El 15 de septiembre de 1932, cuando viajar en automóvil por Mendoza todavía significaba aventurarse por caminos de tierra, huellas difíciles y extensos trayectos con escasa orientación, la Legislatura provincial debatió una medida que hoy puede parecer cotidiana, pero que entonces representaba un notable avance: autorizar al Automóvil Club Argentino a señalizar los caminos públicos de la provincia. La decisión aparece documentada en el Diario de Sesiones de la Honorable Cámara de Senadores de Mendoza de aquella fecha y contemplaba además una exoneración impositiva para la publicidad que el ACA instalara en la cartelería vinculada a ese señalamiento. La autorización no entregaba los caminos al organismo privado: las tareas debían realizarse bajo la tutela de la Dirección General de Obras Públicas provincial. Durante la sesión, el senador José Alurralde, integrante de la Comisión de Obras Públicas, destacó la importancia y jerarquía de las acciones que el Automóvil Club venía desarrollando en beneficio de la vialidad y del turismo. La medida mendocina formaba parte de una transformación mucho mayor. El propio ACA señala que había comenzado sus trabajos de seguridad vial en 1922, creó su División de Carreteras en 1926 y, solamente entre 1927 y 1930, relevó y señalizó alrededor de 6.000 kilómetros de caminos argentinos. En aquellos años un cartel a la vera de un camino podía representar mucho más que una indicación: podía advertir una curva, orientar hacia una población, evitar que un conductor siguiera una huella equivocada o ayudar a convertir una sucesión de senderos rurales en una verdadera red de circulación. Y Mendoza pronto comprobó su utilidad. Una investigación histórica de Gabriel Magni, basada también en el diario Los Andes, señala que el ACA posteriormente señalizó el camino de Mendoza hacia San Juan para reducir accidentes en sectores pantanosos afectados por el deficiente mantenimiento. El momento elegido tampoco pudo ser más significativo: apenas quince días después, el 30 de septiembre de 1932, el Congreso Nacional sancionó la Ley 11.658, que creó la Dirección Nacional de Vialidad y estableció un sistema troncal de caminos nacionales junto con un régimen de ayuda federal para las provincias. Mendoza estaba entrando de lleno en la era del automóvil: ya no bastaba con abrir caminos; había que conservarlos, organizarlos, identificarlos y hacerlos seguros. Aquella sesión del 15 de septiembre de 1932 conserva así un detalle fascinante de la modernización provincial: el momento en que los carteles comenzaron a formar parte de la construcción de una nueva geografía mendocina, pensada para conductores, productores, viajeros y turistas. Fuente: Diario de Sesiones de la Honorable Cámara de Senadores de Mendoza, sesión del 15/09/1932, citado por Gabriel Magni, “La inicial gestión de los caminos en Mendoza (1930-1935)”, en Políticas, industrias y servicios en Mendoza (1918-1943), coord. Patricia E. Barrio y Florencia Rodríguez Vázquez; Automóvil Club Argentino; Ley Nacional 11.658. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #15DeSeptiembre #AutomovilClubArgentino #ACA #CaminosDeMendoza #HistoriaVial #Vialidad #TurismoEnMendoza #ArchivoLegislativo #HistoriaArgentina #DécadaDe1930 #PatrimonioMendocino #SeguridadVial #MendozaHistory #ArgentineHistory #RoadHistory #AutomobileHistory #RoadSigns #HistoricMendoza #TransportationHistory

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