel situado a 10.452 pies de altitud, aproximadamente 3.186 metros. Aquella formidable obra de ingeniería, que conectó Mendoza con Los Andes, en Chile, quedó habilitada en todo su recorrido el 5 de abril de 1910. La imagen lleva el crédito del célebre fotógrafo y viajero estadounidense Burton Holmes y señala su procedencia de la agencia fotográfica Ewing Galloway, responsable de distribuir fotografías a publicaciones internacionales. Aunque la reproducción está catalogada en 1930, esa fecha no establece necesariamente el momento exacto de la toma. En 2004, mediante la Ley Nacional 25.878, el monumento fue declarado Monumento Histórico Nacional. ¡Más de 120 años después de su inauguración, aquel Cristo que contempla las cumbres continúa siendo un símbolo extraordinario de la amistad entre Argentina y Chile, recordándonos que, incluso entre las montañas más imponentes del continente, la paz puede alcanzar alturas verdaderamente eternas! #MendozAntigua #CristoRedentorDeLosAndes #HistoriaDeMendoza #CordilleraDeLosAndes #ArgentinaYChile #FerrocarrilTrasandino #LasCuevas #PatrimonioHistorico #FotografiaHistorica #ChristOfTheAndes #AndesMountains #ArgentinaHistory #ChileHistory #HistoricPhotography #PeaceMonument Fuentes: Period Paper, impresión histórica de 1930; Museo Roca; Gobierno de Argentina; Archivo Nacional de Chile; Biblioteca del Congreso Nacional de Chile; Ley Nacional 25.878; Universidad de Syracuse. Fotografía: Burton Holmes, según crédito original de época. Procedencia y distribución: agencia Ewing Galloway. Fecha exacta de la toma sin determinar.

domingo, 11 de octubre de 2026

¡EL HOMBRE QUE ENCENDIÓ EL PRIMER SURTIDOR DEL SUR MENDOCINO: EDUARDO DALMASSO Y LA EXTRAORDINARIA HISTORIA DE YPF EN SAN RAFAEL!


¡Una pequeña publicidad de otros tiempos nos revela una historia fascinante sobre los comienzos del automovilismo, la llegada de los combustibles nacionales y el espíritu emprendedor de los pioneros de San Rafael, Mendoza! Este antiguo anuncio de Yacimientos Petrolíferos Fiscales promocionaba nafta, kerosene, Agricol y lubricantes con una contundente frase publicitaria: «Son productos argentinos que el público siempre prefiere». Al pie aparecía el nombre de Eduardo Dalmasso, acompañado por una dirección que hoy constituye un valioso testimonio comercial: avenida San Martín 2912, San Rafael, F.C.P., sigla correspondiente al antiguo Ferrocarril del Pacífico. ¡PERO DETRÁS DE AQUELLAS SENCILLAS LETRAS SE ESCONDÍA LA VIDA DE UN VERDADERO PIONERO! Eduardo Martino Dalmasso había nacido en Turín, Italia, el 9 de noviembre de 1879, y llegó a San Rafael en 1913, después de trabajar durante años con maquinarias agrícolas. Sus conocimientos mecánicos lo llevaron a convertirse en una figura destacada de la incipiente actividad automovilística regional. ¡Y AQUÍ COMIENZA LO MÁS EXTRAORDINARIO! El 25 de abril de 1917 recibió el carnet de conductor número 1 de San Rafael, convirtiéndose en el primer titular de una licencia de conducir de la ciudad. Pero su contribución sería todavía mayor: en octubre de 1920 instaló, frente a su negocio de avenida Mitre, a la altura de calle Alem, el primer surtidor de nafta del sur mendocino, según las investigaciones de la historiadora María Elena Izuel. ¡AQUELLA BOMBA DE COMBUSTIBLE MARCARÍA UN ANTES Y UN DESPUÉS EN LA HISTORIA DEL TRANSPORTE REGIONAL! El 3 de julio de 1926 obtuvo la representación comercial de YPF, empresa creada el 3 de junio de 1922 durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen y desarrollada posteriormente bajo la dirección de Enrique Mosconi. Dalmasso contribuyó a generar confianza en los combustibles de fabricación nacional, en tiempos en que los automóviles, los camiones y los tractores comenzaban a transformar los caminos y las actividades productivas. ¡Y EL ANUNCIO ESCONDE OTRA CURIOSIDAD SORPRENDENTE! El misterioso «Agricol» era un combustible que YPF comenzó a producir en 1927 para motores de tractores agrícolas, destinado a sustituir otros combustibles utilizados por aquellas máquinas. Su comercialización superó los tres millones de litros durante ese primer año, reflejando la expansión de la mecanización rural argentina. La publicidad conserva, además, una dirección de avenida San Martín diferente del emplazamiento documentado para aquel primer surtidor de 1920, un detalle importante para reconstruir la evolución comercial de Dalmasso. El empresario falleció el 3 de octubre de 1939, dejando una trayectoria estrechamente relacionada con la modernización del sur mendocino. ¡HOY, ESTE HUMILDE AVISO ES MUCHO MÁS QUE UNA PUBLICIDAD ANTIGUA: ES EL TESTIMONIO DE UN HOMBRE QUE AYUDÓ A PONER EN MARCHA UNA NUEVA ÉPOCA PARA SAN RAFAEL! #MendozAntigua #SanRafael #Mendoza #EduardoDalmasso #HistoriaDeMendoza #YPF #HistoriaArgentina #AutomovilismoAntiguo #CombustiblesArgentinos #PionerosMendocinos #PatrimonioHistorico #VintageAdvertising #YPFHistory #ArgentinaHistory #SanRafaelHistory #AutomotiveHistory #HistoricMendoza #EnergyHistory Fuentes: Aviso publicitario histórico adjunto; María Elena Izuel, Diario UNO (2015); decreto nacional de creación de YPF (1922); revista Petrotecnia (2013); estudios históricos del Ferrocarril del Pacífico.

¡1934: LA REVOLUCIÓN SOBRE RUEDAS QUE TRANSFORMÓ MENDOZA! LOS DOCE MICROÓMNIBUS COMMER QUE MARCARON UNA NUEVA ERA EN EL TRANSPORTE


¡Una extraordinaria fotografía de 1934 nos transporta a una Mendoza que comenzaba a descubrir una nueva forma de viajar, cuando doce modernos microómnibus de fabricación británica prometían revolucionar el transporte de pasajeros! La protagonista de esta historia fue la Compañía Internacional de Transportes Automóviles S.A., conocida como C.I.T.A., una empresa vinculada al Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico que había comenzado sus servicios en abril de 1930 y que rápidamente se convirtió en uno de los grandes nombres del transporte mendocino. ¡Pero uno de sus avances más llamativos llegaría en 1934! Frente a las nuevas exigencias de los pasajeros y la creciente competencia, la compañía anunció la incorporación de doce chasis de la prestigiosa marca inglesa Commer, destinados a recibir modernas carrocerías especialmente diseñadas para brindar comodidad, amplitud y seguridad. ¡Y SUS CARACTERÍSTICAS ERAN TODA UNA NOVEDAD PARA AQUELLA ÉPOCA! Según una publicación original de la empresa, conservada en esta extraordinaria página histórica, aquellos vehículos disponían de motores de seis cilindros y 30 caballos de fuerza, dirección y frenos presentados como especialmente seguros, potentes sistemas de iluminación y una suspensión que, combinada con neumáticos de baja presión y un rodado de poca altura, buscaba proporcionar una marcha suave, semejante a la de un coche de lujo. El anuncio destacaba que cada chasis estaba preparado para transportar cómodamente a doce pasajeros. ¡Pero el verdadero encanto de esta fotografía está en sus detalles! La carrocería de líneas redondeadas, el largo capó delantero, los grandes faros, las ventanillas laterales, las ruedas de radios y la inscripción C.I.T.A. sobre el costado evocan una época en la que subir a un microómnibus representaba toda una experiencia de modernidad. La publicación anunciaba que aquellas unidades circularían próximamente por Mendoza y las presentaba como una nueva conquista del confort automotor. ¡Y AQUELLA TRANSFORMACIÓN NO SE DETENDRÍA! Durante esos mismos años, C.I.T.A. amplió su flota con grandes ómnibus Leyland, entre ellos los Puma de 1934, con capacidad para 32 pasajeros sentados, mientras extendía sus conexiones entre la capital mendocina y localidades como Luján de Cuyo, Maipú, Chacras de Coria, Rodeo de la Cruz y San Martín. Con el tiempo, la compañía llegaría a disponer de una importante terminal propia en la calle Primitivo de la Reta, y su trayectoria quedaría estrechamente vinculada a los antecedentes de la histórica cooperativa Transportes Automotores de Cuyo, T.A.C., constituida en 1960. Hoy, más de nueve décadas después, esta imagen recupera mucho más que un vehículo antiguo: representa una etapa decisiva de la movilidad provincial, cuando la ingeniería británica, las nuevas carrocerías y la expansión de los caminos comenzaron a modificar la vida cotidiana de miles de mendocinos. ¡Una auténtica joya de nuestra memoria sobre ruedas, cuando doce pequeños gigantes Commer anunciaban que el futuro del transporte ya estaba llegando a Mendoza! #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Mendoza1934 #CITA #Commer #MicroOmnibus #TransporteHistorico #ColectivosAntiguos #MemoriaMendocina #AutosClasicos #HistoriaArgentina #VintageMendoza #MendozaHistory #VintageBus #ClassicBus #BritishEngineering #HistoricTransport #ArgentinaHistory Fuente: Publicación histórica «Microómnibus», página 6, reproducción adjunta; Luis Alberto Coria López, Transporte ferroviario versus automotor en el oeste argentino (2012); Los Andes, investigaciones históricas de 2022 y 2025; archivo fotográfico MendozAntigua.

sábado, 10 de octubre de 2026

1930 - ¡LA HAZAÑA QUE VENCIÓ A LOS ANDES! CUANDO OBREROS DESAFIARON LA CORDILLERA PARA UNIR MENDOZA Y CHILE CON UN CABLE TELEFÓNICO


En diciembre de 1930, la prestigiosa revista estadounidense National Geographic publicó una extraordinaria fotografía que documenta una de las grandes proezas de las comunicaciones sudamericanas: el tendido de un pesado cable telefónico a través de la Cordillera de los Andes, entre Argentina y Chile. ¡Una imagen impresionante que nos transporta a una época en la que conectar dos países exigía desafiar las montañas más imponentes del continente! La fotografía muestra el histórico paso de la Cumbre, en las inmediaciones del Cristo Redentor de los Andes, a unos 3.800 metros de altitud. En el sector central se distingue una hilera de trabajadores trasladando el cable a través de un terreno pedregoso y prácticamente desprovisto de vegetación. También aparecen el monumento al Cristo Redentor, inaugurado el 13 de marzo de 1904 como símbolo de paz entre ambas naciones, y un antiguo refugio de montaña. ¡Pero uno de los detalles más fascinantes se encuentra a la izquierda de la imagen! Allí se observan las pronunciadas curvas del camino internacional, que por aquellos años estaba siendo acondicionado para el tránsito automotor entre Santiago de Chile, Mendoza y otras ciudades argentinas. El tramo que desciende hacia la izquierda corresponde, según el epígrafe original, al territorio chileno. ¡Y DETRÁS DE ESTA FOTOGRAFÍA SE ESCONDE UNA EXTRAORDINARIA REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA! Los ingenieros y obreros debieron enfrentarse al frío intenso, los desprendimientos de rocas, las avalanchas y la falta de oxígeno. Para proteger las comunicaciones, el cable fue enterrado en sectores vulnerables entre Las Cuevas, del lado argentino, y Juncal, en Chile. El proyecto formaba parte de la expansión de las comunicaciones internacionales impulsada por empresas vinculadas a International Telephone and Telegraph (ITT). En junio de 1928 ya se había inaugurado un servicio telefónico de larga distancia entre Santiago y Buenos Aires, mientras continuaban los avances de la infraestructura regional. La nueva conexión cordillerana permitió fortalecer las comunicaciones con Buenos Aires y otros destinos internacionales, en una época en la que hablar a miles de kilómetros todavía era una auténtica maravilla. ¡Aquellos hombres, diminutos frente a la inmensidad de la montaña, estaban ayudando a construir uno de los grandes caminos invisibles de la historia: el que permitiría que la voz humana atravesara los Andes! Hoy, esta fotografía conserva la memoria de una transformación extraordinaria en la relación entre Mendoza y Chile. #CristoRedentorDeLosAndes #PasoDeLaCumbre #LasCuevas #HistoriaDeChile #ArgentinaYChile #FotografiaHistorica #Telecomunicaciones #IngenieriaHistorica #AndesMountains #MendozaArgentina #ChileArgentina #HistoricalPhotography #TelephoneHistory #EngineeringHistory Fuente: National Geographic Magazine, diciembre de 1930, artículo «The World's Highest International Telephone Cable»; Carlos Donoso Rojas, Historia (2000); Museo Roca. Fotografía: autor individual no identificado; imagen facilitada originalmente por I. T. & T. Co. (International Telephone and Telegraph Company).

miércoles, 7 de octubre de 2026

ENTRE DOS NACIONES, BAJO EL BOSQUE ANDINO: EL HITO DEL PASO PÉREZ ROSALES QUE MARCABA LA FRONTERA ARGENTINO-CHILENA EN 1938


En medio de un bosque cordillerano tan espeso que casi parece devorar la presencia humana, un esbelto hito metálico emerge sobre un montículo de piedras y deja ver en su parte superior una sola palabra: “ARGENTINA”. La extraordinaria imagen fue tomada en 1938 por el geólogo, explorador y fotógrafo suizo Leo Wehrli y hoy forma parte del Archivo de Imágenes de la ETH-Bibliothek de Zúrich, donde está catalogada con el número ETH-Bibliothek_Dia_247-11362 bajo el título “Hito – Grenzstein Argentina-Chile”. “Grenzstein” significa precisamente piedra o mojón fronterizo. La pieza original no es una fotografía en color moderna: se trata de una diapositiva de vidrio de 8,5 × 10 centímetros y el propio catálogo de la ETH señala que fue coloreada por Margrit Wehrli-Frey, esposa del fotógrafo, lo que explica los intensos amarillos, verdes y azules que convierten la escena en una verdadera ventana cromática a la Patagonia de hace casi noventa años. La ficha de la ETH solamente indica como lugar representado Chile y Argentina, pero una investigación de la secuencia fotográfica permite avanzar mucho más en su identificación: inmediatamente antes aparece la fotografía Nº 11361, tomada entre los grandes árboles del bosque situado sobre Casa Pangue, en territorio chileno, y justo después, con el Nº 11363, comienza la serie de imágenes del hotel de Laguna Frías, ya en territorio argentino. Entre Casa Pangue y Laguna Frías se encuentra precisamente el histórico Paso Pérez Rosales, por lo que la secuencia del viaje de Wehrli sitúa con enorme solidez este hito en ese antiguo cruce internacional. Existe además una confirmación independiente extraordinaria: el Museo Histórico Nacional de Chile conserva otra fotografía titulada simplemente “El Hito”, realizada por Foto Mora en 1930, cuya descripción oficial lo identifica expresamente como el hito fronterizo entre Chile y Argentina del Paso Pérez Rosales, en Llanquihue.  El lugar tenía una importancia histórica que iba mucho más allá de señalar dónde terminaba un país y comenzaba el otro. El Paso Pérez Rosales vinculaba Peulla y el lago Todos los Santos, en Chile, con Laguna Frías, Puerto Blest y el Nahuel Huapi, en la actual provincia de Río Negro, y durante décadas fue una de las grandes puertas naturales de comunicación a través de los Andes. Incluso el histórico Laudo Arbitral británico de 1902, que resolvió importantes divergencias limítrofes entre Argentina y Chile, lo mencionó de manera explícita: estableció que el Paso Pérez Rosales era la terminación austral del límite ya convenido al norte del Nahuel Huapi y dejó asentado que allí “ha sido erijido un hito”; desde ese punto, la frontera debía continuar hacia el sur siguiendo la división de aguas hasta el monte Tronador. La imagen de Wehrli adquiere todavía más fuerza cuando se la compara con un testimonio escrito veinte años anterior. En su célebre recorrido por los lagos andinos de 1916, la periodista y viajera argentina Ada María Elflein relató el trayecto desde Peulla hasta Casa Pangue y describió cómo el camino se internaba en el Paso Pérez Rosales, atravesando bosques y ascendiendo hacia la frontera. Al divisar el hito entre los árboles, una de sus compañeras exclamó: “¡ya estamos en casa!”. Su descripción del mojón apareciendo entre la vegetación coincide de manera notable con el paisaje que décadas después registraría Wehrli.  Leo Wehrli no era un visitante cualquiera de aquellas montañas: nacido en Aarau, Suiza, en 1870, había llegado a la Argentina en 1896 como geólogo de la Sección de Exploradores Nacionales del Museo de La Plata y participó durante los años siguientes en extensas campañas geológicas por la cordillera argentino-chilena, incluyendo sectores de San Rafael, el Nahuel Huapi y los Andes patagónicos; cuarenta años después regresó a la Argentina y en 1938 volvió a fotografiar aquellos territorios.  Así, esta imagen aparentemente sencilla contiene varias capas de historia: la definición de una frontera internacional, los antiguos caminos entre Chile y la Patagonia argentina, las expediciones científicas de fines del siglo XIX, el nacimiento del turismo cordillerano y la mirada de un explorador que regresó décadas después con su cámara. El hito solitario, rodeado por árboles gigantes y apoyado sobre una humilde pirca de piedras, no era solamente una señal geográfica: era el punto exacto donde dos países se tocaban en el corazón del bosque andino. Fotografía: Dr. Leo Wehrli, 1938. Coloración original de la diapositiva: Margrit Wehrli-Frey. Colección ETH-Bibliothek, Zúrich, Nº Dia 247-11362. Imagen original en alta resolución: . Otra fotografía histórica del mismo hito, fechada en 1930, se conserva en el Museo Histórico Nacional de Chile: . #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #PasoPérezRosales #Patagonia #RíoNegro #Bariloche #LagoFrías #Peulla #CordilleraDeLosAndes #FronteraArgentinaChile #FotografíaHistórica #LeoWehrli #PatagoniaHistórica #ArchivoFotográfico #HistoriaPatagónica #ArgentinaChile #HistoricalPhotography #PatagoniaHistory #AndesMountains #ArgentinaChileBorder #BorderMarker #HistoricArgentina #HistoricChile #AndeanHistory

domingo, 4 de octubre de 2026

10 DE ENERO DE 1934 — PUNTA DE VACAS ANTES DE LA CATÁSTROFE: EL PUENTE DEL TRASANDINO QUE DESAPARECIÓ BAJO LA FURIA DE LOS ANDES - MENDOZA


Esta extraordinaria imagen conserva un instante que pronto dejaría de existir: el antiguo puente del Ferrocarril Trasandino en la quebrada de Punta de Vacas, en plena Alta Montaña mendocina, antes de ser destruido durante una de las mayores catástrofes hídricas registradas en la historia provincial. El documento pertenece a la colección de la ETH-Bibliothek de Zúrich y está catalogado con el título alemán “Punta de Vacas-Schlucht FCT-Brücke vor Zerstörung, nach King”, que puede traducirse aproximadamente como “Quebrada de Punta de Vacas, puente del Ferrocarril Trasandino antes de su destrucción, según King”. Hay un detalle fundamental para interpretar correctamente la fotografía: la ficha de la ETH la fecha en 1941 porque se trata de una reproducción fotográfica sobre diapositiva de vidrio vinculada a Leo Wehrli, no porque el puente continuara intacto aquel año. La escena reproducida corresponde al puente antes de la catástrofe de enero de 1934 y está relacionada con la documentación de W. D. V. O. King, autor del histórico estudio “The Mendoza River Flood of 10–11 January 1934”, publicado ese mismo año en The Geographical Journal. El registro conserva la signatura ETH-Bibliothek_Dia_247-12778 y hoy puede reutilizarse bajo licencia CC BY-SA 4.0. Aquel puente formaba parte de una epopeya ferroviaria que había comenzado décadas antes: las vías del sector argentino alcanzaron Punta de Vacas en 1893 y, después de superar enormes dificultades técnicas, financieras y geográficas, el Ferrocarril Trasandino quedó completamente unido entre Mendoza y Los Andes en abril de 1910. Desde entonces, locomotoras, pasajeros y cargas cruzaban una cordillera que obligó a construir túneles, vías de trocha métrica, sectores de cremallera y numerosos puentes entre paredones y ríos de montaña. Pero el 10 de enero de 1934 la naturaleza transformó aquel prodigio de ingeniería en escenario de una tragedia. En la remota cuenca del río Plomo, el avance extraordinario del Glaciar Grande del Nevado del Plomo había obstruido el valle contra la denominada Roca Pulida, formando un gigantesco lago retenido por hielo. Los estudios modernos estiman que aquel embalse temporal llegó aproximadamente a 3 kilómetros de longitud, 1,1 kilómetros de ancho y unos 60 millones de metros cúbicos de agua. Cuando el sistema de drenaje del dique glaciar colapsó, una enorme masa de agua, barro, piedras y bloques de hielo descendió por el río Plomo, alcanzó el Tupungato y avanzó hacia Punta de Vacas. Allí comenzó el choque directo entre la creciente y la infraestructura humana. Investigaciones de la Universidad de Mendoza identifican precisamente al puente ferroviario de Punta de Vacas como el primero de una sucesión de puentes afectados por la riada; documentación técnica posterior especifica además la destrucción del puente sobre el río Tupungato situado aproximadamente en el kilómetro 142,650, inmediatamente antes de la estación Punta de Vacas. Desde ese punto el desastre continuó río abajo. King calculó un caudal máximo cercano a 2.887 metros cúbicos por segundo en Punta de Vacas y entre 3.000 y 3.500 metros cúbicos por segundo en el área del dique Cipolletti. Investigaciones de CONICET-IANIGLA basadas en documentación histórica señalan que la onda de crecida superó los siete metros, avanzó en algunos sectores a unos 20 kilómetros por hora y llegó aproximadamente a doce metros de altura en Cacheuta, donde el estrechamiento del valle concentró todavía más su poder destructivo. La crecida rompió siete puentes y destruyó alrededor de doce kilómetros de vías ferroviarias solamente en el tramo estudiado entre Uspallata y Potrerillos, además de arrasar infraestructura ferroviaria, afectar gravemente Cacheuta, destruir instalaciones de la central hidroeléctrica y golpear al histórico complejo hotelero. Las fuentes de época y los estudios posteriores sitúan el saldo humano en torno a veinte víctimas, mientras unas 75.000 hectáreas cultivadas quedaron durante un prolongado período sin riego. El Ferrocarril Trasandino recibió un golpe devastador: extensos sectores quedaron inutilizados y el tráfico ferroviario internacional normal tardó aproximadamente una década en restablecerse, con una reconstrucción que modificó parte del antiguo trazado y que concluyó hacia 1944. Por eso esta fotografía tiene un valor mucho mayor que el de un simple paisaje ferroviario: estamos contemplando una infraestructura desaparecida, suspendida todavía sobre la quebrada antes de que millones de toneladas de agua y sedimentos transformaran el valle. El puente metálico, diminuto frente a las paredes de la cordillera, representa aquella confianza de comienzos del siglo XX en que la ingeniería podía conquistar los Andes; el aluvión de 1934 recordó brutalmente que, en Alta Montaña, los ríos, los glaciares y la geografía siempre conservan la última palabra. #Mendoza #MendozAntigua #PuntaDeVacas #FerrocarrilTrasandino #TrenTrasandino #AltaMontaña #CordilleraDeLosAndes #RíoMendoza #RíoTupungato #Aluvión1934 #HistoriaDeMendoza #HistoriaFerroviaria #PatrimonioFerroviario #FotosAntiguas #Argentina #MendozaHistory #TransandineRailway #RailwayHistory #AndesMountains #HistoricMendoza #ArgentinaHistory #HistoricPhotography #RailwayHeritage #MountainRailway -Fuentes: ETH-Bibliothek, colección Leo Wehrli, Dia 247-12778, CC BY-SA 4.0; W. D. V. O. King, The Geographical Journal (1934); Cuadernos de Investigación Geográfica; Departamento General de Irrigación; Gobierno de Mendoza; Memoria Chilena y Universidad de Mendoza.

1934 — CUANDO EL RÍO MENDOZA QUEBRÓ EL TRASANDINO: EL PUENTE DESTRUIDO QUE QUEDÓ ATRAPADO EN UNA PLACA DE VIDRIO


En 1934, una de las mayores catástrofes naturales registradas en la cordillera mendocina golpeó de lleno al Ferrocarril Trasandino y dejó imágenes que, casi un siglo después, siguen transmitiendo la violencia de aquella jornada. La fotografía que vemos muestra un puente ferroviario destruido sobre el río Mendoza, identificado en su rótulo original como perteneciente al FCT y situado en el “Km 24,5”. Sin embargo, existe un detalle fundamental para interpretar correctamente esta pieza: el objeto conservado no es el negativo original tomado en 1934, sino una reproducción fotográfica realizada en Zúrich en 1941 sobre una diapositiva de vidrio de apenas 8,5 × 10 centímetros. El propio soporte lleva escrito en alemán “Zerstörte FCT-Brücke 1934, Rio Mendoza, Km 24,5 n. King” —puente destruido del FCT, 1934, río Mendoza, km 24,5, según King— y, en el extremo derecho, “Reproduktion Dr. Leo Wehrli, Zürich 1941”. La escena pertenece al contexto del extraordinario aluvión del 10 y 11 de enero de 1934, originado cuando el avance del glaciar Grande del Nevado del Plomo bloqueó el río Plomo formando un enorme lago represado por hielo; al producirse su descarga súbita, decenas de millones de metros cúbicos de agua, sedimentos y rocas descendieron por los valles del Plomo y del Tupungato hasta incorporarse al río Mendoza. Investigaciones hidrológicas posteriores sitúan el volumen liberado aproximadamente entre 54 y 60 millones de metros cúbicos, mientras que los cálculos históricos de W. D. V. O. King estimaron caudales cercanos a los 2.900 m³ por segundo en Punta de Vacas y superiores a los 3.000 m³ por segundo aguas abajo. La masa avanzó destruyendo puentes, terraplenes, vías e instalaciones y convirtió al corredor ferroviario internacional en uno de los grandes damnificados del desastre. El Ferrocarril Trasandino, aquella formidable obra que desde 1910 había logrado unir ferroviariamente Mendoza con Chile a través de los Andes, quedó prácticamente inutilizado en amplios sectores del lado argentino y el servicio internacional ferroviario no pudo restablecerse plenamente hasta 1944. Esta fotografía tiene además una fascinante historia dentro de la propia historia: la ETH-Bibliothek de Zúrich la cataloga dentro del archivo de Leo Wehrli con el número Dia 247-12776 y atribuye formalmente el campo de fotógrafo al geólogo y explorador suizo, pero tanto el texto manuscrito del soporte como la expresión “nach King” obligan a ser más precisos. Todo indica que Wehrli realizó en 1941 la reproducción de una imagen o material procedente de King; la referencia probablemente corresponde a W. D. V. O. King, investigador que estudió personalmente la catástrofe y publicó en 1934 “The Mendoza River Flood of 10-11 January 1934 — Argentina”, uno de los trabajos contemporáneos fundamentales sobre aquel episodio. Por eso, para una publicación rigurosa, la forma más prudente de acreditarla es: “Reproducción fotográfica de Leo Wehrli, Zúrich, 1941, según King; acontecimiento registrado en 1934”. La autoría exacta de la toma matriz debe mantenerse como atribuida o vinculada a King, mientras que la fecha, técnica, procedencia y características de la copia conservada están sólidamente documentadas. Más de noventa años después del aluvión y ochenta y cinco años después de aquella reproducción, la pequeña placa de vidrio conserva una escena extraordinaria: un hombre diminuto junto a los restos de una gran obra ferroviaria, convertido sin proponérselo en escala humana frente a la fuerza del río y en testigo silencioso del día en que la montaña interrumpió una de las conexiones más ambiciosas entre Argentina y Chile. Fuente resumida: ETH-Bibliothek, Archivo Leo Wehrli, Dia 247-12776; reproducción fotográfica sobre vidrio, 1941, licencia CC BY-SA 4.0. W. D. V. O. King, The Mendoza River Flood of 10-11 January 1934; Instituto Nacional del Agua; Cuadernos de Investigación Geográfica; Memoria Chilena–Biblioteca Nacional de Chile. #Mendoza #MendozAntigua #FerrocarrilTrasandino #TrenTrasandino #RioMendoza #Aluvion1934 #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #CordilleraDeLosAndes #PatrimonioFerroviario #HistoriaArgentina #FotografiaHistorica #LeoWehrli #FerrocarrilesArgentinos #AndesRailway #TransandineRailway #MendozaHistory #ArgentineHistory #RailwayHistory #HistoricPhotography #Andes #RailroadHistory

martes, 29 de septiembre de 2026

EL TEMPLO DE LA MEMORIA MENDOCINA: EL INSTITUTO DE HISTORIA QUE FUNCIONÓ EN RIVADAVIA 540


Mucho antes de que la Universidad Nacional de Cuyo concentrara buena parte de sus facultades e institutos en la actual Ciudad Universitaria, numerosas dependencias académicas funcionaban dispersas en antiguas casas y edificios del centro de Mendoza. Una de ellas fue el Instituto de Historia, cuya sede estuvo en Rivadavia 540, en plena ciudad. La fotografía conserva el frente de aquel inmueble: altos ventanales, rejas ornamentales, árboles proyectando sus sombras sobre la fachada, bicicletas apoyadas junto a la entrada y una motocicleta estacionada sobre la vereda, una escena cotidiana detrás de la cual se desarrollaba una parte fundamental de la investigación histórica mendocina. La Universidad Nacional de Cuyo había sido creada en 1939 y, en aquellos primeros años, sus dependencias ocuparon distintos puntos de la ciudad; documentación histórica de la propia UNCuyo recuerda que el Instituto de Historia nació prácticamente junto con aquella estructura universitaria, con el propósito de estimular la investigación histórica dentro de la recientemente creada Facultad de Filosofía y Letras.  En su interior fueron organizándose secciones dedicadas a distintas especialidades, entre ellas Historia Argentina e Historia Americana, y por sus espacios pasaron investigadores que tendrían una importante influencia en la historiografía cuyana, como Roberto Marfany, Juan Draghi Lucero, Otto Burgos y, posteriormente, Edberto Oscar Acevedo.  La propia memoria institucional de la UNCuyo confirma de manera expresa aquella dirección: “El Instituto de Historia… se encontraba en la calle Rivadavia 540”, mientras otras dependencias universitarias ocupaban inmuebles igualmente dispersos por Mendoza, como Filosofía y Letras en Las Heras 430 y el Instituto de Sociología y Geografía en Patricias Mendocinas 1237.  Décadas después, la imagen de Rivadavia 540 fue incorporada a publicaciones históricas de la Facultad de Filosofía y Letras y del Sistema Integrado de Documentación como testimonio de aquella etapa anterior a la concentración universitaria. La fotografía que hoy contemplamos es, por lo tanto, mucho más que el retrato de una vieja fachada: es la imagen de uno de aquellos lugares silenciosos donde profesores e investigadores comenzaron a estudiar, ordenar y transmitir la historia de Mendoza, de Cuyo y de la Argentina desde una universidad que recién estaba dando sus primeros pasos. Fuente de origen: Universidad Nacional de Cuyo — Facultad de Filosofía y Letras / Centro de Documentación Histórica y Archivo de Fotografía Histórica. Publicaciones “Encuentro de saberes. 1939–2017”, “Huellas de la Ciudad Universitaria de la UNCuyo” y “Universidad Nacional de Cuyo, 70 años: reflexiones, testimonios e imágenes”. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #UNCuyo #UniversidadNacionalDeCuyo #FacultadDeFilosofíaYLetras #InstitutoDeHistoria #Rivadavia540 #MemoriaMendocina #FotosAntiguas #PatrimonioMendocino #HistoriaArgentina #MendozaHistory #OldMendoza #HistoricalPhotography #ArgentineHistory #UniversityHistory #CulturalHeritage

lunes, 28 de septiembre de 2026

1939: CUANDO EL DEPORTE FEMENINO SALTABA ENTRE VIÑAS — LA QUINTA AGRONÓMICA ANTES DEL CENTRO CÍVICO


Mendoza, 1939. Donde hoy se levantan la Casa de Gobierno y buena parte del Centro Cívico existía todavía un enorme espacio de árboles, cultivos, edificios de enseñanza y terrenos abiertos: la histórica Quinta Agronómica. Esta extraordinaria fotografía, publicada por la Universidad Nacional de Cuyo, fue registrada como “Juegos deportivos femeninos en la Quinta Agronómica (1939)” y muestra a un grupo de jóvenes en plena actividad física, congeladas en el aire en una escena que hoy parece pertenecer a otra ciudad.  La historia de aquel lugar se remontaba institucionalmente a 1870, cuando durante la presidencia de Domingo F. Sarmiento se impulsó en Mendoza una Escuela Nacional de Agricultura. El terreno del actual Centro Cívico fue declarado de utilidad pública en 1872, adquirido durante el gobierno de Arístides Villanueva y cedido a la Nación en 1873; comprendía unas 25 hectáreas destinadas a la enseñanza y las prácticas agronómicas. Desde allí comenzó a desarrollarse una institución decisiva para la modernización agrícola y vitivinícola de Mendoza.   La imagen adquiere todavía mayor valor porque 1939 fue un año bisagra: el 21 de marzo se creó la Universidad Nacional de Cuyo y la antigua Escuela Nacional de Agricultura y Enología quedó vinculada a la nueva casa de estudios; al año siguiente recibió oficialmente el nombre de Liceo Agrícola y Enológico Domingo Faustino Sarmiento.  Aquel inmenso predio no quedó limitado a viñas, aulas y experimentación agrícola. Fue transformándose también en campo deportivo universitario: allí llegaron a existir pistas de equitación y atletismo, espacios para tiro, tenis, básquet, boxeo, bochas y esgrima, e incluso se acondicionó una antigua pileta de decantación para practicar natación.  Durante 84 años, desde 1870 hasta 1954 según la reconstrucción histórica de la propia UNCuyo, la Quinta permaneció ligada a ese sector de la ciudad antes del traslado de Ciencias Agrarias a Chacras de Coria. El 2 de abril de 1954 se realizó allí una simbólica despedida y la bandera argentina fue arriada por última vez del viejo mástil cercano a calle Belgrano.  Después, aquel paisaje comenzó a desaparecer bajo el nuevo Centro Cívico, pero no completamente: el Gobierno de Mendoza identifica todavía antiguos grupos forestales heredados de la Quinta, entre ellos pinos canarios cuya plantación se estima hacia 1879, y la vieja Bodega Modelo sobrevive como uno de los grandes testimonios materiales de aquella etapa, integrada actualmente al conjunto de La Enoteca.  Así, detrás de estas jóvenes jugando en 1939 aparece mucho más que una escena deportiva: es una ventana hacia una Mendoza desaparecida, cuando en el corazón de la ciudad había una enorme quinta de enseñanza agrícola y el terreno que décadas después sería ocupado por edificios públicos todavía era escenario de árboles, cultivos, estudiantes y jornadas deportivas. Fuente de origen de la imagen: Universidad Nacional de Cuyo, Encuentro de saberes. 1939-2017: historia de las facultades, institutos y colegios de la Universidad Nacional de Cuyo, EDIUNC, Mendoza, 2017, pág. 26. La obra reproduce la fotografía con la leyenda “Juegos deportivos femeninos en la Quinta Agronómica (1939)”.  #Mendoza #MendozAntigua #QuintaAgronómica #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #UNCuyo #CentroCívico #MujeresEnLaHistoria #DeporteFemenino #FotosAntiguas #MemoriaMendocina #Argentina #MendozaHistory #OldMendoza #ArgentineHistory #WomenInHistory #WomensSports #HistoricalPhotography #VintageArgentina #HistoryPhotography

16 DE AGOSTO DE 1939: EL DÍA EN QUE CUYO ABRIÓ LAS PUERTAS DEL CONOCIMIENTO — LA PRIMERA CLASE DE LA UNCUYO


Aquella multitud reunida en el patio no asistía simplemente a una clase: estaba presenciando el comienzo de una nueva etapa para la educación superior del oeste argentino. El 16 de agosto de 1939 comenzaron oficialmente los cursos de la Universidad Nacional de Cuyo en su antiguo edificio de Rivadavia 125, en pleno centro de la ciudad de Mendoza, y la jornada inaugural tuvo como protagonista al reconocido escritor e historiador Ricardo Rojas, encargado de brindar la conferencia con la que se puso en marcha la actividad académica de la nueva casa de estudios.  La Universidad había sido creada apenas cinco meses antes, el 21 de marzo de 1939, mediante el Decreto Nacional Nº 26.971. Aquel documento resulta revelador: señalaba que la creación respondía a un antiguo reclamo de Mendoza, San Juan y San Luis y buscaba evitar que numerosos jóvenes cuyanos tuvieran que trasladarse a otras regiones del país para acceder a estudios superiores. El decreto estableció además que la sede del Consejo Superior quedaría en Mendoza, designó como primer rector al doctor Edmundo Correas y dispuso que la Universidad se instalara inicialmente en el edificio ocupado por la Escuela Arístides Villanueva, cedido por el Gobierno provincial.  En esos primeros tiempos, la institución tuvo una verdadera dimensión regional: sus establecimientos y carreras se distribuían entre Mendoza, San Juan y San Luis, mientras que Filosofía y Letras y Ciencias constituían sus dos facultades iniciales; también formaban parte del proyecto la Academia de Bellas Artes y el Conservatorio de Música.  La histórica fotografía conserva precisamente aquel instante fundacional: cientos de personas colmando el patio de la sede de Rivadavia 125 durante la primera clase del 16 de agosto de 1939. La imagen fue reproducida por la propia Universidad en “Encuentro de saberes. 1939-2017: historia de las facultades, institutos y colegios de la Universidad Nacional de Cuyo”, obra institucional coordinada por Adriana Aída García y Pablo F. Agüero.  Más que una escena académica, aquella fotografía registra el momento en que un proyecto largamente reclamado por la región comenzó finalmente a llenarse de profesores, estudiantes, ideas y conocimiento. Desde entonces, el 16 de agosto quedó asociado al inicio efectivo de la vida universitaria de la UNCUYO. 

Fuente de origen de la fotografía: Universidad Nacional de Cuyo, “Encuentro de saberes. 1939-2017: historia de las facultades, institutos y colegios de la Universidad Nacional de Cuyo”, EDIUNC / Biblioteca Digital UNCUYO, 2017, pág. 24. La publicación identifica la escena como “Primera clase dictada en la Universidad Nacional de Cuyo, el 16 de agosto de 1939, en el antiguo edificio universitario, en Rivadavia 125 de la ciudad de Mendoza”. FFYL
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domingo, 27 de septiembre de 2026

CUANDO EL AGUA AMENAZABA LA TIERRA: LA GRAN OBRA DE DESAGÜES QUE TRANSFORMÓ JOCOLÍ Y LAVALLE (1935 - 1938)


Entre 1935 y 1938, Jocolí fue escenario de una de las intervenciones hidráulicas más significativas del norte mendocino. La histórica fotografía que acompaña esta publicación no es una imagen genérica: aparece identificada expresamente como “Inauguración Desagües en Jocolí-Lavalle” en la documentación oficial del Gobierno de Mendoza correspondiente a los años 1935-1938 y fue recuperada posteriormente por la investigadora Laura Ortega en un estudio académico dedicado a las políticas hídricas de Lavalle.  En aquellos años, dominar el agua era una cuestión decisiva para la supervivencia y expansión de la agricultura. Lavalle se encontraba en el tramo inferior del río Mendoza y sufría problemas provocados tanto por la escasez como por los excedentes hídricos: desbordes, terrenos anegados, caminos inutilizados y campos cuya productividad podía quedar seriamente comprometida. Los primeros trabajos provinciales para mejorar los desagües lavallinos comenzaron en 1934 y, desde 1936, el programa tomó una dimensión mucho mayor con la sanción de la Ley Nacional 12.282, conocida como “Ley de Desagües”, que contempló recursos para obras por $6.500.000 moneda nacional. Ese mismo año Mendoza creó la Dirección Provincial de Desagües, encargada de proyectar, construir, fiscalizar y mantener esta infraestructura.  Jocolí estuvo entre los lugares prioritarios. Una reconstrucción basada en documentación oficial provincial y expedientes de la Cámara de Diputados de la Nación registra para este distrito una obra destinada a beneficiar unas 20.567 hectáreas, con un presupuesto aprobado de $234.819,44 moneda nacional; el cuadro histórico la consigna como contratada por la Provincia y finalizada en 1935.  La historia, sin embargo, no terminó allí: investigaciones sobre las empresas constructoras mendocinas documentan que en 1936 la firma Martinelli y Torrent SRL obtuvo también una licitación para construir desagües en Jocolí, indicio de que el sistema atravesó distintas etapas, ampliaciones o intervenciones durante aquellos años.  Las obras tampoco estuvieron exentas de dificultades. Estudios históricos registran reclamos de productores y cuestionamientos técnicos en Jocolí y Costa de Araujo; incluso en marzo de 1938 los regantes lavallinos llevaron personalmente sus demandas al gobernador y la prensa mostraba al canal Jocolí prácticamente sin agua, reflejo de los enormes desafíos que implicaba administrar el recurso en una región árida y situada al final del sistema del río Mendoza.  Por eso esta fotografía posee un enorme valor: muestra a autoridades, técnicos y vecinos detenidos junto a una obra que representaba mucho más que una excavación abierta en el suelo. Aquellos desagües buscaban recuperar tierras, evitar anegamientos, proteger caminos y cultivos y sostener la expansión del oasis agrícola lavallino. En una provincia donde cada hectárea productiva dependía de conducir correctamente el agua, abrir un desagüe significaba literalmente modificar el territorio. Casi noventa años después, aquella escena permanece como testimonio de una época en la que Mendoza emprendía una profunda transformación de su infraestructura hidráulica y Jocolí ocupaba un lugar central en esa batalla histórica por controlar, distribuir y aprovechar el agua. Fuente de origen de la fotografía: Gobierno de Mendoza, Tres años de Gobierno, 1935-1938, gestión del gobernador Guillermo G. Cano, Mendoza, Imprenta Oficial, 1938; identificada como “Inauguración Desagües en Jocolí-Lavalle”. Reproducida y documentada por Laura Ortega, “Políticas hídricas en el departamento de Lavalle (Mendoza, 1932-1940): escenario de intervenciones múltiples y fragmentadas”, Anuario de la Escuela de Historia Virtual, UNC, Nº 22, 2022, pp. 253-284.  #MendozAntigua #Mendoza #Lavalle #Jocolí #HistoriaDeMendoza #HistoriaMendocina #Irrigación #Agua #Desagües #ObrasHidráulicas #PatrimonioHistórico #ArchivoHistórico #Agricultura #OasisMendocino #MemoriaDeMendoza #MendozaHistory #Jocoli #LavalleMendoza #WaterHistory #IrrigationHistory #HydraulicEngineering #HistoricMendoza #ArgentinaHistory #WaterManagement #AgriculturalHistory

sábado, 19 de septiembre de 2026

MENDOZA, 1936: LOS ROSTROS DETRÁS DE LOS MUROS DE LA VIEJA PENITENCIARÍA


Una escena silenciosa, detenida en el tiempo, abre una ventana hacia el interior de la Mendoza carcelaria de hace nueve décadas. La fotografía fue tomada en 1936 y muestra a un numeroso grupo de detenidos de la cárcel de Mendoza reunidos en un patio, varios de ellos sentados y con papeles entre las manos. El registro no identifica a ninguno de los hombres ni explica qué documentos sostenían, por lo que sería aventurado afirmar si se trataba de escritos personales, actuaciones administrativas, formularios u otro tipo de documentación. Lo extraordinario aparece cuando la imagen se investiga dentro del archivo que la conserva: el Catálogo del Archivo Nacional de la Memoria la identifica con el código AR-ANM-AGN01-0267, la clasifica dentro de la Colección Fotográfica del Archivo General de la Nación, la fecha en 1936 y señala que el original es un negativo de 35 mm sobre soporte plástico, cuyo productor o fotógrafo permanece sin identificar. El propio catálogo la describe como una fotografía de “detenidos en la cárcel de Mendoza sentados en ronda con papeles en las manos” y la incluye entre los registros correspondientes a presos comunes. Pero hay un dato todavía más llamativo: inmediatamente junto a esta pieza se conservan otras fotografías mendocinas del mismo año que parecen pertenecer a un conjunto documental relacionado con una fuga. Una de ellas muestra el exterior del murallón “por donde se habrían fugado presos”, mientras otra registra el sector de la lavandería “donde se inició la fuga de reclusos”. Ambas están fechadas igualmente en 1936 y catalogadas como imágenes de presos comunes y fugas. Esto no permite afirmar que los hombres retratados en nuestra fotografía fueran los fugados ni que la toma se realizara exactamente durante aquel episodio, porque el archivo no establece esa relación de manera explícita; sí demuestra que la imagen forma parte de una serie archivística extraordinariamente cercana, cronológica y temáticamente, a aquella evasión. El escenario era la histórica Penitenciaría Provincial de Boulogne Sur Mer, un monumental establecimiento levantado a comienzos del siglo XX siguiendo un esquema carcelario radial o panóptico. Su proyecto estuvo vinculado al ingeniero Nicolás De Rossetti y su arquitectura buscó deliberadamente la apariencia de una fortaleza: gruesos muros de piedra, torreones, almenas y una poderosa composición de inspiración medieval. Con el paso de los años se fueron incorporando nuevos pabellones y dependencias, convirtiéndola en una de las construcciones penitenciarias más características de Mendoza. Vista hoy, la fotografía deja de ser simplemente una reunión de presos frente a una cámara: es un raro documento de la vida cotidiana intramuros durante la década de 1930. Las ropas, las posturas, las miradas dirigidas al fotógrafo, las ventanas enrejadas y aquellos misteriosos papeles permiten observar por unos segundos un mundo generalmente invisible para la fotografía urbana de la época. Noventa años después, sus nombres siguen ausentes del registro, pero sus rostros permanecen allí, convertidos en parte de la memoria documental de Mendoza. Fuente de la fotografía: Archivo General de la Nación, Colección Fotográfica AGN; descripción conservada en el Archivo Nacional de la Memoria, código AR-ANM-AGN01-0267, “Fotografía de detenidos en la cárcel de Mendoza”, 1936. Original: negativo de 35 mm sobre soporte plástico. Fotógrafo/productor: no identificado. #Mendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #PenitenciariaDeMendoza #CarcelDeMendoza #Mendoza1936 #FotosAntiguas #HistoriaArgentina #ArchivoGeneralDeLaNacion #MemoriaHistorica #OldMendoza #MendozaHistory #ArgentinaHistory #HistoricalPhotography #VintageArgentina #PrisonHistory #1930s #HistoricMendoza

martes, 15 de septiembre de 2026

🔥🏊‍♂️🚌 1936: EL BORBOLLÓN, EL BALNEARIO DE LOS 1.000 BAÑISTAS — PENSIÓN POR $5 Y VIAJE CON BAÑO INCLUIDO POR $1 💦🏔️


En la Mendoza de 1936, cuando escapar del calor del verano significaba buscar sombra, agua y aire fresco lejos del centro, El Borbollón era uno de esos destinos capaces de movilizar a familias enteras. Este extraordinario aviso de época permite reconstruir con sorprendente precisión cómo funcionaba aquel establecimiento: se promocionaba como un sitio especialmente familiar y anunciaba una “nueva gran pileta de natación” con capacidad para nada menos que 1.000 bañistas. La pensión completa, con derecho a baño, costaba $5 diarios, mientras que la C.I.T.A. ofrecía un servicio todavía más llamativo: boleto de ida y vuelta hasta el hotel, con acceso al baño incluido, por apenas $1. Los coches comenzaban a salir desde las 8 de la mañana y el punto de partida estaba en la esquina de Las Heras y Patricias Mendocinas, en pleno centro mendocino. El anuncio incluso conserva dos teléfonos de la época —N.º 6 de Las Heras y 18143 de Godoy Cruz— y revela que la concesión se encontraba entonces en manos de Battistella Hnos. Pero la historia de El Borbollón era mucho mayor que aquella publicidad. Una investigación académica de Pablo Bianchi Palomares, de la Universidad Nacional de Cuyo y CONICET, reconstruye la existencia en el lugar del llamado Balneario Zeppelin, situado a unos 12 kilómetros de la ciudad. Hacia 1930 contaba con hotel, alojamiento con pensión, bar, comedor, dos piscinas recreativas con capacidad conjunta anunciada para 1.000 bañistas, 22 cabinas individuales y canchas al aire libre; sus piletas se abastecían de aguas surgentes naturales y la C.I.T.A. llegaba diariamente al establecimiento. La misma investigación muestra cómo empresas de transporte como C.I.T.A. fueron decisivas para acercar los balnearios suburbanos a una población cada vez más amplia y convertir sitios como El Borbollón en verdaderos espacios de turismo, descanso y sociabilidad. El destino ya aparecía además entre los lugares destacados por las guías turísticas mendocinas de la década de 1930, en una época en la que los automóviles y ómnibus estaban transformando la manera de recorrer la provincia. Y su importancia no desapareció rápidamente: en 1964 una guía del Automóvil Club Argentino todavía registraba en El Borbollón tres piletas alimentadas por aguas surgentes, además de almacén y bar, prueba de la continuidad de aquella tradición recreativa durante varias décadas. Hoy este pequeño anuncio comercial es mucho más que una publicidad antigua: es una ventana a aquella Mendoza en la que por un peso se podía tomar un ómnibus desde el corazón de la ciudad, viajar hacia Las Heras, pasar el día junto al agua y regresar a casa. Una época en la que El Borbollón no era sinónimo de periferia, sino de verano, familias, piletas repletas y miles de mendocinos buscando unas horas de frescura. #MendozAntigua #ElBorbollon #LasHeras #Mendoza1936 #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaHistorica #BalnearioElBorbollon #CITA #TransporteMendocino #FotosAntiguas #PublicidadAntigua #MemoriaMendocina #PatrimonioMendocino #VeranoMendocino #ArgentinaAntigua #OldMendoza #VintageMendoza #HistoricMendoza #MendozaHistory #VintageArgentina #ArgentinaHistory #OldAdvertising #HistoricTourism

lunes, 14 de septiembre de 2026

🔥❄️⛏️ 1936: A PALA CONTRA LA CORDILLERA — LOS HOMBRES QUE ABRÍAN ENTRE MUROS DE NIEVE EL CAMINO AL CRISTO REDENTOR 🏔️


Esta extraordinaria imagen, fechada en 1936, conserva una escena que hoy parece salida de otra época: varios hombres trabajan para recuperar el camino de acceso al Cristo Redentor después de que la nieve prácticamente devorara la traza en plena Cordillera de los Andes. No hay aquí una postal tranquila de montaña. El camino aparece convertido en una profunda abertura entre enormes acumulaciones de nieve y, diminutas frente al paisaje, las figuras de los trabajadores permiten comprender la verdadera dimensión de aquella tarea. Apenas dos años antes, en marzo de 1934, se había instalado en aquella zona el Observatorio Meteorológico y Aerológico del Cristo Redentor, situado a 3.832 metros sobre el nivel del mar y destinado, entre otras funciones, a brindar información meteorológica indispensable para la aeronavegación sobre los Andes. Según la historia oficial del Servicio Meteorológico Nacional, fue el primero construido a semejante altura; sus trabajadores permanecían durante largos períodos aislados en la montaña y la estación continuó registrando datos hasta 1984. Muy cerca se levantaba desde 1904 el Cristo Redentor de los Andes, obra del escultor argentino Mateo Alonso, inaugurada el 13 de marzo de aquel año como símbolo de paz y confraternidad después de las graves tensiones limítrofes que habían enfrentado a Argentina y Chile. El monumento fue emplazado sobre el antiguo Paso de Uspallata, a unos 3.850 metros de altura, en uno de los puntos más extremos de la frontera. La fotografía de 1936 revela además algo que continúa ocurriendo casi noventa años después: el acceso al Cristo depende de una permanente batalla contra el clima. El actual camino parte de Las Cuevas, recorre aproximadamente ocho kilómetros de cornisa y cada temporada requiere trabajos para romper placas de hielo y retirar grandes acumulaciones de nieve antes de poder ser habilitado. Pero en esta imagen antigua la protagonista no es una topadora ni una motoniveladora: son los hombres, pequeños frente a la inmensidad de los Andes, abriendo nuevamente el paso hacia uno de los símbolos más poderosos de la unión entre Argentina y Chile. Una fotografía que no sólo conserva nieve, montaña y paisaje: conserva trabajo, aislamiento, ciencia, frontera y la lucha cotidiana contra una Cordillera que nunca regaló sus caminos. #Mendoza #MendozAntigua #CristoRedentor #CristoRedentorDeLosAndes #LasCuevas #AltaMontaña #CordilleraDeLosAndes #HistoriaDeMendoza #Mendoza1936 #Nieve #Argentina #Chile #HistoriaArgentina #Andes #MountainHistory #MendozaHistory #ChristOfTheAndes #ArgentinaChile #HistoricPhotography #Snow

jueves, 3 de septiembre de 2026

🔥✈️ 1937: A 2.865 METROS SOBRE USPALLATA, UNA CÁMARA INMORTALIZÓ LA GARGANTA DE LOS ANDES 🇦🇷🏔️


El 19 de octubre de 1937, mientras un avión atravesaba la Cordillera de los Andes desde Santiago de Chile rumbo a Mendoza, quedó registrada una imagen extraordinaria del Valle de Uspallata. Eran aproximadamente las 11:00 cuando, desde unos 9.400 pies de altura —cerca de 2.865 metros—, la cámara apuntó hacia el sudeste y capturó la enorme garganta por la que el paisaje abandona el amplio valle mendocino para volver a encajonarse entre montañas. No era una simple fotografía turística: formaba parte de una ambiciosa expedición aérea protagonizada por Mary Light —más tarde Mary Meader— y el doctor Richard Upjohn Light, destinada a documentar desde el cielo grandes sectores de América Central, Sudamérica y posteriormente África. Los registros conservados por la American Geographical Society Library de la University of Wisconsin–Milwaukee identifican a Mary Meader como fotógrafa de la serie y señalan que aquellas vistas fueron realizadas con una cámara aérea Fairchild F-8 que utilizaba película en rollo de gran formato de 5 × 7 pulgadas; los originales que integran la colección fueron preservados como negativos de nitrato. La dimensión de aquella aventura resulta todavía más impresionante al saber que Mary se había preparado tomando clases de vuelo, aprendiendo código Morse y entrenándose para actuar como copiloto, navegante y operadora de radio. La expedición había partido de Michigan el 16 de septiembre de 1937 a bordo de un Bellanca CH-400 Skyrocket con la intención de construir uno de los grandes registros fotográficos aéreos tempranos de la geografía y de la actividad humana de Sudamérica occidental y África oriental. Y el escenario elegido aquel 19 de octubre no podía ser más formidable: Uspallata ocupa una extensa depresión intermontana entre la Precordillera y la Cordillera Frontal; hacia el sector meridional, el valle se estrecha y el río Mendoza encuentra su salida entre las montañas, modelando el corredor que durante siglos funcionó como vía natural de comunicación a través de los Andes. Investigaciones arqueológicas y geográficas describen precisamente este valle como una de las áreas fundamentales del centro-oeste argentino, con una historia humana que se remonta muchísimo antes de la llegada de caminos, ferrocarriles y aviones. Para 1937, además, el corredor de Uspallata ya estaba profundamente ligado al Ferrocarril Trasandino, la histórica conexión entre Mendoza y Los Andes que había transformado el antiguo paso cordillerano en una de las grandes rutas binacionales entre Argentina y Chile. Así, aquella fotografía en escala de grises es mucho más que un paisaje: es una ventana abierta a la Mendoza de hace casi nueve décadas, tomada cuando la fotografía aérea todavía era una disciplina exigente y aventurera. Desde 9.400 pies, entre nubes y montañas, Mary Light congeló para siempre una garganta de Uspallata que hoy podemos reconocer como parte de un territorio atravesado por geología, pueblos originarios, expediciones, ejércitos, arrieros, ferrocarriles, automóviles y aviadores. Un instante de 1937 suspendido sobre los Andes… y una imagen que permite contemplar Mendoza exactamente como la vieron desde el cielo aquellos pioneros. 🇦🇷📷🏔️✈️ #MendozAntigua #Mendoza #Uspallata #ValleDeUspallata #CordilleraDeLosAndes #LosAndes #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #FotografiaHistorica #FotografiaAerea #Argentina #HistoriaArgentina #FerrocarrilTrasandino #AltaMontaña #Andes #HistoricMendoza #UspallataValley #AndesMountains #AerialPhotography #HistoricPhotography #ArgentinaHistory #VintageArgentina #AviationHistory #SouthAmerica

🔥✈️ 1937: EL MAL TIEMPO DESVIÓ UN VUELO SOBRE LOS ANDES… Y DEJÓ UNA EXTRAORDINARIA CÁPSULA AÉREA DE MENDOZA 🇦🇷🏔️📸


El 19 de octubre de 1937, mientras un avión cruzaba la Cordillera de los Andes desde Santiago de Chile rumbo a Mendoza, las condiciones meteorológicas obligaron a modificar la ruta prevista. Aquel contratiempo terminó convirtiéndose en un regalo para la historia: desde el aire quedaron registradas zonas del paisaje mendocino próximas a Cacheuta que muy pocas personas habían podido contemplar desde semejante perspectiva. La anotación original del fotógrafo sitúa esta toma alrededor de las 11:20, durante un desvío de aproximadamente 15 millas hacia el sur respecto del eje ferroviario y mientras el avión descendía aproximadamente de 6.000 a 4.000 pies —unos 1.830 a 1.220 metros—. En la imagen aparecen un territorio áspero, cauces y quebradas, pequeñas áreas rurales y explotaciones agrícolas dispersas; el propio diario de la expedición señalaba incluso la extrema modestia de algunas de aquellas propiedades. La secuencia es especialmente valiosa porque el archivo de la University of Wisconsin–Milwaukee conserva otra fotografía tomada apenas diez minutos antes, a las 11:10, identificada explícitamente como “cerca de Cacheuta” y realizada a 7.000 pies durante el mismo vuelo Santiago–Mendoza. La mujer detrás de aquellas imágenes era Mary Upjohn Light, más tarde conocida como Mary Meader, quien tenía apenas 21 años. Durante la gran expedición aérea de 1937-1938 acompañó al piloto y neurocirujano Richard Upjohn Light actuando como copiloto, navegante, operadora y fotógrafa. Ambos recorrieron decenas de miles de millas por América y África en un Bellanca, documentando desde el cielo regiones que en muchos casos disponían de muy pocos registros aéreos. Las fotografías sudamericanas fueron realizadas con una cámara aérea Fairchild F-8 para película de 5 × 7 pulgadas, dato que aparece en los diarios mecanografiados conservados junto con la colección; los negativos históricos forman hoy parte de los fondos de la American Geographical Society Library de la University of Wisconsin–Milwaukee. Y hay otro detalle fascinante: el ferrocarril mencionado en aquellas notas no era una referencia casual. A comienzos de aquella década, los itinerarios del Ferrocarril Transandino enlazaban Mendoza con Cacheuta, Potrerillos, Uspallata, Punta de Vacas y Las Cuevas antes de continuar hacia Chile, transformando esa línea en una referencia fundamental para orientarse en el corredor cordillerano. Así, lo que comenzó como un desvío provocado por el clima terminó congelando un instante irrepetible: Mendoza vista desde el cielo hace casi nueve décadas, cuando volar sobre la Cordillera todavía era una aventura, la navegación dependía de referencias terrestres y una cámara aérea podía convertir unos pocos segundos sobre Cacheuta en memoria para generaciones. 📸 Crédito histórico: Mary (Light) Meader, Richard U. Light and Mary (Light) Meader Collection, American Geographical Society Library, University of Wisconsin–Milwaukee. #MendozAntigua #Mendoza #Cacheuta #Mendoza1937 #MaryMeader #RichardLight #CordilleraDeLosAndes #LosAndes #HistoriaDeMendoza #FotosAntiguas #FotografiaAerea #AviacionHistorica #FerrocarrilTransandino #MemoriaHistorica #ArgentinaDesdeElAire #Andes #AerialPhotography #HistoricPhotography #AviationHistory #ArgentinaHistory #MendozaHistory #Cacheuta1937 #AndesMountains #HistoricArgentina #SouthAmericaHistory

🔥✈️ 19 DE OCTUBRE DE 1937: CACHEUTA DESDE 7.000 PIES… LA EXTRAORDINARIA FOTO AÉREA QUE CONGELÓ EL RÍO, LOS CULTIVOS Y LA MONTAÑA MENDOCINA 🇦🇷🏔️


El 19 de octubre de 1937, a las 11:10 de la mañana, una cámara aérea registró desde unos 7.000 pies de altura una escena excepcional del paisaje mendocino: el valle próximo a Cacheuta, con el río abriéndose paso entre la aridez de la montaña y las parcelas agrícolas que comenzaban a dibujar sobre el terreno el contraste característico de los oasis de Mendoza. La fotografía no es una imagen anónima: el catálogo de la American Geographical Society Library de la University of Wisconsin–Milwaukee la identifica como “Argentina, aerial view of agriculture and river in valley near Cacheuta” y establece que fue tomada por Mary Meader durante el vuelo que aquel día cruzó los Andes desde Santiago de Chile hacia Mendoza. Mary Meader, entonces Mary Light, participaba junto a su esposo, el médico y aviador Richard Upjohn Light, en una extraordinaria expedición destinada a documentar desde el aire paisajes, ciudades, cultivos, puertos y grandes transformaciones humanas de Sudamérica y África. La Universidad de Michigan señala que aquella aventura iniciada en septiembre de 1937 terminaría recorriendo más de 35.000 millas y produciendo más de 2.000 fotografías; Meader trabajaba con una pesada cámara aérea Fairchild F-8 y también con una Leica de 35 mm, en un avión Bellanca CH-400 sin presurización ni calefacción. La documentación original de la colección confirma que estas tomas aéreas fueron realizadas con una Fairchild F-8 para película en rollo de 5 × 7 pulgadas y que las anotaciones de fecha, hora, altura y recorrido proceden de los diarios mecanografiados de los propios viajeros. Pero esta imagen de Cacheuta posee además otro enorme valor histórico: fue obtenida apenas tres años después del devastador aluvión de 1934, que había golpeado duramente el corredor del río Mendoza, destruido gran parte del célebre Hotel Termas de Cacheuta y provocado severos daños en el Ferrocarril Trasandino. Investigaciones del INCIHUSA-CONICET señalan que aquel desastre dejó afectada la infraestructura ferroviaria desde la alta montaña hasta Mendoza y que el antiguo hotel quedó prácticamente arruinado; el servicio internacional del Trasandino permaneció interrumpido durante años. Por eso, esta fotografía es mucho más que una hermosa vista desde un avión: es una auténtica cápsula del tiempo. En ella quedó detenido un territorio que todavía llevaba las cicatrices de una catástrofe reciente, pero donde la agricultura seguía conquistando pequeñas superficies fértiles junto al cauce, en medio de una geografía áspera y monumental. Cacheuta aparece desde el cielo como lo que siempre ha sido Mendoza: una lucha extraordinaria entre montaña, agua, desierto y trabajo humano. Ochenta y nueve años después, aquella imagen continúa permitiéndonos contemplar el valle con los ojos de una de las grandes pioneras de la fotografía aérea del siglo XX. 📷 Archivo: Richard U. Light and Mary (Light) Meader Collection, American Geographical Society Library, University of Wisconsin–Milwaukee. #Cacheuta #Mendoza #MendozAntigua #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #FotosAntiguas #FotografiaAerea #RioMendoza #CordilleraDeLosAndes #Andes #LujanDeCuyo #MaryMeader #RichardLight #FairchildF8 #Argentina #PatrimonioHistorico #MemoriaMendocina #AerialPhotography #HistoricPhotography #OldArgentina #MendozaHistory #CacheutaHistory #AndesMountains #ArgentinaHistory #HistoricalPhotos

🔥✈️ 20 DE OCTUBRE DE 1937: MENDOZA DESDE EL CIELO, CUANDO LA CIUDAD TERMINABA ENTRE CHACRAS Y EL OASIS ABRAZABA SUS CALLES 🌿🏙️🇦🇷


El 20 de octubre de 1937, a las 7:36 de la mañana, una cámara registró desde el aire una Mendoza que hoy parece pertenecer a otro mundo: una ciudad de trama compacta, calles perfectamente reconocibles y, casi sin transición, extensas parcelas cultivadas que avanzaban hasta el borde mismo de la urbanización. La fotografía que acompaña esta publicación tiene una procedencia excepcionalmente bien documentada: fue tomada por la fotógrafa estadounidense Mary (Light) Meader durante un vuelo entre Mendoza y Tucumán, a unos 3.700 pies de altitud, y forma parte de la colección de Mary Meader y Richard Upjohn Light conservada por la American Geographical Society Library de la University of Wisconsin–Milwaukee. El registro original fue realizado con una cámara aérea Fairchild F-8 sobre película de 5 x 7 pulgadas y quedó preservado en negativo de nitrato. Más allá de su extraordinario valor fotográfico, la imagen permite comprender visualmente una de las características esenciales de Mendoza: su condición de “ciudad oasis”. En una provincia semiárida, con precipitaciones escasas, el desarrollo urbano y agrícola dependió históricamente de una extensa red de riego, acequias, canales, huertas y chacras; justamente esa combinación entre arboleda, agua conducida artificialmente y espacios productivos fue moldeando el paisaje mendocino durante siglos. La propia Municipalidad de Mendoza destaca que las acequias permitieron abastecer y regar huertas y chacras y que, hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX, ese sistema también hizo posible el desarrollo de la característica “ciudad-bosque”, con calles anchas y arboladas. En aquellos años treinta, además, Mendoza atravesaba una etapa de transformación económica posterior a la crisis de 1929: el Estado provincial impulsaba la diversificación agrícola y la fruticultura junto con nuevas obras hidráulicas, reforzando todavía más el vínculo entre agua, tierra productiva y crecimiento urbano. Vista casi nueve décadas después, esta fotografía es mucho más que una toma aérea antigua: es una radiografía del momento en que la ciudad moderna avanzaba lentamente sobre un paisaje productivo que todavía podía tocarse caminando desde sus calles. Allí donde hoy vemos barrios, avenidas y una mancha urbana continua, en 1937 todavía aparecían hileras de árboles, campos geométricos y tierras cultivadas pegadas a las últimas casas. Una Mendoza en plena transición, suspendida por un instante entre la ciudad y la chacra, entre el asfalto que llegaba y el oasis que todavía dominaba el horizonte. 📸 Fuente original: American Geographical Society Library, University of Wisconsin–Milwaukee, colección Richard U. Light y Mary (Light) Meader.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

🔥🧛 1937: EL VAMPIRO QUE VACIÓ LAS CALLES DE MENDOZA… Y LLEVÓ SU ÚLTIMA PESADILLA AL TEATRO INDEPENDENCIA 🎙️🌙


En 1937, cuando la radio no era un simple aparato sino el gran centro de reunión de las familias mendocinas, una voz, un ruido de pasos o una puerta que crujía frente al micrófono podían ser suficientes para sembrar el miedo en toda una ciudad. Ese año, Doroteo Martí se convirtió en una de las figuras fundamentales del naciente radioteatro de Mendoza. El 25 de enero había debutado al frente de su propia compañía en LV10 Radio de Cuyo con “La dama de negro”, un policial de 30 capítulos de media hora, emitido a las 22, escrito por el propio Martí bajo el seudónimo Charles Mike. La fórmula fue explosiva: suspenso, enigmas, actuaciones en vivo y concursos que obligaban al público a descubrir las claves de la historia. En numerosos barrios, quienes poseían un receptor terminaban reuniendo alrededor suyo a familiares y vecinos para seguir cada episodio. Pero aquello era apenas el comienzo. Después de otra inquietante producción, “El loco del bosque”, en julio de 1937 llegó una de las obras que terminarían alimentando la leyenda del “mago del terror”: “El vampiro de Orloff”. Junto a los intérpretes habituales de la compañía participaron Alicia Suárez, María Mónaco, Manolo García, Isabelino Rodríguez y Sebastián Pérez. La respuesta del público fue tan extraordinaria que el capítulo final abandonó los límites del estudio de radio: debido al récord de audiencia, fue representado desde nada menos que el Teatro Independencia, mientras allí mismo se entregaban los premios del concurso organizado por la tienda El Guipur para quienes habían logrado resolver los acertijos escondidos a lo largo de la novela. Y Doroteo Martí comprendía perfectamente que el terror no debía quedarse dentro del receptor. La campaña callejera de “El vampiro de Orloff” incluía una maniobra publicitaria que hoy parecería una puesta cinematográfica: un cajón de muerto era paseado por las principales calles céntricas de Mendoza para alimentar el misterio. El testimonio recuperado por Leonardo Oliva recuerda que aquellas historias provocaban tal sugestión que las noches mendocinas llegaban a quedar desiertas. El miedo había saltado del micrófono a la calle. El escenario elegido para aquel desenlace tampoco era cualquiera: el Teatro Independencia había sido inaugurado oficialmente el 18 de noviembre de 1925 y para 1937 ya constituía uno de los grandes símbolos culturales de la provincia. Así, apenas doce años después de abrir sus puertas, su escenario terminó siendo testigo de uno de los fenómenos más singulares de la cultura popular mendocina: cientos de oyentes pudieron poner rostro y cuerpo a las voces que durante semanas habían imaginado en la oscuridad de sus casas. No había televisión, plataformas ni efectos digitales. Bastaban actores, un libreto, un micrófono, algunos sonidos bien colocados y la imaginación del público. Y durante aquellas noches de 1937, en Mendoza, un vampiro nacido en las ondas de LV10 consiguió algo que cualquier creador de historias desearía todavía hoy: que toda una ciudad esperara con ansiedad —y quizá con algo de miedo— el próximo capítulo. La reconstrucción procede principalmente de La radio en Mendoza. De la galena a los auditorios (1920-1960), de Leonardo Oliva, obra basada en testimonios y archivos periodísticos y publicada por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNCuyo. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #RadioDeCuyo #LV10 #Radioteatro #DoroteoMartí #ElVampiroDeOrloff #TeatroIndependencia #RadioArgentina #Años30 #HistoriaDeLaRadio #MendozaAntigua #CulturaMendocina #OldRadio #RadioHistory #RadioDrama #ArgentineHistory #MendozaHistory #VintageRadio #HorrorHistory #OldMendoza

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