lunes, 1 de junio de 2026

1 de Junio de 1910, nace Jorge Fernando Castellanos: la voz riojana que convirtió la montaña, la historia y la cultura en poesía


El 1 de junio de 1910 nació en la ciudad de La Rioja el poeta, narrador, periodista y gestor cultural Jorge Fernando Castellanos, una de las figuras más valiosas de la literatura riojana de la primera mitad del siglo XX. Aunque su obra no fue extensa, alcanzó una intensidad poco común: cada texto suyo parece escrito desde la raíz misma de su tierra, con la memoria de los cerros, la historia provincial y el pulso profundo del pueblo riojano. Castellanos no fue solamente un hombre de letras. También tuvo una activa participación pública: fue legislador provincial, trabajó en el periodismo, dirigió espacios culturales y se desempeñó como director de Extensión Universitaria de la Universidad Popular de La Rioja, donde impulsó cursos, actividades artísticas y proyectos vinculados al folclore. Además, estuvo al frente del Centro Riojano de Cultura Escénica, fortaleciendo el teatro y la vida cultural de su provincia. Su compromiso con la palabra también llegó a la prensa: fundó los periódicos La Semana y Norte, este último dirigido junto a Herminio Torres Brizuela y aparecido por primera vez el 25 de mayo de 1946. Desde esas páginas, Castellanos unió pensamiento político, sensibilidad literaria y mirada crítica sobre su tiempo. Entre sus obras más recordadas figuran Canto a La Rioja, La epopeya gallarda y andrajosa y Hoguera de las montañas. También escribió textos inspirados en la historia riojana, como Asedio a la ciudad y El Adelantado de Famatina. Su talento fue reconocido en distintos certámenes: en 1936 obtuvo un premio literario por Cuentos y Leyendas Regionales; en 1946, Canto a La Rioja recibió el Primer Premio “Flor Natural” y Medalla de Oro de la Comisión Nacional de Cultura; y en 1963, La epopeya gallarda y andrajosa fue distinguida en el Concurso Nacional “El Chacho”, dedicado a la memoria de Ángel Vicente Peñaloza. Jorge Fernando Castellanos murió en La Rioja en abril de 1966, pero su nombre permanece unido a la cultura de su provincia. Fue poeta, cuentista, conferencista, periodista y promotor cultural; un creador que entendió que la identidad riojana también se defiende con teatro, libros, educación, memoria y belleza. Porque Castellanos no solo escribió sobre La Rioja: la hizo hablar en verso. #JorgeFernandoCastellanos #LaRioja #PoesíaRiojana #CulturaRiojana #LiteraturaArgentina #CantoALaRioja #ElChacho #HistoriaRiojana #TeatroRiojano #PeriodismoCultural #MendozAntigua #ArgentineLiterature #RiojaHistory #LatinAmericanPoetry #CulturalHeritage #ArgentinePoetry


1 de Junio de 1904, nace Roberto Puccio: la guitarra rosarina que hizo viajar el tango y la tonada cuyana


El 1 de junio de 1904 nació en Rosario, Santa Fe, Roberto Puccio, guitarrista, letrista y compositor que dejó su huella en la música popular argentina. Aunque su nombre no siempre aparece en primer plano, su guitarra acompañó a grandes voces y formó parte de una época decisiva para el tango, la radio y el folclore cuyano. Junto a su hermano Miguel Ángel Puccio, comenzó a acompañar cantores desde 1924. A fines de los años veinte, Roberto se vinculó al universo cuyano al sumarse, junto al guitarrista Alberto Quini, al camino artístico de Cuadros-Morales, el dúo que luego quedaría asociado a la historia de Los Trovadores de Cuyo. Diversas reseñas señalan que, hacia 1929 y 1930, Quini y Puccio se incorporaron al conjunto, que pronto llevó sus canciones a escenarios de Buenos Aires y a giras por países como Chile y Perú. En la década del treinta, los hermanos Puccio fueron artistas estables de Radio El Mundo, una de las grandes emisoras porteñas de la época. También acompañaron al dúo integrado por Lito Bayardo y Alfredo Lucero Palacios, y trabajaron junto a figuras como Hugo del Carril. En los años cuarenta, su carrera los llevó incluso a actuar en Brasil. Roberto Puccio también dejó obra propia como compositor. Entre sus títulos figuran “No me jures”, “Pilatos”, “Vana esperanza”, “Recuerdo inolvidable”, “La cincuentenaria del arrabal” y “Una tarde cualquiera”. Murió en Buenos Aires el 30 de marzo de 1959, a los 54 años. Su historia merece ser recordada porque representa a esos músicos esenciales que, desde un segundo plano, sostuvieron el brillo de grandes cantores y ayudaron a unir mundos sonoros: el tango porteño, la guitarra criolla, la radio nacional y la raíz profunda de Cuyo. #RobertoPuccio #GuitarraArgentina #TangoArgentino #FolcloreCuyano #LosTrovadoresDeCuyo #CuadrosMorales #RadioElMundo #HugoDelCarril #HistoriaMusical #MúsicaArgentina #MendozAntigua #ArgentineTango #ArgentineFolk #CuyoMusic #GuitarHistory #LatinAmericanMusic #MusicHeritage

1 de Junio de 1902 - La Acción Positiva: el periódico que encendió otra voz en Mendoza


El 1 de junio de 1902 apareció en Mendoza La Acción Positiva, un periódico de salida quincenal que se sumó al intenso universo gráfico de comienzos del siglo XX. No fue una hoja aislada: nació en una provincia donde la prensa era espacio de ideas, debate público, cultura, política, educación y vida social. Según el trabajo de Jorge Enrique Oviedo, El periodismo en Mendoza, publicado por la Academia Nacional de Periodismo, el cuerpo de redactores de La Acción Positiva estuvo integrado por Antonio Gigli, Emilio Jofré, Nemesio Cabrera, Simón Semorille, León Gómez y Julio Barrera Oro. La publicación habría mantenido su circulación, al menos de forma estimada, hasta 1912. El dato cobra más fuerza si se observa el contexto: aquellos años fueron especialmente fértiles para las publicaciones mendocinas. En torno a 1901 y 1902 surgieron revistas y periódicos vinculados a la educación, el derecho, el comercio, la industria, la vitivinicultura, la vida religiosa y las discusiones políticas. Mendoza no solo producía vino, trabajo y comercio: también producía palabra impresa, opinión y pensamiento público. La obra de Oviedo reconstruye la historia de la prensa mendocina desde 1820, año en que apareció El Termómetro del Día, considerado el primer periódico editado en la provincia, hasta tiempos contemporáneos. Esa larga tradición permite entender a La Acción Positiva como parte de una genealogía mayor: la de una Mendoza que discutía su presente y pensaba su futuro desde las páginas de sus periódicos. Más que un simple nombre en una efeméride, La Acción Positiva representa una época en la que los periódicos eran herramientas de intervención cultural. Cada número llevaba ideas, polémicas, miradas sobre la sociedad y señales de una provincia que quería modernizarse sin perder su voz propia. Recordarlo hoy es rescatar una pieza del periodismo mendocino: una publicación breve en datos disponibles, pero significativa por lo que simboliza. Porque antes de la radio, la televisión y las redes sociales, Mendoza también se pensaba, se discutía y se reconocía en el papel impreso. #LaAcciónPositiva #Mendoza1902 #PeriodismoMendocino #HistoriaDeMendoza #PrensaMendocina #JorgeEnriqueOviedo #HistoriaDelPeriodismo #CulturaMendocina #ArchivoHistórico #MendozAntigua #MendozaHistory #PressHistory #ArgentineJournalism #HistoricNewspapers #CuyoHistory #MediaHistory

San Luis 1 de Junio de 1879: el mercado que hizo latir el corazón popular de la ciudad (Imagen Ilustrativa)


El 1 de junio de 1879, la ciudad de San Luis inauguró su antiguo Mercado Público, un espacio que durante décadas fue mucho más que un edificio comercial: fue el gran punto de encuentro entre productores, vecinos, carros, animales de carga, aromas, voces y mercaderías frescas. Según referencias del Archivo Histórico provincial citadas por El Diario de la República, aquel mercado nació en el mismo sector donde más tarde funcionaría el Mercado Municipal y donde hoy se reconoce el entorno del Paseo del Padre, entre las calles Rivadavia, Colón, Artigas y Eriberto Mendoza. En su amplio playón frontal se descargaban productos llegados desde quintas cercanas en carretas, carretelas y jardineras. Allí también se había construido una plazoleta con una fuente y bebederos, destinados a los animales que sostenían el movimiento cotidiano del comercio puntano. Era una escena de otra ciudad: vendedores, compradores, puesteros, agua para las bestias, frutas, verduras y la vida diaria concentrada en un mismo lugar. Con el paso del tiempo, el viejo mercado se volvió símbolo de la economía urbana de San Luis. En la década de 1920, ya deteriorado, su historia entró en una nueva etapa. En 1927, durante la gobernación de Alberto Arancibia Rodríguez, se impulsó la demolición del antiguo edificio para levantar en el mismo predio un mercado moderno, presentado como una obra de “progreso” para la provincia. El nuevo Mercado Municipal sería inaugurado en 1929 y marcó otro capítulo en la vida comercial puntana. De acuerdo con datos citados por Patrimonio San Luis de la UNSL, llegó a contar con 98 puestos y 10 negocios, alquilados por productores que vendían sin intermediarios, especialmente frutas, verduras, productos de granja y chanchería. Esa dinámica lo convirtió en generador de una intensa actividad económica y social en pleno centro de la ciudad. Por eso, recordar el Mercado Central de San Luis es volver a una época en la que el comercio no era solo compra y venta: era encuentro, trabajo, conversación, identidad y movimiento popular. Aquel 1 de junio de 1879 no abrió simplemente un mercado: nació uno de los escenarios más vivos de la memoria urbana puntana. #MercadoCentralSanLuis #SanLuis1879 #HistoriaDeSanLuis #PaseoDelPadre #MercadoPúblico #MercadoMunicipal #PatrimonioPuntano #MemoriaUrbana #ComercioPopular #ArgentinaAntigua #MendozAntigua #SanLuisHistory #UrbanHistory #HistoricMarket #ArgentineHistory #LocalHeritage

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