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domingo, 27 de septiembre de 2026

CUANDO EL AGUA AMENAZABA LA TIERRA: LA GRAN OBRA DE DESAGÜES QUE TRANSFORMÓ JOCOLÍ Y LAVALLE (1935 - 1938)


Entre 1935 y 1938, Jocolí fue escenario de una de las intervenciones hidráulicas más significativas del norte mendocino. La histórica fotografía que acompaña esta publicación no es una imagen genérica: aparece identificada expresamente como “Inauguración Desagües en Jocolí-Lavalle” en la documentación oficial del Gobierno de Mendoza correspondiente a los años 1935-1938 y fue recuperada posteriormente por la investigadora Laura Ortega en un estudio académico dedicado a las políticas hídricas de Lavalle.  En aquellos años, dominar el agua era una cuestión decisiva para la supervivencia y expansión de la agricultura. Lavalle se encontraba en el tramo inferior del río Mendoza y sufría problemas provocados tanto por la escasez como por los excedentes hídricos: desbordes, terrenos anegados, caminos inutilizados y campos cuya productividad podía quedar seriamente comprometida. Los primeros trabajos provinciales para mejorar los desagües lavallinos comenzaron en 1934 y, desde 1936, el programa tomó una dimensión mucho mayor con la sanción de la Ley Nacional 12.282, conocida como “Ley de Desagües”, que contempló recursos para obras por $6.500.000 moneda nacional. Ese mismo año Mendoza creó la Dirección Provincial de Desagües, encargada de proyectar, construir, fiscalizar y mantener esta infraestructura.  Jocolí estuvo entre los lugares prioritarios. Una reconstrucción basada en documentación oficial provincial y expedientes de la Cámara de Diputados de la Nación registra para este distrito una obra destinada a beneficiar unas 20.567 hectáreas, con un presupuesto aprobado de $234.819,44 moneda nacional; el cuadro histórico la consigna como contratada por la Provincia y finalizada en 1935.  La historia, sin embargo, no terminó allí: investigaciones sobre las empresas constructoras mendocinas documentan que en 1936 la firma Martinelli y Torrent SRL obtuvo también una licitación para construir desagües en Jocolí, indicio de que el sistema atravesó distintas etapas, ampliaciones o intervenciones durante aquellos años.  Las obras tampoco estuvieron exentas de dificultades. Estudios históricos registran reclamos de productores y cuestionamientos técnicos en Jocolí y Costa de Araujo; incluso en marzo de 1938 los regantes lavallinos llevaron personalmente sus demandas al gobernador y la prensa mostraba al canal Jocolí prácticamente sin agua, reflejo de los enormes desafíos que implicaba administrar el recurso en una región árida y situada al final del sistema del río Mendoza.  Por eso esta fotografía posee un enorme valor: muestra a autoridades, técnicos y vecinos detenidos junto a una obra que representaba mucho más que una excavación abierta en el suelo. Aquellos desagües buscaban recuperar tierras, evitar anegamientos, proteger caminos y cultivos y sostener la expansión del oasis agrícola lavallino. En una provincia donde cada hectárea productiva dependía de conducir correctamente el agua, abrir un desagüe significaba literalmente modificar el territorio. Casi noventa años después, aquella escena permanece como testimonio de una época en la que Mendoza emprendía una profunda transformación de su infraestructura hidráulica y Jocolí ocupaba un lugar central en esa batalla histórica por controlar, distribuir y aprovechar el agua. Fuente de origen de la fotografía: Gobierno de Mendoza, Tres años de Gobierno, 1935-1938, gestión del gobernador Guillermo G. Cano, Mendoza, Imprenta Oficial, 1938; identificada como “Inauguración Desagües en Jocolí-Lavalle”. Reproducida y documentada por Laura Ortega, “Políticas hídricas en el departamento de Lavalle (Mendoza, 1932-1940): escenario de intervenciones múltiples y fragmentadas”, Anuario de la Escuela de Historia Virtual, UNC, Nº 22, 2022, pp. 253-284.  #MendozAntigua #Mendoza #Lavalle #Jocolí #HistoriaDeMendoza #HistoriaMendocina #Irrigación #Agua #Desagües #ObrasHidráulicas #PatrimonioHistórico #ArchivoHistórico #Agricultura #OasisMendocino #MemoriaDeMendoza #MendozaHistory #Jocoli #LavalleMendoza #WaterHistory #IrrigationHistory #HydraulicEngineering #HistoricMendoza #ArgentinaHistory #WaterManagement #AgriculturalHistory

sábado, 19 de septiembre de 2026

MENDOZA, 1936: LOS ROSTROS DETRÁS DE LOS MUROS DE LA VIEJA PENITENCIARÍA


Una escena silenciosa, detenida en el tiempo, abre una ventana hacia el interior de la Mendoza carcelaria de hace nueve décadas. La fotografía fue tomada en 1936 y muestra a un numeroso grupo de detenidos de la cárcel de Mendoza reunidos en un patio, varios de ellos sentados y con papeles entre las manos. El registro no identifica a ninguno de los hombres ni explica qué documentos sostenían, por lo que sería aventurado afirmar si se trataba de escritos personales, actuaciones administrativas, formularios u otro tipo de documentación. Lo extraordinario aparece cuando la imagen se investiga dentro del archivo que la conserva: el Catálogo del Archivo Nacional de la Memoria la identifica con el código AR-ANM-AGN01-0267, la clasifica dentro de la Colección Fotográfica del Archivo General de la Nación, la fecha en 1936 y señala que el original es un negativo de 35 mm sobre soporte plástico, cuyo productor o fotógrafo permanece sin identificar. El propio catálogo la describe como una fotografía de “detenidos en la cárcel de Mendoza sentados en ronda con papeles en las manos” y la incluye entre los registros correspondientes a presos comunes. Pero hay un dato todavía más llamativo: inmediatamente junto a esta pieza se conservan otras fotografías mendocinas del mismo año que parecen pertenecer a un conjunto documental relacionado con una fuga. Una de ellas muestra el exterior del murallón “por donde se habrían fugado presos”, mientras otra registra el sector de la lavandería “donde se inició la fuga de reclusos”. Ambas están fechadas igualmente en 1936 y catalogadas como imágenes de presos comunes y fugas. Esto no permite afirmar que los hombres retratados en nuestra fotografía fueran los fugados ni que la toma se realizara exactamente durante aquel episodio, porque el archivo no establece esa relación de manera explícita; sí demuestra que la imagen forma parte de una serie archivística extraordinariamente cercana, cronológica y temáticamente, a aquella evasión. El escenario era la histórica Penitenciaría Provincial de Boulogne Sur Mer, un monumental establecimiento levantado a comienzos del siglo XX siguiendo un esquema carcelario radial o panóptico. Su proyecto estuvo vinculado al ingeniero Nicolás De Rossetti y su arquitectura buscó deliberadamente la apariencia de una fortaleza: gruesos muros de piedra, torreones, almenas y una poderosa composición de inspiración medieval. Con el paso de los años se fueron incorporando nuevos pabellones y dependencias, convirtiéndola en una de las construcciones penitenciarias más características de Mendoza. Vista hoy, la fotografía deja de ser simplemente una reunión de presos frente a una cámara: es un raro documento de la vida cotidiana intramuros durante la década de 1930. Las ropas, las posturas, las miradas dirigidas al fotógrafo, las ventanas enrejadas y aquellos misteriosos papeles permiten observar por unos segundos un mundo generalmente invisible para la fotografía urbana de la época. Noventa años después, sus nombres siguen ausentes del registro, pero sus rostros permanecen allí, convertidos en parte de la memoria documental de Mendoza. Fuente de la fotografía: Archivo General de la Nación, Colección Fotográfica AGN; descripción conservada en el Archivo Nacional de la Memoria, código AR-ANM-AGN01-0267, “Fotografía de detenidos en la cárcel de Mendoza”, 1936. Original: negativo de 35 mm sobre soporte plástico. Fotógrafo/productor: no identificado. #Mendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #PenitenciariaDeMendoza #CarcelDeMendoza #Mendoza1936 #FotosAntiguas #HistoriaArgentina #ArchivoGeneralDeLaNacion #MemoriaHistorica #OldMendoza #MendozaHistory #ArgentinaHistory #HistoricalPhotography #VintageArgentina #PrisonHistory #1930s #HistoricMendoza

martes, 15 de septiembre de 2026

🔥🏊‍♂️🚌 1936: EL BORBOLLÓN, EL BALNEARIO DE LOS 1.000 BAÑISTAS — PENSIÓN POR $5 Y VIAJE CON BAÑO INCLUIDO POR $1 💦🏔️


En la Mendoza de 1936, cuando escapar del calor del verano significaba buscar sombra, agua y aire fresco lejos del centro, El Borbollón era uno de esos destinos capaces de movilizar a familias enteras. Este extraordinario aviso de época permite reconstruir con sorprendente precisión cómo funcionaba aquel establecimiento: se promocionaba como un sitio especialmente familiar y anunciaba una “nueva gran pileta de natación” con capacidad para nada menos que 1.000 bañistas. La pensión completa, con derecho a baño, costaba $5 diarios, mientras que la C.I.T.A. ofrecía un servicio todavía más llamativo: boleto de ida y vuelta hasta el hotel, con acceso al baño incluido, por apenas $1. Los coches comenzaban a salir desde las 8 de la mañana y el punto de partida estaba en la esquina de Las Heras y Patricias Mendocinas, en pleno centro mendocino. El anuncio incluso conserva dos teléfonos de la época —N.º 6 de Las Heras y 18143 de Godoy Cruz— y revela que la concesión se encontraba entonces en manos de Battistella Hnos. Pero la historia de El Borbollón era mucho mayor que aquella publicidad. Una investigación académica de Pablo Bianchi Palomares, de la Universidad Nacional de Cuyo y CONICET, reconstruye la existencia en el lugar del llamado Balneario Zeppelin, situado a unos 12 kilómetros de la ciudad. Hacia 1930 contaba con hotel, alojamiento con pensión, bar, comedor, dos piscinas recreativas con capacidad conjunta anunciada para 1.000 bañistas, 22 cabinas individuales y canchas al aire libre; sus piletas se abastecían de aguas surgentes naturales y la C.I.T.A. llegaba diariamente al establecimiento. La misma investigación muestra cómo empresas de transporte como C.I.T.A. fueron decisivas para acercar los balnearios suburbanos a una población cada vez más amplia y convertir sitios como El Borbollón en verdaderos espacios de turismo, descanso y sociabilidad. El destino ya aparecía además entre los lugares destacados por las guías turísticas mendocinas de la década de 1930, en una época en la que los automóviles y ómnibus estaban transformando la manera de recorrer la provincia. Y su importancia no desapareció rápidamente: en 1964 una guía del Automóvil Club Argentino todavía registraba en El Borbollón tres piletas alimentadas por aguas surgentes, además de almacén y bar, prueba de la continuidad de aquella tradición recreativa durante varias décadas. Hoy este pequeño anuncio comercial es mucho más que una publicidad antigua: es una ventana a aquella Mendoza en la que por un peso se podía tomar un ómnibus desde el corazón de la ciudad, viajar hacia Las Heras, pasar el día junto al agua y regresar a casa. Una época en la que El Borbollón no era sinónimo de periferia, sino de verano, familias, piletas repletas y miles de mendocinos buscando unas horas de frescura. #MendozAntigua #ElBorbollon #LasHeras #Mendoza1936 #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaHistorica #BalnearioElBorbollon #CITA #TransporteMendocino #FotosAntiguas #PublicidadAntigua #MemoriaMendocina #PatrimonioMendocino #VeranoMendocino #ArgentinaAntigua #OldMendoza #VintageMendoza #HistoricMendoza #MendozaHistory #VintageArgentina #ArgentinaHistory #OldAdvertising #HistoricTourism

lunes, 14 de septiembre de 2026

🔥❄️⛏️ 1936: A PALA CONTRA LA CORDILLERA — LOS HOMBRES QUE ABRÍAN ENTRE MUROS DE NIEVE EL CAMINO AL CRISTO REDENTOR 🏔️


Esta extraordinaria imagen, fechada en 1936, conserva una escena que hoy parece salida de otra época: varios hombres trabajan para recuperar el camino de acceso al Cristo Redentor después de que la nieve prácticamente devorara la traza en plena Cordillera de los Andes. No hay aquí una postal tranquila de montaña. El camino aparece convertido en una profunda abertura entre enormes acumulaciones de nieve y, diminutas frente al paisaje, las figuras de los trabajadores permiten comprender la verdadera dimensión de aquella tarea. Apenas dos años antes, en marzo de 1934, se había instalado en aquella zona el Observatorio Meteorológico y Aerológico del Cristo Redentor, situado a 3.832 metros sobre el nivel del mar y destinado, entre otras funciones, a brindar información meteorológica indispensable para la aeronavegación sobre los Andes. Según la historia oficial del Servicio Meteorológico Nacional, fue el primero construido a semejante altura; sus trabajadores permanecían durante largos períodos aislados en la montaña y la estación continuó registrando datos hasta 1984. Muy cerca se levantaba desde 1904 el Cristo Redentor de los Andes, obra del escultor argentino Mateo Alonso, inaugurada el 13 de marzo de aquel año como símbolo de paz y confraternidad después de las graves tensiones limítrofes que habían enfrentado a Argentina y Chile. El monumento fue emplazado sobre el antiguo Paso de Uspallata, a unos 3.850 metros de altura, en uno de los puntos más extremos de la frontera. La fotografía de 1936 revela además algo que continúa ocurriendo casi noventa años después: el acceso al Cristo depende de una permanente batalla contra el clima. El actual camino parte de Las Cuevas, recorre aproximadamente ocho kilómetros de cornisa y cada temporada requiere trabajos para romper placas de hielo y retirar grandes acumulaciones de nieve antes de poder ser habilitado. Pero en esta imagen antigua la protagonista no es una topadora ni una motoniveladora: son los hombres, pequeños frente a la inmensidad de los Andes, abriendo nuevamente el paso hacia uno de los símbolos más poderosos de la unión entre Argentina y Chile. Una fotografía que no sólo conserva nieve, montaña y paisaje: conserva trabajo, aislamiento, ciencia, frontera y la lucha cotidiana contra una Cordillera que nunca regaló sus caminos. #Mendoza #MendozAntigua #CristoRedentor #CristoRedentorDeLosAndes #LasCuevas #AltaMontaña #CordilleraDeLosAndes #HistoriaDeMendoza #Mendoza1936 #Nieve #Argentina #Chile #HistoriaArgentina #Andes #MountainHistory #MendozaHistory #ChristOfTheAndes #ArgentinaChile #HistoricPhotography #Snow

jueves, 3 de septiembre de 2026

🔥✈️ 1937: A 2.865 METROS SOBRE USPALLATA, UNA CÁMARA INMORTALIZÓ LA GARGANTA DE LOS ANDES 🇦🇷🏔️


El 19 de octubre de 1937, mientras un avión atravesaba la Cordillera de los Andes desde Santiago de Chile rumbo a Mendoza, quedó registrada una imagen extraordinaria del Valle de Uspallata. Eran aproximadamente las 11:00 cuando, desde unos 9.400 pies de altura —cerca de 2.865 metros—, la cámara apuntó hacia el sudeste y capturó la enorme garganta por la que el paisaje abandona el amplio valle mendocino para volver a encajonarse entre montañas. No era una simple fotografía turística: formaba parte de una ambiciosa expedición aérea protagonizada por Mary Light —más tarde Mary Meader— y el doctor Richard Upjohn Light, destinada a documentar desde el cielo grandes sectores de América Central, Sudamérica y posteriormente África. Los registros conservados por la American Geographical Society Library de la University of Wisconsin–Milwaukee identifican a Mary Meader como fotógrafa de la serie y señalan que aquellas vistas fueron realizadas con una cámara aérea Fairchild F-8 que utilizaba película en rollo de gran formato de 5 × 7 pulgadas; los originales que integran la colección fueron preservados como negativos de nitrato. La dimensión de aquella aventura resulta todavía más impresionante al saber que Mary se había preparado tomando clases de vuelo, aprendiendo código Morse y entrenándose para actuar como copiloto, navegante y operadora de radio. La expedición había partido de Michigan el 16 de septiembre de 1937 a bordo de un Bellanca CH-400 Skyrocket con la intención de construir uno de los grandes registros fotográficos aéreos tempranos de la geografía y de la actividad humana de Sudamérica occidental y África oriental. Y el escenario elegido aquel 19 de octubre no podía ser más formidable: Uspallata ocupa una extensa depresión intermontana entre la Precordillera y la Cordillera Frontal; hacia el sector meridional, el valle se estrecha y el río Mendoza encuentra su salida entre las montañas, modelando el corredor que durante siglos funcionó como vía natural de comunicación a través de los Andes. Investigaciones arqueológicas y geográficas describen precisamente este valle como una de las áreas fundamentales del centro-oeste argentino, con una historia humana que se remonta muchísimo antes de la llegada de caminos, ferrocarriles y aviones. Para 1937, además, el corredor de Uspallata ya estaba profundamente ligado al Ferrocarril Trasandino, la histórica conexión entre Mendoza y Los Andes que había transformado el antiguo paso cordillerano en una de las grandes rutas binacionales entre Argentina y Chile. Así, aquella fotografía en escala de grises es mucho más que un paisaje: es una ventana abierta a la Mendoza de hace casi nueve décadas, tomada cuando la fotografía aérea todavía era una disciplina exigente y aventurera. Desde 9.400 pies, entre nubes y montañas, Mary Light congeló para siempre una garganta de Uspallata que hoy podemos reconocer como parte de un territorio atravesado por geología, pueblos originarios, expediciones, ejércitos, arrieros, ferrocarriles, automóviles y aviadores. Un instante de 1937 suspendido sobre los Andes… y una imagen que permite contemplar Mendoza exactamente como la vieron desde el cielo aquellos pioneros. 🇦🇷📷🏔️✈️ #MendozAntigua #Mendoza #Uspallata #ValleDeUspallata #CordilleraDeLosAndes #LosAndes #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #FotografiaHistorica #FotografiaAerea #Argentina #HistoriaArgentina #FerrocarrilTrasandino #AltaMontaña #Andes #HistoricMendoza #UspallataValley #AndesMountains #AerialPhotography #HistoricPhotography #ArgentinaHistory #VintageArgentina #AviationHistory #SouthAmerica

🔥✈️ 1937: EL MAL TIEMPO DESVIÓ UN VUELO SOBRE LOS ANDES… Y DEJÓ UNA EXTRAORDINARIA CÁPSULA AÉREA DE MENDOZA 🇦🇷🏔️📸


El 19 de octubre de 1937, mientras un avión cruzaba la Cordillera de los Andes desde Santiago de Chile rumbo a Mendoza, las condiciones meteorológicas obligaron a modificar la ruta prevista. Aquel contratiempo terminó convirtiéndose en un regalo para la historia: desde el aire quedaron registradas zonas del paisaje mendocino próximas a Cacheuta que muy pocas personas habían podido contemplar desde semejante perspectiva. La anotación original del fotógrafo sitúa esta toma alrededor de las 11:20, durante un desvío de aproximadamente 15 millas hacia el sur respecto del eje ferroviario y mientras el avión descendía aproximadamente de 6.000 a 4.000 pies —unos 1.830 a 1.220 metros—. En la imagen aparecen un territorio áspero, cauces y quebradas, pequeñas áreas rurales y explotaciones agrícolas dispersas; el propio diario de la expedición señalaba incluso la extrema modestia de algunas de aquellas propiedades. La secuencia es especialmente valiosa porque el archivo de la University of Wisconsin–Milwaukee conserva otra fotografía tomada apenas diez minutos antes, a las 11:10, identificada explícitamente como “cerca de Cacheuta” y realizada a 7.000 pies durante el mismo vuelo Santiago–Mendoza. La mujer detrás de aquellas imágenes era Mary Upjohn Light, más tarde conocida como Mary Meader, quien tenía apenas 21 años. Durante la gran expedición aérea de 1937-1938 acompañó al piloto y neurocirujano Richard Upjohn Light actuando como copiloto, navegante, operadora y fotógrafa. Ambos recorrieron decenas de miles de millas por América y África en un Bellanca, documentando desde el cielo regiones que en muchos casos disponían de muy pocos registros aéreos. Las fotografías sudamericanas fueron realizadas con una cámara aérea Fairchild F-8 para película de 5 × 7 pulgadas, dato que aparece en los diarios mecanografiados conservados junto con la colección; los negativos históricos forman hoy parte de los fondos de la American Geographical Society Library de la University of Wisconsin–Milwaukee. Y hay otro detalle fascinante: el ferrocarril mencionado en aquellas notas no era una referencia casual. A comienzos de aquella década, los itinerarios del Ferrocarril Transandino enlazaban Mendoza con Cacheuta, Potrerillos, Uspallata, Punta de Vacas y Las Cuevas antes de continuar hacia Chile, transformando esa línea en una referencia fundamental para orientarse en el corredor cordillerano. Así, lo que comenzó como un desvío provocado por el clima terminó congelando un instante irrepetible: Mendoza vista desde el cielo hace casi nueve décadas, cuando volar sobre la Cordillera todavía era una aventura, la navegación dependía de referencias terrestres y una cámara aérea podía convertir unos pocos segundos sobre Cacheuta en memoria para generaciones. 📸 Crédito histórico: Mary (Light) Meader, Richard U. Light and Mary (Light) Meader Collection, American Geographical Society Library, University of Wisconsin–Milwaukee. #MendozAntigua #Mendoza #Cacheuta #Mendoza1937 #MaryMeader #RichardLight #CordilleraDeLosAndes #LosAndes #HistoriaDeMendoza #FotosAntiguas #FotografiaAerea #AviacionHistorica #FerrocarrilTransandino #MemoriaHistorica #ArgentinaDesdeElAire #Andes #AerialPhotography #HistoricPhotography #AviationHistory #ArgentinaHistory #MendozaHistory #Cacheuta1937 #AndesMountains #HistoricArgentina #SouthAmericaHistory

🔥✈️ 19 DE OCTUBRE DE 1937: CACHEUTA DESDE 7.000 PIES… LA EXTRAORDINARIA FOTO AÉREA QUE CONGELÓ EL RÍO, LOS CULTIVOS Y LA MONTAÑA MENDOCINA 🇦🇷🏔️


El 19 de octubre de 1937, a las 11:10 de la mañana, una cámara aérea registró desde unos 7.000 pies de altura una escena excepcional del paisaje mendocino: el valle próximo a Cacheuta, con el río abriéndose paso entre la aridez de la montaña y las parcelas agrícolas que comenzaban a dibujar sobre el terreno el contraste característico de los oasis de Mendoza. La fotografía no es una imagen anónima: el catálogo de la American Geographical Society Library de la University of Wisconsin–Milwaukee la identifica como “Argentina, aerial view of agriculture and river in valley near Cacheuta” y establece que fue tomada por Mary Meader durante el vuelo que aquel día cruzó los Andes desde Santiago de Chile hacia Mendoza. Mary Meader, entonces Mary Light, participaba junto a su esposo, el médico y aviador Richard Upjohn Light, en una extraordinaria expedición destinada a documentar desde el aire paisajes, ciudades, cultivos, puertos y grandes transformaciones humanas de Sudamérica y África. La Universidad de Michigan señala que aquella aventura iniciada en septiembre de 1937 terminaría recorriendo más de 35.000 millas y produciendo más de 2.000 fotografías; Meader trabajaba con una pesada cámara aérea Fairchild F-8 y también con una Leica de 35 mm, en un avión Bellanca CH-400 sin presurización ni calefacción. La documentación original de la colección confirma que estas tomas aéreas fueron realizadas con una Fairchild F-8 para película en rollo de 5 × 7 pulgadas y que las anotaciones de fecha, hora, altura y recorrido proceden de los diarios mecanografiados de los propios viajeros. Pero esta imagen de Cacheuta posee además otro enorme valor histórico: fue obtenida apenas tres años después del devastador aluvión de 1934, que había golpeado duramente el corredor del río Mendoza, destruido gran parte del célebre Hotel Termas de Cacheuta y provocado severos daños en el Ferrocarril Trasandino. Investigaciones del INCIHUSA-CONICET señalan que aquel desastre dejó afectada la infraestructura ferroviaria desde la alta montaña hasta Mendoza y que el antiguo hotel quedó prácticamente arruinado; el servicio internacional del Trasandino permaneció interrumpido durante años. Por eso, esta fotografía es mucho más que una hermosa vista desde un avión: es una auténtica cápsula del tiempo. En ella quedó detenido un territorio que todavía llevaba las cicatrices de una catástrofe reciente, pero donde la agricultura seguía conquistando pequeñas superficies fértiles junto al cauce, en medio de una geografía áspera y monumental. Cacheuta aparece desde el cielo como lo que siempre ha sido Mendoza: una lucha extraordinaria entre montaña, agua, desierto y trabajo humano. Ochenta y nueve años después, aquella imagen continúa permitiéndonos contemplar el valle con los ojos de una de las grandes pioneras de la fotografía aérea del siglo XX. 📷 Archivo: Richard U. Light and Mary (Light) Meader Collection, American Geographical Society Library, University of Wisconsin–Milwaukee. #Cacheuta #Mendoza #MendozAntigua #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #FotosAntiguas #FotografiaAerea #RioMendoza #CordilleraDeLosAndes #Andes #LujanDeCuyo #MaryMeader #RichardLight #FairchildF8 #Argentina #PatrimonioHistorico #MemoriaMendocina #AerialPhotography #HistoricPhotography #OldArgentina #MendozaHistory #CacheutaHistory #AndesMountains #ArgentinaHistory #HistoricalPhotos

🔥✈️ 20 DE OCTUBRE DE 1937: MENDOZA DESDE EL CIELO, CUANDO LA CIUDAD TERMINABA ENTRE CHACRAS Y EL OASIS ABRAZABA SUS CALLES 🌿🏙️🇦🇷


El 20 de octubre de 1937, a las 7:36 de la mañana, una cámara registró desde el aire una Mendoza que hoy parece pertenecer a otro mundo: una ciudad de trama compacta, calles perfectamente reconocibles y, casi sin transición, extensas parcelas cultivadas que avanzaban hasta el borde mismo de la urbanización. La fotografía que acompaña esta publicación tiene una procedencia excepcionalmente bien documentada: fue tomada por la fotógrafa estadounidense Mary (Light) Meader durante un vuelo entre Mendoza y Tucumán, a unos 3.700 pies de altitud, y forma parte de la colección de Mary Meader y Richard Upjohn Light conservada por la American Geographical Society Library de la University of Wisconsin–Milwaukee. El registro original fue realizado con una cámara aérea Fairchild F-8 sobre película de 5 x 7 pulgadas y quedó preservado en negativo de nitrato. Más allá de su extraordinario valor fotográfico, la imagen permite comprender visualmente una de las características esenciales de Mendoza: su condición de “ciudad oasis”. En una provincia semiárida, con precipitaciones escasas, el desarrollo urbano y agrícola dependió históricamente de una extensa red de riego, acequias, canales, huertas y chacras; justamente esa combinación entre arboleda, agua conducida artificialmente y espacios productivos fue moldeando el paisaje mendocino durante siglos. La propia Municipalidad de Mendoza destaca que las acequias permitieron abastecer y regar huertas y chacras y que, hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX, ese sistema también hizo posible el desarrollo de la característica “ciudad-bosque”, con calles anchas y arboladas. En aquellos años treinta, además, Mendoza atravesaba una etapa de transformación económica posterior a la crisis de 1929: el Estado provincial impulsaba la diversificación agrícola y la fruticultura junto con nuevas obras hidráulicas, reforzando todavía más el vínculo entre agua, tierra productiva y crecimiento urbano. Vista casi nueve décadas después, esta fotografía es mucho más que una toma aérea antigua: es una radiografía del momento en que la ciudad moderna avanzaba lentamente sobre un paisaje productivo que todavía podía tocarse caminando desde sus calles. Allí donde hoy vemos barrios, avenidas y una mancha urbana continua, en 1937 todavía aparecían hileras de árboles, campos geométricos y tierras cultivadas pegadas a las últimas casas. Una Mendoza en plena transición, suspendida por un instante entre la ciudad y la chacra, entre el asfalto que llegaba y el oasis que todavía dominaba el horizonte. 📸 Fuente original: American Geographical Society Library, University of Wisconsin–Milwaukee, colección Richard U. Light y Mary (Light) Meader.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

🔥🧛 1937: EL VAMPIRO QUE VACIÓ LAS CALLES DE MENDOZA… Y LLEVÓ SU ÚLTIMA PESADILLA AL TEATRO INDEPENDENCIA 🎙️🌙


En 1937, cuando la radio no era un simple aparato sino el gran centro de reunión de las familias mendocinas, una voz, un ruido de pasos o una puerta que crujía frente al micrófono podían ser suficientes para sembrar el miedo en toda una ciudad. Ese año, Doroteo Martí se convirtió en una de las figuras fundamentales del naciente radioteatro de Mendoza. El 25 de enero había debutado al frente de su propia compañía en LV10 Radio de Cuyo con “La dama de negro”, un policial de 30 capítulos de media hora, emitido a las 22, escrito por el propio Martí bajo el seudónimo Charles Mike. La fórmula fue explosiva: suspenso, enigmas, actuaciones en vivo y concursos que obligaban al público a descubrir las claves de la historia. En numerosos barrios, quienes poseían un receptor terminaban reuniendo alrededor suyo a familiares y vecinos para seguir cada episodio. Pero aquello era apenas el comienzo. Después de otra inquietante producción, “El loco del bosque”, en julio de 1937 llegó una de las obras que terminarían alimentando la leyenda del “mago del terror”: “El vampiro de Orloff”. Junto a los intérpretes habituales de la compañía participaron Alicia Suárez, María Mónaco, Manolo García, Isabelino Rodríguez y Sebastián Pérez. La respuesta del público fue tan extraordinaria que el capítulo final abandonó los límites del estudio de radio: debido al récord de audiencia, fue representado desde nada menos que el Teatro Independencia, mientras allí mismo se entregaban los premios del concurso organizado por la tienda El Guipur para quienes habían logrado resolver los acertijos escondidos a lo largo de la novela. Y Doroteo Martí comprendía perfectamente que el terror no debía quedarse dentro del receptor. La campaña callejera de “El vampiro de Orloff” incluía una maniobra publicitaria que hoy parecería una puesta cinematográfica: un cajón de muerto era paseado por las principales calles céntricas de Mendoza para alimentar el misterio. El testimonio recuperado por Leonardo Oliva recuerda que aquellas historias provocaban tal sugestión que las noches mendocinas llegaban a quedar desiertas. El miedo había saltado del micrófono a la calle. El escenario elegido para aquel desenlace tampoco era cualquiera: el Teatro Independencia había sido inaugurado oficialmente el 18 de noviembre de 1925 y para 1937 ya constituía uno de los grandes símbolos culturales de la provincia. Así, apenas doce años después de abrir sus puertas, su escenario terminó siendo testigo de uno de los fenómenos más singulares de la cultura popular mendocina: cientos de oyentes pudieron poner rostro y cuerpo a las voces que durante semanas habían imaginado en la oscuridad de sus casas. No había televisión, plataformas ni efectos digitales. Bastaban actores, un libreto, un micrófono, algunos sonidos bien colocados y la imaginación del público. Y durante aquellas noches de 1937, en Mendoza, un vampiro nacido en las ondas de LV10 consiguió algo que cualquier creador de historias desearía todavía hoy: que toda una ciudad esperara con ansiedad —y quizá con algo de miedo— el próximo capítulo. La reconstrucción procede principalmente de La radio en Mendoza. De la galena a los auditorios (1920-1960), de Leonardo Oliva, obra basada en testimonios y archivos periodísticos y publicada por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNCuyo. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #RadioDeCuyo #LV10 #Radioteatro #DoroteoMartí #ElVampiroDeOrloff #TeatroIndependencia #RadioArgentina #Años30 #HistoriaDeLaRadio #MendozaAntigua #CulturaMendocina #OldRadio #RadioHistory #RadioDrama #ArgentineHistory #MendozaHistory #VintageRadio #HorrorHistory #OldMendoza

viernes, 28 de agosto de 2026

🔥🚌🇬🇧🏔️ 1936: EL LUJO BRITÁNICO LLEGÓ A LAS SIERRAS — EL IMPONENTE MORRIS COMMERCIAL DE LA C.I.T.A. QUE MARCÓ UNA ERA DEL TRANSPORTE ARGENTINO


En plena transformación del transporte terrestre argentino, esta extraordinaria publicidad de mediados de la década de 1930 presentaba una verdadera máquina para los caminos de montaña: un microómnibus de lujo de la C.I.T.A., construido sobre chasis Morris Commercial y destinado, según expresa el propio anuncio, al servicio en las Sierras Grandes de Córdoba. Su aspecto robusto, las grandes ventanillas laterales, el espacioso habitáculo para pasajeros y el enorme portaequipajes sobre el techo transmitían una imagen de modernidad en tiempos en que recorrer cientos de kilómetros por carretera todavía constituía una verdadera aventura. La publicidad hacía especial hincapié en sus “motores potentes”, frenos hidráulicos, paliers totalmente flotantes, suspensión de tipo progresivo y un bastidor extra reforzado, características promocionadas como fundamentales para soportar trayectos exigentes. En el lateral de la carrocería aparece claramente la sigla C.I.T.A.: la Compañía Internacional de Transportes Automóviles, empresa impulsada por el Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico que inició sus actividades en 1930 transportando pasajeros, equipajes y cargas. Estudios históricos indican que su creación formó parte de la reacción de las compañías ferroviarias ante el formidable crecimiento del transporte automotor: el propio Ferrocarril del Pacífico buscó participar de ese nuevo mercado que comenzaba a disputarle viajeros al tren. La relación de C.I.T.A. con Mendoza fue especialmente importante: además de sus servicios de pasajeros y encomiendas, desarrolló una intensa promoción turística, publicó desde 1934 una revista dedicada a caminos, hoteles y circuitos, y llegó a vincular Mendoza con Buenos Aires, San Juan y Chile, incluso mediante conexiones con el Ferrocarril Trasandino. A comienzos de la década siguiente levantaría en la ciudad de Mendoza una moderna terminal propia sobre Primitivo de la Reta, uno de los antecedentes fundamentales del transporte de larga distancia provincial. El encabezado del aviso también conserva una frase inconfundible de Morris Commercial: “British to the Backbone”, algo así como “británico hasta la médula”. No era una ocurrencia del distribuidor argentino: ejemplares Morris Commercial fabricados hacia 1936 conservan exactamente esa inscripción en su emblema, y Museums Victoria posee un vehículo CS Series 11/30 construido en Birmingham alrededor de ese año con la misma leyenda en el radiador. Abajo, la publicidad completa esta pequeña cápsula del tiempo anunciando a Robert R. Isnare como único importador y distribuidor para la República Argentina, con administración, repuestos y talleres en Maure 1607 y salón de exposición en Avenida Alvear 3884/3900, Buenos Aires. Más que vender un ómnibus, aquel anuncio vendía una idea: potencia, seguridad, resistencia y progreso. Casi nueve décadas después, la fotografía permite recordar el momento en que el colectivo comenzaba a conquistar rutas, montañas y distancias que durante años habían pertenecido casi exclusivamente al ferrocarril. #CITA #MorrisCommercial #HistoriaDelTransporte #ColectivosAntiguos #OmnibusAntiguos #ArgentinaAntigua #CordobaAntigua #SierrasDeCordoba #MendozaAntigua #HistoriaArgentina #TransporteArgentino #VintageBus #HistoricBus #MorrisCommercial #TransportHistory #ArgentinaHistory #BritishEngineering #VintageTransport

🔥🚌🌳 1936: CUANDO LOS ÓMNIBUS DE C.I.T.A. ATRAVESABAN EL PARQUE DEL OESTE — LA MENDOZA QUE ACELERABA HACIA LA ERA DEL MOTOR 🏔️🇦🇷


Una extraordinaria imagen de 1936 nos transporta a una Mendoza en plena transformación: entre la espesura de los árboles y los caminos del gran paseo del oeste de la Ciudad aparece un ómnibus de la C.I.T.A., la Compañía Internacional de Transportes Automóviles S.A., avanzando por el actual Parque General San Martín. Hay un detalle histórico que vuelve a la fotografía todavía más valiosa: en aquel momento el paseo continuaba llamándose oficialmente Parque del Oeste, nombre con el que había sido creado por la Ley Nº 19 del 6 de noviembre de 1896; recién en 1947 la Ley Nº 1744 le impondría la denominación Parque General San Martín. La C.I.T.A. había llegado a Mendoza a comienzos de 1930 y comenzó sus servicios durante ese mismo año, inicialmente vinculando la capital con Luján de Cuyo y luego ampliando sus recorridos hacia Rodeo de la Cruz, Maipú, Chacras de Coria, San Martín, San Carlos y otros destinos. Estudios sobre la evolución del transporte cuyano señalan que la compañía inició formalmente su primer servicio en abril de 1930 y que incorporó vehículos de mayor capacidad, entre ellos ómnibus Leyland de 32 asientos, unidades Puma-Diesel y modernos microómnibus Commer. Por eso esta escena es mucho más que la imagen de un antiguo colectivo: representa el momento en que el transporte automotor comenzaba a conquistar los caminos mendocinos y a modificar para siempre la manera de viajar. Y 1936 no fue un año cualquiera: justamente entonces Mendoza institucionalizó su Fiesta de la Vendimia mediante el Decreto Provincial Nº 87, y los días 18 y 19 de abril se realizaron las primeras celebraciones oficiales, con parte de los actos en este mismo histórico parque. Bajo aquel túnel de árboles, mientras el motor del ómnibus rompía el silencio del paseo, Mendoza comenzaba a dejar atrás una época y a entrar decididamente en la modernidad. Una postal irrepetible de hace 90 años que conserva intactos el paisaje, el transporte y la memoria de una ciudad que ya estaba construyendo su futuro. Hashtags sugeridos: #Mendoza #MendozAntigua #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #ParqueGeneralSanMartin #ParqueDelOeste #CITA #OmnibusAntiguos #TransporteHistorico #MemoriaMendocina #ArgentinaHistorica #VintageMendoza #OldMendoza #MendozaHistory #HistoricTransport #VintageBus #ArgentinaHistory #OldArgentina

🔥🚋 MENDOZA 1936: CUANDO LOS TRANVÍAS DOMINABAN LA AVENIDA SAN MARTÍN Y TODA LA CIUDAD CIRCULABA “A LA INGLESA” 🏙️🇦🇷


📸 Mendoza, 1936. Esta extraordinaria fotografía nos transporta a una Avenida San Martín irreconocible para los ojos actuales: sobre los rieles avanza uno de los tranvías eléctricos que durante décadas fueron protagonistas absolutos de la vida cotidiana mendocina, mientras automóviles, peatones y coches compartían una ciudad que todavía circulaba por la mano izquierda, siguiendo el sistema conocido popularmente como “circulación a la inglesa”. No se trata solamente de una curiosidad capturada por la cámara: en 1936 faltaban todavía nueve años para que la Argentina modificara oficialmente el sentido del tránsito. Recién el 10 de junio de 1945, en cumplimiento del Decreto Nº 26.965/44, vehículos de todo el país comenzaron a circular por la derecha, abandonando definitivamente aquella modalidad. Para entonces, el tranvía eléctrico mendocino llevaba casi un cuarto de siglo formando parte del paisaje urbano. Fuentes académicas de la Universidad Nacional de Cuyo sitúan el comienzo del servicio eléctrico el 1 de octubre de 1912, cuando cuatro líneas inaugurales comenzaron a recorrer la ciudad; en aquellos primeros tiempos el boleto costaba 10 centavos y el nuevo sistema causó tanta fascinación como temor entre algunos vecinos, sorprendidos por aquella tecnología impulsada mediante electricidad. La Avenida San Martín se transformó en el gran eje de esa red: desde allí los tranvías comunicaban el centro con distintos puntos de Mendoza y alcanzaban sectores de Godoy Cruz, Las Heras y Guaymallén. Una de las rutas principales atravesaba la avenida entre Godoy Cruz y Las Heras, convirtiendo a San Martín en una verdadera columna vertebral del transporte público metropolitano durante buena parte del siglo XX. La imagen de 1936 conserva numerosos detalles de aquella Mendoza desaparecida: el empedrado, los rieles incrustados en la calzada, la compleja red de cables aéreos que alimentaba al coche, los postes, los árboles jóvenes, los peatones y una arquitectura que acompañaba el acelerado crecimiento de la capital provincial. La propia Ciudad de Mendoza destaca que durante las primeras décadas del siglo XX sus amplias calles y avenidas arboladas formaban parte de una transformación urbana que terminó definiendo buena parte de su identidad moderna. Más que una fotografía de un viejo tranvía, esta escena es una ventana hacia una Mendoza que se movía de otra manera: una capital en plena modernización, atravesada por electricidad y acero, donde el sonido metálico de las ruedas sobre los rieles acompañaba la actividad comercial de la Avenida San Martín y donde, detalle hoy sorprendente, todo ese movimiento avanzaba por el lado contrario al que conocemos. Casi nueve décadas después, la fotografía sigue congelando un instante fascinante de la historia urbana mendocina: cuando viajar en tranvía era parte de la rutina y circular “a la inglesa” todavía era absolutamente normal. 🚋🏙️🕰️ #Mendoza #MendozaAntigua #MendozAntigua #AvenidaSanMartin #Tranvia #TranviasDeMendoza #Mendoza1936 #HistoriaDeMendoza #FotosAntiguas #MendozaHistorica #CiudadDeMendoza #MemoriaMendocina #TransporteHistorico #ArgentinaAntigua #OldMendoza #VintageMendoza #MendozaHistory #HistoricTram #VintageTram #Streetcar #Tramway #UrbanHistory #ArgentinaHistory #HistoricArgentina #OldPhotography #VintageArgentina

miércoles, 12 de agosto de 2026

1934: EL CERRO DE LA GLORIA ANTES DE LAS GRANDES ESCALINATAS — UNA MENDOZA DESAPARECIDA VISTA DESDE EL MONUMENTO AL EJÉRCITO DE LOS ANDES


Esta extraordinaria imagen tomada en 1934 desde el Monumento al Ejército de los Andes nos permite contemplar un Cerro de la Gloria muy diferente del que conocemos actualmente. En primer plano, un jinete avanza por aquella antigua explanada mientras el camino pavimentado serpentea por la ladera, limitado por balaustradas y rodeado por una vegetación todavía muy distinta a la actual. La escena es especialmente valiosa porque conserva la apariencia del cerro antes de una de sus transformaciones más importantes. El monumento había sido inaugurado apenas veinte años antes, el 12 de febrero de 1914, durante la gobernación de Rufino Ortega hijo y coincidiendo con el 97.º aniversario de la Batalla de Chacabuco. La monumental obra, realizada por el escultor uruguayo Juan Manuel Ferrari, alcanza unos 16 metros de altura, fue ejecutada en bronce y fundida en el Arsenal de Guerra de la Nación; se levantó sobre el antiguo Cerro del Pilar, rebautizado como Cerro de la Gloria en 1913. Pero esta fotografía guarda otro detalle excepcional: durante aquellos años todavía existían las balaustradas y una rampa que permitía a los vehículos acercarse prácticamente hasta la base del monumento. En las décadas siguientes, el arquitecto Daniel Ramos Correas proyectó una profunda remodelación del lugar: propuso retirar aquellas estructuras, reorganizar los accesos, ampliar los bosques y construir una gran explanada acompañada por amplias escalinatas, buscando que el visitante pudiera contemplar el monumento con una perspectiva mucho más monumental. Por eso esta imagen no registra solamente un paseo de 1934: conserva una configuración del Cerro de la Gloria que prácticamente desapareció. El jinete, el camino curvo, las antiguas barandas y la inmensidad del paisaje mendocino nos devuelven por un instante a una época en que este símbolo provincial todavía estaba definiendo su fisonomía definitiva. Hoy, más de nueve décadas después de aquella fotografía y más de un siglo después de su inauguración, el monumento continúa dominando el Parque General San Martín como uno de los grandes emblemas de Mendoza y como homenaje permanente al Ejército de los Andes y a la epopeya libertadora de José de San Martín. #Mendoza #MendozaAntigua #MendozAntigua #CerroDeLaGloria #JoseDeSanMartin #SanMartin #EjercitoDeLosAndes #HistoriaDeMendoza #Mendoza1934 #FotosAntiguas #ArgentinaAntigua #PatrimonioHistorico #MemoriaMendocina #ParqueGeneralSanMartin #HistoriaArgentina #VintageMendoza #HistoricMendoza #OldMendoza #CerroDeLaGloria #ArmyOfTheAndes #GeneralSanMartin #ArgentineHistory #HistoricalPhotography #VintageArgentina #SouthAmericanHistory

martes, 4 de agosto de 2026

1936: LOS FORD V8 DEL EXPRESO CARRODILLA QUE PUSIERON A CUYO EN MARCHA - MENDOZA


En 1936, esta impactante publicidad presentaba una extensa formación de camiones Ford V8 pertenecientes al Expreso Carrodilla. En la carrocería del vehículo ubicado en primer plano puede leerse “Mendoza–San Juan”, señal de una empresa que comenzaba a enlazar ciudades, establecimientos productivos y mercados mediante una modalidad de transporte que avanzaba con fuerza sobre los caminos cuyanos. No era solamente una fotografía comercial: era el retrato de una Mendoza que aceleraba su modernización y comenzaba a confiar cada vez más en el camión para movilizar sus riquezas. Expreso Carrodilla había sido fundado en Mendoza en 1934 por Juan Gómez con una flota inicial de ocho camiones Ford. La elección de la marca no era casual: Ford había lanzado en 1932 su célebre motor V8 de cabeza plana, conocido como Flathead, que permitió ofrecer potencia de ocho cilindros en vehículos de precio relativamente accesible. La empresa mendocina incorporaría posteriormente unidades Chevrolet y Dodge, aunque los vehículos del óvalo continuarían siendo mayoría. Con el crecimiento de la explotación petrolera provincial, aquellos camiones adquirieron una importancia todavía mayor. Expreso Carrodilla se convirtió en una de las principales compañías encargadas de trasladar el petróleo extraído en Tupungato hacia las instalaciones de procesamiento de Godoy Cruz y, más adelante, Luján de Cuyo. Para 1940, el movimiento petrolero mendocino requería alrededor de noventa camiones diarios, pertenecientes en su mayoría a esta empresa, en una época en la que la expansión del transporte automotor comenzaba a disputarle protagonismo al ferrocarril. Una parte de aquella historia todavía permanece en pie: la antigua estación de servicio YPF de Carrodilla, levantada por Rufino Gómez hacia finales de la década de 1930, conserva en su estructura de hierro el nombre “Expreso Carrodilla”. El edificio, actualmente reconocido como Bien del Patrimonio Cultural de Mendoza, constituye uno de los últimos testimonios materiales de aquella empresa que ayudó a transportar cargas, combustible y progreso por las rutas de la provincia. Esta imagen de 1936 no muestra únicamente viejos camiones alineados: conserva el instante en que el rugido de los motores V8 comenzó a confundirse con el sonido de una Mendoza industrial, petrolera y productiva que se preparaba para recorrer nuevos caminos. #MendozAntigua #ExpresoCarrodilla #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Carrodilla #LujánDeCuyo #FordV8 #CamionesAntiguos #TransporteArgentino #HistoriaDelTransporte #MendozaSanJuan #HistoriaPetrolera #YPF #PatrimonioMendocino #MemoriaHistórica #Cuyo #ArgentinaAntigua #OldMendoza #FordV8 #VintageTrucks #HistoricTrucks #TransportHistory #ArgentineHistory #IndustrialHeritage #AutomotiveHistory #VintageArgentina #HistoryOfTransportation

1932-1938: YPF PERFORÓ LO IMPOSIBLE Y DESPERTÓ EL GIGANTE PETROLERO DE MENDOZA (IMAGEN ILUSTRATIVA)


Entre 1932 y 1938, Mendoza comenzó a transformar una riqueza oculta bajo montañas, viñedos y extensas llanuras en uno de los pilares de su futuro económico. Hasta entonces, la búsqueda de petróleo había dependido principalmente de filtraciones visibles, manaderos naturales y observaciones superficiales del terreno. La llegada de Yacimientos Petrolíferos Fiscales cambió radicalmente aquella realidad: la exploración dejó de ser una aventura dominada por la intuición para convertirse en una operación científica, sistemática y respaldada por el Estado. YPF, creada en 1922 y fortalecida por casi una década de experiencia en diferentes regiones argentinas, comenzó a trabajar en Cacheuta en 1931. Allí retomó antiguas explotaciones, reacondicionó instalaciones y comprobó que el subsuelo mendocino todavía guardaba petróleo. La empresa incorporó estudios geológicos y geofísicos, análisis de gases, investigaciones magnetométricas y perforaciones profundas capaces de revelar estructuras invisibles desde la superficie. Mendoza entraba así en una nueva era tecnológica. El paso decisivo se produjo el 29 de julio de 1932, cuando el gobernador Ricardo Videla y la Dirección de YPF firmaron un convenio para explorar metódicamente el territorio provincial en busca de hidrocarburos sólidos, líquidos y gaseosos. El acuerdo fue presentado ante la Legislatura el 1 de agosto y ratificado por unanimidad mediante la Ley Provincial N.º 966, sancionada el 19 de septiembre. YPF debía perforar pozos exploratorios, estudiar integralmente cada posible yacimiento y entregar a Mendoza el 11 % neto de lo extraído. No se trataba únicamente de encontrar petróleo: se buscaba generar empleo, caminos, transportes, talleres, industrias y nuevos ingresos para una provincia golpeada por la crisis vitivinícola Las primeras perforaciones se concentraron en Cacheuta, donde trabajaron decenas de hombres con equipos que hoy parecerían rudimentarios. Aunque sus pozos no siempre tuvieron un gran rendimiento comercial, el crudo obtenido fue utilizado para alimentar las calderas y maquinarias de otros campamentos, reduciendo costos y evitando transportar combustible desde largas distancias. Al mismo tiempo, las cuadrillas avanzaron hacia Potrerillos, Barrancas, Lunlunta, Tupungato, El Sosneado, Malargüe y otras regiones todavía casi inaccesibles. En 1934, YPF perforó el pozo T-1 de Tupungato, iniciando una exploración que convertiría al Valle de Uco en el centro neurálgico de la producción petrolera mendocina. Los trabajadores debieron vencer enormes dificultades: trasladar equipos por caminos precarios, soportar temperaturas extremas, transportar combustible desde Cacheuta y construir un ducto de aproximadamente diez kilómetros para llevar agua hasta las perforaciones. La actividad petrolera no solamente desafiaba al subsuelo: también obligaba a conquistar el territorio. Uno de los mayores logros técnicos ocurrió en Lunlunta, donde el pozo testigo número 2 alcanzó los 2.476 metros de profundidad, una marca extraordinaria para la época: era el pozo más profundo perforado entonces en la Argentina y uno de los mayores de América Latina. Aunque los primeros resultados productivos fueron modestos, aquellas perforaciones permitieron conocer la estructura geológica de la Cuenca Cuyana y localizar reservorios que serían explotados pocos años más tarde. Para 1935, YPF ya había perforado 27 pozos en Mendoza. Muchos producían solamente tres o cuatro metros cúbicos diarios, pero aquella etapa no perseguía resultados inmediatos: buscaba reducir la incertidumbre, comprobar reservas y construir una gigantesca cartografía subterránea. Ingenieros, geólogos, mecánicos, choferes y obreros comenzaron a instalar campamentos, caminos, depósitos, líneas telefónicas, viviendas, enfermerías y plantas de almacenamiento en lugares donde antes apenas existían huellas. El petróleo también impulsó actividades complementarias. Empresas de transporte adaptaron sus camiones para trasladar crudo; llegaron proveedores de tuberías y equipamientos; crecieron pequeños talleres metalúrgicos y la explotación de bentonita mendocina permitió sustituir materiales que hasta entonces se importaban de Estados Unidos. Descubierta comercialmente en la zona de Cacheuta durante la segunda mitad de la década, esta arcilla se convirtió en un insumo esencial para los fluidos utilizados en las perforaciones de YPF dentro y fuera de Mendoza. Finalmente, a mediados de 1938, el pozo T-19 de Tupungato señaló el comienzo de una etapa verdaderamente productiva. Los años de estudios, perforaciones fallidas, inversiones y sacrificios empezaban a dar sus frutos. Poco después, la producción de Tupungato, Barrancas y Lunlunta crecería de manera explosiva; en 1940 Mendoza ya se convertiría en el segundo distrito petrolero más importante del país. Entre 1932 y 1938, YPF no se limitó a extraer petróleo: reveló el mapa invisible del subsuelo mendocino, introdujo conocimientos científicos, construyó infraestructura y abrió una nueva frontera económica. Bajo la tierra de una provincia identificada durante décadas casi exclusivamente con la vid, comenzaba a rugir otra riqueza. Era el nacimiento de la Mendoza petrolera. #Mendoza #MendozAntigua #YPF #HistoriaMendocina #HistoriaDelPetróleo #PetróleoArgentino #Cacheuta #Tupungato #Lunlunta #IndustriaNacional #PatrimonioIndustrial #EnergíaArgentina #OilHistory #PetroleumHistory #MendozaHistory #ArgentinaHistory #EnergyHistory #IndustrialHeritage

jueves, 30 de julio de 2026

CA. 1933: EL RÍO QUE DIO VIDA AL OASIS — LA ANTIGUA PRESA DE LUJÁN BAJO LA MIRADA DE UN SABIO FRANCÉS


Una estructura metálica avanza sobre las aguas mientras el río Mendoza corre junto a un enorme terraplén revestido de piedra. No es solamente una fotografía de ingeniería: es el retrato de una provincia que aprendió a conducir cada gota para sobrevivir en medio de la aridez. La escena fue registrada probablemente en 1933 por Emmanuel de Martonne, prestigioso geógrafo y climatólogo francés que recorrió la Argentina estudiando sus montañas, sus ríos, sus relieves y las condiciones que dieron origen a las grandes regiones secas de Sudamérica. La placa forma parte de una secuencia de cuatro imágenes. En la anterior, el archivo francés anotó “presa y gran canal del río Mendoza”; en esta última toma, la cámara se aproxima a la obra y permite observar el cauce, el muro inclinado de mampostería y una pasarela o estructura elevada sostenida sobre pilares. Por su ubicación y características, todo indica que estamos ante el antiguo Dique Luján, posteriormente vinculado al nombre del ingeniero César Cipolletti, en Luján de Cuyo. No se trataba de un gran embalse destinado a guardar agua, sino de una obra derivadora: su función fundamental era elevar y repartir el caudal hacia los canales que alimentaban el oasis productivo del norte mendocino. Cipolletti había sido contratado por el Gobierno de Mendoza en 1889 para estudiar el comportamiento de los ríos y dirigir una nueva etapa de obras hidráulicas. Bajo sus proyectos se levantaron el Dique Luján sobre el río Mendoza y otras estructuras que marcaron la modernización del sistema de riego provincial. Décadas más tarde, el extraordinario aluvión de 1934 puso a prueba todo aquel conjunto: el dique resistió parcialmente, pero posteriormente fue reconstruido y transformado en el emplazamiento que conocemos actualmente. Si la datación de 1933 es correcta, esta imagen conservaría el aspecto de la antigua obra apenas unos meses antes de aquella histórica crecida. Detrás de estos pilares, piedras y canales se esconde una parte decisiva de la historia mendocina: la lucha por distribuir el agua, sostener los cultivos y hacer posible que un territorio naturalmente árido se convirtiera en uno de los grandes oasis agrícolas de la Argentina. Fuente y crédito: Emmanuel de Martonne — UMR 8586 PRODIG/MédiHAL, inventario AM3361-007, registro medihal-01813687, Licence Ouverte 2.0. #MendozAntigua #Mendoza #LujánDeCuyo #RíoMendoza #DiqueCipolletti #HistoriaDeMendoza #HistoriaDelAgua #PatrimonioMendocino #FotografíaHistórica #Cuyo #Argentina #MendozaHistory #HistoricalPhotography #WaterHistory #ArgentineHistory #CulturalHeritage

miércoles, 29 de julio de 2026

1935: JUNCAL BAJO UN OCÉANO DE NIEVE — EL TRASANDINO QUE DESAFIÓ EL CORAZÓN DE LOS ANDES - CHILE


Una montaña transformada en una inmensa muralla blanca, edificios casi sepultados y un tren detenido frente a uno de los inviernos más implacables de la cordillera: esta extraordinaria fotografía, captada por Einar Altschwager hacia 1935, muestra el complejo ferroviario de Juncal, en territorio chileno, durante una nevada de dimensiones monumentales. En primer plano, hombres y mujeres cubiertos con largos abrigos avanzan trabajosamente sobre la nieve; algunos observan la escena desde una ladera, mientras otros se reúnen junto a un techo o cobertizo prácticamente enterrado. Más atrás, una pasarela elevada de madera permite atravesar la zona por encima de los enormes bancos de nieve, mientras los coches de pasajeros permanecen inmóviles junto a las instalaciones ferroviarias. Sobre el paisaje todavía pueden distinguirse los postes y cables de la electrificación. No eran simples líneas telegráficas: en 1927 se instaló en Juncal una subestación destinada a abastecer el tramo electrificado comprendido entre Río Blanco y Las Cuevas. El complejo incluía estación, casa de máquinas, taller, tornamesa, carbonera, estanque de agua y viviendas para empleados y cuadrillas encargadas de conservar las vías en uno de los territorios más hostiles de Sudamérica. El Ferrocarril Trasandino había sido inaugurado el 5 de abril de 1910 para unir Los Andes con Mendoza, atravesando túneles, precipicios, pendientes y sectores de cremallera. Juncal se convirtió en un punto esencial para las operaciones y para los trabajadores que luchaban contra avalanchas, derrumbes y temporales con herramientas rudimentarias. La fecha aproximada de esta imagen la ubica, además, poco después del devastador aluvión de 1934, que destruyó varios kilómetros de vías en el sector argentino y mantuvo interrumpido el tráfico internacional durante aproximadamente diez años. Más que una postal invernal, la fotografía retrata el esfuerzo de quienes hicieron posible que un tren avanzara donde parecía imposible construir siquiera un camino. Mientras la nieve devoraba techos, rieles y andenes, el Trasandino continuaba representando el sueño de unir dos países atravesando el corazón mismo de los Andes. Crédito Fptográfico: Fotografía de Einar Altschwager, “Ferrocarril Trasandino”, circa 1935. © Colección Museo Histórico Nacional de Chile. Donación Horst Altschwager S. Inventario PFB-354. #FerrocarrilTrasandino #TrenTrasandino #EstaciónJuncal #HermanosClark #CordilleraDeLosAndes #HistoriaFerroviaria #HistoriaDeChile #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #MendozAntigua #ChileAntiguo #FotografíaHistórica #NieveEnLosAndes #AltaMontaña #PatrimonioFerroviario #TransAndeanRailway #RailwayHistory #AndesMountains #HistoricPhotography #VintageChile #ArgentinaHistory #ChileHistory

martes, 28 de julio de 2026

1933 - CUANDO EL RÍO MENDOZA REINABA ENTRE GIGANTES: CACHEUTA ANTES DE LA GRAN TRANSFORMACIÓN


No es simplemente una antigua postal cordillerana. Es un documento científico que conservó para siempre el aspecto de Cacheuta cuando el valle todavía se encontraba escasamente poblado y el río Mendoza avanzaba entre laderas abruptas, rocas desprendidas, cauces secundarios y terrenos modelados durante miles de años por el agua, el hielo y la erosión. La cámara de Emmanuel de Martonne apunta aguas arriba, hacia el corazón de los Andes. En primer plano aparece un terreno áspero, cubierto de piedras y vegetación rala; más adelante se distinguen el fondo del valle, algunas pequeñas construcciones y una traza de transporte que acompaña el curso del río. Las montañas, casi desnudas y profundamente surcadas, revelan la aridez característica de esta región mendocina. La imagen fue tomada no como recuerdo turístico, sino como parte del trabajo de campo de uno de los grandes geógrafos físicos del siglo XX, especialista en geomorfología y estudioso de las formas del relieve. El paisaje, sin embargo, no estaba completamente aislado. El Ferrocarril Trasandino había llegado hasta Uspallata en 1891 y la conexión internacional con Chile quedó inaugurada en 1910. A comienzos del siglo XX, Cacheuta también se había convertido en un importante destino termal gracias a su célebre hotel, levantado junto al río y estrechamente relacionado con el desarrollo ferroviario. Aun así, la ocupación humana era mínima frente a la inmensidad de la cordillera. Si la fotografía pertenece efectivamente a la campaña de 1933, habría registrado este escenario poco antes de la catástrofe del 10 de enero de 1934, cuando una violenta crecida originada en la alta montaña arrasó sectores de la villa y destruyó gran parte del antiguo complejo termal. Décadas más tarde llegaría otra transformación decisiva: la construcción del dique Potrerillos, iniciada en 1999 e inaugurada en 2001, que modificó profundamente el paisaje situado aguas arriba y permitió regular el caudal del río Mendoza. Este río nace de la unión de los cursos del Tupungato y Las Cuevas, recibe las aguas del río Vacas y atraviesa la montaña hasta girar hacia el este en Cacheuta. Desde allí se convierte en una arteria fundamental para el Oasis Norte mendocino, sosteniendo ciudades, cultivos, industrias y generaciones enteras en una provincia naturalmente árida. La fotografía de De Martonne nos permite contemplar el territorio antes del embalse, de las grandes obras viales y de la expansión turística contemporánea. En ella, Cacheuta todavía parece un pequeño refugio humano rodeado por montañas colosales. El río no es solamente parte del paisaje: es la fuerza que abrió el valle, alimentó el oasis y escribió, entre las piedras, una parte esencial de la historia de Mendoza. Crédito fotográfico: Emmanuel de Martonne / PRODIG–MédiHAL, registro medihal-01818745, Licence Ouverte 2.0. #Cacheuta #RíoMendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaArgentina #CordilleraDeLosAndes #MemoriaFotográfica #FotografíaHistórica #PatrimonioMendocino #EmmanuelDeMartonne #LujánDeCuyo #HistoriaArgentina #Andes #Cuyo #MendozaRiver #CacheutaHistory #AndesMountains #HistoricalPhotography #ArgentinaHistory #GeographicHeritage. De Martonne realizó una importante expedición científica por la Argentina durante el verano de 1933, y entre 1934 y 1935 publicó estudios vinculados con los Andes argentinos y las regiones áridas sudamericanas. Por eso, es razonable considerar que la fotografía pudo pertenecer a aquella campaña, pero debe presentarse como una datación probable, cercana a 1933, y no como un hecho definitivamente comprobado.

viernes, 24 de julio de 2026

🌊 1930: EL RÍO QUE HIZO FLORECER EL DESIERTO — PIEDRA, AGUA Y VIDA EN LUJÁN DE CUYO


En 1930, el geógrafo y fotógrafo norteamericano Robert S. Platt detuvo para siempre esta poderosa escena sobre el río Mendoza, en el departamento de Luján de Cuyo. Frente a su cámara, el caudal cordillerano avanza con fuerza bajo una antigua estructura de piedra o mampostería, formada por ocho arcos visibles, mientras varias figuras humanas recorren silenciosamente la parte superior. La inmensidad del agua, el bosque que acompaña ambas márgenes y la pequeñez de quienes cruzan la obra componen una postal extraordinaria de la relación entre los mendocinos y su recurso más valioso. La toma fue realizada en 1930, durante los viajes en los que el investigador documentó paisajes, comunidades, industrias y obras de infraestructura de distintos países de América Latina. La escena pertenece a una historia mucho más grande: la lucha de Mendoza por organizar las aguas nacidas en la Cordillera de los Andes. En una provincia de clima continental semiárido, con veranos muy secos, el agua de deshielo permitió crear oasis, sostener poblaciones y convertir terrenos áridos en viñedos, chacras y arboledas. La sanción de la Ley General de Aguas y la creación del Departamento General de Irrigación, en 1884, marcaron el inicio de una administración moderna del recurso hídrico provincial. Dentro de ese proceso fue fundamental el antiguo Dique Luján, conocido posteriormente como Dique Cipolletti, construido entre 1889 y 1890 bajo la dirección del ingeniero italiano César Cipolletti. La obra, ubicada sobre el mismo sistema del río Mendoza, contó con 30 compuertas y alrededor de 120 metros de vertederos, convirtiéndose en el corazón de la distribución de las aguas destinadas al oasis norte, la agricultura y la vitivinicultura. Aunque no puede afirmarse documentalmente que la estructura de esta fotografía sea ese dique, ambas pertenecen a la misma epopeya hidráulica que transformó el destino de Mendoza. Más de nueve décadas después, la imagen conserva intacta su fuerza. El río ruge, las figuras avanzan sobre la piedra y el agua continúa relatando la historia de una provincia que no recibió naturalmente un oasis: lo construyó, acequia por acequia, canal por canal y generación tras generación. Crédito Fotográfico:📸 Robert S. Platt, 1930. Robert S. Platt Collection,  procedencia: American Geographical Society Library Digital Photo Archive – South America, UWM Libraries. #Mendoza #LujánDeCuyo #RíoMendoza #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #PatrimonioHídrico #CulturaDelAgua #IngenieríaHistórica #OasisMendocino #RobertSPlatt #FotografíaHistórica #ArgentinaAntigua #MendozaHistory #WaterHeritage #HistoricEngineering #RiverHistory #ArgentinaHistory #SouthAmericaHistory

lunes, 20 de julio de 2026

1930: EL CRISTO QUE CAMBIÓ CAÑONES POR PAZ — LA CUMBRE DONDE ARGENTINA Y CHILE DEJARON ATRÁS LA GUERRA


En medio de la inmensidad de la Cordillera de los Andes, allí donde el viento, la nieve y la altura parecen dominarlo todo, una figura se levanta como testigo de una decisión histórica: reemplazar la amenaza de las armas por el entendimiento entre dos pueblos hermanos. Esta extraordinaria fotografía fue tomada en 1930 por Einar Altschwager y muestra, a la distancia, el monumento al Cristo Redentor de los Andes, emplazado junto al límite internacional entre Argentina y Chile. La ficha del archivo patrimonial chileno registra la imagen como un negativo sobre vidrio de 13 × 18 centímetros, una verdadera joya documental que conserva el aspecto solitario y majestuoso que presentaba la alta montaña hace casi un siglo. El monumento había sido inaugurado el 13 de marzo de 1904, a casi 4.000 metros sobre el nivel del mar, como símbolo de la paz alcanzada después de décadas de tensiones limítrofes y de una peligrosa carrera armamentista. Dos años antes, los Pactos de Mayo de 1902 habían establecido mecanismos de arbitraje, demarcación fronteriza y limitación de armamentos navales, alejando la posibilidad de una guerra entre ambas naciones. La monumental figura fue realizada por el escultor argentino Mateo Alonso, pesa aproximadamente cuatro toneladas y, de acuerdo con la información oficial, fue fundida con bronce procedente de antiguos cañones del Ejército de los Andes: instrumentos concebidos para combatir transformados en una imagen destinada a proclamar la concordia. Sobre su pedestal quedó grabada una frase que atravesó generaciones: “Se desplomarán primero estas montañas antes que chilenos y argentinos rompan la paz jurada al pie del Cristo Redentor”. Más tarde, la obra fue reconocida oficialmente como Monumento Histórico Nacional mediante la Ley 25.878. En esta imagen de 1930, el Cristo parece diminuto frente a la Cordillera, pero su mensaje resulta inmenso: cuando Argentina y Chile estuvieron cerca de enfrentarse, eligieron levantar en la frontera no una fortaleza, sino un monumento a la paz. Autor de la fotografía: Einar Altschwager. Año: 1930. #ChristTheRedeemerOfTheAndes #AndesMountains #ArgentinaHistory #ChileHistory #ArgentinaAndChile #HistoricPhotography #VintagePhotography #MountainHistory #PeaceMonument #CulturalHeritage #HistoricalMemory #SouthAmericanHistory #BorderHistory #PeaceBetweenNations #MendozAntigua #CristoRedentorDeLosAndes #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #ArgentinaYChile #CordilleraDeLosAndes #AltaMontaña #PasoInternacional #PatrimonioHistórico #FotografíaAntigua #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #PazEntrePueblos #MemoriaHistórica #EinarAltschwager #MendozAntigua


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