Esta imagen captura uno de los momentos fundacionales del Gran Hotel Termas de Villavicencio, en Las Heras, Mendoza: el nacimiento de un edificio que con el tiempo se volvería uno de los íconos más reconocibles del paisaje argentino. El hotel fue levantado en 1940 y, de acuerdo con la declaratoria oficial como Monumento Histórico Nacional, se construyó en apenas seis meses. Distintas reconstrucciones históricas atribuyen el impulso de la obra a Ángel Velaz, fundador de la empresa Termas de Villavicencio, que buscó transformar la zona termal en un gran destino turístico de montaña Su arquitectura, de fuerte impronta normanda, le dio una identidad inconfundible: muros claros, balcones de madera, techos inclinados y una silueta que parecía europea, pero plantada en plena precordillera mendocina. El complejo contaba con 30 habitaciones y también con jardines, glorietas, piscina, cancha de tenis y una capilla neocolonial; además, crónicas locales recuerdan que cada habitación tenía acceso al agua termal, uno de los grandes lujos que distinguían al hotel en su época de esplendor. Durante casi cuatro décadas, el Gran Hotel Villavicencio fue sinónimo de descanso, salud y turismo selecto, hasta su cierre definitivo hacia fines de los años setenta. Pero su imagen sobrevivió al paso del tiempo y se convirtió en parte del imaginario colectivo argentino gracias a su presencia en la clásica etiqueta del agua mineral Villavicencio. En 2013 fue declarado Monumento Histórico Nacional, y hoy sigue siendo el corazón patrimonial de la Reserva Natural Villavicencio, un área protegida de 72.000 hectáreas donde el antiguo hotel puede visitarse dentro de un circuito histórico y natural de enorme valor para Mendoza. Más que un viejo hotel, Villavicencio es memoria viva: una postal de elegancia serrana, un símbolo del turismo mendocino y una de esas construcciones que todavía hoy impresionan por su belleza, su historia y su capacidad de seguir contando el pasado desde la montaña. #Villavicencio #GranHotel #Mendoza #LasHeras #Historia #Patrimonio #Montaña #Termas #Memoria #Argentina #mendozantigua
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
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sábado, 28 de marzo de 2026
viernes, 27 de marzo de 2026
27 de marzo de 1867: cuando un puñado de ingleses encendió en Rosario la semilla de un club histórico que cambió el deporte argentino
El 27 de marzo de 1867 nació en Rosario una institución que con el tiempo se volvería legendaria: el hoy Club Atlético del Rosario, una de las entidades deportivas más antiguas del país. Sus fundadores fueron inmigrantes británicos vinculados a la construcción del ferrocarril entre Rosario y Córdoba, y el club surgió originalmente con el nombre de Rosario Cricket Club, mucho antes de quedar identificado para siempre con el rugby y con la histórica Plaza Jewell. Aunque en sus primeros años el deporte madre fue el cricket, aquella semilla inglesa pronto abrió paso a otras prácticas atléticas y terminó convirtiéndose en un foco pionero del deporte amateur argentino. Con el correr del tiempo, la institución adoptó el nombre de Rosario Athletic Club y se transformó en una referencia central de la vida deportiva rosarina. Hoy, el propio club destaca que desde sus inicios impulsó la creación de federaciones y asociaciones que marcaron la historia del rugby, el fútbol y el tenis en la Argentina. La relación con el rugby llegaría a ser decisiva. La Unión de Rugby de Rosario y la UAR recuerdan que en 1886 Rosario Athletic disputó ante Buenos Aires FC el primer partido interclubes de rugby jugado en la Argentina, un hecho fundamental para entender por qué esta institución quedó asociada al nacimiento mismo de ese deporte en el país. Es decir: el club no nació exclusivamente para jugar rugby, pero sí terminó siendo uno de sus grandes pilares históricos. Por eso esta fecha no recuerda solo una fundación: recuerda el comienzo de una tradición. Lo que empezó con trabajadores británicos lejos de su tierra terminó convirtiéndose en una institución que dejó huella en el deporte argentino, en la historia de Rosario y en la memoria de generaciones enteras. #RosarioAthleticClub #AtléticoDelRosario #PlazaJewell #Rugby #Historia #Rosario #DeporteArgentino #Efemérides #Memoria #MendozAntigua
La voz que cambió el tango: la impactante imagen de Edmundo Rivero en escena que resume una época (1941)
Esta fotografía muestra a Edmundo Rivero en plena actuación, dueño de una presencia escénica inconfundible y de una voz que terminó convirtiéndose en una de las más personales del tango argentino. Nacido en Valentín Alsina el 8 de junio de 1911, Rivero fue cantor, guitarrista, compositor y uno de los grandes difusores del lunfardo, al punto de imponer un estilo propio dentro del 2x4. Su registro grave rompió moldes en una época en que no abundaban voces como la suya. Por eso, con el paso del tiempo, quedó consagrado como uno de los artistas más singulares del género. La Secretaría de Cultura de la Nación lo recuerda justamente como el cantor que “marcó un estilo”, mientras que la Fundación Konex lo destaca como una figura clave del tango y lo reconoció con el Konex de Platino en 1985. La trayectoria de Rivero atravesó buena parte de la historia grande del tango. Cantó con orquestas fundamentales y alcanzó una proyección enorme, especialmente desde fines de los años 40, cuando su nombre quedó unido para siempre a una manera recia, profunda y porteña de interpretar. Más tarde, además, fundó El Viejo Almacén, uno de los espacios más emblemáticos de la noche tanguera de Buenos Aires. Pero esta imagen vale más que por la fama del personaje. Vale porque captura el instante exacto en que el artista se vuelve símbolo: Rivero al frente, concentrado, rodeado de guitarras, en una escena que condensa elegancia, dramatismo y ese aire solemne que hizo del tango mucho más que música. Es una postal de cuando cantar también era plantarse ante el mundo con estilo, carácter y verdad. #EdmundoRivero #Tango #Historia #Lunfardo #BuenosAires #MúsicaArgentina #FotoHistórica #Patrimonio #Cultura #MendozAntigua
El palacio perdido de la montaña: la historia del Gran Hotel Villavicencio, el gigante mendocino que desafió al tiempo
Enclavado en la precordillera de Las Heras, el Gran Hotel Villavicencio es una de las postales más reconocibles de Mendoza. El edificio fue levantado en 1940, en apenas seis meses, y se convirtió en uno de los grandes hoteles termales de montaña del país. El sitio oficial de Monumentos Nacionales lo define como un complejo pintoresquista de estilo normando, con 30 habitaciones, jardines, glorietas, piscina, cancha de tenis y una capilla neocolonial proyectada por Daniel Ramos Correas. Además, fue declarado Monumento Histórico Nacional por el Decreto 784/2013. Pero la historia del lugar venía de mucho antes. A comienzos del siglo XX, las aguas termales de Villavicencio ya habían ganado fama, y en 1923 Ángel Velaz impulsó el emprendimiento de Termas de Villavicencio y el embotellado de agua mineral. El gran giro llegó después del aluvión de 1934, que afectó al Hotel de Cacheuta y dejó fuera de servicio al Ferrocarril Trasandino durante varios años. En ese contexto, se reactivó el camino por Villavicencio y se construyeron los célebres Caracoles, con sus 365 curvas, lo que volvió a poner a la zona en el centro de la escena turística y vial mendocina. El hotel vivió su edad dorada durante casi cuatro décadas y quedó grabado en la memoria colectiva porque su silueta pasó a ilustrar las etiquetas del agua mineral Villavicencio. Sobre el final de su etapa hotelera hay pequeñas diferencias entre las crónicas: algunas ubican el cierre en 1978 y otras en 1979, pero todas coinciden en que el esplendor se apagó hacia fines de los años 70, después de su último gran impulso con el Mundial 78 y de una larga serie de problemas económicos. La recuperación empezó a tomar forma en una nueva etapa. La Reserva Natural Villavicencio quedó formalmente declarada por la Resolución 1065/2000, y hoy el antiguo hotel forma parte del corazón simbólico de un área protegida de 62.244 hectáreas, reconocida además como sitio Ramsar desde 2017. Ya no funciona como hospedaje, pero sigue en pie como uno de los grandes emblemas de la Mendoza termal, turística y de montaña. #Villavicencio #GranHotelVillavicencio #Mendoza #LasHeras #Historia #Patrimonio #Montaña #Termas #Memoria #MendozAntigua
1935 bajo la lluvia: la postal del Subte C que muestra cómo latía el corazón porteño. Barrio de Monserrat. Buenos Aires
En 1935, una escena simple y urbana quedó convertida en documento histórico: personas entrando al Subte C en un día de lluvia, en el barrio de Monserrat, mientras la ciudad seguía su ritmo entre paraguas, veredas mojadas, transeúntes apurados y autos de época. La imagen, conservada por el Archivo General de la Nación, captura mucho más que un instante cotidiano: muestra a Buenos Aires entrando de lleno en la modernidad, cuando el subterráneo ya empezaba a transformar para siempre la manera de vivir y moverse en la capital. La Línea C había sido inaugurada en 1934 y atravesaba el centro porteño uniendo dos nodos decisivos de la ciudad: Constitución y Retiro. Fue construida por la CHADOPyF y se convirtió en una línea clave del sistema, además de ser la primera en incorporar murales en sus estaciones, una marca que todavía hoy la distingue dentro de la red. La foto también gana fuerza por su ubicación. Monserrat es la zona más antigua de Buenos Aires: allí se asentaron en 1580 los primeros pobladores españoles, y con el tiempo el barrio se convirtió en el gran corazón histórico, político y administrativo de la ciudad. Por eso, ver esa boca de subte bajo la lluvia no es solo ver transporte: es ver una escena de vida en uno de los espacios más cargados de memoria del país. Hay algo fascinante en esta postal: la elegancia sobria de los trajes, los paraguas abiertos, el brillo del pavimento y ese movimiento anónimo de hombres y mujeres bajando al mundo subterráneo. Todo parece decir lo mismo: la ciudad cambia, avanza, se acelera… pero deja en sus imágenes la huella intacta de su tiempo. Fuente: AGN #SubteC #BuenosAires #Monserrat #Historia #AGN #FotoHistórica #Ciudad #Lluvia #Patrimonio #MendozAntigua
El mapa que soñó dominar el Gran Chaco: la impresionante carta de 1780 que quiso ordenar ríos, fuertes y frontera
Este extraordinario documento de 1780 no es solo un mapa: es una pieza clave para entender cómo el poder colonial imaginaba, planificaba y quería controlar el territorio. Bajo el largo título “Mapa topográfico del Río de la Plata y Gran Chaco en el cual se designa sitio oportuno para establecer una colonia y treinta fuertes...”, la carta propone fundar una colonia y levantar una línea de defensas para proteger la navegación del Bermejo y asegurar el camino hacia el Perú por el centro del Chaco. El Archivo General de la Nación lo conserva en su mapoteca. Lo fascinante es que este mapa no se limita a mostrar ríos y ciudades: también revela una intención política concreta. Los mapas históricos no solo describen espacios, sino que muchas veces funcionan como herramientas para intervenir en el futuro, afirmar dominio, organizar recursos y construir una determinada mirada sobre el territorio. En ese sentido, esta carta del Gran Chaco habla tanto de geografía como de estrategia, frontera y poder. En la imagen se despliega un enorme espacio que conecta el Río de la Plata, el Paraná, el Paraguay, el Bermejo y el Pilcomayo, mientras a los costados aparecen nombres históricos como Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, Corrientes, Asunción y Buenos Aires. El corazón del mapa está ocupado por el Gran Chaco, representado como una vasta región interior atravesada por cursos de agua, lagunas, caminos y asentamientos, en una cartografía que buscaba volver legible un territorio considerado difícil, extenso y estratégico. Además, el documento incluye una explicación o leyenda, una gran rosa de los vientos y, en el ángulo inferior izquierdo, un plano cuadriculado de la colonia proyectada, como si el mapa no solo narrara un espacio, sino también el proyecto de ocuparlo y ordenarlo. Ahí está una de sus mayores fuerzas: no muestra solamente lo que existía, sino también lo que las autoridades deseaban construir en el norte rioplatense a fines del siglo XVIII. A simple vista, la pieza impresiona por su formato vertical y por su estética envejecida, con pliegues, manchas y tonos ocres que refuerzan su carácter documental. En la parte superior derecha aparece un gran recuadro con el título del mapa, escrito en letras rojas y negras. Debajo se ve una leyenda con distintos símbolos para ciudades, villas, pueblos principales, reducciones y la colonia proyectada. El mapa está dominado por una red de ríos dibujados con trazos sinuosos y coloreados en tonos verdosos y rojizos. En el centro y noreste sobresalen claramente los cursos del Paraguay y el Paraná, mientras el territorio del Gran Chaco ocupa una enorme extensión central. Sobre el lado occidental aparecen las zonas montañosas con pequeñas cadenas dibujadas una por una, dando relieve a sectores vinculados con Jujuy, Salta y Tucumán. En el cuadrante inferior izquierdo destaca una gran rosa de los vientos, muy ornamental, y debajo de ella un plano urbano en damero, que parece anticipar cómo debía organizarse la colonia pensada sobre la margen del Bermejo. Esa combinación de mapa general y plano específico le da a la obra un valor doble: geográfico y proyectual. También llaman la atención los nombres antiguos de ciudades, pueblos y parajes repartidos por toda la carta, junto con caminos, lagunas y reducciones. Todo está trazado con un criterio minucioso, como si el mapa intentara domesticar visualmente un territorio inmenso, complejo y todavía en disputa. #GranChaco #MapaHistórico #Cartografía #Virreinato #RíoDeLaPlata #Bermejo #HistoriaArgentina #Patrimonio #ArchivoGeneralDeLaNación #MendozAntigua
La foto que muestra quiénes mandaban en el vino mendocino: poder, progreso y vida social en la Mendoza de comienzos del siglo XX
Este detalle fotográfico de la Colección Cerezo-Sanmartino no retrata solo a un grupo de hombres reunidos alrededor de una mesa: retrata a una parte de la elite empresaria que ayudó a transformar la vitivinicultura mendocina en una de las grandes fuerzas económicas de la provincia. En la imagen aparecen Cayetano Piccione y Miguel Sanmartino, dos nombres ligados al crecimiento productivo y urbano de Guaymallén en los años en que Mendoza consolidaba su perfil moderno. La trayectoria de Piccione fue notable. Su establecimiento se remonta a 1885: primero se vinculó al comercio y luego, desde 1886, se volcó de lleno al negocio vitivinícola. El crecimiento fue enorme: de una producción inicial modesta pasó a elaborar hacia 1901 unas 22.000 bordelesas por año, con viñedos que alcanzaban 250 hectáreas distribuidas entre Maipú, Guaymallén y San Martín, cultivadas con variedades como Francesa, Semillón, Criolla, Barbera y Pedro Jiménez. Sus vinos llegaban a mercados clave como Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Tucumán y Bahía Blanca. Pero la historia no se limita al vino. La misma fuente señala que Cayetano Piccione, asociado a Miguel Sanmartino, participó en 1912 en un proceso de urbanización junto a las vías del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, ligado al nacimiento de Rodeo de la Cruz. Una crónica de Los Andes sobre el centenario del distrito también recuerda al condominio Piccione-Sanmartino como protagonista de esa refundación y de la donación de terrenos y construcciones en la zona del kilómetro 11. Por eso esta foto vale mucho más que por sus rostros. En la postura distendida, en la mesa compartida y en el ambiente doméstico se adivina el mundo social de aquellos bodegueros que no solo producían vino: también moldeaban pueblos, paisajes y formas de vida. Es una imagen que deja ver, en un solo cuadro, cómo se entrelazaban empresa, familia, prestigio y poder en la Mendoza de fines del siglo XIX y comienzos del XX. #Mendoza #Guaymallén #Vitivinicultura #Historia #Patrimonio #RodeoDeLaCruz #Bodegas #Memoria #FotoHistórica #MendozAntigua
27 de marzo de 1924: el día en que la Argentina empezó a ordenar el “broadcasting” y nació una nueva era de la radio
El 27 de marzo de 1924 el Poder Ejecutivo Nacional dio un paso histórico para las comunicaciones argentinas: dictó la primera norma específica del sector y utilizó de manera oficial la palabra “broadcasting” para referirse a las estaciones radioeléctricas dedicadas a difundir noticias de interés general, conferencias, conciertos vocales o artísticos, audiciones teatrales y otras manifestaciones culturales. Fue, en los hechos, el momento en que la radio dejó de ser solo una novedad técnica para empezar a ser reconocida como un fenómeno social y cultural que necesitaba reglas propias. La medida no surgió de la nada. Apenas cuatro años antes, el 27 de agosto de 1920, la Argentina había protagonizado una de las primeras transmisiones regulares de radio del mundo con la emisión de Parsifal desde el Teatro Coliseo, una experiencia pionera que colocó al país entre los primeros en desarrollar la radiofonía moderna. Ese crecimiento acelerado hizo evidente la necesidad de ordenar un medio que ya empezaba a llegar a miles de oyentes. La nueva regulación de 1924 no solo reconocía la existencia del broadcasting: también establecía que quienes quisieran instalar estas estaciones debían solicitar licencia al Estado, que esas autorizaciones serían personales, que vencerían cada 31 de diciembre y que debían renovarse para seguir emitiendo. Además, incorporó controles sobre el funcionamiento de las emisoras y clasificó las estaciones según su potencia, en un intento temprano de poner orden en un escenario tecnológico que crecía a toda velocidad. Aquel decreto fue mucho más que un trámite administrativo. Marcó el comienzo de la regulación formal de la radiodifusión argentina, en una época en que la radio ya se perfilaba como una herramienta capaz de informar, educar, entretener y acercar la cultura a los hogares. En otras palabras: el Estado entendió que la voz que viajaba por el aire ya no era una curiosidad de laboratorio, sino una fuerza nueva que estaba empezando a cambiar para siempre la vida cotidiana del país. #Radio #Broadcasting #Comunicación #Historia #Radiodifusión #Argentina #Efemérides #Cultura #Medios #MendozAntigua
Malvinas en Google Maps: el nombre cambia según quién mire… y revela que la disputa sigue abierta
Las Islas Malvinas vuelven a mostrar que no son un territorio más, ni siquiera en el mundo digital. Según explica Google Maps, los nombres de países, regiones y fronteras pueden variar de acuerdo con la ubicación del usuario, el idioma y otros factores locales, especialmente cuando se trata de áreas en disputa. Por eso, cuando la búsqueda se realiza desde Argentina, el archipiélago aparece como Islas Malvinas; en cambio, en el Reino Unido figura como Falkland Islands. En otros países, suele mostrarse una fórmula combinada, con ambas denominaciones, una salida que deja en evidencia que la cuestión de soberanía está lejos de haber sido resuelta. La posición argentina se mantiene desde hace casi dos siglos. La Cancillería recuerda que el 3 de enero de 1833 el Reino Unido ocupó las islas por la fuerza, expulsó a las autoridades argentinas y desde entonces la Argentina no dejó de reclamar sus derechos de soberanía. Esa disputa continúa vigente en el plano internacional. Hasta el propio nombre “Malvinas” tiene una historia profunda. El Instituto Geográfico Nacional explica que proviene de Malouines, la forma francesa vinculada a los navegantes de Saint-Malo que exploraron el archipiélago desde fines del siglo XVII. Del otro lado, la denominación Falkland deriva del estrecho bautizado en 1690 por el inglés John Strong en honor al vizconde de Falkland, nombre que luego se extendió a todo el conjunto insular. La ONU sigue considerando el caso como una cuestión de descolonización y utiliza la fórmula “Falkland Islands (Malvinas)” en su documentación oficial. De hecho, en 2025 su Comité Especial volvió a pedir que la Argentina y el Reino Unido reanuden las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa. Así, hasta un simple mapa digital termina mostrando algo mucho más grande: que sobre esas islas no hay solo una discusión de nombres, sino una historia abierta, una memoria viva y una soberanía todavía en debate. #Malvinas #IslasMalvinas #GoogleMaps #Soberanía #Historia #Argentina #Memoria #AtlánticoSur #Efemérides #MendozAntigua
La joya que sobrevivió al tiempo: el histórico edificio mendocino que todavía late como en 1889
En una provincia atravesada por terremotos, reconstrucciones y cambios urbanos profundos, Mendoza conserva una pieza excepcional de su memoria arquitectónica: el edificio donde hoy funciona el Honorable Concejo Deliberante de Godoy Cruz, presentado por la propia municipalidad como el edificio público más antiguo de Mendoza que aún sigue cumpliendo la función para la que fue creado. Ubicado en la esquina de Rivadavia y Perito Moreno, este inmueble comenzó a construirse en 1889, durante la gestión municipal de Agustín Vaquié, y fue inaugurado en 1891. Nació en una etapa clave para la provincia, cuando Mendoza todavía consolidaba su nueva identidad urbana después del gran quiebre que había significado el terremoto de 1861. Su valor no está solo en la antigüedad. El edificio fue proyectado con planta octogonal, responde al estilo italiano y conserva rasgos muy definidos de la arquitectura institucional de fines del siglo XIX: una imponente puerta principal de doble altura, columnas dóricas, frontis triangular y accesos laterales con escalinatas y galerías semicubiertas. Es, en definitiva, una obra que todavía deja ver el lenguaje monumental con el que se pensaba el poder público en aquella época. En sus primeros años funcionó como Palacio Municipal, y con el crecimiento del departamento fue quedando destinado de manera exclusiva al Concejo Deliberante. A lo largo del tiempo atravesó varias intervenciones: su primera restauración comenzó en 1990 y fue reinaugurado en 1991; luego, en 2006, fue declarado Patrimonio Cultural, y en 2017 recibió una de las puestas en valor más importantes de su historia reciente. Los trabajos de restauración incluyeron tratamiento de maderas originales, recuperación de cielorrasos, cenefas, barandas y columnas, restauración de carpinterías, pintura interior y exterior, e instalación de nuevas luminarias para realzar su fachada. Gracias a esas obras, el edificio no solo fue preservado: también volvió a ocupar el lugar simbólico que merece dentro de la historia mendocina. Por eso, más que una sede institucional, este edificio es un testigo vivo de la Mendoza que resistió, se reconstruyó y siguió adelante. En sus muros no solo hay arquitectura: hay memoria, identidad y una parte esencial del pasado provincial que todavía sigue en pie. #Mendoza #GodoyCruz #Patrimonio #Historia #Arquitectura #Memoria #ConcejoDeliberante #Efemérides #MendozAntigua
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Godoy Cruz, Mendoza, Argentina
27 de marzo de 1930: el “Torito de Mataderos” hizo rugir a River y se coronó campeón argentino
El 27 de marzo de 1930, Justo Suárez, el inolvidable “Torito de Mataderos”, derrotó por puntos a Julio Mocoroa y se consagró campeón argentino de peso liviano, en una noche que quedó grabada para siempre en la historia del boxeo nacional. La pelea se disputó en la vieja cancha de River Plate, en Buenos Aires, y convocó a una multitud impactante para la época: las crónicas la ubican en más de 40.000 espectadores, una cifra extraordinaria para un combate de boxeo en la Argentina de aquellos años. No fue una velada más: fue uno de los grandes acontecimientos deportivos del país y el combate que terminó de instalar a Suárez como una figura popular inmensa. Aquel choque tenía todos los ingredientes de una jornada legendaria. Suárez y Mocoroa llegaban invictos, y el duelo era esperado como un verdadero clásico anticipado entre dos nombres que venían encendiendo la pasión del público. La victoria del Torito no solo le dio el cinturón argentino de los livianos: también lo empujó definitivamente al lugar de primer gran ídolo del boxeo argentino. Desde entonces, el nombre de Justo Suárez quedó unido para siempre a la épica del deporte nacional. No fue solo un campeón: fue el muchacho del barrio que, a fuerza de coraje, carisma y talento, convirtió una pelea en una página inolvidable de la historia argentina. #JustoSuárez #ToritoDeMataderos #Boxeo #Historia #Efemérides #DeporteArgentino #River #Campeón #Memoria #MendozAntigua
La reina silenciosa del monte: la vieja postal del norte argentino que guarda el alma áspera de la jarilla
Postal de época del norte de la República Argentina, publicada circa 1930 y fotografiada por Federico Kohlmann: una imagen que captura la fuerza austera de la jarilla, uno de los arbustos más emblemáticos de los paisajes áridos del país. Más que una planta del monte, la jarilla forma parte de la identidad visual y cultural del oeste y del norte argentino, allí donde la tierra, el sol y el viento moldean la vida con una belleza seca e inolvidable. Desde el punto de vista botánico, Larrea es un género de la familia Zygophyllaceae con cinco especies aceptadas en América; cuatro de ellas viven en Sudamérica y en la Argentina son conocidas popularmente como jarillas. En nuestro país se reconocen Larrea ameghinoi, Larrea divaricata, Larrea cuneifolia y Larrea nitida, arbustos perennes especialmente adaptados a ambientes áridos y semiáridos. La jarilla no solo sobrevive en condiciones extremas: también desarrolla estrategias notables para hacerlo. Investigaciones del CONICET destacan que sus hojas pueden orientarse en sentido norte-sur, razón por la que muchas veces se la llama “planta brújula”, una adaptación que ayuda a reducir la pérdida de agua en regiones secas. Además, se extiende desde el norte hasta la Patagonia, convirtiéndose en una de las grandes protagonistas vegetales de los ambientes áridos argentinos. A lo largo del tiempo, las jarillas también tuvieron usos muy concretos en la vida cotidiana. Fueron apreciadas como combustible y, en distintas comunidades, sus resinas e infusiones formaron parte de la medicina popular y veterinaria tradicional. Hoy, además de su valor histórico y cultural, siguen despertando interés científico por sus compuestos y por su papel ecológico en los ecosistemas secos. Y hay un dato que en Mendoza tiene un peso especial: la flor de Larrea cuneifolia fue declarada Flor Provincial Mendocina por la Ley 7618, una prueba más de hasta qué punto esta planta está unida a la memoria y al paisaje cuyano. Así, esta vieja postal no muestra solo un matorral del monte: muestra una parte profunda de la historia natural y sentimental de la Argentina. #Jarilla #MonteArgentino #NorteArgentino #Paisaje #Botánica #Historia #Patrimonio #Naturaleza #Mendoza #MendozAntigua
jueves, 26 de marzo de 2026
La escuela más antigua de Mendoza sigue viva: la increíble historia del Colegio Nacional que resistió al tiempo y marcó a generaciones
Si alguien pregunta cuál es la escuela más antigua de Mendoza que aún sigue en actividad, la respuesta apunta al histórico Colegio Nacional Agustín Álvarez, hoy Escuela 4-083 Agustín Álvarez. Creado por decreto del presidente Bartolomé Mitre el 9 de diciembre de 1864 e inaugurado formalmente el 20 de marzo de 1865, el establecimiento acaba de celebrar 160 años de vida institucional, convertido en una de las grandes referencias de la educación mendocina. Pero su historia no empezó de la nada. La enseñanza secundaria en Mendoza tenía raíces más antiguas: primero con la labor educativa de los jesuitas desde el siglo XVIII y luego con el Colegio de la Santísima Trinidad, inaugurado en 1817, considerado el antecedente más cercano del Nacional. Aquella tradición quedó quebrada por el devastador terremoto de 1861, que arrasó la ciudad y obligó a reconstruir no solo edificios, sino también la vida institucional de la provincia. El decreto fundacional definía al nuevo colegio como una “casa de educación científica”, con formación en Letras y Humanidades, Ciencias Morales y Ciencias Físicas y Exactas. Aunque el inicio de clases estaba previsto para el 15 de marzo de 1865, Mendoza pidió que la apertura oficial se hiciera el 20 de marzo, para hacerla coincidir con el cuarto aniversario del sismo que había cambiado para siempre la historia provincial. Aquel día estuvieron presentes el gobernador Carlos González Pinto, el ministro nacional Eduardo Costa, el diputado Francisco Civit, el primer rector Manuel José Zapata y los familiares de los 81 alumnos inscriptos. Con el paso de los años, el Agustín Álvarez atravesó distintas sedes hasta afincarse frente a Plaza Independencia, en la actual dirección de calle Chile 1050. El edificio histórico fue inaugurado en 1910 y comenzó su ciclo lectivo allí en 1911; además, fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1989. La Nación destaca también que su construcción fue pionera en Mendoza por el uso del hormigón armado y por incorporar criterios antisísmicos avanzados para la época. No se trata solo de una escuela antigua: se trata de un símbolo de la reconstrucción de Mendoza, de la educación pública y de la memoria viva de la provincia. Por sus aulas pasaron generaciones enteras, y su historia sigue recordando que educar también fue, en Mendoza, una forma de volver a ponerse de pie. #Mendoza #Historia #Educación #Patrimonio #AgustínÁlvarez #ColegioNacional #Memoria #Identidad #EscuelaHistórica #MendozAntigua
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Mendoza, Argentina
Chile 1050, M5500 Mendoza, Argentina
1978 - La Argentina partida: el viejo desafío de unir un país inmenso y desigual
En 1978, la integración territorial seguía apareciendo como una de las grandes deudas argentinas. La enorme extensión del país, la diversidad de climas, economías y paisajes productivos, y los fuertes contrastes entre regiones volvían a poner sobre la mesa un problema histórico: cómo lograr que ese mosaico de provincias creciera de manera armónica, sin perder sus rasgos propios, pero avanzando en una misma dirección nacional. Más de un siglo después, esa preocupación sigue teniendo eco en la Constitución, que define a la Argentina como una Nación federal y ordena promover el crecimiento armónico, el poblamiento del territorio y políticas diferenciadas para equilibrar el desigual desarrollo de provincias y regiones. El debate no era solamente geográfico. También era económico, social y humano. La concentración de oportunidades en torno a los grandes centros urbanos, y en especial en el área metropolitana de Buenos Aires, alimentaba un proceso persistente de migraciones internas y vaciamiento rural. Estudios del INDEC sobre el período 1975-1980 muestran que la población argentina tendía a concentrarse fuertemente en aglomeraciones urbanas, con marcados desniveles regionales, y que el AMBA seguía siendo el principal polo de atracción migratoria del país. Otra publicación del organismo recuerda, además, que la población rural había descendido al 21% en 1970 y que en 2010 representaba apenas el 9%, una señal clara de la magnitud histórica del éxodo desde el campo. Frente a ese panorama, la integración territorial era vista como una condición indispensable para darle contenido real al federalismo. No se trataba solo de conectar provincias o mejorar comunicaciones: implicaba crear trabajo estable en el interior, estimular inversiones productivas, fortalecer las economías regionales y evitar que miles de argentinos tuvieran que abandonar su lugar de origen por falta de horizontes. La idea de fondo era sencilla, pero poderosa: que vivir lejos de la Capital no significara quedar lejos del progreso. Ese principio también quedó luego reflejado en el mandato constitucional que exige impulsar el adelanto y bienestar de todas las provincias, junto con políticas que corrijan las asimetrías territoriales. Mirado desde hoy, aquel planteo de 1978 conserva una vigencia inquietante. La Argentina sigue discutiendo cómo equilibrar su mapa, cómo armonizar campo e industria, cómo frenar la expulsión de población de ciertas regiones y cómo convertir la diversidad territorial en una fortaleza y no en una fractura. La integración territorial no era solo una consigna de época: era, y sigue siendo, una de las llaves centrales para pensar un desarrollo verdaderamente nacional. #IntegraciónTerritorial #Federalismo #Argentina #Interior #Provincias #Desarrollo #Territorio #HistoriaArgentina #mendozantigua
1978 - ¡Mendoza al mundo! El día en que 9.000 cajas de vino salieron de Coquimbito rumbo a Venezuela
El 20 de marzo de 1978, Mendoza volvió a mostrar la fuerza de su industria vitivinícola con una noticia que entonces simbolizaba trabajo, prestigio y apertura al mundo. Desde la Bodega La Rural, en Coquimbito, departamento de Maipú, partió una importante remesa de vinos finos Viñas San Felipe con destino a Venezuela: nada menos que 9.000 cajas, cada una con doce botellas de 750 cc. Según se informó en ese momento, la operación rondaba los 100.000 dólares, en una señal clara del empuje exportador que ya distinguía a las bodegas mendocinas. De acuerdo con lo expresado en aquella ocasión por Rodolfo Reina Rutini, integrante del directorio de la firma, ese envío no era un hecho aislado. Para el primer cuatrimestre de ese año ya se proyectaban nuevas remesas por un total de 15.000 cajas, valuadas en alrededor de 175.000 dólares, con destinos como Paraguay, Ecuador, Puerto Rico y Uruguay. La noticia confirmaba que el vino mendocino no solo sostenía su prestigio en el mercado interno, sino que también empezaba a ganar terreno con fuerza en distintos países de América. La expansión ya venía en marcha. El mismo artículo recordaba que, en noviembre del año anterior, se habían despachado a Brasil 8.500 cajas del mismo vino, con características similares. En ese contexto, las expectativas empresarias eran optimistas: se aspiraba a superar los logros de 1977, siempre que las condiciones económicas acompañaran y que los reintegros a la exportación contemplaran la verdadera relación entre costos y valor internacional del producto. La imagen del embarque también refleja el peso institucional que tenía aquella operación. Junto a directivos de La Rural participaron referentes del sector vitivinícola y autoridades vinculadas al control y fiscalización del vino, en una escena que resume una época en la que cada envío al exterior era leído como una conquista económica para Mendoza. No era solamente una carga de cajas: era una postal del esfuerzo de una provincia que hacía del vino una de sus grandes cartas de presentación ante el continente. Ese dato cobra todavía más fuerza cuando se recuerda quién era La Rural dentro de la historia mendocina. La bodega fue fundada en 1885 por Felipe Rutini en Coquimbito, Maipú, y con el tiempo se convirtió en una de las casas más emblemáticas de la vitivinicultura argentina. Su desarrollo fue parte del proceso que transformó a Mendoza en uno de los grandes centros del vino del país, una tradición que, con distintas escalas y contextos, llega hasta hoy. Vista desde el presente, aquella remesa de 1978 aparece como una escena temprana de una vocación exportadora que terminó volviéndose estructural en el vino argentino. Hoy la Argentina exporta vino a 127 países, y esa presencia internacional se apoya en una historia construida por generaciones de bodegueros, trabajadores y productores como los que protagonizaron este embarque en Coquimbito. #LaRural #Coquimbito #Maipú #Mendoza #VinoArgentino #ViñasSanFelipe #HistoriaDelVino #Exportación #mendozantigua
(ca.1920) La calle que guardó el pulso del viejo Buenos Aires: Suipacha, autos, cúpulas y una ciudad que despertaba
Calle Suipacha, Buenos Aires, década de 1920. Esta imagen no muestra solamente una calle antigua: retrata un momento clave en la transformación de la ciudad. Suipacha, cuyo nombre recuerda la batalla de Suipacha de 1810, una de las primeras victorias patriotas en el Alto Perú, fue testigo del paso de una Buenos Aires todavía señorial hacia una capital cada vez más moderna y vertiginosa. En esos años, el centro porteño mezclaba elegancia arquitectónica, actividad comercial y los primeros signos de una modernidad que avanzaba con fuerza. Las cúpulas en las esquinas, tan características de la ciudad entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, funcionaban como emblemas de prestigio y progreso, mientras el eclecticismo arquitectónico iba dando identidad al paisaje urbano. La escena también deja ver otro cambio decisivo: el avance del automóvil. Durante la década de 1920, los autos modificaron con rapidez la vida cotidiana en Buenos Aires, acortaron distancias y alteraron para siempre la experiencia de circular por la ciudad. Suipacha, como tantas calles del microcentro, quedó atrapada entre ese aire aristocrático del pasado y la velocidad de un futuro que ya había empezado. Además, por esos mismos años, la calle comenzó a poblarse de reductos tangueros y rincones nocturnos que alimentaron su leyenda porteña. Mirar esta fotografía es asomarse a una Buenos Aires en pleno cambio: balcones, comercios, publicidad pintada sobre los muros, peatones dispersos y vehículos que parecen abrir paso a una nueva época. No es solo una postal urbana: es un documento vivo de la ciudad que fuimos y de la ciudad que empezaba a ser. La foto muestra una calle angosta y profunda, tomada en perspectiva, con edificios altos a ambos lados y una fuerte sensación de verticalidad. A la izquierda domina una construcción de esquina con balcones de hierro y una cúpula en la parte superior. Sobre su fachada aparece un enorme aviso pintado, muy llamativo, donde se distinguen referencias a baños y servicios de higiene, típico de la publicidad urbana de la época. Más abajo se ven puertas altas, molduras y ventanales que refuerzan el carácter elegante del edificio. En primer plano aparece un automóvil oscuro avanzando por la calle, con su techo claro bien visible, y más al fondo se distingue otro vehículo. Hay pocos peatones: algunos caminan pegados a las veredas y otro se recorta solo hacia la derecha, lo que le da a la escena una atmósfera tranquila, casi detenida. También se observan cables cruzando la calle y un cartel comercial saliendo desde una fachada del lado derecho. La imagen transmite con fuerza ese Buenos Aires antiguo donde convivían el refinamiento arquitectónico, la vida comercial y los primeros signos de la modernidad. #Suipacha #BuenosAires #HistoriaPorteña #Años20 #CiudadAntigua #Patrimonio #MemoriaUrbana #MendozAntigua
El paisaje también es patrimonio: la clave invisible que define la identidad de un territorio
Hablar de paisaje ya no es hablar solamente de una vista hermosa o de una postal agradable. Hoy el paisaje se entiende como una construcción social: la marca profunda que deja la relación entre la naturaleza y las comunidades a lo largo del tiempo. Es, en cierto modo, la huella dactilar de un territorio, formada por calles, acequias, manzanas, arboledas, zonas productivas, edificios y memorias compartidas. El Convenio Europeo del Paisaje, adoptado por el Consejo de Europa en 2000, lo define como cualquier parte del territorio tal como la percibe la población, cuyo carácter surge de la acción e interacción de factores naturales y humanos. Además, deja en claro que el paisaje no se limita a lo monumental o excepcional: también abarca lo cotidiano, lo rural, lo urbano y lo periurbano. Desde esta mirada, el valor del paisaje no reside solo en lo que muestra, sino en todo lo que representa. En él se condensan procesos históricos, modos de vida, actividades económicas, creencias, usos del suelo y percepciones colectivas que le dan sentido a un lugar. Por eso, no debe leerse como una suma de elementos aislados, sino como una trama viva de relaciones entre ambiente, cultura e identidad. En esa misma línea, la UNESCO incorporó en 1992 la categoría de paisajes culturales al sistema del Patrimonio Mundial; hoy existen 121 bienes reconocidos bajo esa figura, y Argentina está presente con la Quebrada de Humahuaca. Entender el paisaje como patrimonio tampoco significa congelarlo en el tiempo. Al contrario: implica saber proteger sus rasgos esenciales, gestionar sus cambios y ordenar sus transformaciones sin destruir aquello que lo vuelve único para quienes lo habitan. El propio Convenio Europeo distingue tres tareas centrales para su manejo: la protección de sus aspectos significativos, la gestión orientada al desarrollo sostenible y la ordenación con vistas a mejorar, restaurar o crear paisajes. Esa mirada dinámica permite acompañar las necesidades actuales sin romper los lazos con la memoria del lugar. En Mendoza, esta forma de pensar el territorio ya aparece en su marco normativo. La Ley 8.999 del Plan Provincial de Ordenamiento Territorial plantea la preservación de zonas agrícolas con servicios ambientales y la promoción del patrimonio natural, cultural, ambiental y paisajístico. A su vez, el Decreto 1882, reglamentario de la Ley 6034, incluye dentro del patrimonio provincial a los núcleos urbanos históricos, a los sistemas tradicionales del territorio mendocino y a los paisajes culturales, rurales o urbanos. Todo esto dialoga con el artículo 41 de la Constitución Nacional, que reconoce el derecho a un ambiente sano y obliga a preservar el patrimonio natural y cultural. En definitiva, valorar el paisaje es una forma inteligente de cuidar la identidad, orientar el desarrollo local y evitar transformaciones irreversibles en aquello que hace singular a cada comunidad. #Paisaje #Patrimonio #Territorio #Identidad #Memoria #Mendoza #CulturaViva #OrdenamientoTerritorial #mendozantigua
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Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
26 de Marzo de 1840 - ⚔️ ¡EL DUELO DE LOS CAUDILLOS! La sangrienta batalla que definió el destino de Santa Fe (Imagen Ilustrativa)
Un día como hoy, el 26 de marzo de 1840, los campos de Cayastá se tiñeron de rojo en uno de los episodios más intensos de nuestras guerras civiles. No fue solo un combate; fue el choque definitivo entre hermanos argentinos que duró casi tres décadas.. En un rincón, las fuerzas federales lideradas por el aguerrido Gobernador de Santa Fe, el General Juan Pablo López (hermano del mítico Estanislao López). En el otro, las tropas unitarias bajo el mando de dos nombres de peso: Mariano Vera y Francisco Reinafé. El resultado fue una victoria aplastante para el bando federal de López. Sin embargo, la historia recuerda este día con melancolía: el exgobernador Mariano Vera murió en el campo de batalla, marcando el fin de una era para los antiguos caudillos santafesinos. La presencia de Francisco Reinafé en el bando unitario añadía una tensión extra, ya que su familia estaba marcada por la polémica tras el asesinato de Facundo Quiroga años antes en Barranca Yaco. Esta batalla ocurrió mientras el país se desangraba entre el centralismo de Buenos Aires y el deseo de autonomía de las provincias. Cayastá fue el termómetro de una Argentina que aún no lograba encontrarse a sí misma. Hoy recordamos estos hechos no para reabrir heridas, sino para honrar la memoria de quienes, con aciertos y errores, forjaron el suelo que pisamos. ¡La historia está más viva que nunca!. #BatallaDeCayasta #SantaFe #HistoriaArgentina #Federales #Unitarios #Caudillos #Revisionismo #MendozAntigua
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El mapa que anticipó una hazaña imposible: así se planeó el Cruce de los Andes en 1817
En 1817, el Cruce de los Andes no fue solo una proeza militar: fue una operación estratégica de una audacia extraordinaria. Este “Croquis de la comarca comprendida entre Santiago y Mendoza y la marcha de las columnas principales del Ejército de los Andes” permite ver, casi como si fuera un parte de campaña, cómo se pensó y ejecutó una de las mayores gestas de la historia sudamericana. Desde Mendoza, José de San Martín organizó una expedición que movilizó seis columnas por distintos pasos cordilleranos para confundir a las fuerzas realistas. Las rutas principales avanzaron por Los Patos y Uspallata, mientras otras divisiones menores actuaban como apoyo, distracción y cobertura. La maniobra se desarrolló entre enero y comienzos de febrero de 1817, en condiciones extremas de altura, frío y desgaste físico. La preparación del Ejército de los Andes en suelo cuyano fue decisiva. En Mendoza se formó, instruyó y abasteció una fuerza de más de 5.400 hombres, integrada por infantería, caballería, artillería y una compleja red de apoyo logístico. El cruce abrió el camino a la batalla de Chacabuco, librada el 12 de febrero de 1817, triunfo clave que permitió el ingreso patriota en Santiago y marcó un giro decisivo en la independencia de Chile y en el proyecto emancipador continental de San Martín. Más que un simple mapa, este croquis es la huella gráfica de una epopeya. Cada línea trazada entre Mendoza y Santiago recuerda que la libertad de América también se escribió entre senderos de montaña, nieve, sacrificio y estrategia. #CruceDeLosAndes #SanMartín #EjércitoDeLosAndes #HistoriaArgentina #Mendoza #Chile #Chacabuco #GestaLibertadora #mendozantigua
(1975-1983) Serie especial: Archivos desclasificados de la SIDE. Parte 5. Los papeles que exponen la maquinaria de la censura: cómo la SIDE clasificó ideas, personas y cultura
Hay un ángulo especialmente fuerte y periodístico dentro de los archivos desclasificados de la SIDE: el del control ideológico y cultural. La propia guía oficial de desclasificación identifica una carpeta específica sobre la Comisión Asesora de Antecedentes, donde se reúnen resoluciones dictadas entre 1973 y 1983 sobre su creación, funcionamiento y criterios de evaluación ideológica. Allí se deja en claro que no se trataba solo de antecedentes personales: también existían normas para la calificación ideológica de personas, entidades, organizaciones, publicaciones, medios de difusión y de la producción literaria, cinematográfica y discográfica. Ese punto vuelve la documentación especialmente reveladora. No muestra solamente un aparato de inteligencia mirando individuos: muestra una estructura estatal dedicada a clasificar ideas, discursos, expresiones culturales y circuitos de circulación simbólica. La guía detalla, por ejemplo, que en 1979 se modificaron las fórmulas de calificación ideológica aplicadas a publicaciones y medios de difusión, y que en 1982 volvieron a reformularse esas categorías para publicaciones escritas, grabadas y fílmicas. El dato se vuelve todavía más potente entre 1981 y 1982, cuando el área de Comunicación Social fue jerarquizada y pasó de Departamento a Dirección, mientras la Asesoría Literaria fue trasladada a su órbita. La propia guía señala que ese traspaso no fue meramente administrativo: en el Anexo 2 de la resolución de 1982 se detallaba el procedimiento para el estudio y la calificación ideológica de material bibliográfico, discográfico, fílmico, etc.. Es decir, los papeles muestran con claridad que el control no se limitaba a la política partidaria o a la militancia: también alcanzaba a la producción cultural. Por eso, esta carpeta ofrece una de las entradas más contundentes para contar la época: permite reconstruir cómo operaban la censura, la vigilancia ideológica y el filtrado cultural dentro del aparato estatal. Incluso en 1983, ya en la etapa final del período abordado por la guía, se aprobaron nuevas normas de funcionamiento de la Comisión Asesora de Antecedentes y un gráfico de equivalencias entre distintas fórmulas de calificación ideológica utilizadas a lo largo del tiempo. Más que hechos aislados, los documentos sugieren la existencia de una burocracia sistemática del control ideológico. #SIDE #ArchivosDesclasificados #Censura #ControlCultural #Dictadura #HistoriaArgentina #Memoria #MendozAntigua
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